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Tecnologías para todos los sectores de la economía

concentrador Solar

No existe una única solución al cambio climático — El IPCC concluye que no existe una solución única, factible a nivel económico y tecnológico, que baste, por sí sola, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de diferentes sectores. Al mismo tiempo, está claro que se necesita una acción coordinada a nivel internacional para aprovechar todo el efecto de las tecnologías limpias y la eficiencia energética.

Energía — Se espera que se inviertan 20 billones de dólares en la actualización de la infraestructura energética global, desde ahora hasta 2030, para satisfacer la creciente demanda, que aumentará en un 60% en ese período según la Agencia Internacional de la Energía. Se estima que el coste adicional de alterar estas inversiones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero se encuentra entre insignificante y un aumento de entre el 5% y el 10%. El modo de satisfacer esta necesidad de energía determinará si el cambio climático seguirá siendo controlable. Los esfuerzos por la mitigación durante las próximas dos o tres décadas determinarán en gran medida el aumento a largo plazo de la temperatura media global y los impactos medioambientales correspondientes que pueden evitarse.

Agricultura— La retención del carbono en la tierra representa alrededor del 89% del potencial de mitigación de este sector. Entre otras opciones se encuentra la gestión mejorada de tierras de cultivo y pastoreo (por ejemplo, prácticas agrónomas mejoradas, uso de nutrientes, labranza y gestión de residuos), la restauración de suelos orgánicos que se drenan para la producción de cultivos, y la restauración de tierras degradadas. Es posible llegar a reducciones más bajas, pero aun así significativas, con una gestión mejorada del agua y el arroz, con el barbecho de las tierras, mediante el cambio del uso de las tierras (por ejemplo, de cultivo a pasto) y la agrosilvicultura, y con la gestión mejorada del ganado y el estiércol.

Vista aérea del centro de la ciudad

Edificios— Para el año 2030, se podría reducir con beneficio económico neto, aproximadamente el 30% de las emisiones de referencia previstas en los sectores residenciales y comerciales (los que tienen el mayor índice de todos los sectores que estudia el IPCC). El consumo de energía y la energía integrada en los edificios pueden reducirse mediante un mayor uso de tecnologías existentes como el diseño solar pasivo, electrodomésticos e iluminación de bajo consumo, ventilación eficaz y sistemas de refrigeración, calentadores de agua solares, aislamiento, materiales de construcción muy reflectantes y acristalamiento múltiple. Las políticas gubernamentales sobre los estándares de los electrodomésticos y los códigos energéticos de construcción podrían proporcionar más incentivos e información para que se lleve a cabo una acción comercial en este sector.

Transporte — Las tecnologías que podrían ayudar a reducir emisiones van desde el turbodiésel de inyección directa y baterías mejoradas para vehículos de carretera, hasta el frenado regenerativo y sistemas de propulsión más eficaces para trenes, pasando por el fuselaje integrado o los sistemas de propulsión «propfan» para aviones. Los biocombustibles también tienen el potencial de sustituir una proporción substancial del petróleo que se utiliza hoy en día para el transporte. Proporcionar sistemas de transporte público y promover el transporte no motorizado también puede reducir emisiones. Las estrategias de gestión para reducir los atascos y la contaminación del aire también pueden resultar efectivas para la reducción de los viajes en vehículo propio.

Bosques— Frenar los altos niveles de deforestación actuales y plantar nuevos bosques podría reducir considerablemente y con bajo coste las emisiones de gases de efecto invernadero. Alrededor del 65% del potencial total de mitigación de los bosques se encuentra en los trópicos, y el 50% se puede alcanzar tan sólo con evitar la deforestación. A largo plazo, la mejor forma de mantener o aumentar la capacidad de los bosques de retener carbono es mediante la gestión sostenible de estos, la cual también tiene muchos beneficios sociales y medioambientales. Plantear un enfoque que abarque toda la gestión forestal puede asegurar una producción anual constante de madera, fibra y energía compatible con la adaptación al cambio climático, la conservación de la biodiversidad y la promoción del desarrollo sostenible.

Empleado de una empresa eléctrica

Industrial— El mayor potencial para la reducción de emisiones industriales se concentra en las industrias que requieren un alto consumo energético como la del acero, el cemento, la celulosa y el papel. Este potencial también reside en el control de la emisión de gases diferentes al CO2, entre los que se encuentran el CHF3, resultante de la producción de R22; los PFC, de la fundición de aluminio y del procesamiento de semiconductores; el hexafluoruro de azufre, de su uso en material eléctrico y el procesamiento de magnesio, y el metano y el óxido nitroso, de las industrias químicas y alimentarias.

Residuos— Los residuos posteriores al consumo conforman casi un 5% del total de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. La tecnología podría ayudar a reducir emisiones mediante la recuperación de los gases que emiten los vertederos, y también a través de prácticas de gestión de residuos mejoradas y una gestión de aguas residuales bien diseñada. El compostaje controlado de los desechos orgánicos, la incineración de última generación y una cobertura mayor de los servicios de recogida de basuras también pueden ayudar, en primer lugar, a evitar la producción de estos gases. Se estima que entre el 20% y el 30% de las emisiones procedentes de residuos previstas para 2030 se pueden reducir con coste negativo, y entre el 30% y el 50%, a bajo coste.


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación
de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, junio de 2013.

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