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Mecanismos

Templo de areana en África

Mecanismos que ayudan a reducir las emisiones — Se han creado mecanismos para estimular las inversiones en países no industrializados o con economías en transición con el fin de facilitar la reducción de las emisiones de manera eficaz desde el punto de vista económico.

Se espera que los proyectos de los países en desarrollo, con arreglo al MDL , produzcan unos 1.900 millones de unidades certificadas de reducción de las emisiones, equivalente cada una a una tonelada de CO2, al finalizar el primer período de compromiso del Protocolo de Kyoto en 2012.

El precio del carbono — Un precio del carbono que refleje el costo real de las emisiones de gases de efecto invernadero daría indicios a las distintas empresas y hogares de que reduzcan las emisiones y estimularía la investigación y el desarrollo de tecnologías que emitan poco carbono.

Imposición de topes a las emisiones — La característica central del Protocolo de Kyoto es su requisito de que los países acepten compromisos de reducir las emisiones, obligatorios según el derecho internacional en una palabra, topes. Y la adopción o imposición de topes crea una mercancía, las unidades de emision, que se pueden negociar o vender. La posibilidad de negociar unidades de emisión da a los países o empresas cierta flexibilidad en el cumplimiento de sus requisitos de reducción de las emisiones, lo que reduce los costos económicos y proporciona un incentivo financiero basado en el mercado para la reducción de las emisiones.

Mecanismos flexibles — Sobre la base del principio de que una reducción de las emisiones lograda en un lugar tiene los mismos efectos benéficos que la lograda en otro lugar, el Protocolo de Kyoto prevé tres mecanismos flexibles: comercio de los derechos de emisión, mecanismo para un desarrollo limpio y aplicación conjunta. Estos mecanismos se han concebido para estimular las inversiones en países no industrializados o economías en transición y tienen por finalidad facilitar la reducción de las emisiones de manera eficaz desde el punto de vista económico.

Fábrica de Toronto

Las emisiones como mercancía — Los países que tiene compromisos firmes de reducir sus emisiones en virtud del Protocolo de Kyoto pueden adquirir unidades de emisión de otros países que tengan compromisos análogos y utilizarlas para cumplir sus metas de emisión. Esto permite a los países aprovechar oportunidades de más bajo costo para reducir las emisiones. Un componente importante del comercio de los derechos de emisión previsto en el Protocolo de Kyoto es es el registro internacional de transacciones, instrumento basado en un programa informático para la transferencia de unidades de reducción de las emisiones entre países en condiciones de seguridad. El registro de transacciones se ha puesto a prueba y se espera que esté en pleno funcionamiento a tiempo para el inicio del primer período de compromiso previsto en el Protocolo en 2008.

Creación de nuevos mercados — El Protocolo de Kyoto ha imprimido ya el impulso para la creación del Régimen de comercialización de las emisiones de la Unión Europea, el mercado de carbono más grande del mundo. Existen otros mercados de topes y comercialización del carbono, aparte del establecido en el Protocolo, entre ellos un mercado regional que abarca a los productores de electricidad de siete estados de la parte oriental de los Estados Unidos. Se prevé la creación de otro mercado en el oeste de los Estados Unidos y Australia está considerando también el establecimiento de un sistema de topes y comercialización. Hay otros más en proceso de análisis. Algunas personas prevén el vínculo de los distintos mercados de topes y comercialización del carbono para lograr la eficacia y economías en los costos.

Estímulo al desarrollo sostenible — El mecanismo para un desarrollo limpio (MDL) constituye un medio de estimular el desarrollo sostenible y la reducción de las emisiones, al tiempo que ofrece a los países industrializados flexibilidad en cuansto a la manera en que cumplirán sus metas de reducción de las emisiones.

Multitud en una ciudad asiática

Reducción de las emisiones en los países en desarrollo — El mecanismo permite que los proyectos de reducción de las emisiones en los países en desarrollo devenguen unidades certificadas de reducción de las emisiones, equivalentes a una tonelada de CO2 cada una, que los participantes en el proyecto pueden vender a compradores de los países industrializados. Los proyectos van desde plantas de energía eólica a centrales hidroeléctricas y también incluyen proyectos sobre rendimiento energético. Estos proyectos deben reunir determinadas condiciones mediante un riguroso proceso de inscripción destinado a garantizar reducciones reales y mensurables de las emisiones que sean adicionales a las que se habrían logrado sin el proyecto.

Un programa en expansión —El mecanismo, primer plan de inversiones y crédito a nivel mundial de su tipo, está supervisado por una junta ejecutiva, que, en última instancia, responde a los países que han ratificado el Protocolo de Kyoto. Se habian inscrito más de 645 proyectos (al 2 de mayo de 2007) en más de 44 países, que abarcan muy diversos sectores, desde la energía renovable hasta la agricultura y las industrias químicas. Cabe esperar que estos proyectos devenguen 810 millones de unidades certificadas de reducción de las emisiones cuando haya terminado el primer período de compromisos del Protocolo de Kyoto en 2012. Cuando se incluyan los proyectos que se encuentran en trámites de aprobación, la cifra de unidades certificadas de reducción de las emisiones rebasará los 1.900 millones.

Compensación de las emisiones con el desarrollo — Gracias al mecanismo de aplicación conjunta, un país que tenga un compromiso de reducción de las emisiones en virtud del Protocolo de Kyoto puede participar en un proyecto de reducción de las emisiones en otro país que tenga ese mismo compromiso, y calcular las reducciones de emisiones resultantes en función del cumplimiento de su propia meta. Los proyectos de aplicación conjunta ganan unidades de reducción de las emisiones (URE), que equivale cada una a una tonelada de CO2. Como tal, el mecanismo es muy parecido al mecanismo para un desarrollo limpio en lo que se refiere a la verificación de la supervisión, pero está abierto a proyectos en países industrializados también. Al igual que ocurre con el mecanismo para un desarrollo limpio, todas las reducciones de emisiones deben ser reales, mensurables y adicionales a lo que se habría logrado sin el proyecto. El mecanismo de aplicación conjunta está supervisado por un comité de supervisión, que en última instancia responde a los países que han ratificado el Protocolo.

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