United Nations

A/CONF.151/26 (Vol. IV)


General Assembly

Distr. GENERAL
28 de septiembre de 1992
                                                 ESPA¥OL
                                                 ORIGINAL:   FRANCES/INGLES



               INFORME DE LA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE
                         EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO*

                      (R¡o de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992)


      *     El presente documento es una versi¢n preliminar del informe de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y
se
publica en cinco vol£menes.  La Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y
el
Desarrollo y la secci¢n I (Dimensiones sociales y econ¢micas) del Programa 21
figuran en el volumen I; la secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de los recursos
para el desarrollo) del Programa 21 se incluye en el volumen II; y las
secciones III (Fortalecimiento del papel de los grupos principales) y IV
(Medios
de ejecuci¢n) del Programa 21 y la declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo se
incluyen en el volumen III.  El volumen IV contiene un resumen de las
deliberaciones de la Conferencia y las declaraciones de apertura y de
clausura. 
En el volumen V se incluyen las declaraciones formuladas durante la Cumbre.


9241138S   201092   211092
                                       INDICE*

Cap¡tulo                                                                    
P gina

     II.   ASISTENCIA Y ORGANIZACION DE LOS TRABAJOS                           
                   3

                  A.Fecha y lugar de celebraci¢n de la Conferencia             
     3

                  B.Consultas previas a la Conferencia                         
                 3

                  C.Asistencia                                                 
                                         3

                  D.Apertura de la Conferencia                                 
                        7

                  E.Elecci¢n del Presidente                                    
                            7

                  F.  Mensajes de Jefes de Estado                              
                      7

                  G.Aprobaci¢n del reglamento                                  
                          7

                  H.Aprobaci¢n del programa                                    
                            8

                  I.Elecci¢n de los miembros de la Mesa distintos del 
                                 Presidente                                    
                            8

                  J.Organizaci¢n de los trabajos, incluso el establecimiento
                                 de la Comisi¢n Principal de la Conferencia   
9

                  K.Designaci¢n de los miembros de la Comisi¢n de
                                 Verificaci¢n de Poderes                       
               9

    III.   DEBATE GENERAL                                                      
                                            10

     IV.   INFORME DE LA COMISION PRINCIPAL Y MEDIDAS ADOPTADAS POR LA
                  CONFERENCIA                                                  
                                         14

                  A.Informe de la Comisi¢n Principal                           
                  14

                  B.Medidas adoptadas por la Conferencia                       
             18

      V.   INFORME DE LA COMISION DE VERIFICACION DE PODERES                   
          24

     VI.   SEGMENTO CUMBRE DE LA CONFERENCIA                                   
                          27

    VII.   APROBACION DEL INFORME DE LA CONFERENCIA                            
                  28

                                       Anexos

      I.   Lista de documentos                                                 
                                        29

     II.   Declaraciones de apertura                                           
                                  33

    III.   Declaraciones de clausura                                           
                                  60

__________

     *    El cap¡tulo I (Resoluciones aprobadas por la Conferencia) figura en
el
documento A/CONF.151/26 (Vols. I a III).                                     Cap¡tulo II

                      ASISTENCIA Y ORGANIZACION DE LOS TRABAJOS

                 A.  Fecha y lugar de celebraci¢n de la Conferencia

1.    La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo se celebr¢ en R¡o de Janeiro, Brasil, del 3 al 14 de junio de 1992,
de conformidad con la resoluci¢n 45/211, de 21 de diciembre de 1990, y la
decisi¢n 46/468, de 13 de abril de 1992, de la Asamblea General.  Durante ese
per¡odo la Conferencia celebr¢ 19 sesiones plenarias.


                       B.  Consultas previas a la Conferencia

2.    Los d¡as 1ø y 2 de junio de 1992 se celebraron en R¡o de Janeiro
consultas,
previas a la Conferencia, en las que pudieron participar representantes de
todos
los Estados invitados a asistir a la Conferencia, para examinar diversas
cuestiones de procedimiento y de organizaci¢n.  Esas consultas y otras
consultas
oficiosas estuvieron presididas por el Excmo. Sr. Celso Lafer, Ministro de
Relaciones Exteriores del Brasil.  El informe sobre las consultas
(A/CONF.151/L.1) se present¢ a la Conferencia y sus recomendaciones sirvieron
de
base para la organizaci¢n de sus trabajos.


                                   C.  Asistencia

3.    En la Conferencia estuvieron representados los Estados y la organizaci¢n
de
integraci¢n econ¢mica regional siguientes:

      Afganist n
      Albania
      Alemania
      Angola
      Antigua y
       Barbuda
      Arabia Saudita
      Argelia
      Argentina
      Armenia
      Australia
      Austria
      Azerbaiy n
      Bahamas
      Bahrein
      Bangladesh
      Barbados
      Belar£s
      B‚lgica
      Belice
      Benin
      Bhut n
      Bolivia
      Botswana
      Brasil
      Brunei
        Darussalam

                                      Bulgaria
                             Burkina Faso
                             Burundi
                             Cabo Verde
                             Camboya
                             Camer£n
                             Canad 
                             Colombia
                             Comoras
                             Comunidad Econ¢mica
                               Europea
                             Congo
                             Costa Rica
                             C“te d'Ivoire
                             Croacia
                             Cuba
                             Chad
                             Checoslovaquia
                             Chile
                             China
                             Chipre
                             Dinamarca
                             Djibouti
                             Dominica
                             Ecuador
                             Egipto
                             El Salvador
                                                             Emiratos Arabes
                                                              Unidos
                                                            Eslovenia
                                                            Espa¤a
                                                            Estados Unidos
                                                              de Am‚rica
                                                            Estonia
                                                            Etiop¡a
                                                            Federaci¢n de
Rusia
                                                            Fiji
                                                            Filipinas
                                                            Finlandia
                                                            Francia
                                                            Gab¢n
                                                            Gambia
                                                            Ghana
                                                            Granada
                                                            Grecia
                                                            Guatemala
                                                            Guinea
                                                            Guinea-Bissau
                                                            Guinea Ecuatorial
                                                            Guyana
                                                            Hait¡
                                                            Honduras
                                                            Hungr¡a
                                                            India
      Indonesia
      Ir n (Rep£blica
        Isl mica del)
      Iraq
      Irlanda
      Islandia
      Islas Cook
      Islas Marshall
      Islas Salom¢n
      Israel
      Italia
      Jamahiriya Arabe
        Libia
      Jamaica
      Jap¢n
      Jordania
      Kazajst n
      Kenya
      Kiribati
      Kuwait
      Lesotho
      Letonia
      L¡bano
      Liberia
      Liechtenstein
      Lituania
      Luxemburgo
      Madagascar
      Malasia
      Malawi
      Maldivas
      Mal¡
      Malta
      Marruecos
      Mauricio
      Mauritania
      M‚xico
      Micronesia
        (Estados
        Federados de)

                             M¢naco
                             Mongolia
                             Mozambique
                             Myanmar
                             Namibia
                             Nauru
                             Nepal
                             Nueva Zelandia
                             Nicaragua
                             N¡ger
                             Nigeria
                             Noruega
                             Om n
                             Pa¡ses Bajos
                             Pakist n
                             Panam 
                             Papua Nueva Guinea
                             Paraguay
                             Per£
                             Polonia
                             Portugal
                             Qatar
                             Reino Unido de
                               Gran Breta¤a e
                               Irlanda del Norte
                             Rep£blica Arabe Siria
                             Rep£blica
                               Centroafricana
                             Rep£blica de Corea
                             Rep£blica Democr tica
                               Popular Lao
                             Rep£blica de Moldova
                             Rep£blica Dominicana
                             Rep£blica Popular
                               Democr tica de
                               Corea
                             Rep£blica Unida de
                               Tanzan¡a
                             Rumania
                             Rwanda
                                                            Saint Kitts y
Nevis
                                                            Samoa
                                                            San Marino
                                                            Santa Luc¡a
                                                            Santa Sede
                                                            Santo Tom‚ y
                                                            Pr¡ncipe
                                                            San Vicente y
                                                              las Granadinas
                                                            Senegal
                                                            Seychelles
                                                            Sierra Leona
                                                            Singapur
                                                            Sri Lankaanka
                                                            Sud n
                                                            Suecia
                                                            Suiza
                                                            Suriname
                                                            Swazilandia
                                                            Tailandia
                                                            Togo
                                                            Trinidad y Tabago
                                                            T£nez
                                                            Turqu¡a
                                                            Tuvalu
                                                            Ucrania
                                                            Uganda
                                                            Uruguay
                                                            Vanuatu
                                                            Venezuela
                                                            Viet Nam
                                                            Yemen
                                                            Yugoslavia
                                                            Zaire
                                                            Zambia
                                                            Zimbabwe4.El
Observador de Palestina asisti¢ a la Conferencia.

5.    Estuvieron representados por observadores los siguientes miembros
asociados
de las comisiones regionales:

      Antillas Neerlandesas                          Niue
      Aruba                                          Puerto Rico
      Hong Kong                                      Samoa Americana
      Islas V¡rgenes de los Estados Unidos

6.    Estuvieron representados por observadores los siguientes movimientos de
liberaci¢n nacional:

      Congreso Nacional Africano (Sud frica)
      Congreso Panafricanista de Azania
7.    Estuvieron representados en la Conferencia las siguientes oficinas de
las
Naciones Unidas:

      Departamento de Desarrollo Econ¢mico y Social
      Secretar¡a del Comit‚ Intergubernamental de Negociaci¢n de un Convenio
        sobre la Diversidad Biol¢gica
      Secretar¡a del Comit‚ Intergubernamental de Negociaci¢n de una
Convenci¢n
        General sobre los Cambios Clim ticos

8.    Estuvieron representadas en la Conferencia las secretar¡as de las
siguientes comisiones regionales:

      Comisi¢n Econ¢mica para Africa
      Comisi¢n Econ¢mica para Am‚rica Latina y el Caribe
      Comisi¢n Econ¢mica y Social para Asia Occidental
      Comisi¢n Econ¢mica y Social para Asia y el Pac¡fico

9.    Asimismo, estuvieron representados los siguientes ¢rganos y programas de
las Naciones Unidas:

      Consejo Econ¢mico y Social
      Corte Internacional de Justicia
      Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
      Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo
      Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer
      Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
      Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
      Fondo de Poblaci¢n de las Naciones Unidas
      Organismo de Obras P£blicas y Socorro de las Naciones Unidas para los
        Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente
      Oficina de las Naciones Unidas para la Regi¢n Sudanosaheliana
      Universidad de las Naciones Unidas
      Programa Mundial de Alimentos
      Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (H bitat)
      Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
        Refugiados
      Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalizaci¢n Internacional
        de Drogas
      Consejo Mundial de la Alimentaci¢n
      Instituto Internacional de Investigaci¢n y Capacitaci¢n para la
        Promoci¢n de la Mujer
      Instituto de las Naciones Unidas para Formaci¢n Profesional e
        Investigaciones
      Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para el Desarrollo
        Social

10.   Estuvieron representados los siguientes organismos especializados y
organizaciones conexas:

      Organizaci¢n Internacional del Trabajo
      Organizaci¢n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
        Alimentaci¢n
      Organizaci¢n de las Naciones Unidas para la Educaci¢n, la Ciencia
        y la Cultura
      Organizaci¢n de Aviaci¢n Civil Internacional
      Organizaci¢n Mundial de la Salud
      Banco Mundial
      Fondo Monetario Internacional
               Uni¢n Postal Universal
      Uni¢n Internacional de Telecomunicaciones
      Organizaci¢n Meteorol¢gica Mundial
      Organizaci¢n Mar¡tima Internacional
      Organizaci¢n Mundial de la Propiedad Intelectual
      Fondo Internacional de Desarrollo Agr¡cola
      Organizaci¢n de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial
      Organismo Internacional de Energ¡a At¢mica
      Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio

11.   Estuvieron representadas por observadores las siguientes organizaciones
intergubernamentales:

      Agencia de Cooperaci¢n Cultural y T‚cnica
      Asociaci¢n del Asia Meridional para la Cooperaci¢n Regional
      Banco Africano de Desarrollo
      Banco Asi tico de Desarrollo
      Banco Centroamericano de Integraci¢n Econ¢mica
      Banco Europeo de Inversiones
      Banco Europeo de Reconstrucci¢n y Fomento
      Banco Interamericano de Desarrollo
      Centro de Desarrollo Rural Integrado para Asia y el Pac¡fico
      Comisi¢n Permanente del Pac¡fico Sur
      Comit‚ Internacional de la Cruz Roja
      Comit‚ Jur¡dico Consultivo Asi tico-Africano
      Comunidad y Mercado Com£n del Caribe
      Conferencia de Coordinaci¢n para el Desarrollo del Africa Meridional
      Consejo de Europa
      Fondo de la OPEP para el Desarrollo Internacional
      Fondo Internacional de Indemnizaci¢n de da¤os causados por la
contaminaci¢n
        de hidrocarburos
      Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agr¡colas Internacionales
      Instituto Interamericano de Cooperaci¢n para la Agricultura
      International Joint Commission
      Liga de los Estados Arabes
      Organismo Internacional de Energ¡a
      Organizaci¢n Africana de la Madera
      Organizaci¢n de Cooperaci¢n y Desarrollo Econ¢micos
      Organizaci¢n de la Unidad Africana
      Organizaci¢n de la Conferencia Isl mica
      Organizaci¢n de los Estados Americanos
      Organizaci¢n de Pa¡ses Exportadores de Petr¢leo
      Organizaci¢n Internacional de las Maderas Tropicales
      Organizaci¢n Mundial del Turismo
      Programa cooperativo de Asia meridional para el medio ambiente
      Programa Regional del Pac¡fico Sur para el medio ambiente
      Secretar¡a del Commonwealth
      Secretar¡a del Foro del Pac¡fico Meridional
      Sistema Econ¢mico Latinoamericano (SELA)

12.   Asisti¢ a la Conferencia un gran n£mero de organizaciones no
gubernamentales.  La lista de organizaciones no gubernamentales participantes
figura en el documento A/CONF.151/PC/L.28 y Add.1 a 14. 


                                    D.  Apertura de la Conferencia

13.   El Secretario General de las Naciones Unidas declar¢ inaugurada la
Conferencia.

14.   El Secretario General pidi¢ a la Conferencia que guardara dos minutos de
silencio en nombre de la Tierra y agreg¢ que, por iniciativa del Secretario
General de la Conferencia, se guardar¡an tambi‚n al mismo tiempo y en todo el
mundo dos minutos de silencio.

15.   El discurso inaugural del Secretario General figura en el anexo II
infra.


                             E.  Elecci¢n del Presidente

16.   En su primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio, la Conferencia
eligi¢ por aclamaci¢n Presidente de la Conferencia al Excmo. Sr. Fernando
Collor, Presidente de la Rep£blica Federativa del Brasil.

17.   El discurso inaugural del Presidente de la Conferencia figura en el
anexo II infra.

Declaraciones inaugurales

18.   Hicieron declaraciones inaugurales el Secretario General de la
Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, Sr. Maurice
Strong; Su Majestad el Rey Carlos XVI Gustavo de Suecia, cuyo pa¡s acogi¢ la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, en 1972; la Excma.
Sra. Gro Harlem Brundtland, Primera Ministra de Noruega, quien habl¢ en su
calidad de Presidenta de la Comisi¢n Mundial sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo; y Su Excelencia el Doctor Mario Soares, Presidente de Portugal,
quien habl¢ por invitaci¢n personal del Presidente de la Rep£blica Federativa
del Brasil (v‚ase el anexo II infra).


                           F.  Mensajes de Jefes de Estado

19.   La Conferencia recibi¢ mensajes de buenos augurios del Excmo. Sr.
Mohamed
Boudiaf, Presidente del Alto Comit‚ de Estado de Argelia (A/CONF.151/20) y del
Excmo. Sr. Boris N. Yeltsin, Presidente de la Federaci¢n de Rusia
(A/CONF.151/18).


                            G.  Aprobaci¢n del reglamento

20.   En su primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio, la Conferencia
aprob¢ el reglamento provisional (A/CONF.151/2) recomendado por el Comit‚
Preparatorio y aprobado por la Asamblea General en el p rrafo 6 de su
resoluci¢n
46/168, de 19 de diciembre de 1991, y en sus decisiones 46/469, 46/470 y
46/471,
de 13 de abril de 1992.

                                      H.  Aprobaci¢n del programa

21.   En su primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio, la Conferencia
aprob¢ el programa provisional (A/CONF.151/1) recomendado por el Comit‚
Preparatorio y aprobado por la Asamblea General en el p rrafo 6 de su
resoluci¢n
46/168 de 19 de diciembre de 1991, y en su decisi¢n 46/468, de 13 de abril de
1992.  El programa aprobado fue el siguiente:

      1.    Apertura de la Conferencia.

      2.    Elecci¢n del Presidente.

      3.    Aprobaci¢n del reglamento.

      4.    Aprobaci¢n del programa.

      5.    Elecci¢n de los miembros de la Mesa distintos del Presidente.

      6.    Organizaci¢n de los trabajos, inclusive el establecimiento de la
            Comisi¢n Principal de la Conferencia.

      7.    Credenciales de los representantes en la Conferencia:

                  a)Designaci¢n de los miembros de la Comisi¢n de Verificaci¢n
de
                 Poderes;

                  b)Informe de la Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes.

      8.    Debate general.

      9.    Adopci¢n de acuerdos sobre el medio ambiente y el desarrollo.

    10.     Firma de convenciones.

    11.     Aprobaci¢n del informe de la Conferencia.

22.   La Conferencia decidi¢ que los temas 1 a 8 y 11 se examinaran en sesi¢n
plenaria y que los temas 9 y 10 fueran examinados por la Comisi¢n Principal,
que
presentar¡a sus recomendaciones a la Conferencia.


          I.  Elecci¢n de los miembros de la Mesa distintos del Presidente

23.   En la primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio, la Conferencia
eligi¢ Vicepresidentes procedentes de los siguientes grupos regionales:

      Estados de Africa (12 Vicepresidentes):  Benin, Gab¢n,
      Guinea-Bissau, Kenya, Mauritania, Mozambique, Nigeria, Rep£blica Unida
de
      Tanzan¡a, Senegal, T£nez, Zaire y Zimbabwe;

      Estados de Europa oriental (4 Vicepresidentes):  Federaci¢n de Rusia,
      Polonia, Rumania y Ucrania;

      Estados de Am‚rica Latina y el Caribe (7 Vicepresidentes):  Argentina,
      Barbados, Costa Rica, Jamaica, M‚xico, Per£ y Venezuela;

               Estados de Europa occidental y otros Estados (7
Vicepresidentes): 
      Alemania, Canad , Estados Unidos de Am‚rica, Finlandia, Francia,
      Reino Unido de Gran Breta¤a e Irlanda del Norte y Suiza.

24.   En la cuarta sesi¢n plenaria, celebrada el 4 de junio, habida cuenta de
que
en las consultas previas a la Conferencia se hab¡an propuesto 11 Estados de
Asia
para los 9 puestos de Vicepresidente, Bangladesh y el Jap¢n retiraron sus
candidaturas.  En consecuencia, la Conferencia eligi¢ los siguientes
Vicepresidentes:

      Estados de Asia (9 Vicepresidentes):  Arabia Saudita, China, India,
      Indonesia, Ir n (Rep£blica Isl mica del), Malasia, Maldivas, Rep£blica
de
      Corea y Vanuatu.

25.   En la primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio, la Conferencia
tambi‚n eligi¢ un Vicepresidente ex oficio del pa¡s anfitri¢n, Su Excelencia
el
Profesor Celso Lafer, Ministro de Relaciones Exteriores del Brasil.

26.   En la misma sesi¢n, la Conferencia eligi¢ Relator General de la
Conferencia
al Sr. Lakhdar Brahimi (Argelia).

27.   En la misma sesi¢n, la Conferencia eligi¢ Presidente de la Comisi¢n
Principal al Sr. Tommy Koh (Singapur).


            J.  Organizaci¢n de los trabajos, incluso el establecimiento
                de la Comisi¢n Principal de la Conferencia              

28.   En la primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio, la Conferencia,
de
conformidad con las recomendaciones formuladas en las consultas previas a la
Conferencia, que figuran en los p rrafos 18 a 20 del documento A/CONF.151/L.1,
aprob¢ la organizaci¢n de sus trabajos.

29.   En la misma sesi¢n, la Conferencia tom¢ nota de las recomendaciones
formuladas en las consultas previas a la Conferencia, que figuran en los
p rrafos 22 a 25 del documento A/CONF.151/L.1 y que incluyen informaci¢n sobre
los arreglos relativos a la firma de la Convenci¢n Marco de las Naciones
Unidas
sobre el Cambio Clim tico y el Convenio sobre la Diversidad Biol¢gica, los
actos
finales y el informe de la Conferencia.


                 K.   Designaci¢n de los miembros de la Comisi¢n de
                      Verificaci¢n de Poderes                      

30.   En la primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio, la Conferencia,
en
virtud del art¡culo 4 de su reglamento y de la recomendaci¢n formulada en las
consultas previas de la Conferencia, que figura en el p rrafo 21 del documento
A/CONF.151/L.1, estableci¢ una Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes integrada
por
B‚lgica, Belice, Chile, China, los Estados Unidos de Am‚rica, la Federaci¢n de
Rusia, Lesotho, Singapur y el Togo, en la inteligencia de que, si uno de esos
Estados no participaba en la Conferencia, ser¡a reemplazado por otro Estado
del
mismo grupo regional.

                                    Cap¡tulo III

                                   DEBATE GENERAL

1.    En el debate general, que tuvo lugar en las sesiones plenarias 2a. a
14a.,
celebradas del 3 al 11 de junio de 1992, se trat¢ toda la gama de temas de la
Conferencia, incluida la adopci¢n de acuerdos entre el medio ambiente y el
desarrollo (tema 9 del programa), que era m s espec¡ficamente de la
incumbencia
de la Comisi¢n Principal.  Todos los oradores expresaron su reconocimiento por
los esfuerzos realizados por el Gobierno anfitri¢n y por la secretar¡a en la
preparaci¢n de la Conferencia.

2.    Pronunciaron discursos ante la Conferencia representantes de Estados,
observadores, organismos especializados, ¢rganos, programas y oficinas de las
Naciones Unidas, organizaciones intergubernamentales y organizaciones no
gubernamentales.  Varios ni¤os tambi‚n se dirigieron a la Conferencia en
nombre
de la ni¤ez del mundo.

3.    En la segunda sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio, la Conferencia
escuch¢ declaraciones de los representantes del Pakist n (en nombre del Grupo
de
los 77), Portugal (en nombre de los Estados miembros de la Comunidad Econ¢mica
Europea), los Estados Unidos de Am‚rica, Israel, Alemania y Chile.

4.    En la misma sesi¢n, formularon declaraciones los representantes del
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Organizaci¢n
Mundial
de la Salud.  El Comisionado para las Relaciones Norte-Sur de la Comisi¢n de
las
Comunidades Europeas, una organizaci¢n intergubernamental, hizo una
declaraci¢n. 
Tambi‚n formul¢ una declaraci¢n el Alcalde de Montreal, en nombre de la Uni¢n
Internacional de Autoridades Locales, una organizaci¢n no gubernamental.

5.    El observador de Palestina formul¢ una declaraci¢n en ejercicio del
derecho
a contestar.

6.    En la tercera sesi¢n plenaria, celebrada el 4 de junio, la Conferencia
escuch¢ declaraciones de los representantes de la Santa Sede, Antigua y
Barbuda,
Italia, Francia y Burundi.

7.    En la misma sesi¢n, formularon declaraciones los representantes del
Banco
Mundial, el Organismo Internacional de Energ¡a At¢mica y la Organizaci¢n de
las
Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial.  El representante del Programa
de
las Naciones Unidas para la Fiscalizaci¢n Internacional de Drogas formul¢ una
declaraci¢n.  El representante de la Organizaci¢n de Cooperaci¢n y Desarrollo
Econ¢micos, una organizaci¢n intergubernamental, hizo una declaraci¢n. 
Tambi‚n
formul¢ una declaraci¢n el representante de la Comunidad Internacional Bah '¡,
una organizaci¢n no gubernamental.

8.    El representante de Qatar hizo una declaraci¢n en ejercicio del derecho
a
contestar.

9.    En la cuarta sesi¢n plenaria, celebrada el 4 de junio, formularon
declaraciones los representantes de Noruega, el Brasil, Rumania, las Islas
Marshall, Botswana, Om n, Kiribati, Kazajst n, Burkina Faso y el Yemen.

10.   En la misma sesi¢n, hicieron declaraciones los representantes del
Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Centro de las Naciones Unidas
para los Asentamientos Humanos (H bitat).  Los representantes de la
Organizaci¢n
Mar¡tima Internacional, la Organizaci¢n Internacional del Trabajo y la
Organizaci¢n Mundial de Turismo formularon declaraciones.  Tambi‚n hicieron
declaraciones los representantes de las siguientes organizaciones
intergubernamentales:  el Banco Interamericano de Desarrollo, el Comit‚
Jur¡dico
Consultivo Asi tico-Africano y el Organismo Internacional de Energ¡a.

11.   En la misma sesi¢n, formul¢ una declaraci¢n el observador de las
Antillas
Neerlandesas, un miembro asociado de la Comisi¢n Econ¢mica para Am‚rica Latina
y
el Caribe.

12.   En la quinta sesi¢n plenaria, celebrada el 5 de junio, hicieron
declaraciones los representantes de Indonesia, Mozambique, Zambia, Belice,
el Sud n, Tailandia, Austria, Ghana y la India.

13.   En la misma sesi¢n, formularon declaraciones los representantes de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo y la Comisi¢n
Econ¢mica y Social para Asia Occidental (en nombre de las cinco comisiones
regionales de las Naciones Unidas).  El representante del Fondo internacional
de
indemnizaci¢n de da¤os causados por la contaminaci¢n de hidrocarburos, una
organizaci¢n intergubernamental, hizo una declaraci¢n.  Tambi‚n formul¢ una
declaraci¢n el representante de la Sociedad Internacional para el Desarrollo,
una organizaci¢n no gubernamental.

14.   En la sexta sesi¢n plenaria, celebrada el 5 de junio, formularon
declaraciones los representantes de Islandia, el Paraguay, el Jap¢n, los
Pa¡ses Bajos, Egipto, Jordania, Polonia, Cuba, la Rep£blica de Moldova, el
N¡ger
y Barbados.

15.   En la misma sesi¢n, hicieron declaraciones los representantes de las
siguientes organizaciones intergubernamentales:  el Banco Europeo de
Inversiones, el Instituto Interamericano de Cooperaci¢n para la Agricultura y
la
Organizaci¢n Internacional de las Maderas Tropicales.  Tambi‚n hizo una
declaraci¢n el representante del Consejo de Empresas para el Desarrollo
Sostenible, una organizaci¢n no gubernamental.

16.   En la s‚ptima sesi¢n plenaria, celebrada el 8 de junio, formularon
declaraciones los representantes de la Rep£blica Unida de Tanzan¡a, Suecia,
China, Marruecos, el Uruguay, Bahrein, Namibia, la Argentina y Zimbabwe.

17.   En la misma sesi¢n, los representantes del Fondo de Poblaci¢n de las
Naciones Unidas y el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer
hicieron declaraciones.  El representante del Fondo Monetario Internacional
formul¢ una declaraci¢n.  Tambi‚n hizo una declaraci¢n el representante de la
Uni¢n Interparlamentaria, una organizaci¢n no gubernamental.

18.   En la octava reuni¢n plenaria, celebrada el 8 de junio, formularon
declaraciones los representantes de Grecia, la Federaci¢n de Rusia, Turqu¡a,
Ecuador, Mongolia, Guinea-Bissau, el Chad, Guyana, Malta, la Rep£blica
Isl mica
del Ir n, el Camer£n, la Rep£blica Arabe Siria, Benin, Bolivia, Estonia
(en nombre de Estonia, Letonia y Lituania), Sierra Leona y Vanuatu.

19.   En la misma sesi¢n, hizo una declaraci¢n el representante del Fondo de
las
Naciones Unidas para la Infancia.  El representante del Sistema Econ¢mico
Latinoamericano (SELA), una organizaci¢n intergubernamental, formul¢ una
declaraci¢n.  Tambi‚n hicieron declaraciones los representantes de las
siguientes organizaciones no gubernamentales:  la Confederaci¢n Internacional
de
Organizaciones Sindicales Libres y la Organizaci¢n Mundial de Legisladores
para
un Medio Ambiente Equilibrado.

20.            En la novena sesi¢n plenaria, celebrada el 9 de junio,
formularon
declaraciones los representantes de Mauricio, Mauritania, Myanmar, Hungr¡a,
Dinamarca, Yugoslavia, Eslovenia y C“te d'Ivoire.

21.   En la misma sesi¢n, los representantes del Fondo Internacional de
Desarrollo Agr¡cola, el Programa Mundial de Alimentos y el Instituto
Internacional de Investigaci¢n y Capacitaci¢n para el Adelanto de la Mujer
formularon declaraciones.  Los representantes de las siguientes organizaciones
intergubernamentales hicieron declaraciones:  el Fondo de la OPEP para el
Desarrollo Internacional y la Organizaci¢n de la Conferencia Isl mica. 
Tambi‚n
formul¢ una declaraci¢n la representante de la Organizaci¢n de Mujeres para el
Medio Ambiente y el Desarrollo, una organizaci¢n no gubernamental.

22.   En la d‚cima sesi¢n plenaria, celebrada el 9 de junio, formularon
declaraciones los representantes de M‚xico, los Emiratos Arabes Unidos,
Etiop¡a,
Sri Lanka (en calidad de Presidente de la Asociaci¢n de Asia Meridional para
la
Cooperaci¢n Regional), T£nez, Belar£s, Nauru, el Iraq, B‚lgica, Malawi,
Guatemala, Djibouti, el Reino Unido de Gran Breta¤a e Irlanda del Norte,
el Gab¢n, Filipinas y Kenya.

23.   En la misma sesi¢n, el representante de la Universidad de las Naciones
Unidas formul¢ una declaraci¢n.  Tambi‚n hicieron declaraciones los
representantes de las siguientes organizaciones intergubernamentales:  la
International Joint Commission (Estados Unidos de Am‚rica y el Canad ) y la
Organizaci¢n de Pa¡ses Exportadores de Petr¢leo.  Formul¢ asimismo una
declaraci¢n el representante del Consejo Internacional de Uniones Cient¡ficas,
una organizaci¢n no gubernamental.

24.   El representante de Yugoslavia hizo una declaraci¢n en ejercicio del
derecho a contestar.

25.   En la 11a. sesi¢n plenaria, celebrada el 10 de junio, formularon
declaraciones los representantes de Finlandia, Luxemburgo, el Zaire, los
Estados
Federados de Micronesia, Colombia, Australia, Nigeria, Suiza y Espa¤a.

26.   En la misma sesi¢n, el representante de la Organizaci¢n de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentaci¢n hizo una declaraci¢n.  Formularon
declaraciones los representantes de las siguientes organizaciones
intergubernamentales:  el Banco Europeo de Reconstrucci¢n y Fomento, el Banco
Asi tico de Desarrollo y el Banco Africano de Desarrollo.  Tambi‚n formul¢ una
declaraci¢n el representante de la C mara de Comercio Internacional, una
organizaci¢n no gubernamental.

27.   En la 12a. sesi¢n plenaria, celebrada el 10 de junio, hicieron
declaraciones los representantes de Bangladesh, Irlanda, Malasia, Arabia
Saudita, Rwanda, las Islas Cook, Liberia, Costa Rica, la Rep£blica Popular
Democr tica de Corea, Croacia, la Jamahiriya Arabe Libia, Gambia y Chipre.

28.   En la misma sesi¢n, hicieron declaraciones el observador de
Samoa Americana, un miembro asociado de la Comisi¢n Econ¢mica y Social para
Asia
y el Pac¡fico, y el observador de Puerto Rico, un miembro asociado de la
Comisi¢n Econ¢mica para Am‚rica Latina y el Caribe.  El observador del
Congreso
Nacional Africano de Sud frica tambi‚n formul¢ una declaraci¢n.

29.   Tambi‚n en la misma sesi¢n, hicieron declaraciones el Alto Comisionado
de
las Naciones Unidas para los Refugiados y el representante de la Organizaci¢n
de
las Naciones Unidas para la Educaci¢n, la Ciencia y la Cultura.  Los
representantes de las siguientes organizaciones intergubernamentales
formularon
declaraciones:  la Liga de los Estados Arabes y el Programa Regional del
Pac¡fico Sur para el Medio Ambiente.  Tambi‚n formularon declaraciones los
representantes de las siguientes organizaciones no gubernamentales:  el Comit‚
Intertribal, la Asociaci¢n Internacional de Universidades y la Federaci¢n
Internacional de Productores Agr¡colas.

30.   El representante de Yugoslavia hizo una declaraci¢n en ejercicio del
derecho a contestar.

31.   En la 13a. sesi¢n plenaria, celebrada el 11 de junio, hicieron
declaraciones los representantes de la Rep£blica de Corea, Seychelles,
el Canad , Nueva Zelandia, Bhut n, Ucrania y Nicaragua.  El observador
de Palestina tambi‚n hizo una declaraci¢n.

32.   En la misma sesi¢n, el representante del Departamento de Desarrollo
Econ¢mico y Social de la Secretar¡a de las Naciones Unidas hizo una
declaraci¢n. 
Tambi‚n hicieron declaraciones los representantes de la Organizaci¢n
Meteorol¢gica Mundial y el Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio. 
Los representantes de las siguientes organizaciones intergubernamentales
formularon declaraciones:  la Organizaci¢n de los Estados Americanos y el
Organismo de Cooperaci¢n Cultural y T‚cnica.  El representante de la
Organizaci¢n Keniana de J¢venes, una organizaci¢n no gubernamental, formul¢
una
declaraci¢n.

33.   En la 14a. sesi¢n plenaria, celebrada el 11 de junio, hicieron
declaraciones los representantes de las Comoras, el Per£, Suriname, El
Salvador,
Sri Lanka, Fiji, el Congo, Honduras, Singapur, Qatar, Checoslovaquia, Trinidad
y
Tabago, Viet Nam, Venezuela, el L¡bano y el Afganist n.

34.   En la misma sesi¢n, hicieron declaraciones los representantes de la
Corte
Internacional de Justicia y la Oficina de las Naciones Unidas para la Regi¢n
Sudanosaheliana.  Los representantes de las siguientes organizaciones
intergubernamentales formularon declaraciones:  la Secretar¡a del Commonwealth
y
el Comit‚ Internacional de la Cruz Roja.  Tambi‚n hicieron declaraciones los
representantes de las siguientes organizaciones no gubernamentales:  la Uni¢n
Internacional para la Conservaci¢n de la Naturaleza y sus Recursos Naturales y
el Greenbelt Movement.

35.   Tambi‚n en la misma sesi¢n, varios ni¤os hicieron declaraciones en
nombre
de la ni¤ez del mundo. 

                                     Cap¡tulo IV

                INFORME DE LA COMISION PRINCIPAL Y MEDIDAS ADOPTADAS
                                 POR LA CONFERENCIA

                        A.  Informe de la Comisi¢n Principal

1.    En su primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio de 1992, la
Conferencia aprob¢ la organizaci¢n de sus trabajos que figura en el documento
A/CONF.151/3 y decidi¢ asignar el tema 9 del programa (Adopci¢n de acuerdos
sobre el medio ambiente y el desarrollo) y el tema 10 (Firma de convenciones)
a
la Comisi¢n Principal, que presentar¡a sus recomendaciones a la Conferencia.

2.    La Comisi¢n Principal tuvo ante s¡ los documentos siguientes:

      a)    Nota del Secretario General de la Conferencia sobre el
            Programa 21 (A/CONF.151/4 (Part I, Part II y Corr.1,
            Part III y Part IV y Corr.1));

      b)    Nota del Secretario General de la Conferencia relativa a la
            Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
            (A/CONF.151/5);

      c)    Nota del Secretario General de la Conferencia en que figura
            una declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica obligatoria,
            de principios para un consenso mundial respecto de la
            ordenaci¢n, la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de
            los bosques de todo tipo (A/CONF.151/6);

      d)    Nota del Secretario General de la Conferencia por la que se
            transmite a la Conferencia la Declaraci¢n de Tokio sobre
            financiaci¢n del medio ambiente mundial y el desarrollo,
            aprobada por la Reuni¢n de Personas Eminentes sobre
            financiaci¢n del medio ambiente mundial y el desarrollo,
            celebrada en Tokio, del 15 al 17 de abril de 1992
            (A/CONF.151/7);

      e)    Informe del Presidente del Comit‚ Intergubernamental de
            Negociaci¢n de una convenci¢n general sobre los cambios
            clim ticos, Sr. Jean Ripert (Francia), en nombre del Comit‚
            (A/CONF.151/8);

      f)    Carta de fecha 4 de junio de 1992 dirigida al Secretario
            General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
            Medio Ambiente y el Desarrollo por el jefe de la delegaci¢n
            de Chile a la Conferencia (A/CONF.151/9);

      g)    Informe del Secretario General sobre la protecci¢n y
            preservaci¢n del medio marino (A/CONF.151/10);

      h)    Carta de fecha 3 de junio de 1992 dirigida al Secretario
            General de las Naciones Unidas y al Secretario General de la
            Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y
            el Desarrollo por el Presidente del Consejo de Estado de
            Viet Nam (A/CONF.151/11);

               i)    Nota verbal de fecha 5 de mayo de 1992 dirigida al
            Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas
            sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo por el Representante
            Permanente de Sri Lanka ante las Naciones Unidas
            (A/CONF.151/12);

      j)    Nota verbal de fecha 20 de mayo de 1992 dirigida al
            Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas
            sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo por el Director
            Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para la
            Fiscalizaci¢n Internacional de Drogas (A/CONF.151/13);

      k)    Carta de fecha 30 de mayo de 1992 dirigida al Secretario
            General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
            Medio Ambiente y el Desarrollo por el Ministro de Relaciones
            Exteriores del Brasil (A/CONF.151/14);

      l)    Carta de fecha 21 de mayo de 1992 dirigida al Secretario
            General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
            Medio Ambiente y el Desarrollo por el Representante
            Permanente de M‚xico ante las Naciones Unidas
            (A/CONF.151/15);

      m)    Nota verbal de fecha 28 de mayo de 1992 dirigida al
            Secretario General por el Encargado de Negocios interino de
            la Misi¢n Permanente de Barbados ante las Naciones Unidas
            (A/CONF.151/16);

      n)    Carta de fecha 9 de junio de 1992 dirigida al Secretario
            General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
            Medio Ambiente y el Desarrollo por el jefe adjunto de la
            delegaci¢n de la Federaci¢n de Rusia (A/CONF.151/18);

      o)    Carta de fecha 10 de junio de 1992 dirigida al Secretario
            General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
            Medio Ambiente y el Desarrollo por el Representante
            Permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas
            (A/CONF.151/19);

      p)    Nota verbal de fecha 9 de junio de 1992 dirigida a la
            secretar¡a de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
            Medio Ambiente y el Desarrollo por la Embajada de Argelia
            (A/CONF.151/20);

      q)    Carta de fecha 15 de mayo de 1992 dirigida al Secretario
            General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
            Medio Ambiente y el Desarrollo por el Representante
            Permanente de Yugoslavia ante las Naciones Unidas
            (A/CONF.151/21);

      r)    Carta de fecha 9 de junio de 1992 dirigida al Secretario General
de la
            Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
            Desarrollo por el Secretario Ejecutivo de la Comisi¢n Econ¢mica
para
            Am‚rica Latina y el Caribe y el Ministro de Vivienda y Urbanismo
de
            Chile (A/CONF.151/22);

               s)    Carta de fecha 12 de junio de 1992 dirigida al Secretario
General de
            la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
            Desarrollo por el Representante Permanente de Mongolia ante las
            Naciones Unidas (A/CONF.151/23);

      t)    Carta de fecha 11 de junio de 1992 dirigida al Secretario General
de
            la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
            Desarrollo por el Ministro de Medio Ambiente y Obras P£blicas de
            Grecia (A/CONF.151/24);

      u)    Nota verbal de fecha 12 de junio de 1992 dirigida a la secretar¡a
de
            la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
            Desarrollo por la Embajada de Marruecos (A/CONF.151/25);

      v)    Nota del Secretario General de la Conferencia en que figura
            una lista de propuestas sobre instituciones derivadas de los
            distintos componentes sectoriales e intersectoriales del
            Programa 21 (A/CONF.151/CRP.1);

      w)    Informe del Comit‚ Preparatorio de la Conferencia de las
            Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
            sobre la labor realizada en su cuarto per¡odo de sesiones
            (A/CONF.151/PC/128 y Corr.1);

      x)    Informe del Secretario General sobre nuevas actividades
            sustantivas realizadas por gobiernos y organizaciones del
            sistema de las Naciones Unidas en aplicaci¢n de las
            resoluciones 42/186 y 42/187 de la Asamblea General
            (A/47/121-E/1992/15);

      y)    Carta de fecha 8 de mayo de 1992 dirigida al Secretario
            General por el Encargado de Negocios interino de la Misi¢n
            Permanente de Malasia ante las Naciones Unidas (A/47/203).

3.    El Presidente de la Comisi¢n Principal fue el Sr. Tommy Koh (Singapur)
quien fue elegido por aclamaci¢n en la primera sesi¢n plenaria de la
Conferencia, celebrada el 3 de junio.

4.    En sus sesiones primera y segunda, celebradas los d¡as 3 y 4 de junio,
la
Comisi¢n Principal eligi¢ por aclamaci¢n a los siguientes miembros de la Mesa:

      Vicepresidentes:   Bedrich Moldan (Checoslovaquia)
                               Nabil A. Elaraby (Egipto)
                               J. G. W. Alders (Pa¡ses Bajos)
                               Vicente S nchez (Chile)

5.    En su cuarta sesi¢n, celebrada el 5 de junio, la Comisi¢n Principal, a
propuesta del Presidente, acord¢ el nombramiento de Bedrich Moldan
(Checoslovaquia) como Relator, adem s de sus funciones de Vicepresidente.

6.    En la primera sesi¢n, a propuesta del Presidente, la Comisi¢n Principal
decidi¢ establecer ocho grupos de contacto y designar ocho coordinadores sobre
las siguientes cuestiones:

      a)    Recursos y mecanismos de financiaci¢n:  coordinador, Rubens
Ricupero
(Brasil);

               b)    Transferencia de tecnolog¡a:  coordinador, J. G. W.
Alders
(Pa¡ses Bajos);

      c)    Atm¢sfera:  coordinador, Bo Kjell‚n (Suecia);

      d)    Principios relativos a los bosques:  coordinador, Charles Liburd
(Guyana);

      e)    Diversidad biol¢gica y biotecnolog¡a:  coordinador, Vicente
S nchez
(Chile);

      f)    Recursos de agua dulce:  coordinador, Bukar Shaib (Nigeria);

      g)    Instrumentos y mecanismos jur¡dicos internacionales:  coordinador,
Nabil A. Elaraby (Egipto);

      h)    Arreglos institucionales internacionales:  coordinador, Razali
Ismail
(Malasia).

7.    Asimismo en la primera sesi¢n, la Comisi¢n escuch¢ las declaraciones
formuladas por el Presidente del Comit‚ Intergubernamental de Negociaci¢n de
una
convenci¢n general sobre los cambios clim ticos y el Presidente del Comit‚
Intergubernamental de Negociaci¢n de un convenio sobre la diversidad
biol¢gica.

8.    La Comisi¢n Principal examin¢ el tema 9 en sus sesiones segunda a octava
celebradas los d¡as 3 a 6 y 10 de junio.  De conformidad con las decisiones
4/4 A a I del Comit‚ Preparatorio de la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo (A/CONF.151/PC/128 y Corr.1, anexo I), la
Comisi¢n Principal examin¢ los proyectos de los cap¡tulos del Programa 21 que
hab¡a aprobado el Comit‚ Preparatorio (A/CONF.151/4 (Part I, Part II y Corr.1,

Part III y Part IV y Corr.1)), con las modificaciones introducidas oralmente y
a
reserva de un examen ulterior de las partes que figuran entre corchetes.

9.    La Comisi¢n principal aprob¢ las enmiendas al texto del Programa 21
(A/CONF.151/L.3/Add.1 a 6, Add.6/Corr.1, Add.7 a 12, Add.12/Corr.1., Add.13 a
40, 43 y 44) resultantes de las consultas oficiosas celebradas por los grupos
de
contacto y recomend¢ a la Conferencia que aprobara el texto en su forma
enmendada.

10.   En la octava sesi¢n, celebrada el 10 de junio, La Comisi¢n Principal, de
conformidad con la decisi¢n 4/10 del Comit‚ Preparatorio, tambi‚n examin¢ la
propuesta del Presidente del Comit‚ Preparatorio relativa a la Declaraci¢n de
R¡o sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (A/CONF.151/5).  A propuesta de su
Presidente, la Comisi¢n Principal aprob¢ por aclamaci¢n la Declaraci¢n de R¡o
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y la recomend¢ a la Conferencia para
su
adopci¢n.  Subsiguientemente la Declaraci¢n fue publicada en el documento
A/CONF.151/5/Rev.1.

11.   En la misma sesi¢n, de conformidad con la decisi¢n 4/7 del Comit‚
Preparatorio, la Comisi¢n Principal examin¢ la nota del Secretario General de
la
Conferencia que conten¡a la declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo
(A/CONF.151/6).  El coordinador del grupo de contacto sobre los principios
relativos a los bosques, Sr. Charles Liburd (Guyana), introdujo enmiendas a
los
principios que hab¡an sido convenidas en las consultas oficiosas celebradas
por
el grupo de contacto.  La Comisi¢n Principal aprob¢ esas enmiendas y otras
enmiendas propuestas verbalmente y present¢ sus recomendaciones a la
Conferencia.  La declaraci¢n de principios en su forma enmendada se distribuy¢
posteriormente con la signatura A/CONF.151/6/Rev.1.

12.   El informe de la Comisi¢n Principal se public¢ con las signaturas
A/CONF.151/L.3 y Add.1 a 6, Add.6/Corr.1, Add.7 a 12, Add.12/Corr.1 y
Add.13 a 44.


                      B.  Medidas adoptadas por la Conferencia

13.   En su 19a. sesi¢n plenaria, celebrada el 14 de junio, la Conferencia
tuvo
ante s¡ un proyecto de resoluci¢n (A/CONF.151/L.4/Rev.1) titulado "Adopci¢n de
textos sobre el medio ambiente y el desarrollo", patrocinado por la delegaci¢n
del Brasil.  Se anexaban al proyecto de resoluci¢n la Declaraci¢n de R¡o sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo, el Programa 21 y la declaraci¢n autorizada,
sin fuerza jur¡dica obligatoria, de principios para un consenso mundial
respecto
de la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de
todo tipo.

14.   La Conferencia aprob¢ el proyecto de resoluci¢n, cuyo texto definitivo
figura como resoluci¢n 1 en el cap¡tulo I.

15.   Antes de la aprobaci¢n del proyecto de resoluci¢n, hicieron
observaciones o
expresaron reservas los representantes de los Estados siguientes: 
Estados Unidos de Am‚rica, Arabia Saudita, Argentina, Kuwait, Filipinas,
Pakist n (en nombre de los Estados Miembros de las Naciones Unidas que son
miembros del Grupo de los 77 y en nombre de China), Colombia, Francia,
Portugal
(en nombre de los Estados miembros de la Comunidad Econ¢mica Europea) y
Mauricio.  El observador de Palestina formul¢ una declaraci¢n.

16.   El Gobierno de los Estados Unidos de Am‚rica present¢ la siguiente
declaraci¢n escrita:

      Declaraci¢n de R¡o

                  Principio 3

                  La adhesi¢n de los Estados Unidos al consenso sobre la
Declaraci¢n de
      R¡o no modifica su oposici¢n de larga data al denominado "derecho al
      desarrollo".  El desarrollo no es un derecho.  Por el contrario, el
      desarrollo es una meta que todos nos hemos propuesto, cuya consecuci¢n
      depende en gran medida de la promoci¢n y protecci¢n de los derechos
humanos
      enunciados en la Declaraci¢n Universal de Derechos Humanos.

                  Los Estados Unidos aceptan la finalidad del principio 3 en
el sentido
      de que las metas y los objetivos del desarrollo econ¢mico deber n
      alcanzarse teniendo en cuenta las necesidades en materia de desarrollo y
      medio ambiente de las generaciones presentes y futuras.  Los Estados
Unidos
      no pueden convenir en ninguna interpretaci¢n del principio 3 que acepte
un
      "derecho al desarrollo" o que incluso vaya m s all  de esa
interpretaci¢n,
      de la que se desvincular¡a.

                  Principio 7

                  Los Estados Unidos aceptan el principio 7 en el sentido de
que destaca
      el papel especial de liderazgo que corresponde a los pa¡ses
desarrollados,
      en funci¢n de su desarrollo industrial, su experiencia en materia de
      pol¡ticas y medidas de protecci¢n del medio ambiente, y su riqueza y
      conocimientos y capacidad t‚cnicos.

                  Los Estados Unidos no aceptan ninguna interpretaci¢n del
principio 7
      que entra¤e un reconocimiento o aceptaci¢n por los Estados Unidos de
      cualesquiera obligaciones o responsabilidades internacionales, o
cualquier
      disminuci¢n de las responsabilidades de los pa¡ses en desarrollo.

                  Principio 12

                  Los Estados Unidos entienden que, en determinadas
circunstancias, las
      medidas comerciales pueden constituir un medio eficaz y apropiado de
      atender a las preocupaciones ambientales, incluidas las preocupaciones
      relacionadas con la ordenaci¢n sostenible y a largo plazo de los bosques
y
      las preocupaciones ambientales fuera de la jurisdicci¢n nacional, con
      sujeci¢n a determinadas disciplinas.

                  Principio 23

                  Los Estados Unidos entienden que nada en la presente
Declaraci¢n
      prejuzga o determina por adelantado el estatuto de cualquier territorio
      bajo ocupaci¢n o de los recursos naturales que correspondan a esos
      territorios.  Los Estados Unidos entienden adem s que la Declaraci¢n no
      prejuzga las negociaciones para lograr una paz justa y duradera en el
      Oriente Medio, ni las cuestiones relacionadas con los recursos naturales
y
      su ordenaci¢n.  Los Estados Unidos tambi‚n entienden que la presente
      Declaraci¢n no afecta los derechos y deberes de las Potencias ocupantes
con
      arreglo a las leyes de la guerra.

      El Programa 21 y la declaraci¢n autorizada sobre los principios
relativos a
      los bosques

                  Medidas comerciales adoptadas con fines ambientales

                  Los Estados Unidos aceptan las referencias que se hacen en
el Programa
      21 y en los principios relativos a los bosques a las medidas comerciales
      adoptadas con fines ambientales con sujeci¢n a la misma interpretaci¢n
que
      han dado respecto del principio 12 de la Declaraci¢n de R¡o.

                  Cooperaci¢n en materia de tecnolog¡a

                  Los Estados Unidos creen firmemente que la protecci¢n
adecuada y
      eficaz de los derechos de propiedad intelectual es un componente
esencial
      de todo esfuerzo internacional de cooperaci¢n en materia de tecnolog¡a
      encaminado a la protecci¢n del medio ambiente y/o a la asistencia para
el
      desarrollo.  Tal protecci¢n es indispensable a fin de proporcionar
      incentivos para la innovaci¢n en materia de desarrollo de tecnolog¡as
      apropiadas y ecol¢gicamente racionales y para facilitar el acceso a esas
      tecnolog¡as y su transferencia y difusi¢n.

                  Los Estados Unidos entienden que las disposiciones de los
principios
      relativos a los bosques y del Programa 21 que se refieren al acceso a la
      tecnolog¡a y a la transferencia de ‚sta significan que, en el caso de
las
      tecnolog¡as y los conocimientos especializados sujetos a derechos de
      propiedad intelectual, dicho acceso y dicha transferencia tendr n lugar
en
      condiciones libremente negociadas y mutuamente convenidas que reconozcan
la
      protecci¢n adecuada y eficaz de esos derechos y sean compatibles con esa
      protecci¢n. 
                                    Biotecnolog¡a

                  Los Estados Unidos entienden que la biotecnolog¡a no es de
ninguna
      forma un proceso intr¡nsecamente inseguro.  Los Estados Unidos aceptan
      considerar la necesidad y viabilidad de directrices internacionalmente
      convenidas sobre la seguridad de las liberaciones de la biotecnolog¡a, y
      considera asimismo la posibilidad de estudiar la viabilidad de
directrices
      que faciliten la promulgaci¢n de la legislaci¢n nacional sobre la
      responsabilidad y la indemnizaci¢n, con sujeci¢n al presente
entendimiento.

            Compartimiento de los beneficios derivados de los recursos
biol¢gicos
            y los recursos gen‚ticos

                  Los Estados Unidos entienden que las referencias en el
Programa 21 a
      medidas apropiadas para el compartimiento justo y equitativo de los
      beneficios derivados de los recursos biol¢gicos y los recursos gen‚ticos
      tienen que ver con aquellas medidas que puedan ser mutuamente convenidas
      entre las fuentes y los usuarios de esos recursos, en condiciones que
      reconozcan la protecci¢n adecuada y eficaz de los derechos de propiedad
      intelectual y sean plenamente compatibles con dicha protecci¢n.  Adem s,
      entienden que las referencias al compartimiento de los beneficios
derivados
      de la utilizaci¢n de los recursos biol¢gicos y los recursos gen‚ticos no
      tienen en cuenta la fuente de esos recursos.

                  Derecho al desarrollo socioecon¢mico sobre una base
sostenible

                  Los Estados Unidos interpretan las palabras "derecho al
desarrollo
      socioecon¢mico en forma sostenible" que figuran en los principios
relativos
      a los bosques en el mismo sentido con que han interpretado el principio
3
      de la Declaraci¢n de R¡o.

                  Metas de la asistencia oficial para el desarrollo

                  Los Estados Unidos no se encuentran entre los pa¡ses que han
      establecido una meta para la asistencia oficial para el desarrollo.  
Una
      meta de esa ¡ndole distraer¡a la atenci¢n de las cuestiones m s
importantes
      de la eficacia y calidad de la ayuda y de las pol¡ticas en el pa¡s
      receptor.  Los Estados Unidos hacen hincapi‚, con respecto al p rrafo 15
      del cap¡tulo 33 [p rrafo 33.13 del texto definitivo], en que son uno de
los
      "otros pa¡ses desarrollados" que "convienen en hacer todos los esfuerzos
      posibles por aumentar" su nivel de asistencia oficial para el
desarrollo,
      "en armon¡a con su apoyo a los esfuerzos reformadores de los pa¡ses en
      desarrollo".  Los Estados Unidos han sido tradicionalmente el donante
m s
      importante en cifras absolutas y continuar n proporcionando ayuda de
gran
      calidad teniendo en cuenta las circunstancias de cada caso y de una
forma
      que fomente los esfuerzos de reforma en los pa¡ses en desarrollo.

17.   El Gobierno de la Arabia Saudita present¢ las siguientes observaciones
escritas:

                  El Reino de la Arabia Saudita ha participado en las
deliberaciones de
      la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
      Desarrollo con el fin de llegar a conclusiones de amplio alcance,
      equilibradas y equitativas.  Las conclusiones a que se ha llegado no
tienen
      el alcance, la equidad y el equilibrio entre el medio ambiente y el
      desarrollo que son necesarios.  Muchas secciones del Programa 21 y la
      declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica obligatoria, de principios
para
      un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el
      desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo adolecen de graves
      deficiencias y disparidades.

                  A continuaci¢n se incluyen algunos ejemplos de graves
disparidades y
      deficiencias que son inaceptables:

                  1.Programa 21:

                  a)El texto del Programa 21 promueve un criterio que no tiene
en
      cuenta la gran importancia de la certeza cient¡fica como fundamento de
      cualquier medida internacional necesaria para ocuparse de la atm¢sfera y
el
      cambio clim tico;

                  b)En consecuencia, el texto fomentar  la adopci¢n de medidas
que,
      en nuestra opini¢n, conducir n a un grave desequilibrio en la econom¡a
      mundial y en las econom¡as de los pa¡ses en desarrollo;

                  c)La gran disparidad de los enfoques atinentes a las
cuestiones
      interrelacionadas del medio ambiente y la energ¡a llevar  a una
      discriminaci¢n contra el petr¢leo, como se desprende claramente del
texto;

                  d)La promoci¢n del uso de tecnolog¡as y fuentes de energ¡a,
como la
      energ¡a nuclear, poco seguras y ecol¢gicamente no racionales;

                  e)La promoci¢n de medidas antiecon¢micas desde el punto de
vista de
      la relaci¢n costo-eficacia;

                  f)El criterio dispar que se aplica a los sumideros.

                  2.Declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica obligatoria,
de
      principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n, la
      conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo:

                             La omisi¢n intencional de los principios b sicos
que reconocen la
            funci¢n importante de los bosques en la conservaci¢n del
equilibrio
            ecol¢gico, en particular el papel de la fijaci¢n del carbono.

18.   El Gobierno de la Argentina present¢ las siguientes observaciones
escritas:

                  El Gobierno de la Argentina desea destacar la importancia
del objetivo
      indicado en el p rrafo 9.23 b) del Programa 21 y de las declaraciones
      conexas en los programas sobre la reducci¢n de los riesgos para la salud
de
      la contaminaci¢n y los peligros ambientales (p rr. 6.42 i)), la
evaluaci¢n
      de los efectos sobre las plantas y los animales de la radiaci¢n
      ultravioleta causada por el agotamiento de la capa de ozono
estratosf‚rico
      (p rrs. 14.102 y 14.104), y la soluci¢n de las principales
incertidumbres
      que se plantean respecto de la ordenaci¢n del medio marino y el cambio
      clim tico (p rrs. 17.98, 17.100 e) y 17.111).  El Gobierno tambi‚n desea
      se¤alar que considera que los p rrafos 9.24 d) y 17.107 se refieren al
      concepto de reparaci¢n y que las "medidas correctivas apropiadas"
incluyen
      una indemnizaci¢n adecuada.

                  El Gobierno desea indicar asimismo que la conferencia
      intergubernamental a que se hace referencia en el p rrafo 17.49 e) del
      Programa 21 deber¡a considerar la pesca en la alta mar, las poblaciones
de
      peces compartidas y las poblaciones de peces altamente migratorias que
se
      encuentran en la alta mar, en el  rea adyacente a la zona econ¢mica
      exclusiva.  La conferencia deber¡a dar especial consideraci¢n a los
      intereses de los Estados ribere¤os, como se prev‚ en el art¡culo 63.2 de
la
      Convenci¢n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

19.   El Gobierno de Kuwait present¢ la siguiente declaraci¢n escrita:

                  El Programa 21 es un conjunto convenido de recomendaciones
que se
      ocupan de las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo a escala
      mundial y, por consiguiente, deber¡a tener en cuenta las preocupaciones
de
      todos los Estados y abstenerse de recomendar medidas que podr¡an tener
un
      car cter discriminatorio, perjudicar los intereses sociales, econ¢micos
y
      otros intereses nacionales de cualquier Estado o limitar sus
posibilidades
      de desarrollo econ¢mico y social.  El Programa 21 no se ajusta a estos
      criterios en algunas de las  reas principales, como por ejemplo las
      siguientes:

                  1.El cap¡tulo 9 no se ajusta al esp¡ritu y los objetivos de
la
      Conferencia, porque no incluye la afirmaci¢n expl¡cita de que todas las
      fuentes de energ¡a deben ser ecol¢gicamente inocuas y racionales y
porque
      propugna por la utilizaci¢n de determinados tipos de tecnolog¡as y
fuentes
      de energ¡a sin calificarlas concretamente de ecol¢gicamente inocuas y
      racionales.

                  2.No se ha destacado suficientemente el hecho de que la
viabilidad
      econ¢mica de las tecnolog¡as y las fuentes de energ¡a es una condici¢n
      indispensable para lograr el m ximo de beneficios del aprovechamiento de
      todos los recursos.  Ese criterio va en desmedro de la eficiencia
econ¢mica
      y ser  perjudicial para el desarrollo sostenible.

                  3.La promoci¢n de un mayor uso de medidas econ¢micas y de
      instrumentos de mercado, as¡ como de la fijaci¢n de precios, conducir n
a
      distorsiones econ¢micas y comerciales y a la aplicaci¢n de pr cticas
      discriminatorias contra algunas fuentes de energ¡a.  Esto ser 
perjudicial
      para la econom¡a mundial.  Estimamos que las pol¡ticas y medidas que
      corresponda adoptar deber¡an quedar libradas a los gobiernos y no se
      deber¡an indicar en el Programa 21, en especial en los cap¡tulos 4, 8 y
9. 

                  4.Para reducir al m¡nimo los efectos perjudiciales para la
      atm¢sfera, es indispensable considerar y tratar del mismo modo a las
      fuentes, los sumideros y los dep¢sitos de gases de efecto invernadero. 
      Lamentablemente, en el Programa 21 se hace demasiado hincapi‚ en las
      fuentes y no se tienen en cuenta debidamente los sumideros y los
dep¢sitos. 
      Estimamos que es de la mayor importancia promover la ordenaci¢n,
      conservaci¢n y mejoramiento sostenibles de todos los sumideros y
dep¢sitos. 
      A este respecto, hay una necesidad urgente de limitar y reducir las
tasas
      de deforestaci¢n.  Consideramos que estas cuestiones no han sido
tratadas
      en el Programa 21, en especial en el cap¡tulo 9.

                  5.Se da demasiada importancia a un mayor aprovechamiento de
las fuentes y los sistemas nuevos y renovables de energ¡a.  Las crecientes
      necesidades de energ¡a de los pa¡ses en desarrollo ser n atendidas de
      manera m s eficaz mediante la promoci¢n de las mejores fuentes de
energ¡a
      disponibles que sean ecol¢gicamente inocuas y racionales y
econ¢micamente
      viables, especialmente las que ofrezcan m s posibilidades que las
fuentes
      nuevas y renovables.

                                    6.Al tratarse el tema del cambio
clim tico, en el cap¡tulo 9 no se
      tienen debidamente en cuenta las consecuencias sociales y econ¢micas de
las
      medidas de mitigaci¢n y de las medidas de respuesta al posible cambio
      clim tico.  Para evitar que se adopten medidas costosas y prematuras, es
      prudente crear una mayor comprensi¢n de todas las cuestiones pertinentes
      relacionadas con el cambio clim tico.

                  Por estas razones, el Estado de Kuwait deja expresada sus
reservas
      respecto de los cap¡tulos 4, 8 y 9.

20.   El Gobierno de Filipinas present¢ la siguiente declaraci¢n escrita:

                  La posici¢n de la delegaci¢n de Filipinas respecto de los
      establecimientos militares a que se hace referencia en el inciso h) del
      p rrafo 23 [inciso h) del p rrafo 20.22 del texto definitivo] del
      cap¡tulo 20 del Programa 21 es que dichos establecimientos incluyen las
      instalaciones militares extranjeras bajo el completo control operacional
de
      los gobiernos, en particular las que no est n abarcadas por acuerdos que
      contienen disposiciones concretas sobre el tratamiento y la eliminaci¢n
de
      desechos peligrosos.

21.   El Gobierno de Francia present¢ la siguiente declaraci¢n escrita:

                  Por lo que se refiere al cap¡tulo 26 del Programa 21,
referente a las
      poblaciones ind¡genas, la delegaci¢n de Francia tal como hizo en el
cuarto
      per¡odo de sesiones del Comit‚ Preparatorio de la Conferencia de las
      Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, desea recordar
      solemnemente que en lo relativo a las normas y medidas particulares
      propuestas en ese documento y en otros cap¡tulos del Programa 21 para
las
      poblaciones ind¡genas y de conformidad con el art¡culo 2 de la
Constituci¢n
      francesa, las leyes de la Rep£blica se aplican a todos los ciudadanos
      franceses en condiciones de igualdad, sin distinciones por motivo de
      origen, raza o religi¢n.

                  Esta declaraci¢n se refiere igualmente al principio
correspondiente de
      la Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y de la
      declaraci¢n de principios relativos a los bosques.

22.   La delegaci¢n de Palestina present¢ la siguiente declaraci¢n escrita:

                  La delegaci¢n de Palestina desea dejar constancia de su
agradecimiento
      por la inclusi¢n en el p rrafo 1.5 [p rrafo 1.6 del texto definitivo]
del
      Programa 21 de la oraci¢n siguiente:  "Con plena observancia de todos
los
      principios que figuran en la Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente
y
      el Desarrollo".  Esto significa en particular, para el pueblo palestino
      bajo ocupaci¢n israel¡, los principios enunciados en el p rrafo 23 de la
      Declaraci¢n y el pleno reconocimiento de la aplicabilidad de
instrumentos
      internacionales como el Cuarto Convenio de Ginebra, relativo a los
pueblos
      bajo ocupaci¢n extranjera.

                                     Cap¡tulo V

                  INFORME DE LA COMISION DE VERIFICACION DE PODERES

1.    En la primera sesi¢n plenaria, celebrada el 3 de junio de 1992, la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
nombr¢, de conformidad con el art¡culo 4 del reglamento de la Conferencia, una
Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes basada en la Comisi¢n de Verificaci¢n de
Poderes de la Asamblea General de las Naciones Unidas en su cuadrag‚simo sexto
per¡odo de sesiones e integrada por los siguientes nueve miembros:  B‚lgica,
Belice, Chile, China, Estados Unidos de Am‚rica, Federaci¢n de Rusia, Lesotho,
Singapur y Togo.

2.    La Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes celebr¢ una sesi¢n, el 9 de junio
de 1992.

3.    El Sr. Michel Delfosse (B‚lgica) fue elegido Presidente de la Comisi¢n
por
unanimidad.

4.    La Comisi¢n tuvo ante s¡ un memorando del Secretario General de fecha 8
de
junio de 1992 sobre la situaci¢n de las credenciales de los representantes que
participan en la Conferencia.  El Secretario de la Comisi¢n suministr¢ a ‚sta
informaci¢n adicional sobre las credenciales recibidas por el Secretario
General
despu‚s de la publicaci¢n del memorando.

5.    Como se indic¢ en el p rrafo 1 del memorando del Secretario General
actualizado con la informaci¢n adicional recibida, el Secretario General hab¡a
recibido, con arreglo al art¡culo 3 del reglamento, las credenciales
oficiales,
expedidas por el Jefe de Estado o de Gobierno o por el Ministro de Relaciones
Exteriores, de los representantes de los 95 Estados siguientes que participan
en
la Conferencia:  Afganist n, Alemania, Antigua y Barbuda, Argelia, Armenia,
Azerbaiy n, Bahamas, Bahrein, Bangladesh, Barbados, Belar£s, Belice, Bhut n,
Botswana, Brasil, Brunei Darussalam, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde,
Camer£n,
Colombia, C“te d'Ivoire, Cuba, Chad, Checoslovaquia, Chile, China, Chipre,
Dominica, Emiratos Arabes Unidos, Estonia, Etiop¡a, Federaci¢n de Rusia,
Finlandia, Francia, Ghana, Granada, Grecia, Guinea Ecuatorial, Hungr¡a, India,
Indonesia, Ir n (Rep£blica Isl mica del), Islandia, Israel, Jamahiriya Arabe
Libia, Jamaica, Jap¢n, Jordania, Kazajst n, Lesotho, Letonia, Liberia,
Lituania,
Luxemburgo, Malasia, Malawi, Malta, Marruecos, M‚xico, Micronesia (Estados
Federados de), Mozambique, Myanmar, Nauru, Nepal, N¡ger, Noruega, Pa¡ses
Bajos,
Per£, Polonia, Rep£blica Arabe Siria, Rep£blica Popular Democr tica de Corea,
Rumania, Rwanda, Saint Kitts y Nevis, Santa Luc¡a, Santa Sede, Singapur, Sri
Lanka, Sud n, Suecia, Suiza, Swazilandia, Tailandia, Togo, Trinidad y Tabago,
T£nez, Tuvalu, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Viet Nam, Yemen, Yugoslavia, y
Zimbabwe.  Adem s, en el caso de la Comunidad Econ¢mica Europea, el Presidente
de la Comisi¢n Europea hab¡a comunicado las credenciales de sus
representantes.

6.    Como se indic¢ en el p rrafo 2 del memorando, en su versi¢n actualizada,
los 83 Estados siguientes que participan en la Conferencia hab¡an comunicado
el
nombramiento de representantes en la Conferencia por facs¡mile, telegrama, o
carta o nota verbal de ministerios, misiones permanentes ante las Naciones
Unidas u otras dependencias o autoridades gubernamentales:  Albania, Angola,
Arabia Saudita, Argentina, Australia, Austria, B‚lgica, Benin, Bolivia,
Bulgaria, Camboya, Canad , Comoras, Congo, Costa Rica, Croacia, Dinamarca,
Djibouti, Ecuador, Egipto, El Salvador, Espa¤a, Estados Unidos de Am‚rica,
Eslovenia, Fiji, Filipinas, Gab¢n, Gambia, Guatemala, Guinea, Guinea-Bissau,
Guyana, Hait¡, Honduras, Iraq, Irlanda, Islas Cook, Islas Marshall,
Islas Salom¢n, Italia, Kenya, Kiribati, Kuwait, L¡bano, Liechtenstein,
Madagascar, Maldivas, Mal¡, Mauricio, Mauritania, Moldova, M¢naco, Mongolia,
Namibia, Nicaragua, Nigeria, Nueva Zelandia, Om n, Pakist n, Panam , Papua
Nueva
Guinea, Paraguay, Portugal, Qatar, Reino Unido de Gran Breta¤a e Irlanda del
Norte, Rep£blica Centroafricana, Rep£blica de Corea, Rep£blica Democr tica
Popular Lao, Rep£blica Dominicana, Rep£blica Unida de Tanzan¡a, Samoa, San
Marino, Santo Tom‚ y Pr¡ncipe, San Vicente y las Granadinas, Senegal,
Seychelles, Sierra Leona, Suriname, Turqu¡a, Uganda, Vanuatu, Zaire y Zambia.

7.    El representante de los Estados Unidos dijo que su delegaci¢n no cre¡a
que
existiera la Rep£blica Federativa Socialista de Yugoslavia.  Adem s, su
delegaci¢n no consideraba que Serbia y Montenegro fuera la continuaci¢n ni la
£nica sucesora de la Rep£blica Federativa Socialista de Yugoslavia.  Sin
embargo, su delegaci¢n estar¡a dispuesta a aceptar a Yugoslavia en la presente
Conferencia con una salvedad, en el sentido de que Serbia y Montenegro no
tuviera derecho a ocupar el lugar de la antigua Rep£blica Federativa
Socialista
de Yugoslavia en las organizaciones internacionales, entre ellas las Naciones
Unidas.  No obstante, los Estados Unidos estimaban que los ¢rganos adecuados
para resolver la cuesti¢n de la condici¢n de miembro de Serbia y Montenegro en
las Naciones Unidas eran el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de las
Naciones Unidas.  As¡ pues, si bien no formulaba objeciones en el presente
foro,
la delegaci¢n de los Estados Unidos deseaba dejar constancia de su reserva.

8.    El representante de la Federaci¢n de Rusia indic¢ que su delegaci¢n
tambi‚n
cre¡a que la cuesti¢n de la composici¢n de las Naciones Unidas era de la
exclusiva competencia del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General.  Su
delegaci¢n estaba dispuesta a reconocer las credenciales de Yugoslavia para
los
efectos de la presente Conferencia.

9.    El Presidente propuso que, teniendo en cuenta la reserva expresada, la
Comisi¢n aceptara las credenciales de todos los representantes mencionados en
el
memorando del Secretario General, en el entendimiento de que las credenciales
oficiales de los representantes mencionados en el p rrafo 2 del memorando del
Secretario General se comunicar¡an al Secretario General a la brevedad
posible. 
El Presidente propuso el siguiente proyecto de resoluci¢n para su aprobaci¢n
por
la Comisi¢n:

                  La Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes,

                  Habiendo examinado las credenciales de los representantes en
la
      Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo
      mencionados en los p rrafos 1 y 2 del memorando del Secretario General
de
      fecha 8 de junio de 1992,

                  Teniendo en cuenta la reserva expresada durante el debate,

                  Acepta las credenciales de los representantes interesados.

10.   La Comisi¢n aprob¢ el proyecto de resoluci¢n sin someterlo a votaci¢n.

11.   Posteriormente, el Presidente propuso que la Comisi¢n recomendara a la
Conferencia la aprobaci¢n de un proyecto de resoluci¢n (v‚ase el
p rrafo 12 infra).  La Comisi¢n aprob¢ la propuesta sin votaci¢n.

Recomendaci¢n de la Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes

12.   La Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes recomienda a la Conferencia la
aprobaci¢n del siguiente proyecto de resoluci¢n:


                "Credenciales de los representantes en la Conferencia

            La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y
            el Desarrollo,

            Aprueba el informe de la Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes."


                        Medidas adoptadas por la Conferencia

13.   En la 13a. sesi¢n plenaria, celebrada el 11 de junio de 1992, la
Conferencia examin¢ el informe de la Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes
(A/CONF.151/17).

14.   El representante de Portugal, haciendo uso de la palabra en nombre de la
Comunidad Econ¢mica Europea, manifest¢ que la Comunidad y sus miembros no
hab¡an
aceptado la continuidad autom tica de la Rep£blica Federativa de Yugoslavia en
las organizaciones internacionales, entre ellas las Naciones Unidas, y se
reservaban su posici¢n respecto de esta cuesti¢n.  El representante de la
Rep£blica Federativa de Yugoslavia hizo una declaraci¢n de respuesta.

15.   La Conferencia aprob¢ a continuaci¢n el proyecto de resoluci¢n
recomendado
por la Comisi¢n, cuyo texto definitivo se incluye como resoluci¢n 3 en el
cap¡tulo I.

                                     Cap¡tulo VI

                          SEGMENTO CUMBRE DE LA CONFERENCIA

      El Segmento Cumbre de la Conferencia se celebr¢ los d¡as 12 y 13 de
junio
de 1992.  Formularon declaraciones ciento dos Jefes de Estado o de Gobierno o
sus representantes personales.  Las declaraciones figuran en el volumen V del
presente informe.

                                    Cap¡tulo VII

                      APROBACION DEL INFORME DE LA CONFERENCIA

1.    El Relator General present¢ el informe de la Conferencia (A/CONF.151/L.2
y Add.1 a 3) en la 19a. sesi¢n plenaria, celebrada el 14 de junio de 1992.

2.    En la misma sesi¢n, la Conferencia aprob¢ el proyecto de informe y
autoriz¢
al Relator General a completarlo, de conformidad con la pr ctica de las
Naciones
Unidas, con miras a su presentaci¢n a la Asamblea General en su cuadrag‚simo
s‚ptimo per¡odo de sesiones. 

3.    Tambi‚n en la misma sesi¢n, el representante del Pakist n, en nombre de
los
Estados Miembros de las Naciones Unidas que son miembros del Grupo de los 77 y
en nombre de China, present¢ un proyecto de resoluci¢n (A/CONF.151/L.5) por el
que se expresaba el agradecimiento de la Conferencia al pa¡s anfitri¢n. 
Seguidamente, Australia (en nombre de los Estados de Europa occidental y otros
Estados) y la Federaci¢n de Rusia (en nombre de los Estados de Europa
oriental)
formularon declaraciones y se unieron a los patrocinadores del proyecto de
resoluci¢n.

4.    La Conferencia aprob¢ a continuaci¢n el proyecto de resoluci¢n, cuyo
texto
definitivo se incluye como resoluci¢n 2 en el cap¡tulo I.


                             Clausura de la Conferencia

5.    En la 19a. sesi¢n plenaria, formularon declaraciones los representantes
del
Pakist n (en nombre de los Estados de Asia), la Federaci¢n de Rusia (en nombre
de los Estados de Europa oriental), M‚xico (en nombre de los Estados de
Am‚rica
Latina y el Caribe), Australia (en nombre de los Estados de Europa occidental
y
otros Estados), la India, los Estados Unidos de Am‚rica, la Rep£blica Arabe
Siria (en nombre de la Oficina Ejecutiva de los Ministros Arabes encargados
del
Medio Ambiente y el Desarrollo), el Jap¢n, China, el Canad  (tambi‚n en nombre
de Australia y Nueva Zelandia), Croacia, la Rep£blica Unida de Tanzan¡a (en
nombre de los Estados de Africa), T£nez, Malasia, el L¡bano e Islandia (en
nombre asimismo de Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia).

6.    Tras declaraciones formuladas por el Secretario General de las Naciones
Unidas y el Secretario General de la Conferencia, el Presidente de la
Conferencia hizo una declaraci¢n de clausura y declar¢ clausurada la
Conferencia.

                                       Anexo I

                                 LISTA DE DOCUMENTOS

   Signatura                              T¡tulo o descripci¢n                 
   

A/CONF.151/1 y Corr.1        Programa provisional

A/CONF.151/2                 Reglamento provisional:  nota del Secretario
General
                             de la Conferencia

A/CONF.151/3                 Organizaci¢n de los trabajos, inclusive el
                             establecimiento de la Comisi¢n Principal de la
                             Conferencia:  nota de la Secretar¡a

A/CONF.151/4                 Adopci¢n de acuerdos sobre el medio ambiente
(Part I, Part II y           y el desarrollo:  Programa 21:  nota del
Corr.1, Part III y           Secretario General de la Conferencia
Part IV y Corr.1)

A/CONF.151/5                 Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y el
                             Desarrollo:  nota del Secretario General de la
                             Conferencia

A/CONF.151/5/Rev.1           Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y el
                             Desarrollo

A/CONF.151/6                 Declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
                             obligatoria, de principios para un consenso
mundial
                             respecto de la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el
                             desarrollo sostenible de los bosques de todo
tipo: 
                             nota del Secretario General de la Conferencia

A/CONF.151/6/Rev.1           Declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
                             obligatoria, de principios para un consenso
mundial
                             respecto de la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el
                             desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo

A/CONF.151/7                 Adopci¢n de acuerdos sobre el medio ambiente y el
                             desarrollo:  nota del Secretario General de la
                             Conferencia

A/CONF.151/8                 Informe del Comit‚ Intergubernamental de
Negociaci¢n
                             de una Convenci¢n General sobre los Cambios
                             Clim ticos, Sr. Jean Ripert (Francia) en nombre
del
                             Comit‚

A/CONF.151/9                 Carta de fecha 4 de junio de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia por el jefe
de
                             la delegaci¢n de Chile ante la Conferencia de las
                             Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
                             Desarrollo

A/CONF.151/10                Protecci¢n y preservaci¢n del medio marino: 
informe
                             del Secretario General

   Signatura                                       T¡tulo o descripci¢n        
            

A/CONF.151/11                Carta de fecha 3 de junio de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Presidente del Consejo de Estado de Viet Nam

A/CONF.151/12                Nota verbal de fecha 5 de mayo de 1992 dirigida
al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Representante Permanente de Sri Lanka ante las
                             Naciones Unidas

A/CONF.151/13                Carta de fecha 20 de mayo de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Director Ejecutivo del Programa de las Naciones
                             Unidas para la Fiscalizaci¢n Internacional de
Drogas

A/CONF.151/14                Carta de fecha 30 de mayo de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Ministro de Relaciones Exteriores del Brasil

A/CONF.151/15                Carta de fecha 21 de mayo de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Representante Permanente de M‚xico ante las
                             Naciones Unidas

A/CONF.151/16                Nota verbal de fecha 28 de mayo de 1992 dirigida
al
                             Secretario General por el Encargado de Negocios
                             interino de la Misi¢n Permanente de Barbados ante
las
                             Naciones Unidas

A/CONF.151/17                Informe de la Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes

A/CONF.151/18                Carta de fecha 9 de junio de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             jefe adjunto de la delegaci¢n de la Federaci¢n
                             de Rusia
 
A/CONF.151/19                Carta de fecha 10 de junio de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Representante Permanente de Venezuela ante las
                             Naciones Unidas

A/CONF.151/20                Nota verbal de fecha 9 de junio de 1992 dirigida
a la
                             secretar¡a de la Conferencia de las Naciones
Unidas
                             sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo por la
                             Embajada de Argelia 

   Signatura                              T¡tulo o descripci¢n                 
   

A/CONF.151/21                Carta de fecha 15 de mayo de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Representante Permanente de Yugoslavia ante las
                             Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra

A/CONF.151/22                Carta de fecha 9 de junio de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Secretario Ejecutivo de la Comisi¢n Econ¢mica
para
                             Am‚rica Latina y el Caribe y el Ministro de
Vivienda
                             y Urbanismo de Chile

A/CONF.151/23                Carta de fecha 12 de junio de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Representante Permanente de Mongolia ante las
                             Naciones Unidas 

A/CONF.151/24                Carta de fecha 11 de junio de 1992 dirigida al
                             Secretario General de la Conferencia de las
Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por el
                             Ministro de Medio Ambiente y Obras P£blicas de
Grecia

A/CONF.151/25                Nota verbal de fecha 12 de junio de 1992 dirigida
a
                             la secretar¡a de la Conferencia de las Naciones
                             Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
por la
                             Embajada de Marruecos

A/CONF.151/L.1               Informe sobre las consultas previas a la
Conferencia
                             celebradas en el Centro de Conferencias R¡ocentro

A/CONF.151/L.2               Proyecto de informe de la Conferencia de las
y Add.1 a 3                  Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
                             Desarrollo

A/CONF.151/L.3 y Add.1       Informe de la Comisi¢n Principal
a 6, Add.6/Corr.1,
Add.7 a 12, Add.12/
Corr.1 y Add.13 a 44

A/CONF.151/L.4/Rev.1         Adopci¢n de acuerdos sobre el medio ambiente y el
                             desarrollo:  proyecto de resoluci¢n presentado
por el
                             Brasil

A/CONF.151/L.5               Expresi¢n de agradecimiento al pa¡s anfitri¢n: 
                             proyecto de resoluci¢n presentado por China y el
                             Pakist n (en nombre de los Estados Miembros de
las
                             Naciones Unidas que son miembros del Grupo de los
77)

A/CONF.151/L.6               Proyecto de cap¡tulo 33 del Programa 21 

A/CONF.151/CRP.1             Lista de propuestas sobre instituciones derivadas
de
                             los distintos componentes sectoriales e
                             intersectoriales del Programa 21:  nota del
                             Secretario General de la Conferencia 
   Signatura                                       T¡tulo o descripci¢n        
            

A/CONF.151/INF/1             Informaci¢n para los participantes

A/CONF.151/INF/2             Lista provisional de delegaciones a la
y Add.1 a 7                  Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
                             Ambiente y el Desarrollo

A/CONF.151/INF/3             Lista de documentos distribuidos con fines
y Add.1 a 4                  de informaci¢n

A/CONF.151/PC/128            Informe del Comit‚ Preparatorio de la Conferencia
y Corr.1                     de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y
el
                             Desarrollo sobre la labor realizada en su cuarto
                             per¡odo de sesiones

A/47/121-E/1992/15           Nuevas actividades sustantivas realizadas por
                             gobiernos y organizaciones del sistema de las
                             Naciones Unidas en aplicaci¢n de las
                             resoluciones 42/186 y 42/187 de la Asamblea
General: 
                             informe del Secretario General 

A/47/203                     Carta de fecha 8 de mayo de 1992 dirigida al
                             Secretario General por el Encargado de Negocios
                             interino de la Misi¢n Permanente de Malasia ante
las
                             Naciones Unidas


                                      Anexo II

                              DECLARACIONES DE APERTURA

            Declaraci¢n del Sr. Boutros Boutros-Ghali, Secretario General
                               de las Naciones Unidas

      En relaci¢n con los temas de que vamos a ocuparnos en la Conferencia que
tengo el gran honor de inaugurar en este momento, nada ser¡a m s peligroso que
ceder a la tentaci¢n de contentarnos con palabras.  Nada ser¡a m s peligroso
que
creer o pretender que, por el simple hecho de enunciar los problemas, ‚stos
quedan solucionados.  Y sin embargo, no creo estar dej ndome arrastrar por el
peso de las f¢rmulas si digo que el momento actual es hist¢rico.  Y es que,
efectivamente, estoy convencido de que se trata de un momento hist¢rico por
tres
razones, cada una de las cuales es suficiente para suscitar en nosotros una
emoci¢n profunda en momentos en que se inicia una Conferencia de la que va a
estar pendiente el mundo entero.

      Tengamos bien claro desde el principio lo que significa esta Cumbre para
la
Tierra:  se trata de una asamblea de naciones, unidas ante nosotros,
representadas al nivel m s alto por sus dirigentes, sostenidas por una
movilizaci¢n excepcional de los pueblos y decididas a reflexionar y a actuar
de
consuno para proteger el planeta.  Esta reuni¢n prueba que hemos comprendido
hasta qu‚ punto es fr gil nuestra Tierra y, con ella, la vida que sustento. 
Es principalmente por eso que esta reuni¢n es hist¢rica, ya que se¤ala un
cambio
radical de la manera en que el hombre se ve a s¡ mismo.

      Antes el ser humano se encontraba rodeado de una naturaleza abundante
hasta
el punto de ser amenazadora por su inmensidad; as¡ ocurr¡a todav¡a a
principios
de este siglo.  Toda conquista era una victoria sobre la naturaleza, desde las
fieras que amenazaban a los hombres de las cavernas hasta las distancias que
separaban a las comunidades.  Las fieras han sido vencidas, las distancias han
sido conquistadas y, entre esas dos conquistas, se puede decir que toda la
ciencia se ha basado en la oposici¢n entre el hombre y la naturaleza, es
decir,
el progreso del hombre en ir dominando poco a poco una naturaleza infinita.

      Ahora bien, en la actualidad hemos llegado al momento del mundo finito,
un
mundo en el que todos estamos inevitablemente confinados.  Esto significa
simplemente que ya no existe la naturaleza en el sentido cl sico de la
expresi¢n, sino que, de ahora en adelante, la naturaleza estar  en manos de
los
hombres.  Esto significa tambi‚n que el hombre ha conquistado su medio, pero
se
trata de una conquista sumamente peligrosa.  Esto significa, por £ltimo, que
ya
no queda ning£n oasis por descubrir, ninguna "nueva frontera", y que cada
conquista de la naturaleza que concretemos en lo sucesivo se volver  en
realidad
en contra nuestra.  El progreso ya no es m s forzosamente compatible con la
vida; no tenemos m s derecho a la l¢gica del infinito.  Esa es la gran ruptura
epistemol¢gica que simbolizar  tal vez, a los ojos de los historiadores, la
Cumbre para la Tierra.

      Esta reuni¢n es hist¢rica por una segunda raz¢n, no menos enaltecedora: 
aqu¡ estamos en efecto frente a una escala de tiempo que supera con mucho a la
de la vida de cada uno de nosotros.  La reflexi¢n, y sobre todo la acci¢n, de
la
que debemos fijar aqu¡ los primeros hitos pol¡ticos, no la iniciamos para
nosotros, ni siquiera para nuestros contempor neos, pues todav¡a podr¡amos
seguir despilfarrando los recursos del planeta al ritmo actual durante unos
cuantos decenios.  Todav¡a podr¡amos vivir varios a¤os o varios decenios con
las
lluvias  cidas que destruyen lentamente los bosques, los lagos, las obras de
arquitectura e incluso a los seres humanos.  Podemos tolerar que la
temperatura
aumente algunos grados poco a poco, que disminuya la diversidad biol¢gica del
planeta, que prosiga la contaminaci¢n de las aguas y que se acelere la
desertificaci¢n del planeta, ya que para nosotros siempre habr  bosques
suficientes, agua suficiente, recursos naturales suficientes.  Pero es preciso
recordar que un d¡a, cuando cada uno de nosotros haya desaparecido de la faz
de
la Tierra, ya no ser  posible mantener esa desaprensiva actitud de "dejar
hacer"
y, sin duda alguna, despu‚s de nosotros sobrevendr  el diluvio:  para las
generaciones venideras ser  ya demasiado tarde.

      Lo que hacemos aqu¡, por consiguiente, lo hacemos para nuestros
descendientes y, m s all  todav¡a, para las generaciones venideras.  Nuestra
presencia en este foro demuestra que estamos dispuestos a hacer predominar el
tiempo pol¡tico, es decir, la historia, sobre nuestra historia individual. 
Estamos aqu¡ funcionando en una escala cronol¢gica larga, que se mide en
decenios y siglos.  Esa es la parte m s noble de la acci¢n colectiva que
emprendemos hoy en R¡o.

      El momento presente es hist¢rico por una tercera raz¢n, que procede de
las
dos anteriores y concierne a la Organizaci¢n, que tengo el honor de dirigir. 
Las Naciones Unidas enfrentan aqu¡ una gran prueba y, con ellas, todos los que
han puesto sus esperanzas en el universalismo.  ¨Seremos capaces de demostrar
que los hombres pueden enfrentar colectivamente, dejando atr s diferencias de
otra ‚poca, los inmensos desaf¡os que se les presentan?  El escritor espa¤ol
Unamuno dijo, a t¡tulo de humorada, que siempre podemos contar con que lo peor
ciertamente ocurra.  As¡ ocurrir¡a si dentro de una semana nos separ ramos sin
haber tomado las decisiones dif¡ciles pero indispensables que se esperan de
nosotros.  Ser  preciso ir m s all  de lo habitual y dar a nuestro sistema una
dimensi¢n superior.  Cualesquiera sean los caminos que sigamos, estamos
condenados a acercarnos, aunque m s no sea en un paso, al planeta virtuoso,
"Al Maamoura Al Fadela", preconizado por el pensador isl mico Al Farabi.

      Cabe dejarse tentar por el optimismo:  en primer lugar, cuando se piensa
en
las circunstancias favorables que han rodeado a la cooperaci¢n internacional
en
los £ltimos a¤os; en segundo lugar, cuando se pasa revista a los esfuerzos, la
imaginaci¢n y el entusiasmo que nuestra Organizaci¢n ha logrado movilizar para
la preparaci¢n de una reuni¢n de este tipo; y, por £ltimo, cuando se observa
la
proyecci¢n misma de esta Conferencia.  Las Naciones Unidas ya han avanzado
mucho.  Despu‚s de la reuni¢n de Estocolmo, en que se debatieron por lo menos
algunas de las cuestiones que volvemos a tratar hoy, las Naciones Unidas
adquirieron una experiencia formada por un c£mulo de competencia, estudios y
conclusiones sin precedentes, que han tenido repercusiones en todo el mundo. 
Hay que recordar que en 1972 ‚ramos pioneros.  Sig moslo siendo, apoy ndonos
en
los logros y las lecciones de nuestros primeros esfuerzos.  Me refiero
especialmente a los del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,
pero
tambi‚n a los representantes de un gran n£mero de organizaciones del sistema
de
las Naciones Unidas que se han esforzado por cooperar estrechamente, a las
organizaciones no gubernamentales, a comisiones independientes que a menudo
agrupan a personalidades, y al conjunto incomparable de trabajos
preparatorios,
conferencias de comunidades regionales o ling¡sticas, coloquios, seminarios,
art¡culos y obras que han sentado las bases de nuestros trabajos en todos los
puntos del universo.  Todas esas energ¡as han convergido en R¡o, y por eso
quisiera ahora dar las gracias al Brasil, nuestro anfitri¢n, a su Gobierno y a
su pueblo cordial que estos d¡as nos brindan su vibrante hospitalidad.  Desde
el
comienzo de los trabajos preparatorios, el Gobierno y el pueblo del Brasil han
dado prueba de su deseo sincero y resuelto de lograr que nuestra Conferencia
se
vea coronada por el ‚xito.

               No puedo, lamentablemente, dar las gracias a todo el mundo. 
Sin embargo,
perm¡taseme citar el informe de la Sra. Brundtland, cuyos postulados te¢ricos
han sido observados por todos; al Presidente de la Comisi¢n Preparatoria,
Embajador Tommy Koh, cuya habilidad diplom tica ha sido, una vez m s,
invalorable; al Sr. Maurice Strong y a su equipo, que han llevado a cabo una
especie de decimotercer trabajo de H‚rcules.  Tanto entusiasmo y devoci¢n dan
lugar al optimismo:  por ejemplo, una publicaci¢n habl¢ de "R¡o, tarea
desmesurada".  Desmesurada, s¡, como el desaf¡o al que responde.  Porque
estamos
fatalmente condenados al hero¡smo.  Si triunfamos, las Naciones Unidas habr n
superado la prueba de fuego y habr n dejado una marca indeleble en la
historia. 
Antes de pasar revista a las medidas propiamente dichas incluidas en el
programa, quisiera en primer lugar tratar de recapitular los avances te¢ricos
que me parece que ya hemos hecho.

      No s‚ si las ideas gu¡an al mundo, pero de todas maneras nada es posible
sin ellas.  Es preciso comenzar por este esfuerzo de reflexi¢n colectiva, que
es
parte de la misi¢n de las Naciones Unidas, y armarnos de coraje, por cuanto la
reflexi¢n encierra un riesgo:  el de hacernos abandonar mitos, ideas c¢modas y
principios econ¢micos sagrados.  Nuestra reflexi¢n tiene un denominador com£n,
el concepto central de nuestra Conferencia, el del desarrollo.  La palabra
desarrollo ha tenido una fortuna sin par.  Y sin embargo, a mi juicio ha
adquirido su sentido pleno gracias a los trabajos preparatorios de esta
Conferencia.  Sabemos actualmente que si no logramos hacer evolucionar el
concepto de desarrollo, llegaremos a una paradoja que nos podr¡a hacer sonre¡r
si no encerrara tantos sufrimientos y tantos peligros:  la Tierra est  a la
vez
enferma de subdesarrollo y enferma de desarrollo excesivo.  

      Es preciso, por lo tanto, enriquecer la vieja palabra de desarrollo a la
luz de la evoluci¢n de la ciencia y de los problemas que hoy se plantean.  Yo
creo que actualmente este enriquecimiento se ha producido en dos direcciones. 
La primera es la que se ha convenido en denominar el desarrollo sostenible; la
segunda es la que propongo denominemos el desarrollo planetario.  Una vez m s,
estos conceptos abarcan, a mi modo de ver, al mundo entero, es decir, tanto el
Norte como el Sur, el Este como el Oeste.

      En primer lugar, el desarrollo sostenible podr¡a definirse como un
desarrollo que responda a las necesidades del presente al ritmo de la
renovaci¢n
de los recursos, es decir, que no comprometa el de las generaciones futuras. 
Es
un nuevo concepto de desarrollo, que tiene en cuenta las condiciones de su
perdurabilidad.  Tambi‚n es evidente que, de la misma manera que los pa¡ses
del
Sur enfrentan problemas de protecci¢n del medio ambiente, los pa¡ses del Norte
deben, a su vez, enfrentar los problemas del desarrollo excesivo.  Esos pa¡ses
del Norte, al igual que los del Sur, no respetan el esp¡ritu del desarrollo
sostenible.  Se sabe, por ejemplo, que el calentamiento de la atm¢sfera es
provocado por gases que proceden de las ra¡ces mismas de las sociedades
industrializadas.  Esto significa que el estilo de vida de las naciones ricas
es
ecol¢gicamente irracional, y que su desarrollo no puede actualmente
calificarse
de "sostenible".  Tambi‚n es sabido que es en los pa¡ses pobres donde la
degradaci¢n de los recursos ha asumido las dimensiones m s tr gicas, dado que
esos pa¡ses se ven obligados a explotar en exceso los recursos naturales de
los
que depende su supervivencia.  Se ven obligados a sacrificar el porvenir para
asegurar una vida cotidiana precaria en el presente.

      Tambi‚n es necesario dejar bien en claro una cuesti¢n:  no se puede
proteger un recurso natural neg ndose a que lo utilicen aqu‚llos cuya
supervivencia depende de ese recurso.  El v¡nculo entre la protecci¢n del
medio
ambiente y la pobreza no pasa solamente por la producci¢n en gran escala, sino
tambi‚n por la vida cotidiana, particularmente de las mujeres que deben
subvenir
a las necesidades dom‚sticas de agua o de le¤a.  Por esa raz¢n, en muchos
pa¡ses
combatir la pobreza contribuye a proteger el medio ambiente.

      Quisiera pedir a todos ustedes que dej ramos de hacer diferencias entre 
los dos aspectos de una misma cuesti¢n, la econom¡a por un lado y la ecolog¡a
por el otro.  Toda cat strofe ecol¢gica es una cat strofe econ¢mica.  Las dos
palabras tienen una ra¡z griega com£n, eco, que significa "la casa".  El
Sr. Gorbachev hab¡a propuesto que hici‚ramos de Europa una "casa com£n". 
­Pero
el universo entero debe ser nuestra "casa com£n"!  Ecolog¡a:  o‹kos-logos,
"ciencia de la casa"; econom¡a:  o‹konomia, "administraci¢n de la casa".  Son
pr cticamente lo mismo.  La ecolog¡a, por su propia ¡ndole, est  contenida en
la
econom¡a.

      Este principio tiene consecuencias microecon¢micas y macroecon¢micas. 
Tiene consecuencias fundamentalmente en el m‚todo de fijaci¢n de precios. 
Dado
que la degradaci¢n del medio ambiente representa una p‚rdida de capital
social,
as¡ como un costo social, es preciso tener en cuenta esa p‚rdida de la misma
manera que la amortizaci¢n de una inversi¢n.  Teniendo en cuenta que de ahora
en
adelante la naturaleza estar  enteramente en manos del hombre, ser  l¢gico
considerarla no ya como algo que nos es dado sino como una adquisici¢n, una
inversi¢n que hay que renovar y amortizar incesantemente, igual que los dem s
costos, sueldos, gastos financieros, materias primas, etc.  Al incluir el
"costo
de la naturaleza", se hace algo m s que proteger los recursos a largo plazo. 
Se mejora la calidad y la duraci¢n de los productos, se reciclan los desechos
y,
por £ltimo, se economiza.  Producir, consumir, pero tambi‚n reciclar.  Es el
tr¡ptico del porvenir.

      Quisiera insistir en este segundo avance te¢rico que deriva del primero
y
que se denomina "la nueva seguridad colectiva" o "el desarrollo planetario".

      Los hombres siempre han debido enfrentar amenazas que pesaban sobre su
seguridad.  Pero la seguridad evoluciona.  En pocas palabras, yo dir¡a que la
seguridad es cada vez menos una cuesti¢n militar, ya que, en un mundo en v¡as
de
unificarse, toda guerra pasa a ser una especie de guerra civil, con una
dimensi¢n econ¢mico-ecol¢gica.  Veamos lo que esto significa.  En primer
lugar,
significa que una parte de los gastos denominados "de seguridad", en su
sentido
antiguo, es decir, gastos militares, deben imperativamente reconvertirse y
volcarse en proyectos de desarrollo planetario.  El desarrollo planetario
supone
asimismo mecanismos de conversi¢n de la deuda en proyectos relacionados con el
medio ambiente.  Por £ltimo, el desarrollo planetario supone un tercer tipo de
esfuerzos:  la transferencia de medios tecnol¢gicos y financieros, inspirada
fundamentalmente en el principio de que quien contamina paga.  A ese respecto
no
faltan los proyectos, entre los que cabe mencionar la creaci¢n o el
fortalecimiento de instituciones o, por lo menos, de mecanismos de
distribuci¢n,
y entre los cuales no me corresponde elegir, pero cuyas ventajas e
inconvenientes deben examinarse con el objetivo constante de lograr resultados
claros y concretos.

      Eso es lo que es absolutamente necesario:  resultados concretos.  Tengo
plena conciencia de que al menos algunos de esos resultados podr n a veces
perjudicar a intereses establecidos y poderosos; perm¡taseme decir que esos
intereses, al igual que los dem s, deber n tener presente el futuro a largo
plazo, deber n tener en cuenta la fuerza del sentimiento de igualdad que anima
a
todos los pueblos del planeta, as¡ como, sencillamente, la necesidad.  Es
evidente que cuando m s rico se es, mayores son las responsabilidades que se
tienen y que, en lo que respecta a la financiaci¢n y a la tecnolog¡a, los
pa¡ses
del Norte y principalmente su opini¢n p£blica, a la que me dirijo en este
instante, deben comprender que su participaci¢n es indispensable.  Eso es lo
que
he denominado desarrollo planetario, complemento del desarrollo sostenible.  Y
todo eso constituye el "nuevo desarrollo":  un esp¡ritu y algunos principios
de
trabajo.  Ha de ser nuevo en la  consideraci¢n que los seres humanos presten a
las cosas, a las plantas, a los animales, desde el simple vaso de agua que se
tira tras beber distra¡damente hasta los animales cuyo n£mero de especies est 
disminuyendo r pidamente.  Todo eso, todas las riquezas del mundo no son
nuestras, sino que, como dijo Saint Exup‚ry, "las tomamos prestadas de
nuestros
hijos".

      Me ocupar‚ ahora brevemente de algunos asuntos concretos que figuran en
su
programa.  Mi amigo y colega, el Sr. Maurice Strong, Secretario General de la
Conferencia, har  observaciones m s pormenorizadas al respecto.

      Los progresos que se han hecho hasta ahora para llegar a un acuerdo
respecto del Programa 21 constituyen un logro notable.  Ponen de manifiesto
una
buena voluntad universal, as¡ como la importancia que se asigna a este
ambicioso
instrumento.  El Programa 21 seguir  siendo un punto clave de referencia
durante
el resto del decenio para los gobiernos, las organizaciones internacionales,
la
comunidad no gubernamental y el p£blico en general.

      Me es grato tambi‚n que el Comit‚ Preparatorio haya podido transmitirles
por consenso la Declaraci¢n de R¡o.  Brinda un marco pol¡tico importante para
el
programa de acci¢n fundamental incorporado en el Programa 21.  Espero que
ustedes puedan aprobar aqu¡ esta Declaraci¢n, y si las reservas expresadas por
algunos gobiernos requieren que ustedes las negocien en mayor medida, espero
que
los resultados de los esfuerzos de ustedes realcen su contenido.

      M s en general, me es grato que el Comit‚ Preparatorio haya logrado
acuerdos respecto de tantos asuntos importantes.  Ser  tarea de ustedes
resolver
los asuntos que el Comit‚ Preparatorio no haya podido negociar y perfeccionar
aquellos a cuyo respecto s¢lo se lleg¢ a un entendimiento amplio.

      Uno de esos asuntos es el de la transferencia de recursos.  S‚ que se
han
sugerido cifras respecto del monto total de recursos adicionales requerido por
los pa¡ses en desarrollo.  Lo que se necesita en primer lugar es voluntad
pol¡tica.  Si ella existe, los recursos necesarios las seguir n aunque no se
cuente inmediatamente con todo el conjunto de medidas financieras.  Espero que
al terminar esta Conferencia se haya dado un primer paso decisivo que
demostrar 
en forma visible la buena voluntad y el firme prop¢sito de los pa¡ses donantes
de lanzar el concepto del desarrollo planetario.

      Estimo que la cuesti¢n de la transferencia de tecnolog¡a debe
considerarse
desde el mismo punto de vista.  Los pa¡ses en desarrollo deben tener acceso a
la
tecnolog¡a necesaria a fin de iniciar la nueva era del desarrollo planetario. 
Y
no se trata s¢lo de transferir conocimientos de un pa¡s a otro o de una
empresa
a otra.  Se trata de fortalecer la capacidad, tanto tecnol¢gica como
institucional.  Se trata de asegurar la investigaci¢n cooperativa en materia
de
ciencia y tecnolog¡a.  Los insto a que presten especial atenci¢n al progreso
relativo a esta cuesti¢n fundamental.

      Espero tambi‚n que los progresos hechos acerca de la cuesti¢n muy
importante de los bosques, y muy concretamente el proyecto de principios a su
respecto, cristalice aqu¡ en un acuerdo.  En mi opini¢n, esos principios
constituyen un microcosmos de las cuestiones relativas al medio ambiente y el
desarrollo en general.  Los progresos que ya se han hecho al respecto
demuestran
nuevamente la disposici¢n de todos los gobiernos a encontrar una f¢rmula de
transacci¢n viable en una esfera en que es dif¡cil conciliar las posiciones.
               Finalmente, deseo congratular a los gobiernos por los acuerdos
logrados
respecto de la Convenci¢n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Clim tico
y del Convenio sobre la Diversidad Biol¢gica, que se abrir n en breve aqu¡ a
la
firma.  Deseo aprovechar en particular esta oportunidad para encomiar al Sr.
Jean Ripert y al Embajador Vicente S nchez por los esfuerzos excepcionales que
han hecho a fin de propiciar un resultado exitoso.

      S‚ que las negociaciones relativas a esos textos fueron largas y
complejas
y en ocasiones controvertidas.  No olvidemos, sin embargo, que ambas
constituyen
una primicia para la Tierra.  En el caso de la diversidad biol¢gica, el
Convenio
reafirma claramente el hecho de que nosotros, la comunidad de naciones,
estamos
empe¤ados en conservar la obra de creaci¢n y en no deshacerla.  Constituye un
hito en la protecci¢n de las formas de vida que nutren a la Tierra.

      La Convenci¢n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim tico
inicia
un proceso de cooperaci¢n encaminado a mantener dentro de l¡mites seguros en
la
atm¢sfera a los gases de efecto invernadero.  El nivel inicial en que se ha
transado no es tan alto como habr¡an deseado muchos.  Pero un umbral bajo debe
lograr un grado m ximo de participaci¢n, que es una condici¢n para su
eficacia. 
Y el proceso de revisi¢n de las pol¡ticas debe mejorar con el tiempo en sus
niveles de transacci¢n.  Los Estados esperan ahora que las Naciones Unidas
organicen la labor complementaria inmediata.  Esto demuestra que la
Organizaci¢n
puede satisfacer bien las necesidades de los Estados Miembros para hacer
frente
a cuestiones fundamentales de econom¡a y ecolog¡a que afectan a los intereses
nacionales reales.

      He dicho que este es un momento hist¢rico.  Sin embargo, s¢lo ser  as¡
si
nuestros esfuerzos en pro del planeta perduran.  S¢lo ser  as¡ si la
Conferencia
de R¡o, la culminaci¢n de largas deliberaciones, marca tambi‚n un  nuevo
inicio. 
Y con ello quiero decir un nuevo punto de partida para el sistema de las
Naciones Unidas, para las medidas adoptadas por los Estados y para la
movilizaci¢n de todos los pueblos del mundo.

      Los preparativos de la Secretar¡a para esta Conferencia han implicado la
participaci¢n de todo el sistema de las Naciones Unidas en una actividad
aut‚nticamente interinstitucional.  Los mismos criterios deben guiar e
inspirar
la labor complementaria de la Conferencia.

      El papel del sistema de las Naciones Unidas en la aplicaci¢n de los
resultados de la Conferencia se examin¢ detenidamente en una reuni¢n reciente
- la primera celebrada bajo mi Presidencia - del Comit‚ Administrativo de
Coordinaci¢n, el ¢rgano que re£ne a los Jefes Ejecutivos de todos los
organismos
especializados del sistema de las Naciones Unidas bajo la direcci¢n del
Secretario General.  El Comit‚ tiene clara conciencia de las grandes
responsabilidades que le competen a este respecto.

      Los organismos consideran que la labor complementaria de la Conferencia
constituye a la vez un gran reto y una nueva e importante oportunidad para
hacer
progresos en sus respectivas esferas de competencia, ya se trate de la
promoci¢n
de la salud, la alimentaci¢n y la agricultura, el adelanto de la ciencia y la
educaci¢n, la capacitaci¢n, la construcci¢n de infraestructura o la
financiaci¢n
para el desarrollo.

      Lo que es igualmente importante, todas las organizaciones del sistema
consideran que la labor complementaria de la Conferencia constituye una nueva
e
importante oportunidad para la acci¢n colectiva eficaz.  Desde este punto de
vista, el resultado de esta Conferencia, y muy en particular del Programa 21,
constituir  un punto com£n de referencia para asegurar que las medidas
adoptadas
por los organismos en los diferentes sectores - y la capacidad disponible para
el conjunto del sistema en materia de investigaci¢n y an lisis de pol¡ticas,
financiaci¢n del desarrollo y asistencia t‚cnica - se complementen y refuercen
verdaderamente entre s¡ en la promoci¢n de la causa del desarrollo sostenido y
sostenible.

      Avanzar hacia el logro de esos objetivos - orientar todo el potencial
del
sistema de las Naciones Unidas para hacer frente a los problemas cr¡ticos del
futuro - constituir  una de las principales preocupaciones de mi mandato.

      Al mismo tiempo, cabe insistir en que ser n los Estados los principales
instrumentos del cumplimiento de las decisiones y directrices aqu¡ aprobadas. 
Adem s, la protecci¢n del planeta debe ser un esfuerzo universal en el que
participen todos los que viven en ‚l.

      En este contexto, es especialmente alentador que la labor preparatoria
de
esta Conferencia se haya caracterizado por una cooperaci¢n tan estrecha entre
pa¡ses en diferentes etapas de desarrollo, entre los gobiernos y las
comunidades
cient¡ficas y acad‚micas, y entre ellos y los agentes no gubernamentales. 
Habr 
que mantener y reforzar esas redes.

      En esta esfera del desarrollo sostenible, m s que en otras, nos hallamos
en
una situaci¢n en que debemos tomar medidas en una situaci¢n de incertidumbre. 
Ello ocurre porque no comprendemos plenamente la forma en que funcionan los
ecosistemas, porque a veces tenemos que trabajar en una escala de tiempo muy
grande, y porque con frecuencia causa y efecto se hallan separados en el
espacio.  En consecuencia, ser  importante velar por que se preste plenamente
atenci¢n en el proceso de adopci¢n de decisiones a las opiniones que comienzan
a
surgir entre cient¡ficos y expertos.  Debemos hallar formas innovadoras de
propiciar un di logo entre la ciencia y la pol¡tica en el contexto de la labor
complementaria de esta Conferencia.

      En el mismo contexto deseo rendir homenaje especial a la comunidad no
gubernamental.  M s de 1.000 organizaciones no gubernamentales se han
acreditado
en la Conferencia.  Han hecho una gran aportaci¢n al proceso preparatorio, han
trabajado duramente y esperan mucho de las deliberaciones de ustedes.  Han de
jugar tambi‚n un papel cr¡tico en la labor complementaria.

      Esas organizaciones representan a los pueblos del mundo cuya voz se oye
tan
claramente en el Pre mbulo de la Carta de las Naciones Unidas.  Representan a
hombres y mujeres - y observo que hay un art¡culo 20 del proyecto de
Declaraci¢n
centrado justamente en la mujer - a gerentes y trabajadores, a escritores y
artistas, y a individuos de todos los sectores.

      Yo veo a esta Conferencia como una gran empresa a escala de todo el
planeta.  En el proceso preparatorio participaron actores de todo tipo
- autoridades nacionales y locales, productores y consumidores, grupos de la
comunidad y muchos m s - para forjar el consenso que esta Conferencia debe
cimentar ahora.  S¢lo si todos los que vivimos en este planeta adoptamos
medidas
podr n ‚stas tener ‚xito para lograr nuestros objetivos.

      Nuestra reuni¢n de R¡o ya ha despertado inter‚s sin precedentes en todo
el
mundo.  Ha concitado la imaginaci¢n de los pueblos de todas partes.

               Como Secretario General, nuevo en el cargo pero con todo muy
consciente de
las limitaciones de las facultades de los gobiernos y tambi‚n de las
organizaciones internacionales, mi esperanza es que lo que se puede llamar
"esp¡ritu de R¡o" - es decir, el esp¡ritu del planeta Tierra - se difundir 
por
todo el mundo.  El esp¡ritu de R¡o debe incorporar la conciencia plena de la
fragilidad de nuestro planeta.  El esp¡ritu de R¡o debe llevarnos a pensar
constantemente en el futuro, en el futuro de nuestros hijos.

      Por ello, al inaugurar esta Conferencia, experimento una emoci¢n
profunda
al desearles ‚xito en su labor.  Perm¡tanme que concluya con estas palabras
sencillas:  nunca depender  tanto de lo que ustedes hagan o no hagan aqu¡ -
por
ustedes mismos, por otros, por sus hijos y nietos, por el planeta - por la
vida
en todas sus formas interdependientes.


            Declaraci¢n del Sr. Fernando Collor, Presidente del Brasil  
            y Presidente de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre 
                          el Medio Ambiente y el Desarrollo

      En nombre del pueblo brasile¤o, les doy la bienvenida a nuestro pa¡s. 
Recibimos con los brazos abiertos a cada uno de los participantes en la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

      Es para m¡ un gran honor y una profunda responsabilidad el presidir las
deliberaciones de esta Conferencia, que se convertir , de ello estoy seguro,
en
un acontecimiento decisivo en la historia de la humanidad.

      Merecen especiales palabras de agradecimiento el Se¤or Boutros
Boutros-Ghali, Secretario General de las Naciones Unidas, y el Se¤or Maurice
Strong, Secretario General de la Conferencia, por la incansable labor que han
realizado, la cual ha hecho posible la celebraci¢n de esta trascendental
reuni¢n
en colaboraci¢n con el Gobierno del Brasil.

      Pertenezco a la generaci¢n que hizo la primera advertencia contra un
modelo
de crecimiento que estaba conduciendo ciegamente a la extinci¢n de la vida en
la
Tierra.

      A ra¡z de mi investidura, promet¡ dar prioridad y urgente consideraci¢n
a
las cuestiones ambientales, para responder a las demandas cada vez m s
en‚rgicas
de la poblaci¢n del Brasil y de todo el mundo.

      Ahora, al inaugurar en este acto solemne la Conferencia de R¡o, me
embarga
la emoci¢n de haber cumplido un compromiso contra¡do con mis contempor neos,
mis
compatriotas y la comunidad internacional.

      El 14 de junio, cuando retornemos a nuestros lugares de procedencia, el
mundo no ser  el mismo que el de esta ma¤ana del 3 de junio de 1992.

      Tendremos mayor conciencia de nuestros deberes, nuestra voluntad de
cumplirlos se habr  afianzado, y se habr n determinado y definido con mayor
claridad los derroteros hacia la cooperaci¢n.

      Los m£ltiples caminos que nos han tra¡do a R¡o estuvieron plenos de
incertidumbre.

      Despu‚s de todo, estamos negociando algo verdaderamente nuevo; estamos
concibiendo nuevas instituciones internacionales, nuevos modelos de relaciones
entre los Estados.
               Utilizando datos provisionales e instrumentos imperfectos,
estamos tratando
de hacer un inventario de los aciertos y desaciertos del pasado, determinar
los
problemas del presente y prever los problemas que puedan surgir en el futuro.

      Porque lo que aqu¡ nos trae es la voluntad de los pueblos que
representamos.

      La cuesti¢n del medio ambiente es fruto de la era de democracia en que
vivimos; dimana de movimientos sociales que se multiplican espont neamente en
todas partes.

      No podemos dejar sin respuesta las aspiraciones de los pueblos que
abrigan
la esperanza de que se adopten decisiones que mejoren nuestro mundo.

      El primer logro fundamental de esta Conferencia es que ella se est‚
celebrando; es el mero hecho de que hoy, en esta sala, representantes de
180 pa¡ses, de todas las organizaciones internacionales competentes y de una
inmensa variedad de organizaciones no gubernamentales puedan iniciar el examen
de un conjunto de textos sobre los cuales ya existe acuerdo o que est n a
punto
de concluirse.

      En nuestras manos est  la tarea de promover y ampliar el consenso que se
logr¢ durante el prolongado proceso de negociaciones.

      Como bien lo indica el nombre de la Conferencia, estamos aqu¡ para
tratar
de llevar adelante una cooperaci¢n que encierra dos ideas fundamentales: 
el desarrollo y el medio ambiente.

      Aceptamos el compromiso hist¢rico y el deber moral de forjar un nuevo
modelo, en el que el progreso ser  necesariamente sin¢nimo de bienestar para
todos y de preservaci¢n de la naturaleza.

      Como he dicho en ocasiones anteriores, no podemos tener un planeta
ecol¢gicamente racional en un mundo socialmente injusto.

      Esos son objetivos que se complementan en cada comunidad, en cada pa¡s,
en
todo el mundo.

      Y podr¡a poner como ejemplo al Brasil, un pa¡s que todav¡a tiene tanto
por
hacer en t‚rminos de desarrollo y de conservaci¢n.

      En resumen, propugnamos por que se hagan realidad de manera arm¢nica las
aspiraciones plasmadas en la expresi¢n "desarrollo sostenible", el concepto
clave que est  llamado a unir a pa¡ses ricos y pobres, grandes y peque¤os,
para
que todos podamos prosperar y salvar las distancias que a£n nos separan.

      Hallaremos nuevos caminos, e ingresaremos a una era en que las
sociedades
comprender n que la naturaleza existe no s¢lo para que la consumamos sino
tambi‚n para que la disfrutemos.

      En lugar de los actuales indicadores del producto nacional bruto y el
producto interno bruto, tendremos algo que se asemejar  a un indicador del
bienestar interno bruto, en que se combinar n datos sobre el ingreso nacional
con elementos que mostrar n claramente el grado de satisfacci¢n de las
aspiraciones de los pueblos, como las de libertad y armon¡a social, diversidad
cultural, integraci¢n racial y respeto por el medio ambiente.

               Tras dos a¤os de ardua labor, mi Gobierno no s¢lo se ha
mostrado propenso
al di logo, a la cooperaci¢n e incluso a asumir funciones de liderazgo en el
tratamiento a nivel internacional de las cuestiones relativas al medio
ambiente,
sino que adem s ha adoptado importantes decisiones en el plano nacional.

      Entre ellas, quisiera se¤alar las medidas que han dado lugar a una
reducci¢n considerable de la deforestaci¢n en la regi¢n amaz¢nica, como lo
muestran las im genes captadas por sat‚lite, y la demarcaci¢n en gran escala
de
tierras ocupadas por comunidades ind¡genas, como la zona de m s de
94.000 kil¢metros cuadrados del pueblo yanomami.

      Como una prueba m s de la adhesi¢n del Brasil a la causa del medio
ambiente, ofrecemos nuestro pa¡s como sede de una instituci¢n internacional
encargada de promover los objetivos que nos tracemos en esta ocasi¢n.

      Al destacar todo lo que compartimos y todo lo que nos acerca, no
quisiera
dar la impresi¢n de que esta es una Conferencia dedicada solamente a festejos
y
el logro de una mayor comprensi¢n.

      Desafortunadamente, todav¡a quedan graves y persistentes problemas que
resolver, antes de que las medidas que se tomen en el plano internacional
atiendan a los dictados de la raz¢n y tomen el recto sendero de la solidaridad
y
el inter‚s com£n.

      En el Brasil salta a la vista que el enemigo m s ac‚rrimo es la pobreza
y
el adversario m s tenaz es la falta de oportunidades.

      Desempe¤arse como Presidente de este enorme pa¡s es motivo diario de
satisfacci¢n, debido a sus posibilidades latentes, y plantea asimismo diarios
dilemas, debido a la dif¡cil situaci¢n nacional e internacional.

      Sin embargo, no cedo a la tentaci¢n de reprender a quienes tienen m s, y
mucho menos tengo la intenci¢n de resucitar expresiones de confrontaci¢n que,
afortunadamente, la historia ha dejado atr s.

      La magnitud de nuestra responsabilidad es tal, que alcanza para
adjudicar a
cada uno de nosotros una parte de ella.  No obstante, ser¡a in£til hacerlo. 
Lo
que necesitamos es abrigar la esperanza de que no se olviden ni sean
infructuosas las lecciones del pasado, tanto remoto como reciente.

      Con todo, en nombre de todos aquellos que a£n tienen que vivir en la
pobreza, debo decir que podemos y debemos pedir a los pa¡ses ricos pruebas m s
contundentes de sus sentimientos de fraternidad.

      Mientras no reine un orden mundial en que prevalezca una mayor justicia,
no
podr  haber prosperidad serena para nadie, pues ser  imposible alcanzar la
estabilidad necesaria que posibilite el disfrute duradero de las riquezas
producidas por la humanidad.

      Para todos aquellos que se consideran miembros de una comunidad humana
m s
amplia, la aspiraci¢n de reducir las desigualdades tiene que convertirse en
una
lucha permanente.

      A pesar de todos los objetivos alcanzados durante la labor preparatoria,
a£n quedan muchas tareas que realizar y ajustes definitivos que introducir, y
ello nos impondr , seguramente, un programa de trabajo muy recargado para los
pr¢ximos 12 d¡as.

               El camino que hemos recorrido desde la reuni¢n de 1972 en
Estocolmo es una
fuente de inspiraci¢n y nos dar  incentivos adicionales durante esta
C