United Nations

A/CONF.151/26 (Vol. III)


General Assembly

Distr. GENERAL
14 de agosto de 1992
                                                     ESPA¥OL
                                                     ORIGINAL:   INGLES


              INFORME DE LA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE
                        EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO*

                     (R¡o de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992)
__________

     *    El presente documento es una versi¢n preliminar del informe de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y
se
publica en cinco vol£menes.  La Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y
el
Desarrollo y la Secci¢n I (Dimensiones sociales y econ¢micas) del Programa 21
figuran en el volumen I; la secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de los recursos
para el desarrollo) del Programa 21 se incluye en el volumen II; y las
secciones III (Fortalecimiento del papel de los grupos principales) y IV
(Medios 
de ejecuci¢n) del Programa 21 y la declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo se
incluyen en el volumen III.  El volumen IV contiene un resumen de las
deliberaciones de la Conferencia y las declaraciones de apertura y de
clausura. 
En el volumen V se incluyen las declaraciones formuladas durante la Cumbre.


9238367S    090992  150992                                                  
/...
                                                INDICE*

Anexo II.  PROGRAMA 21 (continuaci¢n)


         SECCION III.  FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS GRUPOS PRINCIPALES

Cap¡tulo                                                      P rrafos    
P gina

   23.   PREAMBULO ....................................     23.1 - 23.4      
4

   24.   MEDIDAS MUNDIALES EN FAVOR DE LA MUJER PARA
            LOGRAR UN DESARROLLO SOSTENIBLE Y EQUITATIVO    24.1 - 24.12     
5

   25.   LA INFANCIA Y LA JUVENTUD EN EL DESARROLLO
            SOSTENIBLE ...................................  25.1 - 25.17    
11

   26.   RECONOCIMIENTO Y FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE
            LAS POBLACIONES INDIGENAS Y SUS COMUNIDADES     26.1 - 26.9     
16

   27.   FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LAS
            ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES:  ASOCIADAS
            EN LA BUSQUEDA DE UN DESARROLLO SOSTENIBLE      27.1 - 27.13    
20

   28.   INICIATIVAS DE LAS AUTORIDADES LOCALES EN
            APOYO DEL PROGRAMA 21 ........................  28.1 - 28.7     
24

   29.   FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS TRABAJADORES
            Y SUS SINDICATOS .............................  29.1 - 29.14    
26

   30.   FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DEL COMERCIO Y LA
            INDUSTRIA ....................................  30.1 - 30.30    
29

   31.   LA COMUNIDAD CIENTIFICA Y TECNOLOGICA ........     31.1 - 31.12    
34

   32.   FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS AGRICULTORES*     32.1 - 32.14    
39













__________

     *    La secci¢n I (Dimensiones sociales y econ¢micas) figura en el
documento A/CONF.151/26 (vol. I) y la secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de
los
recursos para el desarrollo) en el documento A/CONF.151/26 (vol. II).                               INDICE (continuaci¢n)

                         SECCION IV.  MEDIOS DE EJECUCION

Cap¡tulo                                                      P rrafos    
P gina

   33.   RECURSOS Y MECANISMOS DE FINANCIACION .........    33.1 - 33.21    
44

   34.   TRANSFERENCIA DE TECNOLOGIA ECOLOGICAMENTE
            RACIONAL, COOPERACION Y AUMENTO DE LA
            CAPACIDAD ..................................... 34.1 - 34.29    
50

   35.   LA CIENCIA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE ......    35.1 - 35.25    
58

   36.   FOMENTO DE LA EDUCACION, LA CAPACITACION Y LA
            TOMA DE CONCIENCIA ............................ 36.1 - 36.27    
70

   37.   MECANISMOS NACIONALES Y COOPERACION
            INTERNACIONAL PARA AUMENTAR LA CAPACIDAD 
            NACIONAL EN LOS PAISES EN DESARROLLO .......... 37.1 - 37.13    
82

   38.   ARREGLOS INSTITUCIONALES INTERNACIONALES ......    38.1 - 38.45    
88

   39.   INSTRUMENTOS Y MECANISMOS JURIDICOS
            INTERNACIONALES ............................... 39.1 - 39.10   
100

   40.   INFORMACION PARA LA ADOPCION DE DECISIONES ....    40.1 - 40.30   
104

            Anexo III.  Declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
                                    obligatoria, de principios para un
consenso
                                    mundial respecto de la ordenaci¢n, la
                                    conservaci¢n y el desarrollo sostenible de
                                    los bosques de todo tipo               
111

            Resoluci¢n 2.Expresi¢n de agradecimiento al pueblo y el
                                    Gobierno del Brasil
............................117

            Resoluci¢n 3.Credenciales de los representantes en la
                                                          Conferencia
....................................117

         SECCION III.  FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS GRUPOS PRINCIPALES

                                    Cap¡tulo 23

                                     PREAMBULO

23.1.  La dedicaci¢n y la participaci¢n aut‚ntica de todos los grupos sociales
tendr n una importancia decisiva en el cumplimiento eficaz de los objetivos,
las
pol¡ticas y los mecanismos acordados por los gobiernos en todas las  reas del
Programa 21.

23.2.  Uno de los requisitos fundamentales para alcanzar el desarrollo
sostenible es la amplia participaci¢n de la opini¢n p£blica en la adopci¢n de
decisiones.  Adem s, en el contexto m s concreto del medio ambiente y el
desarrollo, se ha hecho evidente la necesidad de emplear nuevas formas de
participaci¢n.  Se trata de la necesidad de que las personas, los grupos y las
organizaciones participen en los procedimientos de evaluaci¢n del impacto
ambiental, conozcan el mecanismo de adopci¢n de decisiones y participen en ‚l,
sobre todo cuando exista la posibilidad de que esas decisiones afecten a las
comunidades donde viven y trabajan.  Toda persona, grupo u organizaci¢n
deber¡a
tener acceso a la informaci¢n relativa al medio ambiente y el desarrollo con
que
contaran las autoridades nacionales, incluso a la informaci¢n acerca de
productos y actividades que tuvieran consecuencias importantes para el medio
ambiente o hubiera probabilidades de que las tuvieran, as¡ como a la
informaci¢n
sobre las medidas de protecci¢n del medio ambiente.

23.3.  Toda pol¡tica, definici¢n o norma que se relacionara con el acceso a la
labor de las instituciones u organismos de las Naciones Unidas encargados de
ejecutar el Programa 21 o a la participaci¢n de las organizaciones no
gubernamentales en esa labor deber¡a aplicarse por igual a todos los grupos
importantes. 

23.4.  Las  reas de programas que se indican a continuaci¢n guardan relaci¢n
con
los medios para promover una aut‚ntica participaci¢n social en apoyo de los
esfuerzos comunes para lograr el desarrollo sostenible.

                                    Cap¡tulo 24

                MEDIDAS MUNDIALES EN FAVOR DE LA MUJER PARA LOGRAR
                       UN DESARROLLO SOSTENIBLE Y EQUITATIVO

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

24.1.  La comunidad internacional ha apoyado varios planes de acci¢n y
convenciones para lograr la integraci¢n plena, equitativa y beneficiosa de la
mujer en todas las actividades referentes al desarrollo, en especial las
Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de la
mujer 1/, en las que se destaca la participaci¢n de la mujer en la ordenaci¢n
nacional e internacional de los ecosistemas y la lucha contra la degradaci¢n
del
medio ambiente.  Se han aprobado varias convenciones, incluidas la Convenci¢n
sobre la eliminaci¢n de todas las formas de discriminaci¢n contra la mujer
(resoluci¢n 34/180 de la Asamblea General, anexo) y convenciones de la OIT y
de
la UNESCO a fin de eliminar la discriminaci¢n por motivo de sexo y garantizar
el
acceso de la mujer a los recursos de tierras y a otros recursos, a la
educaci¢n
y al empleo seguro y en condiciones de igualdad.  Tambi‚n son pertinentes la
Declaraci¢n Mundial sobre la Supervivencia, la Protecci¢n y el Desarrollo del
Ni¤o, de 1990, y el Plan de Acci¢n para aplicarla (A/45/625, anexo).  La
ejecuci¢n eficaz de estos programas depender  de la participaci¢n activa de la
mujer en la adopci¢n de decisiones de car cter pol¡tico y econ¢mico y ser 
decisiva para que el Programa 21 se lleve a cabo con ‚xito.

Objetivos

24.2.  Se propone a los gobiernos los siguientes objetivos:

     a)   Aplicar las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para
el
adelanto de la mujer, sobre todo en lo que respecta a la participaci¢n de la
mujer en la ordenaci¢n nacional de los ecosistemas y la lucha contra la
degradaci¢n del medio ambiente;

     b)   Aumentar el n£mero de mujeres en los puestos de adopci¢n de
decisiones, planificaci¢n, asesoramiento t‚cnico, direcci¢n y divulgaci¢n en
las
esferas del medio ambiente y el desarrollo;

     c)   Considerar la posibilidad de elaborar y proclamar a m s tardar en el
a¤o 2000 una estrategia de cambios necesarios para eliminar los obst culos
constitucionales, jur¡dicos, administrativos, culturales, sociales, econ¢micos
y
de comportamiento que impiden la plena participaci¢n de la mujer en el
desarrollo sostenible y en la vida p£blica;

     d)   Establecer mecanismos en los plazos nacional, regional e
internacional, a m s tardar en el a¤o 1995, para evaluar la aplicaci¢n y las
consecuencias para la mujer de las pol¡ticas y programas sobre medio ambiente
y
desarrollo y velar por que la mujer contribuya a esas pol¡ticas y programas y
se
beneficie de ellos;

     e)   Evaluar, examinar, revisar y aplicar, seg£n proceda, programas de
ense¤anza y materiales did cticos de otra ¡ndole con miras a fomentar entre hombres y mujeres la difusi¢n de los conocimientos relacionados con las
diferencias entre los sexos y la valoraci¢n de las funciones que puede
realizar
la mujer por medio de la ense¤anza acad‚mica y no acad‚mica, as¡ como por
medio
de las instituciones de capacitaci¢n, en colaboraci¢n con las organizaciones
no
gubernamentales;

     f)   Formular y aplicar pol¡ticas oficiales y directrices, estrategias y
planes nacionales inequ¡vocos para lograr la igualdad en todos los aspectos de
la sociedad, lo que abarcar¡a la promoci¢n de la alfabetizaci¢n, la
instrucci¢n,
la capacitaci¢n, la nutrici¢n y la salud de la mujer y su participaci¢n en
puestos claves de adopci¢n de decisiones y en la ordenaci¢n del medio
ambiente,
sobre todo en lo que respecta a su acceso a los recursos, facilitando un mayor
acceso a todas las formas de cr‚dito, en particular en el sector no
estructurado; y tomar medidas para asegurar el acceso de la mujer a los
derechos
de propiedad, as¡ como a los insumos e implementos agr¡colas;

     g)   Aplicar, con car cter de urgente seg£n las condiciones de cada pa¡s,
medidas para lograr que las mujeres y los hombres tengan el mismo derecho de
decidir de manera libre y responsable el n£mero y el espaciamiento de sus
hijos
y tengan acceso a la informaci¢n, a la educaci¢n y a medios seg£n proceda, que
les permita ejercer ese derecho en consonancia con su libertad, su dignidad y
sus valores personales;

     h)   Examinar la posibilidad de adoptar, reforzar y hacer cumplir una
legislaci¢n que proh¡ba la violencia contra la mujer y aplicar todas las
medidas
administrativas, sociales y educativas necesarias para eliminar la violencia
contra la mujer en todas sus formas.

Actividades

24.3.  Los gobiernos deber¡an dedicarse activamente a poner en pr ctica lo
siguiente:

     a)   Medidas para examinar pol¡ticas y elaborar planes que aumenten el
n£mero de mujeres que participan en calidad de formuladoras de decisiones,
planificadoras, directoras, trabajadoras de las ciencias y asesoras t‚cnicas
en
la formulaci¢n, el desarrollo y la aplicaci¢n de pol¡ticas y programas para el
desarrollo sostenible;

     b)   Medidas para fortalecer e investir de facultades a centros,
organizaciones no gubernamentales y grupos femeninos a fin de aumentar la
capacidad para promover el desarrollo sostenible;

     c)   Medidas para eliminar el analfabetismo entre mujeres y ni¤as y
aumentar la matr¡cula de ‚stas en las instituciones de ense¤anza, promover el
objetivo de acceso universal a la ense¤anza primaria y secundaria para las
ni¤as
y las mujeres, y crear m s oportunidades de capacitaci¢n para ellas en ciencia
y
tecnolog¡a, sobre todo en el nivel postsecundario;

     d)   Programas para promover la reducci¢n del gran volumen de trabajo de
las mujeres y de las j¢venes en el hogar y fuera de ‚ste, con arreglo a los
cuales los gobiernos, las autoridades locales, los empleadores y otras
organizaciones pertinentes establecer¡an un mayor n£mero de guarder¡as e
instituciones de ense¤anza preescolar ajustadas a su capacidad de pago, y la
distribuci¢n equitativa de las tareas dom‚sticas entre el hombre y la mujer;y para promover el suministro de tecnolog¡as ecol¢gicamente viables que se
hayan elaborado, desarrollado y perfeccionado en consulta con la mujer, el
abastecimiento directo de agua apta para el consumo y el suministro eficiente
de
combustible y servicios de saneamiento adecuados;

     e)   Programas para establecer y reforzar los servicios de salud
preventivos y curativos, que incluyeran servicios de salud reproductiva,
seguros
y eficaces, centrados en la mujer y administrados por mujeres, as¡ como una
planificaci¢n responsable del tama¤o de la familia, asequible y accesible, y
servicios, seg£n procediera, en consonancia con la libertad, la dignidad y los
valores personales.  Los programa deber¡an centrarse en la prestaci¢n de
servicios generales de salud, incluidas la atenci¢n prenatal y la educaci¢n e
informaci¢n en materia de salud y paternidad responsable, y dar a todas las
mujeres la oportunidad de amamantar completamente a sus hijos, al menos
durante
los cuatro primeros meses despu‚s del parto.  Los programas deber¡an apoyar
plenamente la funci¢n productiva y reproductiva de la mujer, as¡ como su
bienestar, y prestar especial atenci¢n a la necesidad de proporcionar mejores
servicios de salud a todos los ni¤os, en condiciones de igualdad, as¡ como a
la
necesidad de reducir el riesgo de la mortalidad y las enfermedades de madres e
hijos;

     f)   Programas para apoyar y aumentar las oportunidades de empleo en
condiciones de igualdad y la remuneraci¢n equitativa de la mujer en los
sectores
estructurado y no estructurado mediante sistemas y servicios de apoyo
econ¢mico,
pol¡tico y social adecuados que incluyan la atenci¢n de los ni¤os, sobre todo
en
guarder¡as, la licencia para los padres y el acceso en condiciones de igualdad
al cr‚dito, a la tierra y a otros recursos naturales;

     g)   Programas para establecer sistemas bancarios en las zonas rurales
con
miras a facilitar y aumentar el acceso de la mujer de las zonas rurales al
cr‚dito y a los insumos e implementos agr¡colas;

     h)   Programas para aumentar el conocimiento de los consumidores y la
participaci¢n activa de la mujer que hagan hincapi‚ en su papel decisivo en la
realizaci¢n de los cambios necesarios para reducir o eliminar patrones de
consumo y producci¢n insostenibles, en particular en los pa¡ses
industrializados, a fin de promover las inversiones en actividades productivas
ecol¢gicamente racionales e inducir un desarrollo industrial mesurado desde
los
puntos de vista social y del medio ambiente;

     i)   Programas para eliminar im genes, ideas estereotipadas y actitudes
negativas y prejuicios que persisten en contra de la mujer mediante cambios en
las modalidades de socializaci¢n, los medios de comunicaci¢n, los anuncios y
la
ense¤anza acad‚mica y no acad‚mica;

     j)   Medidas para examinar los progresos alcanzados en esas esferas,
entre
ellas la preparaci¢n de un informe de examen y evaluaci¢n que incluya
recomendaciones para la conferencia mundial sobre la mujer que se ha de
celebrar
en 1995.

24.4.  Se insta a los gobiernos a que ratifiquen todas las convenciones
pertinentes relativas a la mujer, si no lo han hecho todav¡a.  Aquellos que
hayan ratificado las convenciones, deber¡an hacerlas cumplir y establecer
procedimientos jur¡dicos, constitucionales y administrativos para transformar
los derechos acordados en leyes nacionales y deber¡an tomar medidas para
aplicarlos, a fin de fortalecer la capacidad jur¡dica de la mujer y propiciar
suparticipaci¢n plena y en condiciones de igualdad en cuestiones y decisiones
relativas al desarrollo sostenible.

24.5.  Los Estados Partes en la Convenci¢n sobre la eliminaci¢n de todas las
formas de discriminaci¢n contra la mujer deber¡an examinarla y proponer
enmiendas antes del a¤o 2000, con miras a fortalecer los elementos de la
Convenci¢n relativos al medio ambiente y el desarrollo, prestando atenci¢n
especial a la cuesti¢n del acceso y el derecho a utilizar los recursos
naturales, la tecnolog¡a, las formas innovadoras de financiaci¢n y las
viviendas
de bajo costo, as¡ como a la lucha contra la contaminaci¢n y la toxicidad en
el
hogar y en el trabajo.  Los Estados Partes deber¡an precisar tambi‚n el
alcance
de la Convenci¢n en lo que respecta a las cuestiones del medio ambiente y
desarrollo, y pedir al Comit‚ para la eliminaci¢n de la discriminaci¢n contra
la
mujer que elabore directrices relativas al car cter de la presentaci¢n de
informes sobre esas cuestiones, como se pide en determinados art¡culos de la
Convenci¢n.

a)   Areas que requieren la adopci¢n de medidas urgentes

24.6.  Los pa¡ses deber¡an tomar medidas urgentes para prevenir la r pida
degradaci¢n que est  ocurriendo en el medio ambiente y la econom¡a de los
pa¡ses
en desarrollo y que, en general, afecta la vida de la mujer y el ni¤o de las
zonas rurales que padecen los efectos de la sequ¡a, la desertificaci¢n y la
deforestaci¢n, las hostilidades armadas, los desastres naturales, los desechos
t¢xicos y las consecuencias del uso de productos agroqu¡micos inadecuados.

24.7.  A fin de alcanzar esos objetivos, la mujer deber¡a participar
plenamente
en la adopci¢n de decisiones y en la ejecuci¢n de las actividades encaminadas
al
desarrollo sostenible.

b)   Investigaci¢n, reuni¢n de datos y difusi¢n de informaci¢n

24.8.  Los pa¡ses, con la colaboraci¢n de las instituciones acad‚micas y las
investigadoras locales, deber¡an crear bases de datos y sistemas de
informaci¢n
y an lisis de pol¡ticas y realizar investigaciones orientadas hacia la acci¢n
con miras a la participaci¢n, en que se tuvieran en cuenta las diferencias
entre
sexos, sobre los aspectos siguientes:

     a)   Conocimientos y experiencia por parte de la mujer respecto de la
gesti¢n y conservaci¢n de los recursos naturales, que se han de incorporar a
las
bases de datos de los sistemas de informaci¢n con miras al desarrollo
sostenible;

     b)   Consecuencias para la mujer de los programas de ajuste estructural. 
En las investigaciones que se lleven a cabo sobre los programas de ajuste
estructural, deber¡a prestarse especial atenci¢n a la forma diferente en que
estos programas repercuten sobre la mujer, sobre todo en lo que respecta a las
reducciones de servicios sociales, educaci¢n y salud y a la eliminaci¢n de los
subsidios a la alimentaci¢n y al combustible;

     c)   Consecuencias para la mujer de la degradaci¢n del medio ambiente, en
particular la sequ¡a, la desertificaci¢n, los productos qu¡micos t¢xicos y las
hostilidades armadas;     d)   An lisis de los v¡nculos estructurales existentes entre las
funciones
que realizan el hombre y la mujer y el medio ambiente y el desarrollo;

     e)   Integraci¢n del valor del trabajo no remunerado, as¡ como el de la
labor que actualmente se denomina "dom‚stica", en los mecanismos de
contabilizaci¢n de los recursos, a fin de mejorar la representaci¢n del
verdadero valor de la contribuci¢n de la mujer a la econom¡a, utilizando las
directrices revisadas para el sistema de cuentas nacionales de las Naciones
Unidas que se publicar n en 1993;

     f)   Como elemento b sico de la formulaci¢n y vigilancia de programas y
pol¡ticas, medidas para llevar a cabo y tener en cuenta los an lisis sobre sus
consecuencias para el medio ambiente, la sociedad y cada uno de los sexos;

     g)   Programas para crear centros de capacitaci¢n, investigaciones e
informaci¢n en las zonas rurales y urbanas de pa¡ses desarrollados y pa¡ses en
desarrollo para dar a conocer a la mujer las tecnolog¡as ecol¢gicamente
racionales.

c)   Cooperaci¢n y coordinaci¢n internacionales y regionales

24.9.  El Secretario General de las Naciones Unidas deber¡a examinar la
idoneidad de todas las instituciones de la Organizaci¢n, incluidas las que
prestan atenci¢n especial al papel de la mujer, en el cumplimiento de los
objetivos de medio ambiente y desarrollo, y formular recomendaciones para
reforzar su capacidad.  Entre las instituciones que requieren atenci¢n
especial
en esta esfera figuran la Divisi¢n para el Adelanto de la Mujer (Centro de
Desarrollo Social y Asuntos Humanitarios, Oficina de las Naciones Unidas en
Viena), el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM),
el
Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitaci¢n para la Promoci¢n
de la Mujer (INSTRAW) y los programas de las comisiones regionales relativos a
la mujer.  En el examen se deber¡a analizar la manera de fortalecer los
programas de medio ambiente y desarrollo de cada uno de los ¢rganos del
sistema
de las Naciones Unidas en la ejecuci¢n del Programa 21, y de incorporar
a la mujer a los programas y decisiones relacionados con el desarrollo
sostenible.

24.10.  Cada ¢rgano del sistema de las Naciones Unidas deber¡a revisar el
n£mero
de mujeres que ocupan puestos ejecutivos y de adopci¢n de decisiones de
categor¡a superior y, seg£n procediera, adoptar programas para aumentar ese
n£mero, de conformidad con la resoluci¢n 1991/17 del Consejo Econ¢mico y
Social
sobre el mejoramiento de la condici¢n de la mujer en la Secretar¡a.

24.11.  El UNIFEM deber¡a celebrar consultas peri¢dicas con los donantes, en
colaboraci¢n con el UNICEF, con miras a promover programas y proyectos
operacionales relacionados con el desarrollo sostenible que aumentaran la
participaci¢n de la mujer, sobre todo la de bajos ingresos, en el desarrollo
sostenible y en la adopci¢n de decisiones.  El PNUD deber¡a establecer un
centro
de coordinaci¢n sobre medio ambiente y desarrollo para la mujer en cada una de
las oficinas de sus representantes residentes a fin de suministrar informaci¢n
y
promover el intercambio de experiencias e informaci¢n en esas esferas.  Los
¢rganos del sistema de las Naciones Unidas, los gobiernos y las organizaciones
no gubernamentales que participen en el seguimiento de las actividades a que
d‚
lugar la Conferencia y en la ejecuci¢n del Programa 21 deber¡an velar por que
las consideraciones relativas a la diferencia entre sexos se tuvieran
plenamente
en cuenta en todas las pol¡ticas, programas y actividades.
Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

24.12.  La Secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este cap¡tulo ascender  a
unos 40 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.


                                       Notas

     1/   Informe de la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluaci¢n de
los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer:  Igualdad,
Desarrollo y Paz, Nairobi, 15 a 26 de julio de 1985 (publicaci¢n de las
Naciones Unidas, n£mero de venta:  S.85.IV.10), cap. I, secc. A.                                    Cap¡tulo 25

               LA INFANCIA Y LA JUVENTUD EN EL DESARROLLO SOSTENIBLE

                                   INTRODUCCION

25.1.  La juventud representa cerca del 30% de la poblaci¢n mundial. 
La participaci¢n de la juventud actual en la adopci¢n de decisiones y en
la ejecuci¢n de programas relativos al medio ambiente y al desarrollo es
decisiva para que el Programa 21 tenga un ‚xito perdurable.


                                AREAS DE PROGRAMAS

           A.  Promoci¢n del papel de la juventud y de su participaci¢n
               activa en la protecci¢n del medio ambiente y el fomento 
               del desarrollo econ¢mico y social                       

Bases para la acci¢n

25.2.  Es una necesidad imperiosa que la juventud de todas partes del mundo
participe activamente en todos los niveles pertinentes de los procesos de
adopci¢n de decisiones, ya que ello afecta su vida actual y tiene
repercusiones
para su futuro.  Adem s de la contribuci¢n intelectual y de la capacidad de
movilizar apoyo que tiene la juventud, los j¢venes tienen una manera
particular
de analizar las cosas que es menester tener en cuenta.

25.3.  Se han propuesto muchas medidas y recomendaciones en la comunidad
internacional para velar por que la juventud disfrute de un futuro seguro y
con
buena salud, e incluso de un medio ambiente de calidad, mejores niveles de
vida
y acceso a la educaci¢n y al empleo.  Estas cuestiones se deben abordar en la
planificaci¢n del desarrollo.

Objetivos

25.4.  Cada pa¡s deber¡a instituir, en consulta con sus c¡rculos de j¢venes,
un
proceso para promover el di logo entre los c¡rculos de j¢venes y el gobierno a
todos los niveles y establecer mecanismos que permitieran el acceso de los
j¢venes a la informaci¢n y que les aseguraran la posibilidad de presentar sus
opiniones sobre las decisiones oficiales, incluso sobre la ejecuci¢n del
Programa 21.

25.5.  Para el a¤o 2000, cada pa¡s deber¡a asegurar que m s del 50% de sus
j¢venes, con representaci¢n equitativa de ambos sexos, estuvieran matriculados
en la ense¤anza secundaria apropiada o en programas pedag¢gicos o de formaci¢n
profesional equivalentes o tengan acceso a ellos, aumentando anualmente los
¡ndices de participaci¢n y acceso.

25.6.  Todos los pa¡ses deber¡an adoptar iniciativas encaminadas a reducir los
actuales niveles de desempleo entre la juventud, sobre todo donde estos
¡ndices
fueran desproporcionadamente elevados en comparaci¢n con la tasa general de
desempleo.

25.7.  Todos los pa¡ses y las Naciones Unidas deber¡an apoyar la promoci¢n y
creaci¢n de mecanismos para hacer participar a la representaci¢n juvenil en todos los procesos de las Naciones Unidas, a fin de que influyera en esos
procesos.

25.8.  Todos los pa¡ses deber¡an luchar contra las violaciones de los derechos
humanos de la juventud, sobre todo de las mujeres j¢venes y las ni¤as, y
examinar la manera de asegurar a todos los j¢venes la protecci¢n jur¡dica, los
conocimientos t‚cnicos, las oportunidades y el apoyo necesarios para que
realicen sus aspiraciones y posibilidades personales, econ¢micas y sociales.

Actividades

25.9.  Los gobiernos, con arreglo a sus estrategias, deber¡an tomar medidas
para:

     a)   Establecer, a m s tardar en 1993, procedimientos en que se prevea la
celebraci¢n de consultas y la posible participaci¢n de la juventud de ambos
sexos, en los planos local, nacional y regional, en los procesos de adopci¢n
de
decisiones relativas al medio ambiente;

     b)   Promover el di logo con las organizaciones juveniles en relaci¢n con
la redacci¢n y evaluaci¢n de los planes y programas sobre el medio ambiente o
las cuestiones relacionadas con el desarrollo;

     c)   Examinar la posibilidad de incorporar en las pol¡ticas pertinentes
las
recomendaciones de las conferencias de otros foros juveniles internacionales,
regionales y locales que contengan las opiniones de la juventud acerca del
desarrollo social y econ¢mico y de la gesti¢n de los recursos;

     d)   Velar por el acceso de todos los j¢venes a todos los tipos de
educaci¢n, cuando proceda, estableciendo otros sistemas de ense¤anza; velar
por
que la educaci¢n refleje las necesidades econ¢micas y sociales de la juventud
e
incorpore los conceptos de sensibilizaci¢n ecol¢gica y desarrollo sostenible
en
todos los programas de ense¤anza; y ampliar la formaci¢n profesional,
aplicando
m‚todos innovadores encaminados a aumentar los conocimientos pr cticos, como
son
las actividades de exploraci¢n relacionadas con el medio ambiente;

     e)   En cooperaci¢n con los ministerios y las organizaciones pertinentes,
as¡ como con representantes de la juventud, elaborar y aplicar estrategias
para
crear otras oportunidades de empleo y proporcionar a los j¢venes de ambos
sexos
la capacitaci¢n requerida;

     f)   Establecer grupos de trabajo formados por j¢venes y por
organizaciones
juveniles no gubernamentales para elaborar programas de ense¤anza y
sensibilizaci¢n concretamente orientados hacia la poblaci¢n juvenil acerca de
cuestiones de importancia decisiva para la juventud.  Estos grupos de trabajo
deber¡a emplear los m‚todos de la ense¤anza acad‚mica y no acad‚mica para
llegar
al mayor n£mero de personas.  Los medios de informaci¢n nacionales y locales,
las organizaciones no gubernamentales, los c¡rculos econ¢micos y otras
organizaciones deber¡an prestar su concurso a estos grupos de trabajo;

     g)   Apoyar los programas, proyectos, redes, organizaciones nacionales y
organizaciones juveniles no gubernamentales para examinar la integraci¢n de
programas en relaci¢n con sus necesidades de proyectos y promover la
participaci¢n de la juventud en la selecci¢n, formulaci¢n, ejecuci¢n y
seguimiento de los proyectos;     h)   Incluir a representantes de la juventud en sus delegaciones a las
reuniones internacionales, de conformidad con las resoluciones pertinentes
aprobadas por la Asamblea General en 1968, 1977, 1985 y 1989.

25.10.  Las Naciones Unidas y las organizaciones internacionales que cuenten
con
programas para la juventud deber¡an tomar medidas para:

     a)   Examinar sus programas relacionados con la juventud y analizar la
manera de aumentar la coordinaci¢n entre ‚stos;

     b)   Aumentar la difusi¢n de informaci¢n pertinente a los gobiernos, las
organizaciones juveniles y otras organizaciones no gubernamentales acerca de
la
posici¢n actual de la juventud y de sus actividades, vigilar y evaluar la
ejecuci¢n del Programa 21;

     c)   Promover el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para el A¤o
Internacional de la Juventud y colaborar con los representantes de la juventud
en la administraci¢n de este Fondo, centrando especialmente la atenci¢n en las
necesidades de los j¢venes de los pa¡ses en desarrollo.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

25.11.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
aproximadamente 1,5 millones de d¢lares a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones
de
favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.


                     B.  Los ni¤os en el desarrollo sostenible

Bases para la acci¢n

25.12.  Los ni¤os no s¢lo heredar n la responsabilidad de cuidar la Tierra,
sino
que, en muchos pa¡ses en desarrollo, constituyen casi la mitad de la
poblaci¢n. 
Adem s, los ni¤os de los pa¡ses en desarrollo y de los pa¡ses industrializados
son igualmente vulnerables en grado sumo a los efectos de la degradaci¢n del
medio ambiente.  Tambi‚n son partidarios muy conscientes de la idea de cuidar
el
medio ambiente.  Es menester que se tengan plenamente en cuenta los intereses
concretos de la infancia en el proceso de participaci¢n relacionado con el
medio
ambiente y el desarrollo, a fin de salvaguardar la continuidad en el futuro de
cualesquiera medidas que se tomen para mejorar el medio ambiente.

Objetivos

25.13.  Los gobiernos, con arreglo a sus pol¡ticas, deber¡an encargarse de:

     a)   Velar por la supervivencia, la protecci¢n y el desarrollo del ni¤o,
de
conformidad con los objetivos suscritos por la Cumbre Mundial en favor de la
Infancia de 1990 (A/45/625, anexo);
     b)   Velar por que los intereses de la infancia se tengan plenamente en
cuenta en el proceso de participaci¢n en favor del desarrollo sostenible y el
mejoramiento del medio ambiente.

Actividades

25.14.  Los gobiernos deber¡an tomar medidas decisivas para:

     a)   Ejecutar programas en favor de la infancia encaminados a alcanzar,
en
el decenio de 1990, los objetivos establecidos con respecto a la infancia en
las
esferas del medio ambiente y el desarrollo, sobre todo en materia de salud,
nutrici¢n, educaci¢n, alfabetizaci¢n y mitigaci¢n de la pobreza;

     b)   Ratificar la Convenci¢n sobre los Derechos del Ni¤o (resoluci¢n
44/25
de la Asamblea General, de 20 de noviembre de 1989, anexo) a la primera
oportunidad posible y aplicarla, teniendo en cuenta las necesidades b sicas de
la juventud y la infancia;

     c)   Promover actividades primarias de protecci¢n ambiental para atender
a
las necesidades b sicas de las comunidades, crear un medio ambiente m s
favorable a los ni¤os en el hogar y en la comunidad y promover la
participaci¢n
de las poblaciones locales, incluidas la mujer, la juventud, la infancia y las
poblaciones ind¡genas, e investirlas de autoridad para lograr el objetivo de
la
ordenaci¢n integrada de los recursos a nivel de la comunidad, sobre todo en
los
pa¡ses en desarrollo;

     d)   Ampliar las oportunidades de instrucci¢n para la infancia y la
juventud, as¡ como la educaci¢n encaminada a crear conciencia de la
responsabilidad respecto del medio ambiente y el desarrollo, y prestar
atenci¢n
prioritaria a la educaci¢n de las ni¤as;

     e)   Movilizar a las comunidades por medio de las escuelas y los centros
de
salud locales de manera que los ni¤os y sus padres sean objetivos centrales
efectivos cuando se trate de sensibilizar a las comunidades acerca de las
cuestiones del medio ambiente;

     f)   Establecer procedimientos para incorporar los intereses de la
infancia
en todas las pol¡ticas y estrategias pertinentes relacionadas con el medio
ambiente y el desarrollo en los planos local, regional y nacional, entre ellas
las relacionadas con la asignaci¢n de los recursos naturales y el derecho a
utilizarlos, la vivienda y las necesidades de recreo, as¡ como la lucha contra
la contaminaci¢n y la toxicidad, tanto en las zonas rurales como en las
urbanas.

25.15.  Las organizaciones internacionales y regionales deber¡a prestar su
cooperaci¢n y encargarse de la coordinaci¢n en las  reas propuestas.  El
UNICEF
deber¡a seguir cooperando con otras organizaciones de las Naciones Unidas,
gobiernos y organizaciones no gubernamentales en la formulaci¢n de programas
en
favor de la infancia y programas de movilizaci¢n de la infancia hacia las
actividades descritas anteriormente.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

25.16.  Las necesidades de financiaci¢n de la mayor¡a de las actividades se
han
incluido en las estimaciones correspondientes a otros programas.

b)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

25.17.  Las actividades deber¡an facilitar las actividades relacionadas con el
aumento de la capacidad y la formaci¢n que ya figuran en otros cap¡tulos del
Programa 21.

                                    Cap¡tulo 26

                 RECONOCIMIENTO Y FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LAS
                      POBLACIONES INDIGENAS Y SUS COMUNIDADES

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

26.1.  Las poblaciones ind¡genas y sus comunidades han establecido una
relaci¢n
hist¢rica con sus tierras y suelen ser, en general, descendientes de los
habitantes originales de esas tierras.  En el contexto del presente cap¡tulo,
se
sobreentiende que el t‚rmino "tierras" abarca el medio ambiente de las zonas
que
esas poblaciones ocupan tradicionalmente.  Las poblaciones ind¡genas y sus
comunidades representan un porcentaje importante de la poblaci¢n mundial. 
Durante muchas generaciones han acumulado conocimientos cient¡ficos
tradicionales hol¡sticos de sus tierras, sus recursos naturales y el medio
ambiente.  Las poblaciones ind¡genas y sus comunidades habr n de disfrutar a
plenitud de los derechos humanos y las libertades fundamentales sin trabas ni
discriminaci¢n.  Su posibilidad de participar plenamente en las pr cticas de
desarrollo sostenible en sus tierras ha tendido a verse limitada como
resultado
de factores de ¡ndole econ¢mica, social e hist¢rica.  Habida cuenta de la
relaci¢n rec¡proca existente entre el medio natural y su desarrollo sostenible
y
el bienestar cultural, social, econ¢mico y f¡sico de las poblaciones
ind¡genas,
en las actividades nacionales e internacionales encaminadas a lograr un
desarrollo ecol¢gicamente racional y sostenible se deber¡a reconocer, promover
y
fortalecer el papel de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades, y darle
cabida.

26.2.  Algunos de los prop¢sitos inherentes a los objetivos y actividades en
esta esfera del programa ya se han enunciado en instrumentos jur¡dicos
internacionales tales como el Convenio sobre poblaciones ind¡genas y tribales
(No. 169) de la OIT que se est n incorporando en el proyecto de declaraci¢n
universal de los derechos de las poblaciones ind¡genas que prepara el Grupo de
Trabajo de las Naciones Unidas sobre las Poblaciones Ind¡genas de la Comisi¢n
de
Derechos Humanos.  El A¤o Internacional de las Poblaciones Ind¡genas del Mundo
(1993), proclamado por la Asamblea General en su resoluci¢n 45/164 de 18 de
diciembre de 1990, constituye una ocasi¢n propicia para continuar movilizando
la
cooperaci¢n t‚cnica y financiera internacional.

Objetivos

26.3.  Al prestar su plena cooperaci¢n a las poblaciones ind¡genas y a sus
comunidades, los gobiernos y, seg£n procediera, las organizaciones
intergubernamentales deber¡an proponerse el cumplimiento de los objetivos
siguientes:

     a)   Instituir un proceso encaminado a investir de autoridad a las
poblaciones ind¡genas y a sus comunidades, mediante la adopci¢n de medidas que
incluyan:

     i)   La adopci¢n o ratificaci¢n de las pol¡ticas o instrumentos jur¡dicos
          apropiados a nivel nacional;
    ii)   El reconocimiento de que las tierras de las poblaciones ind¡genas y
          sus comunidades deben estar protegidas contra actividades que
          presenten riesgos para el medio ambiente o que la poblaci¢n ind¡gena
          de que se trate considere improcedentes desde los puntos de vista
          social y cultural;

   iii)   El reconocimiento de sus valores, sus conocimientos tradicionales y
          sus pr cticas de ordenaci¢n de los recursos, con miras a promover un
          desarrollo ecol¢gicamente racional y sostenible;

    iv)   El reconocimiento de que la dependencia tradicional y directa de los
          recursos renovables y los ecosistemas, incluido el aprovechamiento
          sostenible, sigue siendo esencial para el bienestar cultural,
          econ¢mico y f¡sico de las poblaciones ind¡genas y de sus
comunidades;

     v)   La elaboraci¢n y consolidaci¢n de los acuerdos nacionales sobre
          soluci¢n de controversias en lo que respecta al arreglo de problemas
          relacionados con la ordenaci¢n de tierras y la gesti¢n de los
          recursos;

    vi)   La promoci¢n de otros medios de producci¢n ecol¢gicamente racionales
          para asegurar diversas opciones respecto de c¢mo mejorar la calidad
de
          su vida, de manera que puedan participar efectivamente en el
          desarrollo sostenible;

   vii)   La atenci¢n al aumento de la capacidad en favor de las comunidades
          ind¡genas, sobre la base de la adaptaci¢n y el intercambio de
          experiencias, conocimientos y pr cticas de ordenaci¢n de los
recursos
          tradicionales, para asegurar el desarrollo sostenible de esas
          comunidades;

     b)   Establecer, cuando proceda, acuerdos para intensificar la
participaci¢n activa de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades en la
formulaci¢n de pol¡ticas, leyes y programas relacionados con la ordenaci¢n de
los recursos en el plano nacional y otros procesos que pudieran afectarles,
as¡
como para propiciar que formulen propuestas en favor de pol¡ticas y programas
de
esa ¡ndole;

     c)   Participaci¢n de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades, a los
niveles nacional y local, en las estrategias de ordenaci¢n y conservaci¢n de
los
recursos y en otros programas pertinentes establecidos para apoyar y examinar
estrategias de desarrollo sostenible, como las que se sugieren en otras  reas
de
programas del Programa 21. 

Actividades

26.4.  Tal vez sea menester que algunas poblaciones ind¡genas y sus
comunidades,
de conformidad con la legislaci¢n nacional, tengan un mayor control sobre sus
tierras, se encarguen de la ordenaci¢n de sus propios recursos, participen en
la adopci¢n de decisiones relativas al desarrollo que les afecten y, cuando
proceda, en el establecimiento o la ordenaci¢n de zonas protegidas. 
A continuaci¢n figuran algunas de las medidas concretas que los gobiernos
podr¡an adoptar:

     a)   Examinar la posibilidad de ratificar y aplicar los convenios
internacionales vigentes relativos a las poblaciones ind¡genas y a sus
comunidades (donde no se haya hecho todav¡a), y apoyar la aprobaci¢n por la Asamblea General de una declaraci¢n sobre los derechos de las poblaciones
ind¡genas;

     b)   Adoptar o reafirmar pol¡ticas o instrumentos jur¡dicos apropiados
que
protejan la propiedad intelectual y cultural ind¡gena y el derecho de los
poblaciones ind¡genas a preservar sistemas y pr cticas consuetudinarios y
administrativos. 

26.5.  Las organizaciones de las Naciones Unidas y otras organizaciones
internacionales de financiaci¢n y desarrollo y los gobiernos, apoy ndose en la
participaci¢n activa de las poblaciones ind¡genas y de sus comunidades, seg£n
procediera, deber¡an tomar, entre otras, las siguientes medidas para
incorporar
sus valores, opiniones y conocimientos, as¡ como la contribuci¢n excepcional
de
la mujer ind¡gena, en pol¡ticas y programas de ordenaci¢n de los recursos y de
otra ¡ndole que pudieran afectarles:

     a)   Nombrar un centro de coordinaci¢n especial en cada organizaci¢n
internacional y organizar reuniones de coordinaci¢n anuales entre organismos
en
consulta con los gobiernos y las organizaciones ind¡genas, seg£n proceda, y
establecer un procedimiento en cada organismo operacional y entre organismos
para prestar ayuda a los gobiernos a fin de velar por la incorporaci¢n
consecuente y coordinada de las opiniones de las poblaciones ind¡genas en la
elaboraci¢n y aplicaci¢n de pol¡ticas y programas.  Con arreglo a este
procedimiento, se deber¡a ofrecer informaci¢n a las poblaciones ind¡genas y a
sus comunidades, se deber¡an celebrar consultas con ellas y permitirse su
participaci¢n en la adopci¢n de decisiones a nivel nacional, en particular
respecto de los esfuerzos regionales e internacionales de cooperaci¢n. 
Adem s,
en esas pol¡ticas y programas se deber¡an tener plenamente en cuenta las
estrategias basadas en las iniciativas locales ind¡genas;

     b)   Prestar asistencia t‚cnica y financiera a los programas de aumento
de
la capacidad a fin de apoyar el desarrollo aut¢nomo sostenible de las
poblaciones ind¡genas y de sus comunidades;

     c)   Fortalecer los programas de investigaci¢n y ense¤anza encaminados a:

     i)   Lograr una mayor comprensi¢n de los conocimientos y de la
experiencia
          en materia de gesti¢n relacionados con el medio ambiente con que
          cuentan las poblaciones ind¡genas y aplicarlos a los problemas
          contempor neos del desarrollo;

    ii)   Aumentar la eficacia de los sistemas de ordenaci¢n de recursos de
las
          poblaciones ind¡genas, por ejemplo promoviendo la adaptaci¢n y la
          difusi¢n de innovaciones tecnol¢gicas apropiadas;

     d)   Contribuir a los esfuerzos que despliegan las poblaciones ind¡genas
y
sus comunidades en las estrategias de ordenaci¢n y conservaci¢n de los
recursos
(como las que se podr¡an aplicar en relaci¢n con proyectos apropiados
financiados por medio del Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Plan de
Acci¢n Forestal en los Tr¢picos) y otras actividades previstas del Programa
21,
entre ellas los programas sobre reuni¢n, an lisis y utilizaci¢n de los datos y
la informaci¢n de otra ¡ndole en apoyo de proyectos relacionados con el
desarrollo sostenible.
26.6.  Los gobiernos, en cooperaci¢n plena con las poblaciones ind¡genas y sus
comunidades, seg£n procediera, deber¡an:

     a)   Crear o fortalecer los mecanismos nacionales para celebrar consultas
con las poblaciones ind¡genas y sus comunidades con miras a tener en cuenta
sus
necesidades e incorporar sus valores y sus conocimientos y pr cticas
tradicionales o de otra ¡ndole en las pol¡ticas y programas nacionales en
materia de ordenaci¢n y conservaci¢n de los recursos naturales y en otros
programas de desarrollo que puedan afectar a esas poblaciones;

     b)   Cooperar en el plano regional, seg£n proceda, a fin de tratar las
cuestiones ind¡genas comunes con miras a reconocer y aumentar la participaci¢n
de esas poblaciones en el desarrollo sostenible.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

26.7.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 3 millones de d¢lares a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor. 
Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido
objeto
de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras,
incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las
estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Mecanismos jur¡dicos y administrativos

26.8.  Los gobiernos, en colaboraci¢n con las poblaciones ind¡genas afectadas,
deber¡an incorporar los derechos y responsabilidades de las poblaciones
ind¡genas y sus comunidades a la legislaci¢n de cada pa¡s, en la forma
apropiada
a su situaci¢n particular.  Los pa¡ses en desarrollo podr n requerir
asistencia
t‚cnica para llevar a cabo esas actividades. 

c)   Desarrollo de los recursos humanos

26.9.  Los organismos de desarrollo internacional y los gobiernos deber¡an
destinar recursos financieros y de otra ¡ndole a la educaci¢n y la
capacitaci¢n
de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades para que pudieran lograr su
desarrollo aut¢nomo sostenible, contribuir al desarrollo sostenible y
equitativo
a nivel nacional y participar en ‚l.  Se deber¡a prestar atenci¢n especial al
fortalecimiento del papel de la mujer ind¡gena.

                                    Cap¡tulo 27

        FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES:
               ASOCIADAS EN LA BUSQUEDA DE UN DESARROLLO SOSTENIBLE

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

27.1.  Las organizaciones no gubernamentales desempe¤an un papel fundamental
en
la empresa de dar forma y aplicaci¢n a la democracia participatoria.  Su
prestigio obedece al papel responsable y constructivo que desempe¤an en la
sociedad.  Deber¡a reconocerse a las organizaciones oficiales y no oficiales y
a los movimientos populares como asociados para la ejecuci¢n del Programa 21. 
La ¡ndole del papel independiente que desempe¤an las organizaciones no
gubernamentales en una sociedad exige una participaci¢n genuina.  Por
consiguiente, la independencia es uno de los principales rasgos de las
organizaciones no gubernamentales y condici¢n previa para la participaci¢n
genuina.

27.2.  Uno de los principales problemas que enfrenta la comunidad
internacional
la tarea de reemplazar los patrones de desarrollo insostenible por un
desarrollo
ecol¢gicamente racional y sostenible es la necesidad de estimular el
sentimiento
de que se persigue un objetivo com£n en nombre de todos los sectores de la
sociedad.  Ello depender  de la buena voluntad de todos los sectores en
participar en una aut‚ntica empresa de labor social y di logo, reconociendo, a
la vez, la independencia de funciones, responsabilidades y aptitudes
especiales
de cada uno.

27.3.  Las organizaciones no gubernamentales, incluidas las organizaciones sin
fines de lucro que representan a los grupos de que se ocupa la presente
secci¢n
del Programa 21, cuentan con una variedad de experiencia, pericia y capacidad
firmemente establecida en esferas que ser n de particular importancia para la
aplicaci¢n y el examen de un desarrollo sostenible, ecol¢gicamente racional y
socialmente responsable, como se prev‚ en todo el Programa 21.  Por
consiguiente, la comunidad de organizaciones no gubernamentales ofrece una red
mundial que deber¡a utilizarse, investir de facultades y fortalecerse para
apoyar las actividades en pro de esos objetivos comunes.

27.4.  Para lograr que se materialice en su totalidad la posible aportaci¢n de
las organizaciones no gubernamentales, deber¡a fomentarse la m xima
comunicaci¢n
y cooperaci¢n posibles entre ‚stas y las organizaciones internacionales y los
gobiernos nacionales y locales en el marco de instituciones encargadas de
ejecutar el Programa 21.  Tambi‚n ser  preciso que las organizaciones no
gubernamentales fomenten la comunicaci¢n y cooperaci¢n entre s¡ para aumentar
su eficacia como factores de ejecuci¢n del desarrollo sostenible.

Objetivos

27.5.  La sociedad, los gobiernos y las organizaciones internacionales
deber¡an
desarrollar mecanismos para que las organizaciones no gubernamentales pudieran
desempe¤ar su papel de asociadas en forma responsable y eficaz en el proceso
del
desarrollo sostenible y ecol¢gicamente racional.
27.6.  Para fortalecer la funci¢n de asociadas de las organizaciones no
gubernamentales, el sistema de las Naciones Unidas y los gobiernos deber¡an
iniciar, en consulta con las organizaciones no gubernamentales, un proceso
encaminado a examinar los procedimientos y mecanismos oficiales para la
participaci¢n de estas organizaciones en todos los planos, desde la
formulaci¢n
de pol¡ticas y la adopci¢n de decisiones hasta la ejecuci¢n.

27.7.  Para 1995 deber¡a establecerse un di logo mutuamente productivo a nivel
nacional entre todos los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales y
sus
redes autoorganizadas con miras a reconocer y fortalecer sus respectivas
funciones en la consecuci¢n del desarrollo ecol¢gicamente racional y
sostenible.

27.8.  Los gobiernos y los ¢rganos internacionales deber¡an fomentar y
permitir
la participaci¢n de las organizaciones no gubernamentales en la concepci¢n, el
establecimiento y la evaluaci¢n de los mecanismos y procedimientos oficiales
destinados a examinar la ejecuci¢n del Programa 21 a todos los niveles.

Actividades

27.9.  El sistema de las Naciones Unidas, as¡ como los organismos
internacionales de financiaci¢n y desarrollo, y todas las organizaciones y los
foros intergubernamentales deber¡an adoptar, en consulta con las
organizaciones
no gubernamentales, medidas encaminadas a:

     a)   Examinar los modos de mejorar los procedimientos y mecanismos
actuales
mediante los que las organizaciones no gubernamentales contribuyen a la
formulaci¢n de pol¡ticas, la adopci¢n de decisiones, la ejecuci¢n y la
evaluaci¢n, e informar al respecto, a nivel de los distintos organismos, en
debates interinstitucionales y en las conferencias de las Naciones Unidas;

     b)   Sobre la base del inciso a) supra, mejorar los mecanismos y
procedimientos existentes en los distintos organismos o, si no los hubiere,
establecerlos para hacer uso de la experiencia y las opiniones de las
organizaciones no gubernamentales en materia de formulaci¢n, ejecuci¢n y
evaluaci¢n de pol¡ticas y programas;

     c)   Examinar los niveles de financiaci¢n y apoyo administrativo a las
organizaciones no gubernamentales, as¡ como el alcance y la efectividad de su
participaci¢n en la ejecuci¢n de planes y programas, con miras a aumentar su
funci¢n de asociadas sociales;

     d)   Crear medios flexibles y eficaces para lograr la participaci¢n de
las
organizaciones no gubernamentales en los procedimientos establecidos para
examinar y evaluar la ejecuci¢n del Programa 21 a todos los niveles;

     e)   Fomentar y autorizar la participaci¢n de las organizaciones no
gubernamentales y sus redes autoorganizadas en el examen y la evaluaci¢n de
las
pol¡ticas y los programas formulados para ejecutar el Programa 21, y dar apoyo
a
las organizaciones no gubernamentales de los pa¡ses en desarrollo y sus redes
autoorganizadas;

     f)   Tener en cuenta las conclusiones de los sistemas de examen y
procesos
de evaluaci¢n de las organizaciones no gubernamentales en los informes
pertinentes del Secretario General a la Asamblea General y a todos los ¢rganos
y
otras organizaciones intergubernamentales y foros de las Naciones Unidas
relativos a la ejecuci¢n del Programa 21, de conformidad con el proceso de
examen del Programa 21;      g)   Dar acceso a las organizaciones no gubernamentales a datos e
informaci¢n exactos y oportunos con el objeto de fomentar la eficacia de sus
programas y actividades y de sus funciones de apoyo del desarrollo sostenible.

27.10.  Los gobiernos deber¡an tomar medidas para:

     a)   Establecer el di logo con las organizaciones no gubernamentales y
sus
redes autoorganizadas que representen a todos los sectores sociales, o mejorar
el di logo ya entablado, lo que podr¡a servir para:  i) examinar los derechos
y
las responsabilidades de estas organizaciones; ii) encauzar de manera eficaz
las
aportaciones integradas de las organizaciones no gubernamentales al proceso
gubernamental de formulaci¢n de pol¡ticas; y iii) coordinar la funci¢n de las
organizaciones no gubernamentales en la ejecuci¢n de pol¡ticas nacionales a
nivel de los programas;

     b)   Estimular y posibilitar la asociaci¢n y el di logo entre las
organizaciones no gubernamentales y las autoridades locales en actividades
dirigidas a lograr un desarrollo sostenible;

     c)   Lograr la participaci¢n de las organizaciones no gubernamentales en
todos los mecanismos o procedimientos nacionales establecidos para ejecutar el
Programa 21, haciendo el mejor uso de sus capacidades individuales en las
esferas de la educaci¢n, la mitigaci¢n de la pobreza y la protecci¢n y
rehabilitaci¢n del medio ambiente;

     d)   Tener en cuenta las conclusiones de los mecanismos de supervisi¢n y
examen de las organizaciones no gubernamentales en la concepci¢n y evaluaci¢n
de
las pol¡ticas relativas a la ejecuci¢n del Programa 21 a todos los niveles;

     e)   Examinar los sistemas gubernamentales de ense¤anza para hallar la
forma de permitir y aumentar la participaci¢n de las organizaciones no
gubernamentales en las esferas de la educaci¢n acad‚mica y no acad‚mica y la
divulgaci¢n;

     f)   Poner a disposici¢n de las organizaciones no gubernamentales los
datos
y la informaci¢n necesarios para que puedan contribuir de manera eficaz a la
investigaci¢n y a la formulaci¢n, ejecuci¢n y evaluaci¢n de programas.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

27.11.  Seg£n el resultado que tengan los procesos de examen y la evoluci¢n de
las opiniones sobre la mejor manera de forjar una asociaci¢n y un di logo
entre
las organizaciones oficiales y los grupos de organizaciones no
gubernamentales,
habr  que hacer gastos en los planos nacional e internacional relativamente
bajos, si bien imposibles de prever, a fin de mejorar los procedimientos y
mecanismos de consulta.  Asimismo, las organizaciones no gubernamentales
necesitar n financiaci¢n complementaria para establecer sistemas de vigilancia
del Programa 21 o bien para mejorar los existentes o contribuir a ellos. 
Estos costos ser n importantes, pero no pueden calcularse sobre la base de la
informaci¢n con que se cuenta.

b)   Aumento de la capacidad

27.12.  Ser  preciso que las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas
y
otras organizaciones y foros intergubernamentales, los programas bilaterales y
el sector privado, seg£n proceda, brinden mayor apoyo administrativo y
financiero a las organizaciones no gubernamentales y sus redes
autoorganizadas,
en particular las basadas en los pa¡ses en desarrollo, que contribuyen a la
vigilancia y evaluaci¢n de los programas del Programa 21, y que proporcionen
capacitaci¢n a las organizaciones no gubernamentales (y las ayuden a
establecer
sus propios programas de capacitaci¢n) a nivel internacional y regional para
aumentar su participaci¢n en la formulaci¢n y ejecuci¢n de los programas.  

27.13.  Ser  menester que los gobiernos promulguen o fortalezcan, con sujeci¢n
a
las condiciones particulares de los pa¡ses, la legislaci¢n necesaria para
permitir a las organizaciones no gubernamentales establecer grupos
consultivos,
y para garantizar el derecho de las organizaciones no gubernamentales a
proteger
el inter‚s p£blico iniciando acciones judiciales. 

                                    Cap¡tulo 28

          INICIATIVAS DE LAS AUTORIDADES LOCALES EN APOYO DEL PROGRAMA 21

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

28.1.  Como tantos de los problemas y de las soluciones de que se ocupa el
Programa 21 se relacionan con las actividades locales, la participaci¢n y
cooperaci¢n de las autoridades locales constituir n un factor determinante
para
el logro de los objetivos del Programa.  Las autoridades locales se ocupan de
la
creaci¢n, el funcionamiento y el mantenimiento de la infraestructura
econ¢mica,
social y ecol¢gica, supervisan los procesos de planificaci¢n, establecen las
pol¡ticas y reglamentaciones ecol¢gicas locales y contribuyen a la ejecuci¢n
de
las pol¡ticas ambientales en los planos nacional y subnacional.  En su
car cter
de autoridad m s cercana al pueblo, desempe¤an una funci¢n important¡sima en
la
educaci¢n y movilizaci¢n del p£blico en pro del desarrollo sostenible. 

Objetivos

28.2.  Se proponen los siguientes objetivos para esta  rea de programas:

     a)   Para 1996, la mayor¡a de las autoridades locales de cada pa¡s
deber¡an
haber llevado a cabo un proceso de consultas con sus respectivas poblaciones y
haber logrado un consenso sobre un "Programa 21 local" para la comunidad;

     b)   Para 1993, la comunidad internacional deber¡a haber iniciado un
proceso de consultas con el objeto de aumentar la cooperaci¢n entre las
autoridades locales;

     c)   Para 1994, los representantes de las asociaciones municipales y
otras
autoridades locales deber¡an haber incrementado los niveles de cooperaci¢n y
coordinaci¢n, con miras a aumentar el intercambio de informaci¢n y
experiencias
entre las autoridades locales;

     d)   Deber¡a alentarse a todas las autoridades locales de cada pa¡s a
ejecutar y supervisar programas encaminados a lograr que las mujeres y los
j¢venes estuvieran representados en los procesos de adopci¢n de decisiones,
planificaci¢n y ejecuci¢n.

Actividades

28.3.  Cada autoridad local deber¡a iniciar un di logo con sus ciudadanos,
organizaciones locales y empresas privadas y aprobar un "Programa 21 local".
Mediante la celebraci¢n de consultas y la promoci¢n de un consenso, las
autoridades locales recibir¡an aportes de la ciudadan¡a y las organizaciones
c¡vicas, empresariales e industriales locales y obtendr¡an la informaci¢n
necesaria para formular las mejores estrategias.  El proceso de consultas
aumentar¡a la conciencia de los hogares respecto de las cuestiones relativas
al
desarrollo sostenible.  Los programas, las pol¡ticas, la legislaci¢n y las
reglamentaciones de las autoridades locales para lograr los objetivos del
Programa 21 se evaluar¡an y modificar¡an sobra la base de los programas
locales
aprobados en el marco del Programa 21.  Tambi‚n se podr¡an emplear estrategias
para apoyar propuestas encaminadas a obtener financiaci¢n local, nacional,
regional e internacional.

28.4.  Podr¡a promoverse la asociaci¢n entre las organizaciones y los ¢rganos
pertinentes, tales como el PNUD, el Centro de las Naciones Unidas para los
Asentamientos Humanos (H bitat), el PNUMA, el Banco Mundial, los bancos
regionales, la Uni¢n Internacional de Administraciones Locales, la Asociaci¢n
Mundial de las Grandes Metr¢polis, la Cumbre de las Grandes Ciudades del
Mundo,
la Organizaci¢n de Ciudades Unidas y otras instituciones internacionales
pertinentes, con miras a movilizar una mayor financiaci¢n internacional para
los
programas de las autoridades locales.  Un objetivo importante ser¡a respaldar,
ampliar y mejorar las instituciones ya existentes dedicadas al aumento de la
capacidad de las autoridades locales y la ordenaci¢n del medio ambiente local.

Para ello:  

     a)   Se pide a H bitat y a otros ¢rganos y organizaciones pertinentes del
sistema de las Naciones Unidas que fortalezcan sus servicios para reunir
informaci¢n sobre las estrategias de las autoridades locales, en particular
las
que vayan a necesitar financiaci¢n internacional;

     b)   Se podr¡an celebrar consultas peri¢dicas con los asociados
internacionales y los pa¡ses en desarrollo para examinar estrategias y
considerar el mejor modo de movilizar el apoyo internacional.  Esta consulta
sectorial complementar¡a las consultas simult neas concentradas en los pa¡ses,
tales como las que se realizan en grupos consultivos y mesas redondas.

28.5.  Se exhorta a los representantes de las asociaciones de autoridades
locales a establecer procesos para aumentar el intercambio de informaci¢n,
experiencia y asistencia t‚cnica mutua entre las autoridades locales.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

28.6.  Se recomienda que todas las partes eval£en de nuevo las necesidades de
financiaci¢n en esta  rea.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el
costo total medio por a¤o (1993-2000) del fortalecimiento de los servicios
internacionales de secretar¡a para la ejecuci¢n de las actividades de este
cap¡tulo ascender  a aproximadamente 1 mill¢n de d¢lares a t¡tulo de donaci¢n
o
en condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  

b)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

28.7.  Este programa deber¡a facilitar las actividades de aumento de la
capacidad y formaci¢n que ya figuran en otros cap¡tulos del Programa 21.

                                    Cap¡tulo 29

          FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS TRABAJADORES Y SUS SINDICATOS

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

29.1.  Las actividades para llevar a cabo el desarrollo sostenible entra¤ar n
ajustes y oportunidades a los niveles nacional y empresarial, y los
trabajadores
se contar n entre los principales interesados.  Los sindicatos, en su car cter
de representantes de los trabajadores, constituyen factores esenciales para
facilitar el logro del desarrollo sostenible, habida cuenta de su relaci¢n con
los cambios industriales, la gran prioridad que atribuyen a la protecci¢n del
medio laboral y el medio ambiente natural conexo, y su promoci¢n de un
desarrollo econ¢mico y socialmente responsable.  La red de colaboraci¢n
existente entre los sindicatos y su gran n£mero de afiliados constituye una
v¡a
importante para encauzar las medidas de apoyo a los conceptos y pr cticas en
pro
del desarrollo sostenible.  Los principios establecidos de la gesti¢n
tripartita
sirven de fundamento para fortalecer la cooperaci¢n entre los trabajadores y
sus
representantes, los gobiernos y patronos en la realizaci¢n del desarrollo
sostenible.

Objetivos

29.2.  El objetivo general es mitigar la pobreza y ofrecer un pleno empleo
sostenible que contribuya al logro de ambientes seguros, limpios y saludables:

el ambiente de trabajo, el de la comunidad y el medio ambiente natural. Los
trabajadores deber¡an participar plenamente en la ejecuci¢n y evaluaci¢n de
las
actividades relacionadas con el Programa 21.

29.3.  Con objeto de lograr ese prop¢sito para el a¤o 2000, se proponen los
objetivos siguientes:

     a)   Promover la ratificaci¢n de los convenios de la OIT y promulgar la
legislaci¢n nacional pertinente;

     b)   Establecer mecanismos bipartitos y tripartitos en materia de
seguridad,
salud y desarrollo sostenible;

     c)   Incrementar el n£mero de convenios ambientales colectivos destinados
a
lograr un desarrollo sostenible;

     d)   Reducir los accidentes, las lesiones y las enfermedades laborales,
computados seg£n m‚todos estad¡sticos reconocidos;

     e)   Incrementar las medidas relativas a la educaci¢n, la capacitaci¢n y
el
readiestramiento profesional de los trabajadores, especialmente en las esferas
de salud y seguridad en el trabajo y del medio ambiente.

Actividades

a)   Promoci¢n de la libertad de asociaci¢n

29.4.  Para que los trabajadores y sus sindicatos desempe¤en un papel cabal y
fundamentado en apoyo del desarrollo sostenible, los gobiernos y patronos
deber¡an fomentar el derecho de cada trabajador a la libre asociaci¢n y
proteger
el derecho a establecer organizaciones, seg£n lo previsto en los convenios de
la OIT.  Los gobiernos deber¡an ratificar y aplicar esos convenios, si a£n no
lo
hubieran hecho.

b)   Fortalecimiento de la participaci¢n y las consultas

29.5.  Los gobiernos, el comercio y la industria deber¡an garantizar la
participaci¢n activa de los trabajadores y sus sindicatos en las decisiones
sobre la formulaci¢n, la ejecuci¢n y la evaluaci¢n de pol¡ticas y programas
nacionales e internacionales sobre el medio ambiente y el desarrollo,
incluidas
las pol¡ticas en materia de empleo, estrategias industriales, programas de
ajuste laboral y transferencia de tecnolog¡a.

29.6.  Los sindicatos, patronos y gobiernos deber¡an cooperar para velar por
que
el concepto del desarrollo sostenible se aplicara de manera equitativa.

29.7.  Deber¡an establecerse mecanismos de colaboraci¢n bipartitos (entre
patronos y empleados) o tripartitos (entre patronos, empleados y gobiernos) en
los centros de trabajo y a nivel comunitario y nacional para tratar las
cuestiones relativas a la seguridad, la salud, el medio ambiente y la equidad,
haciendo especial referencia a los derechos y a la condici¢n de la mujer en
los
lugares de trabajo.

29.8.  Los gobiernos y los patronos deber¡an velar por que los trabajadores y
sus representantes contaran con toda la informaci¢n pertinente para participar
de manera eficaz en estos procesos de adopci¢n de decisiones.

29.9.  Los sindicatos deber¡an continuar definiendo, desarrollando y
fomentando
pol¡ticas sobre todos los aspectos del desarrollo sostenible.

29.10.  Los sindicatos y los patronos deber¡an establecer el marco de
referencia
para formular una pol¡tica ambiental conjunta, y establecer prioridades para
mejorar el  mbito de trabajo y la forma en que la empresa se comporta en
general
con respecto al medio ambiente.

29.11.  Los sindicatos deber¡an:

     a)   Tratar de asegurar que los trabajadores puedan participar en las
auditor¡as del medio ambiente en los centros de trabajo y en las evaluaciones
del impacto ambiental;

     b)   Participar en las actividades relativas al medio ambiente y el
desarrollo en las comunidades locales y estimular las actividades conjuntas
sobre posibles problemas de inter‚s com£n;

     c)   Participar activamente en las actividades de las organizaciones
regionales e internacionales sobre el desarrollo sostenible, especialmente en
el
sistema de las Naciones Unidas.

c)   Suministro de capacitaci¢n adecuada

29.12.  Los trabajadores y sus representantes deber¡an tener derecho a que se
les impartiera suficiente capacitaci¢n para incrementar su conciencia
ambiental,
proteger su salud y velar por su seguridad y mejorar su bienestar econ¢mico y
social.  La capacitaci¢n deber¡a proporcionarles los conocimientos necesarios
para fomentar modos de vida sostenibles y mejorar el medio laboral.  Los
sindicatos, los patronos, los gobiernos y los organismos internacionales
deber¡an cooperar en la evaluaci¢n de las necesidades de capacitaci¢n dentro
de
sus respectivas esferas de actividad.  Los trabajadores y sus representantes
deber¡an participar en la formulaci¢n y la ejecuci¢n de los programas de
capacitaci¢n para los trabajadores organizados por los patronos y gobiernos.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

29.13.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 300 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

29.14.  Deber¡a prestarse especial atenci¢n al fortalecimiento de la capacidad
de cada uno de los asociados tripartitos (los gobiernos y las asociaciones
patronales y de trabajadores) para facilitar una mayor cooperaci¢n en pro del
desarrollo sostenible.

                                    Cap¡tulo 30

               FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DEL COMERCIO Y LA INDUSTRIA

                                   INTRODUCCION

30.1.  El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales,
desempe¤an una funci¢n crucial en el desarrollo social y econ¢mico de un pa¡s.
Un r‚gimen de pol¡ticas estables estimula al comercio y a la industria a
funcionar en forma responsable y eficiente y a aplicar pol¡ticas de largo
plazo.
La prosperidad constante, un objetivo fundamental del proceso de desarrollo,
es
principalmente el resultado de las actividades del comercio y la industria. 
Las
empresas comerciales, grandes y peque¤as, de los sectores estructurado y no
estructurado, proporcionan oportunidades de intercambio, empleo y
subsistencia.
Las oportunidades comerciales que se abren a las mujeres contribuyen a su
desarrollo profesional, al fortalecimiento de su funci¢n econ¢mica y a la
transformaci¢n de los sistemas sociales.  El comercio y la industria,
incluidas
las empresas transnacionales, y sus organizaciones representantes deben
participar plenamente en la ejecuci¢n y evaluaci¢n de las actividades
relacionadas con el Programa 21.

30.2.  Las pol¡ticas y operaciones del comercio y la industria, incluidas las
empresas transnacionales, mediante una mayor eficacia de los procesos de
producci¢n, estrategias preventivas, tecnolog¡as y procedimientos limpios de
producci¢n a lo largo del ciclo de vida del producto, de forma que se reduzcan
al m¡nimo o se eviten los desechos, pueden desempe¤ar una funci¢n importante
en
reducir las consecuencias negativas en la utilizaci¢n de los recursos y el
medio
ambiente.  Las innovaciones tecnol¢gicas, el desarrollo, las aplicaciones, la
transferencia de tecnolog¡as y los aspectos m s generales de la asociaci¢n y
la
cooperaci¢n son cuestiones que en gran medida incumben al comercio y la
industria.

30.3.  El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales,
deber¡an reconocer cada vez m s que la ordenaci¢n del medio ambiente es una de
las principales prioridades de las empresas y un factor determinante clave del
desarrollo sostenible.  Algunos empresarios l£cidos ya act£an con "solicitud
responsable" y aplican pol¡ticas y programas de producci¢n responsables,
fomentando la apertura y el di logo con los empleados y el p£blico y
realizando
auditor¡as ambientales y evaluaciones del cumplimiento de las normas
ambientales.  Esos dirigentes del comercio y la industria, incluidos los de
las
empresas transnacionales, cada vez toman m s iniciativas voluntarias por las
que
promueven y aplican autocontroles y asumen mayores responsabilidades para
velar
por que las repercusiones de sus actividades en la salud humana y el medio
ambiente sean m¡nimas.  A esto han contribuido las reglamentaciones impuestas
en
muchos pa¡ses, y la creciente conciencia de los consumidores y el p£blico en
general, y tambi‚n los dirigentes l£cidos del comercio y la industria,
incluidos
los de empresas transnacionales.  Puede lograrse cada vez con m s frecuencia
una
contribuci¢n positiva del comercio y la industria, incluidas las empresas
transnacionales, al desarrollo sostenible mediante la utilizaci¢n de
instrumentos econ¢micos como los mecanismos de mercado libre en que los
precios
de bienes y servicios deber¡an reflejar cada vez m s los costos ambientales de
sus insumos, producci¢n, uso, reciclado y eliminaci¢n seg£n las condiciones
concretas de cada pa¡s.
30.4.  El mejoramiento de los sistemas de producci¢n mediante tecnolog¡as y
procesos que utilicen los recursos de manera m s eficiente y al mismo tiempo
produzcan menos desechos (logrando m s a partir de menos) es un medio
importante
para conseguir que el comercio y la industria lleguen a ser sostenibles.  De
manera similar, para estimular opciones m s variadas, eficientes y eficaces es
necesario facilitar y alentar la inventiva, la competitividad y las
iniciativas
voluntarias.  Se proponen dos programas encaminados a cumplir estos requisitos
importantes y fortalecer el papel del comercio y la industria, incluidas las
empresas transnacionales.


                                AREAS DE PROGRAMAS

                       A.  Fomento de una producci¢n limpia

Bases para la acci¢n

30.5.  Cada vez se reconoce en mayor medida que la producci¢n, la tecnolog¡a y
la gesti¢n que utilizan los recursos de manera ineficaz crean residuos que no
se
vuelven a utilizar, desechan desperdicios perjudiciales para la salud humana y
el medio ambiente y fabrican productos que, una vez utilizados, tienen otras
consecuencias y son dif¡ciles de reciclar, tienen que ser sustituidos por
tecnolog¡as, sistemas de ingenier¡a y pr cticas de gesti¢n id¢neas y t‚cnicas
que reduzcan al m¡nimo los desechos a lo largo del ciclo de vida del producto.
El concepto de producci¢n limpia entra¤a un esfuerzo por lograr la mayor
eficacia posible en cada una de las etapas del ciclo de vida del producto. 
La aplicaci¢n de este concepto mejorar¡a la competitividad general de la
empresa. En la Conferencia sobre el Desarrollo Industrial Ecol¢gicamente
Sostenible, organizada a nivel ministerial por la ONUDI y celebrada en
Copenhague en octubre de 1991, se reconoci¢ la necesidad de una transici¢n
hacia
pol¡ticas de producci¢n limpia 1/.

Objetivos

30.6.  Los gobiernos, las empresas y las industrias, incluidas las empresas
transnacionales deber¡an tratar de aumentar la eficacia de la utilizaci¢n de
los
recursos, incluido un aumento de la reutilizaci¢n y del reciclado de los
desechos, y reducir la cantidad de desechos por unidad de producto econ¢mico.

Actividades

30.7.  Los gobiernos, el comercio y la industria, incluidas las empresas
transnacionales, deber¡an reforzar las asociaciones para aplicar los
principios
y criterios del desarrollo sostenible.

30.8.  Los gobiernos deber¡an seleccionar y aplicar una combinaci¢n pertinente
de instrumentos econ¢micos y medidas normativas tales como leyes,
legislaciones
y normas, en consulta con el comercio y la industria, incluidas las empresas
transnacionales, que fomentaran la utilizaci¢n de sistemas limpios de
producci¢n, con especial consideraci¢n para las empresas peque¤as y medianas.
Tambi‚n deben alentarse las iniciativas privadas voluntarias.

30.9.  Los gobiernos, el comercio y la industria, incluidas las empresas
transnacionales, as¡ como las instituciones docentes y las organizaciones
internacionales, deber¡an tratar de elaborar y aplicar conceptos y
metodolog¡as que permitieran incorporar los costos para el medio ambiente en los mecanismos
de contabilidad y fijaci¢n de precios.

30.10.  Deber¡a alentarse al comercio y a la industria, incluidas las empresas
transnacionales, a:

     a)   Informar cada a¤o sobre sus actividades relacionadas con el medio
ambiente y sobre su utilizaci¢n de energ¡a y de recursos naturales;

     b)   Proceder a la adopci¢n de c¢digos de conducta que fomenten pr cticas
ambientales id¢neas, como la Carta de las Empresas para un Desarrollo
Sostenible, de la C mara de Comercio Internacional, y la iniciativa del
cuidado
responsable adoptada por la industria qu¡mica, e informar sobre su aplicaci¢n.

30.11.  Los gobiernos deber¡an promover la cooperaci¢n tecnol¢gica y t‚cnica
entre empresas que abarcaran la selecci¢n, evaluaci¢n, investigaci¢n y
desarrollo, gesti¢n, comercializaci¢n y aplicaci¢n de t‚cnicas limpias de
producci¢n.

30.12.  La industria deber¡a incluir pol¡ticas de producci¢n limpia en sus
operaciones e inversiones, teniendo tambi‚n en cuenta su influencia en los
abastecedores y consumidores.

30.13.  Las asociaciones industriales y comerciales deber¡an colaborar con los
trabajadores y sindicatos para mejorar constantemente los conocimientos y
aplicaciones pr cticas necesarios para realizar operaciones de desarrollo
sostenible.

30.14.  Las asociaciones industriales y comerciales deber¡an alentar a cada
una
de las empresas a que aplicaran programas para aumentar la conciencia y la
responsabilidad ecol¢gica a todos los niveles, con objeto de que todas las
empresas mejoraran su actuaci¢n en lo que afectara al medio ambiente, sobre la
base de pr cticas de gesti¢n internacionalmente aceptadas.

30.15.  Las organizaciones internacionales deber¡an aumentar las actividades
de
educaci¢n, formaci¢n y sensibilizaci¢n en lo relativo a una producci¢n limpia,
en colaboraci¢n con la industria, las instituciones docentes y las autoridades
nacionales y locales pertinentes.

30.16.  Las organizaciones internacionales y no gubernamentales, entre ellas
las
asociaciones comerciales y cient¡ficas, deber¡an fortalecer la difusi¢n de
informaci¢n sobre t‚cnicas limpias de producci¢n mediante la ampliaci¢n de las
bases de datos existentes, como el Centro internacional de informaci¢n sobre
procesos de producci¢n menos contaminantes (ICPIC) del PNUMA, el Banco de
Informaci¢n Industrial y Tecnol¢gica (INTIB) de la ONUDI y la Oficina
Internacional para el Medio Ambiente (IEB) de la CCI, y deber¡an establecer
redes de sistemas nacionales e internacionales de informaci¢n.


                   B.  Fomento de la responsabilidad empresarial

Bases para la acci¢n

30.17.  El esp¡ritu empresarial es una de las fuerzas impulsoras m s
importantes
para conseguir innovaciones, aumentar la eficiencia del mercado y responder a
los retos y a las oportunidades.  En particular, los peque¤os y medianos empresarios desempe¤an un papel muy importante en el desarrollo social y
econ¢mico de un pa¡s.  Con frecuencia son los principales impulsores del
desarrollo rural, puesto que aumentan el empleo no agr¡cola y proporcionan los
medios transitorios necesarios para mejorar la capacidad de subsistencia de
las
mujeres.  Los empresarios responsables pueden desempe¤ar una funci¢n
importante
en lo relativo a mejorar la eficacia de la utilizaci¢n de los recursos,
reducir
los riesgos y peligros, reducir al m¡nimo los desechos y preservar las
caracter¡sticas del medio ambiente.

Objetivos

30.18.  Se proponen los siguientes objetivos:

     a)   Fomentar el concepto de gerencia responsable en la gesti¢n y
utilizaci¢n de los recursos naturales por parte de los empresarios;

     b)   Aumentar el n£mero de empresarios que hagan suyas las pol¡ticas del
desarrollo sostenible y las apliquen.

Actividades

30.19.  Los gobiernos deber¡an fomentar el establecimiento y las operaciones
de empresas administradas de manera sostenible.  Para conseguirlo, deber¡an
aplicar medidas reguladoras, ofrecer incentivos econ¢micos y modernizar los
procedimientos administrativos para velar por la m xima eficiencia en el
momento
de considerar la aprobaci¢n de solicitudes, con objeto de facilitar las
decisiones sobre inversi¢n, el asesoramiento y la asistencia con informaci¢n,
el apoyo infraestructural y una gesti¢n responsable.

30.20.  Los gobiernos, en colaboraci¢n con el sector privado, deber¡an
fomentar
el establecimiento de fondos de capital de riesgo para los proyectos y
programas
de desarrollo sostenible.

30.21.  En colaboraci¢n con el comercio, la industria, instituciones docentes
y
organizaciones internacionales, los gobiernos deber¡an apoyar actividades de
capacitaci¢n en los aspectos ecol¢gicos de la gesti¢n de empresas.  Tambi‚n
deber¡a prestarse atenci¢n a los programas de aprendizaje para los j¢venes.

30.22.  Deber¡a alentarse al comercio y a la industria, incluidas las empresas
transnacionales, a establecer pol¡ticas a nivel mundial sobre el desarrollo
sostenible, a poner a disposici¢n de las compa¤¡as afiliadas que pertenezcan
en
buena parte a la empresa matriz, situadas en pa¡ses en desarrollo, tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales, sin imponer recargos externos extraordinarios, a
alentar a las compa¤¡as afiliadas en el extranjero  a que modifiquen los
procedimientos con objeto de que reflejen las condiciones ecol¢gicas locales y
a
compartir las experiencias con las autoridades locales, los gobiernos y las
organizaciones internacionales.

30.23.  Las grandes empresas comerciales e industriales, incluidas las
empresas
transnacionales, deber¡an considerar la posibilidad de establecer programas de
asociaci¢n con las peque¤as y medianas empresas para contribuir a facilitar el
intercambio de experiencias en materia de gesti¢n, de desarrollo de mercados y
conocimientos tecnol¢gicos, cuando proceda, con la asistencia de
organizaciones
internacionales.
30.24.  El comercio y la industria deber¡an establecer consejos nacionales
para
el desarrollo sostenible y contribuir a fomentar las actividades empresariales
en los sectores estructurado y no estructurado.  Deber¡a facilitarse la
inclusi¢n de mujeres empresarias.

30.25.  El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales,
deber¡an aumentar la investigaci¢n y el desarrollo de tecnolog¡as
ecol¢gicamente
racionales y de sistemas de ordenaci¢n del medio ambiente en colaboraci¢n con
instituciones docentes, cient¡ficas y de ingenier¡a, utilizando los
conocimientos aut¢ctonos cuando proceda.

30.26.  El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales,
deber¡an garantizar una gesti¢n responsable y ‚tica de los productos y
procesos
desde el punto de vista de la sanidad, la seguridad y el medio ambiente.  Para
conseguirlo, el comercio y la industria deber¡an aumentar la autorregulaci¢n,
orientados por c¢digos, reglamentos e iniciativas pertinentes, integrados en
todos los elementos de la planificaci¢n comercial y la adopci¢n de decisiones,
y
fomentando la apertura y el di logo con los empleados y el p£blico.

30.27.  Las instituciones de ayuda financiera multilaterales y bilaterales
deber¡an seguir alentando y apoyando a los peque¤os y medianos empresarios que
realizaran actividades de desarrollo sostenible.

30.28.  Los organismos y las organizaciones de las Naciones Unidas deber¡an
mejorar los mecanismos de los procesos de formulaci¢n de pol¡ticas y
estrategias, y las aportaciones del comercio y la industria, para que se
tuvieran m s en cuenta los aspectos ambientales en las inversiones
extranjeras.

30.29.  Las organizaciones internacionales deber¡an aumentar su apoyo a la
investigaci¢n y el desarrollo en lo relativo al mejoramiento de los requisitos
tecnol¢gicos y administrativos para el desarrollo sostenible, en particular
por
lo que respecta a las peque¤as y medianas empresas de los pa¡ses en
desarrollo.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

30.30.  Las actividades incluidas en esta  rea de programas constituyen
principalmente cambios de orientaci¢n de las actividades existentes y no se
espera que los costos adicionales sean importantes.  El costo de las
actividades
de gobiernos y organizaciones internacionales ya se incluye en otras  reas de
programas.


                                       Notas

     1/   V‚ase A/CONF.151/PC/125.

                                    Cap¡tulo 31

                       LA COMUNIDAD CIENTIFICA Y TECNOLOGICA

                                   INTRODUCCION

31.1.  Este cap¡tulo se centra en c¢mo lograr que la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica, integrada, entre otros, por ingenieros, arquitectos, dise¤adores
industriales, urbanistas y otros profesionales y directivos, haga una
contribuci¢n m s abierta y eficaz a los procesos de adopci¢n de decisiones
relativas al medio ambiente y el desarrollo.  Es importante que los encargados
de tomar decisiones que contribuyen a determinar la pol¡tica p£blica y el
p£blico en general conozcan y entiendan mejor la funci¢n de la ciencia y la
tecnolog¡a en los asuntos humanos.  Deber¡a ampliarse y profundizarse hasta
llegar a la plena asociaci¢n la relaci¢n de cooperaci¢n existente entre la
comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y el p£blico en general.  El mejoramiento
de
la comunicaci¢n y la cooperaci¢n entre la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y
los encargados de tomar decisiones facilitar  una mayor utilizaci¢n de la
informaci¢n y los conocimientos cient¡ficos y t‚cnicos en la aplicaci¢n de
pol¡ticas y programas.  Los encargados de adoptar decisiones deber¡an crear
condiciones m s favorables para mejorar la capacitaci¢n y la investigaci¢n
independiente sobre el desarrollo sostenible.  Ser  necesario reforzar los
planteamientos multidisciplinarios existentes y preparar m s estudios
interdisciplinarios entre la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y los
encargados
de adoptar decisiones, y con la ayuda del p£blico en general, para integrar
iniciativas y conocimientos pr cticos en el concepto de desarrollo sostenible.
Deber¡a ayudarse al p£blico a que comunicara sus opiniones a la comunidad
cient¡fica y tecnol¢gica en lo que respecta a la mejor manera de aplicar la
ciencia y la tecnolog¡a para que influyera favorablemente en sus vidas.  Por
la
misma raz¢n, debe garantizarse la independencia de la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica para investigar y publicar sin restricciones y para intercambiar
sus
conclusiones libremente.  La adopci¢n y aplicaci¢n de principios ‚ticos y
c¢digos de conducta de aceptaci¢n internacional para uso de la comunidad
cient¡fica y tecnol¢gica podr¡an aumentar la profesionalidad y mejorar y
acelerar el reconocimiento del valor de sus contribuciones al medio ambiente y
el desarrollo, teniendo en cuenta la evoluci¢n constante y la incertidumbre de
los conocimientos cient¡ficos.


                                AREAS DE PROGRAMAS

            A.  Mejoramiento de la comunicaci¢n y la cooperaci¢n
                     entre la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica, los
                     encargados de adoptar decisiones y el p£blico

Bases para la acci¢n

31.2.  La comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y los encargados de formular
pol¡ticas deber¡an aumentar su interacci¢n para aplicar estrategias de
desarrollo sostenible basadas en los mejores conocimientos disponibles. 
Ello significa que los encargados de adoptar decisiones deber¡an establecer el
marco necesario para realizar investigaciones rigurosas y para la plena y
libre
comunicaci¢n de las conclusiones a que llegase la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica, y simult neamente preparar medios para que se pudieran comunicar
a
los ¢rganos encargados de adoptar decisiones los resultados de las investigaciones y las preocupaciones derivadas de las conclusiones, con objeto
de relacionar de la mejor manera posible los conocimientos cient¡ficos y
tecnol¢gicos y la formulaci¢n de pol¡ticas y programas estrat‚gicos.  Al mismo
tiempo, ese di logo ayudar¡a a la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica a
establecer prioridades de investigaci¢n y proponer medidas para lograr
soluciones constructivas.

Objetivos

31.3.  Se proponen los objetivos siguientes:

     a)   Ampliar y hacer m s abierto el proceso de adopci¢n de decisiones y
ampliar el  mbito de cuestiones de desarrollo y medio ambiente en que pueda
tener lugar la cooperaci¢n a todos los niveles entre la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica y los encargados de adoptar decisiones;

     b)   Mejorar el intercambio de conocimientos y preocupaciones entre la
comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y el p£blico en general, para que las
pol¡ticas y programas puedan formularse y comprenderse mejor y recibir m s
apoyo.

Actividades

31.4.  Los gobiernos deber¡an llevar a cabo las actividades siguientes:

     a)   Examinar la manera de conseguir que las actividades nacionales
cient¡ficas y tecnol¢gicas respondan mejor a las necesidades del desarrollo
sostenible como parte de un esfuerzo general encaminado a fortalecer los
sistemas nacionales de investigaci¢n y desarrollo, entre otras cosas mediante
el
fortalecimiento y el aumento del n£mero de miembros de los consejos,
organizaciones y comit‚s nacionales de asesoramiento cient¡fico y tecnol¢gico
a
fin de velar por que:

     i)   Se comuniquen a los gobiernos y al p£blico todas las necesidades
          nacionales de programas cient¡ficos y tecnol¢gicos;

    ii)   Est‚n representados los diversos sectores de la opini¢n p£blica;

     b)   Promover mecanismos regionales de cooperaci¢n que se ocupen de las
necesidades regionales de desarrollo sostenible.  Tales mecanismos regionales
de
cooperaci¢n, cuya promoci¢n podr¡a facilitarse mediante una participaci¢n
p£blica y privada y el fortalecimiento de redes mundiales de profesionales,
prestar¡an apoyo a gobiernos, la industria, instituciones educacionales no
gubernamentales y otras organizaciones nacionales e internacionales;

     c)   Mejorar y aumentar mediante los mecanismos apropiados las
aportaciones
cient¡ficas y t‚cnicas a los procesos intergubernamentales de consulta,
cooperaci¢n y negociaci¢n con miras a la concertaci¢n de acuerdos
internacionales y regionales;

     d)   Fortalecer los servicios de asesoramiento cient¡fico y tecnol¢gico
hasta hacerlos alcanzar los niveles m s elevados posibles de las Naciones
Unidas
y otras instituciones internacionales para velar por la inclusi¢n de la
ciencia
y la tecnolog¡a en las pol¡ticas y estrategias de desarrollo sostenible;

     e)   Mejorar y fortalecer los programas de difusi¢n de los resultados de
las investigaciones en las universidades e instituciones de investigaci¢n.  Ello requiere que se reconozca y apoye en mayor medida a la comunidad
cient¡fica
y tecnol¢gica y a los profesores, que se ocupan de comunicar la informaci¢n
cient¡fica y tecnol¢gica a los encargados de adoptar pol¡ticas, los
profesionales de otras esferas y el p£blico en general, y de interpretarla. 
El apoyo deber¡a centrarse en la transferencia de conocimientos y la
transferencia y adaptaci¢n de t‚cnicas de planificaci¢n.  Ello requiere la
plena
y libre distribuci¢n de datos e informaci¢n entre los cient¡ficos y los
encargados de adoptar decisiones.  La publicaci¢n de informes nacionales de
investigaci¢n cient¡fica e informes t‚cnicos, f ciles de comprender y
pertinentes para las necesidades locales de desarrollo sostenible, tambi‚n
mejorar¡a la colaboraci¢n entre la ciencia y la adopci¢n de decisiones, as¡
como
la aplicaci¢n de los resultados cient¡ficos;

     f)   Mejorar la relaci¢n entre los sectores oficiales e independientes de
investigaci¢n y la industria a fin de que la investigaci¢n se convierta en un
elemento importante de la estrategia industrial;

     g)   Promover y fortalecer la participaci¢n plena de la mujer en las
disciplinas cient¡ficas y tecnol¢gicas;

     h)   Desarrollar y aplicar t‚cnicas de informaci¢n para aumentar la
difusi¢n de la informaci¢n relacionada con el desarrollo sostenible.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

31.5.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 15 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

31.6.  Deber¡an organizarse grupos intergubernamentales sobre cuestiones de
desarrollo y medio ambiente, que hicieran hincapi‚ en sus aspectos cient¡ficos
y
t‚cnicos, e incluirse estudios sobre la capacidad de respuesta y la
adaptabilidad en programas ulteriores de acci¢n.


              B.  Fomento de c¢digos de conducta y directrices en lo
                  relativo a la ciencia y la tecnolog¡a             

Bases para la acci¢n

31.7.  Los especialistas en ciencia y tecnolog¡a tienen una serie particular
de
responsabilidades que les son propias como herederos de una tradici¢n y como
profesionales y miembros de disciplinas dedicadas a la b£squeda de la verdad y
a
la necesidad de proteger la biosfera en pro del desarrollo sostenible.
31.8.  El aumento de la conciencia ‚tica en lo relativo a la adopci¢n de
decisiones que afecten al medio ambiente y al desarrollo deber¡a contribuir a
establecer prioridades pertinentes para el mantenimiento y perfeccionamiento
de
los sistemas sustentadores de la vida, por la propia raz¢n de ser de dichos
sistemas, y, en consecuencia, garantizar que las sociedades presentes y
futuras
valorasen de manera adecuada el funcionamiento de los procesos naturales
viables.  Por consiguiente, el fortalecimiento de los c¢digos de conducta y
las
directrices para la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica aumentar¡a la
conciencia
ambiental y contribuir¡a al desarrollo sostenible.  Ayudar¡a asimismo a que se
tuviera en mayor estima y consideraci¢n a la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica
y facilitar¡a la "responsabilidad" de la ciencia y la tecnolog¡a.

Objetivos

31.9.  El objetivo deber¡a consistir en preparar, mejorar y promover la
aceptaci¢n internacional de c¢digos de conducta y directrices relativos a la
ciencia y la tecnolog¡a en los que se diera cuenta ampliamente de los sistemas
sustentadores de la vida y se aceptara la importante funci¢n de la ciencia y
la
tecnolog¡a en hacer compatibles las necesidades del medio ambiente y el
desarrollo.  Para que esos principios, c¢digos de conducta y directrices
fueran
eficaces en el proceso de adopci¢n de decisiones, no s¢lo deber¡an ser
producto
de un acuerdo entre los cient¡ficos y la comunidad tecnol¢gica sino que
tambi‚n
deber¡an recibir apoyo de toda la sociedad.

Actividades

31.10.  Se podr¡an realizar las actividades siguientes:

     a)   Fortalecimiento de la cooperaci¢n nacional e internacional, as¡ como
de la del sector no gubernamental, para preparar c¢digos de conducta y
directrices relativos al desarrollo ecol¢gicamente racional y sostenible,
teniendo en cuenta la Declaraci¢n de R¡o y los c¢digos de conducta y
directrices
vigentes;

     b)   Establecimiento y fortalecimiento de grupos nacionales de
asesoramiento sobre ‚tica ecol¢gica y del desarrollo, a fin de crear un marco
de
valores com£n para la comunidad dedicada a la ciencia y la tecnolog¡a y toda
la
sociedad, y promover un di logo constante;

     c)   Ampliaci¢n de la educaci¢n y capacitaci¢n relativas a la ‚tica
ecol¢gica y del desarrollo para integrar esos objetivos en los programas de
educaci¢n y las prioridades de investigaci¢n;

     d)   Revisi¢n y enmienda de los instrumentos jur¡dicos nacionales e
internacionales pertinentes relativos al medio ambiente y el desarrollo para
velar por que en esos mecanismos normativos se incluyan c¢digos de conducta y
directrices apropiados.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

31.11.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 5 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo
de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos. 
Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

31.12.  Deber¡an elaborarse, con la participaci¢n de la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica, c¢digos de conducta y directrices, incluso sobre principios
apropiados, para uso de aqu‚lla en sus actividades de investigaci¢n y en la
ejecuci¢n de programas encaminados a alcanzar el desarrollo sostenible. 
La UNESCO podr¡a dirigir la aplicaci¢n de esas actividades con la colaboraci¢n
de otros organismos de las Naciones Unidas y de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales.

                                    Cap¡tulo 32

                  FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS AGRICULTORES*

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

32.1.  Una tercera parte de la superficie de la Tierra se dedica a la
agricultura, que constituye la actividad central de gran parte de la poblaci¢n
mundial.  Las actividades rurales tienen lugar en estrecho contacto con la
naturaleza, a la que a¤ade valor mediante la producci¢n de recursos
renovables,
mientras que al mismo tiempo se vuelve vulnerable debido al exceso de
explotaci¢n y la gesti¢n inadecuada.

32.2.  Los hogares rurales, las poblaciones ind¡genas y sus comunidades y los
agricultores, gran parte de los cuales son mujeres, han sido los
administradores
de muchos de los recursos de la Tierra.  Los agricultores deben conservar el
medio f¡sico, dado que su subsistencia depende de ‚l.  A lo largo de los
£ltimos
20 a¤os, la producci¢n agr¡cola agregada ha aumentado de manera impresionante.

Sin embargo, en algunas regiones ese aumento se ha visto superado por el
crecimiento de la poblaci¢n, la deuda internacional o la baja de los precios
de
los productos b sicos.  Adem s, los recursos naturales de que dependen las
actividades agr¡colas necesitan cuidados adecuados, y cada vez es mayor la
preocupaci¢n por la viabilidad de los sistemas de producci¢n agr¡cola.

32.3.  Un planteamiento centrado en el agricultor es la clave para el logro de
la agricultura sostenible tanto en los pa¡ses desarrollados como en los pa¡ses
en desarrollo, y muchas de las  reas de programas incluidas en el Programa 21
tienden a alcanzar este objetivo.  Una parte importante de la poblaci¢n rural
de
los pa¡ses en desarrollo depende ante todo de la agricultura de peque¤a escala
orientada hacia la subsistencia y basada en el trabajo de la familia.  Sin
embargo, tiene un acceso limitado a los recursos, la tecnolog¡a y otros medios
de subsistencia y producci¢n.  Como resultado de ello, explota en exceso los
recursos naturales, incluidas las tierras marginales.

32.4.  El Programa 21 tambi‚n se ocupa del desarrollo sostenible de las
poblaciones que viven en ecosistemas marginales y fr giles.  La clave para el
‚xito de la ejecuci¢n de esos programas est  en la motivaci¢n y las actitudes
de
los agricultores y en las pol¡ticas gubernamentales que proporcionan
incentivos
a los agricultores para que estos aprovechen sus recursos naturales de manera
eficiente y sostenible.  Los agricultores, sobre todo las mujeres, tropiezan
con
una gran medida de incertidumbre econ¢mica, jur¡dica e institucional cuando
invierten en sus tierras y otros recursos.  La descentralizaci¢n de la
adopci¢n
de decisiones hacia organizaciones locales y comunitarias es la clave para
modificar el comportamiento de la poblaci¢n y aplicar las estrategias propias
de
una agricultura sostenible.  Esta  rea de programas se ocupa de las
actividades
que pueden contribuir a dicho fin.


__________

     *    En este cap¡tulo, todas las referencias a los "agricultores"
incluyen
a todas las personas de las zonas rurales que se ganan la vida mediante
actividades relacionadas con la agricultura.  El t‚rmino "agricultura" incluye
la pesca y la explotaci¢n de recursos forestales.
Objetivos

32.5.  Se proponen los siguientes objetivos:

     a)   Promover un proceso descentralizado de adopci¢n de decisiones
mediante
la creaci¢n y el fortalecimiento de organizaciones locales y de aldea que
deleguen el poder y la responsabilidad en los usuarios primarios de la tierra;

     b)   Apoyar y aumentar la capacidad legal de las mujeres y los grupos
vulnerables con respecto al acceso, el uso y la tenencia de la tierra;

     c)   Promover y alentar las pr cticas y tecnolog¡as propias de una
agricultura sostenible;

     d)   Adoptar o fortalecer las pol¡ticas que alienten la autosuficiencia
en
materia de tecnolog¡as de bajos insumos y bajo consumo de energ¡a, y de
pr cticas aut¢ctonas, as¡ como mecanismos de fijaci¢n de precios que tengan en
cuenta los costos ambientales;

     e)   Establecer un marco pol¡tico que d‚ incentivos y motivaci¢n a los
agricultores para que recurran a pr cticas agr¡colas eficientes y sostenibles;

     f)   Aumentar la participaci¢n de los agricultores, sean hombres o
mujeres,
en la elaboraci¢n y aplicaci¢n de pol¡ticas dirigidas a alcanzar estos fines,
por conducto de las organizaciones que los representen.

Actividades

a)   Actividades relacionadas con la gesti¢n

32.6.  Los gobiernos deber¡an:

     a)   Velar por la ejecuci¢n de programas sobre los medios de
subsistencia,
la agricultura y el desarrollo rural, la gesti¢n de ecosistemas fr giles, el
uso
del agua en la agricultura y la gesti¢n integrada de los recursos naturales de
car cter sostenible;

     b)   Promover mecanismos de fijaci¢n de precios, pol¡ticas comerciales,
incentivos fiscales y otros instrumentos de pol¡tica que afecten de manera
positiva las decisiones de cada agricultor sobre el uso eficiente y sostenible
de los recursos naturales y en los que se tengan plenamente en cuenta las
repercusiones de estas decisiones en las familias, la seguridad alimentaria,
los
ingresos del sector agr¡cola, el empleo y el medio ambiente;

     c)   Hacer participar a los agricultores y a las organizaciones que los
representen en la formulaci¢n de pol¡ticas;

     d)   Proteger, reconocer y formalizar el acceso de la mujer a la tenencia
y
el uso de la tierra, as¡ como sus derechos sobre la tierra y su acceso al
cr‚dito, a la tecnolog¡a, a los insumos y a las actividades de capacitaci¢n;

     e)   Apoyar la constituci¢n de organizaciones de agricultores mediante la
creaci¢n de las condiciones jur¡dicas y sociales necesarias.

32.7.  La prestaci¢n de apoyo a las organizaciones de agricultores podr¡a
organizarse de la siguiente manera:  

     a)   Los centros nacionales e internacionales de investigaci¢n deber¡an
cooperar con las organizaciones de agricultores en la formulaci¢n de t‚cnicas
agr¡colas que se prestaran a los lugares de que se tratara y no da¤aran el
medio
ambiente;

     b)   Los gobiernos, los organismos multilaterales y bilaterales de
desarrollo y las organizaciones no gubernamentales deber¡an colaborar con las
organizaciones de agricultores en la formulaci¢n de proyectos de desarrollo
agr¡cola para determinadas zonas agroecol¢gicas.

b)   Datos e informaci¢n

32.8.  Los gobiernos y las organizaciones de agricultores deber¡an:

     a)   Establecer mecanismos para documentar, sintetizar y difundir
conocimientos y pr cticas locales, as¡ como la experiencia recogida a nivel
local en materia de proyectos, de manera de aprovechar las lecciones del
pasado
en la formulaci¢n y aplicaci¢n de las pol¡ticas que afecten a las poblaciones
que se dedican a la agricultura, la explotaci¢n de los recursos forestales y
la
pesca;

     b)   Establecer redes para el intercambio de experiencia con respecto a
las
pr cticas agr¡colas que contribuyan a conservar recursos de suelos, agua y
recursos forestales, reducir al m¡nimo la utilizaci¢n de productos qu¡micos y
reducir o reutilizar los desechos agr¡colas;

     c)   Preparar proyectos experimentales y servicios de divulgaci¢n que
procuren utilizar como base las necesidades y los conocimientos de las
agriculturas.

c)   Cooperaci¢n internacional y regional

32.9.  La FAO, el FIDA, el PMA, el Banco Mundial, los bancos regionales de
desarrollo y otras organizaciones internacionales que se ocupan del desarrollo
rural deber¡an hacer participar a los agricultores y sus representantes en sus
deliberaciones, seg£n procediera.

32.10.  Las organizaciones representativas de los agricultores deber¡an
establecer programas para organizar y apoyar organizaciones de agricultores,
sobre todo en los pa¡ses en desarrollo.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

32.11.  La financiaci¢n necesaria para esta  rea de programas se eval£a en el
cap¡tulo 14 (Fomento de la agricultura y del desarrollo rural sostenibles),
en particular en el  rea de programas titulada "Asegurar la participaci¢n
popular y fomentar el desarrollo de los recursos humanos para la agricultura
sostenible".  Los costos se¤alados en los cap¡tulos 3 (lucha contra la
pobreza),
12 (Ordenaci¢n de los ecosistemas fr giles:  lucha contra la desertificaci¢n y
la sequ¡a) y 13 (Ordenaci¢n de los ecosistemas fr giles:  desarrollo
sostenible
de las zonas de monta¤a) tambi‚n tienen relaci¢n con esta  rea de programas.

b)             Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

32.12.  Los gobiernos y las organizaciones internacionales pertinentes, en
colaboraci¢n con las organizaciones nacionales de investigaci¢n y las
organizaciones no gubernamentales, deber¡an, seg£n procediera:

     a)   Elaborar tecnolog¡as agr¡colas ecol¢gicamente racionales que
aumenten
el rendimiento de las cosechas, conserven la calidad de los suelos, reciclen
las
sustancias nutritivas, utilicen poca agua y energ¡a mantenga a raya las plagas
y
las hierbas malas;

     b)   Hacer estudios de agriculturas con alta y baja utilizaci¢n de
recursos
a fin de comparar su productividad y sostenibilidad.  La investigaci¢n deber¡a
hacerse preferiblemente en diversos marcos ambientales y sociol¢gicos;

     c)   Apoyar las investigaciones sobre mecanizaci¢n que aprovechen de
manera
¢ptima el trabajo humano y la energ¡a animal, as¡ como el equipo manual y de
tracci¢n animal que puede utilizarse y mantenerse f cilmente.  En el
desarrollo
de las tecnolog¡as agr¡colas deber¡an tenerse en cuenta los recursos de que
disponen los agricultores y la funci¢n que desempe¤an los animales en las
familias que se dedican a la agricultura y en la ecolog¡a.

c)   Desarrollo de los recursos humanos

32.13.  Los gobiernos, con el apoyo de los organismos multilaterales y
bilaterales de desarrollo y de las organizaciones cient¡ficas, deber¡an
preparar
programas de estudio para institutos e instituciones de capacitaci¢n agr¡cola
en
los que se integrara la ecolog¡a en la agronom¡a.  La existencia de programas
interdisciplinarios de ecolog¡a agr¡cola es fundamental para la capacitaci¢n
de
una nueva generaci¢n de agr¢nomos y de agentes de extensi¢n agr¡cola.

d)   Aumento de la capacidad

32.14.  Los gobiernos deber¡an, a la luz de la situaci¢n espec¡fica de cada
pa¡s:

     a)   Crear mecanismos institucionales y jur¡dicos para conceder una
tenencia efectiva de la tierra a los agricultores.  La falta de legislaci¢n en
que se determinen los derechos sobre la tierra ha obstaculizado las medidas
contra la degradaci¢n de la tierra en muchas comunidades agr¡colas de los
pa¡ses
en desarrollo;

     b)   Fortalecer las instituciones agr¡colas que hagan hincapi‚ en la
sostenibilidad mediante sistemas de cr‚dito y asistencia t‚cnica administrados
a nivel local, los establecimientos locales de producci¢n de insumos y
distribuci¢n, el equipo y las unidades de elaboraci¢n en peque¤a escala
adecuados, y los sistemas de comercializaci¢n y distribuci¢n;

     c)   Establecer mecanismos para aumentar el acceso de los agricultores,
en
particular de la mujer y los agricultores de grupos ind¡genas, a las
actividades
de capacitaci¢n agr¡gola, al cr‚dito y al empleo de una mejor tecnolog¡a para
velar por la seguridad alimentaria.


                         SECCION IV.  MEDIOS DE EJECUCION

                                    Cap¡tulo 33

                       RECURSOS Y MECANISMOS DE FINANCIACION

                                   INTRODUCCION

33.1.  La Asamblea General, en su resoluci¢n 44/228, de 22 de diciembre de
1989,
entre otras cosas, decidi¢ que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo deb¡a:

     Determinar medios de proporcionar recursos financieros nuevos y 
     adicionales, en particular a los pa¡ses en desarrollo, para programas
     y proyectos ambientalmente racionales, de conformidad con los
     objetivos, las prioridades y los planes de desarrollo nacionales, y
     considerar formas de establecer una vigilancia eficaz del suministro
     de esos recursos financieros nuevos y adicionales, en particular a los
     pa¡ses en desarrollo, a fin de que la comunidad internacional pueda
     adoptar nuevas medidas apropiadas sobre la base de datos exactos y
     fidedignos;

     Determinar medios de proporcionar recursos financieros adicionales
     destinados a adoptar medidas orientadas a resolver problemas
     ambientales importantes de inter‚s mundial y en especial apoyar a los
     pa¡ses, sobre todo a los pa¡ses en desarrollo, para los que la
     aplicaci¢n de tales medidas representar¡a una carga especial o
     extraordinaria, particularmente por su falta de recursos financieros, 
     experiencia o conocimientos t‚cnicos;

     Examinar diversos mecanismos de financiaci¢n, incluidos los
     voluntarios, y considerar la posibilidad de establecer un fondo
     especial internacional y otros criterios innovadores con miras a
     conseguir, sobre una base favorable, la transmisi¢n m s eficaz y
     r pida posible a los pa¡ses en desarrollo de tecnolog¡as
     ambientalmente racionales;

     Determinar cuantitativamente las necesidades financieras para aplicar
     con ‚xito las decisiones y recomendaciones de la Conferencia y
     determinar posibles fuentes de recursos adicionales, incluidas las no
     convencionales.

33.2.  El presente cap¡tulo trata de la financiaci¢n que la ejecuci¢n del
Programa 21, que representa un consenso mundial que integra las
consideraciones
ambientales en un proceso de desarrollo acelerado.  Para cada uno de los dem s
cap¡tulos, la secretar¡a de la Conferencia ha suministrado estimaciones
indicativas del costo total de la ejecuci¢n para los pa¡ses en desarrollo y de
las necesidades de fondos que sean otorgados a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor por la comunidad internacional.  Las estimaciones ponen
de
manifiesto la necesidad de un esfuerzo sustancialmente incrementado de los
distintos pa¡ses y de la comunidad internacional.



Bases para la acci¢n

33.3.  El crecimiento econ¢mico, el desarrollo social y la erradicaci¢n de la
pobreza son las prioridades principales y absolutas de los pa¡ses en
desarrollo
que son a su vez esenciales para lograr los objetivos nacionales y mundiales
de
sostenibilidad.  Habida cuenta de los beneficios mundiales que se derivar n de
la ejecuci¢n del Programa 21 considerado en su totalidad, el suministro a los
pa¡ses en desarrollo de medios eficaces, entre otras cosas, recursos
financieros
y tecnolog¡a, sin los cuales les ser  dif¡cil cumplir plenamente sus
compromisos, beneficiar  a los intereses comunes de los pa¡ses desarrollados y
los pa¡ses en desarrollo y de la humanidad en general y a las generaciones
futuras.

33.4.  El costo de la inacci¢n podr¡a superar el costo financiero de la
ejecuci¢n del Programa 21.  La inacci¢n limitar  las opciones de las
generaciones futuras.

33.5.  Para hacer frente a las cuestiones ambientales har n falta esfuerzos
especiales.  Las cuestiones ambientales mundiales y locales est n
interrelacionadas.  La Convenci¢n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Clim tico y el Convenio sobre la Diversidad Biol¢gica hacen referencia a dos
de
las cuestiones mundiales m s importantes.

33.6.  El establecimiento de condiciones econ¢micas, tanto nacionales como
internacionales, que estimulen el libre intercambio y el acceso a los mercados
contribuir  a que el crecimiento econ¢mico y la protecci¢n del medio ambiente
se
apoyen mutuamente en benficio de todos los pa¡ses, particularmente los pa¡ses
en
desarrollo y los pa¡ses que experimentan el proceso de transici¢n a una
econom¡a
de mercado (en el cap¡tulo 2 figura un examen m s completo de estas
cuestiones).

33.7.  Tambi‚n deber¡a fortalecerse la cooperaci¢n internacional para el
desarrollo sostenible a fin de apoyar y complementar los esfuerzos de los
pa¡ses
en desarrollo, particularmente los pa¡ses menos adelantados.

33.8.  Todos los pa¡ses deber¡an considerar el modo de transformar el
Programa 21 en pol¡ticas y programas nacionales mediante un proceso que
integra
las consideraciones ambientales y de desarrollo.  Deber¡an establecerse
prioridades nacionales y locales por medios que incluyan la participaci¢n de
la
poblaci¢n y de la comunidad, promoviendo al mismo tiempo la igualdad de
oportunidades para los hombres y las mujeres.

33.9.  Para que haya una asociaci¢n evolutiva entre todos los pa¡ses del
mundo,
particularmente una asociaci¢n entre los pa¡ses desarrollados y los pa¡ses en
desarrollo, se requieren estrategias de desarrollo sostenible y niveles de
financiaci¢n incrementados y previsibles en apoyo de los objetivos a m s largo
plazo.  Para ese fin, los pa¡ses en desarrollo deber¡an dar expresi¢n a sus
propias acciones prioritarias y necesidades de apoyo y los pa¡ses
desarrollados
deber¡an comprometerse a atender a esas prioridades.  A este respecto, los
grupos de consulta y reuniones de mesa redonda y otros mecanismos de base
nacional pueden desempe¤ar un papel facilitador.

33.10.  La ejecuci¢n de los enormes programas de desarrollo sostenible del
Programa 21 requerir  el suministro a los pa¡ses en desarrollo de sustanciales
recursos financieros nuevos y adicionales.  Se deber¡an suministrar fondos a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor con arreglo a criterios e
indicadores racionales y equitativos.  La ejecuci¢n gradual del Programa 21
deber¡a ir acompa¤ada del suministro de esos recursos financieros necesarios. 
La etapa inicial se acelerar  con sustanciales compromisos tempranos de
concesi¢n de fondos en condiciones de favor.

Objetivos

33.11.  Los objetivos son:

     a)   Adoptar medidas relativas a los recursos financieros y los
mecanismos
de financiaci¢n para la ejecuci¢n del Programa 21;

     b)   Proporcionar recursos financieros nuevos y adicionales que al mismo
tiempo sean suficientes y previsibles;

     c)   Tratar de lograr la utilizaci¢n plena y el mejoramiento cualitativo
constante de los mecanismos de financiaci¢n que se han de utilizar para la
ejecuci¢n del Programa 21.

Actividades

33.12.  Fundamentalmente, las actividades de este cap¡tulo est n relacionada
con
la ejecuci¢n de todos los dem s cap¡tulos del Programa 21.

Medios de ejecuci¢n

33.13.  En general, la financiaci¢n de la ejecuci¢n del Programa 21 proceder 
de
los sectores p£blicos y privados de cada pa¡s.  Para los pa¡ses en desarrollo,
particularmente los pa¡ses menos adelantados, la asistencia oficial para el
desarrollo es una fuente importante de financiaci¢n externa, y se requeriran
sustanciales fondos nuevos y adicionales para el desarrollo sostenible y la
ejecuci¢n del Programa 21.  Los pa¡ses desarrollados reafirman sus compromisos
de alcanzar la meta aceptada de las Naciones Unidas del 0,7% del PNB para la
asistencia oficial para el desarrollo, y, en la medida en que a£n no hayan
alcanzado esa meta, est n de acuerdo en aumentar sus programas de asistencia a
fin de alcanzar esa meta lo antes posible y velar por la ejecuci¢n r pida y
eficaz del Programa 21.  Algunos pa¡ses han convenido en alcanzar la meta para
el a¤o 2000.  Se decidi¢ que la Comisi¢n sobre el Desarrollo Sostenible
examinar¡a y vigilar¡a regularmente los progresos realizados para alcanzar
esta
meta.  Este proceso de examen deber¡a combinar de modo sistem tico la
vigilancia
de la ejecuci¢n del Programa 21 con un examen de los recursos financieros
disponibles.  Se debe encomiar a los pa¡ses que han alcanzado ya la meta y se
les debe alentar a continuar contribuyendo al esfuerzo com£n para facilitar
los
sustanciales recursos adicionales que han de movilizarse.  Otros pa¡ses
desarrollados, en armon¡a con su apoyo a los esfuerzos reformadores de los
pa¡ses en desarrollo, convienen en hacer todos los esfuerzos posibles por
aumentar su nivel de asistencia oficial para el desarrollo.  En este contexto,
se reconoce la importancia de la distribuci¢n equitativa de la carga entre los
pa¡ses desarrollados.  Otros pa¡ses, entre ellos los que experimentan el
proceso
de transici¢n a una econom¡a de mercado, podr n aumentar voluntariamente las
contribuciones de los pa¡ses desarrollados.

33.14.  Los fondos para el Programa 21 y otros productos de la Conferencia
deber¡an suministrarse en una forma que aumentara al m ximo la disponibilidad
de
recursos nuevos y adicionales y que utilizara todos los mecanismos y fuentes
de
financiaci¢n disponibles.  Estos incluyen, entre otros, los siguientes:

               a)   Los bancos y fondos multilaterales de desarrollo:

     i)   La Asociaci¢n Internacional de Fomento (AIF).  Entre las
          distintas cuestiones y opciones que los suplentes de la AIF
          examinar n en la pr¢xima d‚cima reposici¢n de los recursos
          de la AIF, deber¡a prestarse una atenci¢n especial a la
          declaraci¢n hecha por el Presidente del Banco Mundial en la
          Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y
          el Desarrollo, a fin de ayudar a los pa¡ses m s pobres a
          alcanzar sus objetivos de desarrollo sostenible contenidos
          en el Programa 21;

    ii)   Bancos regionales y subregionales de desarrollo.  Los bancos y
fondos
          regionales y subregionales de desarrollo deber¡an desempe¤ar un
papel
          m s amplio y m s eficaz en el suministro de recursos en condiciones
de
          favor u otras condiciones favorables necesarias para ejecutar el
          Programa 21;

   iii)   El Fondo para el Medio Ambiente Mundial, administrado conjuntamente
          por el Banco Mundial, el PNUD y el PNUMA, cuyos fondos adicionales a
          t¡tulo de donaci¢n y en condiciones de favor est n destinados a
lograr
          beneficios para el medio ambiente mundial, deber¡a cubrir los costos
          adicionales acordados de las actividades pertinentes en el marco del
          Programa 21, particularmente para los pa¡ses en desarrollo.  Por
          consiguiente, el Fondo deber¡a reestructurarse para, entre otras
          cosas:

               Fomentar una participaci¢n universal:

               Tener la flexibilidad suficiente para hacer extensivo su
alcance
               y cobertura a las  reas de programas pertinentes del Programa
21,
               con beneficios para el medio ambiente mundial, en la forma
               convenida;

               Asegurar una administraci¢n transparente y democr tica incluso
en
               la adopci¢n de decisiones y en su funcionamiento, garantizando
               una representaci¢n equilibrada y equitativa de los intereses de
               los pa¡ses en desarrollo, as¡ como dando el debido peso a los
               esfuerzos de financiaci¢n de los pa¡ses donantes;

               Asegurar recursos financieros nuevos y adicionales a t¡tulo de
               donaci¢n y en condiciones de favor, en particular para los
pa¡ses
               en desarrollo;

               Velar por que la corriente de fondos consistentes en
               contribuciones de pa¡ses desarrollados sea previsible, teniendo
               presente la importancia de una distribuci¢n equitativa de la
               carga;

               Velar por el acceso a los fondos y su desembolso seg£n
criterios
               mutuamente convenidos sin introducir nuevas formas de
               condicionalidad;

               b)   Los organismos especializados, dem s ¢rganos de las
Naciones Unidas y
otras organizaciones internacionales que tengan papeles asignados para apoyar
a
los gobiernos en la ejecuci¢n del Programa 21;

     c)   Instituciones multilaterales de aumento de la capacidad y de
cooperaci¢n t‚cnica.  Deber¡an proporcionarse los recursos financieros
necesarios al PNUD para que use su red de oficinas exteriores y su amplio
mandato y experiencia en la esfera de la cooperaci¢n t‚cnica con el fin de
facilitar el aumento de la capacidad en el plano nacional, aprovechando
plenamente los conocimientos de los organismos especializados y dem s ¢rganos
de
las Naciones Unidas en sus respectivas esferas de competencia particularmente
el
PNUMA, as¡ como de los bancos multilaterales y regionales de desarrollo;

     d)   Programas de asistencia bilateral.  Estos programas deber n
fortalecerse para promover el desarrollo sostenible;

     e)   Alivio de la carga de la deuda.  Es importante lograr soluciones
duraderas a los problemas de la deuda de los pa¡ses en desarrollo de bajos y
medianos ingresos para brindarles los medios necesarios para un desarrollo
sostenible.  Deber¡an mantenerse en examen las medidas que atendieran a los
persistentes problemas de deuda de los pa¡ses de bajos y medianos ingresos. 
Todos los acreedores del Club de Par¡s deber¡an aplicar r pidamente el acuerdo
de diciembre de 1991 para aliviar la carga de la deuda de los pa¡ses
fuertemente
endeudados m s pobres que est n realizando un ajuste estructural; deber¡an
mantenerse en examen las medidas de alivio de la carga de la deuda a fin de
atender a las dificultades persistentes de esos pa¡ses;

     f)   Fondos privados.  Podr¡an aumentarse las contribuciones voluntarias
por conductos no gubernamentales, que han ascendido recientemente a alrededor
de
un 10% de la asistencia oficial para el desarrollo.

33.15.  Inversiones.  Deber¡a fomentarse la movilizaci¢n de mayores niveles de
inversi¢n extranjera directa y de transferencias de tecnolog¡as mediante
pol¡ticas nacionales que promovieran la inversi¢n y mediante empresas
conjuntas
y otros mecanismos.

33.16.  Nuevos mecanismos de financiaci¢n.  Deber¡an considerarse nuevas
maneras
de generar nuevos recursos financieros p£blicos y privados, a saber, en
particular:

     a)   Diversas maneras de aliviar la carga de la deuda, aparte de la deuda
oficial o del Club de Par¡s, incluido un mayor uso de canjes de deuda;

     b)   El uso de incentivos y mecanismos econ¢micos y fiscales;

     c)   La viabilidad de permisos negociables;

     d)   Nuevos mecanismos para recaudar fondos y contribuciones voluntarias
por v¡as privadas, entre ellas las organizaciones no gubernamentales;

     e)   La reasignaci¢n de recursos dedicados actualmente a fines militares.

33.17.  A fin de lograr la sostenibilidad es importante, particularmente para
los pa¡ses en desarrollo, disponer de un clima econ¢mico internacional y
nacional favorable que conduzca a un crecimiento y desarrollo econ¢mico
sostenido.

33.18.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo medio por a¤o
(1993-2000) de ejecuci¢n en los pa¡ses en desarrollo de las actividades del
Programa 21 ascender  a m s de 600.000 millones de d¢lares, incluidos
alrededor
de 125.000 millones que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de
donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y
aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los
costos reales depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas
espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

33.19.  Los pa¡ses desarrollados y otros pa¡ses que puedan hacerlo deber¡an
contraer compromisos financieros iniciales para poner en pr ctica las
decisiones
de la Conferencia.  Deber¡an informar sobre dichos planes y compromisos a la
Asamblea General de las Naciones Unidas en su cuadrag‚simo s‚ptimo per¡odo de
sesiones, en 1992.

33.20.  Los pa¡ses en desarrollo deber¡an comenzar tambi‚n a elaborar planes
nacionales de desarrollo sostenible para poner en pr ctica las decisiones de
la
Conferencia.

33.21.  Es fundamental examinar y vigilar la financiaci¢n del Programa 21.  En
el cap¡tulo 38 (Arreglos institucionales internacionales) se consideran las
cuestiones vinculadas con la ejecuci¢n eficaz de las actividades a que d‚
lugar
la Conferencia.  Ser  importante verificar peri¢dicamente si los fondos y los
mecanismos son adecuados, as¡ como los esfuerzos por alcanzar los objetivos
acordados del presente cap¡tulo, incluidas las metas cuando corresponda.


                                    Cap¡tulo 34

               TRANSFERENCIA DE TECNOLOGIA ECOLOGICAMENTE RACIONAL,
                       COOPERACION Y AUMENTO DE LA CAPACIDAD

                                   INTRODUCCION

34.1.  Las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales protegen al medio ambiente,
son
menos contaminantes, utilizan todos los recursos en forma m s sostenible,
reciclan una mayor porci¢n de sus desechos y productos y tratan los desechos
residuales en forma m s aceptable que las tecnolog¡as que han venido a
sustituir.

34.2.  En el contexto de la contaminaci¢n, las tecnolog¡as ecol¢gicamente
racionales son "tecnolog¡as de procesos y productos" que no generan desechos o
generan pocos, a fin de prevenir la contaminaci¢n.  Tambi‚n comprenden
tecnolog¡as de "etapa final" para el tratamiento de la contaminaci¢n, luego de
que ‚sta se ha producido.

34.3.  Las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales no son meramente tecnolog¡as
aisladas, sino sistemas totales que incluyen conocimientos t‚cnicos,
procedimientos, bienes y servicios y equipo, al igual que procedimientos de
organizaci¢n y gesti¢n.  Esto implica que, al analizar la transferencia de
tecnolog¡as, tambi‚n habr¡a que ocuparse de los aspectos de las opciones
tecnol¢gicas relativos al desarrollo de los recursos humanos y el aumento de
la
capacidad local, as¡ como de los aspectos que guardan relaci¢n con los
intereses
propios del hombre y la mujer.  Las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales
deber¡an ser compatibles con las prioridades socioecon¢micas, culturales y
ambientales que se determinasen en el plano nacional.

34.4.  Existe una necesidad de acceso a tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales
y
de su transferencia en condiciones favorables, en particular a los pa¡ses en
desarrollo, mediante medidas de apoyo que fomenten la cooperaci¢n tecnol¢gica
y
que permitan la transferencia de los conocimientos tecnol¢gicos especializados
necesarios, as¡ como el fomento de la capacidad econ¢mica, t‚cnica y
administrativa para el empleo eficiente y el desarrollo ulterior de la
tecnolog¡a que se transfiera.  La cooperaci¢n tecnol¢gica supone esfuerzos en
com£n de las empresas y los gobiernos, tanto los proveedores de la tecnolog¡a
como sus receptores.  Por consiguiente, dicha cooperaci¢n entra¤a un proceso
repetitivo en que deben participar el gobierno, el sector privado y las
instituciones de investigaci¢n y desarrollo para obtener los mejores
resultados
posibles de la transferencia de tecnolog¡a.  Para que se mantenga con ‚xito
una
asociaci¢n a largo plazo en cooperaci¢n tecnol¢gi