United Nations

A/CONF.151/26 (Vol. III)


General Assembly

Distr. GENERAL
14 de agosto de 1992
                                                     ESPA¥OL
                                                     ORIGINAL:   INGLES


              INFORME DE LA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE
                        EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO*

                     (R¡o de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992)
__________

     *    El presente documento es una versi¢n preliminar del informe de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y
se
publica en cinco vol£menes.  La Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y
el
Desarrollo y la Secci¢n I (Dimensiones sociales y econ¢micas) del Programa 21
figuran en el volumen I; la secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de los recursos
para el desarrollo) del Programa 21 se incluye en el volumen II; y las
secciones III (Fortalecimiento del papel de los grupos principales) y IV
(Medios 
de ejecuci¢n) del Programa 21 y la declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo se
incluyen en el volumen III.  El volumen IV contiene un resumen de las
deliberaciones de la Conferencia y las declaraciones de apertura y de
clausura. 
En el volumen V se incluyen las declaraciones formuladas durante la Cumbre.


9238367S    090992  150992                                                  
/...
                                                INDICE*

Anexo II.  PROGRAMA 21 (continuaci¢n)


         SECCION III.  FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS GRUPOS PRINCIPALES

Cap¡tulo                                                      P rrafos    
P gina

   23.   PREAMBULO ....................................     23.1 - 23.4      
4

   24.   MEDIDAS MUNDIALES EN FAVOR DE LA MUJER PARA
            LOGRAR UN DESARROLLO SOSTENIBLE Y EQUITATIVO    24.1 - 24.12     
5

   25.   LA INFANCIA Y LA JUVENTUD EN EL DESARROLLO
            SOSTENIBLE ...................................  25.1 - 25.17    
11

   26.   RECONOCIMIENTO Y FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE
            LAS POBLACIONES INDIGENAS Y SUS COMUNIDADES     26.1 - 26.9     
16

   27.   FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LAS
            ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES:  ASOCIADAS
            EN LA BUSQUEDA DE UN DESARROLLO SOSTENIBLE      27.1 - 27.13    
20

   28.   INICIATIVAS DE LAS AUTORIDADES LOCALES EN
            APOYO DEL PROGRAMA 21 ........................  28.1 - 28.7     
24

   29.   FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS TRABAJADORES
            Y SUS SINDICATOS .............................  29.1 - 29.14    
26

   30.   FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DEL COMERCIO Y LA
            INDUSTRIA ....................................  30.1 - 30.30    
29

   31.   LA COMUNIDAD CIENTIFICA Y TECNOLOGICA ........     31.1 - 31.12    
34

   32.   FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS AGRICULTORES*     32.1 - 32.14    
39













__________

     *    La secci¢n I (Dimensiones sociales y econ¢micas) figura en el
documento A/CONF.151/26 (vol. I) y la secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de
los
recursos para el desarrollo) en el documento A/CONF.151/26 (vol. II).                               INDICE (continuaci¢n)

                         SECCION IV.  MEDIOS DE EJECUCION

Cap¡tulo                                                      P rrafos    
P gina

   33.   RECURSOS Y MECANISMOS DE FINANCIACION .........    33.1 - 33.21    
44

   34.   TRANSFERENCIA DE TECNOLOGIA ECOLOGICAMENTE
            RACIONAL, COOPERACION Y AUMENTO DE LA
            CAPACIDAD ..................................... 34.1 - 34.29    
50

   35.   LA CIENCIA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE ......    35.1 - 35.25    
58

   36.   FOMENTO DE LA EDUCACION, LA CAPACITACION Y LA
            TOMA DE CONCIENCIA ............................ 36.1 - 36.27    
70

   37.   MECANISMOS NACIONALES Y COOPERACION
            INTERNACIONAL PARA AUMENTAR LA CAPACIDAD 
            NACIONAL EN LOS PAISES EN DESARROLLO .......... 37.1 - 37.13    
82

   38.   ARREGLOS INSTITUCIONALES INTERNACIONALES ......    38.1 - 38.45    
88

   39.   INSTRUMENTOS Y MECANISMOS JURIDICOS
            INTERNACIONALES ............................... 39.1 - 39.10   
100

   40.   INFORMACION PARA LA ADOPCION DE DECISIONES ....    40.1 - 40.30   
104

            Anexo III.  Declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
                                    obligatoria, de principios para un
consenso
                                    mundial respecto de la ordenaci¢n, la
                                    conservaci¢n y el desarrollo sostenible de
                                    los bosques de todo tipo               
111

            Resoluci¢n 2.Expresi¢n de agradecimiento al pueblo y el
                                    Gobierno del Brasil
............................117

            Resoluci¢n 3.Credenciales de los representantes en la
                                                          Conferencia
....................................117

         SECCION III.  FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS GRUPOS PRINCIPALES

                                    Cap¡tulo 23

                                     PREAMBULO

23.1.  La dedicaci¢n y la participaci¢n aut‚ntica de todos los grupos sociales
tendr n una importancia decisiva en el cumplimiento eficaz de los objetivos,
las
pol¡ticas y los mecanismos acordados por los gobiernos en todas las  reas del
Programa 21.

23.2.  Uno de los requisitos fundamentales para alcanzar el desarrollo
sostenible es la amplia participaci¢n de la opini¢n p£blica en la adopci¢n de
decisiones.  Adem s, en el contexto m s concreto del medio ambiente y el
desarrollo, se ha hecho evidente la necesidad de emplear nuevas formas de
participaci¢n.  Se trata de la necesidad de que las personas, los grupos y las
organizaciones participen en los procedimientos de evaluaci¢n del impacto
ambiental, conozcan el mecanismo de adopci¢n de decisiones y participen en ‚l,
sobre todo cuando exista la posibilidad de que esas decisiones afecten a las
comunidades donde viven y trabajan.  Toda persona, grupo u organizaci¢n
deber¡a
tener acceso a la informaci¢n relativa al medio ambiente y el desarrollo con
que
contaran las autoridades nacionales, incluso a la informaci¢n acerca de
productos y actividades que tuvieran consecuencias importantes para el medio
ambiente o hubiera probabilidades de que las tuvieran, as¡ como a la
informaci¢n
sobre las medidas de protecci¢n del medio ambiente.

23.3.  Toda pol¡tica, definici¢n o norma que se relacionara con el acceso a la
labor de las instituciones u organismos de las Naciones Unidas encargados de
ejecutar el Programa 21 o a la participaci¢n de las organizaciones no
gubernamentales en esa labor deber¡a aplicarse por igual a todos los grupos
importantes. 

23.4.  Las  reas de programas que se indican a continuaci¢n guardan relaci¢n
con
los medios para promover una aut‚ntica participaci¢n social en apoyo de los
esfuerzos comunes para lograr el desarrollo sostenible.

                                    Cap¡tulo 24

                MEDIDAS MUNDIALES EN FAVOR DE LA MUJER PARA LOGRAR
                       UN DESARROLLO SOSTENIBLE Y EQUITATIVO

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

24.1.  La comunidad internacional ha apoyado varios planes de acci¢n y
convenciones para lograr la integraci¢n plena, equitativa y beneficiosa de la
mujer en todas las actividades referentes al desarrollo, en especial las
Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de la
mujer 1/, en las que se destaca la participaci¢n de la mujer en la ordenaci¢n
nacional e internacional de los ecosistemas y la lucha contra la degradaci¢n
del
medio ambiente.  Se han aprobado varias convenciones, incluidas la Convenci¢n
sobre la eliminaci¢n de todas las formas de discriminaci¢n contra la mujer
(resoluci¢n 34/180 de la Asamblea General, anexo) y convenciones de la OIT y
de
la UNESCO a fin de eliminar la discriminaci¢n por motivo de sexo y garantizar
el
acceso de la mujer a los recursos de tierras y a otros recursos, a la
educaci¢n
y al empleo seguro y en condiciones de igualdad.  Tambi‚n son pertinentes la
Declaraci¢n Mundial sobre la Supervivencia, la Protecci¢n y el Desarrollo del
Ni¤o, de 1990, y el Plan de Acci¢n para aplicarla (A/45/625, anexo).  La
ejecuci¢n eficaz de estos programas depender  de la participaci¢n activa de la
mujer en la adopci¢n de decisiones de car cter pol¡tico y econ¢mico y ser 
decisiva para que el Programa 21 se lleve a cabo con ‚xito.

Objetivos

24.2.  Se propone a los gobiernos los siguientes objetivos:

     a)   Aplicar las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para
el
adelanto de la mujer, sobre todo en lo que respecta a la participaci¢n de la
mujer en la ordenaci¢n nacional de los ecosistemas y la lucha contra la
degradaci¢n del medio ambiente;

     b)   Aumentar el n£mero de mujeres en los puestos de adopci¢n de
decisiones, planificaci¢n, asesoramiento t‚cnico, direcci¢n y divulgaci¢n en
las
esferas del medio ambiente y el desarrollo;

     c)   Considerar la posibilidad de elaborar y proclamar a m s tardar en el
a¤o 2000 una estrategia de cambios necesarios para eliminar los obst culos
constitucionales, jur¡dicos, administrativos, culturales, sociales, econ¢micos
y
de comportamiento que impiden la plena participaci¢n de la mujer en el
desarrollo sostenible y en la vida p£blica;

     d)   Establecer mecanismos en los plazos nacional, regional e
internacional, a m s tardar en el a¤o 1995, para evaluar la aplicaci¢n y las
consecuencias para la mujer de las pol¡ticas y programas sobre medio ambiente
y
desarrollo y velar por que la mujer contribuya a esas pol¡ticas y programas y
se
beneficie de ellos;

     e)   Evaluar, examinar, revisar y aplicar, seg£n proceda, programas de
ense¤anza y materiales did cticos de otra ¡ndole con miras a fomentar entre hombres y mujeres la difusi¢n de los conocimientos relacionados con las
diferencias entre los sexos y la valoraci¢n de las funciones que puede
realizar
la mujer por medio de la ense¤anza acad‚mica y no acad‚mica, as¡ como por
medio
de las instituciones de capacitaci¢n, en colaboraci¢n con las organizaciones
no
gubernamentales;

     f)   Formular y aplicar pol¡ticas oficiales y directrices, estrategias y
planes nacionales inequ¡vocos para lograr la igualdad en todos los aspectos de
la sociedad, lo que abarcar¡a la promoci¢n de la alfabetizaci¢n, la
instrucci¢n,
la capacitaci¢n, la nutrici¢n y la salud de la mujer y su participaci¢n en
puestos claves de adopci¢n de decisiones y en la ordenaci¢n del medio
ambiente,
sobre todo en lo que respecta a su acceso a los recursos, facilitando un mayor
acceso a todas las formas de cr‚dito, en particular en el sector no
estructurado; y tomar medidas para asegurar el acceso de la mujer a los
derechos
de propiedad, as¡ como a los insumos e implementos agr¡colas;

     g)   Aplicar, con car cter de urgente seg£n las condiciones de cada pa¡s,
medidas para lograr que las mujeres y los hombres tengan el mismo derecho de
decidir de manera libre y responsable el n£mero y el espaciamiento de sus
hijos
y tengan acceso a la informaci¢n, a la educaci¢n y a medios seg£n proceda, que
les permita ejercer ese derecho en consonancia con su libertad, su dignidad y
sus valores personales;

     h)   Examinar la posibilidad de adoptar, reforzar y hacer cumplir una
legislaci¢n que proh¡ba la violencia contra la mujer y aplicar todas las
medidas
administrativas, sociales y educativas necesarias para eliminar la violencia
contra la mujer en todas sus formas.

Actividades

24.3.  Los gobiernos deber¡an dedicarse activamente a poner en pr ctica lo
siguiente:

     a)   Medidas para examinar pol¡ticas y elaborar planes que aumenten el
n£mero de mujeres que participan en calidad de formuladoras de decisiones,
planificadoras, directoras, trabajadoras de las ciencias y asesoras t‚cnicas
en
la formulaci¢n, el desarrollo y la aplicaci¢n de pol¡ticas y programas para el
desarrollo sostenible;

     b)   Medidas para fortalecer e investir de facultades a centros,
organizaciones no gubernamentales y grupos femeninos a fin de aumentar la
capacidad para promover el desarrollo sostenible;

     c)   Medidas para eliminar el analfabetismo entre mujeres y ni¤as y
aumentar la matr¡cula de ‚stas en las instituciones de ense¤anza, promover el
objetivo de acceso universal a la ense¤anza primaria y secundaria para las
ni¤as
y las mujeres, y crear m s oportunidades de capacitaci¢n para ellas en ciencia
y
tecnolog¡a, sobre todo en el nivel postsecundario;

     d)   Programas para promover la reducci¢n del gran volumen de trabajo de
las mujeres y de las j¢venes en el hogar y fuera de ‚ste, con arreglo a los
cuales los gobiernos, las autoridades locales, los empleadores y otras
organizaciones pertinentes establecer¡an un mayor n£mero de guarder¡as e
instituciones de ense¤anza preescolar ajustadas a su capacidad de pago, y la
distribuci¢n equitativa de las tareas dom‚sticas entre el hombre y la mujer;y para promover el suministro de tecnolog¡as ecol¢gicamente viables que se
hayan elaborado, desarrollado y perfeccionado en consulta con la mujer, el
abastecimiento directo de agua apta para el consumo y el suministro eficiente
de
combustible y servicios de saneamiento adecuados;

     e)   Programas para establecer y reforzar los servicios de salud
preventivos y curativos, que incluyeran servicios de salud reproductiva,
seguros
y eficaces, centrados en la mujer y administrados por mujeres, as¡ como una
planificaci¢n responsable del tama¤o de la familia, asequible y accesible, y
servicios, seg£n procediera, en consonancia con la libertad, la dignidad y los
valores personales.  Los programa deber¡an centrarse en la prestaci¢n de
servicios generales de salud, incluidas la atenci¢n prenatal y la educaci¢n e
informaci¢n en materia de salud y paternidad responsable, y dar a todas las
mujeres la oportunidad de amamantar completamente a sus hijos, al menos
durante
los cuatro primeros meses despu‚s del parto.  Los programas deber¡an apoyar
plenamente la funci¢n productiva y reproductiva de la mujer, as¡ como su
bienestar, y prestar especial atenci¢n a la necesidad de proporcionar mejores
servicios de salud a todos los ni¤os, en condiciones de igualdad, as¡ como a
la
necesidad de reducir el riesgo de la mortalidad y las enfermedades de madres e
hijos;

     f)   Programas para apoyar y aumentar las oportunidades de empleo en
condiciones de igualdad y la remuneraci¢n equitativa de la mujer en los
sectores
estructurado y no estructurado mediante sistemas y servicios de apoyo
econ¢mico,
pol¡tico y social adecuados que incluyan la atenci¢n de los ni¤os, sobre todo
en
guarder¡as, la licencia para los padres y el acceso en condiciones de igualdad
al cr‚dito, a la tierra y a otros recursos naturales;

     g)   Programas para establecer sistemas bancarios en las zonas rurales
con
miras a facilitar y aumentar el acceso de la mujer de las zonas rurales al
cr‚dito y a los insumos e implementos agr¡colas;

     h)   Programas para aumentar el conocimiento de los consumidores y la
participaci¢n activa de la mujer que hagan hincapi‚ en su papel decisivo en la
realizaci¢n de los cambios necesarios para reducir o eliminar patrones de
consumo y producci¢n insostenibles, en particular en los pa¡ses
industrializados, a fin de promover las inversiones en actividades productivas
ecol¢gicamente racionales e inducir un desarrollo industrial mesurado desde
los
puntos de vista social y del medio ambiente;

     i)   Programas para eliminar im genes, ideas estereotipadas y actitudes
negativas y prejuicios que persisten en contra de la mujer mediante cambios en
las modalidades de socializaci¢n, los medios de comunicaci¢n, los anuncios y
la
ense¤anza acad‚mica y no acad‚mica;

     j)   Medidas para examinar los progresos alcanzados en esas esferas,
entre
ellas la preparaci¢n de un informe de examen y evaluaci¢n que incluya
recomendaciones para la conferencia mundial sobre la mujer que se ha de
celebrar
en 1995.

24.4.  Se insta a los gobiernos a que ratifiquen todas las convenciones
pertinentes relativas a la mujer, si no lo han hecho todav¡a.  Aquellos que
hayan ratificado las convenciones, deber¡an hacerlas cumplir y establecer
procedimientos jur¡dicos, constitucionales y administrativos para transformar
los derechos acordados en leyes nacionales y deber¡an tomar medidas para
aplicarlos, a fin de fortalecer la capacidad jur¡dica de la mujer y propiciar
suparticipaci¢n plena y en condiciones de igualdad en cuestiones y decisiones
relativas al desarrollo sostenible.

24.5.  Los Estados Partes en la Convenci¢n sobre la eliminaci¢n de todas las
formas de discriminaci¢n contra la mujer deber¡an examinarla y proponer
enmiendas antes del a¤o 2000, con miras a fortalecer los elementos de la
Convenci¢n relativos al medio ambiente y el desarrollo, prestando atenci¢n
especial a la cuesti¢n del acceso y el derecho a utilizar los recursos
naturales, la tecnolog¡a, las formas innovadoras de financiaci¢n y las
viviendas
de bajo costo, as¡ como a la lucha contra la contaminaci¢n y la toxicidad en
el
hogar y en el trabajo.  Los Estados Partes deber¡an precisar tambi‚n el
alcance
de la Convenci¢n en lo que respecta a las cuestiones del medio ambiente y
desarrollo, y pedir al Comit‚ para la eliminaci¢n de la discriminaci¢n contra
la
mujer que elabore directrices relativas al car cter de la presentaci¢n de
informes sobre esas cuestiones, como se pide en determinados art¡culos de la
Convenci¢n.

a)   Areas que requieren la adopci¢n de medidas urgentes

24.6.  Los pa¡ses deber¡an tomar medidas urgentes para prevenir la r pida
degradaci¢n que est  ocurriendo en el medio ambiente y la econom¡a de los
pa¡ses
en desarrollo y que, en general, afecta la vida de la mujer y el ni¤o de las
zonas rurales que padecen los efectos de la sequ¡a, la desertificaci¢n y la
deforestaci¢n, las hostilidades armadas, los desastres naturales, los desechos
t¢xicos y las consecuencias del uso de productos agroqu¡micos inadecuados.

24.7.  A fin de alcanzar esos objetivos, la mujer deber¡a participar
plenamente
en la adopci¢n de decisiones y en la ejecuci¢n de las actividades encaminadas
al
desarrollo sostenible.

b)   Investigaci¢n, reuni¢n de datos y difusi¢n de informaci¢n

24.8.  Los pa¡ses, con la colaboraci¢n de las instituciones acad‚micas y las
investigadoras locales, deber¡an crear bases de datos y sistemas de
informaci¢n
y an lisis de pol¡ticas y realizar investigaciones orientadas hacia la acci¢n
con miras a la participaci¢n, en que se tuvieran en cuenta las diferencias
entre
sexos, sobre los aspectos siguientes:

     a)   Conocimientos y experiencia por parte de la mujer respecto de la
gesti¢n y conservaci¢n de los recursos naturales, que se han de incorporar a
las
bases de datos de los sistemas de informaci¢n con miras al desarrollo
sostenible;

     b)   Consecuencias para la mujer de los programas de ajuste estructural. 
En las investigaciones que se lleven a cabo sobre los programas de ajuste
estructural, deber¡a prestarse especial atenci¢n a la forma diferente en que
estos programas repercuten sobre la mujer, sobre todo en lo que respecta a las
reducciones de servicios sociales, educaci¢n y salud y a la eliminaci¢n de los
subsidios a la alimentaci¢n y al combustible;

     c)   Consecuencias para la mujer de la degradaci¢n del medio ambiente, en
particular la sequ¡a, la desertificaci¢n, los productos qu¡micos t¢xicos y las
hostilidades armadas;     d)   An lisis de los v¡nculos estructurales existentes entre las
funciones
que realizan el hombre y la mujer y el medio ambiente y el desarrollo;

     e)   Integraci¢n del valor del trabajo no remunerado, as¡ como el de la
labor que actualmente se denomina "dom‚stica", en los mecanismos de
contabilizaci¢n de los recursos, a fin de mejorar la representaci¢n del
verdadero valor de la contribuci¢n de la mujer a la econom¡a, utilizando las
directrices revisadas para el sistema de cuentas nacionales de las Naciones
Unidas que se publicar n en 1993;

     f)   Como elemento b sico de la formulaci¢n y vigilancia de programas y
pol¡ticas, medidas para llevar a cabo y tener en cuenta los an lisis sobre sus
consecuencias para el medio ambiente, la sociedad y cada uno de los sexos;

     g)   Programas para crear centros de capacitaci¢n, investigaciones e
informaci¢n en las zonas rurales y urbanas de pa¡ses desarrollados y pa¡ses en
desarrollo para dar a conocer a la mujer las tecnolog¡as ecol¢gicamente
racionales.

c)   Cooperaci¢n y coordinaci¢n internacionales y regionales

24.9.  El Secretario General de las Naciones Unidas deber¡a examinar la
idoneidad de todas las instituciones de la Organizaci¢n, incluidas las que
prestan atenci¢n especial al papel de la mujer, en el cumplimiento de los
objetivos de medio ambiente y desarrollo, y formular recomendaciones para
reforzar su capacidad.  Entre las instituciones que requieren atenci¢n
especial
en esta esfera figuran la Divisi¢n para el Adelanto de la Mujer (Centro de
Desarrollo Social y Asuntos Humanitarios, Oficina de las Naciones Unidas en
Viena), el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM),
el
Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitaci¢n para la Promoci¢n
de la Mujer (INSTRAW) y los programas de las comisiones regionales relativos a
la mujer.  En el examen se deber¡a analizar la manera de fortalecer los
programas de medio ambiente y desarrollo de cada uno de los ¢rganos del
sistema
de las Naciones Unidas en la ejecuci¢n del Programa 21, y de incorporar
a la mujer a los programas y decisiones relacionados con el desarrollo
sostenible.

24.10.  Cada ¢rgano del sistema de las Naciones Unidas deber¡a revisar el
n£mero
de mujeres que ocupan puestos ejecutivos y de adopci¢n de decisiones de
categor¡a superior y, seg£n procediera, adoptar programas para aumentar ese
n£mero, de conformidad con la resoluci¢n 1991/17 del Consejo Econ¢mico y
Social
sobre el mejoramiento de la condici¢n de la mujer en la Secretar¡a.

24.11.  El UNIFEM deber¡a celebrar consultas peri¢dicas con los donantes, en
colaboraci¢n con el UNICEF, con miras a promover programas y proyectos
operacionales relacionados con el desarrollo sostenible que aumentaran la
participaci¢n de la mujer, sobre todo la de bajos ingresos, en el desarrollo
sostenible y en la adopci¢n de decisiones.  El PNUD deber¡a establecer un
centro
de coordinaci¢n sobre medio ambiente y desarrollo para la mujer en cada una de
las oficinas de sus representantes residentes a fin de suministrar informaci¢n
y
promover el intercambio de experiencias e informaci¢n en esas esferas.  Los
¢rganos del sistema de las Naciones Unidas, los gobiernos y las organizaciones
no gubernamentales que participen en el seguimiento de las actividades a que
d‚
lugar la Conferencia y en la ejecuci¢n del Programa 21 deber¡an velar por que
las consideraciones relativas a la diferencia entre sexos se tuvieran
plenamente
en cuenta en todas las pol¡ticas, programas y actividades.
Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

24.12.  La Secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este cap¡tulo ascender  a
unos 40 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.


                                       Notas

     1/   Informe de la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluaci¢n de
los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer:  Igualdad,
Desarrollo y Paz, Nairobi, 15 a 26 de julio de 1985 (publicaci¢n de las
Naciones Unidas, n£mero de venta:  S.85.IV.10), cap. I, secc. A.                                    Cap¡tulo 25

               LA INFANCIA Y LA JUVENTUD EN EL DESARROLLO SOSTENIBLE

                                   INTRODUCCION

25.1.  La juventud representa cerca del 30% de la poblaci¢n mundial. 
La participaci¢n de la juventud actual en la adopci¢n de decisiones y en
la ejecuci¢n de programas relativos al medio ambiente y al desarrollo es
decisiva para que el Programa 21 tenga un ‚xito perdurable.


                                AREAS DE PROGRAMAS

           A.  Promoci¢n del papel de la juventud y de su participaci¢n
               activa en la protecci¢n del medio ambiente y el fomento 
               del desarrollo econ¢mico y social                       

Bases para la acci¢n

25.2.  Es una necesidad imperiosa que la juventud de todas partes del mundo
participe activamente en todos los niveles pertinentes de los procesos de
adopci¢n de decisiones, ya que ello afecta su vida actual y tiene
repercusiones
para su futuro.  Adem s de la contribuci¢n intelectual y de la capacidad de
movilizar apoyo que tiene la juventud, los j¢venes tienen una manera
particular
de analizar las cosas que es menester tener en cuenta.

25.3.  Se han propuesto muchas medidas y recomendaciones en la comunidad
internacional para velar por que la juventud disfrute de un futuro seguro y
con
buena salud, e incluso de un medio ambiente de calidad, mejores niveles de
vida
y acceso a la educaci¢n y al empleo.  Estas cuestiones se deben abordar en la
planificaci¢n del desarrollo.

Objetivos

25.4.  Cada pa¡s deber¡a instituir, en consulta con sus c¡rculos de j¢venes,
un
proceso para promover el di logo entre los c¡rculos de j¢venes y el gobierno a
todos los niveles y establecer mecanismos que permitieran el acceso de los
j¢venes a la informaci¢n y que les aseguraran la posibilidad de presentar sus
opiniones sobre las decisiones oficiales, incluso sobre la ejecuci¢n del
Programa 21.

25.5.  Para el a¤o 2000, cada pa¡s deber¡a asegurar que m s del 50% de sus
j¢venes, con representaci¢n equitativa de ambos sexos, estuvieran matriculados
en la ense¤anza secundaria apropiada o en programas pedag¢gicos o de formaci¢n
profesional equivalentes o tengan acceso a ellos, aumentando anualmente los
¡ndices de participaci¢n y acceso.

25.6.  Todos los pa¡ses deber¡an adoptar iniciativas encaminadas a reducir los
actuales niveles de desempleo entre la juventud, sobre todo donde estos
¡ndices
fueran desproporcionadamente elevados en comparaci¢n con la tasa general de
desempleo.

25.7.  Todos los pa¡ses y las Naciones Unidas deber¡an apoyar la promoci¢n y
creaci¢n de mecanismos para hacer participar a la representaci¢n juvenil en todos los procesos de las Naciones Unidas, a fin de que influyera en esos
procesos.

25.8.  Todos los pa¡ses deber¡an luchar contra las violaciones de los derechos
humanos de la juventud, sobre todo de las mujeres j¢venes y las ni¤as, y
examinar la manera de asegurar a todos los j¢venes la protecci¢n jur¡dica, los
conocimientos t‚cnicos, las oportunidades y el apoyo necesarios para que
realicen sus aspiraciones y posibilidades personales, econ¢micas y sociales.

Actividades

25.9.  Los gobiernos, con arreglo a sus estrategias, deber¡an tomar medidas
para:

     a)   Establecer, a m s tardar en 1993, procedimientos en que se prevea la
celebraci¢n de consultas y la posible participaci¢n de la juventud de ambos
sexos, en los planos local, nacional y regional, en los procesos de adopci¢n
de
decisiones relativas al medio ambiente;

     b)   Promover el di logo con las organizaciones juveniles en relaci¢n con
la redacci¢n y evaluaci¢n de los planes y programas sobre el medio ambiente o
las cuestiones relacionadas con el desarrollo;

     c)   Examinar la posibilidad de incorporar en las pol¡ticas pertinentes
las
recomendaciones de las conferencias de otros foros juveniles internacionales,
regionales y locales que contengan las opiniones de la juventud acerca del
desarrollo social y econ¢mico y de la gesti¢n de los recursos;

     d)   Velar por el acceso de todos los j¢venes a todos los tipos de
educaci¢n, cuando proceda, estableciendo otros sistemas de ense¤anza; velar
por
que la educaci¢n refleje las necesidades econ¢micas y sociales de la juventud
e
incorpore los conceptos de sensibilizaci¢n ecol¢gica y desarrollo sostenible
en
todos los programas de ense¤anza; y ampliar la formaci¢n profesional,
aplicando
m‚todos innovadores encaminados a aumentar los conocimientos pr cticos, como
son
las actividades de exploraci¢n relacionadas con el medio ambiente;

     e)   En cooperaci¢n con los ministerios y las organizaciones pertinentes,
as¡ como con representantes de la juventud, elaborar y aplicar estrategias
para
crear otras oportunidades de empleo y proporcionar a los j¢venes de ambos
sexos
la capacitaci¢n requerida;

     f)   Establecer grupos de trabajo formados por j¢venes y por
organizaciones
juveniles no gubernamentales para elaborar programas de ense¤anza y
sensibilizaci¢n concretamente orientados hacia la poblaci¢n juvenil acerca de
cuestiones de importancia decisiva para la juventud.  Estos grupos de trabajo
deber¡a emplear los m‚todos de la ense¤anza acad‚mica y no acad‚mica para
llegar
al mayor n£mero de personas.  Los medios de informaci¢n nacionales y locales,
las organizaciones no gubernamentales, los c¡rculos econ¢micos y otras
organizaciones deber¡an prestar su concurso a estos grupos de trabajo;

     g)   Apoyar los programas, proyectos, redes, organizaciones nacionales y
organizaciones juveniles no gubernamentales para examinar la integraci¢n de
programas en relaci¢n con sus necesidades de proyectos y promover la
participaci¢n de la juventud en la selecci¢n, formulaci¢n, ejecuci¢n y
seguimiento de los proyectos;     h)   Incluir a representantes de la juventud en sus delegaciones a las
reuniones internacionales, de conformidad con las resoluciones pertinentes
aprobadas por la Asamblea General en 1968, 1977, 1985 y 1989.

25.10.  Las Naciones Unidas y las organizaciones internacionales que cuenten
con
programas para la juventud deber¡an tomar medidas para:

     a)   Examinar sus programas relacionados con la juventud y analizar la
manera de aumentar la coordinaci¢n entre ‚stos;

     b)   Aumentar la difusi¢n de informaci¢n pertinente a los gobiernos, las
organizaciones juveniles y otras organizaciones no gubernamentales acerca de
la
posici¢n actual de la juventud y de sus actividades, vigilar y evaluar la
ejecuci¢n del Programa 21;

     c)   Promover el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para el A¤o
Internacional de la Juventud y colaborar con los representantes de la juventud
en la administraci¢n de este Fondo, centrando especialmente la atenci¢n en las
necesidades de los j¢venes de los pa¡ses en desarrollo.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

25.11.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
aproximadamente 1,5 millones de d¢lares a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones
de
favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.


                     B.  Los ni¤os en el desarrollo sostenible

Bases para la acci¢n

25.12.  Los ni¤os no s¢lo heredar n la responsabilidad de cuidar la Tierra,
sino
que, en muchos pa¡ses en desarrollo, constituyen casi la mitad de la
poblaci¢n. 
Adem s, los ni¤os de los pa¡ses en desarrollo y de los pa¡ses industrializados
son igualmente vulnerables en grado sumo a los efectos de la degradaci¢n del
medio ambiente.  Tambi‚n son partidarios muy conscientes de la idea de cuidar
el
medio ambiente.  Es menester que se tengan plenamente en cuenta los intereses
concretos de la infancia en el proceso de participaci¢n relacionado con el
medio
ambiente y el desarrollo, a fin de salvaguardar la continuidad en el futuro de
cualesquiera medidas que se tomen para mejorar el medio ambiente.

Objetivos

25.13.  Los gobiernos, con arreglo a sus pol¡ticas, deber¡an encargarse de:

     a)   Velar por la supervivencia, la protecci¢n y el desarrollo del ni¤o,
de
conformidad con los objetivos suscritos por la Cumbre Mundial en favor de la
Infancia de 1990 (A/45/625, anexo);
     b)   Velar por que los intereses de la infancia se tengan plenamente en
cuenta en el proceso de participaci¢n en favor del desarrollo sostenible y el
mejoramiento del medio ambiente.

Actividades

25.14.  Los gobiernos deber¡an tomar medidas decisivas para:

     a)   Ejecutar programas en favor de la infancia encaminados a alcanzar,
en
el decenio de 1990, los objetivos establecidos con respecto a la infancia en
las
esferas del medio ambiente y el desarrollo, sobre todo en materia de salud,
nutrici¢n, educaci¢n, alfabetizaci¢n y mitigaci¢n de la pobreza;

     b)   Ratificar la Convenci¢n sobre los Derechos del Ni¤o (resoluci¢n
44/25
de la Asamblea General, de 20 de noviembre de 1989, anexo) a la primera
oportunidad posible y aplicarla, teniendo en cuenta las necesidades b sicas de
la juventud y la infancia;

     c)   Promover actividades primarias de protecci¢n ambiental para atender
a
las necesidades b sicas de las comunidades, crear un medio ambiente m s
favorable a los ni¤os en el hogar y en la comunidad y promover la
participaci¢n
de las poblaciones locales, incluidas la mujer, la juventud, la infancia y las
poblaciones ind¡genas, e investirlas de autoridad para lograr el objetivo de
la
ordenaci¢n integrada de los recursos a nivel de la comunidad, sobre todo en
los
pa¡ses en desarrollo;

     d)   Ampliar las oportunidades de instrucci¢n para la infancia y la
juventud, as¡ como la educaci¢n encaminada a crear conciencia de la
responsabilidad respecto del medio ambiente y el desarrollo, y prestar
atenci¢n
prioritaria a la educaci¢n de las ni¤as;

     e)   Movilizar a las comunidades por medio de las escuelas y los centros
de
salud locales de manera que los ni¤os y sus padres sean objetivos centrales
efectivos cuando se trate de sensibilizar a las comunidades acerca de las
cuestiones del medio ambiente;

     f)   Establecer procedimientos para incorporar los intereses de la
infancia
en todas las pol¡ticas y estrategias pertinentes relacionadas con el medio
ambiente y el desarrollo en los planos local, regional y nacional, entre ellas
las relacionadas con la asignaci¢n de los recursos naturales y el derecho a
utilizarlos, la vivienda y las necesidades de recreo, as¡ como la lucha contra
la contaminaci¢n y la toxicidad, tanto en las zonas rurales como en las
urbanas.

25.15.  Las organizaciones internacionales y regionales deber¡a prestar su
cooperaci¢n y encargarse de la coordinaci¢n en las  reas propuestas.  El
UNICEF
deber¡a seguir cooperando con otras organizaciones de las Naciones Unidas,
gobiernos y organizaciones no gubernamentales en la formulaci¢n de programas
en
favor de la infancia y programas de movilizaci¢n de la infancia hacia las
actividades descritas anteriormente.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

25.16.  Las necesidades de financiaci¢n de la mayor¡a de las actividades se
han
incluido en las estimaciones correspondientes a otros programas.

b)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

25.17.  Las actividades deber¡an facilitar las actividades relacionadas con el
aumento de la capacidad y la formaci¢n que ya figuran en otros cap¡tulos del
Programa 21.

                                    Cap¡tulo 26

                 RECONOCIMIENTO Y FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LAS
                      POBLACIONES INDIGENAS Y SUS COMUNIDADES

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

26.1.  Las poblaciones ind¡genas y sus comunidades han establecido una
relaci¢n
hist¢rica con sus tierras y suelen ser, en general, descendientes de los
habitantes originales de esas tierras.  En el contexto del presente cap¡tulo,
se
sobreentiende que el t‚rmino "tierras" abarca el medio ambiente de las zonas
que
esas poblaciones ocupan tradicionalmente.  Las poblaciones ind¡genas y sus
comunidades representan un porcentaje importante de la poblaci¢n mundial. 
Durante muchas generaciones han acumulado conocimientos cient¡ficos
tradicionales hol¡sticos de sus tierras, sus recursos naturales y el medio
ambiente.  Las poblaciones ind¡genas y sus comunidades habr n de disfrutar a
plenitud de los derechos humanos y las libertades fundamentales sin trabas ni
discriminaci¢n.  Su posibilidad de participar plenamente en las pr cticas de
desarrollo sostenible en sus tierras ha tendido a verse limitada como
resultado
de factores de ¡ndole econ¢mica, social e hist¢rica.  Habida cuenta de la
relaci¢n rec¡proca existente entre el medio natural y su desarrollo sostenible
y
el bienestar cultural, social, econ¢mico y f¡sico de las poblaciones
ind¡genas,
en las actividades nacionales e internacionales encaminadas a lograr un
desarrollo ecol¢gicamente racional y sostenible se deber¡a reconocer, promover
y
fortalecer el papel de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades, y darle
cabida.

26.2.  Algunos de los prop¢sitos inherentes a los objetivos y actividades en
esta esfera del programa ya se han enunciado en instrumentos jur¡dicos
internacionales tales como el Convenio sobre poblaciones ind¡genas y tribales
(No. 169) de la OIT que se est n incorporando en el proyecto de declaraci¢n
universal de los derechos de las poblaciones ind¡genas que prepara el Grupo de
Trabajo de las Naciones Unidas sobre las Poblaciones Ind¡genas de la Comisi¢n
de
Derechos Humanos.  El A¤o Internacional de las Poblaciones Ind¡genas del Mundo
(1993), proclamado por la Asamblea General en su resoluci¢n 45/164 de 18 de
diciembre de 1990, constituye una ocasi¢n propicia para continuar movilizando
la
cooperaci¢n t‚cnica y financiera internacional.

Objetivos

26.3.  Al prestar su plena cooperaci¢n a las poblaciones ind¡genas y a sus
comunidades, los gobiernos y, seg£n procediera, las organizaciones
intergubernamentales deber¡an proponerse el cumplimiento de los objetivos
siguientes:

     a)   Instituir un proceso encaminado a investir de autoridad a las
poblaciones ind¡genas y a sus comunidades, mediante la adopci¢n de medidas que
incluyan:

     i)   La adopci¢n o ratificaci¢n de las pol¡ticas o instrumentos jur¡dicos
          apropiados a nivel nacional;
    ii)   El reconocimiento de que las tierras de las poblaciones ind¡genas y
          sus comunidades deben estar protegidas contra actividades que
          presenten riesgos para el medio ambiente o que la poblaci¢n ind¡gena
          de que se trate considere improcedentes desde los puntos de vista
          social y cultural;

   iii)   El reconocimiento de sus valores, sus conocimientos tradicionales y
          sus pr cticas de ordenaci¢n de los recursos, con miras a promover un
          desarrollo ecol¢gicamente racional y sostenible;

    iv)   El reconocimiento de que la dependencia tradicional y directa de los
          recursos renovables y los ecosistemas, incluido el aprovechamiento
          sostenible, sigue siendo esencial para el bienestar cultural,
          econ¢mico y f¡sico de las poblaciones ind¡genas y de sus
comunidades;

     v)   La elaboraci¢n y consolidaci¢n de los acuerdos nacionales sobre
          soluci¢n de controversias en lo que respecta al arreglo de problemas
          relacionados con la ordenaci¢n de tierras y la gesti¢n de los
          recursos;

    vi)   La promoci¢n de otros medios de producci¢n ecol¢gicamente racionales
          para asegurar diversas opciones respecto de c¢mo mejorar la calidad
de
          su vida, de manera que puedan participar efectivamente en el
          desarrollo sostenible;

   vii)   La atenci¢n al aumento de la capacidad en favor de las comunidades
          ind¡genas, sobre la base de la adaptaci¢n y el intercambio de
          experiencias, conocimientos y pr cticas de ordenaci¢n de los
recursos
          tradicionales, para asegurar el desarrollo sostenible de esas
          comunidades;

     b)   Establecer, cuando proceda, acuerdos para intensificar la
participaci¢n activa de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades en la
formulaci¢n de pol¡ticas, leyes y programas relacionados con la ordenaci¢n de
los recursos en el plano nacional y otros procesos que pudieran afectarles,
as¡
como para propiciar que formulen propuestas en favor de pol¡ticas y programas
de
esa ¡ndole;

     c)   Participaci¢n de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades, a los
niveles nacional y local, en las estrategias de ordenaci¢n y conservaci¢n de
los
recursos y en otros programas pertinentes establecidos para apoyar y examinar
estrategias de desarrollo sostenible, como las que se sugieren en otras  reas
de
programas del Programa 21. 

Actividades

26.4.  Tal vez sea menester que algunas poblaciones ind¡genas y sus
comunidades,
de conformidad con la legislaci¢n nacional, tengan un mayor control sobre sus
tierras, se encarguen de la ordenaci¢n de sus propios recursos, participen en
la adopci¢n de decisiones relativas al desarrollo que les afecten y, cuando
proceda, en el establecimiento o la ordenaci¢n de zonas protegidas. 
A continuaci¢n figuran algunas de las medidas concretas que los gobiernos
podr¡an adoptar:

     a)   Examinar la posibilidad de ratificar y aplicar los convenios
internacionales vigentes relativos a las poblaciones ind¡genas y a sus
comunidades (donde no se haya hecho todav¡a), y apoyar la aprobaci¢n por la Asamblea General de una declaraci¢n sobre los derechos de las poblaciones
ind¡genas;

     b)   Adoptar o reafirmar pol¡ticas o instrumentos jur¡dicos apropiados
que
protejan la propiedad intelectual y cultural ind¡gena y el derecho de los
poblaciones ind¡genas a preservar sistemas y pr cticas consuetudinarios y
administrativos. 

26.5.  Las organizaciones de las Naciones Unidas y otras organizaciones
internacionales de financiaci¢n y desarrollo y los gobiernos, apoy ndose en la
participaci¢n activa de las poblaciones ind¡genas y de sus comunidades, seg£n
procediera, deber¡an tomar, entre otras, las siguientes medidas para
incorporar
sus valores, opiniones y conocimientos, as¡ como la contribuci¢n excepcional
de
la mujer ind¡gena, en pol¡ticas y programas de ordenaci¢n de los recursos y de
otra ¡ndole que pudieran afectarles:

     a)   Nombrar un centro de coordinaci¢n especial en cada organizaci¢n
internacional y organizar reuniones de coordinaci¢n anuales entre organismos
en
consulta con los gobiernos y las organizaciones ind¡genas, seg£n proceda, y
establecer un procedimiento en cada organismo operacional y entre organismos
para prestar ayuda a los gobiernos a fin de velar por la incorporaci¢n
consecuente y coordinada de las opiniones de las poblaciones ind¡genas en la
elaboraci¢n y aplicaci¢n de pol¡ticas y programas.  Con arreglo a este
procedimiento, se deber¡a ofrecer informaci¢n a las poblaciones ind¡genas y a
sus comunidades, se deber¡an celebrar consultas con ellas y permitirse su
participaci¢n en la adopci¢n de decisiones a nivel nacional, en particular
respecto de los esfuerzos regionales e internacionales de cooperaci¢n. 
Adem s,
en esas pol¡ticas y programas se deber¡an tener plenamente en cuenta las
estrategias basadas en las iniciativas locales ind¡genas;

     b)   Prestar asistencia t‚cnica y financiera a los programas de aumento
de
la capacidad a fin de apoyar el desarrollo aut¢nomo sostenible de las
poblaciones ind¡genas y de sus comunidades;

     c)   Fortalecer los programas de investigaci¢n y ense¤anza encaminados a:

     i)   Lograr una mayor comprensi¢n de los conocimientos y de la
experiencia
          en materia de gesti¢n relacionados con el medio ambiente con que
          cuentan las poblaciones ind¡genas y aplicarlos a los problemas
          contempor neos del desarrollo;

    ii)   Aumentar la eficacia de los sistemas de ordenaci¢n de recursos de
las
          poblaciones ind¡genas, por ejemplo promoviendo la adaptaci¢n y la
          difusi¢n de innovaciones tecnol¢gicas apropiadas;

     d)   Contribuir a los esfuerzos que despliegan las poblaciones ind¡genas
y
sus comunidades en las estrategias de ordenaci¢n y conservaci¢n de los
recursos
(como las que se podr¡an aplicar en relaci¢n con proyectos apropiados
financiados por medio del Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Plan de
Acci¢n Forestal en los Tr¢picos) y otras actividades previstas del Programa
21,
entre ellas los programas sobre reuni¢n, an lisis y utilizaci¢n de los datos y
la informaci¢n de otra ¡ndole en apoyo de proyectos relacionados con el
desarrollo sostenible.
26.6.  Los gobiernos, en cooperaci¢n plena con las poblaciones ind¡genas y sus
comunidades, seg£n procediera, deber¡an:

     a)   Crear o fortalecer los mecanismos nacionales para celebrar consultas
con las poblaciones ind¡genas y sus comunidades con miras a tener en cuenta
sus
necesidades e incorporar sus valores y sus conocimientos y pr cticas
tradicionales o de otra ¡ndole en las pol¡ticas y programas nacionales en
materia de ordenaci¢n y conservaci¢n de los recursos naturales y en otros
programas de desarrollo que puedan afectar a esas poblaciones;

     b)   Cooperar en el plano regional, seg£n proceda, a fin de tratar las
cuestiones ind¡genas comunes con miras a reconocer y aumentar la participaci¢n
de esas poblaciones en el desarrollo sostenible.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

26.7.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 3 millones de d¢lares a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor. 
Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido
objeto
de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras,
incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las
estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Mecanismos jur¡dicos y administrativos

26.8.  Los gobiernos, en colaboraci¢n con las poblaciones ind¡genas afectadas,
deber¡an incorporar los derechos y responsabilidades de las poblaciones
ind¡genas y sus comunidades a la legislaci¢n de cada pa¡s, en la forma
apropiada
a su situaci¢n particular.  Los pa¡ses en desarrollo podr n requerir
asistencia
t‚cnica para llevar a cabo esas actividades. 

c)   Desarrollo de los recursos humanos

26.9.  Los organismos de desarrollo internacional y los gobiernos deber¡an
destinar recursos financieros y de otra ¡ndole a la educaci¢n y la
capacitaci¢n
de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades para que pudieran lograr su
desarrollo aut¢nomo sostenible, contribuir al desarrollo sostenible y
equitativo
a nivel nacional y participar en ‚l.  Se deber¡a prestar atenci¢n especial al
fortalecimiento del papel de la mujer ind¡gena.

                                    Cap¡tulo 27

        FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES:
               ASOCIADAS EN LA BUSQUEDA DE UN DESARROLLO SOSTENIBLE

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

27.1.  Las organizaciones no gubernamentales desempe¤an un papel fundamental
en
la empresa de dar forma y aplicaci¢n a la democracia participatoria.  Su
prestigio obedece al papel responsable y constructivo que desempe¤an en la
sociedad.  Deber¡a reconocerse a las organizaciones oficiales y no oficiales y
a los movimientos populares como asociados para la ejecuci¢n del Programa 21. 
La ¡ndole del papel independiente que desempe¤an las organizaciones no
gubernamentales en una sociedad exige una participaci¢n genuina.  Por
consiguiente, la independencia es uno de los principales rasgos de las
organizaciones no gubernamentales y condici¢n previa para la participaci¢n
genuina.

27.2.  Uno de los principales problemas que enfrenta la comunidad
internacional
la tarea de reemplazar los patrones de desarrollo insostenible por un
desarrollo
ecol¢gicamente racional y sostenible es la necesidad de estimular el
sentimiento
de que se persigue un objetivo com£n en nombre de todos los sectores de la
sociedad.  Ello depender  de la buena voluntad de todos los sectores en
participar en una aut‚ntica empresa de labor social y di logo, reconociendo, a
la vez, la independencia de funciones, responsabilidades y aptitudes
especiales
de cada uno.

27.3.  Las organizaciones no gubernamentales, incluidas las organizaciones sin
fines de lucro que representan a los grupos de que se ocupa la presente
secci¢n
del Programa 21, cuentan con una variedad de experiencia, pericia y capacidad
firmemente establecida en esferas que ser n de particular importancia para la
aplicaci¢n y el examen de un desarrollo sostenible, ecol¢gicamente racional y
socialmente responsable, como se prev‚ en todo el Programa 21.  Por
consiguiente, la comunidad de organizaciones no gubernamentales ofrece una red
mundial que deber¡a utilizarse, investir de facultades y fortalecerse para
apoyar las actividades en pro de esos objetivos comunes.

27.4.  Para lograr que se materialice en su totalidad la posible aportaci¢n de
las organizaciones no gubernamentales, deber¡a fomentarse la m xima
comunicaci¢n
y cooperaci¢n posibles entre ‚stas y las organizaciones internacionales y los
gobiernos nacionales y locales en el marco de instituciones encargadas de
ejecutar el Programa 21.  Tambi‚n ser  preciso que las organizaciones no
gubernamentales fomenten la comunicaci¢n y cooperaci¢n entre s¡ para aumentar
su eficacia como factores de ejecuci¢n del desarrollo sostenible.

Objetivos

27.5.  La sociedad, los gobiernos y las organizaciones internacionales
deber¡an
desarrollar mecanismos para que las organizaciones no gubernamentales pudieran
desempe¤ar su papel de asociadas en forma responsable y eficaz en el proceso
del
desarrollo sostenible y ecol¢gicamente racional.
27.6.  Para fortalecer la funci¢n de asociadas de las organizaciones no
gubernamentales, el sistema de las Naciones Unidas y los gobiernos deber¡an
iniciar, en consulta con las organizaciones no gubernamentales, un proceso
encaminado a examinar los procedimientos y mecanismos oficiales para la
participaci¢n de estas organizaciones en todos los planos, desde la
formulaci¢n
de pol¡ticas y la adopci¢n de decisiones hasta la ejecuci¢n.

27.7.  Para 1995 deber¡a establecerse un di logo mutuamente productivo a nivel
nacional entre todos los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales y
sus
redes autoorganizadas con miras a reconocer y fortalecer sus respectivas
funciones en la consecuci¢n del desarrollo ecol¢gicamente racional y
sostenible.

27.8.  Los gobiernos y los ¢rganos internacionales deber¡an fomentar y
permitir
la participaci¢n de las organizaciones no gubernamentales en la concepci¢n, el
establecimiento y la evaluaci¢n de los mecanismos y procedimientos oficiales
destinados a examinar la ejecuci¢n del Programa 21 a todos los niveles.

Actividades

27.9.  El sistema de las Naciones Unidas, as¡ como los organismos
internacionales de financiaci¢n y desarrollo, y todas las organizaciones y los
foros intergubernamentales deber¡an adoptar, en consulta con las
organizaciones
no gubernamentales, medidas encaminadas a:

     a)   Examinar los modos de mejorar los procedimientos y mecanismos
actuales
mediante los que las organizaciones no gubernamentales contribuyen a la
formulaci¢n de pol¡ticas, la adopci¢n de decisiones, la ejecuci¢n y la
evaluaci¢n, e informar al respecto, a nivel de los distintos organismos, en
debates interinstitucionales y en las conferencias de las Naciones Unidas;

     b)   Sobre la base del inciso a) supra, mejorar los mecanismos y
procedimientos existentes en los distintos organismos o, si no los hubiere,
establecerlos para hacer uso de la experiencia y las opiniones de las
organizaciones no gubernamentales en materia de formulaci¢n, ejecuci¢n y
evaluaci¢n de pol¡ticas y programas;

     c)   Examinar los niveles de financiaci¢n y apoyo administrativo a las
organizaciones no gubernamentales, as¡ como el alcance y la efectividad de su
participaci¢n en la ejecuci¢n de planes y programas, con miras a aumentar su
funci¢n de asociadas sociales;

     d)   Crear medios flexibles y eficaces para lograr la participaci¢n de
las
organizaciones no gubernamentales en los procedimientos establecidos para
examinar y evaluar la ejecuci¢n del Programa 21 a todos los niveles;

     e)   Fomentar y autorizar la participaci¢n de las organizaciones no
gubernamentales y sus redes autoorganizadas en el examen y la evaluaci¢n de
las
pol¡ticas y los programas formulados para ejecutar el Programa 21, y dar apoyo
a
las organizaciones no gubernamentales de los pa¡ses en desarrollo y sus redes
autoorganizadas;

     f)   Tener en cuenta las conclusiones de los sistemas de examen y
procesos
de evaluaci¢n de las organizaciones no gubernamentales en los informes
pertinentes del Secretario General a la Asamblea General y a todos los ¢rganos
y
otras organizaciones intergubernamentales y foros de las Naciones Unidas
relativos a la ejecuci¢n del Programa 21, de conformidad con el proceso de
examen del Programa 21;      g)   Dar acceso a las organizaciones no gubernamentales a datos e
informaci¢n exactos y oportunos con el objeto de fomentar la eficacia de sus
programas y actividades y de sus funciones de apoyo del desarrollo sostenible.

27.10.  Los gobiernos deber¡an tomar medidas para:

     a)   Establecer el di logo con las organizaciones no gubernamentales y
sus
redes autoorganizadas que representen a todos los sectores sociales, o mejorar
el di logo ya entablado, lo que podr¡a servir para:  i) examinar los derechos
y
las responsabilidades de estas organizaciones; ii) encauzar de manera eficaz
las
aportaciones integradas de las organizaciones no gubernamentales al proceso
gubernamental de formulaci¢n de pol¡ticas; y iii) coordinar la funci¢n de las
organizaciones no gubernamentales en la ejecuci¢n de pol¡ticas nacionales a
nivel de los programas;

     b)   Estimular y posibilitar la asociaci¢n y el di logo entre las
organizaciones no gubernamentales y las autoridades locales en actividades
dirigidas a lograr un desarrollo sostenible;

     c)   Lograr la participaci¢n de las organizaciones no gubernamentales en
todos los mecanismos o procedimientos nacionales establecidos para ejecutar el
Programa 21, haciendo el mejor uso de sus capacidades individuales en las
esferas de la educaci¢n, la mitigaci¢n de la pobreza y la protecci¢n y
rehabilitaci¢n del medio ambiente;

     d)   Tener en cuenta las conclusiones de los mecanismos de supervisi¢n y
examen de las organizaciones no gubernamentales en la concepci¢n y evaluaci¢n
de
las pol¡ticas relativas a la ejecuci¢n del Programa 21 a todos los niveles;

     e)   Examinar los sistemas gubernamentales de ense¤anza para hallar la
forma de permitir y aumentar la participaci¢n de las organizaciones no
gubernamentales en las esferas de la educaci¢n acad‚mica y no acad‚mica y la
divulgaci¢n;

     f)   Poner a disposici¢n de las organizaciones no gubernamentales los
datos
y la informaci¢n necesarios para que puedan contribuir de manera eficaz a la
investigaci¢n y a la formulaci¢n, ejecuci¢n y evaluaci¢n de programas.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

27.11.  Seg£n el resultado que tengan los procesos de examen y la evoluci¢n de
las opiniones sobre la mejor manera de forjar una asociaci¢n y un di logo
entre
las organizaciones oficiales y los grupos de organizaciones no
gubernamentales,
habr  que hacer gastos en los planos nacional e internacional relativamente
bajos, si bien imposibles de prever, a fin de mejorar los procedimientos y
mecanismos de consulta.  Asimismo, las organizaciones no gubernamentales
necesitar n financiaci¢n complementaria para establecer sistemas de vigilancia
del Programa 21 o bien para mejorar los existentes o contribuir a ellos. 
Estos costos ser n importantes, pero no pueden calcularse sobre la base de la
informaci¢n con que se cuenta.

b)   Aumento de la capacidad

27.12.  Ser  preciso que las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas
y
otras organizaciones y foros intergubernamentales, los programas bilaterales y
el sector privado, seg£n proceda, brinden mayor apoyo administrativo y
financiero a las organizaciones no gubernamentales y sus redes
autoorganizadas,
en particular las basadas en los pa¡ses en desarrollo, que contribuyen a la
vigilancia y evaluaci¢n de los programas del Programa 21, y que proporcionen
capacitaci¢n a las organizaciones no gubernamentales (y las ayuden a
establecer
sus propios programas de capacitaci¢n) a nivel internacional y regional para
aumentar su participaci¢n en la formulaci¢n y ejecuci¢n de los programas.  

27.13.  Ser  menester que los gobiernos promulguen o fortalezcan, con sujeci¢n
a
las condiciones particulares de los pa¡ses, la legislaci¢n necesaria para
permitir a las organizaciones no gubernamentales establecer grupos
consultivos,
y para garantizar el derecho de las organizaciones no gubernamentales a
proteger
el inter‚s p£blico iniciando acciones judiciales. 

                                    Cap¡tulo 28

          INICIATIVAS DE LAS AUTORIDADES LOCALES EN APOYO DEL PROGRAMA 21

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

28.1.  Como tantos de los problemas y de las soluciones de que se ocupa el
Programa 21 se relacionan con las actividades locales, la participaci¢n y
cooperaci¢n de las autoridades locales constituir n un factor determinante
para
el logro de los objetivos del Programa.  Las autoridades locales se ocupan de
la
creaci¢n, el funcionamiento y el mantenimiento de la infraestructura
econ¢mica,
social y ecol¢gica, supervisan los procesos de planificaci¢n, establecen las
pol¡ticas y reglamentaciones ecol¢gicas locales y contribuyen a la ejecuci¢n
de
las pol¡ticas ambientales en los planos nacional y subnacional.  En su
car cter
de autoridad m s cercana al pueblo, desempe¤an una funci¢n important¡sima en
la
educaci¢n y movilizaci¢n del p£blico en pro del desarrollo sostenible. 

Objetivos

28.2.  Se proponen los siguientes objetivos para esta  rea de programas:

     a)   Para 1996, la mayor¡a de las autoridades locales de cada pa¡s
deber¡an
haber llevado a cabo un proceso de consultas con sus respectivas poblaciones y
haber logrado un consenso sobre un "Programa 21 local" para la comunidad;

     b)   Para 1993, la comunidad internacional deber¡a haber iniciado un
proceso de consultas con el objeto de aumentar la cooperaci¢n entre las
autoridades locales;

     c)   Para 1994, los representantes de las asociaciones municipales y
otras
autoridades locales deber¡an haber incrementado los niveles de cooperaci¢n y
coordinaci¢n, con miras a aumentar el intercambio de informaci¢n y
experiencias
entre las autoridades locales;

     d)   Deber¡a alentarse a todas las autoridades locales de cada pa¡s a
ejecutar y supervisar programas encaminados a lograr que las mujeres y los
j¢venes estuvieran representados en los procesos de adopci¢n de decisiones,
planificaci¢n y ejecuci¢n.

Actividades

28.3.  Cada autoridad local deber¡a iniciar un di logo con sus ciudadanos,
organizaciones locales y empresas privadas y aprobar un "Programa 21 local".
Mediante la celebraci¢n de consultas y la promoci¢n de un consenso, las
autoridades locales recibir¡an aportes de la ciudadan¡a y las organizaciones
c¡vicas, empresariales e industriales locales y obtendr¡an la informaci¢n
necesaria para formular las mejores estrategias.  El proceso de consultas
aumentar¡a la conciencia de los hogares respecto de las cuestiones relativas
al
desarrollo sostenible.  Los programas, las pol¡ticas, la legislaci¢n y las
reglamentaciones de las autoridades locales para lograr los objetivos del
Programa 21 se evaluar¡an y modificar¡an sobra la base de los programas
locales
aprobados en el marco del Programa 21.  Tambi‚n se podr¡an emplear estrategias
para apoyar propuestas encaminadas a obtener financiaci¢n local, nacional,
regional e internacional.

28.4.  Podr¡a promoverse la asociaci¢n entre las organizaciones y los ¢rganos
pertinentes, tales como el PNUD, el Centro de las Naciones Unidas para los
Asentamientos Humanos (H bitat), el PNUMA, el Banco Mundial, los bancos
regionales, la Uni¢n Internacional de Administraciones Locales, la Asociaci¢n
Mundial de las Grandes Metr¢polis, la Cumbre de las Grandes Ciudades del
Mundo,
la Organizaci¢n de Ciudades Unidas y otras instituciones internacionales
pertinentes, con miras a movilizar una mayor financiaci¢n internacional para
los
programas de las autoridades locales.  Un objetivo importante ser¡a respaldar,
ampliar y mejorar las instituciones ya existentes dedicadas al aumento de la
capacidad de las autoridades locales y la ordenaci¢n del medio ambiente local.

Para ello:  

     a)   Se pide a H bitat y a otros ¢rganos y organizaciones pertinentes del
sistema de las Naciones Unidas que fortalezcan sus servicios para reunir
informaci¢n sobre las estrategias de las autoridades locales, en particular
las
que vayan a necesitar financiaci¢n internacional;

     b)   Se podr¡an celebrar consultas peri¢dicas con los asociados
internacionales y los pa¡ses en desarrollo para examinar estrategias y
considerar el mejor modo de movilizar el apoyo internacional.  Esta consulta
sectorial complementar¡a las consultas simult neas concentradas en los pa¡ses,
tales como las que se realizan en grupos consultivos y mesas redondas.

28.5.  Se exhorta a los representantes de las asociaciones de autoridades
locales a establecer procesos para aumentar el intercambio de informaci¢n,
experiencia y asistencia t‚cnica mutua entre las autoridades locales.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

28.6.  Se recomienda que todas las partes eval£en de nuevo las necesidades de
financiaci¢n en esta  rea.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el
costo total medio por a¤o (1993-2000) del fortalecimiento de los servicios
internacionales de secretar¡a para la ejecuci¢n de las actividades de este
cap¡tulo ascender  a aproximadamente 1 mill¢n de d¢lares a t¡tulo de donaci¢n
o
en condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  

b)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

28.7.  Este programa deber¡a facilitar las actividades de aumento de la
capacidad y formaci¢n que ya figuran en otros cap¡tulos del Programa 21.

                                    Cap¡tulo 29

          FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS TRABAJADORES Y SUS SINDICATOS

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

29.1.  Las actividades para llevar a cabo el desarrollo sostenible entra¤ar n
ajustes y oportunidades a los niveles nacional y empresarial, y los
trabajadores
se contar n entre los principales interesados.  Los sindicatos, en su car cter
de representantes de los trabajadores, constituyen factores esenciales para
facilitar el logro del desarrollo sostenible, habida cuenta de su relaci¢n con
los cambios industriales, la gran prioridad que atribuyen a la protecci¢n del
medio laboral y el medio ambiente natural conexo, y su promoci¢n de un
desarrollo econ¢mico y socialmente responsable.  La red de colaboraci¢n
existente entre los sindicatos y su gran n£mero de afiliados constituye una
v¡a
importante para encauzar las medidas de apoyo a los conceptos y pr cticas en
pro
del desarrollo sostenible.  Los principios establecidos de la gesti¢n
tripartita
sirven de fundamento para fortalecer la cooperaci¢n entre los trabajadores y
sus
representantes, los gobiernos y patronos en la realizaci¢n del desarrollo
sostenible.

Objetivos

29.2.  El objetivo general es mitigar la pobreza y ofrecer un pleno empleo
sostenible que contribuya al logro de ambientes seguros, limpios y saludables:

el ambiente de trabajo, el de la comunidad y el medio ambiente natural. Los
trabajadores deber¡an participar plenamente en la ejecuci¢n y evaluaci¢n de
las
actividades relacionadas con el Programa 21.

29.3.  Con objeto de lograr ese prop¢sito para el a¤o 2000, se proponen los
objetivos siguientes:

     a)   Promover la ratificaci¢n de los convenios de la OIT y promulgar la
legislaci¢n nacional pertinente;

     b)   Establecer mecanismos bipartitos y tripartitos en materia de
seguridad,
salud y desarrollo sostenible;

     c)   Incrementar el n£mero de convenios ambientales colectivos destinados
a
lograr un desarrollo sostenible;

     d)   Reducir los accidentes, las lesiones y las enfermedades laborales,
computados seg£n m‚todos estad¡sticos reconocidos;

     e)   Incrementar las medidas relativas a la educaci¢n, la capacitaci¢n y
el
readiestramiento profesional de los trabajadores, especialmente en las esferas
de salud y seguridad en el trabajo y del medio ambiente.

Actividades

a)   Promoci¢n de la libertad de asociaci¢n

29.4.  Para que los trabajadores y sus sindicatos desempe¤en un papel cabal y
fundamentado en apoyo del desarrollo sostenible, los gobiernos y patronos
deber¡an fomentar el derecho de cada trabajador a la libre asociaci¢n y
proteger
el derecho a establecer organizaciones, seg£n lo previsto en los convenios de
la OIT.  Los gobiernos deber¡an ratificar y aplicar esos convenios, si a£n no
lo
hubieran hecho.

b)   Fortalecimiento de la participaci¢n y las consultas

29.5.  Los gobiernos, el comercio y la industria deber¡an garantizar la
participaci¢n activa de los trabajadores y sus sindicatos en las decisiones
sobre la formulaci¢n, la ejecuci¢n y la evaluaci¢n de pol¡ticas y programas
nacionales e internacionales sobre el medio ambiente y el desarrollo,
incluidas
las pol¡ticas en materia de empleo, estrategias industriales, programas de
ajuste laboral y transferencia de tecnolog¡a.

29.6.  Los sindicatos, patronos y gobiernos deber¡an cooperar para velar por
que
el concepto del desarrollo sostenible se aplicara de manera equitativa.

29.7.  Deber¡an establecerse mecanismos de colaboraci¢n bipartitos (entre
patronos y empleados) o tripartitos (entre patronos, empleados y gobiernos) en
los centros de trabajo y a nivel comunitario y nacional para tratar las
cuestiones relativas a la seguridad, la salud, el medio ambiente y la equidad,
haciendo especial referencia a los derechos y a la condici¢n de la mujer en
los
lugares de trabajo.

29.8.  Los gobiernos y los patronos deber¡an velar por que los trabajadores y
sus representantes contaran con toda la informaci¢n pertinente para participar
de manera eficaz en estos procesos de adopci¢n de decisiones.

29.9.  Los sindicatos deber¡an continuar definiendo, desarrollando y
fomentando
pol¡ticas sobre todos los aspectos del desarrollo sostenible.

29.10.  Los sindicatos y los patronos deber¡an establecer el marco de
referencia
para formular una pol¡tica ambiental conjunta, y establecer prioridades para
mejorar el  mbito de trabajo y la forma en que la empresa se comporta en
general
con respecto al medio ambiente.

29.11.  Los sindicatos deber¡an:

     a)   Tratar de asegurar que los trabajadores puedan participar en las
auditor¡as del medio ambiente en los centros de trabajo y en las evaluaciones
del impacto ambiental;

     b)   Participar en las actividades relativas al medio ambiente y el
desarrollo en las comunidades locales y estimular las actividades conjuntas
sobre posibles problemas de inter‚s com£n;

     c)   Participar activamente en las actividades de las organizaciones
regionales e internacionales sobre el desarrollo sostenible, especialmente en
el
sistema de las Naciones Unidas.

c)   Suministro de capacitaci¢n adecuada

29.12.  Los trabajadores y sus representantes deber¡an tener derecho a que se
les impartiera suficiente capacitaci¢n para incrementar su conciencia
ambiental,
proteger su salud y velar por su seguridad y mejorar su bienestar econ¢mico y
social.  La capacitaci¢n deber¡a proporcionarles los conocimientos necesarios
para fomentar modos de vida sostenibles y mejorar el medio laboral.  Los
sindicatos, los patronos, los gobiernos y los organismos internacionales
deber¡an cooperar en la evaluaci¢n de las necesidades de capacitaci¢n dentro
de
sus respectivas esferas de actividad.  Los trabajadores y sus representantes
deber¡an participar en la formulaci¢n y la ejecuci¢n de los programas de
capacitaci¢n para los trabajadores organizados por los patronos y gobiernos.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

29.13.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 300 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

29.14.  Deber¡a prestarse especial atenci¢n al fortalecimiento de la capacidad
de cada uno de los asociados tripartitos (los gobiernos y las asociaciones
patronales y de trabajadores) para facilitar una mayor cooperaci¢n en pro del
desarrollo sostenible.

                                    Cap¡tulo 30

               FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DEL COMERCIO Y LA INDUSTRIA

                                   INTRODUCCION

30.1.  El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales,
desempe¤an una funci¢n crucial en el desarrollo social y econ¢mico de un pa¡s.
Un r‚gimen de pol¡ticas estables estimula al comercio y a la industria a
funcionar en forma responsable y eficiente y a aplicar pol¡ticas de largo
plazo.
La prosperidad constante, un objetivo fundamental del proceso de desarrollo,
es
principalmente el resultado de las actividades del comercio y la industria. 
Las
empresas comerciales, grandes y peque¤as, de los sectores estructurado y no
estructurado, proporcionan oportunidades de intercambio, empleo y
subsistencia.
Las oportunidades comerciales que se abren a las mujeres contribuyen a su
desarrollo profesional, al fortalecimiento de su funci¢n econ¢mica y a la
transformaci¢n de los sistemas sociales.  El comercio y la industria,
incluidas
las empresas transnacionales, y sus organizaciones representantes deben
participar plenamente en la ejecuci¢n y evaluaci¢n de las actividades
relacionadas con el Programa 21.

30.2.  Las pol¡ticas y operaciones del comercio y la industria, incluidas las
empresas transnacionales, mediante una mayor eficacia de los procesos de
producci¢n, estrategias preventivas, tecnolog¡as y procedimientos limpios de
producci¢n a lo largo del ciclo de vida del producto, de forma que se reduzcan
al m¡nimo o se eviten los desechos, pueden desempe¤ar una funci¢n importante
en
reducir las consecuencias negativas en la utilizaci¢n de los recursos y el
medio
ambiente.  Las innovaciones tecnol¢gicas, el desarrollo, las aplicaciones, la
transferencia de tecnolog¡as y los aspectos m s generales de la asociaci¢n y
la
cooperaci¢n son cuestiones que en gran medida incumben al comercio y la
industria.

30.3.  El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales,
deber¡an reconocer cada vez m s que la ordenaci¢n del medio ambiente es una de
las principales prioridades de las empresas y un factor determinante clave del
desarrollo sostenible.  Algunos empresarios l£cidos ya act£an con "solicitud
responsable" y aplican pol¡ticas y programas de producci¢n responsables,
fomentando la apertura y el di logo con los empleados y el p£blico y
realizando
auditor¡as ambientales y evaluaciones del cumplimiento de las normas
ambientales.  Esos dirigentes del comercio y la industria, incluidos los de
las
empresas transnacionales, cada vez toman m s iniciativas voluntarias por las
que
promueven y aplican autocontroles y asumen mayores responsabilidades para
velar
por que las repercusiones de sus actividades en la salud humana y el medio
ambiente sean m¡nimas.  A esto han contribuido las reglamentaciones impuestas
en
muchos pa¡ses, y la creciente conciencia de los consumidores y el p£blico en
general, y tambi‚n los dirigentes l£cidos del comercio y la industria,
incluidos
los de empresas transnacionales.  Puede lograrse cada vez con m s frecuencia
una
contribuci¢n positiva del comercio y la industria, incluidas las empresas
transnacionales, al desarrollo sostenible mediante la utilizaci¢n de
instrumentos econ¢micos como los mecanismos de mercado libre en que los
precios
de bienes y servicios deber¡an reflejar cada vez m s los costos ambientales de
sus insumos, producci¢n, uso, reciclado y eliminaci¢n seg£n las condiciones
concretas de cada pa¡s.
30.4.  El mejoramiento de los sistemas de producci¢n mediante tecnolog¡as y
procesos que utilicen los recursos de manera m s eficiente y al mismo tiempo
produzcan menos desechos (logrando m s a partir de menos) es un medio
importante
para conseguir que el comercio y la industria lleguen a ser sostenibles.  De
manera similar, para estimular opciones m s variadas, eficientes y eficaces es
necesario facilitar y alentar la inventiva, la competitividad y las
iniciativas
voluntarias.  Se proponen dos programas encaminados a cumplir estos requisitos
importantes y fortalecer el papel del comercio y la industria, incluidas las
empresas transnacionales.


                                AREAS DE PROGRAMAS

                       A.  Fomento de una producci¢n limpia

Bases para la acci¢n

30.5.  Cada vez se reconoce en mayor medida que la producci¢n, la tecnolog¡a y
la gesti¢n que utilizan los recursos de manera ineficaz crean residuos que no
se
vuelven a utilizar, desechan desperdicios perjudiciales para la salud humana y
el medio ambiente y fabrican productos que, una vez utilizados, tienen otras
consecuencias y son dif¡ciles de reciclar, tienen que ser sustituidos por
tecnolog¡as, sistemas de ingenier¡a y pr cticas de gesti¢n id¢neas y t‚cnicas
que reduzcan al m¡nimo los desechos a lo largo del ciclo de vida del producto.
El concepto de producci¢n limpia entra¤a un esfuerzo por lograr la mayor
eficacia posible en cada una de las etapas del ciclo de vida del producto. 
La aplicaci¢n de este concepto mejorar¡a la competitividad general de la
empresa. En la Conferencia sobre el Desarrollo Industrial Ecol¢gicamente
Sostenible, organizada a nivel ministerial por la ONUDI y celebrada en
Copenhague en octubre de 1991, se reconoci¢ la necesidad de una transici¢n
hacia
pol¡ticas de producci¢n limpia 1/.

Objetivos

30.6.  Los gobiernos, las empresas y las industrias, incluidas las empresas
transnacionales deber¡an tratar de aumentar la eficacia de la utilizaci¢n de
los
recursos, incluido un aumento de la reutilizaci¢n y del reciclado de los
desechos, y reducir la cantidad de desechos por unidad de producto econ¢mico.

Actividades

30.7.  Los gobiernos, el comercio y la industria, incluidas las empresas
transnacionales, deber¡an reforzar las asociaciones para aplicar los
principios
y criterios del desarrollo sostenible.

30.8.  Los gobiernos deber¡an seleccionar y aplicar una combinaci¢n pertinente
de instrumentos econ¢micos y medidas normativas tales como leyes,
legislaciones
y normas, en consulta con el comercio y la industria, incluidas las empresas
transnacionales, que fomentaran la utilizaci¢n de sistemas limpios de
producci¢n, con especial consideraci¢n para las empresas peque¤as y medianas.
Tambi‚n deben alentarse las iniciativas privadas voluntarias.

30.9.  Los gobiernos, el comercio y la industria, incluidas las empresas
transnacionales, as¡ como las instituciones docentes y las organizaciones
internacionales, deber¡an tratar de elaborar y aplicar conceptos y
metodolog¡as que permitieran incorporar los costos para el medio ambiente en los mecanismos
de contabilidad y fijaci¢n de precios.

30.10.  Deber¡a alentarse al comercio y a la industria, incluidas las empresas
transnacionales, a:

     a)   Informar cada a¤o sobre sus actividades relacionadas con el medio
ambiente y sobre su utilizaci¢n de energ¡a y de recursos naturales;

     b)   Proceder a la adopci¢n de c¢digos de conducta que fomenten pr cticas
ambientales id¢neas, como la Carta de las Empresas para un Desarrollo
Sostenible, de la C mara de Comercio Internacional, y la iniciativa del
cuidado
responsable adoptada por la industria qu¡mica, e informar sobre su aplicaci¢n.

30.11.  Los gobiernos deber¡an promover la cooperaci¢n tecnol¢gica y t‚cnica
entre empresas que abarcaran la selecci¢n, evaluaci¢n, investigaci¢n y
desarrollo, gesti¢n, comercializaci¢n y aplicaci¢n de t‚cnicas limpias de
producci¢n.

30.12.  La industria deber¡a incluir pol¡ticas de producci¢n limpia en sus
operaciones e inversiones, teniendo tambi‚n en cuenta su influencia en los
abastecedores y consumidores.

30.13.  Las asociaciones industriales y comerciales deber¡an colaborar con los
trabajadores y sindicatos para mejorar constantemente los conocimientos y
aplicaciones pr cticas necesarios para realizar operaciones de desarrollo
sostenible.

30.14.  Las asociaciones industriales y comerciales deber¡an alentar a cada
una
de las empresas a que aplicaran programas para aumentar la conciencia y la
responsabilidad ecol¢gica a todos los niveles, con objeto de que todas las
empresas mejoraran su actuaci¢n en lo que afectara al medio ambiente, sobre la
base de pr cticas de gesti¢n internacionalmente aceptadas.

30.15.  Las organizaciones internacionales deber¡an aumentar las actividades
de
educaci¢n, formaci¢n y sensibilizaci¢n en lo relativo a una producci¢n limpia,
en colaboraci¢n con la industria, las instituciones docentes y las autoridades
nacionales y locales pertinentes.

30.16.  Las organizaciones internacionales y no gubernamentales, entre ellas
las
asociaciones comerciales y cient¡ficas, deber¡an fortalecer la difusi¢n de
informaci¢n sobre t‚cnicas limpias de producci¢n mediante la ampliaci¢n de las
bases de datos existentes, como el Centro internacional de informaci¢n sobre
procesos de producci¢n menos contaminantes (ICPIC) del PNUMA, el Banco de
Informaci¢n Industrial y Tecnol¢gica (INTIB) de la ONUDI y la Oficina
Internacional para el Medio Ambiente (IEB) de la CCI, y deber¡an establecer
redes de sistemas nacionales e internacionales de informaci¢n.


                   B.  Fomento de la responsabilidad empresarial

Bases para la acci¢n

30.17.  El esp¡ritu empresarial es una de las fuerzas impulsoras m s
importantes
para conseguir innovaciones, aumentar la eficiencia del mercado y responder a
los retos y a las oportunidades.  En particular, los peque¤os y medianos empresarios desempe¤an un papel muy importante en el desarrollo social y
econ¢mico de un pa¡s.  Con frecuencia son los principales impulsores del
desarrollo rural, puesto que aumentan el empleo no agr¡cola y proporcionan los
medios transitorios necesarios para mejorar la capacidad de subsistencia de
las
mujeres.  Los empresarios responsables pueden desempe¤ar una funci¢n
importante
en lo relativo a mejorar la eficacia de la utilizaci¢n de los recursos,
reducir
los riesgos y peligros, reducir al m¡nimo los desechos y preservar las
caracter¡sticas del medio ambiente.

Objetivos

30.18.  Se proponen los siguientes objetivos:

     a)   Fomentar el concepto de gerencia responsable en la gesti¢n y
utilizaci¢n de los recursos naturales por parte de los empresarios;

     b)   Aumentar el n£mero de empresarios que hagan suyas las pol¡ticas del
desarrollo sostenible y las apliquen.

Actividades

30.19.  Los gobiernos deber¡an fomentar el establecimiento y las operaciones
de empresas administradas de manera sostenible.  Para conseguirlo, deber¡an
aplicar medidas reguladoras, ofrecer incentivos econ¢micos y modernizar los
procedimientos administrativos para velar por la m xima eficiencia en el
momento
de considerar la aprobaci¢n de solicitudes, con objeto de facilitar las
decisiones sobre inversi¢n, el asesoramiento y la asistencia con informaci¢n,
el apoyo infraestructural y una gesti¢n responsable.

30.20.  Los gobiernos, en colaboraci¢n con el sector privado, deber¡an
fomentar
el establecimiento de fondos de capital de riesgo para los proyectos y
programas
de desarrollo sostenible.

30.21.  En colaboraci¢n con el comercio, la industria, instituciones docentes
y
organizaciones internacionales, los gobiernos deber¡an apoyar actividades de
capacitaci¢n en los aspectos ecol¢gicos de la gesti¢n de empresas.  Tambi‚n
deber¡a prestarse atenci¢n a los programas de aprendizaje para los j¢venes.

30.22.  Deber¡a alentarse al comercio y a la industria, incluidas las empresas
transnacionales, a establecer pol¡ticas a nivel mundial sobre el desarrollo
sostenible, a poner a disposici¢n de las compa¤¡as afiliadas que pertenezcan
en
buena parte a la empresa matriz, situadas en pa¡ses en desarrollo, tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales, sin imponer recargos externos extraordinarios, a
alentar a las compa¤¡as afiliadas en el extranjero  a que modifiquen los
procedimientos con objeto de que reflejen las condiciones ecol¢gicas locales y
a
compartir las experiencias con las autoridades locales, los gobiernos y las
organizaciones internacionales.

30.23.  Las grandes empresas comerciales e industriales, incluidas las
empresas
transnacionales, deber¡an considerar la posibilidad de establecer programas de
asociaci¢n con las peque¤as y medianas empresas para contribuir a facilitar el
intercambio de experiencias en materia de gesti¢n, de desarrollo de mercados y
conocimientos tecnol¢gicos, cuando proceda, con la asistencia de
organizaciones
internacionales.
30.24.  El comercio y la industria deber¡an establecer consejos nacionales
para
el desarrollo sostenible y contribuir a fomentar las actividades empresariales
en los sectores estructurado y no estructurado.  Deber¡a facilitarse la
inclusi¢n de mujeres empresarias.

30.25.  El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales,
deber¡an aumentar la investigaci¢n y el desarrollo de tecnolog¡as
ecol¢gicamente
racionales y de sistemas de ordenaci¢n del medio ambiente en colaboraci¢n con
instituciones docentes, cient¡ficas y de ingenier¡a, utilizando los
conocimientos aut¢ctonos cuando proceda.

30.26.  El comercio y la industria, incluidas las empresas transnacionales,
deber¡an garantizar una gesti¢n responsable y ‚tica de los productos y
procesos
desde el punto de vista de la sanidad, la seguridad y el medio ambiente.  Para
conseguirlo, el comercio y la industria deber¡an aumentar la autorregulaci¢n,
orientados por c¢digos, reglamentos e iniciativas pertinentes, integrados en
todos los elementos de la planificaci¢n comercial y la adopci¢n de decisiones,
y
fomentando la apertura y el di logo con los empleados y el p£blico.

30.27.  Las instituciones de ayuda financiera multilaterales y bilaterales
deber¡an seguir alentando y apoyando a los peque¤os y medianos empresarios que
realizaran actividades de desarrollo sostenible.

30.28.  Los organismos y las organizaciones de las Naciones Unidas deber¡an
mejorar los mecanismos de los procesos de formulaci¢n de pol¡ticas y
estrategias, y las aportaciones del comercio y la industria, para que se
tuvieran m s en cuenta los aspectos ambientales en las inversiones
extranjeras.

30.29.  Las organizaciones internacionales deber¡an aumentar su apoyo a la
investigaci¢n y el desarrollo en lo relativo al mejoramiento de los requisitos
tecnol¢gicos y administrativos para el desarrollo sostenible, en particular
por
lo que respecta a las peque¤as y medianas empresas de los pa¡ses en
desarrollo.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

30.30.  Las actividades incluidas en esta  rea de programas constituyen
principalmente cambios de orientaci¢n de las actividades existentes y no se
espera que los costos adicionales sean importantes.  El costo de las
actividades
de gobiernos y organizaciones internacionales ya se incluye en otras  reas de
programas.


                                       Notas

     1/   V‚ase A/CONF.151/PC/125.

                                    Cap¡tulo 31

                       LA COMUNIDAD CIENTIFICA Y TECNOLOGICA

                                   INTRODUCCION

31.1.  Este cap¡tulo se centra en c¢mo lograr que la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica, integrada, entre otros, por ingenieros, arquitectos, dise¤adores
industriales, urbanistas y otros profesionales y directivos, haga una
contribuci¢n m s abierta y eficaz a los procesos de adopci¢n de decisiones
relativas al medio ambiente y el desarrollo.  Es importante que los encargados
de tomar decisiones que contribuyen a determinar la pol¡tica p£blica y el
p£blico en general conozcan y entiendan mejor la funci¢n de la ciencia y la
tecnolog¡a en los asuntos humanos.  Deber¡a ampliarse y profundizarse hasta
llegar a la plena asociaci¢n la relaci¢n de cooperaci¢n existente entre la
comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y el p£blico en general.  El mejoramiento
de
la comunicaci¢n y la cooperaci¢n entre la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y
los encargados de tomar decisiones facilitar  una mayor utilizaci¢n de la
informaci¢n y los conocimientos cient¡ficos y t‚cnicos en la aplicaci¢n de
pol¡ticas y programas.  Los encargados de adoptar decisiones deber¡an crear
condiciones m s favorables para mejorar la capacitaci¢n y la investigaci¢n
independiente sobre el desarrollo sostenible.  Ser  necesario reforzar los
planteamientos multidisciplinarios existentes y preparar m s estudios
interdisciplinarios entre la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y los
encargados
de adoptar decisiones, y con la ayuda del p£blico en general, para integrar
iniciativas y conocimientos pr cticos en el concepto de desarrollo sostenible.
Deber¡a ayudarse al p£blico a que comunicara sus opiniones a la comunidad
cient¡fica y tecnol¢gica en lo que respecta a la mejor manera de aplicar la
ciencia y la tecnolog¡a para que influyera favorablemente en sus vidas.  Por
la
misma raz¢n, debe garantizarse la independencia de la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica para investigar y publicar sin restricciones y para intercambiar
sus
conclusiones libremente.  La adopci¢n y aplicaci¢n de principios ‚ticos y
c¢digos de conducta de aceptaci¢n internacional para uso de la comunidad
cient¡fica y tecnol¢gica podr¡an aumentar la profesionalidad y mejorar y
acelerar el reconocimiento del valor de sus contribuciones al medio ambiente y
el desarrollo, teniendo en cuenta la evoluci¢n constante y la incertidumbre de
los conocimientos cient¡ficos.


                                AREAS DE PROGRAMAS

            A.  Mejoramiento de la comunicaci¢n y la cooperaci¢n
                     entre la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica, los
                     encargados de adoptar decisiones y el p£blico

Bases para la acci¢n

31.2.  La comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y los encargados de formular
pol¡ticas deber¡an aumentar su interacci¢n para aplicar estrategias de
desarrollo sostenible basadas en los mejores conocimientos disponibles. 
Ello significa que los encargados de adoptar decisiones deber¡an establecer el
marco necesario para realizar investigaciones rigurosas y para la plena y
libre
comunicaci¢n de las conclusiones a que llegase la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica, y simult neamente preparar medios para que se pudieran comunicar
a
los ¢rganos encargados de adoptar decisiones los resultados de las investigaciones y las preocupaciones derivadas de las conclusiones, con objeto
de relacionar de la mejor manera posible los conocimientos cient¡ficos y
tecnol¢gicos y la formulaci¢n de pol¡ticas y programas estrat‚gicos.  Al mismo
tiempo, ese di logo ayudar¡a a la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica a
establecer prioridades de investigaci¢n y proponer medidas para lograr
soluciones constructivas.

Objetivos

31.3.  Se proponen los objetivos siguientes:

     a)   Ampliar y hacer m s abierto el proceso de adopci¢n de decisiones y
ampliar el  mbito de cuestiones de desarrollo y medio ambiente en que pueda
tener lugar la cooperaci¢n a todos los niveles entre la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica y los encargados de adoptar decisiones;

     b)   Mejorar el intercambio de conocimientos y preocupaciones entre la
comunidad cient¡fica y tecnol¢gica y el p£blico en general, para que las
pol¡ticas y programas puedan formularse y comprenderse mejor y recibir m s
apoyo.

Actividades

31.4.  Los gobiernos deber¡an llevar a cabo las actividades siguientes:

     a)   Examinar la manera de conseguir que las actividades nacionales
cient¡ficas y tecnol¢gicas respondan mejor a las necesidades del desarrollo
sostenible como parte de un esfuerzo general encaminado a fortalecer los
sistemas nacionales de investigaci¢n y desarrollo, entre otras cosas mediante
el
fortalecimiento y el aumento del n£mero de miembros de los consejos,
organizaciones y comit‚s nacionales de asesoramiento cient¡fico y tecnol¢gico
a
fin de velar por que:

     i)   Se comuniquen a los gobiernos y al p£blico todas las necesidades
          nacionales de programas cient¡ficos y tecnol¢gicos;

    ii)   Est‚n representados los diversos sectores de la opini¢n p£blica;

     b)   Promover mecanismos regionales de cooperaci¢n que se ocupen de las
necesidades regionales de desarrollo sostenible.  Tales mecanismos regionales
de
cooperaci¢n, cuya promoci¢n podr¡a facilitarse mediante una participaci¢n
p£blica y privada y el fortalecimiento de redes mundiales de profesionales,
prestar¡an apoyo a gobiernos, la industria, instituciones educacionales no
gubernamentales y otras organizaciones nacionales e internacionales;

     c)   Mejorar y aumentar mediante los mecanismos apropiados las
aportaciones
cient¡ficas y t‚cnicas a los procesos intergubernamentales de consulta,
cooperaci¢n y negociaci¢n con miras a la concertaci¢n de acuerdos
internacionales y regionales;

     d)   Fortalecer los servicios de asesoramiento cient¡fico y tecnol¢gico
hasta hacerlos alcanzar los niveles m s elevados posibles de las Naciones
Unidas
y otras instituciones internacionales para velar por la inclusi¢n de la
ciencia
y la tecnolog¡a en las pol¡ticas y estrategias de desarrollo sostenible;

     e)   Mejorar y fortalecer los programas de difusi¢n de los resultados de
las investigaciones en las universidades e instituciones de investigaci¢n.  Ello requiere que se reconozca y apoye en mayor medida a la comunidad
cient¡fica
y tecnol¢gica y a los profesores, que se ocupan de comunicar la informaci¢n
cient¡fica y tecnol¢gica a los encargados de adoptar pol¡ticas, los
profesionales de otras esferas y el p£blico en general, y de interpretarla. 
El apoyo deber¡a centrarse en la transferencia de conocimientos y la
transferencia y adaptaci¢n de t‚cnicas de planificaci¢n.  Ello requiere la
plena
y libre distribuci¢n de datos e informaci¢n entre los cient¡ficos y los
encargados de adoptar decisiones.  La publicaci¢n de informes nacionales de
investigaci¢n cient¡fica e informes t‚cnicos, f ciles de comprender y
pertinentes para las necesidades locales de desarrollo sostenible, tambi‚n
mejorar¡a la colaboraci¢n entre la ciencia y la adopci¢n de decisiones, as¡
como
la aplicaci¢n de los resultados cient¡ficos;

     f)   Mejorar la relaci¢n entre los sectores oficiales e independientes de
investigaci¢n y la industria a fin de que la investigaci¢n se convierta en un
elemento importante de la estrategia industrial;

     g)   Promover y fortalecer la participaci¢n plena de la mujer en las
disciplinas cient¡ficas y tecnol¢gicas;

     h)   Desarrollar y aplicar t‚cnicas de informaci¢n para aumentar la
difusi¢n de la informaci¢n relacionada con el desarrollo sostenible.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

31.5.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 15 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

31.6.  Deber¡an organizarse grupos intergubernamentales sobre cuestiones de
desarrollo y medio ambiente, que hicieran hincapi‚ en sus aspectos cient¡ficos
y
t‚cnicos, e incluirse estudios sobre la capacidad de respuesta y la
adaptabilidad en programas ulteriores de acci¢n.


              B.  Fomento de c¢digos de conducta y directrices en lo
                  relativo a la ciencia y la tecnolog¡a             

Bases para la acci¢n

31.7.  Los especialistas en ciencia y tecnolog¡a tienen una serie particular
de
responsabilidades que les son propias como herederos de una tradici¢n y como
profesionales y miembros de disciplinas dedicadas a la b£squeda de la verdad y
a
la necesidad de proteger la biosfera en pro del desarrollo sostenible.
31.8.  El aumento de la conciencia ‚tica en lo relativo a la adopci¢n de
decisiones que afecten al medio ambiente y al desarrollo deber¡a contribuir a
establecer prioridades pertinentes para el mantenimiento y perfeccionamiento
de
los sistemas sustentadores de la vida, por la propia raz¢n de ser de dichos
sistemas, y, en consecuencia, garantizar que las sociedades presentes y
futuras
valorasen de manera adecuada el funcionamiento de los procesos naturales
viables.  Por consiguiente, el fortalecimiento de los c¢digos de conducta y
las
directrices para la comunidad cient¡fica y tecnol¢gica aumentar¡a la
conciencia
ambiental y contribuir¡a al desarrollo sostenible.  Ayudar¡a asimismo a que se
tuviera en mayor estima y consideraci¢n a la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica
y facilitar¡a la "responsabilidad" de la ciencia y la tecnolog¡a.

Objetivos

31.9.  El objetivo deber¡a consistir en preparar, mejorar y promover la
aceptaci¢n internacional de c¢digos de conducta y directrices relativos a la
ciencia y la tecnolog¡a en los que se diera cuenta ampliamente de los sistemas
sustentadores de la vida y se aceptara la importante funci¢n de la ciencia y
la
tecnolog¡a en hacer compatibles las necesidades del medio ambiente y el
desarrollo.  Para que esos principios, c¢digos de conducta y directrices
fueran
eficaces en el proceso de adopci¢n de decisiones, no s¢lo deber¡an ser
producto
de un acuerdo entre los cient¡ficos y la comunidad tecnol¢gica sino que
tambi‚n
deber¡an recibir apoyo de toda la sociedad.

Actividades

31.10.  Se podr¡an realizar las actividades siguientes:

     a)   Fortalecimiento de la cooperaci¢n nacional e internacional, as¡ como
de la del sector no gubernamental, para preparar c¢digos de conducta y
directrices relativos al desarrollo ecol¢gicamente racional y sostenible,
teniendo en cuenta la Declaraci¢n de R¡o y los c¢digos de conducta y
directrices
vigentes;

     b)   Establecimiento y fortalecimiento de grupos nacionales de
asesoramiento sobre ‚tica ecol¢gica y del desarrollo, a fin de crear un marco
de
valores com£n para la comunidad dedicada a la ciencia y la tecnolog¡a y toda
la
sociedad, y promover un di logo constante;

     c)   Ampliaci¢n de la educaci¢n y capacitaci¢n relativas a la ‚tica
ecol¢gica y del desarrollo para integrar esos objetivos en los programas de
educaci¢n y las prioridades de investigaci¢n;

     d)   Revisi¢n y enmienda de los instrumentos jur¡dicos nacionales e
internacionales pertinentes relativos al medio ambiente y el desarrollo para
velar por que en esos mecanismos normativos se incluyan c¢digos de conducta y
directrices apropiados.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

31.11.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 5 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo
de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos. 
Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

31.12.  Deber¡an elaborarse, con la participaci¢n de la comunidad cient¡fica y
tecnol¢gica, c¢digos de conducta y directrices, incluso sobre principios
apropiados, para uso de aqu‚lla en sus actividades de investigaci¢n y en la
ejecuci¢n de programas encaminados a alcanzar el desarrollo sostenible. 
La UNESCO podr¡a dirigir la aplicaci¢n de esas actividades con la colaboraci¢n
de otros organismos de las Naciones Unidas y de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales.

                                    Cap¡tulo 32

                  FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS AGRICULTORES*

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

32.1.  Una tercera parte de la superficie de la Tierra se dedica a la
agricultura, que constituye la actividad central de gran parte de la poblaci¢n
mundial.  Las actividades rurales tienen lugar en estrecho contacto con la
naturaleza, a la que a¤ade valor mediante la producci¢n de recursos
renovables,
mientras que al mismo tiempo se vuelve vulnerable debido al exceso de
explotaci¢n y la gesti¢n inadecuada.

32.2.  Los hogares rurales, las poblaciones ind¡genas y sus comunidades y los
agricultores, gran parte de los cuales son mujeres, han sido los
administradores
de muchos de los recursos de la Tierra.  Los agricultores deben conservar el
medio f¡sico, dado que su subsistencia depende de ‚l.  A lo largo de los
£ltimos
20 a¤os, la producci¢n agr¡cola agregada ha aumentado de manera impresionante.

Sin embargo, en algunas regiones ese aumento se ha visto superado por el
crecimiento de la poblaci¢n, la deuda internacional o la baja de los precios
de
los productos b sicos.  Adem s, los recursos naturales de que dependen las
actividades agr¡colas necesitan cuidados adecuados, y cada vez es mayor la
preocupaci¢n por la viabilidad de los sistemas de producci¢n agr¡cola.

32.3.  Un planteamiento centrado en el agricultor es la clave para el logro de
la agricultura sostenible tanto en los pa¡ses desarrollados como en los pa¡ses
en desarrollo, y muchas de las  reas de programas incluidas en el Programa 21
tienden a alcanzar este objetivo.  Una parte importante de la poblaci¢n rural
de
los pa¡ses en desarrollo depende ante todo de la agricultura de peque¤a escala
orientada hacia la subsistencia y basada en el trabajo de la familia.  Sin
embargo, tiene un acceso limitado a los recursos, la tecnolog¡a y otros medios
de subsistencia y producci¢n.  Como resultado de ello, explota en exceso los
recursos naturales, incluidas las tierras marginales.

32.4.  El Programa 21 tambi‚n se ocupa del desarrollo sostenible de las
poblaciones que viven en ecosistemas marginales y fr giles.  La clave para el
‚xito de la ejecuci¢n de esos programas est  en la motivaci¢n y las actitudes
de
los agricultores y en las pol¡ticas gubernamentales que proporcionan
incentivos
a los agricultores para que estos aprovechen sus recursos naturales de manera
eficiente y sostenible.  Los agricultores, sobre todo las mujeres, tropiezan
con
una gran medida de incertidumbre econ¢mica, jur¡dica e institucional cuando
invierten en sus tierras y otros recursos.  La descentralizaci¢n de la
adopci¢n
de decisiones hacia organizaciones locales y comunitarias es la clave para
modificar el comportamiento de la poblaci¢n y aplicar las estrategias propias
de
una agricultura sostenible.  Esta  rea de programas se ocupa de las
actividades
que pueden contribuir a dicho fin.


__________

     *    En este cap¡tulo, todas las referencias a los "agricultores"
incluyen
a todas las personas de las zonas rurales que se ganan la vida mediante
actividades relacionadas con la agricultura.  El t‚rmino "agricultura" incluye
la pesca y la explotaci¢n de recursos forestales.
Objetivos

32.5.  Se proponen los siguientes objetivos:

     a)   Promover un proceso descentralizado de adopci¢n de decisiones
mediante
la creaci¢n y el fortalecimiento de organizaciones locales y de aldea que
deleguen el poder y la responsabilidad en los usuarios primarios de la tierra;

     b)   Apoyar y aumentar la capacidad legal de las mujeres y los grupos
vulnerables con respecto al acceso, el uso y la tenencia de la tierra;

     c)   Promover y alentar las pr cticas y tecnolog¡as propias de una
agricultura sostenible;

     d)   Adoptar o fortalecer las pol¡ticas que alienten la autosuficiencia
en
materia de tecnolog¡as de bajos insumos y bajo consumo de energ¡a, y de
pr cticas aut¢ctonas, as¡ como mecanismos de fijaci¢n de precios que tengan en
cuenta los costos ambientales;

     e)   Establecer un marco pol¡tico que d‚ incentivos y motivaci¢n a los
agricultores para que recurran a pr cticas agr¡colas eficientes y sostenibles;

     f)   Aumentar la participaci¢n de los agricultores, sean hombres o
mujeres,
en la elaboraci¢n y aplicaci¢n de pol¡ticas dirigidas a alcanzar estos fines,
por conducto de las organizaciones que los representen.

Actividades

a)   Actividades relacionadas con la gesti¢n

32.6.  Los gobiernos deber¡an:

     a)   Velar por la ejecuci¢n de programas sobre los medios de
subsistencia,
la agricultura y el desarrollo rural, la gesti¢n de ecosistemas fr giles, el
uso
del agua en la agricultura y la gesti¢n integrada de los recursos naturales de
car cter sostenible;

     b)   Promover mecanismos de fijaci¢n de precios, pol¡ticas comerciales,
incentivos fiscales y otros instrumentos de pol¡tica que afecten de manera
positiva las decisiones de cada agricultor sobre el uso eficiente y sostenible
de los recursos naturales y en los que se tengan plenamente en cuenta las
repercusiones de estas decisiones en las familias, la seguridad alimentaria,
los
ingresos del sector agr¡cola, el empleo y el medio ambiente;

     c)   Hacer participar a los agricultores y a las organizaciones que los
representen en la formulaci¢n de pol¡ticas;

     d)   Proteger, reconocer y formalizar el acceso de la mujer a la tenencia
y
el uso de la tierra, as¡ como sus derechos sobre la tierra y su acceso al
cr‚dito, a la tecnolog¡a, a los insumos y a las actividades de capacitaci¢n;

     e)   Apoyar la constituci¢n de organizaciones de agricultores mediante la
creaci¢n de las condiciones jur¡dicas y sociales necesarias.

32.7.  La prestaci¢n de apoyo a las organizaciones de agricultores podr¡a
organizarse de la siguiente manera:  

     a)   Los centros nacionales e internacionales de investigaci¢n deber¡an
cooperar con las organizaciones de agricultores en la formulaci¢n de t‚cnicas
agr¡colas que se prestaran a los lugares de que se tratara y no da¤aran el
medio
ambiente;

     b)   Los gobiernos, los organismos multilaterales y bilaterales de
desarrollo y las organizaciones no gubernamentales deber¡an colaborar con las
organizaciones de agricultores en la formulaci¢n de proyectos de desarrollo
agr¡cola para determinadas zonas agroecol¢gicas.

b)   Datos e informaci¢n

32.8.  Los gobiernos y las organizaciones de agricultores deber¡an:

     a)   Establecer mecanismos para documentar, sintetizar y difundir
conocimientos y pr cticas locales, as¡ como la experiencia recogida a nivel
local en materia de proyectos, de manera de aprovechar las lecciones del
pasado
en la formulaci¢n y aplicaci¢n de las pol¡ticas que afecten a las poblaciones
que se dedican a la agricultura, la explotaci¢n de los recursos forestales y
la
pesca;

     b)   Establecer redes para el intercambio de experiencia con respecto a
las
pr cticas agr¡colas que contribuyan a conservar recursos de suelos, agua y
recursos forestales, reducir al m¡nimo la utilizaci¢n de productos qu¡micos y
reducir o reutilizar los desechos agr¡colas;

     c)   Preparar proyectos experimentales y servicios de divulgaci¢n que
procuren utilizar como base las necesidades y los conocimientos de las
agriculturas.

c)   Cooperaci¢n internacional y regional

32.9.  La FAO, el FIDA, el PMA, el Banco Mundial, los bancos regionales de
desarrollo y otras organizaciones internacionales que se ocupan del desarrollo
rural deber¡an hacer participar a los agricultores y sus representantes en sus
deliberaciones, seg£n procediera.

32.10.  Las organizaciones representativas de los agricultores deber¡an
establecer programas para organizar y apoyar organizaciones de agricultores,
sobre todo en los pa¡ses en desarrollo.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

32.11.  La financiaci¢n necesaria para esta  rea de programas se eval£a en el
cap¡tulo 14 (Fomento de la agricultura y del desarrollo rural sostenibles),
en particular en el  rea de programas titulada "Asegurar la participaci¢n
popular y fomentar el desarrollo de los recursos humanos para la agricultura
sostenible".  Los costos se¤alados en los cap¡tulos 3 (lucha contra la
pobreza),
12 (Ordenaci¢n de los ecosistemas fr giles:  lucha contra la desertificaci¢n y
la sequ¡a) y 13 (Ordenaci¢n de los ecosistemas fr giles:  desarrollo
sostenible
de las zonas de monta¤a) tambi‚n tienen relaci¢n con esta  rea de programas.

b)             Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

32.12.  Los gobiernos y las organizaciones internacionales pertinentes, en
colaboraci¢n con las organizaciones nacionales de investigaci¢n y las
organizaciones no gubernamentales, deber¡an, seg£n procediera:

     a)   Elaborar tecnolog¡as agr¡colas ecol¢gicamente racionales que
aumenten
el rendimiento de las cosechas, conserven la calidad de los suelos, reciclen
las
sustancias nutritivas, utilicen poca agua y energ¡a mantenga a raya las plagas
y
las hierbas malas;

     b)   Hacer estudios de agriculturas con alta y baja utilizaci¢n de
recursos
a fin de comparar su productividad y sostenibilidad.  La investigaci¢n deber¡a
hacerse preferiblemente en diversos marcos ambientales y sociol¢gicos;

     c)   Apoyar las investigaciones sobre mecanizaci¢n que aprovechen de
manera
¢ptima el trabajo humano y la energ¡a animal, as¡ como el equipo manual y de
tracci¢n animal que puede utilizarse y mantenerse f cilmente.  En el
desarrollo
de las tecnolog¡as agr¡colas deber¡an tenerse en cuenta los recursos de que
disponen los agricultores y la funci¢n que desempe¤an los animales en las
familias que se dedican a la agricultura y en la ecolog¡a.

c)   Desarrollo de los recursos humanos

32.13.  Los gobiernos, con el apoyo de los organismos multilaterales y
bilaterales de desarrollo y de las organizaciones cient¡ficas, deber¡an
preparar
programas de estudio para institutos e instituciones de capacitaci¢n agr¡cola
en
los que se integrara la ecolog¡a en la agronom¡a.  La existencia de programas
interdisciplinarios de ecolog¡a agr¡cola es fundamental para la capacitaci¢n
de
una nueva generaci¢n de agr¢nomos y de agentes de extensi¢n agr¡cola.

d)   Aumento de la capacidad

32.14.  Los gobiernos deber¡an, a la luz de la situaci¢n espec¡fica de cada
pa¡s:

     a)   Crear mecanismos institucionales y jur¡dicos para conceder una
tenencia efectiva de la tierra a los agricultores.  La falta de legislaci¢n en
que se determinen los derechos sobre la tierra ha obstaculizado las medidas
contra la degradaci¢n de la tierra en muchas comunidades agr¡colas de los
pa¡ses
en desarrollo;

     b)   Fortalecer las instituciones agr¡colas que hagan hincapi‚ en la
sostenibilidad mediante sistemas de cr‚dito y asistencia t‚cnica administrados
a nivel local, los establecimientos locales de producci¢n de insumos y
distribuci¢n, el equipo y las unidades de elaboraci¢n en peque¤a escala
adecuados, y los sistemas de comercializaci¢n y distribuci¢n;

     c)   Establecer mecanismos para aumentar el acceso de los agricultores,
en
particular de la mujer y los agricultores de grupos ind¡genas, a las
actividades
de capacitaci¢n agr¡gola, al cr‚dito y al empleo de una mejor tecnolog¡a para
velar por la seguridad alimentaria.


                         SECCION IV.  MEDIOS DE EJECUCION

                                    Cap¡tulo 33

                       RECURSOS Y MECANISMOS DE FINANCIACION

                                   INTRODUCCION

33.1.  La Asamblea General, en su resoluci¢n 44/228, de 22 de diciembre de
1989,
entre otras cosas, decidi¢ que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo deb¡a:

     Determinar medios de proporcionar recursos financieros nuevos y 
     adicionales, en particular a los pa¡ses en desarrollo, para programas
     y proyectos ambientalmente racionales, de conformidad con los
     objetivos, las prioridades y los planes de desarrollo nacionales, y
     considerar formas de establecer una vigilancia eficaz del suministro
     de esos recursos financieros nuevos y adicionales, en particular a los
     pa¡ses en desarrollo, a fin de que la comunidad internacional pueda
     adoptar nuevas medidas apropiadas sobre la base de datos exactos y
     fidedignos;

     Determinar medios de proporcionar recursos financieros adicionales
     destinados a adoptar medidas orientadas a resolver problemas
     ambientales importantes de inter‚s mundial y en especial apoyar a los
     pa¡ses, sobre todo a los pa¡ses en desarrollo, para los que la
     aplicaci¢n de tales medidas representar¡a una carga especial o
     extraordinaria, particularmente por su falta de recursos financieros, 
     experiencia o conocimientos t‚cnicos;

     Examinar diversos mecanismos de financiaci¢n, incluidos los
     voluntarios, y considerar la posibilidad de establecer un fondo
     especial internacional y otros criterios innovadores con miras a
     conseguir, sobre una base favorable, la transmisi¢n m s eficaz y
     r pida posible a los pa¡ses en desarrollo de tecnolog¡as
     ambientalmente racionales;

     Determinar cuantitativamente las necesidades financieras para aplicar
     con ‚xito las decisiones y recomendaciones de la Conferencia y
     determinar posibles fuentes de recursos adicionales, incluidas las no
     convencionales.

33.2.  El presente cap¡tulo trata de la financiaci¢n que la ejecuci¢n del
Programa 21, que representa un consenso mundial que integra las
consideraciones
ambientales en un proceso de desarrollo acelerado.  Para cada uno de los dem s
cap¡tulos, la secretar¡a de la Conferencia ha suministrado estimaciones
indicativas del costo total de la ejecuci¢n para los pa¡ses en desarrollo y de
las necesidades de fondos que sean otorgados a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor por la comunidad internacional.  Las estimaciones ponen
de
manifiesto la necesidad de un esfuerzo sustancialmente incrementado de los
distintos pa¡ses y de la comunidad internacional.



Bases para la acci¢n

33.3.  El crecimiento econ¢mico, el desarrollo social y la erradicaci¢n de la
pobreza son las prioridades principales y absolutas de los pa¡ses en
desarrollo
que son a su vez esenciales para lograr los objetivos nacionales y mundiales
de
sostenibilidad.  Habida cuenta de los beneficios mundiales que se derivar n de
la ejecuci¢n del Programa 21 considerado en su totalidad, el suministro a los
pa¡ses en desarrollo de medios eficaces, entre otras cosas, recursos
financieros
y tecnolog¡a, sin los cuales les ser  dif¡cil cumplir plenamente sus
compromisos, beneficiar  a los intereses comunes de los pa¡ses desarrollados y
los pa¡ses en desarrollo y de la humanidad en general y a las generaciones
futuras.

33.4.  El costo de la inacci¢n podr¡a superar el costo financiero de la
ejecuci¢n del Programa 21.  La inacci¢n limitar  las opciones de las
generaciones futuras.

33.5.  Para hacer frente a las cuestiones ambientales har n falta esfuerzos
especiales.  Las cuestiones ambientales mundiales y locales est n
interrelacionadas.  La Convenci¢n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Clim tico y el Convenio sobre la Diversidad Biol¢gica hacen referencia a dos
de
las cuestiones mundiales m s importantes.

33.6.  El establecimiento de condiciones econ¢micas, tanto nacionales como
internacionales, que estimulen el libre intercambio y el acceso a los mercados
contribuir  a que el crecimiento econ¢mico y la protecci¢n del medio ambiente
se
apoyen mutuamente en benficio de todos los pa¡ses, particularmente los pa¡ses
en
desarrollo y los pa¡ses que experimentan el proceso de transici¢n a una
econom¡a
de mercado (en el cap¡tulo 2 figura un examen m s completo de estas
cuestiones).

33.7.  Tambi‚n deber¡a fortalecerse la cooperaci¢n internacional para el
desarrollo sostenible a fin de apoyar y complementar los esfuerzos de los
pa¡ses
en desarrollo, particularmente los pa¡ses menos adelantados.

33.8.  Todos los pa¡ses deber¡an considerar el modo de transformar el
Programa 21 en pol¡ticas y programas nacionales mediante un proceso que
integra
las consideraciones ambientales y de desarrollo.  Deber¡an establecerse
prioridades nacionales y locales por medios que incluyan la participaci¢n de
la
poblaci¢n y de la comunidad, promoviendo al mismo tiempo la igualdad de
oportunidades para los hombres y las mujeres.

33.9.  Para que haya una asociaci¢n evolutiva entre todos los pa¡ses del
mundo,
particularmente una asociaci¢n entre los pa¡ses desarrollados y los pa¡ses en
desarrollo, se requieren estrategias de desarrollo sostenible y niveles de
financiaci¢n incrementados y previsibles en apoyo de los objetivos a m s largo
plazo.  Para ese fin, los pa¡ses en desarrollo deber¡an dar expresi¢n a sus
propias acciones prioritarias y necesidades de apoyo y los pa¡ses
desarrollados
deber¡an comprometerse a atender a esas prioridades.  A este respecto, los
grupos de consulta y reuniones de mesa redonda y otros mecanismos de base
nacional pueden desempe¤ar un papel facilitador.

33.10.  La ejecuci¢n de los enormes programas de desarrollo sostenible del
Programa 21 requerir  el suministro a los pa¡ses en desarrollo de sustanciales
recursos financieros nuevos y adicionales.  Se deber¡an suministrar fondos a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor con arreglo a criterios e
indicadores racionales y equitativos.  La ejecuci¢n gradual del Programa 21
deber¡a ir acompa¤ada del suministro de esos recursos financieros necesarios. 
La etapa inicial se acelerar  con sustanciales compromisos tempranos de
concesi¢n de fondos en condiciones de favor.

Objetivos

33.11.  Los objetivos son:

     a)   Adoptar medidas relativas a los recursos financieros y los
mecanismos
de financiaci¢n para la ejecuci¢n del Programa 21;

     b)   Proporcionar recursos financieros nuevos y adicionales que al mismo
tiempo sean suficientes y previsibles;

     c)   Tratar de lograr la utilizaci¢n plena y el mejoramiento cualitativo
constante de los mecanismos de financiaci¢n que se han de utilizar para la
ejecuci¢n del Programa 21.

Actividades

33.12.  Fundamentalmente, las actividades de este cap¡tulo est n relacionada
con
la ejecuci¢n de todos los dem s cap¡tulos del Programa 21.

Medios de ejecuci¢n

33.13.  En general, la financiaci¢n de la ejecuci¢n del Programa 21 proceder 
de
los sectores p£blicos y privados de cada pa¡s.  Para los pa¡ses en desarrollo,
particularmente los pa¡ses menos adelantados, la asistencia oficial para el
desarrollo es una fuente importante de financiaci¢n externa, y se requeriran
sustanciales fondos nuevos y adicionales para el desarrollo sostenible y la
ejecuci¢n del Programa 21.  Los pa¡ses desarrollados reafirman sus compromisos
de alcanzar la meta aceptada de las Naciones Unidas del 0,7% del PNB para la
asistencia oficial para el desarrollo, y, en la medida en que a£n no hayan
alcanzado esa meta, est n de acuerdo en aumentar sus programas de asistencia a
fin de alcanzar esa meta lo antes posible y velar por la ejecuci¢n r pida y
eficaz del Programa 21.  Algunos pa¡ses han convenido en alcanzar la meta para
el a¤o 2000.  Se decidi¢ que la Comisi¢n sobre el Desarrollo Sostenible
examinar¡a y vigilar¡a regularmente los progresos realizados para alcanzar
esta
meta.  Este proceso de examen deber¡a combinar de modo sistem tico la
vigilancia
de la ejecuci¢n del Programa 21 con un examen de los recursos financieros
disponibles.  Se debe encomiar a los pa¡ses que han alcanzado ya la meta y se
les debe alentar a continuar contribuyendo al esfuerzo com£n para facilitar
los
sustanciales recursos adicionales que han de movilizarse.  Otros pa¡ses
desarrollados, en armon¡a con su apoyo a los esfuerzos reformadores de los
pa¡ses en desarrollo, convienen en hacer todos los esfuerzos posibles por
aumentar su nivel de asistencia oficial para el desarrollo.  En este contexto,
se reconoce la importancia de la distribuci¢n equitativa de la carga entre los
pa¡ses desarrollados.  Otros pa¡ses, entre ellos los que experimentan el
proceso
de transici¢n a una econom¡a de mercado, podr n aumentar voluntariamente las
contribuciones de los pa¡ses desarrollados.

33.14.  Los fondos para el Programa 21 y otros productos de la Conferencia
deber¡an suministrarse en una forma que aumentara al m ximo la disponibilidad
de
recursos nuevos y adicionales y que utilizara todos los mecanismos y fuentes
de
financiaci¢n disponibles.  Estos incluyen, entre otros, los siguientes:

               a)   Los bancos y fondos multilaterales de desarrollo:

     i)   La Asociaci¢n Internacional de Fomento (AIF).  Entre las
          distintas cuestiones y opciones que los suplentes de la AIF
          examinar n en la pr¢xima d‚cima reposici¢n de los recursos
          de la AIF, deber¡a prestarse una atenci¢n especial a la
          declaraci¢n hecha por el Presidente del Banco Mundial en la
          Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y
          el Desarrollo, a fin de ayudar a los pa¡ses m s pobres a
          alcanzar sus objetivos de desarrollo sostenible contenidos
          en el Programa 21;

    ii)   Bancos regionales y subregionales de desarrollo.  Los bancos y
fondos
          regionales y subregionales de desarrollo deber¡an desempe¤ar un
papel
          m s amplio y m s eficaz en el suministro de recursos en condiciones
de
          favor u otras condiciones favorables necesarias para ejecutar el
          Programa 21;

   iii)   El Fondo para el Medio Ambiente Mundial, administrado conjuntamente
          por el Banco Mundial, el PNUD y el PNUMA, cuyos fondos adicionales a
          t¡tulo de donaci¢n y en condiciones de favor est n destinados a
lograr
          beneficios para el medio ambiente mundial, deber¡a cubrir los costos
          adicionales acordados de las actividades pertinentes en el marco del
          Programa 21, particularmente para los pa¡ses en desarrollo.  Por
          consiguiente, el Fondo deber¡a reestructurarse para, entre otras
          cosas:

               Fomentar una participaci¢n universal:

               Tener la flexibilidad suficiente para hacer extensivo su
alcance
               y cobertura a las  reas de programas pertinentes del Programa
21,
               con beneficios para el medio ambiente mundial, en la forma
               convenida;

               Asegurar una administraci¢n transparente y democr tica incluso
en
               la adopci¢n de decisiones y en su funcionamiento, garantizando
               una representaci¢n equilibrada y equitativa de los intereses de
               los pa¡ses en desarrollo, as¡ como dando el debido peso a los
               esfuerzos de financiaci¢n de los pa¡ses donantes;

               Asegurar recursos financieros nuevos y adicionales a t¡tulo de
               donaci¢n y en condiciones de favor, en particular para los
pa¡ses
               en desarrollo;

               Velar por que la corriente de fondos consistentes en
               contribuciones de pa¡ses desarrollados sea previsible, teniendo
               presente la importancia de una distribuci¢n equitativa de la
               carga;

               Velar por el acceso a los fondos y su desembolso seg£n
criterios
               mutuamente convenidos sin introducir nuevas formas de
               condicionalidad;

               b)   Los organismos especializados, dem s ¢rganos de las
Naciones Unidas y
otras organizaciones internacionales que tengan papeles asignados para apoyar
a
los gobiernos en la ejecuci¢n del Programa 21;

     c)   Instituciones multilaterales de aumento de la capacidad y de
cooperaci¢n t‚cnica.  Deber¡an proporcionarse los recursos financieros
necesarios al PNUD para que use su red de oficinas exteriores y su amplio
mandato y experiencia en la esfera de la cooperaci¢n t‚cnica con el fin de
facilitar el aumento de la capacidad en el plano nacional, aprovechando
plenamente los conocimientos de los organismos especializados y dem s ¢rganos
de
las Naciones Unidas en sus respectivas esferas de competencia particularmente
el
PNUMA, as¡ como de los bancos multilaterales y regionales de desarrollo;

     d)   Programas de asistencia bilateral.  Estos programas deber n
fortalecerse para promover el desarrollo sostenible;

     e)   Alivio de la carga de la deuda.  Es importante lograr soluciones
duraderas a los problemas de la deuda de los pa¡ses en desarrollo de bajos y
medianos ingresos para brindarles los medios necesarios para un desarrollo
sostenible.  Deber¡an mantenerse en examen las medidas que atendieran a los
persistentes problemas de deuda de los pa¡ses de bajos y medianos ingresos. 
Todos los acreedores del Club de Par¡s deber¡an aplicar r pidamente el acuerdo
de diciembre de 1991 para aliviar la carga de la deuda de los pa¡ses
fuertemente
endeudados m s pobres que est n realizando un ajuste estructural; deber¡an
mantenerse en examen las medidas de alivio de la carga de la deuda a fin de
atender a las dificultades persistentes de esos pa¡ses;

     f)   Fondos privados.  Podr¡an aumentarse las contribuciones voluntarias
por conductos no gubernamentales, que han ascendido recientemente a alrededor
de
un 10% de la asistencia oficial para el desarrollo.

33.15.  Inversiones.  Deber¡a fomentarse la movilizaci¢n de mayores niveles de
inversi¢n extranjera directa y de transferencias de tecnolog¡as mediante
pol¡ticas nacionales que promovieran la inversi¢n y mediante empresas
conjuntas
y otros mecanismos.

33.16.  Nuevos mecanismos de financiaci¢n.  Deber¡an considerarse nuevas
maneras
de generar nuevos recursos financieros p£blicos y privados, a saber, en
particular:

     a)   Diversas maneras de aliviar la carga de la deuda, aparte de la deuda
oficial o del Club de Par¡s, incluido un mayor uso de canjes de deuda;

     b)   El uso de incentivos y mecanismos econ¢micos y fiscales;

     c)   La viabilidad de permisos negociables;

     d)   Nuevos mecanismos para recaudar fondos y contribuciones voluntarias
por v¡as privadas, entre ellas las organizaciones no gubernamentales;

     e)   La reasignaci¢n de recursos dedicados actualmente a fines militares.

33.17.  A fin de lograr la sostenibilidad es importante, particularmente para
los pa¡ses en desarrollo, disponer de un clima econ¢mico internacional y
nacional favorable que conduzca a un crecimiento y desarrollo econ¢mico
sostenido.

33.18.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo medio por a¤o
(1993-2000) de ejecuci¢n en los pa¡ses en desarrollo de las actividades del
Programa 21 ascender  a m s de 600.000 millones de d¢lares, incluidos
alrededor
de 125.000 millones que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de
donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y
aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los
costos reales depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas
espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

33.19.  Los pa¡ses desarrollados y otros pa¡ses que puedan hacerlo deber¡an
contraer compromisos financieros iniciales para poner en pr ctica las
decisiones
de la Conferencia.  Deber¡an informar sobre dichos planes y compromisos a la
Asamblea General de las Naciones Unidas en su cuadrag‚simo s‚ptimo per¡odo de
sesiones, en 1992.

33.20.  Los pa¡ses en desarrollo deber¡an comenzar tambi‚n a elaborar planes
nacionales de desarrollo sostenible para poner en pr ctica las decisiones de
la
Conferencia.

33.21.  Es fundamental examinar y vigilar la financiaci¢n del Programa 21.  En
el cap¡tulo 38 (Arreglos institucionales internacionales) se consideran las
cuestiones vinculadas con la ejecuci¢n eficaz de las actividades a que d‚
lugar
la Conferencia.  Ser  importante verificar peri¢dicamente si los fondos y los
mecanismos son adecuados, as¡ como los esfuerzos por alcanzar los objetivos
acordados del presente cap¡tulo, incluidas las metas cuando corresponda.


                                    Cap¡tulo 34

               TRANSFERENCIA DE TECNOLOGIA ECOLOGICAMENTE RACIONAL,
                       COOPERACION Y AUMENTO DE LA CAPACIDAD

                                   INTRODUCCION

34.1.  Las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales protegen al medio ambiente,
son
menos contaminantes, utilizan todos los recursos en forma m s sostenible,
reciclan una mayor porci¢n de sus desechos y productos y tratan los desechos
residuales en forma m s aceptable que las tecnolog¡as que han venido a
sustituir.

34.2.  En el contexto de la contaminaci¢n, las tecnolog¡as ecol¢gicamente
racionales son "tecnolog¡as de procesos y productos" que no generan desechos o
generan pocos, a fin de prevenir la contaminaci¢n.  Tambi‚n comprenden
tecnolog¡as de "etapa final" para el tratamiento de la contaminaci¢n, luego de
que ‚sta se ha producido.

34.3.  Las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales no son meramente tecnolog¡as
aisladas, sino sistemas totales que incluyen conocimientos t‚cnicos,
procedimientos, bienes y servicios y equipo, al igual que procedimientos de
organizaci¢n y gesti¢n.  Esto implica que, al analizar la transferencia de
tecnolog¡as, tambi‚n habr¡a que ocuparse de los aspectos de las opciones
tecnol¢gicas relativos al desarrollo de los recursos humanos y el aumento de
la
capacidad local, as¡ como de los aspectos que guardan relaci¢n con los
intereses
propios del hombre y la mujer.  Las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales
deber¡an ser compatibles con las prioridades socioecon¢micas, culturales y
ambientales que se determinasen en el plano nacional.

34.4.  Existe una necesidad de acceso a tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales
y
de su transferencia en condiciones favorables, en particular a los pa¡ses en
desarrollo, mediante medidas de apoyo que fomenten la cooperaci¢n tecnol¢gica
y
que permitan la transferencia de los conocimientos tecnol¢gicos especializados
necesarios, as¡ como el fomento de la capacidad econ¢mica, t‚cnica y
administrativa para el empleo eficiente y el desarrollo ulterior de la
tecnolog¡a que se transfiera.  La cooperaci¢n tecnol¢gica supone esfuerzos en
com£n de las empresas y los gobiernos, tanto los proveedores de la tecnolog¡a
como sus receptores.  Por consiguiente, dicha cooperaci¢n entra¤a un proceso
repetitivo en que deben participar el gobierno, el sector privado y las
instituciones de investigaci¢n y desarrollo para obtener los mejores
resultados
posibles de la transferencia de tecnolog¡a.  Para que se mantenga con ‚xito
una
asociaci¢n a largo plazo en cooperaci¢n tecnol¢gica se necesitar  forzosamente
una capacitaci¢n sistem tica continuada y el aumento de la capacidad a todos
los
niveles durante un lapso prolongado de tiempo.

34.5.  Las actividades que se proponen en el presente cap¡tulo est n
destinadas
a mejorar las condiciones y los procesos relativos a la informaci¢n, el acceso
a
las tecnolog¡as y su transferencia (incluidos la tecnolog¡a m s moderna y los
conocimientos especializados conexos), en particular para los pa¡ses en
desarrollo, as¡ como en lo que se refiere al aumento de la capacidad y los
mecanismos de cooperaci¢n y asociaciones cooperativas en la esfera de la
tecnolog¡a, a fin de fomentar el desarrollo sostenible.  Ser n imprescindibles
tecnolog¡as nuevas y eficaces para aumentar la capacidad, especialmente de los
pa¡ses en desarrollo, de alcanzar el desarrollo sostenible, sustentar la
econom¡a mundial, proteger el medio ambiente y mitigar la pobreza y el
sufrimiento humano.  Impl¡cita en estas actividades est  la necesidad de
abordar
el perfeccionamiento de la tecnolog¡a que se utiliza actualmente y su
reemplazo,
cuando proceda, por una tecnolog¡a m s accesible y ecol¢gicamente m s
racional.

Bases para la acci¢n

34.6.  El presente cap¡tulo del Programa 21 es sin perjuicio de los
compromisos
y arreglos concretos sobre transferencia de tecnolog¡a que se adopten en los
distintos instrumentos internacionales.

34.7.  La asequibilidad de la informaci¢n cient¡fica y tecnol¢gica y el acceso
a
la tecnolog¡a ecol¢gicamente racional y su transferencia son requisitos
indispensables para el desarrollo sostenible.  El suministro de informaci¢n
apropiada sobre los aspectos ecol¢gicos de las tecnolog¡as actuales consta de
dos componentes relacionados entre s¡:  el perfeccionamiento de la informaci¢n
sobre las tecnolog¡as actuales y sobre las m s modernas, as¡ como de la
informaci¢n sobre los riesgos que entra¤an para el medio ambiente, y el
aumento
del acceso a las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales.

34.8.  El objetivo primordial de un mejor acceso a la informaci¢n tecnol¢gica
es
permitir que se hagan elecciones con conocimiento de causa que faciliten el
acceso a dichas tecnolog¡as y su transferencia, as¡ como el fortalecimiento de
la capacidad tecnol¢gica end¢gena de los pa¡ses.

34.9.  Una gran proporci¢n de los conocimientos tecnol¢gicos £tiles es de
dominio p£blico.  Es necesario el acceso de los pa¡ses en desarrollo a las
tecnolog¡as que no est‚n protegidas por patentes o sean de dominio p£blico. 
Los
pa¡ses en desarrollo tambi‚n deber¡an tener acceso a los conocimientos
t‚cnicos
y especializados necesarios para utilizar dichas tecnolog¡as en forma
efectiva.

34.10.  Es preciso examinar la funci¢n de los derechos de patente y propiedad
intelectual y sus efectos en el acceso a tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales
y
su transferencia, en particular para los pa¡ses en desarrollo, y seguir
estudiando el concepto del acceso seguro de los pa¡ses en desarrollo a
tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales en su relaci¢n con los derechos
protegidos
por patentes con miras a atender eficazmente a las necesidades de los pa¡ses
en
desarrollo en esta esfera.

34.11.  La tecnolog¡a patentada se puede conseguir comercialmente y las
actividades empresariales internacionales constituyen un veh¡culo importante
para la transferencia de tecnolog¡a.  Deber¡a tratarse de aprovechar este
fondo
com£n de conocimientos y combinarlo con las innovaciones locales con objeto de
conseguir tecnolog¡as sustitutivas.  Al mismo tiempo que se siguen estudiando
los conceptos y las modalidades que aseguren el acceso a las tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales, as¡ como a las tecnolog¡as m s modernas, en
particular a los pa¡ses en desarrollo, deber¡a fomentarse, facilitarse y
financiarse, seg£n procediera, un mayor acceso a las tecnolog¡as
ecol¢gicamente
racionales, otorg ndose al mismo tiempo incentivos justos a los innovadores
que
promoviesen la investigaci¢n y el desarrollo de nuevas tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales.

34.12.  Los pa¡ses receptores requieren tecnolog¡a y un mayor apoyo para
ayudarlos a desarrollar a£n m s su capacidad cient¡fica, tecnol¢gica,
profesional y af¡n, teniendo en cuenta las tecnolog¡as y la capacidad
existentes.  Ese apoyo permitir¡a a los pa¡ses, especialmente los pa¡ses en
desarrollo, hacer elecciones tecnol¢gicas m s racionales.  En tal caso esos
pa¡ses podr¡an evaluar en mejor forma las tecnolog¡as ecol¢gicamente
racionales
antes de su transferencia y aplicarlas y manejarlas en debida forma, as¡ como
perfeccionar las tecnolog¡as ya existentes y adaptarlas a sus necesidades y
prioridades de desarrollo particulares.

34.13.  Es indispensable contar con una masa cr¡tica de capacidad de
investigaci¢n y desarrollo para la difusi¢n y utilizaci¢n efectivas de
tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales y su creaci¢n en el plano nacional. 
Los programas de educaci¢n y formaci¢n deber¡an reflejar las necesidades de
actividades de investigaci¢n definidas orientadas hacia los objetivos y
deber¡an
esforzarse por producir especialistas familiarizados con la tecnolog¡a
ecol¢gicamente racional y dotados de una perspectiva interdisciplinaria.  El
logro de esta masa cr¡tica supone mejorar la capacidad de artesanos, t‚cnicos
y
administradores de categor¡a intermedia, cient¡ficos, ingenieros y educadores,
y
fomentar sus correspondientes sistemas de apoyo social o administrativo.  La
transferencia de tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales tambi‚n supone
adaptarlas
e incorporarlas en forma innovadora en la cultura local o nacional.

Objetivos

34.14.  Se proponen los siguientes objetivos:

     a)   Velar por el acceso, en particular de los pa¡ses en desarrollo, a la
informaci¢n cient¡fica y tecnol¢gica, incluida la informaci¢n sobre las
tecnolog¡as m s modernas;

     b)   Promover, facilitar y financiar, seg£n proceda, el acceso a las
tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales y su transferencia, as¡ como los
conocimientos t‚cnicos especializados correspondientes, en particular a los
pa¡ses en desarrollo, en condiciones favorables, inclusive en condiciones de
favor y preferenciales seg£n arreglos mutuamente convenidos, teniendo en
cuenta
la necesidad de proteger los derechos de propiedad intelectual, as¡ como las
necesidades especiales de los pa¡ses en desarrollo en lo relativo a la
ejecuci¢n
del Programa 21; 

     c)   Facilitar el mantenimiento y la promoci¢n de tecnolog¡as aut¢ctonas
ecol¢gicamente racionales que puedan haber sido pasadas por alto o
desplazadas,
en especial en los pa¡ses en desarrollo, prestando especial atenci¢n a las
necesidades prioritarias de esos pa¡ses y teniendo en cuenta las funciones
complementarias del hombre y la mujer;

     d)   Prestar apoyo al fomento de la capacidad end¢gena, en particular en
los pa¡ses en desarrollo, de modo que ‚stos puedan evaluar, adoptar, gestionar
y
aplicar tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales.  Esto podr¡a conseguirse, entre
otras cosas, mediante:

     i)   El desarrollo de los recursos humanos;

    ii)   El fortalecimiento de la capacidad institucional de investigaci¢n y
          desarrollo y de ejecuci¢n de programas;

   iii)   La realizaci¢n de evaluaciones sectoriales integradas de las
          necesidades tecnol¢gicas, de conformidad con los planes, los
objetivos
          y las prioridades de los pa¡ses, seg£n se prev‚ en la ejecuci¢n del
          Programa 21 en el plano nacional;

               e)   Fomentar asociaciones tecnol¢gicas de larga duraci¢n entre
los
propietarios de tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales y los posibles usuarios.

Actividades

a)   Establecimiento de redes de informaci¢n internacionales que vinculen los
     sistemas nacionales, subregionales, regionales e internacionales

34.15.  Deber¡an desarrollarse y vincularse los sistemas de informaci¢n
nacionales, subregionales, regionales e internacionales existentes mediante
centros de intercambio de informaci¢n regionales que abarcaran amplios
sectores
de la econom¡a, tales como la agricultura, la industria y la energ¡a.  La red
podr¡a incluir, entre otras, oficinas de patentes nacionales, subregionales y
regionales que cuenten con lo necesario para redactar informes sobre la
tecnolog¡a m s moderna.  Las redes de centros de intercambio de informaci¢n
divulgar¡an informaci¢n sobre las tecnolog¡as existentes, sus fuentes, los
riesgos que entra¤an para el medio ambiente y las condiciones generales de su
adquisici¢n.  Funcionar¡an sobre la base de la demanda de informaci¢n y se
centrar¡an en las necesidades de informaci¢n de los usuarios finales. 
Tendr¡an
en cuenta las funciones positivas que podr¡an desempe¤ar las organizaciones
internacionales, regionales y subregionales, los c¡rculos empresariales, las
asociaciones comerciales, las organizaciones no gubernamentales, los gobiernos
y
las redes nacionales reci‚n creadas o fortalecidas y los aportes que aquellas
entidades podr¡an hacer.

34.16.  Los centros de intercambio de informaci¢n internacionales y
regionales,
de ser necesario, tomar¡an la iniciativa de ayudar a los usuarios a determinar
sus necesidades y difundir informaci¢n que satisficiera esas necesidades,
utilizando los sistemas de transmisi¢n de noticias, informaci¢n p£blica y
comunicaciones existentes.  En la informaci¢n que se divulgara se pondr¡an de
relieve y se expondr¡an en detalle casos concretos en que se hubieran
desarrollado y aplicado con ‚xito tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales.  Para
ser eficaces, los centros de intercambio de informaci¢n no s¢lo deber¡an
facilitar informaci¢n, sino tambi‚n remitir a otros servicios, con inclusi¢n
de
fuentes donde conseguir asesoramiento, capacitaci¢n, tecnolog¡as y evaluaci¢n
de
tecnolog¡as.  De ese modo, los centros de intercambio de informaci¢n
facilitar¡an el establecimiento de empresas mixtas y asociaciones de diversos
tipos.

34.17.  Los ¢rganos competentes de las Naciones Unidas deber¡an levantar un
inventario de los centros o sistemas de intercambio de informaci¢n
internacionales o regionales existentes.  La estructura existente deber¡a
fortalecerse y perfeccionarse en los casos en que fuera necesario.  Se
deber¡an
elaborar nuevos sistemas de informaci¢n, de ser necesario, a fin de llenar las
lagunas que se descubriesen en esa red internacional.

b)   Apoyo y fomento del acceso a la transferencia de tecnolog¡a

34.18.  Los gobiernos y las organizaciones internacionales deber¡an fomentar,
y
alentar al sector privado a hacer lo propio, modalidades efectivas para el
acceso a tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales y su transferencia, en
particular
a los pa¡ses en desarrollo, mediante, entre otras, las siguientes actividades:

     a)   Formulaci¢n de pol¡ticas y programas para la transferencia eficaz de
tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales de propiedad p£blica o de dominio
p£blico;
               b)   Creaci¢n de condiciones favorables para alentar al sector
privado y al
sector p£blico a que innoven, comercialicen y utilicen tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales;

     c)   Examen por los gobiernos y, cuando proceda, por las organizaciones
competentes de las pol¡ticas existentes, incluidos subsidios y pol¡ticas
fiscales, y las reglamentaciones para determinar si fomentan u obstaculizan el
acceso a tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales, su transferencia y su
introducci¢n;

     d)   Examinar, en un marco que integre en su totalidad el medio ambiente
y
el desarrollo, los obst culos a la transferencia de tecnolog¡as ecol¢gicamente
racionales de propiedad privada y adoptar medidas generales apropiadas para
reducir los obst culos, creando al mismo tiempo incentivos concretos, fiscales
o
de otra ¡ndole, para la transferencia de dichas tecnolog¡as;

     e)   En el caso de las tecnolog¡as de propiedad privada, se podr¡an tomar
las siguientes medidas, especialmente en beneficio de los pa¡ses en
desarrollo:

     i)   Creaci¢n y perfeccionamiento por los pa¡ses desarrollados, as¡ como
          por otros pa¡ses que pudieran estar en condici¢n de hacerlo, de
          incentivos apropiados, fiscales o de otra ¡ndole, para estimular la
          transferencia de tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales por las
          empresas, en particular a los pa¡ses en desarrollo, como elemento
          integrante del desarrollo sostenible;

    ii)   Facilitaci¢n del acceso a las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales
          protegidas por patentes y su transferencia, en particular a los
pa¡ses
          en desarrollo; 

   iii)   Compra de patentes y licencias en condiciones comerciales para su
          transferencia a los pa¡ses en desarrollo en condiciones no
comerciales
          como parte de la cooperaci¢n para el desarrollo sostenible, teniendo
          en cuenta la necesidad de proteger los derechos de propiedad
          intelectual;

    iv)   En cumplimiento de las convenciones internacionales pertinentes a
que
          se hayan adherido los Estados, y con arreglo a las circunstancias
          espec¡ficas reconocidas por ellas, tomar medidas para impedir el
abuso
          de los derechos de propiedad intelectual, incluidas las normas
          relativas a su adquisici¢n mediante un r‚gimen vinculante de
          concepci¢n de licencias, con sujeci¢n al pago de una indemnizaci¢n
          equitativa y suficiente;

     v)   Suministro de recursos financieros para adquirir tecnolog¡as
          ecol¢gicamente racionales a fin de que los pa¡ses en desarrollo en
          particular puedan aplicar medidas para promover el desarrollo
          sostenible que, en caso contrario, les impondr¡an una carga especial
o
          desmesurada;

     f)   Elaborar mecanismos para el acceso, en particular, de los pa¡ses en
desarrollo, a tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales, y para su transferencia a
esos pa¡ses, teniendo en cuenta al mismo tiempo la evoluci¢n del proceso de
negociaci¢n de un c¢digo internacional de conducta para la transferencia de
tecnolog¡a, como decidi¢ la UNCTAD en su octavo per¡odo de sesiones celebrado
en
Cartagena de Indias (Colombia), en febrero de 1992.

c)             Mejoramiento de la capacidad de desarrollo y gesti¢n de
tecnolog¡as
     ecol¢gicamente racionales

34.19.  Se deber¡an establecer o fortalecer marcos en los planos subregional,
regional e internacional para el desarrollo, la transferencia y la aplicaci¢n
de
tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales y de los conocimientos t‚cnicos
especializados correspondientes, con especial atenci¢n a las necesidades de
los
pa¡ses en desarrollo, incorporando dichas funciones en ¢rganos ya existentes. 
Dichos marcos facilitar¡an iniciativas de los pa¡ses desarrollados y los
pa¡ses
en desarrollo para estimular la investigaci¢n, el desarrollo y la
transferencia
de tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales, en gran parte mediante mancomunaci¢n
de esfuezos dentro de los pa¡ses y entre ellos, as¡ como entre la comunidad
cient¡fica y tecnol¢gica, la industria y los gobiernos.

34.20.  Se deber¡a fomentar la capacidad nacional de evaluaci¢n, desarrollo,
gesti¢n y aplicaci¢n de nuevas tecnolog¡as.  Esto obligar  a fortalecer las
instituciones existentes, capacitar al personal en todos los niveles y educar
a
los usuarios finales de la tecnolog¡a.

d)   Establecimiento de una red de colaboraci¢n de centros de investigaci¢n

34.21.  Deber¡a establecerse una red de colaboraci¢n de centros de
investigaci¢n
nacionales, subregionales, regionales e internacionales en la esfera de la
tecnolog¡a ecol¢gicamente racional para mejorar el acceso a las tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales y su desarrollo, gesti¢n y transferencia, incluidas
la
transferencia y la cooperaci¢n entre pa¡ses en desarrollo y entre pa¡ses
desarrollados y pa¡ses en desarrollo, principalmente sobre la base de los
centros subregionales o regionales de investigaci¢n, desarrollo y demostraci¢n
ya existentes que est n vinculados a las instituciones nacionales, en estrecha
cooperaci¢n con el sector privado.

e)   Apoyo a los programas de cooperaci¢n y asistencia

34.22.  Se deber¡a prestar apoyo a los programas de cooperaci¢n y asistencia,
incluidos los que ofrecen los organismos de las Naciones Unidas, las
organizaciones internacionales y otras organizaciones p£blicas y privadas
competentes, en particular a los pa¡ses en desarrollo, en las esferas de la
investigaci¢n y el desarrollo y la creaci¢n de capacidad tecnol¢gica y de
recursos humanos en las esferas de la capacitaci¢n, el mantenimiento, la
evaluaci¢n de las necesidades tecnol¢gicas nacionales, las evaluaciones del
impacto ambiental y la planificaci¢n del desarrollo sostenible.

34.23.  Tambi‚n se deber¡a prestar apoyo a los programas nacionales,
subregionales, regionales, multilaterales y bilaterales de investigaci¢n
cient¡fica, difusi¢n de informaci¢n y desarrollo de la tecnolog¡a entre los
pa¡ses en desarrollo, incluso mediante la participaci¢n de empresas e
instituciones de investigaci¢n p£blicas y privadas, as¡ como la financiaci¢n
de
programas de cooperaci¢n t‚cnica entre pa¡ses en desarrollo en esta esfera. 
Ello deber¡a llevar aparejada la creaci¢n de v¡nculos entre esos elementos
para
asegurar una m xima eficacia en lo referente al conocimiento, la divulgaci¢n y
la aplicaci¢n de tecnolog¡as para el desarrollo sostenible.

34.24.  La formulaci¢n de programas mundiales, subregionales y regionales
deber¡a incluir la determinaci¢n y evaluaci¢n de las prioridades regionales,
subregionales y nacionales basadas en las necesidades.  Los planes y estudios
para fundamentar estos programas deber¡an servir de base para una posible
financiaci¢n por parte de los bancos multilaterales de desarrollo, las
organizaciones bilaterales, las entidades del sector privado y las
organizaciones no gubernamentales.

34.25.  Se deber¡an patrocinar visitas de expertos id¢neos de pa¡ses en
desarrollo en la esfera de las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales que
actualmente est‚n trabajando en instituciones de pa¡ses desarrollados, y
facilitar el regreso voluntario de dichos expertos a sus pa¡ses.

f)   Evaluaci¢n tecnol¢gica en apoyo a la gesti¢n de tecnolog¡as
ecol¢gicamente
     racionales

34.26.  La comunidad internacional, en particular los organismos de las
Naciones
Unidas, las organizaciones internacionales y otras organizaciones competentes,
as¡ como organizaciones privadas, deber¡an cooperar en el intercambio de
experiencias y en el fomento de la capacidad para la evaluaci¢n de necesidades
tecnol¢gicas, sobre todo en los pa¡ses en desarrollo, a fin de que ‚stos
puedan
hacer elecciones basadas en tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales.  Para tal
fin
deber¡an:

     a)   Crear una capacidad de evaluaci¢n tecnol¢gica para la gesti¢n de
tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales, incluida la evaluaci¢n de los efectos
sobre el medio ambiente y los riesgos que entra¤an para ‚ste, teniendo
debidamente en cuenta las salvaguardias adecuadas en materia de transferencia
de
tecnolog¡as sujetas a prohibiciones por razones ecol¢gicas o sanitarias;

     b)   Fortalecer la red internacional de centros regionales, subregionales
o
nacionales de evaluaci¢n de la tecnolog¡a ecol¢gicamente racional, junto con
centros de intercambio de informaci¢n, con objeto de aprovechar las fuentes de
evaluaci¢n tecnol¢gica antes mencionadas en beneficio de todas las naciones. 
Estos centros, en principio, podr¡an brindar asesoramiento e impartir
capacitaci¢n en situaciones nacionales definidas y fomentar la creaci¢n de
capacidad nacional en materia de evaluaci¢n de la tecnolog¡a ecol¢gicamente
racional.  Deber¡a estudiarse, seg£n procediera, la posibilidad de encomendar
esa actividad a las organizaciones regionales ya existentes antes de crear
instituciones totalmente nuevas, y tambi‚n deber¡a estudiarse, seg£n
procediera,
la financiaci¢n de esta actividad mediante asociaciones entre el sector
p£blico
y el privado.

g)   Mecanismos y asociaciones de colaboraci¢n

34.27.  Se deber¡an promover acuerdos de colaboraci¢n a largo plazo entre
empresas de pa¡ses desarrollados y de pa¡ses en desarrollo con objeto de
desarrollar tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales.  Las empresas
transnacionales, como depositarias de conocimientos t‚cnicos poco difundidos
necesarios para la protecci¢n y el mejoramiento del medio ambiente, tienen una
funci¢n y un inter‚s especiales en la promoci¢n de la cooperaci¢n en materia
de
transferencia de tecnolog¡a, ya que constituyen importantes cauces para dicha
transferencia, y para crear una reserva de recursos humanos capacitados y
fortalecer la infraestructura necesaria.

34.28.  Se deber¡an promover empresas mixtas de proveedores y beneficiarios de
tecnolog¡as, teniendo en cuenta las prioridades de pol¡tica y los objetivos de
los pa¡ses en desarrollo.  Junto con la inversi¢n extranjera directa, esas
empresas mixtas podr¡an constituir importantes cauces para la transferencia de
tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales.  Mediante dichas empresas mixtas e
inversiones directas, ser¡a posible transferir y mantener pr cticas racionales
de ordenaci¢n del medio ambiente.

Medios de ejecuci¢n

Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

34.29.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este cap¡tulo ascender  a
una
cifra de 450 a 600 millones de d¢lares, que la comunidad internacional
suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas
estimaciones
son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por
los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.


                                    Cap¡tulo 35

                     LA CIENCIA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

                                   INTRODUCCION

35.1.  El presente cap¡tulo se concentra en el papel y la utilizaci¢n de las
ciencias en apoyo de la ordenaci¢n prudente del medio ambiente y el desarrollo
en pro de la supervivencia diaria y el desarrollo futuro de la humanidad.  Las
 reas de programas que se proponen en este cap¡tulo son muy amplias a fin de
apoyar las necesidades cient¡ficas concretas individualizadas en los dem s
cap¡tulos del Programa 21.  Una de las funciones de las ciencias debe ser la
de
suministrar informaci¢n para permitir una mejor formulaci¢n y selecci¢n de las
pol¡ticas relativas al medio ambiente y al desarrollo en el proceso de
adopci¢n
de decisiones.  Para cumplir ese requisito, ser  indispensable acrecentar el
conocimiento de las ciencias, mejorar las evaluaciones cient¡ficas a largo
plazo, fortalecer la capacidad cient¡fica en todos los pa¡ses y lograr que las
ciencias tengan en cuenta las necesidades que vayan surgiendo.

35.2.  Los cient¡ficos comprenden mejor ahora las posibles tendencias en
esferas
como el cambio clim tico, el aumento de la tasa de consumo de recursos, las
tendencias demogr ficas y la degradaci¢n del medio ambiente.  Es preciso tener
en cuenta los cambios que se producen en esas y otras esferas al elaborar
estrategias de desarrollo a largo plazo.  Como primera medida para mejorar la
base cient¡fica de esas estrategias, es preciso comprender mejor la tierra,
los
oc‚anos, la atm¢sfera y la acci¢n interconectada de los ciclos de aguas,
nutrientes y biogeoqu¡micos y de las corrientes de energ¡a que forman parte
del
sistema Tierra.  Esto es indispensable para calcular en forma m s exacta la
capacidad de sustentaci¢n del planeta y sus posibilidades de recuperaci¢n
frente
a las numerosas tensiones a que lo someten las actividades humanas.  Las
ciencias pueden proporcionar ese conocimiento mediante una investigaci¢n m s a
fondo de los procesos ecol¢gicos y mediante la aplicaci¢n de los instrumentos
modernos y eficientes de que se dispone actualmente, como los dispositivos de
teleobservaci¢n, los instrumentos electr¢nicos de vigilancia y la capacidad de
c lculo con computadoras y de elaboraci¢n de modelos.  Las ciencias desempe¤an
un importante papel en la tarea de vincular la importancia b sica del planeta
Tierra como sustentador de la vida con estrategias adecuadas de desarrollo
basadas en que el planeta siga funcionando.  Las ciencias deben seguir
desempe¤ando un papel cada vez m s importante en el aumento de la eficiencia
del
aprovechamiento de los recursos y en hallar nuevas pr cticas, recursos y
opciones de desarrollo.  Es necesario que las ciencias reeval£en y promuevan
constantemente tendencias menos intensas de utilizaci¢n de recursos, incluida
la
utilizaci¢n de menos energ¡a en la industria, la agricultura y el transporte. 
As¡ pues, las ciencias est n pasando a ser, cada vez en mayor medida, un
componente indispensable de la b£squeda de posibles formas de lograr el
desarrollo sostenible.

35.3.  Deber¡an aplicarse los conocimientos cient¡ficos para articular y
apoyar
las metas del desarrollo sostenible mediante la evaluaci¢n cient¡fica de la
situaci¢n actual y de las perspectivas futuras del sistema Tierra.  Dichas
evaluaciones, basadas en innovaciones actuales y futuras de las ciencias,
deber¡an utilizarse en el proceso de adopci¢n de decisiones, as¡ como en los
procesos de interacci¢n entre las ciencias y la formulaci¢n de pol¡ticas.  Es
necesaria una mayor aportaci¢n de las ciencias para aumentar los conocimientos
y
facilitar la integraci¢n de la ciencia y la sociedad.  Tambi‚n ser  preciso
aumentar la capacidad cient¡fica para lograr esos objetivos, especialmente en
los pa¡ses en desarrollo.  Es important¡simo que los cient¡ficos de los pa¡ses
en desarrollo participen plenamente en los programas internacionales de
investigaci¢n cient¡fica que se ocupan de los problemas del medio ambiente y
el
desarrollo a nivel mundial, de manera que todos los pa¡ses participen en pie
de
igualdad en las negociaciones sobre cuestiones relativas al medio ambiente y
el
desarrollo en el mundo.  Ante las amenazas de da¤os ambientales irreversibles,
la falta de conocimientos cient¡ficos no debe ser excusa para postergar la
adopci¢n de medidas que se justifican de por s¡.  El enfoque basado en el
principio de la precauci¢n podr¡a suministrar una base cient¡fica s¢lida para
la
formulaci¢n de pol¡ticas relativas a sistemas complejos que a£n no se
comprenden
plenamente y cuyas consecuencias no se pueden predecir todav¡a.

35.4.  Las  reas de programas que se ajustan a las conclusiones y
recomendaciones de la Conferencia Internacional sobre un Programa de Ciencia
para el Medio Ambiente y el Desarrollo en el siglo XXI (ASCEND 21) son las
siguientes:

     a)   Refuerzo de la base cient¡fica para la ordenaci¢n sostenible;

     b)   Aumento de los conocimientos cient¡ficos;

     c)   Mejoramiento de la evaluaci¢n cient¡fica a largo plazo;

     d)   Aumento de la capacidad cient¡fica.


                                AREAS DE PROGRAMAS

         A.  Refuerzo de la base cient¡fica para la ordenaci¢n sostenible

Bases para la acci¢n

35.5.  El desarrollo sostenible exige tener perspectivas a plazo m s largo,
integrar los efectos locales y regionales de los cambios a nivel mundial en el
proceso de desarrollo y utilizar los mejores conocimientos cient¡ficos y
tradicionales disponibles.  El proceso de desarrollo se debe evaluar
constantemente, a la luz de los resultados de la investigaci¢n cient¡fica, con
el fin de asegurar que la utilizaci¢n de recursos tenga menores repercusiones
en
los sistemas ecol¢gicos.  Aun as¡, el futuro es incierto y se producir n
sorpresas.  En consecuencia, las pol¡ticas acertadas de ordenaci¢n del medio
ambiente y el desarrollo deben ser s¢lidas desde el punto de vista cient¡fico
y
contemplar diversas opciones para asegurar la flexibilidad de la respuesta. 
El
enfoque basado en el principio de la precauci¢n es importante.  Con frecuencia
hay falta de comunicaci¢n entre los cient¡ficos, los encargados de la
formulaci¢n de pol¡ticas y el p£blico en general, cuyos intereses son
expresados
por las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.  Se requiere una
mejor comunicaci¢n entre los cient¡ficos, los encargados de la adopci¢n de
decisiones y el p£blico en general.

Objetivos

35.6.  El objetivo principal consiste en que cada pa¡s determine, con el apoyo
de las organizaciones internacionales a las que se solicite, la situaci¢n de
sus
conocimientos cient¡ficos y de sus necesidades y prioridades de investigaci¢n
a
fin de lograr, lo antes posible, mejoras considerables en las esferas
siguientes:
               a)   Ampliaci¢n en gran escala de la base cient¡fica y
fortalecimiento de
la capacidad cient¡fica y de investigaci¢n de los pa¡ses en desarrollo,
especialmente en esferas pertinentes al medio ambiente y el desarrollo;

     b)   Formulaci¢n de pol¡ticas sobre el medio ambiente y el desarrollo,
sobre la base de las mejores evaluaciones y conocimientos cient¡ficos y
teniendo
en cuenta la necesidad de acrecentar la cooperaci¢n internacional y la
relativa
incertidumbre respecto de los diversos procesos y opciones de que se trata;

     c)   Interacci¢n entre las ciencias y el proceso de adopci¢n de
decisiones,
utilizando el enfoque basado en el principio de la precauci¢n, cuando proceda,
para modificar las pautas actuales de producci¢n y consumo a fin de ganar
tiempo
para disminuir la incertidumbre respecto de la selecci¢n entre las diversas
opciones;

     d)   Elaboraci¢n de conocimientos, especialmente de conocimientos
aut¢ctonos y locales, y su incorporaci¢n a la capacidad de diversos ambientes
y
culturas para lograr niveles sostenidos de desarrollo, teniendo en cuenta la
relaci¢n que existe entre las condiciones en los planos nacional, regional e
internacional;

     e)   Aumento de la cooperaci¢n entre cient¡ficos mediante la promoci¢n de
actividades y programas interdisciplinarios de investigaci¢n; 

     f)   Participaci¢n popular en la fijaci¢n de prioridades y en la adopci¢n
de decisiones relativas al desarrollo sostenible.

Actividades

35.7.  Los pa¡ses, con la asistencia de las organizaciones internacionales a
las
que se solicite, deber¡an emprender las actividades siguientes:

     a)   Preparar un inventario de datos de ciencias naturales y sociales
pertinentes para la promoci¢n del desarrollo sostenible;

     b)   Determinar sus necesidades y prioridades de investigaci¢n en el
contexto de las actividades internacionales de investigaci¢n;

     c)   Fortalecer y crear los mecanismos institucionales pertinentes, al
m s
alto nivel local, nacional, subregional y regional y dentro del sistema de las
Naciones Unidas, a fin de elaborar una base cient¡fica m s s¢lida para mejorar
la formulaci¢n de pol¡ticas relativas al medio ambiente y el desarrollo que
sean
compatibles con los objetivos del desarrollo sostenible a largo plazo.  Se
deber¡an ampliar las investigaciones que se llevan a cabo actualmente en esta
esfera a fin de lograr una mayor participaci¢n del p£blico para fijar metas
sociales a largo plazo en la formulaci¢n de modelos hipot‚ticos de desarrollo
sostenible;

     d)   Elaborar, aplicar e instituir los instrumentos necesarios para el
desarrollo sostenible con respecto a lo siguiente:

     i)   Indicadores de la calidad de la vida que abarquen, por ejemplo, la
          salud, la educaci¢n, el bienestar social, el estado del medio
ambiente
          y la econom¡a;

    ii)             Criterios econ¢micos respecto del desarrollo
ecol¢gicamente racional y
          estructuras nuevas y perfeccionadas de incentivos para mejorar la
          ordenaci¢n de los recursos;

   iii)   Formulaci¢n de pol¡ticas ambientales a largo plazo, gesti¢n de
riesgos
          y evaluaci¢n de las tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales;

     e)   Reunir, analizar e integrar los datos sobre los v¡nculos entre el
estado de los ecosistemas y la salud de las comunidades humanas a fin de
mejorar
el conocimiento de los costos y beneficios de las diferentes pol¡ticas y
estrategias de desarrollo en relaci¢n con la salud y el medio ambiente,
especialmente en los pa¡ses en desarrollo;

     f)   Hacer estudios cient¡ficos de las formas de lograr, en los planos
nacional y regional, el desarrollo sostenible, utilizando metodolog¡as
comparables y complementarias.  Dichos estudios, coordinados con una labor
cient¡fica a nivel internacional, deber¡an hacerse en gran medida con la
participaci¢n de expertos locales y encomendarse a equipos multidisciplinarios
procedentes de redes o centros regionales de investigaci¢n, seg£n proceda y
teniendo en cuenta la capacidad nacional y la disponibilidad de recursos;

     g)   Mejorar la capacidad para determinar el orden de prioridad de las
investigaciones cient¡ficas en los planos, regional y mundial a fin de atender
a
las necesidades del desarrollo sostenible.  Es este un proceso de
investigaci¢n
que supone emitir juicios cient¡ficos sobre los beneficios a corto y a largo
plazo y sobre posibles costos y riesgos a largo plazo.  Deber¡a ser adaptable
y
tener en cuenta las necesidades observadas y llevarse a cabo mediante una
metodolog¡a de evaluaci¢n de los riesgos que sea transparente y de uso f cil; 

     h)   Elaborar m‚todos para vincular los resultados de las ciencias
formales
con los conocimientos tradicionales de las diferentes culturas.  Los m‚todos
deber¡an ser sometidos a prueba utilizando estudios experimentales.  Se
deber¡an
elaborar en el plano local y concentrar en los v¡nculos que existen entre los
conocimientos tradicionales de los grupos ind¡genas y la correspondiente
"ciencia avanzada" actual, con especial hincapi‚ en la divulgaci¢n y
aplicaci¢n
de los resultados en pro de la protecci¢n del medio ambiente y el desarrollo
sostenible.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

35.8. La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 150 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 30 millones de d¢lares
que
la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones
de
favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar. 

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

35.9.  Los medios cient¡ficos y tecnol¢gicos comprenden lo siguiente:

               a)   Prestar apoyo a nuevos programas de investigaci¢n
cient¡fica,
incluidos sus aspectos socioecon¢micos y humanos, en los planos nacional,
subregional, regional y mundial, con el fin de complementar y alentar la
sinergia entre pr cticas y conocimientos cient¡ficos tradicionales y
convencionales y de fortalecer la investigaci¢n interdisciplinaria relativa a
la
degradaci¢n y rehabilitaci¢n del medio ambiente;

     b)   Establecer modelos de demostraci¢n de diferentes tipos (por ejemplo,
condiciones socioecon¢micas y ambientales) para estudiar la metodolog¡a y
formular directrices;

     c)   Prestar apoyo a la elaboraci¢n de m‚todos de evaluaci¢n de los
riesgos
relativos para ayudar a los encargados de formular pol¡ticas a determinar el
orden de prioridad de las investigaciones cient¡ficas.


                   B.  Aumento de los conocimientos cient¡ficos

Bases para la acci¢n

35.10.  Para fomentar el desarrollo sostenible se requiere un conocimiento
cabal
de la capacidad de sustentaci¢n de la Tierra y de los procesos que podr¡an
menoscabar o acrecentar su capacidad para sustentar la vida.  El medio
ambiente
mundial est  cambiando con m s rapidez que en cualquier otra ‚poca en los
siglos
recientes; como consecuencia de ello, cabe esperar sorpresas, y en el pr¢ximo
siglo tal vez se produzcan importantes cambios ecol¢gicos.  Al mismo tiempo,
el
consumo humano de energ¡a, agua y otros recursos no renovables est 
aumentando,
tanto per c pita como en total, y se pueden producir grandes d‚ficit en muchas
partes del mundo, aun cuando las condiciones ambientales no experimentaran
cambios.  Los procesos sociales est n sujetos a m£ltiples variaciones en el
tiempo y el espacio, las regiones y las culturas.  Estos procesos influyen en
la
evoluci¢n de las condiciones ecol¢gicas y, a su vez, reciben la influencia de
‚stas.  Los factores humanos son las fuerzas propulsoras clave entre estos
intrincados conjuntos de relaciones y ejercen influencia directa en los
cambios
a nivel mundial.  En consecuencia, es indispensable el estudio de las
dimensiones humanas de las causas y consecuencias de los cambios ecol¢gicos y
de
las formas de desarrollo m s sostenibles.

Objetivos

35.11.  Un objetivo clave es mejorar y aumentar los conocimientos b sicos
acerca
de los v¡nculos entre los sistemas ecol¢gicos humanos y naturales y mejorar
los
instrumentos de an lisis y pron¢stico para comprender mejor los efectos en el
medio ambiente de las opciones de desarrollo mediante las siguientes
actividades: 

     a)   Ejecuci¢n de programas de investigaci¢n a fin de comprender mejor la
capacidad de sustentaci¢n de la Tierra condicionada por sus sistemas
naturales,
a saber, los ciclos biogeoqu¡micos, el sistema integrado por la atm¢sfera, el
oc‚ano, la biosfera y la criosfera, la biosfera y la diversidad biol¢gica, el
ecosistema agr¡cola y otros ecosistemas terrestres y acu ticos;

     b)   Elaboraci¢n y aplicaci¢n de nuevos instrumentos de an lisis y
pron¢stico para evaluar en forma m s exacta las formas en que los sistemas
naturales de la Tierra son influidos, cada vez en mayor medida, por las
actividades humanas, tanto deliberadas como involuntarias, y los efectos y las
consecuencias de esas acciones y tendencias;
               c)   Integraci¢n de las ciencias f¡sicas, econ¢micas y sociales
a fin de
comprender mejor los efectos del comportamiento econ¢mico y social en el medio
ambiente y de la degradaci¢n ambiental en las econom¡as locales y mundiales.

Actividades

35.12.  Se deber¡an llevar a cabo las actividades siguientes:

     a)   Organizar una red amplia de vigilancia para describir los ciclos
(por
ejemplo, los ciclos mundiales, biogeoqu¡micos e hidrol¢gicos), someter a
prueba
las hip¢tesis relativas a su comportamiento, y mejorar las investigaciones
sobre
la interacci¢n entre los diversos ciclos mundiales y sus consecuencias en los
planos nacional, subregional, regional y mundial como gu¡as de la tolerancia y
la vulnerabilidad;

     b)   Prestar apoyo a los programas de observaci¢n e investigaci¢n en los
planos nacional, subregional, regional e internacional de la qu¡mica
atmosf‚rica
mundial y las fuentes y los sumideros de gases termoactivos y lograr que los
resultados se presenten en forma inteligible y accesible al p£blico;

     c)   Prestar apoyo a los programas de investigaci¢n en los planos
nacional,
subregional, regional e internacional sobre los sistemas marinos y terrestres,
fortalecer las bases mundiales de datos terrestres de sus respectivos
componentes, ampliar los sistemas correspondientes para seguir de cerca su
evoluci¢n y mejorar la elaboraci¢n de modelos de pron¢stico del sistema Tierra
y
de sus subsistemas, incluida la elaboraci¢n de modelos del funcionamiento de
dichos sistemas en relaci¢n con los efectos de las actividades de diferente
intensidad del ser humano.  Los programas de investigaci¢n deber¡an incluir
los
programas mencionados en otros cap¡tulos del Programa 21 que prestan apoyo a
mecanismos de cooperaci¢n y armonizaci¢n de los programas de desarrollo sobre
los cambios mundiales;

     d)   Alentar la coordinaci¢n de misiones de sat‚lites, redes, sistemas y
procedimientos para elaborar y divulgar sus datos, y establecer v¡nculos con
los
usuarios de los datos de observaci¢n de la Tierra y con el Sistema de
Vigilancia
Mundial de las Naciones Unidas;

     e)   Desarrollar la capacidad de  pronosticar la reacci¢n de los
ecosistemas terrestres, costeros, marinos, de agua dulce y de la diversidad
biol¢gica a las perturbaciones a corto y a largo plazo del medio ambiente, y
desarrollar a£n m s las actividades ecol¢gicas de restauraci¢n;

     f)   Estudiar la funci¢n de la diversidad biol¢gica y la p‚rdida de
especies en el funcionamiento de los ecosistemas y el sistema mundial de
sustentaci¢n de la vida;

     g)   Iniciar un sistema mundial de observaci¢n de los par metros
necesarios
para la ordenaci¢n racional de los recursos de las zonas costeras y ampliar en
forma considerable los sistemas de vigilancia de la cantidad y calidad del
agua
dulce, especialmente en los pa¡ses en desarrollo; 

     h)   Elaborar sistemas de observaci¢n de la Tierra desde el espacio a fin
de lograr una comprensi¢n de la Tierra como sistema, lo que permitir  la
medici¢n integrada, constante y a largo plazo de la interacci¢n entre la
atm¢sfera, la hidrosfera y la litosfera, y elaborar un sistema de distribuci¢n
de datos que facilite la utilizaci¢n de los datos obtenidos mediante la
observaci¢n;

     i)   Elaborar y aplicar sistemas y tecnolog¡as que permitan reunir,
registrar y transmitir autom ticamente datos e informaci¢n a las bases de
datos
para supervisar los procesos marinos, terrestres y atmosf‚ricos y proporcionar
alerta anticipada de los desastres naturales;

     j)   Mejorar la contribuci¢n de las ciencias de la ingenier¡a a programas
multidisciplinarios de investigaci¢n sobre el sistema Tierra, en especial en
lo
relativo a aumentar la preparaci¢n para hacer frente a los desastres naturales
y
disminuir sus efectos negativos;

     k)   Intensificar las investigaciones para integrar las ciencias f¡sicas,
econ¢micas y sociales a fin de comprender mejor los efectos del comportamiento
econ¢mico y social en el medio ambiente y de la degradaci¢n del medio ambiente
en las econom¡as locales en la econom¡a mundial y, en particular:  

     i)   Hacer investigaciones sobre las actitudes y el comportamiento humano
          como fuerzas impulsoras para comprender las causas y consecuencias
del
          cambio ambiental y la utilizaci¢n de los recursos;

    ii)   Promover las investigaciones sobre las respuestas humanas,
econ¢micas
          y sociales al cambio del clima mundial;

     l)   Prestar apoyo al desarrollo de tecnolog¡as y sistemas nuevos y de
f cil uso que faciliten la integraci¢n de procesos f¡sicos, qu¡micos,
biol¢gicos, sociales y humanos multidisciplinarios que, a su vez, suministren
informaci¢n y conocimientos a los encargados de formular decisiones y al
p£blico
en general.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

35.13.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 2.000 millones de d¢lares, incluidos aproximadamente 1.500 millones de
d¢lares que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

35.14.  Los medios cient¡ficos y tecnol¢gicos comprenden lo siguiente:

     a)   Prestar apoyo a las actividades pertinentes de investigaci¢n
nacionales que se desarrollan en c¡rculos universitarios, institutos de
investigaci¢n y organizaciones no gubernamentales, y lograr la participaci¢n
activa de ‚stos en programas regionales y mundiales, especialmente en los
pa¡ses
en desarrollo;

     b)   Fomentar el uso de tecnolog¡as y sistemas facilitadores, como
supercomputadoras, tecnolog¡as de observaci¢n basadas en el espacio, la tierra
y
el oc‚ano, gesti¢n de datos y tecnolog¡as sobre base de datos y, en
particular,
elaborar y ampliar el sistema mundial de observaci¢n del clima.


            C.  Mejoramiento de la evaluaci¢n cient¡fica a largo plazo

Bases para la acci¢n

35.15.  La satisfacci¢n de las necesidades de investigaci¢n cient¡fica en la
esfera del medio ambiente y el desarrollo es s¢lo la primera etapa en el apoyo
que la ciencia puede proporcionar al proceso de desarrollo sostenible.  Los
conocimientos adquiridos pueden ser utilizados posteriormente para
proporcionar
evaluaciones cient¡ficas (auditor¡as) de la situaci¢n actual y de diversas
situaciones posibles en el futuro.  Ello supone que la biosfera debe
mantenerse
en un estado saludable y que es preciso disminuir las p‚rdidas de diversidad
biol¢gica.  Aunque muchos de los cambios ambientales a largo plazo que
posiblemente afecten a la poblaci¢n y la biosfera son de escala mundial, los
cambios que se consideran m s importantes son de nivel nacional y local.  Al
mismo tiempo, las actividades humanas en los planos local y regional a menudo
contribuyen a las amenazas en el plano mundial, por ejemplo, el agotamiento de
la capa de ozono estratosf‚rico.  As¡ pues, es necesario hacer evaluaciones y
proyecciones cient¡ficas en los planos mundial, regional y local.  Muchos
pa¡ses
y organizaciones ya han preparado informes sobre el medio ambiente y el
desarrollo en los que se pasa revista a las actuales condiciones y se indican
las tendencias del futuro.  Las evaluaciones en los planos regional y mundial,
que podr¡an aprovechar plenamente dichos informes, deber¡an ser de alcance m s
amplio e incluir los resultados de estudios detallados de las condiciones
futuras respecto de diversas hip¢tesis acerca de las posibles reacciones del
ser
humano en el futuro, utilizando los mejores modelos disponibles.  Todas las
evaluaciones deber¡an apuntar a determinar formas practicables de desarrollo
dentro de la capacidad de carga ecol¢gica y socioecon¢mica de cada regi¢n. 
Deber¡an aprovecharse a fondo los conocimientos tradicionales del medio
ambiente
local.

Objetivos

35.16.  El objetivo principal es proporcionar evaluaciones del estado actual y
de las tendencias de las cuestiones ambientales de desarrollo en los planos
nacional, subregional, regional y mundial sobre la base de los mejores
conocimientos cient¡ficos disponibles a fin de elaborar distintas estrategias,
teniendo en cuenta los conocimientos aut¢ctonos, para las diferentes escalas
de
tiempo y espacio que son necesarias en la formulaci¢n de pol¡ticas a
largo plazo.

Actividades

35.17.  Se deber¡an llevar a cabo las siguientes actividades:

     a)   Coordinar los sistemas actuales de reuni¢n de datos y estad¡sticas
pertinentes a las cuestiones relativas al desarrollo y al medio ambiente de
manera de apoyar, en forma ¢ptima, la elaboraci¢n de evaluaciones cient¡ficas
a
largo plazo, por ejemplo, datos sobre el agotamiento de recursos, corrientes
de
importaci¢n y exportaci¢n, utilizaci¢n de la energ¡a, efectos sobre la salud y
tendencias demogr ficas; aplicar los datos obtenidos mediante las actividades
determinadas en el  rea de programas B a las evaluaciones del medio ambiente a
escala mundial, regional y local; y promover la distribuci¢n amplia de las
evaluaciones de manera que sean comprensibles y abiertas a las necesidades del
p£blico; 

     b)   Elaborar una metodolog¡a para llevar a cabo auditor¡as en los planos
nacional y regional, as¡ como una auditor¡a en los planos mundial cada cinco
a¤os, en forma integrada.  Las auditor¡as normalizadas deber¡an contribuir a
perfeccionar las modalidades y el car cter del proceso de desarrollo,
examinando
especialmente la capacidad de los sistemas de sustentaci¢n de la vida en los
planos mundial y regional para atender a las necesidades de las formas de vida
humanas y no humanas y para determinar los sectores y recursos que son
vulnerables a una mayor degradaci¢n.  Esta tarea comprender¡a todas las
ciencias
pertinentes en los planos nacional, regional y mundial y ser¡a organizada por
entidades gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, universidades e
instituciones de investigaci¢n, con la asistencia de organizaciones
gubernamentales y no gubernamentales internacionales y ¢rganos de las Naciones
Unidas, seg£n proceda y sea necesario.  Se deber¡an poner a disposici¢n del
p£blico en general los resultados de esas auditor¡as.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

35.18.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 35 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 18 millones de d¢lares
que
la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones
de
favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.

35.19.  Con respecto a las actuales necesidades de datos en el marco del  rea
de
programas A, se suministrar  apoyo para la reuni¢n de datos y los sistemas de
alerta en el plano nacional.  Ello comprender¡a el establecimiento de bases de
datos, sistemas de informaci¢n y de presentaci¢n de informes, evaluaci¢n de
los
datos y difusi¢n del material en cada regi¢n.


                      D.  Aumento de la capacidad cient¡fica

Bases para la acci¢n

35.20.  Habida cuenta de la creciente importancia que tienen las ciencias en
relaci¢n con las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo, es necesario
aumentar y fortalecer la capacidad cient¡fica de todos los pa¡ses,
especialmente
de los pa¡ses en desarrollo, a fin de que participen plenamente en la
iniciaci¢n
de las actividades de investigaci¢n y desarrollo cient¡ficos en pro del
desarrollo sostenible.  Hay muchas maneras de aumentar la capacidad cient¡fica
y
tecnol¢gica.  Algunas de las m s importantes son las siguientes:  ense¤anza y
capacitaci¢n en materia de ciencia y tecnolog¡a, prestaci¢n de asistencia a
los
pa¡ses en desarrollo para mejorar las infraestructuras de investigaci¢n y
desarrollo que permitir¡an a los cient¡ficos trabajar en forma m s productiva;
concesi¢n de incentivos para alentar las actividades de investigaci¢n y
desarrollo y mayor utilizaci¢n de los resultados de estas actividades en los
sectores productivos de la econom¡a.  El aumento de la capacidad constituir¡a
tambi‚n la base para crear mayor conciencia en el p£blico y alentar una mejor
comprensi¢n de las ciencias.  Es necesario hacer especial hincapi‚ en que los
pa¡ses en desarrollo fortalezcan su propia capacidad para estudiar su base de
recursos y sus sistemas ecol¢gicos respectivos y para ordenarlos mejor con
objeto de hacer frente a los problemas en los planos nacional, regional y
mundial.  Adem s, habida cuenta de la envergadura y complejidad de los
problemas
ambientales en el plano mundial, es evidente en todo el mundo que es necesario
contar con m s especialistas en diversas disciplinas.

Objetivos

35.21.  El objetivo fundamental es mejorar la capacidad cient¡fica de todos
los
pa¡ses, en especial los pa¡ses en desarrollo, con respecto a lo siguiente:

     a)   Actividades de ense¤anza y capacitaci¢n y servicios e instalaciones
para las actividades de investigaci¢n y desarrollo en el plano local, y
desarrollo de recursos humanos en disciplinas cient¡ficas b sicas y ciencias
relacionadas con el medio ambiente, utilizando, cuando proceda, los
conocimientos tradicionales y locales adecuados de la sostenibilidad;

     b)   Aumento considerable, para el a¤o 2000, del n£mero de cient¡ficos,
en
especial de mujeres cient¡ficas, en los pa¡ses en desarrollo en que
actualmente
son insuficientes;

     c)   Disminuci¢n considerable del ‚xodo de cient¡ficos procedentes de
pa¡ses en desarrollo y est¡mulos para que regresen los que se han ido; 

     d)   Mejoramiento del acceso de cient¡ficos y encargados de adoptar
decisiones a la informaci¢n pertinente, con el objeto de mantener mejor
informado al p£blico y lograr su participaci¢n en la adopci¢n de decisiones;

     e)   Participaci¢n de cient¡ficos en programas de investigaci¢n sobre el
medio ambiente y el desarrollo en los planos nacional, regional y mundial,
incluidas investigaciones multidisciplinarias;

     f)   Actualizaci¢n acad‚mica peri¢dica de cient¡ficos de pa¡ses en
desarrollo en sus respectivas esferas de competencia.

Actividades

35.22.  Deber¡an llevarse a cabo las actividades siguientes:

     a)   Fomentar la ense¤anza y la formaci¢n de los cient¡ficos, no s¢lo en
sus respectivas disciplinas, sino tambi‚n en la capacidad para determinar,
racionalizar e incorporar valores ambientales en los proyectos de
investigaci¢n
y desarrollo; lograr que se establezca una base s¢lida en los sistemas
naturales, la ecolog¡a y la ordenaci¢n de los recursos, y formar especialistas
que puedan trabajar en programas interdisciplinarios relacionados con el medio
ambiente y el desarrollo, incluso en la esfera de las ciencias sociales
aplicadas;

     b)   Fortalecer la infraestructura cient¡fica en escuelas, universidades
e
instituciones de investigaci¢n, especialmente en los pa¡ses en desarrollo,
proporcionando el equipo cient¡fico apropiado y facilitando el acceso a las
actuales publicaciones cient¡ficas, a fin de que esos pa¡ses puedan formar y
mantener un n£mero suficiente de cient¡ficos id¢neos;
               c)   Elaborar y ampliar bases de datos cient¡ficos y
tecnol¢gicos en el
plano nacional, procesar los datos en formatos y sistemas unificados y
permitir
el f cil acceso a las bibliotecas depositarias de las redes regionales de
informaci¢n cient¡fica y tecnol¢gica.  Promover el suministro de informaci¢n
cient¡fica y tecnol¢gica y de bases de datos a centros de datos mundiales o
regionales y sistemas de redes;

     d)   Organizar y ampliar las redes de informaci¢n cient¡fica y
tecnol¢gica
en los planos regional y mundial, vinculadas a las bases nacionales de datos
cient¡ficos y tecnol¢gicos; reunir, elaborar y difundir informaci¢n procedente
de programas cient¡ficos en los planos regional y mundial; ampliar las
actividades para reducir los obst culos que se oponen a la informaci¢n debido
a
diferencias ling¡sticas; aumentar las aplicaciones, especialmente en los
pa¡ses
en desarrollo, de sistemas de recuperaci¢n de informaci¢n por computadora a
fin
de poder hacer frente al aumento de la literatura cient¡fica;

     e)   Organizar, reforzar y forjar nuevos v¡nculos entre el personal
especializado en los planos nacional, regional y mundial para fomentar el
intercambio pleno y abierto de informaci¢n y de datos cient¡ficos y
tecnol¢gicos, as¡ como para facilitar la asistencia t‚cnica relativa al
desarrollo ecol¢gicamente racional y sostenible.  Ello se har  mediante la
organizaci¢n de mecanismos para compartir investigaciones b sicas y el
mejoramiento y organizaci¢n de redes y centros internacionales, incluida la
vinculaci¢n regional con bases de datos cient¡ficos nacionales para fines de
investigaci¢n, capacitaci¢n y vigilancia.  Dichos mecanismos deber¡an apuntar
a
mejorar la cooperaci¢n t‚cnica entre los cient¡ficos especializados en el
medio
ambiente de diferentes pa¡ses en desarrollo y a crear v¡nculos s¢lidos en los
planos nacional y regional entre la industria y las instituciones de
investigaci¢n;

     f)   Mejorar y crear nuevos v¡nculos entre las redes actuales de
especialistas en ciencias naturales y sociales y universidades en el plano
internacional a fin de fortalecer la capacidad nacional en la formulaci¢n de
opciones de pol¡tica en la esfera del medio ambiente y el desarrollo;

     g)   Reunir, analizar y publicar informaci¢n acerca de los conocimientos
aut¢ctonos sobre el medio ambiente y el desarrollo y prestar asistencia a las
comunidades que posean dichos conocimientos para poder aprovecharlos.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos 

35.23.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 750 millones de d¢lares, incluidos aproximadamente 470 millones de
d¢lares
que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

35.24.  Los medios cient¡ficos y tecnol¢gicos comprenden lo siguiente: 
aumentar
y reforzar las redes y centros regionales multidisciplinarios de investigaci¢n
y
capacitaci¢n aprovechando al m ximo las instalaciones existentes y los
sistemas
de apoyo conexos sobre desarrollo sostenible y tecnolog¡a en las regiones en
desarrollo, y promover y aprovechar el potencial de las iniciativas
independientes y las innovaciones y la capacidad empresarial aut¢ctonas.  La
funci¢n de estas redes y centros podr¡a abarcar, por ejemplo, lo siguiente:

     a)   Apoyar y coordinar la cooperaci¢n cient¡fica entre todos los pa¡ses
de
la regi¢n;

     b)   Establecer v¡nculos con centros de vigilancia y hacer evaluaciones
de
las condiciones ambientales y del desarrollo;

     c)   Apoyar y coordinar estudios nacionales sobre actividades en pro del
desarrollo sostenible;

     d)   Organizar la educaci¢n y capacitaci¢n en ciencias;

     e)   Establecer y mantener sistemas y bases de datos de informaci¢n,
vigilancia y evaluaci¢n.

c)   Aumento de la capacidad

35.25.  El aumento de la capacidad comprende lo siguiente:

     a)   Crear condiciones (por ejemplo, en lo relativo a sueldos, equipo y
bibliotecas) para que los cient¡ficos puedan trabajar en forma eficiente en
sus
pa¡ses de origen;

     b)   Mejorar la capacidad en los planos nacional, regional y mundial para
llevar a cabo investigaciones cient¡ficas y aplicar la informaci¢n cient¡fica
y
tecnol¢gica al desarrollo ecol¢gicamente racional y sostenible.  Esto
comprende
la necesidad de aumentar los recursos financieros que sean necesarios para las
redes de informaci¢n cient¡fica y tecnol¢gica en los planos mundial y
regional,
de manera que puedan funcionar en forma eficaz y eficiente para satisfacer las
necesidades cient¡ficas de los pa¡ses en desarrollo; asegurar el aumento de la
capacidad de la mujer mediante la participaci¢n de m s mujeres en las
actividades de investigaci¢n y de capacitaci¢n en materia de investigaciones.

                                    Cap¡tulo 36

         FOMENTO DE LA EDUCACION, LA CAPACITACION Y LA TOMA DE CONCIENCIA

                                   INTRODUCCION

36.1.  La educaci¢n, el aumento de la conciencia del p£blico y la capacitaci¢n
est n vinculados pr cticamente con todas las  reas del Programa 21, y a£n m s
de
cerca con las que se refieren a la satisfacci¢n de las necesidades b sicas, la
creaci¢n de las estructuras necesarias, los datos y la informaci¢n, la ciencia
y
la funci¢n que corresponde a los grupos principales.  En el presente cap¡tulo
se
formulan propuestas generales, en tanto que las sugerencias particulares
relacionadas con las cuestiones sectoriales aparecen en otros cap¡tulos.  De
la
Declaraci¢n y las recomendaciones de la Conferencia Intergubernamental de
Tbilisi sobre la Educaci¢n Ambiental 1/, organizada por la UNESCO y el PNUMA y
celebrada en 1977, se han tomado los principios fundamentales de las
propuestas
que figuran en el presente documento.

36.2.  Las  reas de programas descritas en el presente cap¡tulo son:

     a)   Reorientaci¢n de la educaci¢n hacia el desarrollo sostenible;

     b)   Aumento de la conciencia del p£blico;

     c)   Fomento de la capacitaci¢n.


                                AREAS DE PROGRAMAS

         A.  Reorientaci¢n de la educaci¢n hacia el desarrollo sostenible

Bases para la acci¢n

36.3.  Debe reconocerse que la educaci¢n - incluida la ense¤anza acad‚mica -
la
toma de conciencia del p£blico y la capacitaci¢n, configuran un proceso que
permite que los seres humanos y las sociedades desarrollen plenamente su
capacidad latente.  La educaci¢n es de importancia cr¡tica para promover el
desarrollo sostenible y aumentar la capacidad de las poblaciones para abordar
cuestiones ambientales y de desarrollo.  Si bien la educaci¢n b sica sirve de
fundamento para la educaci¢n en materia de medio ambiente y desarrollo, esta
£ltima debe incorporarse como parte fundamental del aprendizaje.  Tanto la
educaci¢n acad‚mica como la no acad‚mica son indispensables para modificar las
actitudes de las personas de manera que ‚stas tengan la capacidad de evaluar
los
problemas del desarrollo sostenible y abordarlos.  La educaci¢n es igualmente
fundamental para adquirir conciencia, valores y actitudes, t‚cnicas y
comportamiento ecol¢gicos y ‚ticos en consonancia con el desarrollo sostenible
y
que favorezcan la participaci¢n p£blica efectiva en el proceso de adopci¢n de
decisiones.  Para ser eficaz, la educaci¢n en materia de medio ambiente y
desarrollo debe ocuparse de la din mica del medio f¡sico/biol¢gico y del medio
socioecon¢mico y el desarrollo humano (que podr¡a comprender el desarrollo
espiritual), integrarse en todas las disciplinas y utilizar m‚todos acad‚micos
y
no acad‚micos y medios efectivos de comunicaci¢n.

Objetivos

36.4.  Reconociendo que los pa¡ses y las organizaciones regionales e
internacionales determinar n sus propias prioridades y plazos de aplicaci¢n de
conformidad con sus necesidades, pol¡ticas y programas, se proponen los
objetivos siguientes:

     a)   Apoyar las recomendaciones de la Conferencia Mundial sobre Educaci¢n
para Todos:  Satisfacci¢n de las necesidades b sicas de aprendizaje 2/
(Jomtien
(Tailandia), 5 a 9 de marzo de 1990), tratar de alcanzar el acceso universal a
la educaci¢n b sica, lograr, por medio de la ense¤anza acad‚mica y no
acad‚mica,
que por lo menos el 80% de las ni¤as y el 80% de los ni¤os en edad escolar
terminen la educaci¢n primaria, y reducir la tasa de analfabetismo entre los
adultos por lo menos a la mitad de su valor de 1990.  Las actividades deber¡an
centrarse en reducir los niveles altos de analfabetismo y en compensar la
falta
de oportunidades de recibir educaci¢n b sica de las mujeres con miras a lograr
que sus niveles de alfabetizaci¢n sean compatibles con los de los hombres;

     b)   Crear conciencia del medio ambiente y el desarrollo en todos los
sectores de la sociedad a escala mundial y a la mayor brevedad posible;

     c)   Procurar facilitar el acceso a la educaci¢n sobre el medio ambiente
y
el desarrollo, vinculada con la educaci¢n social, desde la edad escolar hasta
la
edad adulta en todos los grupos de poblaci¢n;

     d)   Promover la integraci¢n de conceptos ecol¢gicos y de desarrollo,
incluida la demograf¡a, en todos los programas de ense¤anza, en particular el
an lisis de las causas de los principales problemas ambientales y de
desarrollo
en un contexto local, recurriendo para ello a las pruebas cient¡ficas de mejor
calidad que se disponga y a otras fuentes apropiadas de conocimientos,
haciendo
especial hincapi‚ en el perfeccionamiento de la capacitaci¢n de los encargados
de adoptar decisiones a todos los niveles.

Actividades

36.5.  Reconociendo que los pa¡ses y las organizaciones regionales e
internacionales determinar n sus propias prioridades y plazos de aplicaci¢n de
conformidad con sus necesidades, pol¡ticas y programas, se proponen las
actividades siguientes:

     a) Se exhorta a todos los pa¡ses a que hagan suyas las recomendaciones de
la Conferencia de Jomtien y que traten de aplicar su marco de acci¢n. 
Quedar¡an
comprendidas en esa actividad la preparaci¢n de estrategias y actividades
nacionales para satisfacer las necesidades de ense¤anza b sica, universalizar
el
acceso y fomentar la equidad, ampliar los medios y el alcance de la educaci¢n,
preparar un contexto de pol¡tica de apoyo, movilizar recursos y fortalecer la
cooperaci¢n internacional para compensar las actuales disparidades econ¢micas,
sociales y por sexo que obstaculizan el logro de estos objetivos.  Las
organizaciones no gubernamentales pueden aportar una contribuci¢n importante a
la formulaci¢n y aplicaci¢n de programas educacionales, y esa capacidad
deber¡a
reconocerse;

     b)   Los gobiernos deber¡an procurar actualizar o preparar estrategias
destinadas a la integraci¢n en los pr¢ximos tres a¤os del medio ambiente y el
desarrollo como tema interdisciplinario en la ense¤anza a todos los niveles. 
Esa actividad deber¡a realizarse en cooperaci¢n con todos los sectores de la
sociedad.  En las estrategias se deber¡an formular pol¡ticas y actividades y
determinar necesidades, costos, medios y programas de ejecuci¢n, evaluaci¢n y
examen.  Se deber¡a iniciar un examen exhaustivo de los programas de estudios
a
fin de establecer un enfoque multidisciplinario, que abarque las cuestiones
ambientales y de desarrollo y sus aspectos y vinculaciones socioculturales y
demogr ficos.  Se deber¡an respetar debidamente las necesidades definidas por
la
comunidad y los diversos sistemas de conocimientos, incluidas la ciencia y la
sensibilidad cultural y social;

     c)   Se exhorta a los pa¡ses a que establezcan organismos consultivos
nacionales para la coordinaci¢n de la educaci¢n ecol¢gica o mesas redondas
representativas de diversos intereses, tales como el medio ambiente, el
desarrollo, la educaci¢n, la mujer y otros, y de las organizaciones no
gubernamentales, con el fin de estimular la colaboraci¢n, ayudar a movilizar
recursos y crear una fuente de informaci¢n y de coordinaci¢n para la
participaci¢n internacional.  Esos ¢rganos contribuir¡an a movilizar a los
distintos grupos de poblaci¢n y comunidades y facilitar sus actividades para
que
eval£en sus propias necesidades y adquieran las t‚cnicas necesarias para
elaborar y poner en pr ctica sus propias iniciativas en materia de medio
ambiente y desarrollo;

     d)   Se recomienda que las autoridades educacionales, con la asistencia
apropiada de grupos comunitarios o de las organizaciones no gubernamentales,
presten su colaboraci¢n o establezcan programas de formaci¢n previa al
servicio
y en el servicio para todos los maestros, administradores y planificadores de
la
ense¤anza, as¡ como para instructores no acad‚micos de todos los sectores,
teniendo en cuenta el car cter y los m‚todos de la educaci¢n sobre el medio
ambiente y el desarrollo y utilizando la experiencia pertinente de la
organizaciones no gubernamentales;

     e)   Las autoridades competentes deber¡an velar por que todas las
escuelas
recibieran ayuda en la elaboraci¢n de los planes de trabajo sobre actividades
ambientales, con la participaci¢n de los estudiantes y del personal.  Las
escuelas deber¡an estimular la participaci¢n de los escolares en estudios
locales y regionales sobre salud ambiental, incluso el agua potable, el
saneamiento y la alimentaci¢n y los ecosistemas, y en las actividades
pertinentes, vinculando ese tipo de estudios con los servicios e
investigaciones
realizados en parques nacionales, reservas de fauna y flora, sitios de valor
ecol¢gico protegidos, etc.;

     f)   Las autoridades educacionales deber¡an promover los m‚todos
pedag¢gicos de valor demostrado y la preparaci¢n de m‚todos pedag¢gicos
innovadores para su aplicaci¢n pr ctica.  Deber¡an reconocer asimismo el valor
de los sistemas de ense¤anza tradicional apropiados en las comunidades
locales;

     g)   Dentro de los pr¢ximos dos a¤os, el sistema de las Naciones Unidas
deber¡a iniciar un examen amplio de sus programas de educaci¢n, con inclusi¢n
de
la capacitaci¢n y la toma de conciencia del p£blico, con miras a evaluar
prioridades y reasignar recursos.  El Programa Internacional de Educaci¢n
Ambiental de la UNESCO y el PNUMA, en colaboraci¢n con los ¢rganos competentes
del sistema de las Naciones Unidas, los gobiernos, las organizaciones no
gubernamentales y otras entidades, deber¡a establecer un programa, en un plazo
de dos a¤os, para integrar las decisiones de la Conferencia en la estructura
existente de las Naciones Unidas, adaptado a las necesidades de educadores de
diferentes niveles y circunstancias.  Se deber¡a alentar a las organizaciones
regionales y las autoridades nacionales a que elaborasen programas y
oportunidades paralelos an logos analizando la forma de movilizar a los
distintos sectores de la poblaci¢n a fin de evaluar y encarar sus necesidades
en
materia de educaci¢n sobre el medio ambiente y el desarrollo;

               h)   Es necesario fortalecer, en un plazo de cinco a¤os, el
intercambio de
informaci¢n mediante el mejoramiento de la tecnolog¡a y los medios necesarios
para promover la educaci¢n sobre el medio ambiente y el desarrollo y la
conciencia del p£blico.  Los pa¡ses deber¡an cooperar entre s¡ y con los
diversos sectores sociales y grupos de poblaci¢n para preparar instrumentos
educacionales que abarquen cuestiones e iniciativas regionales en materia de
medio ambiente y desarrollo, utilizando materiales y recursos de aprendizaje
adaptados a sus propias necesidades;

     i)   Los pa¡ses podr¡an apoyar a las universidades y otras entidades y
redes terciarias en sus actividades de educaci¢n sobre el medio ambiente y el
desarrollo.  Se deber¡an ofrecer a todos los estudiantes cursos
interdisciplinarios.  Las redes de actividades regionales existentes y las
actividades de las universidades nacionales que promuevan la investigaci¢n y
los
criterios comunes de ense¤anza respecto del desarrollo sostenible deber¡an
fortalecerse, y se deber¡an establecer nuevas asociaciones y v¡nculos con los
sectores empresariales y otros sectores independientes, as¡ como con todos los
pa¡ses, con miras al intercambio de tecnolog¡a, experiencia pr ctica y
conocimientos;

     j)   Los pa¡ses, con la asistencia de organizaciones internacionales,
organizaciones no gubernamentales y otros sectores, podr¡an reforzar o crear
centros nacionales o regionales para la investigaci¢n y la educaci¢n
interdisciplinarias en las ciencias del medio ambiente y el desarrollo,
derecho
y gesti¢n de determinados problemas ambientales.  Dichos centros podr¡an ser
universidades o redes existentes en cada pa¡s o regi¢n, que promuevan la
cooperaci¢n en la investigaci¢n y en la difusi¢n de informaci¢n.  En el plano
mundial, el desempe¤o de esas funciones deber¡a encomendarse a las
instituciones
apropiadas;

     k)   Los pa¡ses deber¡an facilitar y promover las actividades de
ense¤anza
no acad‚mica en los planos local, regional y nacional mediante la cooperaci¢n
y
el apoyo de los esfuerzos de los instructores no acad‚micos y otras
organizaciones con base en la comunidad.  Los ¢rganos competentes del sistema
de
las Naciones Unidas, en colaboraci¢n con las organizaciones no
gubernamentales,
deber¡an fomentar el desarrolo de una red internacional para el logro de los
objetivos mundiales en materia de educaci¢n.  En los foros p£blicos y
acad‚micos
de los planos nacional y local se deber¡an examinar las cuestiones ambientales
y
de desarrollo y sugerir opciones sostenibles a los encargados de formular
pol¡ticas;

     l)   Las autoridades educacionales, con la colaboraci¢n apropiada de las
organizaciones no gubernamentales, incluidas las organizaciones de mujeres y
de
poblaciones ind¡genas, deber¡an promover todo tipo de programas de educaci¢n
de
adultos para fomentar la educaci¢n permanente en materia de medio ambiente y
desarrollo, utilizando como base de operaciones las escuelas primarias y
secundarias y centr ndose en los problemas locales.  Dichas autoridades y la
industria deber¡an estimular a las escuelas de comercio, industria y
agricultura
para que incluyeran temas de esa naturaleza en sus programas de estudios.  El
sector empresarial podr¡a incluir el desarrollo sostenible en sus programas de
ense¤anza y capacitaci¢n.  En los programas de posgrado se deber¡an incluir
cursos especialmente concebidos para capacitar a los encargados de adoptar
decisiones;

               m)   Los gobiernos y las autoridades educacionales deber¡an
promover las
oportunidades para la mujer en esferas no tradicionales y eliminar de los
programas de estudios los prejuicios en cuanto a las diferencias entre los
sexos.  Esto podr¡a lograrse mejorando las oportunidades de inscripci¢n, la
incorporaci¢n de la mujer, como estudiante o instructora, en programas
avanzados, la reforma de las disposiciones de ingreso y las normas de dotaci¢n
de personal docente y la creaci¢n de incentivos para establecer servicios de
guarder¡as infantiles, seg£n proceda.  Se deber¡a dar prioridad a la educaci¢n
de las adolescentes y a programas de alfabetizaci¢n de la mujer;

     n)   Los gobiernos deber¡an garantizar, mediante legislaci¢n si fuera
necesario, el derecho de las poblaciones ind¡genas a que su experiencia y
comprensi¢n acerca del desarrollo sostenible desempe¤aran una funci¢n en la
educaci¢n y capacitaci¢n;

     o)   Las Naciones Unidas podr¡an mantener una funci¢n de vigilancia y
evaluaci¢n respecto de las decisiones de la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en materia de educaci¢n y difusi¢n por
conducto de los organismos pertinentes de las Naciones Unidas.  En
coordinaci¢n
con los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales, seg£n proceda, las
Naciones Unidas deber¡an presentar y difundir las decisiones de distintas
maneras y velar por la aplicaci¢n y el examen constantes de las consecuencias
educacionales de las decisiones de la Conferencia, en particular mediante la
celebraci¢n de actos y conferencias pertinentes.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

36.6.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ser  de unos
8.000 a 9.000 millones de d¢lares aproximadamente, incluidos alrededor de
3.500 millones a 4.500 millones que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

36.7.  Teniendo en cuenta la situaci¢n de cada pa¡s, se podr¡a prestar m s
apoyo
a las actividades de educaci¢n, capacitaci¢n y toma de conciencia relacionadas
con el medio ambiente y el desarrollo, en los casos en que procediera,
mediante
la adopci¢n de medidas como las siguientes:

     a)   Asignaci¢n de mayor prioridad a esos sectores en las asignaciones
presupuestarias, protegi‚ndolos de las exigencias de las reducciones con fines

estructurales;

     b)   Traspaso de asignaciones dentro de los presupuestos de ense¤anza
vigentes para favorecer la ense¤anza primaria, con especial hincapi‚ en el
medio
ambiente y el desarrollo;

     c)   Fomento de condiciones en que las comunidades locales participen en
mayor medida en los gastos y las comunidades m s pr¢speras ayuden a las menos
favorecidas;

               d)   Obtenci¢n de fondos adicionales de donantes particulares
para
concentrarlos en los pa¡ses m s pobres y en los que las tasas de
alfabetizaci¢n
sean de menos del 40%;

     e)   Fomento del canje de deuda por actividades de ense¤anza;

     f)   Anulaci¢n de las restricciones sobre la ense¤anza privada y aumento
de
la corriente de fondos de las organizaciones no gubernamentales y hacia ellas,
incluidas las organizaciones populares en peque¤a escala;

     g)   Fomento de la utilizaci¢n eficaz de las instalaciones existentes,
por
ejemplo, con varios turnos en una escuela, y aprovechamiento pleno de las
universidades por televisi¢n y de otros tipos de ense¤anza a la distancia;

     h)   Utilizaci¢n de los medios de difusi¢n para fines de ense¤anza en
forma
gratuita o semigratuita;

     i)   Fomento de las relaciones de reciprocidad entre las universidades de
los pa¡ses desarrollados y de los pa¡ses en desarrollo.


                     B.  Aumento de la conciencia del p£blico

Bases para la acci¢n

36.8.  A£n hay muy poca conciencia de la interrelaci¢n existente entre todas
las
actividades humanas y el medio ambiente, debido a la insuficiencia o la
inexactitud de la informaci¢n.  Los pa¡ses en desarrollo en particular carecen
de la tecnolog¡a y los especialistas pertinentes.  Es necesario sensibilizar
al
p£blico sobre los problemas del medio ambiente y el desarrollo, hacerlo
participar en su soluci¢n y fomentar un sentido de responsabilidad personal
respecto del medio ambiente y una mayor motivaci¢n y dedicaci¢n respecto del
desarrollo sostenible.

Objetivo

36.9.  El objetivo consiste en aumentar la conciencia general del p£blico como
parte indispensable de una campa¤a mundial de educaci¢n para reforzar las
actitudes, los valores y las medidas compatibles con el desarrollo sostenible.

Es importante hacer hincapi‚ en el principio de hacer recaer la autoridad, la
responsabilidad y los recursos al nivel m s apropiado, dando preferencia a la
responsabilidad y el control locales para las actividades tendientes a
aumentar
la conciencia del p£blico.

Actividades

36.10.  Reconociendo que los pa¡ses y las organizaciones regionales e
internacionales determinar n sus propias prioridades y plazos de aplicaci¢n de
conformidad con sus necesidades, pol¡ticas y programas, se proponen las
siguientes actividades:

     a)   Los pa¡ses deber¡an fortalecer los organismos consultivos existentes
o
establecer otros nuevos de informaci¢n p£blica en materia de medio ambiente y
desarrollo y coordinar las actividades con las Naciones Unidas, las
organizaciones no gubernamentales y los medios de difusi¢n m s importantes. 
Deber¡an fomentar la participaci¢n del p£blico en los debates sobre pol¡ticas
y
evaluaciones ambientales.  Los gobiernos deber¡an facilitar y apoyar tambi‚n
la
formaci¢n de redes nacionales y locales de informaci¢n mediante los sistemas
ya
existentes;

     b)   El sistema de las Naciones Unidas deber¡a mejorar sus conductos de
divulgaci¢n mediante un examen de sus actividades de educaci¢n y
sensibilizaci¢n
del p£blico para promover una mayor participaci¢n y coordinaci¢n de todas las
partes del sistema, especialmente de sus organismos de informaci¢n y sus
operaciones nacionales y regionales.  Deber¡an hacerse estudios sistem ticos
de
los resultados de las campa¤as de difusi¢n, teniendo presentes las necesidades
y
las contribuciones de grupos determinados de la comunidad;

     c)   Deber¡a alentarse a los pa¡ses y a las organizaciones regionales,
seg£n proceda, a que proporcionaran servicios de informaci¢n p£blica sobre el
medio ambiente y el desarrollo para aumentar la conciencia de todos los
grupos,
del sector privado y en particular de los encargados de adoptar decisiones;

     d)   Los pa¡ses deber¡an estimular a los establecimientos educacionales
en
todos los sectores, especialmente en el sector terciario, para que aportaran
una
mayor contribuci¢n a la toma de conciencia del p£blico.  Los materiales
did cticos de todo tipo y para todo p£blico deber¡an basarse en la mejor
informaci¢n cient¡fica disponible, que incluyera tanto las ciencias naturales
como las ciencias sociales y del comportamiento, y que tuviera en cuenta
consideraciones est‚ticas y ‚ticas;

     e)   Los pa¡ses y el sistema de las Naciones Unidas deber¡an promover una
relaci¢n de cooperaci¢n con los medios de informaci¢n, los grupos de teatro
popular y las industrias del espect culo y de la publicidad, iniciando debates
para movilizar su experiencia en la empresa de influir en el comprtamiento y
en
las pautas de consumo del p£blico, y haciendo uso abundante de sus m‚todos. 
Esa
colaboraci¢n tambi‚n aumentar¡a la participaci¢n activa del p£blico en el
debate
sobre el medio ambiente.  El UNICEF deber¡a elaborar material orientado hacia
los ni¤os para los medios de informaci¢n, a manera de instrumento did ctico, a
fin de establecer una estrecha colaboraci¢n entre el sector de la informaci¢n
p£blica extraescolar y el programa de estudios de la ense¤anza primaria.  La
UNESCO, el PNUMA y las universidades deber¡an enriquecer los programas de
estudios anteriores al servicio para periodistas con temas relacionados con el
medio ambiente y el desarrollo;

     f)   Los pa¡ses, en colaboraci¢n con la comunidad cient¡fica, deber¡an
establecer medios de emplear la tecnolog¡a moderna de las comunicaciones para
llegar al p£blico de manera eficaz.  Las autoridades nacionales y locales de
educaci¢n y los organismos pertinentes de las Naciones Unidas deber¡an
incrementar, seg£n proceda la utilizaci¢n de medios audiovisuales,
especialmente
en las zonas rurales, mediante el empleo de unidades de servicios m¢viles y la
producci¢n de programas de radio y televisi¢n para los pa¡ses en desarrollo
que
fomenten la participaci¢n local, empleen m‚todos interactivos e integren los
m‚todos m s modernos y los medios de difusi¢n populares;

     g)   Los pa¡ses deber¡an apoyar, seg£n proceda, actividades de recreaci¢n
y
turismo ecol¢gicamente racionales, bas ndose en la Declaraci¢n de La Haya
sobre
el Turismo (1989) y los programas actuales de la Organizaci¢n Mundial del
Turismo y el PNUMA, y utilizando racionalmente museos, lugares hist¢ricos,
jardines zool¢gicos, jardines bot nicos, parques nacionales y otras zonas
protegidas;

               h)   Los pa¡ses deber¡an alentar a las organizaciones no
gubernamentales a
que aumenten sus actividades respecto de los problemas del medio ambiente y el
desarrollo mediante iniciativas conjuntas de difusi¢n y un mayor intercambio
con
otros sectores de la sociedad;

     i)   Los pa¡ses y el sistema de las Naciones Unidas deber¡an aumentar su
interacci¢n e incluir, seg£n proceda, a las poblaciones ind¡genas en la
ordenaci¢n, la planificaci¢n y el desarrollo de su medio ambiente local, y
deber¡an fomentar la difusi¢n de conocimientos tradicionales y de adquisici¢n
social mediante medios basados en las costumbres locales, especialmente en las
zonas rurales, integrando esos esfuerzos con los medios de difusi¢n
electr¢nicos, en los casos en que ello sea posible;

     j)   El UNICEF, la UNESCO, el PNUD y las organizaciones no
gubernamentales
deber¡an elaborar programas de apoyo para hacer participar a los j¢venes y los
ni¤os en los asuntos relacionados con el medio ambiente y el desarrollo, tales
como reuniones informativas para ni¤os y j¢venes, tomando como base las
decisiones de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia (A/45/625, anexo);

     k)   Los pa¡ses, las Naciones Unidas y las organizaciones no
gubernamentales deber¡an estimular la movilizaci¢n de hombres y mujeres en
campa¤as de divulgaci¢n, haciendo hincapi‚ en la funci¢n de la familia en las
actividades del medio ambiente, la contribuci¢n de la mujer en la transmisi¢n
de
los conocimientos y los valores sociales y el desarrollo de los recursos
humanos;

     l)   Se deber¡a aumentar la conciencia del p£blico acerca de las
consecuencias de la violencia en la sociedad.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

36.11.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 1.200 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 110 millones que la
comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de
favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.


                          C.  Fomento de la capacitaci¢n

Bases para la acci¢n

36.12.  La capacitaci¢n es uno de los instrumentos m s importantes para
desarrollar los recursos humanos y facilitar la transici¢n hacia un mundo m s
sostenible.  La capacitaci¢n deber¡a apuntar a impartir conocimientos que
ayuden
a conseguir empleo y a participar en actividades relativas al medio ambiente y
el desarrollo.  Al mismo tiempo, los programas de capacitaci¢n deber¡an
fomentar
una mayor conciencia de los asuntos relativos al medio ambiente y el
desarrollo
como proceso de aprendizaje dual.

Objetivos

36.13.  Se proponen los siguientes objetivos:

     a)   Establecer o reforzar programas de formaci¢n profesional que
atiendan
a las necesidades del medio ambiente y el desarrollo con acceso garantizado a
las oportunidades de capacitaci¢n, independientemente de la condici¢n social,
la
edad, el sexo, la raza o la religi¢n;

     b)   Promover una fuerza de trabajo flexible y adaptable, de distintas 
edades, que pueda hacer frente a los crecientes problemas del medio ambiente y
el desarrollo y a los cambios ocasionados por la transici¢n a una sociedad
sostenible;

     c)   Aumentar la capacidad nacional, particularmente en materia de
ense¤anza y capacitaci¢n cient¡ficas, para permitir a los gobiernos,
empleadores
y trabajadores alcanzar sus objetivos en materia de medio ambiente y
desarrollo
y facilitar la transferencia y asimilaci¢n de nuevas tecnolog¡as y
conocimientos
t‚cnicos ecol¢gicamente racionales y socialmente aceptables;

     d)   Lograr que las consideraciones de ecolog¡a ambiental y humana se
integren en todos los niveles administrativos y todas las esferas de gesti¢n
funcional, tales como la comercializaci¢n, la producci¢n y las finanzas.

Actividades

36.14.  Los pa¡ses, con el apoyo del sistema de las Naciones Unidas, deber¡an
determinar las necesidades nacionales de capacitaci¢n de trabajadores y
evaluar
las medidas que se deban adoptar para satisfacer esas necesidades.  El sistema
de las Naciones Unidas podr¡a emprender en 1995 un examen de los progresos
alcanzados en esta  rea. 

36.15.  Se alienta a las asociaciones profesionales nacionales a que elaboren
y
examinen sus c¢digos deontol¢gicos y de conducta para fortalecer las
vinculaciones y la dedicaci¢n a la causa del medio ambiente.  Los elementos de
capacitaci¢n y desarrollo personal de los programas patrocinados por los
¢rganos
profesionales deber¡an permitir la incorporaci¢n de conocimientos e
informaci¢n
sobre la aplicaci¢n del desarrollo sostenible en todas las etapas de la
adopci¢n
de decisiones y pol¡ticas.

36.16.  Los pa¡ses y las instituciones de ense¤anza deber¡an integrar las
cuestiones relativas al medio ambiente y el desarrollo en los programas ya
existentes de capacitaci¢n y promover el intercambio de sus metodolog¡as y
evaluaciones.

36.17.  Los pa¡ses deber¡an alentar a todos los sectores de la sociedad, tales
como la industria, las universidades, los funcionarios y empleados
gubernamentales, las organizaciones no gubernamentales y las organizaciones
comunitarias a que incluyan un componente de ordenaci¢n del medio ambiente en
todas las actividades de capacitaci¢n pertinentes, haciendo hincapi‚ en la
satisfacci¢n de las necesidades inmediatas de personal mediante la
capacitaci¢n
de corta duraci¢n en establecimientos de ense¤anza o en el empleo.  Se
deber¡an
incrementar las posibilidades de capacitaci¢n del personal de gesti¢n en la
esfera del medio ambiente, e iniciar programas especializados de "formaci¢n de
instructores" para apoyar la capacitaci¢n a nivel del pa¡s y de la empresa. 
Se
deber¡an elaborar nuevos criterios de capacitaci¢n en pr cticas ecol¢gicamente
racionales que creen oportunidades de empleo y aprovechen al m ximo los
m‚todos
basados en la utilizaci¢n de los recursos locales.

36.18.  Los pa¡ses deber¡an establecer o reforzar programas pr cticos de
capacitaci¢n para graduados de escuelas de artes y oficios, escuelas
secundarias
y universidades, en todos los pa¡ses, con el fin de prepararlos para
satisfacer
las necesidades del mercado laboral y para ganarse la vida.  Se deber¡an
instituir programas de capacitaci¢n y recapacitaci¢n para enfrentar los
ajustes
estructurales que tienen consecuencias en el empleo y las calificaciones
profesionales.

36.19.  Se alienta a los gobiernos a que se pongan en contacto con personas en
situaciones aisladas desde el punto de vista geogr fico, cultural o social,
para
determinar sus necesidades de capacitaci¢n con miras a permitirles hacer  una
mayor contribuci¢n al desarrollo de pr cticas laborales y modos de vida
sostenibles.

36.20.  Los gobiernos, la industria, los sindicatos y los consumidores
deber¡an
promover la comprensi¢n de la relaci¢n existente entre un medio ambiente sano
y
pr cticas empresariales sanas.

36.21.  Los pa¡ses deber¡an desarrollar un servicio de t‚cnicos de la ecolog¡a
capacitados y contratados localmente, capaces de proporcionar a las
comunidades
y poblaciones locales, en particular en las zonas urbanas y rurales
marginadas,
los servicios que necesitan, comenzando con la atenci¢n primaria del medio
ambiente.

36.22.  Los pa¡ses deber¡an incrementar las posibilidades de acceso, an lisis
y
utilizaci¢n eficaz de la informaci¢n y los  conocimiento disponibles sobre el
medio ambiente y el desarrollo.  Se deber¡an reforzar los programas de
capacitaci¢n especiales existentes con el fin de apoyar las necesidades de
informaci¢n de grupos especiales.  Se deber¡an evaluar los efectos de esos
programas en la productividad, la salud, la seguridad y el empleo.  Se
deber¡an
crear sistemas nacionales y regionales de informaci¢n sobre el mercado de
trabajo relacionado con el medio ambiente, sistemas que proporcionar¡an en
forma
constante datos sobre las oportunidades de capacitaci¢n y de trabajo en la
materia.  Se deber¡an preparar y actualizar gu¡as sobre los recursos de
capacitaci¢n en medio ambiente y desarrollo que contengan informaci¢n sobre
programas de capacitaci¢n, programas de estudios, m‚todos y resultados de las
evaluaciones en los planos nacional, regional e internacional.

36.23.  Los organismos de ayuda deber¡an reforzar el componente de
capacitaci¢n
de todos los proyectos de desarrollo, haciendo hincapi‚ en el enfoque
multidisciplinario, el fomento de la divulgaci¢n y el suministro del personal
especializado necesario para la transici¢n hacia una sociedad sostenible.  Las
directrices de ordenaci¢n del medio ambiente del PNUD para las actividades
operacionales del sistema de las Naciones Unidas podr¡an contribuir a la
consecuci¢n de este objetivo.

36.24.  Las redes existentes de organizaciones de empleadores y de
trabajadores,
las asociaciones industriales y las organizaciones no gubernamentales deber¡an
facilitar el intercambio de experiencias en programas de capacitaci¢n y
divulgaci¢n.

36.25.  Los gobiernos, en colaboraci¢n con las organizaciones internacionales
pertinentes, deber¡an elaborar y aplicar estrategias para hacer frente a
amenazas y situaciones de emergencia ecol¢gicas en los planos nacional,
regional
y local, haciendo hincapi‚ en programas pr cticos de capacitaci¢n y
divulgaci¢n
con car cter de urgencia para incrementar la preparaci¢n del p£blico.

36.26.  El sistema de las Naciones Unidas deber¡a ampliar, seg£n proceda, sus
programas de capacitaci¢n, especialmente en capacitaci¢n ecol¢gica y
actividades
de apoyo para organizaciones de empleadores y de trabajadores.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

36.27.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender  a
unos 5.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 2.000 millones de
d¢lares
que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.


                                       Notas

     1/   Conferencia Intergubernamental sobre la Educaci¢n Ambiental: 
Informe
final (Par¡s, UNESCO, 1978), cap. III.

     2/   Informe final de la Conferencia Mundial sobre Educaci¢n para Todos: 
Satisfacci¢n de las necesidades b sicas de aprendizaje, Jomtien, Tailandia,
5 a 9 de marzo de 1990, (Nueva York, Comisi¢n Interinstitucional (PNUD,
UNESCO,
UNICEF, Banco Mundial) para la Conferencia Mundial sobre Educaci¢n para Todos,
Nueva York, 1990).

                                    Cap¡tulo 37

          MECANISMOS NACIONALES Y COOPERACION INTERNACIONAL PARA AUMENTAR
                 LA CAPACIDAD NACIONAL EN LOS PAISES EN DESARROLLO

                                 AREA DE PROGRAMAS

Bases para la acci¢n

37.1.  La capacidad de un pa¡s de lograr un desarrollo sostenible depende en
gran medida de la capacidad de su poblaci¢n y sus instituciones, as¡ como de
sus
condiciones ecol¢gicas y geogr ficas.  En concreto, el aumento de la capacidad
abarca el potencial humano, cient¡fico,
tecnol¢gico, organizativo, institucional y de recursos del pa¡s.  Uno de los
objetivos fundamentales del aumento de la capacidad es fortalecer la
capacidad de evaluar y abordar cuestiones de capital importancia relacionadas
con las opciones de pol¡tica y las modalidades de ejecuci¢n de las
opciones de desarrollo, lo que entra¤a comprender las posibilidades y
limitaciones del medio ambiente y las necesidades que la poblaci¢n del
pa¡s de que se trate considere como propias.  En consecuencia, todos los
pa¡ses tienen necesidad de fortalecer su capacidad nacional.

37.2.  El aumento de la capacidad end¢gena de ejecutar el Programa 21 exigir 
un esfuerzo por parte de los propios pa¡ses en cooperaci¢n con
las organizaciones pertinentes del sistema de las Naciones Unidas y con los
pa¡ses desarrollados.  La comunidad internacional, en los planos
nacional, subregional y regional, as¡ como de las municipalidades, las
organizaciones no gubernamentales, las universidades y centros de
investigaci¢n y las empresas y otras instituciones y organizaciones privadas,
tambi‚n podr¡a prestar asistencia en este empe¤o.  Es esencial que
cada pa¡s determine sus prioridades, as¡ como los medios para aumentar su
capacidad de ejecutar el Programa 21, teniendo en cuenta sus
necesidades ambientales y econ¢micas.  Los conocimientos pr cticos,
especializados y t‚cnicos a nivel individual e institucional son necesarios
para el desarrollo de las instituciones, el an lisis de pol¡ticas y la
ordenaci¢n del desarrollo, incluida la evaluaci¢n de modalidades de acci¢n
alternativas con miras a mejorar el acceso a la tecnolog¡a y la transferencia
de ‚sta y a fomentar el desarrollo econ¢mico.  La cooperaci¢n
t‚cnica, incluida la que se refiere a la transferencia de tecnolog¡a y a los
conocimientos t‚cnicos, abarca toda una serie de actividades
encaminadas a desarrollar o fortalecer las capacidades individuales y de
grupo.  Deber¡a utilizarse para aumentar la capacidad a largo plazo y
deber¡a ser administrada y coordinada por los propios pa¡ses.  La cooperaci¢n
t‚cnica, incluida la que se relaciona con la transferencia de
tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos, es efectiva £nicamente cuando se
vincula desde su origen a las estrategias y prioridades en materia de
medio ambiente y desarrollo que tiene cada pa¡s y cuando los organismos de
desarrollo y los gobiernos definen pol¡ticas y procedimientos
mejores y m s coherentes para prestar apoyo a ese proceso.

Objetivos

37.3.  Los objetivos generales del aumento de la capacidad end¢gena en esta
 rea de programas son desarrollar y mejorar las capacidades
nacionales y las capacidades subregionales y regionales conexas de desarrollo
sostenible, con la participaci¢n de los sectores no
gubernamentales.  El programa podr¡a prestar asistencia mediante las
actividades siguientes:

     a)   La puesta en marcha de un proceso constante de participaci¢n para
determinar las necesidades y prioridades de los pa¡ses en
relaci¢n con el fomento del Programa 21 y para asignar importancia al
desarrollo de los recursos humanos t‚cnicos y profesionales y al
desarrollo de las capacidades e infraestructuras institucionales que figuren
en el programa de los pa¡ses, habida cuenta del potencial para el uso
¢ptimo de los recursos humanos existentes, as¡ como el mejoramiento de la
eficacia de las instituciones existentes y de las organizaciones no
gubernamentales, incluidas las instituciones cient¡ficas y tecnol¢gicas;

     b)   La reorientaci¢n, con una nueva determinaci¢n de prioridades, de la
cooperaci¢n t‚cnica, incluida la relacionada con el
proceso de transferencia de tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos, prestando
atenci¢n a las condiciones concretas y a las necesidades
espec¡ficas de los receptores, al mismo tiempo que se mejora la coordinaci¢n
entre quienes prestan apoyo a los programas de acci¢n de los
propios pa¡ses.  Esta coordinaci¢n deber¡a extenderse tambi‚n a las
organizaciones no gubernamentales y a las instituciones cient¡ficas y
tecnol¢gicas y, en su caso, al comercio y a la industria;

     c)   La modificaci¢n de la perspectiva cronol¢gica de la planificaci¢n y
la ejecuci¢n de los programas, con miras al desarrollo y el
fortalecimiento de las estructuras institucionales para mejorar su capacidad
de responder a las nuevas cuestiones que se planteen a largo plazo y
no s¢lo a los problemas de car cter inmediato;

               d)   El mejoramiento y la reorientaci¢n de las instituciones
internacionales multilaterales existentes que se ocupan de cuestiones
relacionadas con el medio ambiente o el desarrollo para asegurar que esas
instituciones dispongan del potencial y la capacidad necesarias para
integrar el medio ambiente y el desarrollo;

     e)   El mejoramiento de la capacidad y el potencial institucionales,
tanto p£blicos como privados, para evaluar el impacto
ambiental de todos los proyectos de desarrollo.

37.4.  Entre los objetivos concretos cabe mencionar los siguientes:

     a)   Cada pa¡s deber¡a procurar tener ultimado, tan pronto como fuera
posible y preferiblemente antes de 1994, un examen de sus
necesidades relativas al aumento de la capacidad y el potencial para elaborar
estrategias nacionales de desarrollo sostenible, incluidas las
relacionadas con la preparaci¢n y ejecuci¢n de su propio programa de acci¢n en
relaci¢n con el Programa 21; 

     b)   Para 1997, el Secretario General deber¡a presentar a la Asamblea
General un informe sobre el mejoramiento de las pol¡ticas,
los sistemas de coordinaci¢n y los procedimientos para fortalecer la ejecuci¢n
de los programas de cooperaci¢n t‚cnica para el desarrollo
sostenible y las medidas adicionales necesarias para reforzar esa cooperaci¢n. 
Ese informe deber¡a elaborarse sobre la base de la informaci¢n
proporcionada por los pa¡ses, las organizaciones internacionales, las
instituciones que se ocupan del medio ambiente y del desarrollo, las
instituciones donantes y los asociados no gubernamentales.
Actividades

a)   Desarrollo de un consenso nacional y formulaci¢n de estrategias
     de aumento de la capacidad para ejecutar el Programa 21

37.5.  En el marco de la planificaci¢n general, es importante que todos los
pa¡ses propicien un consenso nacional a todos los niveles de la
sociedad en relaci¢n con las pol¡ticas y los programas necesarios para
aumentar a corto y a largo plazo su capacidad de ejecutar la parte que les
corresponda del Programa 21.  Ese consenso debe ser fruto de un di logo entre
los grupos de intereses pertinentes y debe permitir que se
determinen las carencias de conocimientos especializados, las capacidades y
los potenciales institucionales y las necesidades tecnol¢gicas,
cient¡ficas y de recursos a las que es preciso 
atender para mejorar los conocimientos y la ordenaci¢n ambientales a fin de
integrar las actividades relativas al medio ambiente y al desarrollo. 
El PNUD, en colaboraci¢n con los organismos especializados pertinentes y otras
organizaciones internacionales, tanto intergubernamentales
como no gubernamentales, podr¡a prestar asistencia, a petici¢n de los
gobiernos, para determinar las necesidades de cooperaci¢n t‚cnica,
incluidas las relacionadas con la transferencia de tecnolog¡a y los
conocimientos t‚cnicos, y de asistencia para el desarrollo con miras a la
ejecuci¢n del Programa 21.  El proceso de planificaci¢n nacional, combinado en
su caso con las estrategias o planes de acci¢n nacionales para el
desarrollo sostenible, deber¡a proporcionar el marco de esa cooperaci¢n y
asistencia.  El PNUD, deber¡a utilizar y mejorar su red de oficinas
exteriores y su amplio mandato para prestar asistencia, bas ndose en su
experiencia en la esfera de la cooperaci¢n t‚cnica, para facilitar el
aumento de la capacidad en los planos nacional y regional y recurriendo
plenamente a la experiencia de otros ¢rganos, en particular el PNUMA,
el Banco Mundial y las comisiones y bancos de desarrollo regionales, as¡ como
las organizaciones internacionales pertinentes, tanto
intergubernamentales como no gubernamentales.

b)   Determinaci¢n de las fuentes nacionales y formulaci¢n de solicitudes de
cooperaci¢n t‚cnica, incluida la relacionada con la transferencia
     de tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos, en el marco de estrategias
sectoriales

37.6.  Los pa¡ses que deseen concertar acuerdos de cooperaci¢n t‚cnica,
incluida la relacionada con la transferencia de tecnolog¡a y los
conocimientos t‚cnicos, con organizaciones internacionales e instituciones
donantes deber¡an formular solicitudes al respecto en el marco de
estrategias a largo plazo encaminadas a aumentar la capacidad de determinados
sectores o subsectores.  En las estrategias se deber¡an tener en
cuenta, seg£n proceda, los ajustes en las pol¡ticas que se habr n de realizar,
las cuestiones presupuestarias, la cooperaci¢n y coordinaci¢n entre
las instituciones y las necesidades de recursos humanos, tecnolog¡a y equipo
cient¡fico.  Deber¡an tenerse presentes las necesidades de los
sectores p£blico y privado y deber¡a considerarse la posibilidad de fortalecer
los programas de capacitaci¢n y educaci¢n cient¡fica y de
investigaci¢n, incluida la capacitaci¢n en los pa¡ses desarrollados y el
fortalecimiento de centros de estudios superiores en los pa¡ses en
desarrollo.  Los pa¡ses podr¡an designar y fortalecer un ¢rgano central que se
encargara de organizar y coordinar la cooperaci¢n t‚cnica, que se
enmarcar¡a dentro del proceso de fijaci¢n de prioridades y asignaci¢n de
recursos.

c)   Establecimiento de un mecanismo de examen de la cooperaci¢n t‚cnica en
relaci¢n con la transferencia de tecnolog¡a y los
     conocimientos t‚cnicos

37.7.  Los donantes y receptores, las organizaciones e instituciones del
sistema de las Naciones Unidas y las organizaciones p£blicas y privadas
internacionales deber¡an examinar el desarrollo del proceso de cooperaci¢n en
lo tocante a las actividades de cooperaci¢n t‚cnica, incluida la
relativa a la transferencia de tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos,
vinculadas al desarrollo sostenible.  Para facilitar ese proceso, y teniendo
en cuenta la labor realizada por el PNUD y otras organizaciones en preparaci¢n
de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo, el Secretario General podr¡a celebrar consultas con
los pa¡ses en desarrollo, las organizaciones regionales, las
organizaciones e instituciones del sistema de las Naciones Unidas, incluidas
las comisiones regionales, y los organismos multilaterales y
bilaterales que se ocupan de la ayuda y del medio ambiente, con miras a seguir
fortaleciendo la capacidad end¢gena de los pa¡ses y mejorar el
proceso de la cooperaci¢n t‚cnica, incluida la relacionada con la
transferencia de tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos.  El examen deber¡a
incluir los siguientes aspectos:

     a)   La evaluaci¢n de la capacidad y el potencial existentes para la
ordenaci¢n integrada del medio ambiente y el desarrollo,
incluidos el potencial y la capacidad t‚cnicos, tecnol¢gicos e
institucionales, as¡ como los servicios para evaluar el impacto ambiental de
los
proyectos de desarrollo; y la evaluaci¢n de la capacidad de atender a las
necesidades de cooperaci¢n t‚cnica, incluida la relacionada con la
transferencia de tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos, del Programa 21 y de
las convenciones mundiales relativas al cambio clim tico y a la
diversidad biol¢gica y de actuar en consonancia con esas necesidades;

     b)   La evaluaci¢n del modo en que las actividades en curso de
cooperaci¢n t‚cnica, incluida la relacionada con la transferencia de
tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos, contribuyen al fortalecimiento y al
mejoramiento de la capacidad y el potencial nacionales para la
ordenaci¢n integrada del medio ambiente y el desarrollo y la evaluaci¢n de los
medios de mejorar la calidad de la cooperaci¢n t‚cnica
internacional, incluida la relacionada con la transferencia de tecnolog¡a y
los conocimientos t‚cnicos;

     c)   Una estrategia para emprender una actuaci¢n encaminada al
mejoramiento de la capacidad y el potencial en que se reconozca
la necesidad de una integraci¢n operacional del medio ambiente y el desarrollo
con compromisos a m s largo plazo y que se base en el conjunto
de los programas nacionales establecidos por cada pa¡s mediante un proceso de
participaci¢n;

     d)   La posibilidad de recurrir con m s frecuencia a acuerdos de
cooperaci¢n a largo plazo entre municipalidades, organizaciones
no gubernamentales, universidades, centros de capacitaci¢n e investigaci¢n,
empresas e instituciones p£blicas y privadas con asociados de otros
pa¡ses o de los mismos pa¡ses o regiones.  A este respecto, se deber¡an
evaluar programas como las redes para un desarrollo sostenible del
PNUD;

     e)   El fortalecimiento de la sostenibilidad de los proyectos, de manera
que en el dise¤o original del proyecto se tengan en cuenta
el impacto ambiental, los costos para atender al desarrollo de las
instituciones y de los recursos humanos y a las necesidades tanto tecnol¢gicas
como financieras y de organizaci¢n por concepto de ejecuci¢n y mantenimiento;

     f)   El mejoramiento de la cooperaci¢n t‚cnica, incluida la relacionada
con la transferencia de tecnolog¡a y los conocimientos
t‚cnicos y los procesos de gesti¢n, prestando una mayor atenci¢n al aumento de
la capacidad y el potencial como parte integrante de las
estrategias de desarrollo sostenible para programas de medio ambiente y
desarrollo, tanto en los procesos de coordinaci¢n de los pa¡ses, como
las reuniones de grupos consultivos y las mesas redondas, como en los
mecanismos de coordinaci¢n sectorial, a los efectos de que los pa¡ses en
desarrollo puedan intervenir activamente en la obtenci¢n de asistencia
procedente de diversas fuentes.

d)   Intensificaci¢n de la contribuci¢n t‚cnica y colectiva del sistema de las
Naciones Unidas a las iniciativas de aumento de la capacidad y
     del potencial

37.8.  Las organizaciones, ¢rganos e instituciones del sistema de las Naciones
Unidas, en colaboraci¢n con otras organizaciones internacionales
y regionales y los sectores p£blico y privado podr¡an, seg£n proceda,
fortalecer sus actividades conjuntas de cooperaci¢n t‚cnica, incluida la
relacionada con la transferencia de tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos,
para abordar cuestiones relacionadas con el tema del medio ambiente
y el desarrollo y para fomentar la coherencia y la compatibilidad de las
medidas que tomen.  Las organizaciones podr¡an prestar asistencia y
apoyo a los pa¡ses que lo soliciten, particularmente a los pa¡ses menos
adelantados, sobre cuestiones relacionadas con sus pol¡ticas nacionales de
medio ambiente y desarrollo, el desarrollo de los recursos humanos y el env¡o
de expertos, la legislaci¢n, los recursos naturales y los datos
sobre el medio ambiente.

37.9.  El PNUD, el Banco Mundial y los bancos regionales multilaterales de
desarrollo, en el contexto de su participaci¢n en los mecanismos
nacionales y regionales de coordinaci¢n, deber¡an prestar asistencia para
facilitar las actividades de aumento de la capacidad y el potencial en el
plano nacional, bas ndose en la experiencia concreta y en la capacidad
operacional del PNUMA en la esfera del medio ambiente, as¡ como de
los organismos especializados y las organizaciones del sistema de las Naciones
Unidas y las organizaciones regionales y subregionales en sus
respectivas esferas de competencia.  Para este fin, el PNUD deber¡a movilizar
fondos para actividades de aumento de la capacidad y el
potencial, vali‚ndose para ello de su red de oficinas exteriores y de su
amplio mandato y experiencia en el  mbito de la cooperaci¢n t‚cnica,
incluida la relacionada con la transferencia de tecnolog¡a y los conocimientos
t‚cnicos.  El PNUD, junto con esas organizaciones internacionales,
deber¡a al mismo tiempo continuar desarrollando procesos consultivos para
mejorar la movilizaci¢n y coordinaci¢n de fondos de la comunidad
internacional para el aumento de la capacidad y el potencial, incluido el
establecimiento de una base de datos adecuada.  Puede ser necesario que
esas funciones adicionales vayan acompa¤adas de un fortalecimiento de la
capacidad del PNUD.

37.10.  Con la asistencia de los representantes residentes del PNUD y de los
representantes del PNUMA, la entidad nacional encargada de la
cooperaci¢n t‚cnica deber¡a constituir un peque¤o grupo de personas que se
encargaran de encauzar el proceso, teniendo especialmente en cuenta
las estrategias y prioridades del pa¡s.  La experiencia obtenida gracias a las
actividades de planificaci¢n existentes, como los informes nacionales
para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo, las estrategias nacionales de conservaci¢n y los planes de
acci¢n para el medio ambiente, deber¡an utilizarse plenamente e incorporarse
en una estrategia de desarrollo sostenible, impulsada por el propio
pa¡s y basada en la participaci¢n.  Ello se complementar¡a con redes de
informaci¢n y consultas con las organizaciones donantes con objeto de
mejorar la coordinaci¢n y el acceso al conjunto de conocimientos cient¡ficos y
t‚cnicos existentes y a la informaci¢n de que dispongan otras
instituciones.

e)   Armonizaci¢n de la prestaci¢n de asistencia en el plano regional

37.11.  En el plano regional, las organizaciones existentes deber¡an
considerar la conveniencia de mejorar los procesos consultivos y las mesas
redondas regionales y subregionales para facilitar el intercambio de datos,
informaci¢n y experiencia con miras a la ejecuci¢n del Programa 21. 
Sobre la base de los 
resultados de los estudios regionales acerca del aumento de la capacidad que
esas organizaciones regionales hayan realizado por iniciativa de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, y
en colaboraci¢n con las organizaciones regionales,
subregionales o nacionales existentes que tengan posibilidades de llevar a
cabo actividades de coordinaci¢n regional, el PNUD deber¡a efectuar
una aportaci¢n importante con este prop¢sito.  El organismo nacional
pertinente deber¡a establecer un mecanismo directivo.  Con asistencia de
las organizaciones regionales pertinentes y la participaci¢n de los bancos de
desarrollo, los organismos de ayuda bilateral y las organizaciones no
gubernamentales, habr¡a que establecer un mecanismo de revisi¢n peri¢dica
entre los pa¡ses de la regi¢n.  Otra posibilidad es el establecimiento
de mecanismos nacionales y regionales de investigaci¢n y capacitaci¢n, sobre
la base de las instituciones regionales y subregionales existentes.

Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

37.12.  Los costos de la cooperaci¢n t‚cnica bilateral que se presta a los
pa¡ses en desarrollo, incluida la relacionada con la transferencia de
tecnolog¡a y los conocimientos t‚cnicos, ascienden a unos 15.000 millones de
d¢lares de los EE.UU., lo que equivale a aproximadamente el
25% del total de la asistencia oficial para el desarrollo.  La ejecuci¢n del
Programa 21 exigir  una utilizaci¢n m s eficaz de esos fondos y
financiaci¢n adicional para  reas clave.  
37.13.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este cap¡tulo
ser  de unos 300 a 1.000 millones de d¢lares que la comunidad internacional
suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas
estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de
examen por los gobiernos.  Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos
decidan ejecutar.


                                    Cap¡tulo 38

                     ARREGLOS INSTITUCIONALES INTERNACIONALES

Bases para la acci¢n

38.1.  El mandato de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo dimana de la resoluci¢n 44/228 de la
Asamblea General, en la que ‚sta, entre otras cosas, afirm¢ que la Conferencia
deb¡a elaborar estrategias y medidas para detener e invertir los
efectos de la degradaci¢n del medio ambiente en el contexto de la
intensificaci¢n de esfuerzos nacionales e internacionales para promover un
desarrollo sostenible y ecol¢gicamente racional en todos los pa¡ses y que la
promoci¢n del crecimiento econ¢mico en los pa¡ses en desarrollo era
fundamental para abordar los problemas de la degradaci¢n ambiental.  El
proceso de seguimiento a nivel intergubernamental de las actividades a
que d‚ lugar la Conferencia se desarrollar  en el marco del sistema de las
Naciones Unidas y la Asamblea General ser  el foro normativo
supremo encargado de proporcionar una orientaci¢n general a los gobiernos, al
sistema de las Naciones Unidas y a los ¢rganos pertinentes
creados en virtud de tratados.  Al mismo tiempo, los gobiernos, as¡ como las
organizaciones regionales de cooperaci¢n econ¢mica y t‚cnica,
deber n desempe¤ar un papel importante en el seguimiento de las actividades a
que d‚ lugar la Conferencia.  Sus compromisos y acciones
deber n ser debidamente apoyados por el sistema de las Naciones Unidas y por
las organizaciones financieras internacionales.  De esta forma,
habr  una relaci¢n de beneficio mutuo entre los esfuerzos nacionales y los
internacionales.

38.2.  En el cumplimiento del mandato de la Conferencia se necesitan arreglos
institucionales dentro del sistema de las Naciones Unidas que se
ajusten y contribuyan a la reestructuraci¢n y revitalizaci¢n de las Naciones
Unidas en las esferas econ¢mica, social y otras esferas conexas y a la
reforma general de las Naciones Unidas, incluidos los cambios que se est n
introduciendo en la Secretar¡a.  Para atenerse al esp¡ritu de reforma
y revitalizaci¢n del sistema de las Naciones Unidas, la ejecuci¢n del Programa
21 y la aplicaci¢n de otras conclusiones de la Conferencia
deber n hacerse con un criterio orientado hacia la acci¢n y hacia los
resultados pr cticos, y ser consecuentes con los principios de universalidad,
democracia, transparencia, eficacia en funci¢n de los costos y
responsabilidad.

38.3.  El sistema de las Naciones Unidas, con su capacidad multisectorial y la
amplia experiencia de una serie de organismos especializados en
diversas esferas de la cooperaci¢n internacional en el  mbito del medio
ambiente y el desarrollo, est  en una posici¢n inigualable para ayudar a
los gobiernos a establecer pautas m s eficaces de desarrollo econ¢mico y
social a fin de alcanzar los objetivos del Programa 21 y el desarrollo
sostenible.

38.4.  Todos los organismos del sistema de las Naciones Unidas tienen un
cometido clave que desempe¤ar en la ejecuci¢n del Programa 21
dentro de sus respectivas esferas de competencia.  Para lograr la debida
coordinaci¢n y evitar la duplicaci¢n de esfuerzos en la ejecuci¢n del
Programa 21, deber  existir una divisi¢n de trabajo eficaz entre los diversos
componentes del sistema de las Naciones Unidas, basada en sus
mandatos y en sus ventajas comparativas.  Los Estados Miembros, por conducto
de los ¢rganos rectores pertinentes, est n en condiciones de
garantizar que esas tareas se realicen debidamente.  Para facilitar la
evaluaci¢n de la actuaci¢n de los organismos y promover el conocimiento de
sus actividades, deber¡a exigirse a todos los ¢rganos del sistema de las
Naciones Unidas que elaborasen y publicasen peri¢dicamente informes de
sus actividades relacionadas con la ejecuci¢n del Programa 21.  Tambi‚n ser 
necesario hacer ex menes concienzudos y continuos de sus
pol¡ticas, programas, presupuestos y actividades.

38.5.  En la ejecuci¢n del Programa 21 es importante la participaci¢n
ininterrumpida, activa y eficaz de las organizaciones no gubernamentales,
la comunidad cient¡fica y el sector privado, as¡ como de los grupos y
comunidades locales.

38.6.  La estructura institucional que se propone m s adelante exigir  llegar
a un acuerdo sobre los recursos y mecanismos financieros, la
transferencia de tecnolog¡a, la Declaraci¢n de R¡o y el Programa 21.  Por otra
parte, deber  existir un v¡nculo efectivo entre las medidas
sustantivas y el apoyo financiero, lo que exigir  una cooperaci¢n estrecha y
eficaz y el intercambio de informaci¢n entre el sistema de las
Naciones Unidas y las instituciones financieras multilaterales para el
seguimiento de la ejecuci¢n del Programa 21 dentro del mecanismo
institucional.

Objetivos

38.7.  El objetivo general es la integraci¢n de las cuestiones del medio
ambiente y el desarrollo en los planos nacional, subregional, regional e
internacional, incluidos los arreglos institucionales en el sistema de las
Naciones Unidas.

38.8.  Los objetivos espec¡ficos ser n:

     a)   Examinar y garantizar la ejecuci¢n del Programa 21 de modo de
alcanzar un desarrollo sostenible en todos los pa¡ses;

               b)   Realzar el cometido y funcionamiento del sistema de las
Naciones Unidas en la esfera del medio ambiente y el desarrollo. 
Todos los organismos, organizaciones y programas pertinentes del sistema de
las Naciones Unidas deber¡an adoptar programas concretos para la
ejecuci¢n del Programa 21 y, en sus respectivas esferas de competencia,
proporcionar orientaci¢n en materia de pol¡tica para las actividades de
las Naciones Unidas o asesoramiento a los gobiernos, a su solicitud;

     c)   Fortalecer, en el sistema de las Naciones Unidas, la cooperaci¢n y
la coordinaci¢n en materia de medio ambiente y desarrollo;

     d)   Fomentar la interacci¢n y la cooperaci¢n entre el sistema de las
Naciones Unidas y otras instituciones intergubernamentales y
no gubernamentales de  mbito subregional, regional y mundial en la esfera del
medio ambiente y el desarrollo;

     e)   Fortalecer la capacidad y los arreglos institucionales necesarios
para la ejecuci¢n, el seguimiento y el examen eficaces del
Programa 21;

     f)   Asistir al fortalecimiento y la coordinaci¢n de la capacidad y la
acci¢n a nivel nacional, subregional y regional en las esferas
del medio ambiente y el desarrollo;

     g)   Establecer una cooperaci¢n y un intercambio de informaci¢n eficaces
entre los ¢rganos, organizaciones y programas de las
Naciones Unidas y los organismos financieros multilaterales, dentro de los
arreglos institucionales necesarios para el seguimiento de la ejecuci¢n
del Programa 21;

     h)   Atender a los problemas, existentes o incipientes, relativos al
medio ambiente y el desarrollo;

     i)   Velar por que los nuevos arreglos institucionales sean conducentes a
la revitalizaci¢n, la clara divisi¢n de responsabilidades y
la evitaci¢n de la duplicaci¢n de esfuerzos en el sistema de las Naciones
Unidas y dependan, en la mayor medida posible, de recursos ya
existentes.


                             ESTRUCTURA INSTITUCIONAL

                               A.  Asamblea General

38.9.  La Asamblea General, por ser el mecanismo intergubernamental de m s
alto nivel, es el principal ¢rgano normativo y de evaluaci¢n de
las cuestiones relativas a las actividades a que d‚ lugar la Conferencia.  La
Asamblea organizar¡a ex menes peri¢dicos de la ejecuci¢n del
Programa 21.  En el cumplimiento de esa tarea, la Asamblea podr¡a considerar
la cuesti¢n de las fechas, la estructura y los aspectos de
organizaci¢n de tales ex menes.  En particular, la Asamblea podr¡a estudiar la
posibilidad de convocar un per¡odo extraordinario de sesiones, a
m s tardar en 1997, para hacer un examen y una evaluaci¢n generales del
Programa 21, con los correspondientes preparativos a alto nivel.


                          B.  Consejo Econ¢mico y Social

38.10.  El Consejo Econ¢mico y Social, en el contexto de la funci¢n que le
encomienda la Carta en relaci¢n con la Asamblea General y de la
actual reestructuraci¢n y revitalizaci¢n de las Naciones Unidas en las esferas
econ¢mica y social y esferas conexas, ayudar¡a a la Asamblea
General mediante la supervisi¢n de la coordinaci¢n, a nivel de todo el
sistema, de la ejecuci¢n del Programa 21 y la formulaci¢n de
recomendaciones en tal sentido.  Adem s, el Consejo dirigir¡a la coordinaci¢n
e integraci¢n, a nivel de todo el sistema, de los aspectos de las
pol¡ticas y los programas de las Naciones Unidas relacionados con el medio
ambiente y el desarrollo y formular¡a recomendaciones apropiadas a
la Asamblea General, a los organismos especializados interesados y a los
Estados Miembros.  Deber¡an tomarse las medidas necesarias para
recibir informes peri¢dicos de los organismos especializados acerca de sus
planes y programas relativos a la ejecuci¢n del Programa 21,
conforme a lo dispuesto en el Art¡culo 64 de la Carta de las Naciones Unidas. 
El Consejo Econ¢mico y Social deber¡a organizar ex menes
peri¢dicos de la labor de la Comisi¢n sobre el Desarrollo Sostenible a que se
hace referencia en el p rrafo 38.11, as¡ como de las actividades
realizadas a nivel de todo el sistema para integrar el medio ambiente y el
desarrollo, haciendo pleno uso de sus series de sesiones de alto nivel y
de coordinaci¢n.


                    C.  Comisi¢n sobre el Desarrollo Sostenible

38.11.  Para velar por el seguimiento eficaz de las actividades a que d‚ lugar
la Conferencia, as¡ como para intensificar la cooperaci¢n
internacional y racionalizar la capacidad intergubernamental de adopci¢n de
decisiones encaminadas a la integraci¢n de las cuestiones
relacionadas con el medio ambiente y el desarrollo, y para examinar los
avances realizados en la ejecuci¢n del Programa 21 en los planos
nacional, regional e internacional, deber¡a establecerse una comisi¢n de alto
nivel sobre el desarrollo sostenible de conformidad con el Art¡culo
68 de la Carta de las Naciones Unidas.  La Comisi¢n sobre el Desarrollo
Sostenible rendir¡a cuentas al Consejo Econ¢mico y Social en el
contexto de la funci¢n que corresponde al Consejo, en virtud de la Carta, en
relaci¢n con la Asamblea General.  La Comisi¢n estar¡a integrada
por representantes de los Estados elegidos miembros teniendo debidamente en
cuenta la distribuci¢n geogr fica equitativa.  Los representantes de
los Estados no miembros de la Comisi¢n tendr¡an calidad de observadores.  La
Comisi¢n permitir¡a la participaci¢n activa de los ¢rganos,
programas y organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, las
instituciones financieras internacionales y otras organizaciones
intergubernamentales pertinentes, y fomentar¡a la participaci¢n de las
organizaciones no gubernamentales, incluidas la industria y los c¡rculos
empresariales cient¡ficos.  La primera reuni¢n de la Comisi¢n deber¡a
convocarse a m s tardar en 1993.  La Comisi¢n deber¡a recibir el apoyo
de secretar¡a previsto en el p rrafo 38.19.  Entretanto, se pide al Secretario
General de las Naciones Unidas que establezca, con car cter
provisional, los arreglos administrativos de secretar¡a que corresponda.

38.12.  La Asamblea General, en su cuadrag‚simo s‚ptimo per¡odo de sesiones,
deber¡a determinar las modalidades concretas de organizaci¢n
de la labor de la Comisi¢n, como su composici¢n, su relaci¢n con los dem s
¢rganos intergubernamentales de las Naciones Unidas que se
ocupan de cuestiones relacionadas con el medio ambiente y el desarrollo, y la
frecuencia, la duraci¢n y el lugar de celebraci¢n de sus reuniones. 
Esas modalidades deber¡an tener en cuenta el proceso actual de revitalizaci¢n
y reestructuraci¢n de la labor de las Naciones Unidas en las esferas
econ¢mica y social y esferas conexas, particularmente las medidas recomendadas
en las resoluciones 45/264, de 13 de mayo de 1991, y 46/235,
de 13 de abril de 1992, de la Asamblea General y en otras resoluciones
pertinentes de la Asamblea.  A este respecto, se pide al Secretario
General de las Naciones Unidas que, con la asistencia del Secretario General
de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente
y el Desarrollo, prepare un informe con recomendaciones y propuestas
apropiadas para su presentaci¢n a la Asamblea.

38.13.  La Comisi¢n sobre el Desarrollo Sostenible deber¡a desempe¤ar las
funciones siguientes:

     a)   Vigilar los progresos que se realicen en la ejecuci¢n del Programa
21 y de las actividades relacionadas con la integraci¢n de
los objetivos del medio ambiente y el desarrollo en todo el sistema de las
Naciones Unidas mediante el an lisis y la evaluaci¢n de informes de
todos los ¢rganos, organizaciones, programas e instituciones pertinentes del
sistema de las Naciones Unidas que se ocupan de diversas cuestiones
del medio ambiente y el desarrollo, incluidas las relacionadas con la
financiaci¢n;

     b)   Examinar la informaci¢n que presenten los gobiernos, incluida, por
ejemplo, la informaci¢n proporcionada en forma de
comunicaciones peri¢dicas o informes nacionales sobre las actividades que
lleven a cabo para ejecutar el Programa 21, los problemas con que se
enfrenten, como los problemas relacionados con los recursos financieros y la
transferencia de tecnolog¡a, y otras cuestiones relativas al medio
ambiente y al desarrollo que estimen pertinentes;

     c)   Examinar los progresos que se realicen en el cumplimiento de los
compromisos enunciados en el Programa 21, incluidos los
relacionados con el suministro de recursos financieros y la transferencia de
tecnolog¡a;

     d)   Recibir y analizar la informaci¢n pertinente y las respuestas de
organizaciones no gubernamentales competentes, incluidos los
sectores cient¡fico y privado, en el contexto de la ejecuci¢n general del
Programa 21;

     e)   Fomentar el di logo, en el marco de las Naciones Unidas, con las
organizaciones no gubernamentales y el sector
independiente, as¡ como con otras entidades ajenas al sistema de las Naciones
Unidas;

     f)   Examinar, cuando proceda, la informaci¢n relativa a los progresos
realizados en la aplicaci¢n de las convenciones sobre el
medio ambiente que puedan facilitar las correspondientes conferencias de las
partes;

     g)   Presentar recomendaciones apropiadas a la Asamblea General, por
conducto del Consejo Econ¢mico y Social, sobre la base de
un examen integrado de los informes y las cuestiones relacionados con la
ejecuci¢n del Programa 21;

     h)   Estudiar, en un momento apropiado, los resultados del examen que
habr  de hacer sin demora el Secretario General de todas
las recomendaciones de la Conferencia respecto de los programas de aumento de
la capacidad, redes de informaci¢n, grupos de tareas y otros
mecanismos destinados a apoyar la integraci¢n del medio ambiente y el
desarrollo en los planos regional y subregional.

38.14.  En el marco intergubernamental, deber¡a estudiarse la posibilidad de
permitir que las organizaciones no gubernamentales - incluidas las
ligadas a grupos importantes, sobre todo grupos de mujeres - comprometidas a
contribuir a la ejecuci¢n del Programa 21 tengan acceso a la
informaci¢n pertinente, incluidos los informes, la informaci¢n y otros datos
que se preparen en el sistema de las Naciones Unidas.

                             D.  El Secretario General

38.15.  Es imprescindible que el Secretario General ejerza una direcci¢n firme
y eficaz, ya que ser¡a el coordinador de los arreglos
institucionales del sistema de las Naciones Unidas para llevar adelante en
forma satisfactoria las actividades a que d‚ lugar la Conferencia y para
ejecutar el Programa 21.


          E.  Mecanismo interinstitucional de coordinaci¢n de alto nivel

38.16.  Al servir de base para los esfuerzos de la comunidad internacional
encaminados a integrar el medio ambiente y el desarrollo, el
Programa 21 deber¡a constituir el marco principal para la coordinaci¢n de las
actividades pertinentes en el sistema de las Naciones Unidas.  A
fin de velar por la vigilancia, coordinaci¢n y supervisi¢n eficaces de la
participaci¢n del sistema de las Naciones Unidas en el proceso de
seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la Conferencia, es necesario un
mecanismo de coordinaci¢n cuyo liderazgo sea ejercido
directamente por el Secretario General.

38.17.  Esta tarea deber¡a encomendarse al Comit‚ Administrativo de
Coordinaci¢n (CAC), presidido por el Secretario General.  De este modo,
el CAC constituir¡a un enlace y medio de comunicaci¢n fundamental entre las
instituciones financieras multilaterales y otros ¢rganos de las
Naciones Unidas al m s alto nivel administrativo.  El Secretario General
deber¡a continuar revitalizando el funcionamiento del Comit‚.  Se prev‚
que todos los jefes de los organismos y las instituciones del sistema de las
Naciones Unidas cooperen plenamente con el Secretario General a fin
de que el CAC pueda cumplir eficazmente su cometido fundamental y lograr la
ejecuci¢n satisfactoria del Programa 21.  El CAC deber¡a
considerar la posibilidad de establecer un grupo de tareas, subcomit‚ o junta
de desarrollo sostenible especial, teniendo en cuenta la experiencia
de los oficiales designados para cuestiones ambientales y del Comit‚ sobre el
Medio Ambiente de las Instituciones Internacionales para el
Desarrollo, as¡ como las funciones respectivas del PNUMA y el PNUD.  Su
informe deber¡a presentarse a los ¢rganos intergubernamentales
pertinentes. 


                        F.  Organo consultivo de alto nivel

38.18.  Los ¢rganos intergubernamentales, el Secretario General y el sistema
de las Naciones Unidas en su totalidad podr¡an beneficiarse
tambi‚n de los conocimientos de una junta consultiva de alto nivel integrada
por personas eminentes que conocieran los temas del medio
ambiente y el desarrollo, con inclusi¢n de las ciencias correspondientes, y
que fueran designadas por el Secretario General a t¡tulo personal.  A
este respecto, el Secretario General deber¡a hacer las recomendaciones
pertinentes a la Asamblea General en su cuadrag‚simo s‚ptimo per¡odo de
sesiones.


                       G.  Estructura de apoyo de secretar¡a

38.19.  Para el seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la Conferencia y
la ejecuci¢n del Programa 21 es indispensable contar, en la
Secretar¡a de las Naciones Unidas, con una estructura de apoyo de secretar¡a
integrada por personal altamente calificado y competente que, entre
otras cosas, aproveche la experiencia obtenida en el proceso preparatorio de
la Conferencia.  Esa estructura deber¡a apoyar la labor de los
mecanismos intergubernamentales y los mecanismos interinstitucionales de
coordinaci¢n.  Las decisiones sobre las medidas concretas para
organizar tal estructura corresponden al Secretario General en su calidad de
m s alto funcionario administrativo de la Organizaci¢n, a quien se
pide que presente lo antes posible un informe sobre las disposiciones que
habr  que adoptar, incluidas las referentes a la dotaci¢n de personal,
teniendo en cuenta la importancia de mantener un equilibrio apropiado en la
contrataci¢n de hombres y mujeres, en la forma definida en el
Art¡culo 8 de la Carta de las Naciones Unidas, y la necesidad de aprovechar de
manera ¢ptima los recursos en el contexto de la reestructuraci¢n
actual de la Secretar¡a de las Naciones Unidas.


                H.  Organos, programas y organizaciones del sistema
                    de las Naciones Unidas                         

38.20.  En el proceso de seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la
Conferencia, en particular en la ejecuci¢n del Programa 21, todos los
¢rganos, programas y organizaciones pertinentes del sistema de las Naciones
Unidas tendr n una importante funci¢n que desempe¤ar, con
arreglo a sus respectivos mandatos y en sus respectivas esferas de
competencia, para apoyar y complementar las actividades nacionales.  La
coordinaci¢n y el car cter complementario de sus actividades para fomentar la
integraci¢n del medio ambiente y el desarrollo se podr n
acrecentar si se alienta a los pa¡ses a mantener posiciones coherentes en los
diversos ¢rganos rectores.


            1.  Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

38.21.  En el proceso de seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la
Conferencia ser  necesario que el PNUMA y su Consejo de
Administraci¢n ampl¡en y fortalezcan sus funciones.  El Consejo de
Administraci¢n, de conformidad con su mandato, deber¡a seguir
desempe¤ando la funci¢n que le corresponde respecto de la orientaci¢n
normativa y la coordinaci¢n en la esfera del medio ambiente, teniendo en
cuenta la perspectiva del desarrollo.

38.22.  Las esferas prioritarias en que el PNUMA deber¡a concentrarse incluyen
las siguientes:

     a)   Fortalecimiento de su funci¢n catal¡tica para el fomento y la
promoci¢n, en todo el sistema de las Naciones Unidas, de
actividades y estudios en la esfera del medio ambiente;

     b)   Promoci¢n de la cooperaci¢n internacional en la esfera del medio
ambiente y recomendaci¢n, seg£n proceda, de pol¡ticas con
ese fin;

     c)   Desarrollo de t‚cnicas tales como la contabilidad de los recursos
naturales y de disciplina tales como la econom¡a ambiental, y
fomento de su utilizaci¢n;

     d)   Vigilancia y evaluaci¢n del medio ambiente, tanto mediante una mayor
participaci¢n de los organismos del sistema de las
Naciones Unidas en el programa de Vigilancia Mundial como mediante la
ampliaci¢n de relaciones con institutos de investigaci¢n privados,
cient¡ficos y no gubernamentales; fortalecimiento y puesta en funcionamiento
de su sistema de alerta temprano;

     e)   Coordinaci¢n y fomento de las investigaciones cient¡ficas
pertinentes a fin de establecer una base consolidada para la adopci¢n
de decisiones;

     f)   Difusi¢n de informaci¢n y datos sobre el medio ambiente a los
gobiernos y a los ¢rganos, programas y organizaciones del
sistema de las Naciones Unidas;

     g)   Logro de una mayor sensibilizaci¢n y acci¢n general en la esfera de
la protecci¢n ambiental mediante la cooperaci¢n con el
p£blico en general, las entidades no gubernamentales y las instituciones
intergubernamentales;

     h)   Mayor desarrollo del derecho internacional del medio ambiente, en
particular de convenciones y directrices, promoci¢n de su
aplicaci¢n y desempe¤o de las funciones de coordinaci¢n derivadas del n£mero
cada vez mayor de instrumentos jur¡dicos internacionales, lo que
comprende el funcionamiento de las secretar¡as de las convenciones, habida
cuenta de la necesidad del uso m s eficiente posible de los recursos,
incluida la posibilidad de agrupar en el mismo lugar las secretar¡as que se
establezcan en el futuro;

     i)   Mayor desarrollo y promoci¢n del uso m s amplio posible de las
evaluaciones del impacto ambiental, incluidas actividades con
los auspicios de los organismos especializados del sistema de las Naciones
Unidas, y en relaci¢n con todo proyecto o actividad importante de
desarrollo econ¢mico;

     j)   Facilitaci¢n del intercambio de informaci¢n sobre tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales, incluidos los aspectos jur¡dicos, y
suministro de capacitaci¢n;

     k)   Promoci¢n de la cooperaci¢n subregional y regional y la prestaci¢n
de apoyo relativas a las medidas y los programas
pertinentes de protecci¢n del medio ambiente, mediante, entre otras cosas, la
aportaci¢n de una contribuci¢n sustancial a los mecanismos
regionales que se designen en la esfera del medio ambiente para el seguimiento
de las actividades a que d‚ lugar la Conferencia y el desempe¤o
de una funci¢n importante de coordinaci¢n en dichos mecanismos;

     l)   Suministro de asesoramiento t‚cnico, jur¡dico e institucional a los
gobiernos, a su solicitud, para el establecimiento y el
fortalecimiento de sus marcos jur¡dicos e institucionales nacionales, en
particular conjuntamente con las actividades del PNUD encaminadas a
aumentar la capacidad;

               m)   Prestaci¢n de apoyo a los gobiernos, a su solicitud, y a
los organismos y ¢rganos de desarrollo para la incorporaci¢n de los
aspectos ambientales en sus pol¡ticas y programas de desarrollo, en particular
mediante el suministro de asesoramiento sobre cuestiones
ambientales, t‚cnicas y de pol¡tica durante la formulaci¢n y la ejecuci¢n de
programas;

     n)   Aumento de las actividades de evaluaci¢n y de la asistencia en
situaciones de emergencia relativas al medio ambiente.

38.23.  Para que pueda desempe¤ar todas estas funciones y mantener al mismo
tiempo su funci¢n como principal ¢rgano del sistema de las
Naciones Unidas en la esfera del medio ambiente, y teniendo en cuenta los
aspectos de desarrollo de las cuestiones ambientales, el PNUMA
deber¡a tener acceso a m s conocimientos especializados y disponer de recursos
financieros suficientes, y deber¡a mantener una colaboraci¢n y
una cooperaci¢n m s estrechas con los ¢rganos dedicados a actividades de
desarrollo y con otros ¢rganos pertinentes del sistema de las Naciones
Unidas.  Adem s, habr¡a que reforzar las oficinas regionales del PNUMA sin que
se debilitara la sede de Nairobi y el PNUMA tambi‚n deber¡a
tomar medidas para fortalecer su enlace e intensificar su interacci¢n con el
PNUD y el Banco Mundial.


              2.  Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

38.24.  El PNUD, como el PNUMA, tambi‚n debe desempe¤ar una funci¢n decisiva
en el seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la
Conferencia.  Mediante su red de oficinas exteriores, promover¡a la acci¢n
colectiva del sistema de las Naciones Unidas en apoyo de la
ejecuci¢n del Programa 21 en los planos nacional, regional, interregional y
mundial, para lo cual aprovechar¡a los conocimientos de los
organismos especializados y de otras organizaciones y ¢rganos de las Naciones
Unidas dedicados a actividades operacionales.  Es preciso
fortalecer el papel del representante residente/coordinador residente del PNUD
para coordinar las actividades operacionales sobre el terreno de
las Naciones Unidas.

38.25.  La funci¢n del PNUD deber¡a incluir lo siguiente:

     a)   Ser el organismo principal en lo tocante a la organizaci¢n de las
actividades del sistema de las Naciones Unidas encaminadas a
mejorar la capacidad en los planos local, nacional y regional;

     b)   Movilizar, en nombre de los gobiernos, los recursos de donantes para
el aumento de la capacidad de los pa¡ses receptores y,
cuando proceda, mediante las mesas redondas de donantes que organiza el PNUD;

     c)   Fortalecer sus propios programas en apoyo del proceso de seguimiento
de las actividades a que d‚ lugar la Conferencia sin
perjuicio del quinto ciclo de programaci¢n;

     d)   Ayudar a los pa¡ses receptores, a su solicitud, a establecer o
fortalecer mecanismos y redes nacionales de coordinaci¢n del
proceso de seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la Conferencia;

     e)   Ayudar a los pa¡ses receptores, a su solicitud, a coordinar la
movilizaci¢n de recursos financieros internos;

     f)   Promover y fortalecer el papel y la participaci¢n de las mujeres,
los j¢venes y otros grupos importantes de los pa¡ses
receptores en la ejecuci¢n del Programa 21.


        3.  Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo

38.26.  La UNCTAD deber¡a desempe¤ar un papel importante en la ejecuci¢n del
Programa 21, tal como fue ampliado en su octavo per¡odo de
sesiones, teniendo en cuenta la importancia de la interrelaci¢n entre el
desarrollo, el comercio internacional y el medio ambiente y de
conformidad con su mandato en la esfera del desarrollo sostenible.


         4.  Oficina de las Naciones Unidas para la Regi¢n Sudanosaheliana

38.27.  La funci¢n que desempe¤e la Oficina de las Naciones Unidas para la
Regi¢n Sudanosaheliana (ONURS) con los recursos adicionales que
puedan ponerse a su disposici¢n, bajo la ‚gida del PNUD y con el apoyo del
PNUMA, deber¡a ampliarse para que la Oficina pueda desempe¤ar
una funci¢n consultiva importante y apropiada y participar eficazmente en la
ejecuci¢n de las disposiciones del Programa 21 relativas a la lucha
contra la sequ¡a y la desertificaci¢n y a la ordenaci¢n de los recursos de
tierras.  En este contexto, podr¡an aprovechar la experiencia adquirida
todos los pa¡ses afectados por la sequ¡a y la desertificaci¢n, en particular
los de Africa, y sobre todo los pa¡ses m s afectados o los clasificados
como pa¡ses menos adelantados.


                5.  Organismos especializados del sistema de las Naciones
                    Unidas y organizaciones afines y otras organizaciones
                    intergubernamentales pertinentes 

38.28.  Todos los organismos especializados del sistema de las Naciones
Unidas, las organizaciones afines y otras organizaciones
intergubernamentales pertinentes en sus esferas respectivas de competencia
tienen una importante funci¢n que desempe¤ar en la ejecuci¢n de las
partes pertinentes del Programa 21 y otras decisiones de la Conferencia.  Sus
¢rganos rectores podr n considerar el modo de fortalecer y ajustar
las actividades y programas en armon¡a con el Programa 21, particularmente con
respecto a los proyectos de promoci¢n del desarrollo
sostenible.  Adem s, podr n considerar el establecimiento de arreglos
especiales con los donantes y las instituciones financieras para la ejecuci¢n
de proyectos que requieran recursos adicionales.


         I.  Cooperaci¢n y ejecuci¢n en los planos regional y subregional

38.29.  La cooperaci¢n regional y subregional formar  parte importante de los
resultados de la Conferencia.  Las comisiones regionales, los
bancos regionales de desarrollo y las organizaciones regionales de cooperaci¢n
econ¢mica y t‚cnica, con sus mandatos convenidos respectivos,
podr n contribuir a ese proceso mediante:

     a)   La promoci¢n del aumento de la capacidad regional y subregional;

     b)   El fomento de la integraci¢n de los aspectos ambientales en las
pol¡ticas regionales y subregionales de desarrollo;

     c)   El fomento de la cooperaci¢n regional y subregional, cuando proceda,
con respecto a cuestiones transfronterizas relacionadas
con el desarrollo sostenible.

38.30.  Las comisiones regionales, seg£n proceda, deber¡an asumir el liderazgo
en la coordinaci¢n de las actividades regionales y subregionales
de los ¢rganos sectoriales y de otra ¡ndole de las Naciones Unidas y prestar a
los pa¡ses asistencia para el logro del desarrollo sostenible. 
Dichas comisiones y los programas regionales del sistema de las Naciones
Unidas, juntamente con otras organizaciones regionales, deber¡an
examinar la necesidad de modificar las actividades en curso, seg£n proceda, a
la luz del Programa 21.

38.31.  Debe haber una cooperaci¢n y colaboraci¢n estrecha entre las
comisiones regionales y otras organizaciones pertinentes, los bancos
regionales de desarrollo, las organizaciones no gubernamentales y otras
instituciones en el plano regional.  El PNUMA y el PNUD, juntamente
con las comisiones regionales, tendr¡an una funci¢n esencial que desempe¤ar,
particularmente en el suministro de la asistencia necesaria,
haciendo hincapi‚ en la creaci¢n o el aumento de la capacidad nacional de los
Estados Miembros.

38.32.  Hay necesidad de una cooperaci¢n m s estrecha entre el PNUMA y el
PNUD, juntamente con otras instituciones pertinentes, en la
ejecuci¢n de proyectos para contener la degradaci¢n del medio ambiente o sus
efectos y para apoyar programas de capacitaci¢n en planificaci¢n
y ordenaci¢n del medio ambiente con miras al desarrollo sostenible en el plano
regional.

38.33.  Las organizaciones intergubernamentales regionales con fines t‚cnicos
y econ¢micos tienen una importante funci¢n que desempe¤ar en la
prestaci¢n de asistencia a los gobiernos para que tomen medidas coordinadas
con el fin de resolver las cuestiones ambientales de importancia
regional.

38.34.  Las organizaciones regionales y subregionales deber¡an desempe¤ar una
importante funci¢n en la aplicaci¢n de las disposiciones del
Programa 21 relacionadas con la lucha contra la sequ¡a y la desertificaci¢n. 
El PNUMA, el PNUD y la ONURS deber¡an prestar asistencia a
esas organizaciones y cooperar con ellas.

38.35.  Deber¡a estimularse, cuando proceda, la cooperaci¢n entre las
organizaciones regionales y subregionales y las organizaciones pertinentes
del sistema de las Naciones Unidas en otras esferas sectoriales.


                                  J.  Ejecuci¢n en el plano nacional

38.36.  Corresponde a los Estados un cometido importante en el proceso de
seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la Conferencia y en la
ejecuci¢n del Programa 21.  Las actividades en el plano nacional deber¡an ser
realizadas de manera integrada por todos los pa¡ses para que las
cuestiones del medio ambiente y el desarrollo pudieran tratarse de manera
coherente.

38.37.  El sistema de las Naciones Unidas deber¡a apoyar, previa solicitud,
las actividades y decisiones de car cter normativo en el plano
nacional que estuvieran orientadas a sostener y ejecutar el Programa 21.  

38.38.  Adem s, los Estados podr¡an estudiar la posibilidad de preparar
informes nacionales.  En este contexto, los ¢rganos del sistema de las
Naciones Unidas deber¡an prestar asistencia, previa solicitud, a los pa¡ses,
particularmente a los pa¡ses en desarrollo.  Los pa¡ses podr¡an
tambi‚n examinar la posibilidad de preparar planes nacionales de acci¢n para
la ejecuci¢n del Programa 21.

38.39.  Los consorcios, los grupos consultivos y las mesas redondas que se
ocupen de las cuestiones relacionadas con la prestaci¢n de asistencia
deber¡an hacer mayores esfuerzos para integrar las consideraciones ambientales
y los objetivos de desarrollo conexos en sus estrategias de
asistencia para el desarrollo y examinar la posibilidad de reorientar y
ajustar de modo adecuado sus operaciones, as¡ como su composici¢n, a fin
de facilitar ese proceso y apoyar m s a fondo los esfuerzos nacionales para
integrar el medio ambiente y el desarrollo.

38.40.  Los Estados podr¡an considerar la posibilidad de crear una estructura
nacional encargada de coordinar el seguimiento de la ejecuci¢n del
Programa 21.  Esa estructura, que se beneficiar¡a de los conocimientos
especializados de las organizaciones no gubernamentales, podr¡a
presentar a las Naciones Unidas informaci¢n y otros materiales pertinentes.


         K.  Cooperaci¢n entre los ¢rganos de las Naciones Unidas y las
                  organizaciones financieras internacionales

38.41.  El ‚xito del seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la
Conferencia depende de la existencia de un v¡nculo efectivo entre las
actividades sustantivas y el apoyo financiero, lo que a su vez requiere una
cooperaci¢n estrecha y eficaz entre los ¢rganos de las Naciones
Unidas y las organizaciones financieras multilaterales.  El Secretario General
y los jefes de los programas y organizaciones de las Naciones
Unidas y las organizaciones financieras multilaterales tienen una
responsabilidad especial en el establecimiento de esa cooperaci¢n, no s¢lo por
conducto del mecanismo de coordinaci¢n de alto nivel de las Naciones Unidas
(el Comit‚ Administrativo de Coordinaci¢n), sino tambi‚n en los
planos regional y nacional.  En particular, los representantes de los
mecanismos e instituciones financieros multilaterales y del FIDA deber¡an
participar activamente en las deliberaciones de la estructura
intergubernamental encargada del seguimiento de la ejecuci¢n del Programa 21.


                       L.  Organizaciones no gubernamentales

38.42.  Las organizaciones y grupos importantes no gubernamentales son
importantes copart¡cipes en la ejecuci¢n del Programa 21.  Deber¡a
ofrecerse a las organizaciones no gubernamentales pertinentes, as¡ como a la
comunidad cient¡fica, el sector privado y los grupos de mujeres, la
oportunidad de colaborar y establecer relaciones apropiadas con el sistema de
las Naciones Unidas.  Deber¡a prestarse apoyo a las organizaciones
no gubernamentales de los pa¡ses en desarrollo y a sus redes aut¢nomas.

38.43.  El sistema de las Naciones Unidas, incluidos los organismos
internacionales de financiaci¢n y desarrollo, y todas las organizaciones y
foros intergubernamentales, en consulta con las organizaciones no
gubernamentales, deber¡an tomar medidas para:

     a)   Establecer medios accesibles y eficaces para lograr la participaci¢n
de las organizaciones no gubernamentales, incluidas las
relacionadas con agrupaciones importantes, en el proceso establecido para
examinar y evaluar la ejecuci¢n del Programa 21 en todos los planos,
y promover su contribuci¢n a ese proceso;

     b)   Tener en cuenta los resultados de los sistemas de examen y de los
procesos de evaluaci¢n de las organizaciones no
gubernamentales en los informes pertinentes del Secretario General a la
Asamblea General y de todos los organismos de las Naciones Unidas y
las organizaciones y foros intergubernamentales pertinentes relativos a la
ejecuci¢n del Programa 21 de conformidad con el proceso de examen.

38.44.  Deber¡an establecerse procedimientos para que las organizaciones no
gubernamentales, incluidas las relacionadas con agrupaciones
importantes, pudieran desempe¤ar un papel m s amplio, mediante un sistema de
acreditaci¢n basado en los procedimientos utilizados en la
Conferencia.  Tales organizaciones deber¡an tener acceso a los informes y
dem s informaci¢n elaborados por el sistema de las Naciones Unidas. 
La Asamblea General deber¡a examinar en una fase temprana los medios de
fomentar la participaci¢n de las organizaciones no gubernamentales
en el marco del sistema de las Naciones Unidas, en relaci¢n con el proceso de
seguimiento de las actividades a que d‚ lugar la Conferencia.

38.45.  La Conferencia toma nota de otras iniciativas institucionales para la
ejecuci¢n del Programa 21, como la propuesta de establecer un
Consejo del Planeta Tierra de car cter no gubernamental y la propuesta de
designar un tutor de las generaciones futuras, juntamente con otras
iniciativas de los gobiernos locales y los sectores empresariales.

                                    Cap¡tulo 39

                INSTRUMENTOS Y MECANISMOS JURIDICOS INTERNACIONALES

Bases para la acci¢n

39.1.  El reconocimiento de que deber n tenerse en cuenta los siguientes
aspectos fundamentales de la elaboraci¢n de tratados de car cter
universal, multilateral y bilateral:

     a)   El desarrollo del derecho internacional en la esfera del desarrollo
sostenible, con especial atenci¢n al delicado equilibrio entre
las preocupaciones ambientales y las relativas al desarrollo;

     b)   La necesidad de aclarar y reforzar la relaci¢n entre instrumentos o
acuerdos internacionales existentes en la esfera del medio
ambiente y los pertinentes acuerdos o instrumentos sociales y econ¢micos,
teni‚ndose en cuenta las necesidades especiales de los pa¡ses en
desarrollo;

     c)   En el plano mundial, la importancia fundamental de la participaci¢n
y la contribuci¢n de todos los pa¡ses, entre ellos los pa¡ses
en desarrollo, para la elaboraci¢n de tratados en la esfera del derecho
internacional relativo al desarrollo sostenible.  Muchos de los instrumentos
y acuerdos jur¡dicos internacionales existentes en la esfera del medio
ambiente se han elaborado sin una adecuada participaci¢n y contribuci¢n de
los pa¡ses en desarrollo, por lo que tal vez deban ser examinados para que
reflejen plenamente las preocupaciones e intereses de los pa¡ses en
desarrollo y para garantizar el equilibrio del r‚gimen de administraci¢n de
esos instrumentos y acuerdos;

     d)   Se deber¡a proporcionar asistencia t‚cnica a los pa¡ses en
desarrollo en apoyo de sus esfuerzos por mejorar su capacidad
legislativa nacional en la esfera del derecho ambiental;

     e)   En los futuros proyectos para el desarrollo progresivo y la
codificaci¢n del derecho internacional para el desarrollo sostenible
se deber¡a tener en cuenta la labor en curso de la Comisi¢n de Derecho
Internacional;

     f)   Toda negociaci¢n relativa al desarrollo progresivo y la codificaci¢n
del derecho internacional en la esfera del desarrollo
sostenible deber¡a efectuarse, por lo general, en forma universal, habida
cuenta de las circunstancias especiales de las diversas regiones.

Objetivos

39.2.  El objetivo general del examen y el desarrollo del derecho ambiental
internacional deber¡a ser evaluar y promover la eficacia de ese
derecho y promover la integraci¢n de las pol¡ticas sobre el medio ambiente y
el desarrollo mediante acuerdos o instrumentos internacionales
eficaces en que se tuvieran en cuenta tanto los principios universales como
las necesidades e intereses particulares y diferenciados de todos los
pa¡ses.

39.3.  Los objetivos concretos son:

     a)   Determinar y abordar las dificultades que impiden a algunos Estados,
en particular a los pa¡ses en desarrollo, ser partes en los
acuerdos o instrumentos jur¡dicos internacionales o aplicarlos y, cuando sea
del caso,
examinarlos y revisarlos con el fin de integrar las cuestiones del medio
ambiente y el desarrollo y de sentar bases s¢lidas para la aplicaci¢n de
dichos acuerdos o instrumentos;

     b)   Establecer prioridades para la futura elaboraci¢n de instrumentos
legislativos sobre el desarrollo sostenible en los planos
mundial, regional o subregional, con miras al aumento de la eficacia del
derecho internacional en esa esfera mediante, en particular, la
integraci¢n de consideraciones sobre el medio ambiente y el desarrollo;

     c)   Promover y apoyar la participaci¢n efectiva de todos los pa¡ses
interesados, en particular los pa¡ses en desarrollo, en la
negociaci¢n, la aplicaci¢n, el examen y el r‚gimen de administraci¢n de los
acuerdos o instrumentos internacionales, incluida la adecuada
prestaci¢n de asistencia t‚cnica y financiera y el recurso a otros mecanismos
de que se disponga para esos fines, as¡ como la utilizaci¢n de
obligaciones diferentes cuando proceda;

     d)   Promover, mediante el desarrollo progresivo de acuerdos o
instrumentos negociados universal o multilateralmente, normas
internacionales para la protecci¢n del medio ambiente que tengan en cuenta las
diferentes situaciones y capacidades de los pa¡ses.  Los Estados
reconocen que las pol¡ticas ambientales deber¡an hacer frente a las causas
fundamentales de la degradaci¢n del medio ambiente, para prevenir de
ese modo que las medidas redunden en restricciones innecesarias del comercio. 
Las medidas de pol¡tica comercial con fines ambientales no
deber¡an constituir un medio de discriminaci¢n arbitraria o injustificable ni
una restricci¢n encubierta del comercio internacional.  Se deber¡an
evitar las medidas unilaterales para hacer frente a los problemas ambientales
fuera de la jurisdicci¢n de los pa¡ses importadores.  Las medidas
que se adopten para resolver problemas ambientales internacionales deber¡an
basarse, en lo posible, en un consenso internacional.  Las medidas
internas orientadas a lograr ciertos objetivos ambientales pueden requerir la
adopci¢n de medidas comerciales para que resulten eficaces.  En
caso de que fuera necesario adoptar medidas de pol¡tica comercial para aplicar
las pol¡ticas ambientales, se deber¡an aplicar ciertos principios y
normas.  Entre ellos podr¡an figurar el principio de no discriminaci¢n; el
principio de que la medida comercial elegida deber¡a ser la que
aplicara el m¡nimo necesario de restricciones para lograr los objetivos; la
obligaci¢n de velar por el uso transparente de las medidas comerciales
relacionadas con el medio ambiente y de notificar debidamente sobre las normas
nacionales; y la necesidad de tener en cuenta las condiciones
especiales y las necesidades de desarrollo de los pa¡ses en desarrollo a
medida que avanzan hacia los objetivos ambientales convenidos a nivel
internacional;

     e)   Velar por la aplicaci¢n plena y expedita de los instrumentos con
fuerza legal y facilitar el examen y el ajuste oportunos de los
acuerdos o instrumentos por las partes interesadas, teniendo en cuenta las
necesidades e intereses especiales de todos los pa¡ses, en particular de
los pa¡ses en desarrollo;

     f)   Mejorar la eficacia de las instituciones, los mecanismos y los
procedimientos para la administraci¢n de acuerdos e
instrumentos;

     g)   Determinar y evitar conflictos reales o en potencia, particularmente
entre acuerdos o instrumentos en la esfera del medio
ambiente y acuerdos o instrumentos en las esferas social y econ¢mica, con
miras a velar por que esos acuerdos o instrumentos se refuercen
mutuamente.  Cuando surjan conflictos, se deber¡an resolver de manera
apropiada;

     h)   Estudiar y examinar la posibilidad de ampliar y fortalecer la
capacidad de los mecanismos, entre ellos los del sistema de las
Naciones Unidas, para facilitar, cuando corresponda y cuando lo hayan
convenido las partes interesadas, la determinaci¢n, la prevenci¢n y el
arreglo de las controversias internacionales en la esfera del desarrollo
sostenible, teniendo debidamente en cuenta los acuerdos bilaterales y
multilaterales existentes para el arreglo de tales controversias.

Actividades

39.4.  Las actividades y los medios de aplicaci¢n deber¡an considerarse a la
luz de las bases para la acci¢n y los objetivos expuestos, sin
menoscabo del derecho de todos los Estados a presentar sugerencias al respecto
en la Asamblea General.  Esas sugerencias deber¡an reproducirse
en una recopilaci¢n aparte sobre el desarrollo sostenible.


             A.  Examen, evaluaci¢n y esferas de acci¢n en materia de
                 derecho internacional para el desarrollo sostenible

39.5.  Al tiempo que asegurasen la participaci¢n efectiva de todos los pa¡ses
interesados, las partes deber¡an examinar y evaluar peri¢dicamente
los resultados obtenidos y la eficacia de los acuerdos o instrumentos
internacionales existentes, as¡ como las prioridades para la elaboraci¢n de
instrumentos jur¡dicos futuros sobre el desarrollo sostenible.  Esto puede
incluir un examen de la posibilidad de determinar los derechos y
obligaciones de los Estados, seg£n proceda, en la esfera del desarrollo
sostenible, como se dispone en la resoluci¢n 44/228 de la Asamblea
General.  En ciertos casos se deber¡a prestar atenci¢n a la posibilidad de
tener en cuenta circunstancias diversas mediante la adopci¢n de
obligaciones diferentes o la aplicaci¢n gradual.  Una posibilidad para el
cumplimiento de esta tarea podr¡a ser la pr ctica anterior del PNUMA,
en virtud de la cual podr¡an reunirse expertos jur¡dicos designados por los
gobiernos, a intervalos peri¢dicos que se decidir¡an ulteriormente, con
una perspectiva m s amplia orientada hacia el medio ambiente y el desarrollo.

39.6.  Se deber¡a considerar la posibilidad de tomar medidas acordes con el
derecho internacional para hacer frente, en ‚pocas de conflicto
armado, a la destrucci¢n en gran escala del medio ambiente que no pueda
justificarse con arreglo al derecho internacional.  La Asamblea
General y su Sexta Comisi¢n son los foros apropiados para tratar esta materia. 
Se deber¡an tener en cuenta la competencia y el papel concretos
del Comit‚ Internacional de la Cruz Roja.

39.7.  Habida cuenta de la necesidad fundamental de velar por la utilizaci¢n
sin riesgos y ecol¢gicamente racional de la energ¡a nuclear, y a fin
de fortalecer la cooperaci¢n internacional en esta esfera, se deber¡an hacer
esfuerzos por concluir las negociaciones en curso en relaci¢n con una
convenci¢n sobre seguridad nuclear en el marco del Organismo Internacional de
Energ¡a At¢mica.


                           B.  Mecanismos de aplicaci¢n

39.8.  Las partes en acuerdos internacionales examinar n procedimientos y
mecanismos adecuados para promover y verificar su aplicaci¢n
eficaz, plena y expedita.  A esos efectos, los Estados, entre otras cosas,
podr n:

     a)   Establecer sistemas eficaces y pr cticos de presentaci¢n de informes
sobre la aplicaci¢n eficaz, plena y expedita de los
instrumentos jur¡dicos internacionales;

     b)   Examinar los medios apropiados en que los organismos internacionales
pertinentes, como el PNUMA, podr¡an contribuir al
perfeccionamiento ulterior de esos mecanismos.


                 C.  Participaci¢n efectiva en la elaboraci¢n del
                     derecho internacional

39.9.  En todas estas actividades y en otras que se puedan emprender en el
futuro, fundamentadas en las bases para la acci¢n y los objetivos
antes expuestos, se deber¡a velar por la participaci¢n efectiva de todos los
pa¡ses, y en particular de los pa¡ses en desarrollo, mediante la
prestaci¢n de asistencia t‚cnica y/o asistencia financieras adecuadas. 
Deber¡a darse a los pa¡ses en desarrollo un apoyo inicial, no s¢lo en sus
esfuerzos nacionales por aplicar los acuerdos o instrumentos internacionales,
sino tambi‚n para que participasen efectivamente en la negociaci¢n
de acuerdos o instrumentos nuevos o revisados y en la aplicaci¢n internacional
efectiva de dichos acuerdos o instrumentos.  El apoyo deber¡a
incluir la asistencia para aumentar los conocimientos especializados en
derecho internacional, particularmente en relaci¢n con el desarrollo
sostenible, y el suministro de acceso a la informaci¢n de referencia y a los
conocimientos cient¡ficos y t‚cnicos necesarios.


             D.  Controversias en la esfera del desarrollo sostenible

39.10.  En la esfera de la prevenci¢n y el arreglo de controversias, los
Estados deber¡an estudiar y examinar en mayor profundidad m‚todos
encaminados a ampliar y hacer m s eficaz la gama de t‚cnicas de que
actualmente se dispone, teniendo en cuenta, entre otras cosas, la
experiencia pertinente adquirida con los acuerdos, instrumentos o
instituciones internacionales existentes y, cuando proceda, sus mecanismos de
aplicaci¢n, tales como las modalidades para la prevenci¢n y el arreglo de
controversias.  Esto podr  incluir mecanismos y procedimientos para el
intercambio de datos de informaci¢n, la notificaci¢n y la celebraci¢n de
consultas con respecto a situaciones que pudieran dar origen a
controversias con otros Estados en la esfera del desarrollo sostenible, y
medios pac¡ficos y eficaces de soluci¢n de controversias de conformidad
con la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos, seg£n proceda, el recursos a
la Corte Internacional de Justicia y la inclusi¢n de esos
mecanismos y procedimientos en los tratados relativos al desarrollo
sostenible.







                                    Cap¡tulo 40

                    INFORMACION PARA LA ADOPCION DE DECISIONES

                                   INTRODUCCION

40.1.  En el desarrollo sostenible, cada persona es a la vez usuario y
portador de informaci¢n, considerada en un sentido amplio, que incluye
datos, informaci¢n y el conjunto adecuado de experiencias y conocimientos.  La
necesidad de informaci¢n se plantea en todos los niveles, desde
el de direcci¢n superior, en los planos nacional e internacional, al
comunitario y el individual.  Hay dos esferas de programas que deben
aplicarse a fin de velar por que las decisiones se basen cada vez m s en
informaci¢n fidedigna, a saber:

     a)   Reducci¢n de las diferencias en materia de datos;

     b)   Mejoramiento del acceso a la informaci¢n.


                                ESFERAS DE PROGRAMA

               A.  Reducci¢n de las diferencias en materia de datos

Bases para la acci¢n

40.2.  Aunque ya hay una cantidad considerable de datos, como se se¤ala en
diversos cap¡tulos del Programa 21, es preciso reunir no solamente
m s tipos de datos sino diversos tipos de datos en los planos local, regional
y mundial, que indiquen los estados y tendencias de las variables
socioecon¢micas, de contaminaci¢n, de recursos naturales y ecosistemas
pertinentes.  Han aumentado las diferencias que existen entre el mundo
desarrollado y el mundo en desarrollo en cuanto a la disponibilidad de datos y
el acceso a ellos, hecho que menoscaba gravemente la capacidad
de los pa¡ses de adoptar decisiones fundamentadas en lo concerniente al medio
ambiente y el desarrollo.

40.3.  Hay una deficiencia generalizada en la capacidad de los pa¡ses en
desarrollo, y en muchas esferas en el plano internacional, para la
reuni¢n y la evaluaci¢n de datos, su transformaci¢n en informaci¢n £til y su
divulgaci¢n.  Adem s, es preciso mejorar la coordinaci¢n entre las
actividades de informaci¢n y los datos ecol¢gicos y de desarrollo.

40.4.  Los indicadores com£nmente utilizados, como el producto nacional bruto
(PNB) o las mediciones de las corrientes individuales de
contaminaci¢n o de recursos, no dan indicaciones precisas de sostenibilidad. 
Los m‚todos de evaluaci¢n de la interacci¢n entre diversos
par metros sectoriales del medio ambiente y el desarrollo son imperfectos o se
aplican deficientemente.  Es preciso elaborar indicadores del
desarrollo sostenible que sirvan de base s¢lida para adoptar decisiones en
todos los niveles y que contribuyan a una sostenibilidad autorregulada
de los sistemas integrados del medio ambiente y el desarrollo.
Objetivos

40.5.  Cabe destacar los siguientes objetivos:

     a)   Lograr una reuni¢n y evaluaci¢n de datos m s econ¢mica y pertinente
mediante una mejor determinaci¢n de los usuarios y de
sus necesidades de informaci¢n en los planos local, nacional, regional y
mundial;

     b)   Fortalecer la capacidad local, provincial, nacional e internacional
de reuni¢n y utilizaci¢n de informaci¢n multisectorial en los
procesos de adopci¢n de decisiones y reforzar la capacidad de reuni¢n y
an lisis de datos e informaci¢n para la adopci¢n de decisiones, en
particular en los pa¡ses en desarrollo;

     c)   Crear o fortalecer los mecanismos locales, provinciales, nacionales
e internacionales que garanticen que la planificaci¢n del
desarrollo sostenible en todos los sectores se base en informaci¢n fidedigna,
oportuna y utilizable;

     d)   Dar acceso a la informaci¢n pertinente en la forma y en el momento
en que se precise para facilitar su uso.

Actividades

a)   Elaboraci¢n de indicadores del desarrollo sostenible

40.6.  Los pa¡ses en el plano nacional y las organizaciones gubernamentales y
no gubernamentales en el plano internacional deber¡an desarrollar
el concepto de indicadores del desarrollo sostenible a fin de establecer esos
identificadores.  Con el fin de promover el uso cada vez mayor de
algunos de esos indicadores en las cuentas secundarias y, en £ltima instancia,
en las cuentas nacionales, es preciso que la Oficina de Estad¡stica
de las Naciones Unidas se ocupe de la elaboraci¢n de los indicadores,
aprovechando la experiencia creciente a este respecto.

b)   Promoci¢n del uso mundial de indicadores del desarrollo sostenible

40.7.  Los ¢rganos y las organizaciones pertinentes de las Naciones Unidas, en
cooperaci¢n con otras organizaciones internacionales
gubernamentales, intergubernamentales y no gubernamentales, deber¡an utilizar
un conjunto apropiado de indicadores del desarrollo sostenible e
indicadores relacionados con los medios que se encuentran fuera de la
jurisdicci¢n nacional, como los oc‚anos, la atm¢sfera superior y el
espacio ultraterrestre.  Los ¢rganos y las organizaciones del sistema de las
Naciones Unidas, en coordinaci¢n con las dem s organizaciones
interesadas, podr¡an hacer recomendaciones para el desarrollo arm¢nico de
indicadores en los planos nacional, regional y mundial y para la
incorporaci¢n de un conjunto apropiado de estos indicadores en informes y
bases de datos comunes de acceso generalizado para su utilizaci¢n en
el plano internacional, con sujeci¢n a consideraciones relacionadas con la
soberan¡a nacional.

c)   Mejoramiento de la reuni¢n y utilizaci¢n de datos

40.8.  Los pa¡ses y, cuando se les solicite, las organizaciones
internacionales deber¡an hacer inventarios de los datos ambientales, de
recursos y
de desarrollo, sobre la base de las prioridades nacionales y mundiales, para
la gesti¢n del desarrollo sostenible.  Deber¡an asimismo determinar
las deficiencias y organizar actividades para subsanarlas.  Dentro de los
¢rganos y las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y de las
organizaciones internacionales pertinentes, es preciso reforzar las
actividades de obtenci¢n de datos, entre ellas las de Vigilancia Mundial y
Vigilancia Meteorol¢gica Mundial, especialmente en lo que concierne al aire de
las ciudades, el agua dulce, los recursos de tierras (entre ellos
los bosques y las tierras de pastoreo), la desertificaci¢n, otros h bitat, la
degradaci¢n de los suelos, la diversidad biol¢gica, los oc‚anos y la
atm¢sfera superior.  Los pa¡ses y las organizaciones internacionales deber¡an
utilizar las nuevas t‚cnicas de reuni¢n de datos, incluida la
teleobservaci¢n mediante sat‚lites.  Adem s del fortalecimiento de las
actividades de reuni¢n de datos sobre el desarrollo, es preciso prestar
especial atenci¢n a factores tales como la demograf¡a, la urbanizaci¢n, la
pobreza, la salud y el derecho de acceso a los recursos, as¡ como a los
grupos especiales, entre ellos las mujeres, las poblaciones ind¡genas, los
j¢venes, los ni¤os y los discapacitados, y sus relaciones con cuestiones
ambientales.

d)   Mejoramiento de los m‚todos de evaluaci¢n y an lisis de los datos

40.9.  Las organizaciones internacionales competentes deber¡an elaborar
recomendaciones pr cticas para la reuni¢n y evaluaci¢n coordinada y
armonizada de datos en los planos nacional e internacional.  Los centros
nacionales e internacionales de datos e informaci¢n deber¡an establecer
sistemas permanentes y precisos de reuni¢n de datos y utilizar los sistemas de
informaci¢n geogr fica, los sistemas de expertos, los modelos y
una variedad de otras t‚cnicas para la evaluaci¢n y el an lisis de los datos. 
Estas medidas ser n especialmente pertinentes debido a que ser 
preciso procesar en el futuro una gran cantidad de datos obtenidos mediante
sat‚lites.  Los pa¡ses desarrollados y las organizaciones
internacionales, as¡ como el sector privado, deber¡an  cooperar, en particular
con los pa¡ses en desarrollo, a solicitud de ‚stos, para facilitar su
acceso a esas tecnolog¡as y conocimientos.

e)   Establecimiento de un marco amplio de informaci¢n

40.10.  Los gobiernos deber¡an considerar la posibilidad de introducir los
cambios institucionales necesarios en el plano nacional para lograr la
integraci¢n de la informaci¢n sobre el medio ambiente y sobre el desarrollo. 
En el plano internacional, ser  preciso fortalecer las actividades de
evaluaci¢n del medio ambiente y coordinarlas con los esfuerzos por determinar
las tendencias del desarrollo.

f)   Fortalecimiento de la capacidad de difundir informaci¢n tradicional

40.11.  Con la asistencia de las organizaciones internacionales, los pa¡ses
deber¡an establecer mecanismos de apoyo para suministrar a las
comunidades locales y a los usuarios de recursos la informaci¢n y los m‚todos
que necesitan para que, en la ordenaci¢n del medio ambiente y de
los recursos sostenibles, apliquen los conocimientos y los enfoques
tradicionales y aut¢ctonos, cuando proceda.  Esto reviste particular
importancia en el caso de las poblaciones rurales y urbanas y los grupos
ind¡genas, de mujeres y de j¢venes.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

40.12.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este
programa ascender  a unos 1.900 millones de d¢lares, que la comunidad
internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de
favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las
condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre
otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios institucionales

40.13.  En los planos nacional e internacional, se carece de la capacidad
institucional para integrar el medio ambiente y el desarrollo y elaborar
los indicadores pertinentes.  Habr  que reforzar de manera considerable las
instituciones existentes, como el Sistema Mundial de Vigilancia del
Medio Ambiente (SIMUVIMA) y la Base de Datos sobre Recursos Mundiales (GRID)
dentro del PNUMA y otras entidades dentro del sistema
general de Vigilancia Mundial.  La Vigilancia Mundial ha sido un elemento
esencial para los datos relacionados con el medio ambiente.  Aunque
hay programas relacionados con datos sobre el desarrollo en diversos
organismos, la coordinaci¢n entre ellos es insuficiente.  Las actividades
relacionadas con los datos sobre el desarrollo de los organismos e
instituciones del sistema de las Naciones Unidas deber¡an coordinarse de
manera m s eficaz, tal vez mediante un mecanismo equivalente y complementario
de "Vigilancia del Desarrollo".  Este mecanismo y el de
Vigilancia Mundial deber¡an coordinarse a trav‚s de una oficina apropiada de
las Naciones Unidas para velar por la plena integraci¢n de los
problemas del medio ambiente y el desarrollo.

c)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

40.14.  Con respecto a la transferencia de tecnolog¡a, con la r pida evoluci¢n
de las tecnolog¡as de informaci¢n y de reuni¢n de datos, es
necesario elaborar directrices y mecanismos para la transferencia r pida y
continua de esas tecnolog¡as, en particular a los pa¡ses en desarrollo,
de conformidad con el cap¡tulo 34 (Transferencia de tecnolog¡a ecol¢gicamente
racional, cooperaci¢n y aumento de la capacidad), y para la
capacitaci¢n de personal en su utilizaci¢n.

d)   Desarrollo de los recursos humanos

40.15.  Se necesitar  proporcionar capacitaci¢n en todas las esferas y en
todos los niveles, especialmente en los pa¡ses en desarrollo.  Esa
capacitaci¢n tendr  que incluir la capacitaci¢n t‚cnica de las personas que
participen en la reuni¢n, evaluaci¢n y elaboraci¢n de datos y la
asistencia a los encargados de adoptar decisiones para utilizar esa
informaci¢n.

e)   Aumento de la capacidad

40.16.  Todos los pa¡ses, en particular los pa¡ses en desarrollo, deber¡an,
con el apoyo de la cooperaci¢n internacional, fortalecer su capacidad
de reunir, almacenar, organizar, evaluar y utilizar datos en los procesos de
adopci¢n de decisiones de manera m s efectiva.

                             B.  Mejoramiento del acceso a la informaci¢n

Bases para la acci¢n

40.17.  Existe una riqueza de datos y de informaci¢n que se podr¡a utilizar
para la gesti¢n del desarrollo sostenible.  Encontrar la informaci¢n
adecuada en el momento preciso y en la escala pertinente de agregaci¢n es una
tarea que se torna cada vez m s dif¡cil.

40.18.  En muchos pa¡ses, la informaci¢n no se ordena como corresponde debido
a la falta de recursos financieros y personal capacitado, a un
desconocimiento de su valor y de su disponibilidad y a otros problemas
inmediatos apremiantes, en particular en los pa¡ses en desarrollo. 
Incluso en aquellos lugares en que existe la informaci¢n es posible que no sea
f cil acceder a ella ya sea debido a la falta de tecnolog¡a para un
acceso efectivo o al costo que entra¤a, sobre todo en el caso de la
informaci¢n que se encuentra fuera del pa¡s y que est  disponible en el
mercado comercial.

Objetivos

40.19.  Habr¡a que reforzar los mecanismos nacionales e internacionales de
procesamiento e intercambio de informaci¢n y la asistencia t‚cnica
conexa a fin de que haya un acceso efectivo y equitativo a la informaci¢n
generada en los planos nacional, regional e internacional con sujeci¢n
a la soberan¡a nacional y a los derechos aplicables de propiedad intelectual.

40.20.  Habr¡a que fortalecer la capacidad nacional, en el gobierno, en las
organizaciones no gubernamentales y en el sector privado, a los
efectos del manejo y la comunicaci¢n de la informaci¢n, especialmente dentro
de los pa¡ses en desarrollo.

40.21.  Habr¡a que asegurar la plena participaci¢n, en especial de los pa¡ses
en desarrollo, en cualquier plano internacional en el marco de los
¢rganos y organizaciones del sistema de las Naciones Unidas para la reuni¢n,
el an lisis y la utilizaci¢n de los datos y la informaci¢n.

Actividades

a)   Producci¢n de informaci¢n que se pueda utilizar en el proceso de adopci¢n
de decisiones

40.22.  Los pa¡ses y las organizaciones internacionales deber¡an examinar y
reforzar los sistemas y servicios de informaci¢n en los sectores
relacionados con el desarrollo sostenible en los planos local, provincial,
nacional e internacional.  Se deber¡a insistir en que se transforme la
informaci¢n existente en formas que sean m s £tiles para la adopci¢n de
decisiones y en orientarla hacia diversos grupos de usuarios.  Se
deber¡an establecer o reforzar los mecanismos para convertir las evaluaciones
cient¡ficas y socioecon¢micas en informaci¢n adecuada para la
planificaci¢n y la informaci¢n p£blica.  A ese respecto, se deber¡an utilizar
medios electr¢nicos y no electr¢nicos.

b)   Establecimiento de normas y m‚todos para el manejo de la informaci¢n

40.23.  Los gobiernos deber¡an considerar la posibilidad de apoyar a las
organizaciones gubernamentales y no gubernamentales en sus esfuerzos
por elaborar mecanismos para el intercambio eficiente y arm¢nico de
informaci¢n en los planos local, provincial, nacional e internacional,
incluidos la revisi¢n y el establecimiento de las clases de datos, de acceso y
de difusi¢n y la interconexi¢n de las comunicaciones.

c)   Elaboraci¢n de datos sobre fuentes de informaci¢n

40.24.  Los ¢rganos y las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y
otras organizaciones gubernamentales y no gubernamentales
deber¡an elaborar y compartir informaci¢n sobre las fuentes disponibles en
ellas.  Los programas existentes, tales como el Comit‚ Consultivo
para la Coordinaci¢n de los Sistemas de Informaci¢n (CCCSI) y el Sistema
Internacional de Informaci¢n Ambiental (INFOTERRA), deber¡an ser
examinados y reforzados seg£n fuera necesario.  Entre la amplia gama de otras
actividades, habr¡a que fomentar los mecanismos de formaci¢n
de redes y de coordinaci¢n, entre ellos los acuerdos con las organizaciones no
gubernamentales para el intercambio de informaci¢n y las
actividades de donantes para el intercambio de informaci¢n sobre proyectos de
desarrollo sostenible.  Se deber¡a alentar al sector privado a que
fortaleciera los mecanismos de intercambio de experiencias y de informaci¢n.

d)   Establecimiento y fortalecimiento de la capacidad de formaci¢n de redes
electr¢nicas

40.25.  Los pa¡ses, las organizaciones internacionales, entre ellos los
¢rganos y organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, y las
organizaciones no gubernamentales deber¡an aprovechar las iniciativas de
establecimiento de enlaces electr¢nicos para apoyar el intercambio de
informaci¢n, proporcionar acceso a las bases de datos y a otras fuentes de
informaci¢n, facilitar la comunicaci¢n para satisfacer objetivos m s
amplios, como la ejecuci¢n del Programa 21, facilitar las negociaciones
intergubernamentales, supervisar las convenciones y medidas de
desarrollo sostenible, transmitir alertas ecol¢gicas y transferir datos
t‚cnicos.  Asimismo, esas organizaciones deber¡an facilitar la interconexi¢n
de diversas redes electr¢nicas y la utilizaci¢n de normas adecuadas y
protocolos de comunicaci¢n para el intercambio transparente de
comunicaciones electr¢nicas.  En los casos en que fuera necesario, se deber¡a
crear tecnolog¡a nueva y fomentar su utilizaci¢n para permitir la
participaci¢n de aquellos que en la actualidad no tienen acceso a la
infraestructura y a los m‚todos existentes.  Adem s, se deber¡an establecer
mecanismos para llevar a cabo la transferencia de la informaci¢n hacia y desde
sistemas no electr¢nicos con el fin de que puedan participar
quienes de otra manera quedar¡an excluidos.

e)   Utilizaci¢n de las fuentes de informaci¢n comercial

40.26.  Los pa¡ses y las organizaciones internacionales deber¡an considerar la
posibilidad de llevar a cabo estudios de la informaci¢n sobre el
desarrollo sostenible existente en el sector privado y de los sistemas
actuales de difusi¢n a fin de determinar las lagunas que existen y la manera
de colmarlas mediante actividades comerciales o cuasicomerciales,
particularmente actividades en que participen pa¡ses en desarrollo o que se
realicen en ellos.  Adem s, en los casos en que existan obst culos econ¢micos
o de otra ¡ndole que dificulten el suministro de la informaci¢n y
el acceso a ella, particularmente en los pa¡ses en desarrollo, deber¡a
considerarse la posibilidad de crear programas innovadores que
subvencionaran el acceso a esa informaci¢n o eliminaran los obst culos de
¡ndole no econ¢mica.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

40.27.  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este
programa ascender  a unos 165 millones de d¢lares, que la comunidad
internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor. 
Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido
objeto de examen por los gobiernos.  Los costos reales y las
condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre
otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios institucionales

40.28.  Los aspectos institucionales de este programa se refieren
principalmente al fortalecimiento de las instituciones existentes, as¡ como al
fortalecimiento de la cooperaci¢n con organizaciones no gubernamentales y
deben ser compatibles con las decisiones generales en materia de
instituciones que adopte la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo.

c)   Aumento de la capacidad

40.29.  Los pa¡ses desarrollados y las organizaciones internacionales
competentes deber¡an cooperar con los pa¡ses en desarrollo para ampliar su
capacidad de recibir, almacenar, recuperar, aportar, difundir, utilizar
informaci¢n pertinente sobre el medio ambiente y el desarrollo y dar al
p£blico acceso apropiado a esa informaci¢n suministrando tecnolog¡a y
capacitaci¢n para el establecimiento de servicios de informaci¢n local y
apoyando acuerdos de cooperaci¢n y asociaci¢n entre pa¡ses y en los planos
regional y subregional.

d)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

40.30.  Los pa¡ses desarrollados y las organizaciones internacionales
competentes deber¡an prestar apoyo a la investigaci¢n y el desarrollo del
equipo, los programas y otros aspectos de la inform tica, particularmente en
los pa¡ses en desarrollo, que sean adecuados a sus actividades y
necesidades y al medio ambiente.

                                     Anexo III

             DECLARACION AUTORIZADA, SIN FUERZA JURIDICA OBLIGATORIA,
             DE PRINCIPIOS PARA UN CONSENSO MUNDIAL RESPECTO DE LA   
             ORDENACION, LA CONSERVACION Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE  
                            DE LOS BOSQUES DE TODO TIPO

                                     PREAMBULO

     a)   La cuesti¢n de los bosques guarda relaci¢n con toda la gama de
problemas y oportunidades en el contexto del medio ambiente
y el desarrollo, incluido el derecho al desarrollo socioecon¢mico en forma
sostenible.

     b)   Los presentes principios obedecen al objetivo rector de aportar una
contribuci¢n a la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el
desarrollo sostenible de los bosques y de tomar disposiciones respecto de sus
funciones y usos m£ltiples y complementarios.

     c)   Los problemas y las oportunidades que existen en el  mbito de la
silvicultura deben ser examinados con un criterio hol¡stico y
equilibrado en el contexto general del medio ambiente y el desarrollo,
teniendo en cuenta los m£ltiples usos y funciones de los bosques, entre
ellos los usos tradicionales, y los probables problemas econ¢micos y sociales
que se plantean cuando esos usos son limitados o restringidos, as¡
como las posibilidades de desarrollo que puede ofrecer la ordenaci¢n
sostenible de los bosques.

     d)   Estos principios representan un primer consenso mundial sobre los
bosques.  Al contraer el compromiso de aplicar con
prontitud estos principios, los pa¡ses deciden asimismo mantenerlos en
constante evaluaci¢n a fin de determinar su idoneidad para proseguir la
cooperaci¢n internacional respecto de las cuestiones relacionadas con los
bosques.

     e)   Los presentes principios deben ser aplicables a los bosques de todo
tipo, tanto a los naturales como a las plantaciones
forestales, y en todas las regiones geogr ficas y zonas clim ticas, incluidas
la austral, la boreal, la subtemplada, la templada, la subtropical y la
tropical.

     f)   Los bosques de todo tipo entra¤an procesos ecol¢gicos complejos y
singulares que constituyen la base de la capacidad, actual o
potencial, de los bosques de proporcionar recursos para satisfacer las
necesidades humanas y los valores ambientales, por lo cual su ordenaci¢n
y conservaci¢n racionales deben preocupar a los gobiernos de los pa¡ses en que
se encuentran, y son valiosos para las comunidades locales y
para el medio ambiente en su totalidad.

     g)   Los bosques son indispensables para el desarrollo econ¢mico y el
mantenimiento de todas las formas de vida.

     h)   Cada Estado, reconociendo que la responsabilidad de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques
se encuentra distribuida en muchos casos entre el gobierno federal o nacional,
el estatal o provincial y el municipal, deber¡a aplicar estos
principios en el plano que correspondiera de conformidad con su propia
constituci¢n o legislaci¢n.


                               PRINCIPIOS/ELEMENTOS

1.   a)   Los Estados, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y
los principios de derecho internacional, tienen el derecho
soberano de explotar sus propios recursos en aplicaci¢n de su propia pol¡tica
ambiental y la obligaci¢n de asegurar que las actividades que se
lleven a cabo dentro de su jurisdicci¢n o bajo su control no perjudiquen al
medio de otros Estados o de zonas situadas fuera de la jurisdicci¢n
nacional.

     b)   El costo adicional total convenido de alcanzar los beneficios
relacionados con la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los
bosques requiere una mayor cooperaci¢n internacional y deber¡a ser compartido
equitativamente por la comunidad internacional.

2.   a)   Los Estados tienen el derecho soberano e inalienable de proceder a
la utilizaci¢n, la ordenaci¢n y el desarrollo de sus bosques
de conformidad con sus necesidades de desarrollo y su grado de desarrollo
socioecon¢mico y sobre la base de una pol¡tica nacional compatible
con el desarrollo sostenible y la legislaci¢n, incluida la conversi¢n de las
zonas boscosas para otros usos en el contexto del plan general de
desarrollo socioecon¢mico y sobre la base de una pol¡tica racional de uso de
la tierra.

     b)   Los recursos y las tierras forestales deber¡an ser objeto de una
ordenaci¢n sostenible a fin de atender a las necesidades
sociales, econ¢micas, ecol¢gicas, culturales y espirituales de las
generaciones presentes y futuras.  Esas necesidades se refieren a productos y
servicios forestales, como madera y productos de la madera, agua, alimentos,
forraje, medicamentos, combustible, vivienda, empleo,
esparcimiento, h bitat para la fauna y flora silvestres, diversidad en el
paisaje, sumideros y dep¢sitos de carbono, y se refieren asimismo a otros
productos forestales.  Habr¡a que tomar medidas adecuadas para proteger a los
bosques de los efectos nocivos de la contaminaci¢n, incluida la
transportada por el aire, y de incendios, plagas y enfermedades a fin de
mantener ¡ntegramente su m£ltiple valor.

     c)   El suministro de informaci¢n oportuna, fiable y precisa acerca de
los bosques y los ecosistemas forestales es indispensable a
los efectos de la conciencia p£blica y de la adopci¢n de decisiones
informadas.

     d)   Los gobiernos deber¡an promover la participaci¢n de todos los
interesados, incluidas las comunidades locales y las poblaciones
ind¡genas, la industria, la mano de obra, las organizaciones no
gubernamentales y los particulares, los habitantes de las zonas forestales y
las
mujeres, en el desarrollo, la ejecuci¢n y la planificaci¢n de la pol¡tica
forestal del pa¡s, y ofrecer oportunidades para esa participaci¢n.

3.   a)   La pol¡tica y las estrategias nacionales deber¡an establecer un
marco para intensificar los esfuerzos en pro de la ordenaci¢n, la
conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques y las tierras
forestales, incluido el establecimiento y fortalecimiento de instituciones y
programas en la materia.

     b)   La cooperaci¢n internacional en el  mbito de los bosques deber¡a ser
facilitada por disposiciones internacionales de ¡ndole
institucional, comenzando, seg£n proceda, con las organizaciones y mecanismos
que ya existan.

     c)   Todos los aspectos de la protecci¢n del medio ambiente y del
desarrollo econ¢mico y social en su relaci¢n con los bosques y
tierras forestales deber¡an estar integrados y tenerse en cuenta en su
conjunto.

4.   Deber¡a reconocerse la funci¢n vital que cumplen los bosques de todo tipo
en el mantenimiento de los procesos y el equilibrio
ecol¢gicos en los planos local, nacional, regional y mundial mediante, entre
otras cosas, la funci¢n que les cabe en la protecci¢n de los
ecosistemas fr giles, las cuencas hidrogr ficas y los recursos de agua dulce y
su car cter de ricos dep¢sitos de diversidad biol¢gica y recursos
biol¢gicos y de fuente de material gen‚tico para productos biotecnol¢gicos,
as¡ como para la fotos¡ntesis.

5.   a)   La pol¡tica forestal de cada pa¡s deber¡a reconocer y apoyar
debidamente la cultura y los intereses y respetar los derechos de
las poblaciones ind¡genas, de sus comunidades y otras comunidades y de los
habitantes de las zonas boscosas.  Se deber¡an promover las
condiciones apropiadas para estos grupos a fin de permitirles tener un inter‚s
econ¢mico en el aprovechamiento de los bosques, desarrollar
actividades econ¢micas y lograr y mantener una identidad cultural y una
organizaci¢n social, as¡ como un nivel adecuado de sustentaci¢n y
bienestar, lo que podr¡a hacerse, entre otras cosas, por conducto de sistemas
de tenencia de la tierra que sirvieran de incentivo para la
ordenaci¢n sostenible de los bosques.

     b)   Se deber¡a promover activamente la plena participaci¢n de la mujer
en todos los aspectos de la ordenaci¢n, la conservaci¢n y
el desarrollo sostenible de los bosques.

6.   a)   Los bosques de todo tipo tienen una importante funci¢n en la
satisfacci¢n de las necesidades de energ¡a al suministrar una
fuente renovable de bioenerg¡a, particularmente en los pa¡ses en desarrollo, y
la demanda de le¤a para fines dom‚sticos e industriales deber¡a
satisfacerse mediante la ordenaci¢n, la forestaci¢n y la reforestaci¢n
sostenibles de los bosques.  Para tal fin, es preciso reconocer la
contribuci¢n que pueden aportar las plantaciones de especies aut¢ctonas y
for neas al abastecimiento de madera para combustible y para fines
industriales.

     b)   La pol¡tica y los programas nacionales deber¡an tener en cuenta la
relaci¢n, de haberla, entre la conservaci¢n, la ordenaci¢n y
el desarrollo sostenible de los bosques, y todo los aspectos relacionados con
la producci¢n, el consumo, el reciclado o el destino final de los
productos forestales.

     c)   En la adopci¢n de decisiones sobre la ordenaci¢n, la conservaci¢n y
el  desarrollo sostenible de los recursos forestales deber¡a
recurrirse, en la medida de lo posible, a una completa evaluaci¢n de los
valores econ¢micos y no econ¢micos de los bienes y servicios forestales
y del costo y los beneficios para el medio ambiente.  Habr¡a que promover el
desarrollo y el mejoramiento de metodolog¡as para las
evaluaciones de esa ¡ndole.

     d)   Se deber¡a reconocer, realzar y promover la funci¢n de las
plantaciones forestales y los cultivos agr¡colas permanentes como
fuentes sostenibles y ecol¢gicamente racionales de energ¡a renovable y de
materia prima para la industria.  Se deber¡a reconocer y aumentar la
contribuci¢n que aportan a los efectos de mantener los procesos ecol¢gicos,
contrarrestar la presi¢n sobre los bosques primarios o de edad
madura y aportar empleo y desarrollo en la regi¢n con la participaci¢n
adecuada de los habitantes de ella.

     e)   Los bosques naturales constituyen tambi‚n una fuente de bienes y
servicios, y se deber¡a promover su conservaci¢n,
ordenaci¢n sostenible y utilizaci¢n.

7.   a)   Habr¡a que hacer lo posible por promover un ambiente econ¢mico
internacional propicio para el desarrollo sostenido y
ecol¢gicamente racional de los bosques de todos los pa¡ses que incluya, entre
otras cosas, el est¡mulo de modalidades sostenibles de producci¢n
y consumo para erradicar la pobreza y promover la seguridad alimentaria.

     b)   Deber¡an proporcionarse recursos financieros espec¡ficos a los
pa¡ses en desarrollo con importantes zonas forestales que
establecieran programas de conservaci¢n forestal, incluidas zonas de bosques
naturales protegidas.  Esos recursos deber¡an estar dirigidos
especialmente a los sectores econ¢micos que estimular¡an la realizaci¢n de
actividades econ¢micas y sociales de sustituci¢n.

8.   a)   Deber¡a emprenderse una labor de reverdecimiento de la Tierra. 
Todos los pa¡ses, especialmente los pa¡ses desarrollados,
deber¡an adoptar medidas positivas y transparentes orientadas a la
reforestaci¢n, la forestaci¢n y la conservaci¢n forestal, seg£n procediera.

     b)   Se deber¡an emprender actividades racionales desde el punto de vista
ecol¢gico, econ¢mico y social para mantener y aumentar
la cubierta forestal y la productividad de los bosques mediante actividades de
rehabilitaci¢n, reforestaci¢n y repoblaci¢n forestal en tierras
improductivas, degradadas y deforestadas, y tambi‚n mediante la ordenaci¢n de
los recursos forestales existentes.

     c)   La aplicaci¢n de pol¡ticas y programas nacionales de ordenaci¢n
forestal, conservaci¢n y desarrollo sostenible, especialmente
en los pa¡ses en desarrollo, deber¡a apoyarse mediante cooperaci¢n financiera
y t‚cnica internacional, incluso con participaci¢n del sector
privado, cuando procediera.

     d)   La ordenaci¢n y el uso sostenibles de los bosques deber¡an ajustarse
a las pol¡ticas y prioridades nacionales de desarrollo y
basarse en directrices nacionales ecol¢gicamente racionales.  En la
formulaci¢n de esas directrices deber¡an tenerse en cuenta, seg£n procediera
y si fueran aplicables, las metodolog¡as y los criterios internacionalmente
convenidos pertinentes.

     e)   La ordenaci¢n forestal deber¡a integrarse con la ordenaci¢n de las
zonas adyacentes a fin de mantener el equilibrio ecol¢gico y
la productividad sostenible.

     f)   En las pol¡ticas o leyes nacionales para la ordenaci¢n, la
conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques se deber¡a
contemplar la protecci¢n de ejemplos representativos o singulares
ecol¢gicamente viables de bosques, incluidos bosques primarios o antiguos,
bosques de importancia cultural, espiritual, hist¢rica o religiosa y otros
bosques singulares y valiosos de importancia nacional.  

     g)   En lo relativo al acceso de los recursos biol¢gicos, incluido el
material gen‚tico, se tendr n debidamente en cuenta los
derechos soberanos de los pa¡ses donde se encuentren los bosques y su
participaci¢n en condiciones mutuamente convenidas en los beneficios
tecnol¢gicos y las utilidades de los productos de la biotecnolog¡a derivados
de esos recursos.

     h)   En las pol¡ticas nacionales se deber¡a prever la ejecuci¢n de
evaluaciones del impacto ambiental cuando fuera probable que la
adopci¢n de medidas tuviera repercusiones negativas considerables en recursos
forestales importantes y cuando esas medidas dependieran de una
decisi¢n de una autoridad nacional competente.

9.   a)   Los esfuerzos de los pa¡ses en desarrollo por fortalecer la
ordenaci¢n, la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de sus
recursos forestales deber¡an contar con el apoyo de la comunidad
internacional, habida cuenta de la importancia de reducir la deuda externa, en
particular en los casos en que resulta agravada por la transferencia neta de
recursos para beneficio de los pa¡ses desarrollados, as¡ como del
problema de alcanzar por lo menos el valor de sustituci¢n de los bosques
mediante el mejoramiento del acceso al mercado de productos
forestales, especialmente productos elaborados.  Al respecto, tambi‚n deber¡a
prestarse atenci¢n especial a los pa¡ses que experimentan el
proceso de transici¢n hacia econom¡as de mercado.

     b)   Los gobiernos y la comunidad internacional deber¡an abordar los
problemas que obstaculizan los esfuerzos por lograr la
conservaci¢n y el uso sostenible de los recursos forestales, que obedecen a la
falta de otras opciones accesibles a las comunidades locales,
especialmente los pobres de las zonas urbanas y las poblaciones rurales pobres
que dependen econ¢mica y socialmente de los bosques y los
recursos forestales.

               c)   En la formulaci¢n de pol¡ticas nacionales sobre los
bosques de todo tipo deber¡an tenerse en cuenta las presiones y demandas
impuestas a los ecosistemas y recursos forestales por influencias ajenas al
sector forestal, y habr¡a que buscar medios intersectoriales para hacer
frente a esas presiones y demandas.

10.  Deber¡an facilitarse a los pa¡ses en desarrollo recursos financieros
nuevos y adicionales para permitirles ordenar, conservar y
desarrollar en forma sostenible sus recursos forestales, con inclusi¢n de la
forestaci¢n, la reforestaci¢n y la lucha contra la deforestaci¢n y la
degradaci¢n de los bosques y de las tierras.

11.  Para que en particular los pa¡ses en desarrollo puedan acrecentar su
capacidad end¢gena y llevar a cabo una mejor ordenaci¢n,
conservaci¢n y desarrollo de sus recursos forestales, se deber¡an promover,
facilitar y financiar, seg£n procediera, el acceso a tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales y a los correspondientes conocimientos
especializados, as¡ como la transferencia de tales tecnolog¡as y
conocimientos,
en condiciones favorables, incluidas condiciones concesionarias y
preferenciales, mutuamente convenidas, de conformidad con las disposiciones
pertinentes del programa 21.

12.  a)   deber¡a fortalecerse mediante modalidades efectivas, incluida la
cooperaci¢n internacional, el apoyo
a las investigaciones cient¡ficas y a los inventarios y evaluaciones
forestales a cargo de instituciones nacionales en que, cuando proceda, se
consideren variables biol¢gicas, f¡sicas, sociales y econ¢micas y el
desarrollo tecnol¢gico y su aplicaci¢n en la esfera de la ordenaci¢n, la
conservaci¢n y el desarrollo forestales sostenibles.  En ese contexto, tambi‚n
deber¡a prestarse atenci¢n a las actividades de investigaci¢n y
desarrollo sobre productos no le¤osos explotados con un criterio sostenible.

     b)   La capacidad institucional nacional y, cuando proceda, regional e
internacional en las esferas de la educaci¢n, la capacitaci¢n,
la ciencia, la tecnolog¡a, la econom¡a, la antropolog¡a y los aspectos
sociales de la silvicultura y la ordenaci¢n forestal es indispensable para la
conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques, y deber¡a
fortalecerse.

     c)   El intercambio internacional de informaci¢n sobre los resultados de
las actividades de investigaci¢n y desarrollo relativas a los
bosques y la ordenaci¢n forestal deber¡a mejorarse y ampliarse, seg£n
procediera, aprovechando plenamente los servicios de las instituciones de
educaci¢n y capacitaci¢n, incluidas las del sector privado.

     d)   Habr¡a que reconocer, respetar, registrar, desarrollar y, seg£n
procediera, introducir en la ejecuci¢n de programas la
capacidad aut¢ctona y los conocimientos locales pertinentes en materia de
conservaci¢n y desarrollo sostenible de los bosques, con apoyo
institucional y financiero y en colaboraci¢n con los miembros de las
comunidades locales interesadas.  Por consiguiente, los beneficios que se
obtuvieran del aprovechamiento de los conocimientos aut¢ctonos deber¡an
compartirse equitativamente con esas personas.

13.  a)   El comercio de productos forestales deber¡a basarse en normas y
procedimientos no discriminatorios y multilaterales
convenidos de conformidad con el derecho y las pr cticas del comercio
internacional.  En este contexto, deber¡a facilitarse el comercio
internacional abierto y libre de los productos forestales.

     b)   Deber¡a estimularse la reducci¢n o eliminaci¢n de las barreras
arancelarias y los obst culos al mejoramiento del acceso al
mercado y de los precios, con miras a elevar el valor a¤adido de los productos
forestales, as¡ como la elaboraci¢n local de dichos productos,
para permitir a los pa¡ses productores mejorar la conservaci¢n y ordenaci¢n de
sus recursos forestales renovables.

     c)   Se deber¡a alentar en los planos nacional e internacional la
incorporaci¢n de los costos y beneficios para el medio ambiente en
las fuerzas y los mecanismos del mercado, a fin de lograr la conservaci¢n
forestal y el desarrollo sostenible.

     d)   Las pol¡ticas de conservaci¢n forestal y desarrollo sostenible
deber¡an integrarse con las pol¡ticas econ¢micas, comerciales y
otras pol¡ticas pertinentes.

     e)   Deber¡an evitarse las pol¡ticas y pr cticas fiscales, comerciales,
industriales, de transporte y de otro tipo que pudieran producir
la degradaci¢n de los bosques.  Deber¡an alentarse pol¡ticas adecuadas,
dirigidas a la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de
los bosques, que incluyeran, cuando procediera, incentivos apropiados.

14.  a)   Deber¡an eliminarse o evitarse las medidas unilaterales,
incompatibles con las obligaciones o acuerdos internacionales,
destinadas a restringir y/o prohibir el comercio internacional de la madera u
otros productos forestales con el objeto de lograr la ordenaci¢n
sostenible a largo plazo de los bosques.

15.            Deber¡an controlarse los contaminantes, sobre todo los
transportados por el aire, incluidos los que causan la deposici¢n  cida,
perjudiciales para el bienestar de los ecosistemas forestales en los planos
local, nacional, regional y mundial.

                                   RESOLUCION 2

          Expresi¢n de agradecimiento al pueblo y el Gobierno del Brasil

     La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo,

     Habi‚ndose reunido en R¡o de Janeiro por invitaci¢n del Gobierno del
Brasil del 3 al 14 de junio de 1992, 

     1.   Expresa su profundo reconocimiento al Presidente del Brasil,
Excelent¡simo Se¤or Fernando Collor, por su sobresaliente
contribuci¢n al ‚xito de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo como Presidente de la Conferencia;

     2.   Expresa su profundo agradecimiento al Gobierno del Brasil por haber
hecho posible que la Conferencia se celebrara en R¡o de
Janeiro y por los excelentes servicios, instalaciones y el personal que tan
generosamente ha puesto a su disposici¢n;

     3.   Pide al Gobierno del Brasil que transmita al Estado y a la ciudad de
R¡o de Janeiro, as¡ como al pueblo del Brasil, el
agradecimiento de la Conferencia por la hospitalidad y la c lida acogida que
han brindado a los participantes;

     4.   Reconoce con aprecio el compromiso que viene asumiendo el Gobierno
del Brasil con los objetivos de la Conferencia y su
decisi¢n de establecer en R¡o de Janeiro un Centro Internacional para el
Desarrollo Sostenible.


                                   RESOLUCION 3

               Credenciales de los representantes en la Conferencia

     La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo,

     Aprueba el informe de la Comisi¢n de Verificaci¢n de Poderes 1/.















          

     1/   A/CONF.151/17.
                                                                               
                                          

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Date last posted: 15 April 2000 13:50:10
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