INFORME DE LA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE
EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO*
(R¡o de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992)
* El presente documento es una versi¢n preliminar del informe de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y
se
publica en cinco vol£menes. La Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y
el
Desarrollo y la secci¢n I (Dimensiones sociales y econ¢micas) del Programa 21
figuran en el volumen I; la secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de los recursos
para el desarrollo) del Programa 21 se incluye en el volumen II; y las
secciones III (Fortalecimiento del papel de los grupos principales) y IV
(Medios
de ejecuci¢n) del Programa 21 y la declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo se
incluyen en el volumen III. El volumen IV contiene un resumen de las
deliberaciones de la Conferencia y las declaraciones de apertura y de
clausura.
En el volumen V se incluyen las declaraciones formuladas durante la Cumbre.
9238361S 021092 071092
/...
INDICE*
Anexo II. PROGRAMA 21 (continuaci¢n)
Cap¡tulo P rrafos
P gina
SECCION II. CONSERVACION Y GESTION DE LOS
RECURSOS PARA EL DESARROLLO
9. PROTECCION DE LA ATMOSFERA
9.1 - 9.354
10. ENFOQUE INTEGRADO DE LA PLANIFICACION Y LA
ORDENACION DE LOS RECURSOS DE TIERRA 10.1 -
10.1816
11. LUCHA CONTRA LA DEFORESTACION
11.1 - 11.4023
12. ORDENACION DE LOS ECOSISTEMAS FRAGILES: LUCHA
CONTRA LA DESERTIFICACION Y LA SEQUIA 12.1 -
12.6340
13. ORDENACION DE LOS ECOSISTEMAS FRAGILES:
DESARROLLO SOSTENIBLE DE LAS ZONAS DE MONTA¥A 13.1 - 13.24
60
14. FOMENTO DE LA AGRICULTURA Y DEL DESARROLLO RURAL
SOSTENIBLE
14.1 - 14.10468
15. CONSERVACION DE LA DIVERSIDAD BIOLOGICA 15.1 -
15.1198
16. GESTION ECOLOGICAMENTE RACIONAL DE
LA BIOTECNOLOGIA
16.1 - 16.44106
17. PROTECCION DE LOS OCEANOS Y DE LOS MARES DE
TODO TIPO, INCLUIDOS LOS MARES CERRADOS Y
SEMICERRADOS, Y DE LAS ZONAS COSTERAS, Y
PROTECCION, UTILIZACION RACIONAL Y
DESARROLLO DE SUS RECURSOS VIVOS 17.1 -
17.136124
18. PROTECCION DE LA CALIDAD Y EL SUMINISTRO
DE LOS RECURSOS DE AGUA DULCE: APLICACION DE
CRITERIOS INTEGRADOS PARA EL APROVECHAMIENTO,
ORDENACION Y USO DE LOS RECURSOS DE AGUA DULCE18.1 - 18.90
160
19. GESTION ECOLOGICAMENTE RACIONAL DE LOS
PRODUCTOS QUIMICOS TOXICOS, INCLUIDA LA
PREVENCION DEL TRAFICO INTERNACIONAL ILICITO
DE PRODUCTOS TOXICOS Y PELIGROSOS 19.1 - 19.76
198
* La secci¢n I (Dimensiones sociales y econ¢micas) figura en el
documento A/CONF.151/26 (Vol. I); la secci¢n III (Fortalecimiento del papel de
los grupos principales) y la secci¢n IV (Medios de ejecuci¢n) se incluyen en
el
documento A/CONF.151/26 (Vol. III).
INDICE (continuaci¢n)
Cap¡tulo P rrafos
P gina
20. GESTION ECOLOGICAMENTE RACIONAL DE LOS DESECHOS
PELIGROSOS, INCLUIDA LA PREVENCION DEL TRAFICO
INTERNACIONAL ILICITO DE DESECHOS PELIGROSOS 20.1 - 20.46
218
21. GESTION ECOLOGICAMENTE RACIONAL DE LOS DESECHOS
SOLIDOS Y CUESTIONES RELACIONADAS CON LAS AGUAS
CLOACALES
21.1 - 21.49235
22. GESTION INOCUA Y ECOLOGICAMENTE RACIONAL DE LOS
DESECHOS RADIACTIVOS
22.1 - 22.9252
Cap¡tulo 9
PROTECCION DE LA ATMOSFERA
INTRODUCCION
9.1 La protecci¢n de la atm¢sfera es una labor amplia y multidimensional en
la
que intervienen varios sectores de la actividad econ¢mica. Se recomienda a
los
gobiernos y a las dem s entidades que se esfuerzan por proteger la atm¢sfera
que
examinen y, cuando proceda, apliquen las opciones y medidas que se exponen en
este cap¡tulo.
9.2 Se tiene presente que muchas de las cuestiones de que se trata en este
cap¡tulo se contemplan en acuerdos internacionales como el Convenio de Viena
para la Protecci¢n de la Capa de Ozono de 1985, el Protocolo de Montreal
relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono de 1987, en su forma
enmendada, la Convenci¢n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Clim tico,
de 1992, y otros instrumentos internacionales, incluidos los regionales. En
el
caso de las actividades contempladas en esos acuerdos, se entiende que las
recomendaciones que figuran en este cap¡tulo no obligan a ning£n gobierno a
tomar medidas que superen lo dispuesto en esos instrumentos jur¡dicos. No
obstante, en el marco de este cap¡tulo, los gobiernos son libres de aplicar
medidas adicionales compatibles con esos instrumentos jur¡dicos.
9.3 Se tiene tambin presente que las actividades que se realicen para
alcanzar
los objetivos de este cap¡tulo deber¡an coordinarse con el desarrollo social y
econ¢mico en forma integral con el fin de evitar que tuviesen repercusiones
negativas sobre ste, teniendo plenamente en cuenta las leg¡timas necesidades
prioritarias de los pa¡ses en desarrollo por lo que respecta al logro del
crecimiento econ¢mico sostenido y la erradicaci¢n de la pobreza.
9.4 En este contexto se hace especial referencia al rea de programas A del
cap¡tulo 2 del Programa 21 (Fomento del desarrollo sostenible mediante el
comercio).
9.5 En el presente cap¡tulo se incluyen las cuatro reas de programas
siguientes:
a) Consideraci¢n de las incertidumbres: perfeccionamiento de la base
cient¡fica para la adopci¢n de decisiones;
b) Promoci¢n del desarrollo sostenible:
i) Desarrollo, eficiencia y consumo de la energ¡a;
ii) Transporte;
iii) Desarrollo industrial;
iv) Desarrollo de los recursos terrestres y marinos y aprovechamiento de
las tierras;
c) Prevenci¢n del agotamiento del ozono estratosfrico;
d) Contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza.
AREAS DE PROGRAMAS
A. Consideraci¢n de las incertidumbres: perfeccionamiento
de la base cient¡fica para la adopci¢n de decisiones
Bases para la acci¢n
9.6 La preocupaci¢n por el cambio clim tico y la variabilidad clim tica, la
contaminaci¢n del aire y el agotamiento del ozono ha creado una nueva demanda
de
informaci¢n cient¡fica, econ¢mica y social para reducir las incertidumbres que
a£n quedan en esas esferas. Es necesario mejorar la comprensi¢n y la
capacidad
de predicci¢n de las diversas propiedades de la atm¢sfera y de los ecosistemas
afectados, as¡ como de las repercusiones sobre la salud y de su interacci¢n
con
los factores socioecon¢micos.
Objetivos
9.7 El objetivo b sico de esta rea de programas es mejorar la comprensi¢n de
los procesos que afectan a la atm¢sfera terrestre a escala mundial, regional y
local y que a su vez se ven afectados por sta, incluidos, entre otros, los
procesos f¡sicos, qu¡micos, geol¢gicos, biol¢gicos, oce nicos, hidrol¢gicos,
econ¢micos y sociales; aumentar la capacidad e intensificar la cooperaci¢n
internacional; y mejorar la comprensi¢n de las consecuencias econ¢micas y
sociales de los cambios atmosfricos y de las medidas de mitigaci¢n y
respuesta
adoptadas respecto de esos cambios.
Actividades
9.8 Los gobiernos al nivel que corresponda, con la cooperaci¢n de los ¢rganos
competentes de las Naciones Unidas y, seg£n proceda, de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado, deber¡an:
a) Promover la investigaci¢n relacionada con los procesos naturales que
afectan a la atm¢sfera y se ven afectados por sta, as¡ como de los v¡nculos
cr¡ticos entre el desarrollo sostenible y los cambios atmosfricos, incluidos
los efectos sobre la salud humana, los ecosistemas, los sectores econ¢micos y
la
sociedad;
b) Asegurar una cobertura geogr fica m s equilibrada del Sistema
Mundial
de Observaci¢n del Clima y sus componentes, incluida la Vigilancia de la
Atm¢sfera Global, facilitando, entre otras cosas, el establecimiento y
funcionamiento de estaciones adicionales de observaci¢n sistem tica, y
contribuyendo al desarrollo, utilizaci¢n y accesibilidad de esas bases de
datos;
c) Promover la cooperaci¢n en:
i) El desarrollo de sistemas de detecci¢n temprana relativos a los
cambios y las fluctuaciones en la atm¢sfera;
ii) La creaci¢n y mejoramiento de la capacidad de predecir esos cambios
y
fluctuaciones y evaluar sus repercusiones ambientales y
socioecon¢micas;
d) Cooperar en la investigaci¢n para desarrollar metodolog¡as y
determinar umbrales de contaminantes atmosfricos, as¡ como niveles
atmosfricos
de concentraciones de gases de efecto invernadero, que puedan causar
interferencias antrop¢genas peligrosas con el sistema clim tico y el medio
ambiente en su conjunto, y los ritmos de cambio conexos que no permitir¡an a
los
ecosistemas adaptarse naturalmente;
e) Promover el aumento de la capacidad cient¡fica, el intercambio de
datos e informaciones cient¡ficos, y la facilitaci¢n de la participaci¢n y
capacitaci¢n de expertos y personal tcnico, sobre todo en los pa¡ses en
desarrollo, y cooperar con ellos, en las esferas de la investigaci¢n, la
reuni¢n, organizaci¢n y evaluaci¢n de datos, y de la observaci¢n sistem tica
relacionada con la atm¢sfera.
B. Promoci¢n del desarrollo sostenible
1. Desarrollo, eficiencia y consumo de la energ¡a
Bases para la acci¢n
9.9 La energ¡a es esencial para el desarrollo econ¢mico y social y el
mejoramiento de la calidad de la vida. Sin embargo, la mayor parte de la
energ¡a del mundo se produce y consume en formas que no podr¡an perdurar si la
tecnolog¡a permaneciera constante o si las magnitudes globales aumentaran
notablemente. La necesidad de controlar las emisiones atmosfricas de gases
de
efecto invernadero y otros gases y sustancias deber basarse cada vez m s en
la
eficiencia en la producci¢n, transmisi¢n, distribuci¢n y consumo de la energ¡a
y
en una dependencia cada vez mayor de sistemas energticos, ecol¢gicamente
racionales, sobre todo de las fuentes de energ¡a nuevas y renovables 1/. Ser
necesario utilizar todas las fuentes de energ¡a en formas que respeten la
atm¢sfera, la salud humana y el medio ambiente en su totalidad.
9.10 Es preciso eliminar los actuales obst culos al aumento del suministro de
energ¡a ecol¢gicamente racional necesario para seguir el camino del desarrollo
sostenible, en particular en los pa¡ses en desarrollo.
Objetivos
9.11 El objetivo b sico y £ltimo de esta rea de programas es reducir los
efectos perjudiciales del sector de energ¡a en la atm¢sfera mediante la
promoci¢n de pol¡ticas o de programas, seg£n proceda, orientados a aumentar la
contribuci¢n de los sistemas energticos ecol¢gicamente racionales y
econ¢micos,
particularmente los nuevos y renovables, mediante la producci¢n, la
transmisi¢n,
la distribuci¢n y el uso menos contaminantes y m s eficientes de la energ¡a.
Este objetivo deber¡a reflejar la necesidad de equidad, de un abastecimiento
suficiente de energ¡a y de un aumento del consumo de energ¡a en los pa¡ses en
desarrollo, y deber¡a tener en cuenta la situaci¢n de los pa¡ses que dependen
en
gran medida de los ingresos generados por la producci¢n, elaboraci¢n y
exportaci¢n, y/o el consumo de combustibles f¢siles y de productos conexos de
alto consumo energtico, y/o el uso de combustibles f¢siles muy dif¡ciles de
reemplazar por otras fuentes de energ¡a, y la situaci¢n de los pa¡ses
extremadamente vulnerables a los efectos perjudiciales del cambio clim tico.
Actividades
9.12 Los gobiernos al nivel que corresponda, con la cooperaci¢n de los
¢rganos
competentes de las Naciones Unidas y, seg£n proceda, de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado, deber¡an:
a) Cooperar en la b£squeda y el desarrollo de fuentes
energticas
econ¢micamente viables y ecol¢gicamente racionales, para promover la
disponibilidad de un mayor abastecimiento de energ¡a como apoyo a los
esfuerzos
por lograr un desarrollo sostenible, en particular en los pa¡ses en
desarrollo;
b) Promover el desarrollo en el plano nacional de metodolog¡as
apropiadas
para la adopci¢n de decisiones integradas de pol¡tica energtica, ambiental y
econ¢mica para el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante
evaluaciones
del impacto ambiental;
c) Promover la investigaci¢n, el desarrollo, la transferencia y el uso
de
mejores tecnolog¡as y pr cticas de alto rendimiento energtico, entre ellas,
tecnolog¡as end¢genas en todos los sectores pertinentes, prestando especial
atenci¢n a la rehabilitaci¢n y la modernizaci¢n de los sistemas de generaci¢n
de
energ¡a, en particular en los pa¡ses en desarrollo;
d) Promover la investigaci¢n, el desarrollo, la transferencia y el uso
de
tecnolog¡as y pr cticas para el establecimiento de sistemas energticos
ecol¢gicamente racionales, entre ellos, sistemas energticos nuevos y
renovables, prestando particular atenci¢n a los pa¡ses en desarrollo;
e) Promover el aumento de las capacidades institucional, cient¡fica, de
planificaci¢n y de gesti¢n, particularmente en los pa¡ses en desarrollo, para
desarrollar, producir y utilizar formas de energ¡a cada vez m s eficientes y
menos contaminantes;
f) Examinar las diversas fuentes actuales de abastecimiento de energ¡a
para determinar en qu forma se podr¡a aumentar la contribuci¢n de los
sistemas
energticos ecol¢gicamente racionales en su conjunto, en particular los
sistemas
energticos nuevos y renovables, de manera econ¢micamente eficiente, teniendo
en
cuenta las caracter¡sticas sociales, f¡sicas, econ¢micas y pol¡ticas propias
de
los respectivos pa¡ses, y estudiando y aplicando, seg£n proceda, medidas para
salvar cualquier obst culo a su establecimiento y uso;
g) Coordinar planes energticos en los planos regional y subregional,
seg£n proceda, y estudiar la viabilidad de una distribuci¢n eficiente de
energ¡a
ecol¢gicamente racional a partir de fuentes de energ¡a nuevas y renovables;
h) De conformidad con las prioridades nacionales en materia de
desarrollo
socioecon¢mico y medio ambiente, evaluar y, seg£n proceda, promover pol¡ticas
o
programas eficaces en funci¢n de los costos, que incluyan medidas
administrativas, sociales y econ¢micas, con el fin de mejorar el rendimiento
energtico;
i) Aumentar la capacidad de planificaci¢n energtica y de gesti¢n de
programas sobre eficiencia energtica, as¡ como de desarrollo, introducci¢n y
promoci¢n de fuentes de energ¡a nuevas y renovables;
j) Promover normas o recomendaciones apropiadas sobre rendimiento
energtico y emisiones a nivel nacional 2/ orientadas hacia el desarrollo y
uso
de tecnolog¡as que reduzcan al m¡nimo los efectos adversos sobre el medio
ambiente;
k) Fomentar la ejecuci¢n, en los planos local, nacional, subregional y
regional, de programas de educaci¢n y toma de conciencia sobre el uso
eficiente
de la energ¡a y sobre sistemas energticos ecol¢gicamente racionales;
l) Establecer o aumentar, seg£n proceda, en cooperaci¢n con
el sector
privado, programas de etiquetado de productos para proporcionar informaci¢n a
los encargados de adoptar decisiones y a los consumidores sobre oportunidades
de
un uso eficiente de la energ¡a.
2. Transporte
Bases para la acci¢n
9.13 El sector del transporte tiene un papel esencial y positivo que
desempe¤ar
en el desarrollo econ¢mico y social, y es indudable que las necesidades de
transporte aumentar n. Sin embargo, como el sector del transporte es tambin
fuente de emisiones atmosfricas, es necesario revisar los sistemas de
transporte existentes y lograr un dise¤o y una gesti¢n eficaces de los
sistemas
de tr fico y transporte.
Objetivos
9.14 El objetivo b sico de esta rea de programas es elaborar y promover
pol¡ticas o programas, seg£n proceda, eficaces en funci¢n de los costos, a fin
de limitar, reducir o controlar, seg£n el caso, las emisiones perjudiciales en
la atm¢sfera y otros efectos ambientales adversos del sector del transporte,
teniendo en cuenta las prioridades de desarrollo, as¡ como las circunstancias
concretas locales y nacionales y los aspectos de seguridad.
Actividades
9.15 Los gobiernos al nivel que corresponda, con la cooperaci¢n de los
¢rganos
competentes de las Naciones Unidas y, seg£n proceda, de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado, deber¡an:
a) Desarrollar y promover, seg£n proceda, sistemas de transporte
econ¢micos, m s eficientes, menos contaminantes y m s seguros, en particular
sistemas de transporte colectivo integrado rural y urbano, as¡ como redes de
caminos ecol¢gicamente racionales, teniendo en cuenta la necesidad de
establecer
prioridades sociales, econ¢micas y de desarrollo sostenibles, particularmente
en
los pa¡ses en desarrollo;
b) Facilitar, en los planos internacional, regional, subregional y
nacional, la disponibilidad y transferencia de tecnolog¡as de transporte
seguras, eficientes, en particular en cuanto al uso de recursos, y menos
contaminantes, sobre todo a los pa¡ses en desarrollo, as¡ como la ejecuci¢n de
programas apropiados de capacitaci¢n;
c) Reforzar, seg£n proceda, su labor de reuni¢n, an lisis e intercambio
de la informaci¢n pertinente sobre la relaci¢n entre el medio ambiente y el
transporte, prestando particular atenci¢n a la observaci¢n sistem tica de las
emisiones y a la elaboraci¢n de una base de datos sobre transporte;
d) De conformidad con las prioridades nacionales en materia de
desarrollo
socioecon¢mico y medio ambiente, evaluar y, seg£n proceda, promover pol¡ticas
o
programas eficaces en funci¢n de los costos que incluyan medidas
administrativas, sociales y econ¢micas a fin de fomentar el uso de modos de
transporte que reduzcan al m¡nimo los efectos perjudiciales para la atm¢sfera;
e) Desarrollar o perfeccionar, seg£n proceda, mecanismos para
integrar
las estrategias de planificaci¢n del transporte y las estrategias de
planificaci¢n de asentamientos urbanos y regionales, con miras a reducir los
efectos del transporte sobre el medio ambiente;
f) Estudiar, dentro del marco de las Naciones Unidas y de sus
comisiones
regionales, la viabilidad de convocar conferencias regionales sobre el
transporte y el medio ambiente.
3. Desarrollo industrial
Bases para la acci¢n
9.16 La industria es esencial para la producci¢n de bienes y servicios y es
una
fuente importante de empleo e ingresos; por consiguiente, el desarrollo
industrial es esencial para el crecimiento econ¢mico. Al mismo tiempo, la
industria es uno de los principales usuarios de recursos y materiales y, en
consecuencia, las actividades industriales originan emisiones que afectan a la
atm¢sfera y al medio ambiente en general. La protecci¢n de la atm¢sfera se
podr¡a ampliar, entre otras cosas, mediante un aumento de la eficiencia de los
recursos y materiales en la industria, mediante la instalaci¢n o el
mejoramiento
de tecnolog¡as de reducci¢n de la contaminaci¢n y la sustituci¢n de
clorofluorocarbonos y otras sustancias que agotan el ozono con las sustancias
apropiadas, as¡ como mediante la reducci¢n de desechos y subproductos.
Objetivos
9.17 El objetivo b sico de esta rea de programas es estimular el desarrollo
industrial en formas que reduzcan al m¡nimo los efectos perjudiciales para la
atm¢sfera, entre otras cosas, aumentando la eficiencia en la producci¢n y
consumo industriales de todos los recursos y materiales, perfeccionando las
tecnolog¡as de reducci¢n de la contaminaci¢n, y creando nuevas tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales.
Actividades
9.18 Los gobiernos al nivel que corresponda, con la cooperaci¢n de los
¢rganos
competentes de las Naciones Unidas y, seg£n proceda, de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado, deber¡an:
a) De conformidad con las prioridades nacionales en materia de
desarrollo
socioecon¢mico y medio ambiente, evaluar y, seg£n proceda, promover pol¡ticas
o
programas eficaces en funci¢n de los costos que incluyan medidas
administrativas, sociales y econ¢micas a fin de reducir al m¡nimo la
contaminaci¢n industrial y los efectos perjudiciales para la atm¢sfera;
b) Alentar a la industria para que aumente y fortalezca su capacidad de
crear tecnolog¡as, productos y procesos que sean seguros y menos contaminantes
y
que utilicen m s eficientemente todos los recursos y materiales, as¡ como la
energ¡a;
c) Cooperar en la creaci¢n y transferencia de dichas tecnolog¡as
industriales y en el establecimiento de la capacidad necesaria para gestionar
y
utilizar tales tecnolog¡as, particularmente con respecto a los pa¡ses en
desarrollo;
d) Elaborar, mejorar y aplicar sistemas de evaluaci¢n del
impacto
ambiental a fin de fomentar el desarrollo industrial sostenible;
e) Promover la utilizaci¢n eficiente de materiales y recursos, teniendo
en cuenta los ciclos vitales de los productos a fin de obtener los beneficios
econ¢micos y ambientales de la utilizaci¢n de los recursos con m s eficiencia
y
la generaci¢n de menos desechos;
f) Apoyar la promoci¢n de tecnolog¡as y procesos industriales menos
contaminantes y m s eficientes, teniendo en cuenta las posibilidades de acceso
a
la energ¡a de cada zona, sobre todo a fuentes de energ¡a renovables y seguras,
con miras a limitar la contaminaci¢n industrial y los efectos perjudiciales
para
la atm¢sfera.
4. Desarrollo de los recursos terrestres y marinos y
aprovechamiento de la tierra
Bases para la acci¢n
9.19 Las pol¡ticas relativas a los recursos y al aprovechamiento de la tierra
provocar n cambios en la atm¢sfera y se ver n afectadas por ellos. Ciertas
pr cticas relacionadas con los recursos terrestres y marinos y el
aprovechamiento de la tierra pueden reducir los sumideros de gases de efecto
invernadero y aumentar las emisiones atmosfricas. La prdida de diversidad
biol¢gica puede reducir la resistencia de los ecosistemas a las variaciones
clim ticas y a los da¤os producidos por la contaminaci¢n del aire. Los
cambios
atmosfricos pueden causar profundos efectos en los bosques, la diversidad
biol¢gica y los ecosistemas de agua dulce y marinos, y en las actividades
econ¢micas, como la agricultura. Con frecuencia los objetivos de pol¡tica de
los distintos sectores pueden divergir y por eso es preciso considerarlos de
manera integrada.
Objetivos
9.20 Los objetivos de esta rea de programas son:
a) Promover la utilizaci¢n de los recursos marinos y terrestres y las
pr cticas apropiadas de aprovechamiento de la tierra que contribuyan a:
i) La reducci¢n de la contaminaci¢n atmosfrica y/o la limitaci¢n de
las
emisiones antrop¢genas de gases de efecto invernadero;
ii) La conservaci¢n, la gesti¢n sostenible y el mejoramiento, seg£n
proceda, de todos los sumideros de gases de efecto invernadero;
iii) La conservaci¢n y la utilizaci¢n sostenible de los recursos
naturales
y ambientales;
b) Velar por que los cambios atmosfricos reales y potenciales y sus
consecuencias socioecon¢micas y ecol¢gicas se tomen plenamente en cuenta al
planificar y aplicar pol¡ticas y programas relativos a las pr cticas de
utilizaci¢n de los recursos terrestres y marinos y de aprovechamiento de la
tierra.
Actividades
9.21 Los gobiernos al nivel que corresponda, con la cooperaci¢n de los
¢rganos
competentes de las Naciones Unidas y, seg£n proceda, de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado, deber¡an:
a) De conformidad con las prioridades nacionales en materia de
desarrollo
socioecon¢mico y medio ambiente, evaluar y, seg£n proceda, promover pol¡ticas
o
programas eficaces en funci¢n de los costos que incluyan medidas
administrativas, sociales y econ¢micas, a fin de fomentar las pr cticas
ecol¢gicamente racionales de utilizaci¢n de la tierra;
b) Aplicar pol¡ticas y programas que desalienten las pr cticas de
aprovechamiento de la tierra inadecuadas y contaminantes y promuevan la
utilizaci¢n sostenible de los recursos terrestres y marinos;
c) Examinar la posibilidad de promover la elaboraci¢n y uso de
pr cticas
relativas a los recursos terrestres y marinos y al aprovechamiento de la
tierra
que ayuden a resistir mejor los cambios y fluctuaciones atmosfricos;
d) Promover el aprovechamiento sostenible y la cooperaci¢n en la
conservaci¢n y el perfeccionamiento, seg£n proceda, de los sumideros y
dep¢sitos
de gases de efecto invernadero, en particular de la biomasa, los bosques y los
ocanos, as¡ como de otros ecosistemas terrestres, costeros y marinos.
C. Prevenci¢n del agotamiento del ozono estratosfrico
Bases para la acci¢n
9.22 El an lisis de los datos cient¡ficos recientes ha confirmado los
crecientes temores respecto del continuo agotamiento de la capa de ozono
estratosfrico de la Tierra debido al cloro y bromo reactivos procedentes de
los
clorofluorocarbonos (CFC), los halones y otras sustancias afines artificiales.
Si bien el Convenio de Viena para la Protecci¢n de la Capa de Ozono de 1985 y
el
Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono de
1987 (en su forma enmendada en Londres, en 1990) fueron logros importantes en
el
plano internacional, el contenido total de cloro de las sustancias que agotan
la
capa de ozono en la atm¢sfera ha seguido aumentando. Esta tendencia puede
invertirse si se aplican las medidas de control que figuran en el Protocolo.
Objetivos
9.23 Los objetivos de esta rea de programas son:
a) Alcanzar los objetivos fijados en el Convenio de Viena y el
Protocolo
de Montreal y sus enmiendas de 1990, incluso la consideraci¢n en dichos
instrumentos de las necesidades y condiciones especiales de los pa¡ses en
desarrollo y el acceso de stos a sustancias distintas de las que agotan la
capa
de ozono. Deber¡an promoverse las tecnolog¡as y los productos naturales que
reducen la demanda de sustancias que agotan la capa de ozono;
b) Elaborar estrategias destinadas a mitigar los efectos negativos de
la
radiaci¢n ultravioleta que llega a la superficie de la Tierra como resultado
del
agotamiento y la modificaci¢n de la capa de ozono estratosfrico.
Actividades
9.24 Los gobiernos al nivel que corresponda, con la cooperaci¢n de los
¢rganos
competentes de las Naciones Unidas y, seg£n proceda, de organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado, deber¡an:
a) Ratificar, aceptar o aprobar el Protocolo de Montreal y sus
enmiendas
de 1990; hacer efectivas, prontamente, sus contribuciones a los fondos
fiduciarios de Viena y Montreal y al Fondo Multilateral Provisional; y
contribuir, seg£n proceda, a las actividades que se est n realizando en virtud
del Protocolo de Montreal y sus mecanismos de aplicaci¢n, entre ellas, el
suministro de suced neos de los CFC y dem s sustancias que agotan la capa de
ozono y la facilitaci¢n de la transferencia de las tecnolog¡as
correspondientes
a los pa¡ses en desarrollo, a fin de que puedan cumplir con las obligaciones
del
Protocolo;
b) Apoyar una mayor expansi¢n del Sistema Mundial de Observaci¢n del
Ozono, facilitando, mediante fondos bilaterales y multilaterales, el
establecimiento y funcionamiento de nuevas estaciones de observaci¢n
sistem tica, especialmente en el cintur¢n tropical del hemisferio sur;
c) Participar activamente en la evaluaci¢n continua de la informaci¢n
cient¡fica y los efectos para la salud y el medio ambiente, as¡ como las
consecuencias tecnol¢gicas y econ¢micas, del agotamiento del ozono
estratosfrico; y considerar otras medidas que resulten justificadas y viables
en funci¢n de tales evaluaciones;
d) Sobre la base de los resultados de las investigaciones acerca de los
efectos de la radiaci¢n ultravioleta adicional que llega a la superficie de la
Tierra, considerar la posibilidad de tomar medidas correctivas apropiadas en
las
esferas de la salud humana, la agricultura y el medio marino;
e) Reemplazar los CFC y dem s sustancias que agotan la capa de ozono,
con
arreglo a lo dispuesto en el Protocolo de Montreal, reconociendo que la
conveniencia de este reemplazo deber¡a evaluarse en forma integral y no
simplemente sobre la base de su contribuci¢n a la soluci¢n de un problema
atmosfrico o ambiental.
D. Contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza
Bases para la acci¢n
9.25 La contaminaci¢n transfronteriza tiene efectos nocivos para la salud de
los seres humanos y otros efectos perjudiciales en el medio ambiente, como la
prdida de rboles y bosques y la acidificaci¢n de masas de agua. Las redes
que
vigilan la contaminaci¢n atmosfrica no cubren todas las regiones por igual y
los pa¡ses en desarrollo est n muy poco representados. La falta de datos
fidedignos sobre las emisiones fuera de Europa y Amrica del Norte limita
considerablemente las posibilidades de medir la contaminaci¢n atmosfrica
transfronteriza. Tambin es insuficiente la informaci¢n sobre los efectos de
la
contaminaci¢n atmosfrica en el medio ambiente y la salud en otras regiones.
9.26 La Convenci¢n de 1979 sobre la contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza
a
larga distancia y sus protocolos han establecido un rgimen regional en Europa
y
Amrica del Norte, basado en un proceso de examen y en programas cooperativos
de
observaci¢n sistem tica y evaluaci¢n de la contaminaci¢n atmosfrica e
intercambio de informaci¢n al respecto. Estos programas deben mantenerse y
ampliarse y sus resultados deben compartirse con otras regiones del mundo.
Objetivos
9.27 Los objetivos de esta rea de programas son:
a) Elaborar y aplicar tecnolog¡as de control y medici¢n de la
contaminaci¢n producida por fuentes fijas y m¢viles de contaminaci¢n
atmosfrica
y elaborar otras tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales;
b) Observar y evaluar sistem ticamente las fuentes y la magnitud de la
contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza producida por procesos naturales y
actividades antrop¢genas;
c) Fortalecer la capacidad, en particular de los pa¡ses en desarrollo,
para medir y determinar los movimientos y los efectos de la contaminaci¢n
atmosfrica transfronteriza y elaborar modelos al respecto, mediante el
intercambio de informaci¢n y la formaci¢n de expertos, entre otras
actividades;
d) Desarrollar la capacidad para evaluar y mitigar la contaminaci¢n
atmosfrica transfronteriza producida por accidentes industriales y nucleares,
desastres naturales y la destrucci¢n deliberada y/o accidental de recursos
naturales;
e) Promover la adopci¢n de nuevos acuerdos regionales para limitar la
contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza, y la aplicaci¢n de los existentes;
f) Elaborar estrategias encaminadas a reducir las emisiones que
provocan
la contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza y sus efectos.
Actividades
9.28 Los gobiernos al nivel que corresponda, con la cooperaci¢n de los
¢rganos
competentes de las Naciones Unidas y, seg£n proceda, de las organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales, el sector privado y las
instituciones
financieras, deber¡an:
a) Establecer y/o fortalecer acuerdos regionales para la lucha contra
la
contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza y cooperar, en particular con los
pa¡ses en desarrollo, en las esferas de la observaci¢n y la evaluaci¢n
sistem ticas, la construcci¢n de modelos y el desarrollo e intercambio de
tecnolog¡as para la limitaci¢n de las emisiones procedentes de fuentes m¢viles
y
fijas de contaminaci¢n atmosfrica. En este contexto, se deber¡a hacer m s
hincapi en la consideraci¢n del alcance, las causas y los efectos
socioecon¢micos y para la salud de la radiaci¢n ultravioleta, la acidificaci¢n
del medio ambiente y el da¤o causado a los bosques y a la vegetaci¢n en
general
por los fotooxidantes;
b) Establecer o fortalecer sistemas de alerta temprano y mecanismos de
intervenci¢n en relaci¢n con la contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza que
resulta de accidentes industriales y desastres naturales, as¡ como de la
destrucci¢n deliberada y/o accidental de recursos naturales;
c) Facilitar las oportunidades de capacitaci¢n y el intercambio de
datos
e informaci¢n y de experiencias nacionales y/o regionales;
d) Cooperar en los planos regional, multilateral y bilateral
para evaluar
la contaminaci¢n atmosfrica transfronteriza y elaborar y ejecutar programas
que
incluyan medidas concretas para reducir las emisiones a la atm¢sfera y hacer
frente a sus efectos ambientales, econ¢micos, sociales y de otra ¡ndole.
Medios de ejecuci¢n
Cooperaci¢n internacional y regional
9.29 Los instrumentos jur¡dicos en vigor han creado estructuras
institucionales
que se relacionan con los prop¢sitos de esos instrumentos y la labor al
respecto
deber¡a proseguir b sicamente en esos contextos. Los gobiernos deber¡an
continuar y aumentar su cooperaci¢n en los planos regional y mundial, as¡ como
en el sistema de las Naciones Unidas. En ese contexto, cabe hacer referencia
a
las recomendaciones contenidas en el cap¡tulo 38 del Programa 21 (Arreglos
institucionales internacionales).
Aumento de la capacidad
9.30 Los pa¡ses, en cooperaci¢n con los ¢rganos competentes de las Naciones
Unidas, los donantes internacionales y las organizaciones no gubernamentales,
deber¡an movilizar recursos tcnicos y financieros y facilitar la cooperaci¢n
tcnica con pa¡ses en desarrollo a fin de reforzar sus capacidades tcnicas y
de
gesti¢n, planificaci¢n y administraci¢n para promover el desarrollo sostenible
y
la protecci¢n de la atm¢sfera, en todos los sectores pertinentes.
Desarrollo de los recursos humanos
9.31 Es preciso adoptar y fortalecer programas de educaci¢n y de toma de
conciencia en los planos local, nacional e internacional que se refieran a la
promoci¢n del desarrollo sostenible y a la protecci¢n de la atm¢sfera, en
todos
los sectores pertinentes.
Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos
9.32 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades del rea de programas A
ascender a unos 640 millones de d¢lares, que la comunidad internacional
suministrar a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor. Estas
estimaciones
son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por
los
gobiernos. Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.
9.33 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades del programa en cuatro etapas
del rea de programas B ascender a unos 20.000 millones de d¢lares, que la
comunidad internacional suministrar a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de
favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.
9.34 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades del rea de programas C ser
de
unos 160 a 590 millones de d¢lares a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de
favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.
9.35 La secretar¡a de la Conferencia ha incluido los costos de la asistencia
tcnica y los programas experimentales en los p rrafos 9.32 y 9.33.
Notas
1/ Las fuentes de energ¡a nuevas y renovables son las energ¡as
heliotrmica, solar fotovoltaica, e¢lica, hidroelctrica, de biomasa,
geotrmica, marina, animal y humana, de las que se trata en los informes del
Comit sobre el Aprovechamiento y la Utilizaci¢n de las Fuentes de Energ¡a
Nuevas y Renovables, preparados espec¡ficamente para la Conferencia (vanse
A/CONF.151/PC/119 y A/AC.218/1992/5).
2/ Ello incluye las normas o recomendaciones promovidas por las
organizaciones regionales de integraci¢n econ¢mica.
Cap¡tulo 10
ENFOQUE INTEGRADO DE LA PLANIFICACION Y LA ORDENACION
DE LOS RECURSOS DE TIERRAS
INTRODUCCION
10.1 Normalmente la tierra se define como una entidad f¡sica, en trminos de
su
topograf¡a y naturaleza espacial; si se adopta una visi¢n integrada m s
amplia,
incluye adem s los recursos naturales: los suelos, los minerales, el agua y
la
biota que comprende la tierra. Estos componentes est n organizados en
ecosistemas que proporcionan una variedad de servicios indispensables para
mantener la integridad de los sistemas sustentadores de la vida y la capacidad
productiva del medio ambiente. Los recursos de tierras se utilizan en formas
que aprovechan todas esas caracter¡sticas. La tierra es un recurso finito,
mientras que los recursos naturales que sustenta pueden variar con el tiempo y
seg£n las condiciones de su ordenaci¢n y los usos que se les den. Las
crecientes necesidades humanas y el aumento de las actividades econ¢micas
ejercen una presi¢n cada vez mayor sobre los recursos de tierras, suscitan la
competencia y los conflictos y llevan a un uso impropio de la tierra y los
recursos. Si se quiere satisfacer en el futuro las necesidades humanas de
manera sostenible, es esencial resolver ahora esos conflictos y encaminarse
hacia un uso m s eficaz y eficiente de la tierra y sus recursos naturales. Un
enfoque integrado de la planificaci¢n y gesti¢n del medio f¡sico y del uso de
la
tierra es una forma eminentemente pr ctica de lograrlo. Examinando todos los
usos de la tierra de manera integrada, se pueden reducir al m¡nimo los
conflictos y obtener el equilibrio m s eficaz y se puede vincular el
desarrollo
social y econ¢mico con la protecci¢n y el mejoramiento del medio ambiente,
contribuyendo as¡ a lograr los objetivos del desarrollo sostenible. La
esencia
de este enfoque integrado consiste en coordinar las actividades sectoriales de
planificaci¢n y gesti¢n relacionadas con los diversos aspectos de la
utilizaci¢n
de la tierra y los recursos de tierras.
10.2 Este cap¡tulo se centra en un rea de programas, la planificaci¢n y
ordenaci¢n integrada de los recursos de tierras, que trata de la
reorganizaci¢n
y, en su caso, del fortalecimiento de la estructura de adopci¢n de decisiones,
as¡ como de las pol¡ticas actuales, los procedimientos de planificaci¢n y
ordenaci¢n y los mtodos que pueden contribuir a establecer un enfoque
integrado
de los recursos de tierras. No abarca en cambio los aspectos operacionales de
la planificaci¢n y la ordenaci¢n, que se abordan m s adecuadamente en las
reas
de programas sectoriales pertinentes. Dado que esta rea de programas se
ocupa
de un importante aspecto intersectorial del proceso de adopci¢n de decisiones
con miras a un desarrollo sostenible, guarda estrecha relaci¢n con diversas
otras reas que tratan tal cuesti¢n directamente.
AREA DE PROGRAMAS
Enfoque integrado de la planificaci¢n y la ordenaci¢n
de los recursos de tierras
Bases para la acci¢n
10.3 Los recursos terrestres se utilizan con una diversidad de fines
interrelacionados que pueden competir entre s¡; en consecuencia, conviene
planear y ordenar todos los usos en forma integral. La integraci¢n deber¡a
hacerse a dos niveles, considerando, por un lado, todos los factores
ambientales, sociales y econ¢micos (como, por ejemplo, las repercusiones de
los
diversos sectores econ¢micos y sociales sobre el medio ambiente y los recursos
naturales) y, por otro, todos los componentes del medio ambiente y los
recursos
conjuntamente (a saber, el aire, el agua, la biota, la tierra, los recursos
naturales y geol¢gicos). La consideraci¢n integral facilita opciones y
compensaciones adecuadas llevando a su m ximo nivel la productividad y la
utilizaci¢n sostenibles. La posibilidad de dedicar las tierras a diferentes
usos se plantea en el curso de proyectos importantes de asentamiento o de
desarrollo o, de modo sucesivo, a medida que la oferta de tierras se sit£a en
el
mercado. Ello ofrece a su vez la posibilidad de reforzar las formas
tradicionales de ordenaci¢n sostenible de las tierras o de que se consideren
dignos de protegerse para su conservaci¢n la diversidad biol¢gica o servicios
ecol¢gicos cr¡ticos.
10.4 Pueden combinarse diversas tcnicas, marcos y procesos para facilitar
tal
estudio integrado. Constituyen el apoyo indispensable del proceso de
planificaci¢n y ordenaci¢n, en el plano nacional y local y en el plano del
ecosistema o de la zona, as¡ como del desarrollo de planes concretos de
acci¢n.
Muchos de sus elementos ya existen, pero ser necesario generalizar su
aplicaci¢n, desarrollarlos y reforzarlos. Esta rea de programas tiene por
objeto principal brindar un marco para coordinar el proceso de adopci¢n de
decisiones; por lo tanto, el contenido y las funciones operacionales no
figuran
en este documento, sino que se tratan en las actividades sectoriales
pertinentes
del Programa 21.
Objetivos
10.5 El objetivo global consiste en facilitar la dedicaci¢n de la tierra a
los
usos que aseguren los mayores beneficios sostenibles y promover la transici¢n
a
una ordenaci¢n sostenible e integral de los recursos de tierras. Al hacerlo
deber¡an tenerse en cuenta los problemas ambientales, sociales y econ¢micos.
Sobre todo, deber¡an tenerse presentes las zonas protegidas, el derecho a la
propiedad privada, los derechos de las poblaciones ind¡genas y sus comunidades
y
otras comunidades locales y el papel econ¢mico de la mujer en la agricultura y
en el desarrollo rural, entre otros. En trminos m s concretos, los objetivos
son los siguientes:
a) Estudiar y perfeccionar pol¡ticas para propiciar el uso ¢ptimo de la
tierra y la ordenaci¢n sostenible de los recursos de tierras, a m s tardar
para 1996;
b) Mejorar y reforzar los sistemas de planificaci¢n, ordenaci¢n y
evaluaci¢n de las tierras y sus recursos, para el a¤o 2000 a m s tardar;
c) Reforzar las instituciones y los mecanismos de coordinaci¢n
relacionados con la tierra y sus recursos, para 1998 a m s tardar;
d) Crear mecanismos para facilitar la intervenci¢n y participaci¢n
activa
de todos los interesados, sobre todo de las comunidades y la poblaci¢n
locales,
en la adopci¢n de decisiones sobre el aprovechamiento y la ordenaci¢n de las
tierras, para 1996 a m s tardar.
Actividades
a) Actividades de gesti¢n
Elaboraci¢n de pol¡ticas e instrumentos normativos de apoyo
10.6 Los gobiernos al nivel que corresponda, con el apoyo de las
organizaciones
regionales e internacionales, deber¡an velar por que las pol¡ticas y los
instrumentos normativos propiciaran el aprovechamiento ¢ptimo de las tierras y
la ordenaci¢n sostenible de sus recursos. Deber¡a prestarse especial atenci¢n
a
las tierras agr¡colas. Con este fin, deber¡an:
a) Elaborar un mtodo integrado de establecimiento de objetivos y
formulaci¢n de pol¡ticas en los planos nacional, regional y local en el que se
tengan en cuenta los problemas ambientales, sociales, demogr ficos y
econ¢micos;
b) Formular pol¡ticas que fomenten el aprovechamiento sostenible de las
tierras y la ordenaci¢n adecuada de sus recursos, en las que se tengan en
cuenta, adem s, la base de recursos de tierras, los problemas demogr ficos y
los
intereses de la poblaci¢n local;
c) Revisar el marco reglamentario, particularmente las leyes, la
reglamentaci¢n y los procedimientos de aplicaci¢n, a fin de poner de relieve
qu
hay que mejorar para propiciar el aprovechamiento sostenible de la tierra y la
ordenaci¢n adecuada de los recursos de tierras y limitar la transformaci¢n de
las tierras cultivables productivas en terrenos para otros usos;
d) Aplicar instrumentos econ¢micos y crear incentivos y mecanismos
institucionales para fomentar el aprovechamiento ¢ptimo de las tierras y la
ordenaci¢n sostenible de los recursos de tierras;
e) Difundir el principio de la delegaci¢n de la formulaci¢n de
pol¡ticas
al nivel m s bajo de autoridad p£blica que sean compatible con la adopci¢n de
medidas eficaces y la participaci¢n de la poblaci¢n local.
Refuerzo de los sistemas de planificaci¢n y ordenaci¢n
10.7. Los gobiernos al nivel que corresponda, con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deber¡an examinar y,
de
ser necesario, revisar los sistemas de planificaci¢n y ordenaci¢n para
facilitar
un enfoque integrado. Con este fin, deber¡an:
a) Adoptar sistemas de planificaci¢n y ordenaci¢n que faciliten la
integraci¢n de los componentes ambientales como el aire, el agua, las tierras
y
otros recursos naturales, utilizando la planificaci¢n ecol¢gica del paisaje u
otros mtodos que se centren en unidades tales como el ecosistema o la cuenca;
b) Adoptar marcos estratgicos que permitan integrar a un tiempo los
objetivos del desarrollo y los del medio ambiente; buen ejemplo de los cuales
son los sistemas de subsistencia sostenibles, el desarrollo rural, la
Estrategia
Mundial para la Conservaci¢n/Cuidado de la Tierra, la atenci¢n primaria del
medio ambiente (PEC), etc.;
c) Establecer un marco general para la planificaci¢n del
aprovechamiento
de las tierras y el medio f¡sico en el marco del cual puedan desarrollarse los
planes especializados y planes sectoriales m s detallados (por ejemplo, para
las
zonas protegidas, la agricultura, los bosques, los asentamientos humanos o el
desarrollo rural); establecer ¢rganos consultivos intersectoriales para
agilizar
la planificaci¢n y la ejecuci¢n de los proyectos;
d) Fortalecer los sistemas de ordenaci¢n de la tierra y los recursos
naturales incluyendo los mtodos tradicionales y aut¢ctonos adecuados; buen
ejemplo de esas pr cticas son el pastoreo, las reservas Hema (reservas
tradicionales isl micas de tierras) y la agricultura en terrazas;
e) Examinar y, cuando sea necesario, establecer criterios innovadores y
flexibles para la financiaci¢n de los programas;
f) Preparar inventarios detallados sobre la capacidad de la tierra para
orientar la asignaci¢n, ordenaci¢n y aprovechamiento adecuados de los recursos
de tierras en los planos nacional y local.
Promoci¢n de la aplicaci¢n de sistemas adecuados de planificaci¢n
y ordenaci¢n
10.8 Los gobiernos al nivel que corresponda, con el apoyo de las
organizaciones
internacionales y regionales competentes, deber¡an promover el mejoramiento,
el
desarrollo y la aplicaci¢n generalizada de los sistemas de planificaci¢n y
ordenaci¢n que facilitaran la aplicaci¢n de mtodos integrados y sostenibles
de
ordenaci¢n de las tierras y de sus recursos. Con este fin, deber¡an:
a) Adoptar sistemas mejorados para la interpretaci¢n y el an lisis
integral de datos sobre el aprovechamiento de las tierras y los recursos de
tierras;
b) Aplicar sistem ticamente tcnicas y procedimientos para evaluar los
efectos ambientales, sociales y econ¢micos, y los riesgos, costos y beneficios
de determinadas medidas;
c) Analizar y ensayar mtodos para incluir las funciones y los valores
de
los recursos de tierras y ecosistemas en las cuentas nacionales.
Toma de conciencia
10.9 Los gobiernos al nivel que corresponda, en colaboraci¢n con las
instituciones nacionales y los grupos interesados y con el apoyo de las
organizaciones regionales e internacionales, deber¡an emprender campa¤as de
sensibilizaci¢n para que la poblaci¢n reconociera y comprendiera la
importancia
de la ordenaci¢n integrada de las tierras y sus recursos y el papel que las
personas y los grupos sociales podr¡an desempe¤ar al respecto. Al mismo
tiempo
deber¡an proporcionarse medios que permitieran adoptar pr cticas mejores de
aprovechamiento de las tierras y de ordenaci¢n sostenible de stas.
Promoci¢n de la participaci¢n del p£blico
10.10 Los gobiernos al nivel que corresponda, en colaboraci¢n con las
organizaciones nacionales y con el apoyo de las organizaciones internacionales
apropiadas, deber¡an establecer procedimientos innovadores que facilitaran y
fomentaran la participaci¢n activa de todos los sectores en el proceso de
adopci¢n y ejecuci¢n de decisiones, en particular los grupos hasta ahora
excluidos, como las mujeres, los ni¤os, las poblaciones ind¡genas, sus
comunidades y otras comunidades locales.
b) Datos e informaci¢n
Refuerzo de los sistemas de informaci¢n
10.11 Los gobiernos al nivel que corresponda, en colaboraci¢n con las
instituciones nacionales y con el apoyo de las organizaciones internacionales
y
regionales, deber¡an reforzar los sistemas de informaci¢n necesarios para la
adopci¢n de decisiones sobre el uso y la ordenaci¢n de las tierras y evaluar
los
cambios futuros en esa esfera. Deber¡an tener en cuenta las necesidades tanto
de los hombres como de las mujeres. Con ese fin, deber¡an:
a) Reforzar los sistemas de informaci¢n, observaci¢n sistem tica y
evaluaci¢n de datos ambientales, econ¢micos y sociales relacionados con los
recursos de tierras en los planos mundial, regional, nacional y local, as¡
como
el potencial de producci¢n de las tierras y las modalidades de uso y
ordenaci¢n
de las tierras;
b) Reforzar la coordinaci¢n entre los actuales sistemas de datos
sectoriales sobre la tierra y los recursos de tierras y fortalecer la
capacidad
nacional para reunir y evaluar datos;
c) Difundir de manera accesible en todos los sectores de la poblaci¢n,
sobre todo en las comunidades locales y los grupos de mujeres, la informaci¢n
tcnica apropiada necesaria para la adopci¢n de decisiones debidamente
fundamentadas acerca del uso y la ordenaci¢n de las tierras;
d) Apoyar sistemas de gesti¢n comunitaria y de bajo costo para la
reuni¢n
de informaci¢n sobre la situaci¢n y los procesos de cambio de los recursos de
tierras, incluidos los suelos, la cubierta forestal, la fauna y flora
silvestres, el clima y otros elementos.
c) Cooperaci¢n y coordinaci¢n en los planos internacional y regional
Establecimiento de un mecanismo regional
10.12 Los gobiernos al nivel que corresponda, con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deber¡an fortalecer
el
intercambio de informaci¢n y la cooperaci¢n regional sobre los recursos de
tierras. Con ese fin, deber¡an:
a) Estudiar y formular pol¡ticas regionales que apoyen los programas
nacionales de planificaci¢n del uso de la tierra y del medio f¡sico;
b) Promover la elaboraci¢n de planes sobre el uso de la tierra y el
medio
f¡sico en los pa¡ses de la regi¢n;
c) Crear sistemas de informaci¢n y promover la capacitaci¢n;
d) Intercambiar, por medio de redes y otros sistemas apropiados,
informaci¢n sobre las experiencias obtenidas sobre el proceso y los resultados
de la planificaci¢n y ordenaci¢n integradas y participatorias de los recursos
de
tierras en los planos nacional y local.
Medios de ejecuci¢n
a) Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos
10.13 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender a
unos 50 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor. Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos. Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.
b) Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos
Mejoramiento de la comprensi¢n cient¡fica del sistema de recursos
de tierras
10.14 Los gobiernos al nivel que corresponda, en colaboraci¢n con la
comunidad
cient¡fica nacional e internacional y con el apoyo de las organizaciones
nacionales e internacionales competentes, deber¡an promover y apoyar la
investigaci¢n adecuada al medio local sobre el sistema de recursos de tierras
y
las consecuencias para el desarrollo sostenible y las pr cticas de ordenaci¢n.
Se deber¡a dar prioridad, seg£n procediera, a:
a) La evaluaci¢n de la capacidad potencial de producci¢n de las tierras
y
de las funciones del ecosistema;
b) Las interacciones ecosistmicas y las interacciones de los recursos
terrestres y los sistemas sociales, econ¢micos y ambientales;
c) La determinaci¢n de indicadores de sostenibilidad aplicables a los
recursos de tierras, teniendo en cuenta los factores ambientales, econ¢micos,
sociales, culturales y pol¡ticos.
Ensayo de los resultados de la investigaci¢n mediante proyectos
experimentales
10.15 Los gobiernos al nivel que corresponda, en colaboraci¢n con la
comunidad
cient¡fica nacional e internacional y con el apoyo de las organizaciones
internacionales competentes, deber¡an investigar y ensayar, por medio de
proyectos experimentales, las posibilidades de aplicar mtodos perfeccionados
a
la planificaci¢n y ordenaci¢n integradas de los recursos de tierras, teniendo
en
cuenta los factores tcnicos, sociales e institucionales.
c) Desarrollo de los recursos humanos
Mejoramiento de la educaci¢n y la capacitaci¢n
10.16 Los gobiernos al nivel que corresponda, en colaboraci¢n con las
autoridades locales, las organizaciones no gubernamentales y las instituciones
internacionales competentes, deber¡an promover el desarrollo de los recursos
humanos que fueran necesarios para la planificaci¢n y ordenaci¢n sostenibles
de
las tierras y sus recursos. Ello deber¡a lograrse ofreciendo incentivos a las
iniciativas locales y aumentando la capacidad de gesti¢n en el plano local,
sobre todo la de la mujer, de las formas siguientes:
a) Concediendo importancia a enfoques interdisciplinarios e
integradores
en los planes de estudio de las escuelas y en la formaci¢n tcnica,
profesional
y universitaria;
b) Capacitando a todos los sectores pertinentes interesados para que se
ocupen de los recursos de tierras de manera integrada y sostenible;
c) Adiestrando a las comunidades, a los servicios de extensi¢n
pertinentes, a los grupos comunitarios y a las organizaciones no
gubernamentales
en las tcnicas de ordenaci¢n de las tierras y los mtodos aplicados con xito
en otros lugares.
d) Aumento de la capacidad
Refuerzo de la capacidad tecnol¢gica
10.17 Los gobiernos al nivel que corresponda, en cooperaci¢n con otros
gobiernos y con el apoyo de las organizaciones internacionales competentes,
deber¡an promover un esfuerzo centrado y concertado de educaci¢n y
capacitaci¢n
y la transferencia de tcnicas y tecnolog¡as en apoyo de los distintos
elementos
del proceso de planificaci¢n y ordenaci¢n sostenibles en los planos nacional,
estatal o provincial, y local.
Fortalecimiento de las instituciones
10.18 Los gobiernos al nivel que corresponda, con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deber¡an:
a) Volver a examinar y, cuando proceda, revisar los mandatos de las
instituciones que se ocupan de los recursos de tierras y los recursos
naturales
para que incluyan expl¡citamente la integraci¢n interdisciplinaria de las
cuestiones ambientales, sociales y econ¢micas;
b) Fortalecer los mecanismos de coordinaci¢n entre las instituciones
que
se ocupan de la utilizaci¢n de las tierras y la ordenaci¢n de los recursos
para
facilitar la integraci¢n de los problemas y estrategias sectoriales;
c) Reforzar la capacidad local en materia de adopci¢n de decisiones y
mejorar la coordinaci¢n con los niveles superiores.
Cap¡tulo 11
LUCHA CONTRA LA DEFORESTACION
AREAS DE PROGRAMAS
A. Mantenimiento de las m£ltiples funciones de todos los tipos
de bosques, tierras forestales y regiones forestadas
Bases para la acci¢n
11.1 Hay deficiencias importantes en las pol¡ticas, mtodos y mecanismos que
se
utilizan para apoyar y desarrollar las m£ltiples funciones ecol¢gicas,
econ¢micas, sociales y culturales de los rboles, los bosques y las tierras
forestales. Muchos pa¡ses desarrollados deben hacer frente a los efectos de
los
da¤os causados a sus bosques por la contaminaci¢n del aire y los incendios.
Con frecuencia se requieren medidas y enfoques m s eficaces a nivel nacional
para mejorar y armonizar la formulaci¢n de pol¡ticas, la planificaci¢n y la
programaci¢n; las medidas y los instrumentos legislativos; las modalidades de
desarrollo; la participaci¢n del p£blico en general y de las mujeres y las
poblaciones ind¡genas en particular; la participaci¢n de los j¢venes; la
funci¢n
del sector privado, las organizaciones locales, las organizaciones no
gubernamentales y las cooperativas; el desarrollo de conocimientos tcnicos y
multidisciplinarios y la calidad de los recursos humanos; las actividades de
divulgaci¢n sobre silvicultura y la educaci¢n p£blica; la capacidad de
investigaci¢n y el apoyo a la investigaci¢n; las estructuras y los mecanismos
administrativos, entre ellos la coordinaci¢n intersectorial, la
descentralizaci¢n, los sistemas de asignaci¢n de responsabilidades y los
incentivos, la difusi¢n de informaci¢n y las relaciones p£blicas. Esto es
particularmente importante para aplicar un enfoque racional y global a la
explotaci¢n sostenible y ecol¢gicamente racional de los bosques. La necesidad
de salvaguardar las funciones m£ltiples de los bosques y los terrenos
forestales
mediante un fortalecimiento institucional adecuado y apropiado se ha puesto de
relieve reiteradamente en muchos de los informes, decisiones y recomendaciones
de la FAO, la Organizaci¢n Internacional de las Maderas Tropicales, el PNUMA,
el
Banco Mundial, la Uni¢n Internacional para la Conservaci¢n de la Naturaleza y
sus Recursos y otras organizaciones.
Objetivos
11.2 Los objetivos de esta rea de programas son los siguientes:
a) Reforzar las instituciones nacionales que se ocupan de cuestiones
forestales; ampliar el alcance y la eficacia de las actividades relacionadas
con
la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques y
asegurar eficazmente el aprovechamiento y la producci¢n sostenibles de los
bienes y servicios forestales, tanto en los pa¡ses desarrollados como en los
pa¡ses en desarrollo; para el a¤o 2000, reforzar la capacidad y competencia de
las instituciones nacionales de manera que puedan adquirir los conocimientos
necesarios para proteger y conservar los bosques, as¡ como ampliar su esfera
de
acci¢n y, en consecuencia, aumentar la eficacia de los programas y las
actividades relacionados con la ordenaci¢n y el desarrollo de los bosques;
b) Fortalecer y aumentar la aptitud humana, tcnica y profesional, as¡
como los conocimientos especializados y la competencia para formular y poner
en
pr ctica con eficacia pol¡ticas, planes, programas, investigaciones y
proyectos
de ordenaci¢n, conservaci¢n y desarrollo sostenible de todos los tipos de
bosques y de los recursos derivados de los bosques y de las tierras
forestales,
as¡ como de otras zonas donde se pueden sacar beneficios de los bosques.
Actividades
a) Actividades de gesti¢n
11.3 Los gobiernos al nivel que corresponda, con el apoyo de las
organizaciones
internacionales, regionales y subregionales competentes, deber¡an, en los
casos
necesarios, aumentar la capacidad institucional para promover las m£ltiples
funciones de los bosques y la vegetaci¢n de todo tipo, as¡ como de otras
tierras
conexas y de los recursos derivados de los bosques, para apoyar el desarrollo
sostenible y la conservaci¢n del medio ambiente en todos los sectores. Ello
deber¡a lograrse, siempre que fuera posible y necesario, mediante el
fortalecimiento o la modificaci¢n de las estructuras y los mecanismos
existentes
y el aumento de la cooperaci¢n y la coordinaci¢n de sus respectivas funciones.
Entre las principales actividades previstas figuran las siguientes:
a) Racionalizar y fortalecer las estructuras y los mecanismos
administrativos, lo cual comprende la dotaci¢n de personal suficiente y la
asignaci¢n de responsabilidades, la descentralizaci¢n de la adopci¢n de
decisiones, la prestaci¢n de servicios infraestructurales y el suministro
de equipo, la coordinaci¢n intersectorial y un sistema eficaz de
comunicaciones;
b) Promover la participaci¢n del sector privado, los sindicatos, las
cooperativas rurales, las comunidades locales, las poblaciones ind¡genas, los
j¢venes, las mujeres, los grupos de usuarios y las organizaciones no
gubernamentales en las actividades relacionadas con los bosques, y el acceso a
la informaci¢n y a los programas de capacitaci¢n en el contexto nacional;
c) Examinar y, en caso necesario, revisar las medidas y los programas
pertinentes a todos los tipos de bosques y de vegetaci¢n, as¡ como a otras
tierras conexas y recursos forestales, y relacionarlos con otras pol¡ticas o
leyes sobre utilizaci¢n y explotaci¢n de las tierras; promover una legislaci¢n
adecuada y otras medidas para prevenir la utilizaci¢n no controlada de la
tierra
con otros fines;
d) Elaborar y ejecutar planes y programas que comprendan la definici¢n
de
los objetivos, programas y criterios nacionales y, de ser necesario,
regionales
y subregionales, para su aplicaci¢n y ulterior perfeccionamiento;
e) Establecer, desarrollar y mantener un sistema eficaz de divulgaci¢n
y
educaci¢n del p£blico sobre cuestiones forestales para mejorar el
conocimiento,
el aprecio y la ordenaci¢n de los bosques en lo que respecta a las m£ltiples
funciones y valores de los rboles, los bosques y las tierras forestales;
f) Crear instituciones que se ocupen de la educaci¢n y capacitaci¢n en
cuestiones forestales, as¡ como las industrias forestales, o fortalecer las
existentes, a fin de formar un grupo adecuado de especialistas calificados y
capacitados en los niveles profesional, tcnico y especializado, sobre todo
entre los j¢venes y las mujeres;
g) Establecer centros de investigaci¢n o fortalecer los existentes, a
fin
de estudiar los diferentes aspectos de los bosques y los productos forestales,
por ejemplo, la ordenaci¢n viable de los bosques, la diversidad biol¢gica, los
efectos de los contaminantes transportados por el aire, el uso tradicional de
los recursos forestales por las poblaciones locales e ind¡genas y el aumento
de
los ingresos comerciales y de otros valores no monetarios derivados de la
ordenaci¢n de los bosques.
b) Datos e informaci¢n
11.4 Los gobiernos al nivel que corresponda, con la asistencia y la
cooperaci¢n
de los organismos internacionales, regionales, subregionales y bilaterales,
cuando procediera, deber¡an elaborar las bases de datos y la informaci¢n
b sica
que se requirieran para la planificaci¢n y la evaluaci¢n de programas. A
continuaci¢n se indican algunas de las actividades m s concretas:
a) Reunir, compilar, actualizar peri¢dicamente y distribuir la
informaci¢n sobre la clasificaci¢n y el uso de las tierras, comprendidos los
datos sobre la cubierta forestal, las zonas id¢neas para la forestaci¢n, las
especies en peligro de extinci¢n, los valores ecol¢gicos, el valor de los usos
tradicionales de la tierra o de su uso por las poblaciones ind¡genas, la
biomasa
y la productividad, as¡ como informaci¢n correlativa sobre cuestiones
demogr ficas y socioecon¢micas y sobre recursos forestales, tanto a nivel
microecon¢mico como macroecon¢mico, y analizar peri¢dicamente los programas
forestales;
b) Establecer v¡nculos con otros sistemas de datos y fuentes
pertinentes
para apoyar la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el aprovechamiento de los
bosques,
mientras se siguen desarrollando o reforzando, seg£n proceda, los sistemas
existentes, como por ejemplo los de informaci¢n geogr fica;
c) Establecer mecanismos que permitan el acceso del p£blico a dicha
informaci¢n.
c) Cooperaci¢n y coordinaci¢n en los planos internacional y regional
11.5 Los gobiernos al nivel que corresponda y las instituciones deber¡an
cooperar en la prestaci¢n de apoyo tcnico especializado y de otra ¡ndole y en
la promoci¢n de las actividades internacionales de investigaci¢n,
especialmente
para mejorar la transferencia de tecnolog¡a y la capacitaci¢n especializada y
asegurar el acceso a la experiencia adquirida y a los resultados de la
investigaci¢n. Es necesario reforzar la coordinaci¢n y mejorar el desempe¤o
de
las organizaciones internacionales existentes que se ocupan de cuestiones
forestales para suministrar cooperaci¢n y apoyo tcnicos a los pa¡ses
interesados, con miras a la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el desarrollo
sostenible de los bosques.
Medios de ejecuci¢n
a) Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos
11.6 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender a
unos 2.500 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 860 millones de d¢lares
que la comunidad internacional suministrar a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.
b) Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos
11.7 Las actividades de planificaci¢n, investigaci¢n y capacitaci¢n indicadas
constituir n los medios cient¡ficos y tecnol¢gicos para ejecutar el programa,
as¡ como su producto. Los sistemas, la metodolog¡a y los conocimientos
tcnicos
generados por el programa ayudar n a mejorar la eficacia. Entre las medidas
concretas que se adopten deber¡an figurar las siguientes:
a) Analizar los logros, obst culos y problemas en la esfera social a
fin
de apoyar la formulaci¢n y la ejecuci¢n de programas;
b) Analizar los problemas y las necesidades de investigaci¢n y la
planificaci¢n y la ejecuci¢n de investigaciones sobre proyectos concretos;
c) Evaluar las necesidades en materia de recursos humanos, adquisici¢n
de
conocimientos especializados y capacitaci¢n;
d) Formular, ensayar y aplicar metodolog¡as y enfoques adecuados en la
ejecuci¢n de programas y planes de silvicultura.
c) Desarrollo de los recursos humanos
11.8 Los componentes concretos de educaci¢n y formaci¢n profesional en
materia
de silvicultura contribuir n eficazmente al desarrollo de los recursos
humanos.
Entre esos componentes se incluyen los siguientes:
a) Emprender programas de estudios universitarios de todos los niveles
y
programas de especializaci¢n e investigaci¢n;
b) Robustecer los programas de capacitaci¢n antes del servicio y en el
servicio a nivel tcnico y de formaci¢n profesional, as¡ como la formaci¢n de
instructores y la elaboraci¢n de programas de estudio y materiales y mtodos
did cticos;
c) Dar capacitaci¢n especial al personal de las organizaciones
nacionales
de silvicultura en aspectos como la formulaci¢n de proyectos, la determinaci¢n
de su viabilidad y su evaluaci¢n peri¢dica.
d) Aumento de la capacidad
11.9 Esta rea de programas se refiere concretamente al desarrollo de la
capacidad en el sector de la silvicultura y todas las actividades de los
programas contribuyen a ese fin. Al crear y mejorar esa capacidad, deber¡an
aprovecharse al m ximo los sistemas y la experiencia ya existentes.
B. Aumento de la protecci¢n, ordenaci¢n sostenible y conservaci¢n
de todos los bosques y aumento de la cubierta vegetal en las
tierras degradadas, mediante la rehabilitaci¢n, la forestaci¢n
la reforestaci¢n y otras tcnicas de restauraci¢n
Bases para la acci¢n
11.10 Los bosques de todo el mundo han estado y est n amenazados por la
degradaci¢n incontrolada y la conversi¢n a otros usos de la tierra, a ra¡z del
aumento de las necesidades humanas; la expansi¢n agr¡cola, la mala ordenaci¢n
que es nociva para el medio ambiente y que incluye, por ejemplo, la falta de
medidas adecuadas para combatir los incendios forestales y la explotaci¢n
ilegal, la explotaci¢n comercial insostenible de los bosques, el pastoreo
excesivo y el ramoneo no reglamentado, los efectos nocivos de los
contaminantes
transportados por el aire, los incentivos econ¢micos y otras medidas adoptadas
por otros sectores de la econom¡a. Las repercusiones de la prdida y la
degradaci¢n de los bosques son la erosi¢n del suelo, la prdida de diversidad
biol¢gica, los da¤os a los h bitat de la fauna y la flora silvestres y la
degradaci¢n de las cuencas, el empeoramiento de la calidad de la vida y la
reducci¢n de las opciones de desarrollo.
11.11 La situaci¢n actual exige la adopci¢n de medidas urgentes y coherentes
frente a la necesidad de conservar y aumentar los recursos forestales. La
creaci¢n de superficies verdes en zonas adecuadas y todas las actividades
necesarias para ello constituyen una forma eficaz de aumentar la conciencia
del
p£blico y su participaci¢n en la protecci¢n y ordenaci¢n de los recursos
forestales. Al respecto, se deber¡a incluir el examen de las pautas de uso y
tenencia de tierras y las necesidades locales, y se deber¡an enumerar y
aclarar
los objetivos concretos de los diferentes tipos de actividades de creaci¢n de
zonas verdes.
Objetivos
11.12 Los objetivos de esta rea de programas son los siguientes:
a) Mantener los bosques existentes mediante actividades de conservaci¢n
y
ordenaci¢n, y mantener y ampliar las superficies boscosas y arboladas, en
zonas
adecuadas de los pa¡ses desarrollados y de los pa¡ses en desarrollo, mediante
la
conservaci¢n de los bosques naturales, la protecci¢n, rehabilitaci¢n y
regeneraci¢n de los bosques, la forestaci¢n, la reforestaci¢n y la plantaci¢n
de
rboles, con miras a mantener a restablecer el equilibrio ecol¢gico y aumentar
la contribuci¢n de los bosques al bienestar de la humanidad y la satisfacci¢n
de
sus necesidades;
b) Preparar y ejecutar, seg£n proceda, programas o planes nacionales de
acci¢n para el sector forestal con miras a la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el
desarrollo sostenible de los bosques. Esos programas o planes deber¡an
integrarse con otras modalidades de uso de la tierra. En este contexto, se
est n ejecutando actualmente en m s de 80 pa¡ses, por iniciativa de stos y
con
el apoyo de la comunidad internacional, programas o planes nacionales de
acci¢n
en la esfera de la silvicultura en el marco del Programa de Acci¢n Forestal en
los Tr¢picos;
c) Velar por el desarrollo sostenible y, cuando proceda, la
conservaci¢n
de los recursos forestales existentes y futuros;
d) Mantener y aumentar la contribuci¢n ecol¢gica, biol¢gica, clim tica,
sociocultural y econ¢mica de los recursos forestales;
e) Facilitar y apoyar la aplicaci¢n eficaz de la declaraci¢n
autorizada,
sin fuerza jur¡dica obligatoria, de principios para un consenso mundial sobre
la
ordenaci¢n, la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo
tipo aprobada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente
y el Desarrollo y, sobre la base de la aplicaci¢n de esos principios,
considerar
la necesidad y la viabilidad de todo tipo de arreglos apropiados
internacionalmente convenidos para promover la cooperaci¢n internacional en
materia de ordenaci¢n, conservaci¢n y desarrollo sostenible de los bosques de
todo tipo mediante, entre otras cosas, la forestaci¢n, la reforestaci¢n y las
actividades de rehabilitaci¢n.
Actividades
a) Actividades de gesti¢n
11.13 Los gobiernos deber¡an reconocer la importancia de clasificar los
distintos tipos de bosques en el marco de una pol¡tica a largo plazo de
conservaci¢n y ordenaci¢n de los recursos forestales, y determinar en cada
regi¢n o cuenca unidades sostenibles a fin de velar por la conservaci¢n de
esos
recursos. Los gobiernos, con la participaci¢n del sector privado, las
organizaciones no gubernamentales, los grupos comunitarios locales, las
poblaciones ind¡genas, las mujeres, las dependencias p£blicas locales y el
p£blico en general, deber¡an tomar las medidas necesarias para conservar y
ampliar la cubierta vegetal existente dondequiera que fuera ecol¢gica, social
y
econ¢micamente viable, mediante la cooperaci¢n tcnica y otras formas de
apoyo.
Las principales actividades que convendr¡a realizar son:
a) Velar por la ordenaci¢n sostenible de todos los ecosistemas
forestales
y las tierras arboladas, mediante la mejora de la planificaci¢n, la ordenaci¢n
y
la ejecuci¢n oportuna de actividades silv¡colas, incluidas la preparaci¢n de
un
inventario y la realizaci¢n de investigaciones pertinentes, as¡ como la
rehabilitaci¢n de los bosques naturales degradados, a fin de restablecer su
productividad y sus contribuciones al medio ambiente, prestando especial
atenci¢n a las necesidades humanas en materia de servicios econ¢micos y
ecol¢gicos, la energ¡a derivada de la le¤a, la agrosilvicultura, los productos
y
servicios forestales no madereros, la protecci¢n de las cuencas y el suelo, la
ordenaci¢n de la fauna y la flora silvestres y los recursos genticos
forestales;
b) Establecer, ampliar y ordenar, seg£n convenga en cada contexto
nacional, sistemas de zonas protegidas, incluidos sistemas de unidades de
conservaci¢n por sus funciones y valores ecol¢gicos, sociales y espirituales,
y
tomar medidas para la conservaci¢n de los bosques en sistemas y paisajes
ecol¢gicos representativos y de bosques primarios de edad madura, la
conservaci¢n y ordenaci¢n de la fauna y la flora silvestres, la designaci¢n de
sitios del Patrimonio Mundial con arreglo a la Convenci¢n para la protecci¢n
del
patrimonio mundial, cultural y natural seg£n proceda, la conservaci¢n de
recursos genticos, incluidas las actividades in situ y ex situ pertinentes y
la
adopci¢n de medidas de apoyo para velar por la utilizaci¢n racional de los
recursos biol¢gicos y la conservaci¢n de la diversidad biol¢gica y el h bitat
tradicional de las poblaciones ind¡genas, los habitantes de los bosques y las
comunidades locales;
c) Iniciar y promover la ordenaci¢n de zonas amortiguadoras y de
transici¢n;
d) Llevar a cabo actividades de repoblaci¢n vegetal, cuando proceda, en
zonas monta¤osas, tierras altas, tierras denudadas, tierras de labranza
degradadas, tierras ridas y semi ridas y zonas costeras, para luchar contra
la
desertificaci¢n, evitar los problemas de erosi¢n y facilitar otras funciones
de
protecci¢n y programas nacionales para la rehabilitaci¢n de tierras
degradadas,
incluidas la silvicultura comunitaria, la silvicultura social, la
agrosilvicultura y el pastoreo forestal, teniendo en cuenta al mismo tiempo la
funci¢n de los bosques como dep¢sitos y sumideros de carbono en el plano
nacional;
e) Desarrollar, los bosques artificiales, industriales y no
industriales
para apoyar y promover programas nacionales ecol¢gicamente racionales de
forestaci¢n y repoblaci¢n o regeneraci¢n forestal en lugares id¢neos, y
mejorar
los bosques artificiales ya existentes, con fines tanto industriales como no
industriales y comerciales, a fin de que contribuyan m s a la satisfacci¢n de
las necesidades humanas y a la preservaci¢n de los bosques naturales.
Deber¡an
tomarse medidas para promover y realizar cultivos intermedios y mejorar la
rentabilidad de las inversiones en plantaciones, intercalando cultivos y
cultivando bajo los rboles plantas de alto rendimiento econ¢mico;
f) Desarrollar con car cter prioritario un plan nacional o maestro para
los bosques artificiales, o fortalecerlo si ya existe, indicando, entre otras
cosas, la ubicaci¢n, el alcance, las especies, las zonas concretas de bosques
artificiales existentes que requieren rehabilitaci¢n, teniendo presente el
aspecto econ¢mico para el desarrollo futuro y dando prioridad a las especies
aut¢ctonas;
g) Aumentar la protecci¢n de los bosques contra los contaminantes, los
incendios, las plagas, las enfermedades y los actos humanos perjudiciales como
la explotaci¢n forestal ilegal, la extracci¢n de minerales, la rotaci¢n
intensa
de cultivos, la introducci¢n de especies ex¢ticas de plantas y animales, y
tambin desarrollar y acelerar las investigaciones para que se comprendan
mejor
los problemas relacionados con la ordenaci¢n y la regeneraci¢n de los bosques
de
todo tipo; fortalecer o establecer medidas adecuadas para evaluar y controlar
el
transporte transfronterizo de plantas y otro material vegetal;
h) Promover el desarrollo de la silvicultura urbana para reverdecer
zonas
urbanas y periurbanas y asentamientos humanos rurales con fines recreativos y
de
producci¢n y para proteger rboles y huertos;
i) Crear o mejorar las oportunidades para la participaci¢n de todos,
incluidos los j¢venes, las mujeres, las poblaciones ind¡genas y las
comunidades
locales, en la formulaci¢n, la elaboraci¢n y la ejecuci¢n de programas y
actividades de otro tipo relacionadas con los bosques, prestando la debida
atenci¢n a las necesidades y los valores culturales locales;
j) Limitar y tratar de impedir la rotaci¢n destructiva de cultivos
atendiendo a sus causas sociales y ecol¢gicas.
b) Datos e informaci¢n
11.14 Entre las actividades de gesti¢n deber¡an figurar la reuni¢n, la
recopilaci¢n y el an lisis de datos e informaci¢n, as¡ como la realizaci¢n de
estudios de referencia. A continuaci¢n se indican algunas de las actividades
concretas:
a) Realizar estudios y elaborar y ejecutar planes de uso de la tierra
para llevar a cabo actividades adecuadas de reverdecimiento, plantaci¢n,
forestaci¢n, reforestaci¢n y rehabilitaci¢n forestal;
b) Consolidar y actualizar la informaci¢n sobre el uso de la tierra y
sobre el inventario y la ordenaci¢n de los bosques para planificar la
ordenaci¢n
y el uso de los recursos forestales y no forestales, incluidos los datos sobre
la agricultura migratoria y otros agentes de destrucci¢n de bosques;
c) Consolidar la informaci¢n sobre los recursos genticos y la
biotecnolog¡a conexa, incluidas las encuestas y los estudios cuando sea
necesario;
d) Hacer estudios e investigaciones sobre los conocimientos de la
poblaci¢n ind¡gena acerca de los rboles y los bosques y sobre la forma en que
los utilizan a fin de mejorar la planificaci¢n y ejecuci¢n de actividades de
ordenaci¢n sostenible de los recursos forestales;
e) Compilar y analizar datos de investigaci¢n sobre la interacci¢n
especie-lugar de las especies utilizadas en los bosques artificiales y evaluar
las posibles consecuencias de los cambios clim ticos para los bosques, as¡
como
los efectos de los bosques en el clima, e iniciar estudios a fondo sobre el
ciclo del carbono en relaci¢n con diferentes tipos de bosques, a fin de
proporcionar asesoramiento cient¡fico y apoyo tcnico;
f) Establecer v¡nculos con otras fuentes de datos e informaci¢n
relativas
a la ordenaci¢n y la utilizaci¢n sostenibles de los bosques y mejorar el
acceso
a esos datos y esa informaci¢n;
g) Desarrollar e intensificar las investigaciones para mejorar el
conocimiento y la comprensi¢n de los problemas y mecanismos naturales
relacionados con la ordenaci¢n y rehabilitaci¢n de los bosques, incluidas
investigaciones sobre la fauna y su interrelaci¢n con los bosques;
h) Consolidar la informaci¢n sobre el estado de las zonas forestales y
las inmisiones y emisiones que influyen en el medio.
c) Cooperaci¢n y coordinaci¢n en los planos internacional y regional
11.15 El reverdecimiento de zonas adecuadas es una tarea de importancia y
repercusiones de alcance mundial. La comunidad internacional y regional
deber¡a
proporcionar cooperaci¢n tcnica y otros medios para esta rea de programas.
Entre las actividades espec¡ficas de car cter internacional en apoyo de los
esfuerzos nacionales deber¡an figurar las siguientes:
a) Aumentar las actividades de cooperaci¢n para reducir los
contaminantes
y las consecuencias transfronterizas que afectan la salud de los rboles y los
bosques y la conservaci¢n de ecosistemas representativos;
b) Coordinar las investigaciones regionales y subregionales sobre la
absorci¢n del carbono, la contaminaci¢n del aire y otros problemas
ambientales;
c) Documentar e intercambiar informaci¢n y experiencias en beneficio de
los pa¡ses con problemas y perspectivas an logos;
d) Reforzar la coordinaci¢n y mejorar la capacidad de organizaciones
internacionales como la FAO, la OIMT, el PNUMA y la UNESCO para prestar apoyo
tcnico en la ordenaci¢n, la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los
bosques y en la renegociaci¢n del Acuerdo Internacional sobre las Maderas
Tropicales de 1983, que ha de realizarse en 1992 ¢ 1993.
Medios de ejecuci¢n
a) Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos
11.16 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender a
unos 10.000 millones de d¢lares incluidos alrededor de 3.700 millones de
d¢lares
que la comunidad internacional suministrar a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.
b) Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos
11.17 El an lisis de datos, la planificaci¢n, las investigaciones, la
transferencia y el desarrollo de tecnolog¡a y las actividades de capacitaci¢n
forman parte integrante de las actividades del programa y constituyen los
medios
tecnol¢gicos y cient¡ficos de ejecuci¢n. Las instituciones nacionales
deber¡an:
a) Elaborar estudios de viabilidad y planes operacionales en relaci¢n
con
las principales actividades forestales;
b) Elaborar y aplicar una tecnolog¡a ecol¢gicamente racional que fuera
pertinente para las diversas actividades enumeradas;
c) Intensificar las medidas relacionadas con el mejoramiento del
material
gentico y la aplicaci¢n de la biotecnolog¡a para mejorar la productividad y
la
tolerancia a la presi¢n ambiental, que comprendan, por ejemplo, obtenci¢n de
nuevas variedades de rboles, tecnolog¡a de las semillas, redes de obtenci¢n
de
semillas, bancos de germoplasma, tcnicas "in vitro" y conservaci¢n in situ y
ex situ.
c) Desarrollo de los recursos humanos
11.18 Entre los medios indispensables para ejecutar con eficacia las
actividades mencionadas figuran la capacitaci¢n y la adquisici¢n de los
conocimientos especializados, la construcci¢n de instalaciones y la creaci¢n
de
condiciones de trabajo adecuadas y la motivaci¢n y concientizaci¢n del
p£blico.
Entre las actividades espec¡ficas se cuentan las siguientes:
a) Proporcionar capacitaci¢n especializada en planificaci¢n,
ordenaci¢n,
conservaci¢n del medio ambiente, biotecnolog¡a, etc;
b) Establecer zonas de demostraci¢n que sirvan de modelo y como centros
de capacitaci¢n;
c) Apoyar a las organizaciones locales, las comunidades, las
organizaciones no gubernamentales, los propietarios privados, las mujeres, los
j¢venes, los agricultores, las poblaciones ind¡genas y los campesinos que
practican la agricultura migratoria mediante actividades de divulgaci¢n,
suministro de insumos y capacitaci¢n.
d) Aumento de la capacidad
11.19 Los gobiernos, el sector privado, las organizaciones y comunidades
locales, las poblaciones ind¡genas, los sindicatos y las organizaciones no
gubernamentales deber¡an aumentar, con el debido apoyo de las organizaciones
internacionales competentes, su capacidad para ejecutar las actividades del
programa. Esa capacidad deber¡a desarrollarse y reforzarse en armon¡a con las
actividades del programa. Entre las actividades necesarias para incrementar
la
capacidad figuran la creaci¢n de marcos normativos y jur¡dicos, la creaci¢n de
instituciones nacionales, el desarrollo de los recursos humanos, el fomento de
las investigaciones y la tecnolog¡a, el desarrollo de la infraestructura, el
aumento de la conciencia p£blica, etc.
C. Promoci¢n de mtodos eficaces de
aprovechamiento y
evaluaci¢n para recuperar el valor ¡ntegro de los
bienes y servicios derivados de los bosques, las
tierras forestales y las tierras arboladas
Bases para la acci¢n
11.20 A£n no se han explotado del todo las enormes posibilidades de los
bosques
y las tierras forestales como recurso de suma importancia para el desarrollo.
Una mejor ordenaci¢n de los bosques podr¡a aumentar la producci¢n de bienes y
servicios y, en particular, el rendimiento de productos forestales madereros y
no madereros, lo cual ayudar¡a a generar m s empleos e ingresos, aumentar el
valor mediante la transformaci¢n y el comercio de productos forestales,
aumentar
la contribuci¢n a los ingresos en divisas y el rendimiento de las inversiones.
Dado que los recursos forestales son renovables, se pueden administrar de
forma
sostenible y compatible con la conservaci¢n del medio ambiente. Al formular
pol¡ticas forestales, se deber¡a tener plenamente en cuenta el efecto de la
explotaci¢n de los recursos forestales en el valor de los dem s productos que
pueden obtenerse de los bosques. Asimismo, es posible aumentar el valor de
los
bosques mediante usos no perjudiciales, como el turismo ecol¢gico y el
suministro ordenado de materiales genticos. Se requiere una acci¢n
concertada
para aumentar la percepci¢n p£blica del valor de los bosques y de los
beneficios
que aportan. La supervivencia de los bosques y su contribuci¢n ininterrumpida
al bienestar humano dependen en gran medida del xito de esta actividad.
Objetivos
11.21 Los objetivos de esta rea de programas son los siguientes:
a) Aumentar el reconocimiento de los valores social, econ¢mico y
ecol¢gico de los rboles, los bosques y las tierras forestales, incluidas las
consecuencias de los da¤os causados por la falta de bosques; promover el uso
de
metodolog¡as que incorporen el valor social, econ¢mico y ecol¢gico de los
rboles, los bosques y las tierras forestales en los sistemas nacionales de
contabilidad econ¢mica; velar por su ordenaci¢n sostenible en forma que sea
compatible con el aprovechamiento de la tierra, la protecci¢n del medio
ambiente
y las necesidades de desarrollo.
b) Promover la utilizaci¢n eficiente, racional y sostenible de todos
los
tipos de bosques y de vegetaci¢n, comprendidos otros recursos de tierras y de
bosques, mediante el desarrollo de industrias eficientes de elaboraci¢n de
productos forestales, transformaci¢n secundaria con valor a¤adido y comercio
de
productos forestales, sobre la base de una ordenaci¢n sostenible de los
recursos
forestales y de conformidad con planes que incorporen el valor ¡ntegro de los
productos forestales madereros y no madereros;
c) Fomentar una utilizaci¢n m s eficiente y sostenible de los bosques y
los rboles para le¤a y suministro de energ¡a;
d) Promover una utilizaci¢n y una contribuci¢n econ¢mica m s amplias de
las zonas forestales, incorporando el turismo ecol¢gico en la ordenaci¢n y
planificaci¢n forestales.
Actividades
a) Actividades de gesti¢n
11.22 Los gobiernos, con el apoyo del sector privado, las instituciones
cient¡ficas, las poblaciones ind¡genas, las organizaciones no gubernamentales,
las cooperativas y los empresarios, cuando proceda, deber¡an realizar las
actividades que figuran a continuaci¢n, debidamente coordinadas en el plano
nacional, con la cooperaci¢n financiera y tcnica de las organizaciones
internacionales:
a) Hacer estudios detallados de inversi¢n, armonizaci¢n de la oferta y
la
demanda y an lisis del impacto ambiental para racionalizar y mejorar la
utilizaci¢n de los rboles y los bosques y desarrollar y establecer planes
adecuados de incentivos y medidas reglamentarias, incluidas disposiciones
sobre
la tenencia de la tierra, con objeto de atraer inversiones y promover una
mejor
gesti¢n de estos recursos;
b) Formular criterios y directrices racionales desde el punto de vista
cient¡fico para la ordenaci¢n, conservaci¢n y desarrollo sostenible de los
bosques de todo tipo;
c) Mejorar los mtodos y las pr cticas de explotaci¢n de los bosques
que
sean ecol¢gicamente racionales y econ¢micamente viables, incluidos los de
planificaci¢n y ordenaci¢n y mejorar la utilizaci¢n del equipo, las
instalaciones de almacenamiento y los medios de transporte a fin de reducir
los
desechos y de ser posible aprovecharlos al m ximo, y mejorar el valor de los
productos forestales, tanto madereros como no madereros;
d) Promover una mejor utilizaci¢n y aprovechamiento de los bosques
naturales y las tierras arboladas, as¡ como de los bosques artificiales,
siempre
que sea posible, mediante actividades adecuadas, ecol¢gicamente racionales y
econ¢micamente viables, incluidas pr cticas de silvicultura y la ordenaci¢n de
otras especies vegetales y animales;
e) Fomentar y apoyar la transformaci¢n secundaria de los productos
forestales para aumentar el valor mantenido y otros beneficios;
f) Promover y popularizar los productos forestales no madereros y
otros tipos de recursos forestales, aparte de la le¤a (por ejemplo, plantas
medicinales, tintes, fibras, gomas, resinas, piensos, productos de valor
cultural, rota, bamb£), mediante programas y actividades socioforestales de
participaci¢n, incluidas las investigaciones sobre su transformaci¢n y sus
usos;
g) Desarrollar, ampliar y mejorar la eficacia y eficiencia de las
industrias de elaboraci¢n forestal, tanto madereras como no madereras,
teniendo
en cuenta aspectos tales como la tecnolog¡a eficiente de conversi¢n y una
mejor
utilizaci¢n sostenible de los residuos de las cosechas y la elaboraci¢n;
promover las especies menos conocidas de los bosques naturales mediante la
investigaci¢n, la demostraci¢n y la comercializaci¢n; promover la elaboraci¢n
secundaria con valor a¤adido para mejorar el empleo, los ingresos y el valor
mantenido; y promover y mejorar los mercados de productos forestales y su
comercio mediante las instituciones, pol¡ticas y servicios pertinentes;
h) Promover y apoyar la ordenaci¢n de la fauna y la flora silvestres,
incluidos el turismo ecol¢gico y la agricultura, y alentar y apoyar la
zootecnia
y el cultivo de especies silvestres para aumentar los ingresos y el empleo
rurales y obtener beneficios econ¢micos y sociales sin causar da¤os al
medio ambiente;
i) Fomentar las empresas forestales id¢neas en peque¤a escala para
apoyar
el desarrollo rural y la capacidad empresarial local;
j) Mejorar y promover mtodos para hacer evaluaciones amplias que
reflejen el valor ¡ntegro de los bosques, con miras a incluir ese valor en la
estructura de mercado de los productos madereros y no madereros;
k) Armonizar el desarrollo sostenible de los bosques con pol¡ticas
nacionales de desarrollo y comercio que sean compatibles con el
aprovechamiento
ecol¢gicamente racional de los recursos forestales, utilizando, por ejemplo,
las
directrices de la OIMT para la ordenaci¢n sostenible de los bosques
tropicales;
l) Elaborar y adoptar programas nacionales para contabilizar el valor
econ¢mico y no econ¢mico de los bosques, o fortalecer los programas
existentes.
b) Datos e informaci¢n
11.23 Los objetivos y las actividades de ordenaci¢n presuponen el an lisis de
datos e informaci¢n, estudios de viabilidad, estudios de mercado y an lisis de
la informaci¢n tecnol¢gica. Entre las actividades pertinentes figuran las
siguientes:
a) Analizar la oferta y la demanda de productos y servicios forestales
para velar por su utilizaci¢n eficiente cuando sea necesario;
b) Realizar inversiones y estudios de viabilidad, incluidas
evaluaciones
del impacto ambiental, a fin de establecer empresas de elaboraci¢n de
productos
forestales;
c) Investigar las propiedades de las especies menos conocidas para su
promoci¢n y comercializaci¢n;
d) Estudiar los mercados de productos forestales para promover el
comercio y obtener informaci¢n comercial;
e) Facilitar el suministro de informaci¢n tecnol¢gica adecuada para
promover una mejor utilizaci¢n de los recursos forestales.
c) Cooperaci¢n y coordinaci¢n en los planos internacional y regional
11.24 La cooperaci¢n y la asistencia de organismos internacionales y de la
comunidad internacional en materia de transferencia de tecnolog¡a,
especializaci¢n y promoci¢n de relaciones de intercambio favorables sin
recurrir
a restricciones unilaterales ni a la prohibici¢n de productos forestales
contrarios a los acuerdos del GATT o a otros acuerdos comerciales
multilaterales, junto con la utilizaci¢n de mecanismos e incentivos adecuados
de
mercado, ayudar a abordar problemas ambientales de alcance mundial. Otra
actividad espec¡fica ser fortalecer la coordinaci¢n y el desempe¤o de las
organizaciones internacionales, en particular de la FAO, la ONUDI, la UNESCO,
el
PNUMA, el CCI/UNCTAD/GATT, la OIMT y la OIT para prestar asistencia tcnica y
orientaci¢n en esta rea de programas.
Medios de ejecuci¢n
a) Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos
11.25 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender a
unos 18.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 880 millones de
d¢lares
que la comunidad internacional suministrar a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.
b) Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos
11.26 Las actividades del programa presuponen importantes actividades de
investigaci¢n y estudios, as¡ como el perfeccionamiento de la tecnolog¡a.
Todo
ello deber¡an coordinarlo los gobiernos en colaboraci¢n con las organizaciones
e
instituciones internacionales competentes y con el apoyo de stas. Entre las
actividades concretas figuran las siguientes:
a) Realizar investigaciones sobre las propiedades de los productos
madereros y no madereros y sobre sus usos, para mejorar su aprovechamiento;
b) Desarrollar y aplicar tecnolog¡as ecol¢gicamente racionales y menos
contaminantes para su utilizaci¢n en los bosques;
c) Elaborar modelos y tcnicas de an lisis de perspectivas y
planificaci¢n del desarrollo;
d) Promover la investigaci¢n cient¡fica del desarrollo y la utilizaci¢n
de productos forestales no madereros;
e) Elaborar metodolog¡as adecuadas para determinar el valor ¡ntegro de
los bosques.
c) Desarrollo de los recursos humanos
11.27 El xito y la eficacia de esta rea de programas dependen de la
disponibilidad de personal especializado. La formaci¢n especializada es un
factor importante a este respecto. Deber¡a hacerse de nuevo hincapi en la
integraci¢n de la mujer. El desarrollo de los recursos humanos para la
ejecuci¢n del programa, en trminos cuantitativos y cualitativos, deber¡a
comprender las siguientes actividades:
a) Desarrollar las especialidades necesarias para ejecutar el programa,
incluida la creaci¢n de centros especiales de capacitaci¢n a todos los
niveles;
b) Organizar cursos de repaso, incluidos programas de becas y giras de
estudios, a fin de actualizar las especialidades y los conocimientos tcnicos
y
mejorar la productividad, o reforzar los cursos existentes;
c) Robustecer la capacidad de investigaci¢n, planificaci¢n, an lisis
econ¢mico, supervisi¢n y evaluaci¢n a fin de contribuir a una mejor
utilizaci¢n
de los recursos forestales;
d) Promover la eficiencia y la capacidad de los sectores
privado y
cooperativo mediante el suministro de servicios e incentivos.
d) Aumento de la capacidad
11.28 El aumento de la capacidad, que comprende el robustecimiento de la
capacidad existente, es un elemento impl¡cito en las actividades del programa.
La mejora de la administraci¢n, la pol¡tica y los planes, las instituciones
nacionales, los recursos humanos, la capacidad cient¡fica y de investigaci¢n,
el
desarrollo de la tecnolog¡a y la supervisi¢n y la evaluaci¢n son todos
componentes importantes de esta actividad.
D. Establecimiento o fortalecimiento de la capacidad para
la planificaci¢n, la evaluaci¢n y la observaci¢n
sistem tica de los bosques y de los programas,
perspectivas y actividades conexas, incluidos el
comercio y las operaciones comerciales
Bases para la acci¢n
11.29 Las evaluaciones y las observaciones sistem ticas son componentes
indispensables de la planificaci¢n a largo plazo para determinar los efectos,
tanto cuantitativos como cualitativos, y para subsanar deficiencias. Sin
embargo, este mecanismo es uno de los aspectos que se suelen descuidar en la
ordenaci¢n, la conservaci¢n y el aprovechamiento de los recursos forestales.
En
muchos casos, incluso se carece de la informaci¢n b sica relativa a la
superficie y los tipos de los bosques, el volumen de la explotaci¢n, etc. En
muchos pa¡ses en desarrollo faltan estructuras y mecanismos para desempe¤ar
esas
funciones. Es urgente la necesidad de rectificar esa situaci¢n para
comprender
mejor el papel y la importancia de los bosques y para planificar de forma
realista y eficaz su conservaci¢n, ordenaci¢n, regeneraci¢n y aprovechamiento
sostenible.
Objetivos
11.30 Los objetivos de esta rea de programas son los siguientes:
a) Reforzar o establecer nuevos sistemas de evaluaci¢n y observaci¢n
sistem tica de los bosques y las tierras forestales con miras a evaluar los
efectos de los programas, los proyectos y las actividades en la calidad y la
extensi¢n de los recursos forestales, las tierras disponibles para la
forestaci¢n, y el rgimen de tenencia de la tierra, e integrar los sistemas en
un proceso permanente de investigaci¢n y de an lisis a fondo que al mismo
tiempo
permita introducir las modificaciones y las mejoras necesarias en los procesos
de planificaci¢n y de adopci¢n de decisiones. Deber¡a hacerse hincapi
especial
en la participaci¢n de la poblaci¢n rural en estos procesos;
b) Suministrar a los economistas, los planificadores, los encargados de
adoptar decisiones y las comunidades locales suficiente informaci¢n correcta y
actualizada sobre los recursos forestales y las tierras forestales.
Actividades
a) Actividades de gesti¢n
11.31 Los gobiernos y las instituciones, en colaboraci¢n con los organismos y
las organizaciones internacionales competentes, las universidades y las
organizaciones no gubernamentales, deber¡an hacer evaluaciones y observaciones
sistem ticas de los bosques y de los programas y procesos conexos, con miras a
mejorarlos constantemente. Ello deber¡a ir vinculado a las actividades
conexas
de investigaci¢n y ordenaci¢n y, siempre que fuera posible, basarse en los
principales sistemas existentes. A continuaci¢n se indican algunas de las
actividades:
a) Evaluar y observar sistem ticamente los aspectos cuantitativos y
cualitativos y los cambios de la cubierta forestal y los recursos forestales,
incluida la clasificaci¢n y el uso de las tierras y la actualizaci¢n del
estado
en que se encuentran al nivel nacional apropiado, y vincular esta actividad,
seg£n proceda, con la planificaci¢n como base para la formulaci¢n de pol¡ticas
y
programas;
b) Establecer sistemas nacionales de evaluaci¢n y observaci¢n
sistem tica
de los programas y procesos, que incluyan la formulaci¢n de definiciones,
criterios, normas y mtodos de intercalibrado y el fomento de la capacidad
para
tomar medidas correctivas, adem s de mejorar la formulaci¢n y la ejecuci¢n de
programas y proyectos;
c) Hacer estimaciones de los efectos de las actividades en la evoluci¢n
de los bosques y formular propuestas de conservaci¢n en trminos de variables
clave como objetivos de desarrollo, costos y beneficios, contribuci¢n de los
bosques a otros sectores, bienestar de la comunidad, condiciones ambientales y
diversidad biol¢gica y sus efectos en los planos local, regional y mundial,
cuando proceda, a fin de evaluar la evoluci¢n de las necesidades nacionales en
las esferas tecnol¢gica y financiera;
d) Elaborar sistemas nacionales de evaluaci¢n y observaci¢n sistem tica
de los recursos forestales que incluyan la investigaci¢n y los an lisis de
datos
necesarios y que deber¡an reflejar, en la medida de lo posible, toda la
variedad
de productos y servicios forestales relacionados o no con la madera y la
incorporaci¢n de los resultados en los planes y estrategias y, cuando sea
posible, en la contabilidad y la planificaci¢n nacionales;
e) Establecer los v¡nculos necesarios entre sectores y programas y
mejorar el acceso a la informaci¢n a fin de apoyar un enfoque hol¡stico de la
planificaci¢n y la programaci¢n.
b) Datos e informaci¢n
11.32 Para esta rea de programas es indispensable disponer de datos y de
informaci¢n fiables. Los gobiernos, en colaboraci¢n, cuando sea necesario,
con
las organizaciones internacionales competentes, deber¡an comprometerse a
mejorar
constantemente los datos y la informaci¢n y a velar por su intercambio. Entre
las actividades espec¡ficas contempladas figuran las siguientes:
a) Reunir, consolidar e intercambiar la informaci¢n existente y obtener
informaci¢n b sica de referencia sobre aspectos pertinentes para este
programa;
b) Armonizar las metodolog¡as para programas que incluyan actividades
de
datos e informaci¢n a fin de velar por su precisi¢n y coherencia;
c) Realizar estudios especiales sobre, por ejemplo, tierras
aptas y
adecuadas para la forestaci¢n;
d) Promover el apoyo a la investigaci¢n y mejorar el acceso a sus
resultados.
c) Cooperaci¢n y coordinaci¢n en los planos internacional y regional
11.33 La comunidad internacional deber¡a prestar a los gobiernos el apoyo
tcnico y financiero necesario en esta rea de programas, para lo cual se
deber¡an considerar las actividades siguientes:
a) Establecer un marco conceptual y criterios, normas y definiciones
aceptables para la evaluaci¢n y la observaci¢n sistem tica de los recursos
forestales;
b) Establecer mecanismos institucionales nacionales para coordinar la
evaluaci¢n y observaci¢n sistem tica de los bosques o reforzar los existentes;
c) Fortalecer las redes regionales y mundiales existentes para el
intercambio de la informaci¢n pertinente;
d) Reforzar la capacidad de organizaciones internacionales como el
Grupo
Consultivo sobre Investigaciones Agr¡colas Internacionales (CGIAR), la FAO, la
OIMT, el PNUMA, la UNESCO y la ONUDI para prestar apoyo tcnico y orientaci¢n
en
esta rea de programas y mejorar el desempe¤o de esas organizaciones en esta
esfera.
Medios de ejecuci¢n
a) Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos
11.34 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n, de las actividades de este programa ascender a
unos 750 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 230 millones de d¢lares
que
la comunidad internacional suministrar a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones
de
favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.
11.35 La aceleraci¢n del desarrollo requiere ejecutar las actividades de
gesti¢n y de reuni¢n de datos e informaci¢n mencionadas m s arriba. Las
actividades relacionadas con las cuestiones del medio ambiente mundial son las
que mejorar n la informaci¢n general para evaluar y resolver problemas
ambientales a escala mundial. El robustecimiento de la capacidad de las
instituciones internacionales requiere mejorar el personal tcnico y la
capacidad de ejecuci¢n de varias organizaciones internacionales a fin de
satisfacer las necesidades de los pa¡ses.
b) Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos
11.36 Las actividades de evaluaci¢n y observaci¢n sistem tica requieren
grandes
esfuerzos de investigaci¢n, formulaci¢n de modelos estad¡sticos e innovaciones
tecnol¢gicas. Todo ello se ha incorporado en las actividades relacionadas con
la ordenaci¢n. Estas actividades, a su vez, mejorar n el contenido
tecnol¢gico
y cient¡fico de las evaluaciones y de las observaciones peri¢dicas. Entre los
componentes cient¡ficos y tecnol¢gicos concretos de esas actividades figuran
los siguientes:
a) Elaborar mtodos y modelos tcnicos, ecol¢gicos y econ¢micos
relacionados con las actividades de evaluaci¢n y de observaci¢n sistem tica;
b) Establecer sistemas de datos y de procesamiento de datos y formular
modelos estad¡sticos;
c) Hacer estudios sobre el terreno y de teleobservaci¢n;
d) Establecer sistemas de informaci¢n geogr fica;
e) Evaluar y perfeccionar la tecnolog¡a.
11.37 Todo ello se deber vincular y armonizar con las actividades y
componentes an logos de las dem s reas de programas.
c) Desarrollo de los recursos humanos
11.38 Las actividades del programa prevn la necesidad y los medios de
desarrollar los recursos humanos en lo que respecta a la especializaci¢n (por
ejemplo, el uso de tcnicas de teleobservaci¢n, cartograf¡a y modelos
estad¡sticos), la capacitaci¢n, la transferencia de tecnolog¡a, la concesi¢n
de
becas y las demostraciones sobre el terreno.
d) Aumento de la capacidad
11.39 Los gobiernos, en colaboraci¢n con las organizaciones y las
instituciones
internacionales competentes, deber¡an desarrollar la capacidad necesaria para
ejecutar este programa. Ello deber¡a armonizarse con el aumento de la
capacidad
para otras reas de programas. El aumento de la capacidad deber¡a abarcar
aspectos como la formulaci¢n de pol¡ticas, la administraci¢n p£blica, el
mejoramiento de las instituciones nacionales, el desarrollo de los recursos
humanos, de la capacitaci¢n tcnica especializada y de la capacidad de
investigaci¢n, el desarrollo de la tecnolog¡a, el establecimiento de sistemas
de
informaci¢n, la evaluaci¢n de programas, la coordinaci¢n intersectorial y la
cooperaci¢n internacional.
e) Financiaci¢n de la cooperaci¢n en los planos internacional y regional
11.40 La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender a
unos 750 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 530 millones de d¢lares
que
la comunidad internacional suministrar a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones
de
favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.
Cap¡tulo 12
ORDENACION DE LOS ECOSISTEMAS FRAGILES: LUCHA CONTRA LA
DESERTIFICACION Y LA SEQUIA
INTRODUCCION
12.1 Los ecosistemas fr giles son sistemas importantes, con caracter¡sticas y
recursos singulares. Comprenden los desiertos, las tierras semi ridas, las
monta¤as, las marismas, las islas peque¤as y ciertas zonas costeras. La
mayor¡a
de estos ecosistemas son de mbito regional, pues rebasan los l¡mites
nacionales. El presente cap¡tulo se refiere a los recursos de tierras en los
desiertos, en las zonas ridas y semi ridas y en las zonas subh£medas secas.
La
cuesti¢n del desarrollo sostenible de las monta¤as se trata en el cap¡tulo 13;
las islas peque¤as y las zonas costeras se examinan en el cap¡tulo 17.
12.2 La desertificaci¢n es la degradaci¢n de los suelos de zonas ridas,
semi ridas y subh£medas secas resultante de diversos factores, entre ellos las
variaciones clim ticas y las actividades humanas. La desertificaci¢n afecta a
la sexta parte, aproximadamente, de la poblaci¢n mundial, al 70% de todas las
tierras secas, equivalente a 3.600 millones de hect reas, y a la cuarta parte
de
la superficie total de tierras del mundo. Los efectos m s visibles de la
desertificaci¢n, aparte de la pobreza generalizada, son la degradaci¢n de
3.300 millones de hect reas de pastizales, que constituyen el 73% de la
superficie total de estas tierras y tienen poca capacidad de sustento; la
prdida de fertilidad de los suelos y la degradaci¢n de su estructura en cerca
del 47% de las tierras secas, que constituyen tierras marginales de cultivo de
secano; y la degradaci¢n del 30% de las tierras de cultivo de regad¡o en
tierras
secas con una gran densidad de poblaci¢n y un gran potencial agr¡cola.
12.3 La prioridad de la lucha contra la desertificaci¢n deber¡a ser la
aplicaci¢n de medidas preventivas a las tierras que a£n no han sido afectadas
por la degradaci¢n o lo han sido en m¡nimo grado. No deben olvidarse sin
embargo las zonas gravemente degradadas. Es fundamental que en la lucha
contra
la desertificaci¢n y la sequ¡a participen las comunidades locales, las
organizaciones rurales, los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y
las organizaciones internacionales y regionales.
12.4 Las reas de programas que comprende este cap¡tulo son las siguientes:
a) Fortalecimiento de la base de conocimientos y elaboraci¢n de
sistemas
de informaci¢n y observaci¢n sistem tica respecto de las regiones propensas a
la
desertificaci¢n y la sequ¡a, y de los aspectos econ¢micos y sociales de esos
sistemas;
b) Lucha contra la degradaci¢n de las tierras mediante, entre otras
cosas, la intensificaci¢n de las actividades de conservaci¢n de suelos,
forestaci¢n y reforestaci¢n;
c) Elaboraci¢n y fortalecimiento de programas integrados para la
erradicaci¢n de la pobreza y la promoci¢n de sistemas de subsistencia
distintos
en las zonas propensas a la desertificaci¢n;
d) Fomento de los programas amplios de lucha contra la desertificaci¢n
e
integraci¢n de esos programas en los planes nacionales de desarrollo y en la
planificaci¢n ecol¢gica nacional;
e) Elaboraci¢n de planes amplios de preparaci¢n para la
sequ¡a y de
socorro en casos de sequ¡a, incluidos arreglos de autoayuda, para las zonas
propensas a la sequ¡a, y formulaci¢n de programas para hacer frente al
problema
de los refugiados ecol¢gicos;
f) Fomento y promoci¢n de la participaci¢n popular y la educaci¢n sobre
el medio ambiente, con especial hincapi en la lucha contra la desertificaci¢n
y
las actividades para hacer frente a los efectos de la sequ¡a.
AREAS DE PROGRAMAS
A. Fortalecimiento de la base de conocimientos y elaboraci¢n de
sistemas de informaci¢n y observaci¢n sistem tica respecto
de las regiones propensas a la desertificaci¢n y la sequ¡a,
y de los aspectos econ¢micos y sociales de esos sistemas
Bases para la acci¢n
12.5 Los estudios mundiales de la situaci¢n y el ritmo de avance de la
desertificaci¢n realizados por el Programa de las Naciones Unidas para el
Medio
Ambiente (PNUMA) en 1977, 1984 y 1991 han demostrado que faltan conocimientos
b sicos sobre los procesos de desertificaci¢n. Los sistemas adecuados de
observaci¢n sistem tica mundial facilitan la formulaci¢n y ejecuci¢n de
programas eficaces contra la desertificaci¢n. Es insuficiente la capacidad de
las instituciones internacionales, regionales y nacionales existentes, sobre
todo en los pa¡ses en desarrollo, para producir y compartir la informaci¢n
pertinente. Para poder comprender la din mica de los procesos de la
desertificaci¢n y la sequ¡a es indispensable contar con un sistema integrado y
coordinado de informaci¢n y observaci¢n sistem tica basado en una tecnolog¡a
apropiada y de alcance mundial, regional, nacional y local. Esto tambin es
importante a los efectos de concebir medidas apropiadas para hacer frente a la
desertificaci¢n y la sequ¡a y mejorar las condiciones socioecon¢micas.
Objetivos
12.6 Los objetivos de esta rea de programas son los siguientes:
a) Promover el establecimiento o fortalecimiento de centros nacionales
de
coordinaci¢n de la informaci¢n sobre el medio ambiente que sirvan
de centros de coordinaci¢n de los distintos ministerios de cada gobierno y
proporcionen los servicios necesarios de normalizaci¢n y apoyo; velar por que
todos los sistemas nacionales de informaci¢n sobre el medio ambiente en lo que
respecta a la desertificaci¢n y la sequ¡a estn vinculados mediante una red de
alcance subregional, regional e interregional;
b) Fortalecer las redes regionales y mundiales de observaci¢n
sistem tica
y establecer sistemas nacionales para vigilar la degradaci¢n de las tierras y
la
desertificaci¢n causadas por fluctuaciones del clima y por el efecto de las
actividades humanas, y determinar las esferas prioritarias para la adopci¢n de
medidas;
c) Establecer un sistema permanente en los planos nacional e
internacional para vigilar la desertificaci¢n y la degradaci¢n de las tierras
a
fin de mejorar las condiciones de vida en las zonas afectadas.
Actividades
a) Actividades de gesti¢n
12.7 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deber¡an:
a) Establecer o fortalecer sistemas de informaci¢n sobre el medio
ambiente en el plano nacional;
b) Fortalecer la evaluaci¢n en los planos nacional, estatal o
provincial,
y local, y velar por la cooperaci¢n y el establecimiento de redes entre los
sistemas existentes de informaci¢n y vigilancia respecto del medio ambiente,
como el programa de Vigilancia Ambiental y el Observatorio del S hara y el
Sahel;
c) Fortalecer la capacidad de las instituciones nacionales para
analizar
los datos sobre el medio ambiente de manera que se pueda vigilar el cambio
ecol¢gico y obtener informaci¢n sobre el medio ambiente en forma constante en
el
plano nacional.
b) Datos e informaci¢n
12.8 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deber¡an:
a) Examinar y estudiar los medios de determinar las consecuencias
ecol¢gicas, econ¢micas y sociales de la desertificaci¢n y la degradaci¢n de
las
tierras e introducir los resultados de esos estudios a nivel internacional en
la
evaluaci¢n de la desertificaci¢n y la degradaci¢n de las tierras;
b) Examinar y estudiar la interacci¢n de los efectos socioecon¢micos
del
clima, la sequ¡a y la desertificaci¢n y utilizar los resultados de esos
estudios
para la adopci¢n de medidas concretas.
12.9 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deber¡an:
a) Apoyar la labor integrada de reuni¢n de datos e investigaci¢n que se
realice en el marco de los programas relacionados con los problemas de la
desertificaci¢n y la sequ¡a;
b) Apoyar los programas nacionales, regionales y mundiales para el
establecimiento de redes integradas de reuni¢n de datos y de investigaci¢n,
para
lo cual habr n de realizar evaluaciones de la degradaci¢n de los suelos y de
las
tierras;
c) Fortalecer las redes y los sistemas de observaci¢n sistem tica
nacionales y regionales en las esferas de la meteorolog¡a y la hidrolog¡a para
velar por que se re£na informaci¢n b sica suficiente y haya comunicaci¢n entre
los centros nacionales, regionales e internacionales.
c) Cooperaci¢n y coordinaci¢n en los planos internacional y
regional
12.10 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deber¡an:
a) Fortalecer los programas regionales y las actividades de cooperaci¢n
internacional, como el Comit Interestatal Permanente de Lucha contra la
Sequ¡a
en el Sahel (CILSS), la Autoridad Intergubernamental sobre Sequ¡a y Desarrollo
(AISD), la Conferencia de Coordinaci¢n del Desarrollo del Africa Meridional
(CCDAM), la Uni¢n del Magreb Arabe y otras organizaciones regionales, y
organizaciones como el Observatorio del S hara y del Sahel;
b) Establecer o desarrollar, como componente amplio, una base de datos
sobre la desertificaci¢n, la degradaci¢n de las tierras y la condici¢n humana
que incorpore par metros f¡sicos y socioecon¢micos. Dicha base de datos
deber¡a
basarse en los servicios existentes y, en la medida necesaria, adicionales,
tales como los de Vigilancia Ambiental y otros sistemas de informaci¢n de
instituciones internacionales, regionales y nacionales fortalecidos para este
fin;
c) Determinar puntos de referencia y definir indicadores del progreso
que
faciliten la labor de las organizaciones locales y regionales de observaci¢n
sistem tica y reconocimiento del progreso realizado en la lucha contra la
desertificaci¢n. Deber¡a prestarse particular atenci¢n a los indicadores de
la
participaci¢n local.
Medios de ejecuci¢n
a) Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos
12.11 La secretar¡a de la conferencia ha estimado que el costo total medio
por
a¤o (1993-2000) de ejecuci¢n de las actividades de este programa ascender a
unos 350 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 175 millones de d¢lares
que
la comunidad internacional suministrar a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones
de
favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas £nicamente y no han
sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, depender n, entre otras cosas,
de
las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos decidan
ejecutar.
b) Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos
12.12 Los gobiernos al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes que se ocupan de la
cuesti¢n de la desertificaci¢n y la sequ¡a, deber¡an:
a) Elaborar y actualizar los inventarios existentes de recursos
naturales, como los de energ¡a, agua, suelos, minerales, plantas y animales,
as¡
como de otros recursos como, por ejemplo, alimentos, vivienda, empleo, salud,
educaci¢n y distribuci¢n temporal y espacial de la poblaci¢n;
b) Crear sistemas integrados de informaci¢n para la observaci¢n
sistem tica, la contabilidad y la evaluaci¢n de los efectos ambientales;
c) Los ¢rganos internacionales deber¡an cooperar con los gobiernos para
facilitar la adquisici¢n y el desarrollo de la tecnolog¡a apropiada para la
observaci¢n sistem tica del medio ambiente y la lucha contra la sequ¡a y la
desertificaci¢n.
c) Desarrollo de los recursos humanos
12.13 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes que se ocupan del
problema de la desertificaci¢n y la sequ¡a, deber¡an fomentar las aptitudes
tcnicas y profesionales de las personas encargadas de la observaci¢n
sistem tica y la evaluaci¢n de la desertificaci¢n y la sequ¡a.
d) Aumento de la capacidad
12.14 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes que se ocupan de la
cuesti¢n de la desertificaci¢n y la sequ¡a, deber¡an:
a) Fortalecer las instituciones nacionales y locales, facilit ndoles el
personal, el equipo y los recursos financieros necesarios para la observaci¢n
sistem tica y la evaluaci¢n de la desertificaci¢n;
b) Promover la participaci¢n de la poblaci¢n local, particularmente las
mujeres y los j¢venes, en la reuni¢n y utilizaci¢n de la informaci¢n sobre el
medio ambiente mediante la educaci¢n y la difusi¢n de informaci¢n.
B. Medidas contra la degradaci¢n de las tierras mediante,
entre otras cosas, la intensificaci¢n de las
actividades
de conservaci¢n de suelos, forestaci¢n y
reforestaci¢n
Bases para la acci¢n
12.15 La desertificaci¢n afecta a unos 3.600 millones de hect reas, que
constituyen aproximadamente el 70% de la superficie total de tierras secas y
la
cuarta parte de las tierras del mundo. Para combatir la desertificaci¢n de
los
pastizales, las tierras de cultivo de secano y las tierras de regad¡o deber¡an
tomarse medidas preventivas en las zonas que a£n no han sido afectadas por la
desertificaci¢n o que s¢lo lo han sido levemente; se deber¡an aplicar medidas
correctivas para mantener la productividad de las tierras desertificadas en
grado moderado; y se deber¡an tomar medidas de rehabilitaci¢n para recuperar
las
tierras secas desertificadas gravemente o muy gravemente.
12.16 El aumento de la cubierta vegetal promover¡a y estabilizar¡a el
equilibrio hidrol¢gico en las zonas de tierras secas y contribuir¡a a mantener
la calidad y la productividad de la tierra. La aplicaci¢n de medidas
preventivas en las tierras a£n no degradadas y de medidas correctivas y de
rehabilitaci¢n en las tierras secas mediana o gravemente degradadas, entre
ellas
las afectadas por movimientos de dunas, mediante la introducci¢n de sistemas
de
uso de la tierra ecol¢gicamente racionales, socialmente aceptables y
equitativos
y econ¢micamente viables fomentar¡a la capacidad de sustento de la tierra y la
conservaci¢n de los recursos bi¢ticos en los ecosistemas fr giles.
Objetivos
12.17 Los objetivos de esta rea de programas son los siguientes:
a) En lo que respecta a las zonas no afectadas a£n por la
desertificaci¢n, o afectadas s¢lo ligeramente, ordenar adecuadamente las
formaciones naturales existentes (incluidos los bosques) para la conservaci¢n
de
la diversidad biol¢gica, la protecci¢n de las cuencas, la sostenibilidad de su
producci¢n y su desarrollo agr¡cola y otros fines, con la plena participaci¢n
de
las poblaciones ind¡genas;
b) Rehabilitar las tierras secas moderada o gravemente desertificadas
para su utilizaci¢n con fines agr¡colas y mantener su productividad para el
desarrollo agropecuario y agroforestal mediante, entre otras cosas, la
conservaci¢n de los suelos y del agua;
c) Aumentar la cubierta vegetal y realizar actividades de ordenaci¢n en
apoyo de los recursos bi¢ticos de las regiones afectadas por la
desertificaci¢n
y la sequ¡a o propensas a la desertificaci¢n y la sequ¡a, particularmente
mediante actividades tales como planes de forestaci¢n y reforestaci¢n,
agrosilvicultura y silvicultura de la comunidad y planes de mantenimiento de
la
vegetaci¢n;
d) Mejorar la ordenaci¢n de los recursos forestales, entre ellos los de
le¤a. Reducir el consumo de le¤a mediante una utilizaci¢n y una conservaci¢n
m s eficientes y fomentar el aprovechamiento y la utilizaci¢n de otras fuentes
de energ¡a, entre ellas las fuentes de energ¡a sustitutivas.
Actividades
a) Actividades de gesti¢n
12.18 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deber¡an:
a) Aplicar urgentemente medidas preventivas directas en las tierras
secas
vulnerables que hasta ahora no han resultado afectadas o s¢lo han sido
ligeramente afectadas, mediante la introducci¢n de i) mejores pol¡ticas y
pr cticas de uso de la tierra para aumentar la productividad sostenible;
ii) tecnolog¡as agr¡colas y ganaderas apropiadas, ecol¢gicamente racionales y
econ¢micamente viables; y iii) mejores tcnicas de ordenaci¢n de los recursos
de
suelos y aguas;
b) Realizar programas acelerados de forestaci¢n y reforestaci¢n,
utilizando especies resistentes a la sequ¡a y de r pido crecimiento, en
particular especies aut¢ctonas, incluidas leguminosas y otras, en combinaci¢n
con planes de agrosilvicultura basados en la comunidad. A este respecto,
deber¡a considerarse la ejecuci¢n de planes en gran escala de forestaci¢n y
reforestaci¢n, particularmente mediante el establecimiento de cinturones
verdes,
habida cuenta de los m£ltiples beneficios de esas medidas;
c) Aplicar urgentemente medidas correctivas directas en las zonas secas
moderada a gravemente desertificadas, adem s de las medidas indicadas en el
inciso a) del p rrafo 19 supra, a fin de restablecer y mantener su
productividad;
d) Promover sistemas mejorados de ordenaci¢n de tierras, aguas y
cultivos
para que se pueda luchar contra la salinizaci¢n de las tierras de cultivo de
riego; estabilizar las tierras de cultivo de secano e introducir en las
modalidades de uso de la tierra sistemas mejorados de ordenaci¢n de suelos y
cultivos;
e) Promover la ordenaci¢n de los recursos naturales, entre ellos los de
pastizales, con participaci¢n de la comunidad, a fin de satisfacer las
necesidades de las poblaciones rurales y atender a los objetivos de la
conservaci¢n, sobre la base de tecnolog¡as innovado |