United Nations

A/CONF.151/26 (Vol. I)


General Assembly

Distr. GENERAL
12 de agosto de 1992
                  ESPA¥OL
                  ORIGINAL:   INGLES



                 INFORME DE LA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS
                     SOBRE EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO*

                     (R¡o de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992)


__________

     *    El presente documento es una versi¢n preliminar del informe de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y
se
publica en cinco vol£menes.  La Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y
el
Desarrollo y la secci¢n I (Dimensiones sociales y econ¢micas) del Programa 21
figuran en el volumen I; la secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de los recursos
para el desarrollo) del Programa 21 se incluye en el volumen II; y las
secciones III (Fortalecimiento del papel de los grupos principales) y IV
(Medios
de ejecuci¢n) del Programa 21 y la declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo se
incluyen en el volumen III.  El volumen IV contiene un resumen de las
deliberaciones de la Conferencia y las declaraciones de apertura y de
clausura. 
En el volumen V se incluyen las declaraciones formuladas durante la Cumbre.



9238355S
                                                INDICE

                                                                          
P gina


     I.  RESOLUCIONES APROBADAS POR LA CONFERENCIA                             
                  6

               1.Aprobaci¢n de textos sobre el medio ambiente y el
                            desarrollo                                         
                              6

                                      Anexos

                            I.  Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y
el
                                Desarrollo                                     
                          7

                  II.  Programa 21 a/                                          
                              12

                 III.  Declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
                                obligatoria, de principios para un consenso
                                mundial respecto de la ordenaci¢n, la
                                conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los
                                bosques de todo tipo b/

               2.Expresi¢n de agradecimiento al pueblo y Gobierno
                            del Brasil b/

               3.Credenciales de los representantes de la Conferencia b/

    II.  ASISTENCIA Y ORGANIZACION DE LOS TRABAJOS c/

               A.Fecha y lugar de celebraci¢n de la Conferencia

               B.Consultas previas a la Conferencia

               C.Asistencia

               D.Apertura de la Conferencia

               E.Elecci¢n del Presidente

               F.Mensajes de Jefes de Estado




__________

     a/   En el presente volumen figuran el pre mbulo y la secci¢n I
(Dimensiones sociales y econ¢micas); la secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de
los recursos para el desarrollo) se encuentra en el documento A/CONF.151/26
(Vol. II); las secciones III (Fortalecimiento del papel de los grupos
principales) y IV (Medios de ejecuci¢n) se encuentran en el documento
A/CONF.151/26 (Vol. III).

     b/   V‚ase A/CONF/151/26 (Vol. III).

     c/   V‚ase A/CONF.151/26 (Vol. IV).

                                         INDICE (continuaci¢n)

               G.Aprobaci¢n del reglamento

               H.Aprobaci¢n del programa

               I.Elecci¢n de los miembros de la Mesa distintos del 
                            Presidente

               J.Organizaci¢n de los trabajos, incluso el establecimiento
                            de la Comisi¢n Principal de la Conferencia

               K.Credenciales de los representantes en la Conferencia:
                            designaci¢n de los miembros de la Comisi¢n de 
                            Verificaci¢n de Poderes

   III.  DEBATE GENERAL c/

    IV.  INFORME DE LA COMISION PRINCIPAL Y MEDIDAS ADOPTADAS POR LA
               CONFERENCIA c/

               A.Informe de la Comisi¢n Principal

               B.Medidas adoptadas por la Conferencia

     V.  INFORME DE LA COMISION DE VERIFICACION DE PODERES c/

    VI.  SEGMENTO CUMBRE DE LA CONFERENCIA c/

   VII.  APROBACION DEL INFORME DE LA CONFERENCIA c/

                                      Anexos

     I.  Lista de documentos c/

    II.  Declaraciones inaugurales c/

   III.  Declaraciones de clausura c/

    IV.  Declaraciones formuladas por los Jefes de Estado o de
               Gobierno durante el segmento cumbre de la Conferencia d/













__________

     d/   V‚ase A/CONF.151/26 (Vol. V).

                                             ABREVIATURAS

APELL       Informaci¢n y preparaci¢n para casos de accidentes industriales
            a nivel local
CAPI                        Comisi¢n de Administraci¢n P£blica Internacional
CEMAI              Centro de Enlace para el Medio Ambiente Internacional
CEPA                        Comisi¢n Econ¢mica para Africa
CEPAL              Comisi¢n Econ¢mica para Am‚rica Latina y el Caribe
CEPE                        Comisi¢n Econ¢mica para Europa
CESPAO            Comisi¢n Econ¢mica y Social para Asia Occidental
CESPAP            Comisi¢n Econ¢mica y Social para Asia y el Pac¡fico
CFC                  Clorofluorocarbono
CIEM                        Consejo Internacional para la Exploraci¢n del Mar
CILSS       Comit‚ Interestatal Permanente de Lucha contra la Sequ¡a en el
Sahel
CIUC        Consejo Internacional de Uniones Cient¡ficas
CMA                           Consejo Mundial de la Alimentaci¢n
COI                           Comisi¢n Oceanogr fica Intergubernamental 
FAO         Organizaci¢n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
            Alimentaci¢n
FIDA                        Fondo Internacional de Desarrollo Agr¡cola
FMAM                Fondo para el Medio Ambiente Mundial
FMI                  Fondo Monetario Internacional
FNUAP       Fondo de Poblaci¢n de las Naciones Unidas
GATT                Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio
GCIAI       Grupo Consultivo sobre Investigaci¢n Agr¡cola Internacional
GESAMP      Grupo Mixto de Expertos sobre los Aspectos Cient¡ficos de la
            Contaminaci¢n del Mar
GIPME       Investigaci¢n Mundial de la Contaminaci¢n del Medio Marino
(UNESCO)
GLOBE       Organizaci¢n Mundial de Legisladores en pro de la Protecci¢n del
            Medio Ambiente
GRID        Base de Datos sobre Recursos Mundiales
INFOTERRA   Sistema Internacional de Informaci¢n Ambiental
IPCC        Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambios Clim ticos
MARPOL      Convenio internacional para prevenir la contaminaci¢n de los
buques
OCDE        Organizaci¢n de Cooperaci¢n y Desarrollo Econ¢micos
OIEA        Organismo Internacional de Energ¡a At¢mica
OIMT        Organizaci¢n Internacional de las Maderas Tropicales
OIT         Organizaci¢n Internacional del Trabajo
OMI         Organizaci¢n Mar¡tima Internacional
OMM         Organizaci¢n Meteorol¢gica Mundial
OMS         Organizaci¢n Mundial de la Salud
ONUDI                 Organizaci¢n de las Naciones Unidas para el Desarrollo
Industrial
PIGB        Programa Internacional Geosfera/Biosfera (CIUC)
PIPPQ       Programa Internacional de Protecci¢n frente a los Productos
Qu¡micos
PMC                  Programa Mundial sobre el Clima (CIUC/OMM/PNUMA/UNESCO)
PNUD                Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
PNUMA       Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
RIPQPT      Registro Internacional de Productos Qu¡micos Potencialmente
T¢xicos
SADCC       Conferencia de Coordinaci¢n para el Desarrollo del Africa
Meridional
SIG         Sistema de Informaci¢n Geogr fica
SGP         Sistema Generalizado de Preferencias
SIMUVIMA    Sistema Mundial de Vigilancia del Medio Ambiente
SMO         Sistema Mundial de Observaci¢n (OMM/VMM)
UICN        Uni¢n Mundial para la Naturaleza
UNCTAD      Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo
UNDRO       Oficina del Coordinador de las Naciones Unidas para el Socorro en
            Casos de Desastre
UNESCO      Organizaci¢n de las Naciones Unidas para la Educaci¢n, la Ciencia
y
            la Cultura
UNICEF      Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
VAG         Vigilancia de la Atm¢sfera Global (OMM)
VIH         Virus de la Inmunodeficiencia Humana
VMM         Vigilancia Meteorol¢gica Mundial (OMM)
WWF         Fondo Mundial para la Naturaleza
ZEE         Zona econ¢mica exclusiva
                                    CAPITULO I

                     RESOLUCIONES APROBADAS POR LA CONFERENCIA

     En su 19a. sesi¢n plenaria, celebrada el 14 de junio de 1992, la
Conferencia aprob¢ la Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo, el Programa 21 y la Declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo
(resoluci¢n 1).  Aprob¢ tambi‚n una resoluci¢n en que se expresaba
agradecimiento al pueblo y al Gobierno del Brasil (resoluci¢n 2) y una
resoluci¢n relativa a las credenciales de los representantes en la Conferencia
(resoluci¢n 3).


                                   RESOLUCION 1

           Aprobaci¢n de textos sobre el medio ambiente y el desarrollo

     La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo,

     Habi‚ndose reunido en R¡o de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992,

     1.   Toma nota de que la Convenci¢n Marco de las Naciones Unidas sobre el
Cambio Clim tico y el Convenio sobre la Diversidad Biol¢gica se abrieron a la
firma en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo y que ambos instrumentos fueron firmados en R¡o de Janeiro por
154 Estados y una organizaci¢n regional de integraci¢n econ¢mica y por 156
Estados y una organizaci¢n regional de integraci¢n econ¢mica respectivamente;

     2.   Aprueba la Declaraci¢n de R¡o de Janeiro sobre el Medio Ambiente y
el
Desarrollo, el Programa 21 y la declaraci¢n autorizada, sin fuerza jur¡dica
obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenaci¢n,
la conservaci¢n y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo, que se
anexan a la presente resoluci¢n;

     3.   Recomienda a la Asamblea General de las Naciones Unidas que en su
cuadrag‚simo s‚ptimo per¡odo de sesiones haga suyos los textos mencionados en
el
p rrafo 2 de la presente resoluci¢n, en la forma en que se los aprob¢.

                                      Anexo I

                    DECLARACION DE RIO SOBRE EL MEDIO AMBIENTE
                                  Y EL DESARROLLO

     La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo,

     Habi‚ndose reunido en R¡o de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992,

     Reafirmando la Declaraci¢n de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
el Medio Humano, aprobada en Estocolmo el 16 de junio de 1972 a/, y tratando
de
basarse en ella,

     Con el objetivo de establecer una alianza mundial nueva y equitativa
mediante la creaci¢n de nuevos niveles de cooperaci¢n entre los Estados, los
sectores claves de las sociedades y las personas,

     Procurando alcanzar acuerdos internacionales en los que se respeten los
intereses de todos y se proteja la integridad del sistema ambiental y de
desarrollo mundial,

     Reconociendo la naturaleza integral e interdependiente de la Tierra,
nuestro hogar,

     Proclama que:  


                                    Principio 1

     Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones
relacionadas
con el desarrollo sostenible.  Tienen derecho a una vida saludable y
productiva
en armon¡a con la naturaleza.


                                    Principio 2

     De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del
derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de aprovechar
sus
propios recursos seg£n sus propias pol¡ticas ambientales y de desarrollo, y la
responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de su
jurisdicci¢n o bajo su control no causen da¤os al medio ambiente de otros
Estados o de zonas que est‚n fuera de los l¡mites de la jurisdicci¢n nacional.


                                    Principio 3

     El derecho al desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda
equitativamente a las necesidades de desarrollo y ambientales de las
generaciones presentes y futuras.



__________

     a/   Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano, Estocolmo, 5 a 16 de junio de 1972 (publicaci¢n de las Naciones
Unidas,
n£mero de venta:  S.73.II.A.14 y correcci¢n), cap. 1.

                                    Principio 4

     A fin de alcanzar el desarrollo sostenible, la protecci¢n del medio
ambiente deber  constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no
podr 
considerarse en forma aislada.


                                    Principio 5

     Todos los Estados y todas las personas deber n cooperar en la tarea
esencial de erradicar la pobreza como requisito indispensable del desarrollo
sostenible, a fin de reducir las disparidades en los niveles de vida y
responder
mejor a las necesidades de la mayor¡a de los pueblos del mundo.


                                    Principio 6

     Se deber  dar especial prioridad a la situaci¢n y las necesidades
especiales de los pa¡ses en desarrollo, en particular los pa¡ses menos
adelantados y los m s vulnerables desde el punto de vista ambiental.  En las
medidas internacionales que se adopten con respecto al medio ambiente y al
desarrollo tambi‚n se deber¡an tener en cuenta los intereses y las necesidades
de todos los pa¡ses.


                                    Principio 7

     Los Estados deber n cooperar con esp¡ritu de solidaridad mundial para
conservar, proteger y restablecer la salud y la integridad del ecosistema de
la
Tierra.  En vista de que han contribuido en distinta medida a la degradaci¢n
del
medio ambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes pero
diferenciadas.  Los pa¡ses desarrollados reconocen la responsabilidad que les
cabe en la b£squeda internacional del desarrollo sostenible, en vista de las
presiones que sus sociedades ejercen en el medio ambiente mundial y de las
tecnolog¡as y los recursos financieros de que disponen.


                                    Principio 8

     Para alcanzar el desarrollo sostenible y una mejor calidad de vida para
todas las personas, los Estados deber¡an reducir y eliminar las modalidades de
producci¢n y consumo insostenibles y fomentar pol¡ticas demogr ficas
apropiadas.


                                    Principio 9

     Los Estados deber¡an cooperar en el fortalecimiento de su propia
capacidad
de lograr el desarrollo sostenible, aumentando el saber cient¡fico mediante el
intercambio de conocimientos cient¡ficos y tecnol¢gicos, e intensificando el
desarrollo, la adaptaci¢n, la difusi¢n y la transferencia de tecnolog¡as,
entre
‚stas, tecnolog¡as nuevas e innovadoras.


                                             Principio 10

     El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la
participaci¢n
de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda.  En el plano
nacional, toda persona deber  tener acceso adecuado a la informaci¢n sobre el
medio ambiente de que dispongan las autoridades p£blicas, incluida la
informaci¢n sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en
sus
comunidades, as¡ como la oportunidad de participar en los procesos de adopci¢n
de decisiones.  Los Estados deber n facilitar y fomentar la sensibilizaci¢n y
la
participaci¢n de la poblaci¢n poniendo la informaci¢n a disposici¢n de todos. 
Deber  proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y
administrativos, entre ‚stos el resarcimiento de da¤os y los recursos
pertinentes.


                                   Principio 11

     Los Estados deber n promulgar leyes eficaces sobre el medio ambiente. 
Las
normas, los objetivos de ordenaci¢n y las prioridades ambientales deber¡an
reflejar el contexto ambiental y de desarrollo al que se aplican.  Las normas
aplicadas por algunos pa¡ses pueden resultar inadecuadas y representar un
costo
social y econ¢mico injustificado para otros pa¡ses, en particular los pa¡ses
en
desarrollo.


                                   Principio 12

     Los Estados deber¡an cooperar en la promoci¢n de un sistema econ¢mico
internacional favorable y abierto que llevara al crecimiento econ¢mico y el
desarrollo sostenible de todos los pa¡ses, a fin de abordar en mejor forma los
problemas de la degradaci¢n ambiental.  Las medidas de pol¡tica comercial con
fines ambientales no deber¡an constituir un medio de discriminaci¢n arbitraria
o
injustificable ni una restricci¢n velada del comercio internacional.  Se
deber¡a
evitar tomar medidas unilaterales para solucionar los problemas ambientales
que
se producen fuera de la jurisdicci¢n del pa¡s importador.  Las medidas
destinadas a tratar los problemas ambientales transfronterizos o mundiales
deber¡an, en la medida de lo posible, basarse en un consenso internacional.


                                   Principio 13

     Los Estados deber n desarrollar la legislaci¢n nacional relativa a la
responsabilidad y la indemnizaci¢n respecto de las v¡ctimas de la
contaminaci¢n
y otros da¤os ambientales.  Los Estados deber n cooperar asimismo de manera
expedita y m s decidida en la elaboraci¢n de nuevas leyes internacionales
sobre
responsabilidad e indemnizaci¢n por los efectos adversos de los da¤os
ambientales causados por las actividades realizadas dentro de su jurisdicci¢n,
o
bajo su control, en zonas situadas fuera de su jurisdicci¢n.


                                   Principio 14

     Los Estados deber¡an cooperar efectivamente para desalentar o evitar la
reubicaci¢n y la transferencia a otros Estados de cualesquiera actividades y
sustancias que causen degradaci¢n ambiental grave o se consideren nocivas para
la salud humana.


                                             Principio 15

     Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deber n aplicar
ampliamente el criterio de precauci¢n conforme a sus capacidades.  Cuando haya
peligro de da¤o grave o irreversible, la falta de certeza cient¡fica absoluta
no
deber  utilizarse como raz¢n para postergar la adopci¢n de medidas eficaces en
funci¢n de los costos para impedir la degradaci¢n del medio ambiente.


                                   Principio 16

     Las autoridades nacionales deber¡an procurar fomentar la internalizaci¢n
de
los costos ambientales y el uso de instrumentos econ¢micos, teniendo en cuenta
el criterio de que el que contamina debe, en principio, cargar con los costos
de
la contaminaci¢n, teniendo debidamente en cuenta el inter‚s p£blico y sin
distorsionar el comercio ni las inversiones internacionales.


                                   Principio 17

     Deber  emprenderse una evaluaci¢n del impacto ambiental, en calidad de
instrumento nacional, respecto de cualquier actividad propuesta que
probablemente haya de producir un impacto negativo considerable en el medio
ambiente y que est‚ sujeta a la decisi¢n de una autoridad nacional competente.


                                   Principio 18

     Los Estados deber n notificar inmediatamente a otros Estados de los
desastres naturales u otras situaciones de emergencia que puedan producir
efectos nocivos s£bitos en el medio ambiente de esos Estados.  La comunidad
internacional deber  hacer todo lo posible por ayudar a los Estados que
resulten
afectados.

                                   Principio 19

     Los Estados deber n proporcionar la informaci¢n pertinente, y notificar
previamente y en forma oportuna, a los Estados que posiblemente resulten
afectados por actividades que puedan tener considerables efectos ambientales
transfronterizos adversos, y deber n celebrar consultas con esos Estados en
una
fecha temprana y de buena fe.


                                   Principio 20

     Las mujeres desempe¤an un papel fundamental en la ordenaci¢n del medio
ambiente y en el desarrollo.  Es, por tanto, imprescindible contar con su
plena
participaci¢n para lograr el desarrollo sostenible.


                                   Principio 21

     Deber¡a movilizarse la creatividad, los ideales y el valor de los j¢venes
del mundo para forjar una alianza mundial orientada a lograr el desarrollo
sostenible y asegurar un mejor futuro para todos.



                                             Principio 22

     Las poblaciones ind¡genas y sus comunidades, as¡ como otras comunidades
locales, desempe¤an un papel fundamental en la ordenaci¢n del medio ambiente y
en el desarrollo debido a sus conocimientos y pr cticas tradicionales.  Los
Estados deber¡an reconocer y apoyar debidamente su identidad, cultura e
intereses y hacer posible su participaci¢n efectiva en el logro del desarrollo
sostenible.


                                   Principio 23

     Deben protegerse el medio ambiente y los recursos naturales de los
pueblos
sometidos a opresi¢n, dominaci¢n y ocupaci¢n.


                                   Principio 24

     La guerra es, por definici¢n, enemiga del desarrollo sostenible.  En
consecuencia, los Estados deber n respetar las disposiciones de derecho
internacional que protegen al medio ambiente en ‚pocas de conflicto armado, y
cooperar en su ulterior desarrollo, seg£n sea necesario.


                                   Principio 25

     La paz, el desarrollo y la protecci¢n del medio ambiente son
interdependientes e inseparables.


                                   Principio 26

     Los Estados deber n resolver pac¡ficamente todas sus controversias sobre
el
medio ambiente por medios que corresponda con arreglo a la Carta de las
Naciones
Unidas.


                                   Principio 27

     Los Estados y las personas deber n cooperar de buena fe y con esp¡ritu de
solidaridad en la aplicaci¢n de los principios consagrados en esta Declaraci¢n
y
en el ulterior desarrollo del derecho internacional en la esfera del
desarrollo
sostenible.
                                     Anexo II

                                    PROGRAMA 21

                                      INDICE*

Cap¡tulo                                                       P rrafos  
P gina

    1.  PREAMBULO                                                              
                       1.1 - 1.6 13

             SECCION I.  DIMENSIONES SOCIALES Y ECONOMICAS            

    2.  COOPERACION INTERNACIONAL PARA ACELERAR EL
              DESARROLLO SOSTENIBLE DE LOS PAISES EN 
              DESARROLLO Y POLITICAS INTERNAS CONEXAS             2.1 - 2.43
15

    3.  LUCHA CONTRA LA POBREZA                                                
         3.1 - 3.1229

    4.  EVOLUCION DE LAS MODALIDADES DE CONSUMO                          4.1 -
4.2735

    5.  DINAMICA DEMOGRAFICA Y SOSTENIBILIDAD                             5.1
- 5.6641

    6.  PROTECCION Y FOMENTO DE LA SALUD HUMANA                         6.1 -
6.4652

    7.  FOMENTO DEL DESARROLLO SOSTENIBLE DE LOS 
             RECURSOS HUMANOS                                                  
           7.1 - 7.8071

    8.  INTEGRACION DEL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO
              EN LA ADOPCION DE DECISIONES                                   
8.1 - 8.5495
















__________

     *    La secci¢n II (Conservaci¢n y gesti¢n de los recursos para el
desarrollo) figura en el documento A/CONF.151/26 (Vol. II); las secciones III
(Fortalecimiento del papel de los grupos principales) y IV (Medios de
ejecuci¢n)
se encuentran en el documento A/CONF.151/26 (Vol. III).

                                    Cap¡tulo 1

                                    PREAMBULO*

1.1  La humanidad se encuentra en un momento decisivo de la historia.  Nos
enfrentamos con la perpetuaci¢n de las disparidades entre las naciones y
dentro
de las naciones, con el agravamiento de la pobreza, el hambre, las
enfermedades
y el analfabetismo y con el continuo empeoramiento de los ecosistemas de los
que
depende nuestro bienestar.  No obstante, si se integran las preocupaciones
relativas al medio ambiente y al desarrollo y si se les presta m s atenci¢n,
se
podr n satisfacer las necesidades b sicas, elevar el nivel de vida de todos,
conseguir una mejor protecci¢n y gesti¢n de los ecosistemas y lograr un futuro
m s seguro y m s pr¢spero.  Ninguna naci¢n puede alcanzar estos objetivos por
s¡
sola, pero todos juntos podemos hacerlo en una asociaci¢n mundial para un
desarrollo sostenible.

1.2  Esta asociaci¢n mundial ha de basarse en las premisas de la resoluci¢n
44/228 de la Asamblea General de 22 de diciembre de 1989, que se aprob¢ cuando
las naciones del mundo pidieron que se organizase la Conferencia de las
Naciones
Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, as¡ como en la aceptaci¢n de
la
necesidad de enfocar de forma equilibrada e integral las cuestiones relativas
al
medio ambiente y al desarrollo.

1.3  El Programa 21 aborda los problemas acuciantes de hoy y tambi‚n trata de
preparar al mundo para los desaf¡os del pr¢ximo siglo.  Refleja un consenso
mundial y un compromiso pol¡tico al nivel m s alto sobre el desarrollo y la
cooperaci¢n en la esfera del medio ambiente.  Su ejecuci¢n con ‚xito incumbe,
ante todo y sobre todo, a los gobiernos.  Las estrategias, planes, pol¡ticas y
procesos nacionales son de capital importancia para conseguir esto.  La
cooperaci¢n internacional debe apoyar y complementar tales esfuerzos
nacionales. 
En este contexto, el sistema de las Naciones Unidas tiene una funci¢n clave
que
desempe¤ar.  Otras organizaciones internacionales, regionales y subregionales
tienen tambi‚n que contribuir a ese esfuerzo.  Asimismo se debe alentar la
participaci¢n m s amplia del p£blico y la participaci¢n activa de las
organizaciones no gubernamentales y de otros grupos.

1.4  La consecuci¢n de los objetivos del Programa 21 en lo que se refiere al
desarrollo y al medio ambiente requerir  una corriente substancial de recursos
financieros nuevos y adicionales hacia los pa¡ses en desarrollo, a fin de
cubrir
los gastos suplementarios ocasionados por las medidas que habr n de tomar para
hacer frente a los problemas del medio ambiente mundial y para acelerar el
desarrollo sostenible.  Tambi‚n se necesitan recursos financieros para
reforzar
la capacidad de las instituciones internacionales de aplicar el Programa 21.  

En cada una de las  reas del programa se incluye una evaluaci¢n del orden de
magnitud de los gastos.  Los organismos y organizaciones que se encarguen de
la
ejecuci¢n habr n de examinar y afinar esa evaluaci¢n.




__________

     *    Se entender  que el t‚rmino "gobiernos" incluya la Comunidad
Econ¢mica
Europea, dentro de las esferas de su competencia.  En todo el Programa 21, por
"ecol¢gicamente racional" se entender  "ecol¢gicamente inocuo y racional", en
particular cuando se aplique a los t‚rminos "fuentes de energ¡a", "suministros
de energ¡a". "sistemas energ‚ticos", y "tecnolog¡a" o "tecnolog¡as".

1.5            Al ejecutar las  reas de programas pertinentes determinadas en
el
Programa 21, se deber¡a prestar atenci¢n especial a las circunstancias
particulares que enfrentan las econom¡as en transici¢n.  Tambi‚n se debe
reconocer que esos pa¡ses afrontan dificultades sin precedentes para la
transformaci¢n de sus econom¡as, en algunos casos en medio de apreciables
tensiones sociales y pol¡ticas.

1.6  En relaci¢n con las  reas del programa que constituyen el Programa 21 se
describen las bases para la acci¢n, los objetivos, las actividades y los
medios
de ejecuci¢n.  El Programa 21 es un programa din mico.  Los diversos agentes
lo
ejecutar n en consonancia con las diferentes situaciones, capacidades y
prioridades de los pa¡ses y de las regiones con plena observancia de todos los
principios que figuran en la Declaraci¢n de R¡o sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo.  El Programa 21 podr¡a evolucionar con el tiempo en funci¢n de los
cambios de las necesidades y de las circunstancias.  Este proceso marca el
comienzo de una nueva asociaci¢n mundial para un desarrollo sostenible.

                   SECCION I.  DIMENSIONES SOCIALES Y ECONOMICAS

                                    Cap¡tulo 2

               COOPERACION INTERNACIONAL PARA ACELERAR EL DESARROLLO
               SOSTENIBLE DE LOS PAISES EN DESARROLLO Y POLITICAS   
                                 INTERNAS CONEXAS

                                   INTRODUCCION

2.1  A fin de abordar la problem tica del medio ambiente y el desarrollo, los
Estados han decidido establecer una nueva asociaci¢n mundial.  En el marco de
esa asociaci¢n todos los Estados se comprometen a mantener un di logo continuo
y
constructivo basado en la necesidad de lograr que la econom¡a mundial sea m s
eficiente y justa, teniendo presentes la creciente interdependencia de la
comunidad de naciones y el hecho de que el desarrollo sostenible deber¡a pasar
a
ser un tema prioritario del programa de la comunidad internacional.  Se
reconoce
que para que esta nueva asociaci¢n tenga ‚xito es importante superar los
enfrentamientos y propiciar un clima de cooperaci¢n y solidaridad aut‚nticas. 
Es igualmente importante fortalecer las pol¡ticas nacionales e internacionales
y
la cooperaci¢n multinacional para adaptarse a las nuevas circunstancias.

2.2  Las pol¡ticas econ¢micas de los pa¡ses y las relaciones econ¢micas
internacionales son en gran medida pertinentes al desarrollo sostenible.  La
reactivaci¢n y la aceleraci¢n del desarrollo requieren un ambiente econ¢mico
internacional din mico y propicio, as¡ como pol¡ticas decididas a nivel
nacional.  La ausencia de cualquiera de esos requisitos frustrar  el proceso
de
desarrollo.  Un ambiente econ¢mico externo propicio ser  decisivo.  El proceso
de desarrollo no cobrar  impulso si la econom¡a mundial carece de dinamismo y
estabilidad y se caracteriza por la incertidumbre.  Tampoco cobrar  impulso si
los pa¡ses en desarrollo arrastran el lastre del endeudamiento externo, si la
financiaci¢n para el desarrollo es insuficiente, si existen barreras que
limiten
el acceso a los mercados y si los precios de los productos b sicos siguen
siendo
bajos y las relaciones de intercambio de los pa¡ses en desarrollo siguen
siendo
desfavorables.  El decenio de 1980 presenta con respecto a cada una de estas
cuestiones un historial esencialmente negativo que es necesario invertir.  Por
consiguiente, son fundamentales las pol¡ticas y medidas encaminadas a crear un
ambiente internacional que apoye firmemente los esfuerzos nacionales de
desarrollo.  La cooperaci¢n internacional en esta esfera debe concebirse para
complementar y apoyar, y no para disminuir o subsumir, unas pol¡ticas
econ¢micas
nacionales apropiadas, tanto en los pa¡ses desarrollados como en los pa¡ses en
desarrollo, para que el mundo avance hacia el desarrollo sostenible.

2.3  La econom¡a internacional deber¡a ofrecer un clima internacional propicio
para lograr los objetivos en la esfera del medio ambiente y el desarrollo, en
las formas siguientes:

     a)   Fomentando el desarrollo sostenible mediante la liberalizaci¢n del
comercio;

     b)   Logrando que el comercio y el medio ambiente se apoyen mutuamente;

     c)   Proporcionando recursos financieros suficientes a los pa¡ses en
desarrollo y haciendo frente a la cuesti¢n de la deuda internacional;

     d)   Alentando la adopci¢n de pol¡ticas macroecon¢micas favorables al
medio
ambiente y el desarrollo.

2.4            Los gobiernos reconocen que se est n desplegando nuevos
esfuerzos a nivel
nacional e internacional para relacionar los elementos del sistema econ¢mico
internacional y la necesidad que tiene la humanidad de gozar de un medio
natural
seguro y estable.  Por consiguiente, los gobiernos tienen la intenci¢n de
mantener el proceso de b£squeda de consenso en los puntos en los que coinciden
el medio ambiente, el comercio y el desarrollo, tanto en los foros
internacionales existentes como en las pol¡ticas nacionales de cada pa¡s.


                                AREAS DE PROGRAMAS

            A.  Fomento del desarrollo sostenible mediante el comercio

Bases para la acci¢n

2.5  Un sistema comercial multilateral abierto, equitativo, seguro, no
discriminatorio y previsible, que sea compatible con los objetivos del
desarrollo sostenible y que conduzca a la distribuci¢n ¢ptima de la producci¢n
mundial sobre la base de la ventaja comparativa, redundar  en beneficio de
todos
los asociados comerciales.  Por otra parte, un mejor acceso a los mercados de
las exportaciones de los pa¡ses en desarrollo, junto con unas pol¡ticas
macroecon¢micas y ambientales apropiadas, tendr¡a un efecto positivo en el
medio
ambiente y, por tanto, har¡a una contribuci¢n importante al desarrollo
sostenible.

2.6  La experiencia ha demostrado que el desarrollo sostenible exige el
compromiso con una gesti¢n y unas pol¡ticas econ¢micas racionales, una
administraci¢n p£blica eficaz y previsible, la integraci¢n de las cuestiones
ambientales en el proceso de adopci¢n de decisiones y el avance hacia un
gobierno democr tico, a la luz de las condiciones concretas de cada pa¡s, que
permitan una plena participaci¢n de todas las partes interesadas.  Estos
atributos son esenciales para el cumplimiento de las orientaciones y los
objetivos de pol¡tica que figuran m s adelante.

2.7  El sector de los productos b sicos domina las econom¡as de muchos pa¡ses
en
desarrollo con respecto a la producci¢n, el empleo y los ingresos de
exportaci¢n.  Una caracter¡stica importante de la econom¡a mundial de los
productos b sicos en el decenio de 1980 fue el predominio de precios reales
muy
bajos y en descenso para la mayor¡a de los productos b sicos en los mercados
internacionales, con una disminuci¢n importante de los ingresos obtenidos con
la
exportaci¢n de productos b sicos para muchos pa¡ses productores.  La capacidad
de esos pa¡ses para movilizar, mediante el comercio internacional, los
recursos
necesarios para financiar las inversiones que requiere el desarrollo
sostenible
puede verse obstaculizada por esta situaci¢n, as¡ como por las barreras
arancelarias y no arancelarias, incluido el incremento de los aranceles, que
limitan su acceso a los mercados de exportaci¢n.  Es indispensable eliminar
las
distorsiones actuales del comercio internacional.  El logro de este objetivo
requiere, en especial, una reducci¢n considerable y progresiva del apoyo y la
protecci¢n del sector agr¡cola - comprendidos los reg¡menes internos, el
acceso
a los mercados y los subsidios a las exportaciones -, as¡ como de la industria
y
otros sectores, a fin de no causar grandes p‚rdidas a los productores m s
eficientes, especialmente en los pa¡ses en desarrollo.  Por consiguiente, en
la
agricultura, en la industria y otros sectores se abre el camino a las
iniciativas encaminadas a la liberalizaci¢n del comercio y a las pol¡ticas
para
que la producci¢n agr¡cola responda mejor a las necesidades del medio ambiente
y
el desarrollo.  En consecuencia, para contribuir al desarrollo sostenible
deber¡a liberalizarse el comercio en todos los sectores econ¢micos a nivel
mundial.
2.8            El entorno comercial internacional ha resultado afectado por
una serie de
hechos que han creado nuevos desaf¡os y oportunidades y dado una importancia
a£n
mayor a la cooperaci¢n econ¢mica multilateral.  El comercio mundial ha seguido
creciendo m s deprisa que la producci¢n mundial en los £ltimos a¤os.  Sin
embargo, el crecimiento del comercio mundial ha estado repartido de forma muy
desigual y s¢lo un peque¤o n£mero de pa¡ses en desarrollo ha obtenido un
aumento
apreciable de sus exportaciones.  Las presiones proteccionistas y las medidas
unilaterales siguen poniendo en peligro el funcionamiento de un sistema
comercial multilateral abierto, lo que afecta sobre todo a las exportaciones
de
los pa¡ses en desarrollo.  Los procesos de integraci¢n econ¢mica, que se han
intensificado en los £ltimos a¤os, deber¡an infundir dinamismo al comercio
mundial y acrecentar las posibilidades de los pa¡ses en desarrollo en las
esferas del comercio y el desarrollo.  En los £ltimos a¤os muchos m s pa¡ses
en
desarrollo han adoptado reformas valientes de su pol¡tica que han supuesto una
ambiciosa liberalizaci¢n unilateral de su comercio, mientras que los pa¡ses de
Europa central y oriental est n llevando a cabo reformas de gran alcance y
profundos procesos de reestructuraci¢n que preparar n el camino para su
integraci¢n a la econom¡a mundial y al sistema comercial internacional.  Se
est 
prestando mayor atenci¢n a potenciar el papel de las empresas, as¡ como a
promover mercados en los que reine la competencia mediante la adopci¢n de
pol¡ticas de defensa de la competencia.  El SGP ha resultado ser un
instrumento
£til de la pol¡tica de comercio exterior, aunque no se hayan realizado a£n sus
objetivos, en tanto que las estrategias de facilitaci¢n del comercio mediante
el
intercambio electr¢nico de datos (IED) han ayudado de forma eficaz a mejorar
la
eficiencia de los sectores p£blico y privado en el campo del comercio.  Las
interacciones entre las pol¡ticas ambientales y las cuestiones del comercio
son
m£ltiples y no se han evaluado plenamente todav¡a.  Si se consigue concluir
cuanto antes la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales con
unos resultados equilibrados, amplios y positivos, se podr  liberalizar y
expandir a£n m s el comercio mundial, aumentar las posibilidades de los pa¡ses
en desarrollo en los campos del comercio y el desarrollo y dar una mayor
seguridad y previsibilidad al sistema comercial internacional.

Objetivos

2.9  En los a¤os futuros y teniendo en cuenta los resultados de la Ronda
Uruguay
de negociaciones comerciales multilaterales, los gobiernos deber¡an continuar
procurando alcanzar los siguientes objetivos:

     a)   Fomentar un sistema comercial multilateral no discriminatorio y
equitativo que permitiera a todos los pa¡ses, y en particular a los pa¡ses en
desarrollo, transformar sus estructuras econ¢micas y mejorar el nivel de vida
de
su poblaci¢n mediante un desarrollo econ¢mico sostenido; 

     b)   Mejorar el acceso a los mercados de las exportaciones de los pa¡ses
en
desarrollo;

     c)   Mejorar el funcionamiento de los mercados de productos b sicos y
adoptar, a nivel nacional e internacional, unas pol¡ticas de productos b sicos
apropiadas, compatibles y coherentes con miras a optimizar la contribuci¢n del
sector de los productos b sicos al desarrollo sostenible, teniendo en cuenta
las
consideraciones relativas al medio ambiente;

     d)   Promover y apoyar pol¡ticas nacionales e internacionales que
hicieran
que el crecimiento econ¢mico y la protecci¢n del medio ambiente se apoyaran
mutuamente.

Actividades

a)   Cooperaci¢n y coordinaci¢n internacionales y regionales

     Fomento de un sistema comercial internacional en que se tengan en cuenta
     las necesidades de los pa¡ses en desarrollo

2.10  En consecuencia, la comunidad internacional deber¡a:

     a)   Detener y hacer retroceder el proteccionismo a fin de lograr una
mayor
liberalizaci¢n y expansi¢n del comercio mundial en beneficio de todos los
pa¡ses, en particular de los pa¡ses en desarrollo;

     b)   Establecer un sistema comercial internacional que fuera equitativo,
seguro, no discriminatorio y previsible;

     c)   Facilitar, de manera oportuna, la integraci¢n de todos los pa¡ses en
la econom¡a mundial y el sistema comercial internacional;

     d)   Velar por que las pol¡ticas ambientales y las pol¡ticas comerciales
se
apoyaran mutuamente, a fin de lograr un desarrollo sostenible;

     e)   Fortalecer el sistema comercial internacional procurando alcanzar
cuanto antes unos resultados equilibrados, amplios y positivos en la Ronda
Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales.

2.11  La comunidad internacional deber¡a procurar encontrar medios de lograr
un mejor funcionamiento y una mayor transparencia de los mercados de productos
b sicos, una mayor diversificaci¢n del sector de los productos b sicos en las
econom¡as en desarrollo dentro de un marco macroecon¢mico que tuviera en
cuenta
la estructura econ¢mica de un pa¡s, los recursos con que contara y sus
oportunidades comerciales, y una mejor administraci¢n de los recursos
naturales
que tuviera en cuenta las necesidades del desarrollo sostenible.

2.12  Por consiguiente, todos los pa¡ses deber¡an aplicar los compromisos ya
asumidos para detener y hacer retroceder el proteccionismo y ampliar a£n m s
el
acceso a los mercados, sobre todo en los sectores que interesan a los pa¡ses
en
desarrollo.  Esta mejora del acceso a los mercados se facilitar  si se lleva a
cabo un adecuado ajuste estructural en los pa¡ses desarrollados.  Los pa¡ses
en
desarrollo deben continuar con la reforma de sus pol¡ticas comerciales y con
el
ajuste estructural que han emprendido.  Por tanto, es urgente conseguir un
mejoramiento de las condiciones de acceso de los productos b sicos a los
mercados, en particular mediante la supresi¢n gradual de las barreras que
restringen las importaciones de productos b sicos primarios y elaborados,
particularmente de los pa¡ses en desarrollo, y la reducci¢n considerable y
paulatina de los tipos de apoyo que inducen una producci¢n poco competitiva,
tales como los subsidios de producci¢n y exportaci¢n.

b)   Actividades relacionadas con la gesti¢n

     Elaboraci¢n de pol¡ticas nacionales que acrecienten al m ximo los
     beneficios de la liberalizaci¢n del comercio para el desarrollo
sostenible

2.13  Para que los pa¡ses en desarrollo obtengan beneficios de la
liberalizaci¢n
de los sistemas comerciales, deber¡an aplicar las siguientes pol¡ticas, seg£n
procediera:

     a)   Establecer un medio interno propicio para un equilibrio ¢ptimo entre
la producci¢n para el mercado interno y la producci¢n para el mercado de
exportaci¢n y eliminar las tendencias contrarias a la exportaci¢n y desalentar
la sustituci¢n ineficiente de las importaciones;

     b)   Promover el marco de pol¡tica y la infraestructura necesarios para
mejorar la eficiencia del comercio de exportaci¢n y de importaci¢n y el
funcionamiento de los mercados internos.

2.14  Los pa¡ses en desarrollo deber¡an adoptar las siguientes pol¡ticas
respecto de los productos b sicos en consonancia con la eficiencia del
mercado:

     a)   Ampliar la elaboraci¢n y la distribuci¢n y mejorar las pr cticas de
comercializaci¢n y la competitividad del sector de los productos b sicos;

     b)   Diversificar para reducir la dependencia de las exportaciones de
productos b sicos;

     c)   Reflejar el uso eficiente y sostenible de los factores de la
producci¢n en la determinaci¢n de los precios de los productos b sicos,
incluido
el reflejo de los costos ambientales y sociales y de los costos en recursos.

c)   Datos e informaci¢n

     Fomento de la reuni¢n de datos y la investigaci¢n

2.15  El GATT, la UNCTAD y otras instituciones competentes deber¡an seguir
reuniendo datos e informaci¢n pertinentes sobre comercio.  Se pide al
Secretario
General de las Naciones Unidas que fortalezca el sistema de informaci¢n sobre
medidas de control del comercio que administra la UNCTAD.

     Mejoramiento de la cooperaci¢n internacional para el comercio de los
     productos b sicos y la diversificaci¢n del sector

2.16  Con respecto al comercio de productos b sicos, los gobiernos deber¡an,
directamente o por conducto de las organizaciones internacionales pertinentes,
seg£n procediera:

     a)   Tratar de conseguir el funcionamiento ¢ptimo de los mercados de
productos b sicos, entre otras cosas, mediante una mayor transparencia del
mercado que entra¤ara un intercambio de opiniones y de informaci¢n sobre
planes
de inversi¢n, perspectivas y mercados para los distintos productos b sicos. 
Se
deber¡an llevar a cabo negociaciones sustantivas entre productores y
consumidores a fin de llegar a acuerdos internacionales viables y m s
eficientes
que permitieran tener en cuenta las tendencias del mercado, o los arreglos
concertados, y se deber¡an establecer grupos de estudio.  A ese respecto se
deber¡a prestar especial atenci¢n a los acuerdos sobre el cacao, el caf‚, el
az£car y las maderas tropicales.  Se destaca la importancia de los acuerdos y
arreglos internacionales sobre productos b sicos.  Habr¡a que tener en cuenta
las cuestiones de sanidad y seguridad laboral, de transferencia de tecnolog¡a
y
de servicios relacionadas con la producci¢n, la comercializaci¢n y la
promoci¢n
de los productos b sicos, as¡ como las consideraciones ecol¢gicas;

     b)   Seguir utilizando mecanismos de compensaci¢n de los d‚ficit de los
ingresos de la exportaci¢n de productos b sicos de los pa¡ses en desarrollo a
fin de fomentar las actividades en pro de la diversificaci¢n;

     c)   Prestar asistencia a los pa¡ses en desarrollo que lo solicitaran
para
la elaboraci¢n y aplicaci¢n de pol¡ticas sobre productos b sicos y la reuni¢n
y
utilizaci¢n de informaci¢n sobre los mercados de productos b sicos;

     d)   Apoyar las actividades de los pa¡ses en desarrollo para promover el
establecimiento del marco de pol¡tica y la infraestructura necesarios para
mejorar la eficiencia del comercio de exportaci¢n y de importaci¢n;

     e)   Apoyar las iniciativas de los pa¡ses en desarrollo en pro de la
diversificaci¢n a nivel nacional, regional e internacional.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

2.17  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de esta  rea de programas
ascender  a unos 8.800 millones de d¢lares, que la comunidad internacional
suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas
estimaciones
son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por
los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

2.18  Las actividades de cooperaci¢n t‚cnica mencionadas tienen por objeto
fortalecer la capacidad nacional para la elaboraci¢n y aplicaci¢n de una
pol¡tica sobre los productos b sicos, la utilizaci¢n y la ordenaci¢n de los
recursos nacionales y la obtenci¢n y utilizaci¢n de informaci¢n sobre los
mercados de productos b sicos.


         B.  Fomento del apoyo mutuo entre el comercio y el medio ambiente

Bases para la acci¢n

2.19  Las pol¡ticas sobre el medio ambiente y las pol¡ticas sobre comercio
deben
apoyarse mutuamente.  Un sistema de comercio abierto y multilateral permite
asignar y utilizar m s eficientemente los recursos y, en consecuencia,
contribuye al aumento de la producci¢n y de los ingresos y a la disminuci¢n de
las presiones sobre el medio ambiente.  De esta forma proporciona recursos
adicionales necesarios para el crecimiento econ¢mico y el desarrollo y para el
mejoramiento de la protecci¢n del medio ambiente.  Por su parte, un medio
ambiente apropiado proporciona los recursos ecol¢gicos y de otro tipo
necesarios
para mantener el crecimiento y sustentar una expansi¢n constante del comercio.

Un sistema de comercio abierto y multilateral, apoyado por la adopci¢n de
pol¡ticas ambientales apropiadas, tendr¡a un efecto positivo en el medio
ambiente y contribuir¡a al desarrollo sostenible.

2.20  La cooperaci¢n internacional en la esfera del medio ambiente est  en
aumento y en varios casos las disposiciones sobre comercio de los acuerdos
multilaterales sobre el medio ambiente han constituido una aportaci¢n a los
esfuerzos para abordar los problemas ambientales mundiales.  Es as¡ como se
han
utilizado medidas comerciales, en ciertos casos concretos en que se consider¢
necesario, para aumentar la eficacia de la reglamentaci¢n destinada a la
protecci¢n del medio ambiente.  Esa reglamentaci¢n debe abordar las causas
b sicas de la degradaci¢n ambiental para evitar la imposici¢n de restricciones
injustificadas del comercio.  Se trata de garantizar que las pol¡ticas
comerciales y las pol¡ticas sobre el medio ambiente sean compatibles y apoyen
el
proceso de desarrollo sostenible.  Sin embargo, debe tenerse en cuenta el
hecho
de que las normas ambientales v lidas para los pa¡ses en desarrollo pueden
entra¤ar costos sociales y econ¢micos inaceptables para los pa¡ses en
desarrollo.

Objetivos

2.21  Los gobiernos deber¡an tratar de alcanzar, por conducto de los foros
multilaterales pertinentes, como el GATT, la UNCTAD y otras organizaciones
internacionales, los siguientes objetivos:

     a)   Lograr que las pol¡ticas sobre comercio internacional y las
pol¡ticas
sobre el medio ambiente se apoyen mutuamente en favor del desarrollo
sostenible;

     b)   Aclarar la funci¢n del GATT, la UNCTAD y otras organizaciones
internacionales en lo que respecta a abordar cuestiones relacionadas con el
comercio y con el medio ambiente, incluidos, cuando corresponda,
procedimientos
de conciliaci¢n y el arreglo de controversias;

     c)   Fomentar la productividad y la competitividad internacionales y
procurar que la industria desempe¤e una funci¢n constructiva en lo que
respecta
a hacer frente a cuestiones relacionadas con el medio ambiente y el
desarrollo.

Actividades

     Elaboraci¢n de un programa sobre el medio ambiente/comercio y el
desarrollo

2.22  Los gobiernos deber¡an alentar al GATT, la UNCTAD y otras instituciones
econ¢micas internacionales y regionales pertinentes a examinar, de conformidad
con sus respectivos mandatos y esferas de competencia, las propuestas y los
principios siguientes:

     a)   Elaborar estudios adecuados para la mejor comprensi¢n de la relaci¢n
entre comercio y medio ambiente para la promoci¢n del desarrollo sostenible;

     b)   Promover el di logo entre los c¡rculos dedicados al comercio, al
desarrollo y al medio ambiente;

     c)   En los casos en que se usen medidas comerciales relacionadas con el
medio ambiente, garantizar su transparencia y su compatibilidad con las
obligaciones internacionales;

     d)   Abordar las causas b sicas de los problemas del medio ambiente y el
desarrollo de manera que se evite la adopci¢n de medidas ambientales que den
lugar a restricciones injustificadas del comercio;

     e)   Tratar de evitar el uso de restricciones o distorsiones del comercio
como medio de compensar las diferencias de costos derivadas de las diferencias
en cuanto a normas y reglamentaciones ambientales, ya que su aplicaci¢n podr¡a
llevar a distorsiones comerciales y aumentar las tendencias proteccionistas;

     f)   Velar por que las reglamentaciones y normas relacionadas con el
medio
ambiente, incluidas las normas de salud y de seguridad, no constituyan un
medio
de discriminaci¢n arbitraria o injustificable o una restricci¢n encubierta del
comercio;

     g)   Velar por que los factores especiales que afectan a las pol¡ticas
sobre el medio ambiente y el comercio en los pa¡ses en desarrollo se tengan
presentes para la aplicaci¢n de las normas ambientales y para la utilizaci¢n
de
cualesquiera medidas comerciales.  Cabe se¤alar que las normas que son v lidas
en los pa¡ses m s avanzados pueden ser inapropiadas y tener costos sociales
inaceptables para los pa¡ses en desarrollo;

     h)   Fomentar la participaci¢n de los pa¡ses en desarrollo en los
acuerdos
multilaterales mediante mecanismos como normas especiales de transici¢n;

     i)   Evitar las medidas unilaterales para hacer frente a los problemas
ambientales que escapan a la jurisdicci¢n del pa¡s importador.  En lo posible,
las medidas ambientales destinadas a resolver los problemas ambientales
transfronterizos o mundiales deben basarse en un consenso internacional.  Las
medidas internas encaminadas a conseguir determinados objetivos ambientales
pueden exigir la adopci¢n de medidas comerciales para que las primeras sean
eficaces.  De considerarse necesaria la adopci¢n de medidas comerciales para
hacer cumplir las pol¡ticas ambientales, deben aplicarse ciertos principios y
normas.  Estos pueden incluir, entre otros, el principio de la no
discriminaci¢n; el principio seg£n el cual la medida comercial que se decida   
 
adoptar no debe restringir el comercio m s que lo necesario para el logro de
los
objetivos; la obligaci¢n de garantizar la transparencia en el uso de las
medidas
comerciales relacionadas con el medio ambiente y de notificar debidamente las
reglamentaciones nacionales; y la necesidad de considerar las condiciones
especiales y las necesidades de desarrollo de los pa¡ses en desarrollo a
medida
que ‚stos avanzan hacia el logro de los objetivos ambientales convenidos a
nivel
internacional;

     j)   Establecer mayor precisi¢n, cuando sea necesario, y aclarar la
relaci¢n entre las disposiciones del GATT y algunas de las medidas
multilaterales adoptadas en la esfera del medio ambiente;

     k)   Velar por la participaci¢n p£blica en la formulaci¢n, negociaci¢n y
aplicaci¢n de pol¡ticas comerciales como medio de promover una mayor
transparencia a la luz de las condiciones de cada pa¡s;

     l)   Velar por que las pol¡ticas ambientales proporcionen el marco
jur¡dico
e institucional adecuado para responder a las nuevas necesidades de protecci¢n
del medio ambiente que puedan derivarse de cambios en el sistema de producci¢n
y
de la especializaci¢n comercial.


              C.  Facilitaci¢n de recursos financieros suficientes a
                  los pa¡ses en desarrollo                          

Bases para la acci¢n

2.23  La inversi¢n es indispensable para que los pa¡ses en desarrollo logren
el
crecimiento econ¢mico necesario para mejorar el bienestar de su poblaci¢n y
atender a sus necesidades b sicas en forma sostenible, sin deteriorar o agotar
la base de recursos que sustenta el desarrollo.  El desarrollo sostenible
exige
mayores inversiones, para las que se necesitan recursos financieros internos y
externos.  La inversi¢n privada extranjera y el regreso del capital
expatriado,
que dependen de un clima de inversi¢n favorable, son una fuente importante de
recursos financieros.  Muchos pa¡ses en desarrollo han experimentado durante
un
decenio una situaci¢n de transferencia neta negativa de recursos financieros,
en
que los pagos que ten¡an que hacer, en particular para el servicio de la
deuda,
eran superiores a sus ingresos.  Como consecuencia de ello, hab¡a que
transferir
al extranjero los recursos movilizados internamente en lugar de invertirlos en
el pa¡s para promover un desarrollo econ¢mico sostenible.

2.24  En el caso de muchos pa¡ses en desarrollo, la reactivaci¢n del
desarrollo
no podr  tener lugar a menos que se d‚ cuanto antes una soluci¢n duradera a
los
problemas del endeudamiento externo, teni‚ndose en cuenta que, para muchos
pa¡ses en desarrollo, la carga de la deuda externa es un problema
considerable. 
La carga que suponen los pagos del servicio de la deuda para esos pa¡ses ha
impuesto graves restricciones a su capacidad de acelerar el crecimiento y
erradicar la pobreza y, al mismo tiempo, ha producido una contracci¢n de las
importaciones, las inversiones y el consumo.  El endeudamiento externo ha
pasado
a ser un factor importante del estancamiento econ¢mico de los pa¡ses en
desarrollo.  La aplicaci¢n en‚rgica y permanente de la estrategia
internacional
de la deuda, en constante evoluci¢n, tiene por objeto restablecer la
viabilidad
financiera externa de los pa¡ses deudores, y la reanudaci¢n de su crecimiento
y
desarrollo ayudar¡a a alcanzar un crecimiento y desarrollo sostenibles.  En
ese
contexto, es indispensable que se cuente con recursos financieros adicionales
en
favor de los pa¡ses en desarrollo y que se utilicen eficientemente esos
recursos.

Objetivo

2.25  Los requisitos concretos para la ejecuci¢n de los programas sectoriales
e
intersectoriales que figuran en el Programa 21 se tratan las  reas de
programas
correspondientes y en el cap¡tulo 33, titulado "Recursos y mecanismos de
financiaci¢n".

Actividades

a)   Logro de las metas internacionales de la financiaci¢n de la asistencia
     oficial para el desarrollo

2.26 Como se indica en el cap¡tulo 33, deber¡an suministrarse recursos nuevos
y
adicionales para apoyar los programas del Programa 21.

b)   Examen de la cuesti¢n de la deuda

2.27  En relaci¢n con la deuda externa contra¡da con bancos comerciales, se
reconocen los progresos que se est n realizando gracias a la nueva estrategia
de
la deuda y se fomenta una aplicaci¢n m s r pida de esa estrategia.  Algunos
pa¡ses ya se han beneficiado de la combinaci¢n de pol¡ticas de ajuste id¢neas
con la reducci¢n de la deuda contra¡da con bancos comerciales o medidas
equivalentes.  La comunidad internacional insta: 

     a)   A otros pa¡ses muy endeudados con bancos a que negocien con sus
acreedores medidas an logas de reducci¢n de la deuda contra¡da con bancos
comerciales;

               b)   A las partes en tales negociaciones a que tomen
debidamente en cuenta
tanto la reducci¢n de la deuda a mediano plazo como las necesidades de nuevos
fondos de los pa¡ses deudores;

     c)   A las instituciones multilaterales que participan activamente en la
nueva estrategia internacional de la deuda a que contin£en apoyando las
medidas
de reducci¢n de la deuda relacionadas con la deuda contra¡da con los bancos
comerciales con miras a asegurar que la magnitud de tal financiaci¢n se ajuste
a
la evoluci¢n de la estrategia de la deuda; 

     d)   A los bancos acreedores a que participen en la reducci¢n de la deuda
y
el servicio de la deuda;

     e)   A que se fortalezcan las pol¡ticas destinadas a atraer la inversi¢n
directa, evitar los niveles de endeudamiento insostenible y fomentar el
regreso
del capital expatriado.

2.28  Con respecto a la deuda contra¡da con acreedores oficiales bilaterales,
se
acogen con agrado las medidas adoptadas recientemente por el Club de Par¡s
para
aplicar condiciones m s generosas de alivio a los pa¡ses m s pobres y m s
endeudados.  Se acogen con agrado los esfuerzos en curso para aplicar esas
medidas derivadas de las "condiciones de Trinidad" de manera proporcionada a
su
capacidad de pago y de forma que constituya un apoyo adicional a las reformas
econ¢micas de esos pa¡ses.  Tambi‚n se acoge con agrado la sustancial
reducci¢n
de la deuda bilateral emprendida por algunos pa¡ses acreedores, y se alienta a
otros pa¡ses que est‚n en condiciones de imitarlos a que adopten medidas
an logas.

2.29  Se encomian las medidas de los pa¡ses de bajos ingresos con una
considerable carga de la deuda que siguen atendiendo, a un gran costo, el
servicio de su deuda y salvaguardando su solvencia.  Debe prestarse especial
atenci¢n a sus necesidades de recursos.  Otros pa¡ses en desarrollo abrumados
por la deuda que est n realizando grandes esfuerzos para continuar el servicio
de su deuda y cumplir sus obligaciones financieras externas tambi‚n deben
recibir la atenci¢n necesaria.

2.30  En relaci¢n con la deuda multilateral, se insta encarecidamente a seguir
buscando soluciones orientadas al crecimiento para los problemas de los pa¡ses
en desarrollo que tienen graves dificultades para servir la deuda, incluidos
los
pa¡ses cuya deuda est  contra¡da principalmente con acreedores oficiales o con
instituciones financieras multilaterales.  Particularmente en el caso de los
pa¡ses de bajos ingresos que se hallan en proceso de reforma econ¢mica, se
acoge
con especial complacencia el apoyo prestado por las instituciones financieras
multilaterales en forma de nuevos desembolsos y la utilizaci¢n de sus fondos
en
condiciones favorables.  Se debe seguir utilizando a los grupos de apoyo para
proporcionar recursos destinados a eliminar los atrasos de los pa¡ses que
aplican en‚rgicos programas de reforma econ¢mica apoyados por el Fondo
Monetario
Internacional y el Banco Mundial.  Se toma nota con reconocimiento de las
medidas adoptadas por las instituciones financieras multilaterales tales como
la
refinanciaci¢n de los intereses sobre los pr‚stamos concedidos en condiciones
comerciales con reembolsos a la AIF:  la llamada "quinta dimensi¢n".
Medios de ejecuci¢n

     Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos*


                D.  Est¡mulo de pol¡ticas econ¢micas conducentes al
                    desarrollo sostenible                          

Bases para la acci¢n

2.31  El clima internacional desfavorable que afecta a los pa¡ses en
desarrollo
hace que la movilizaci¢n de recursos nacionales y la asignaci¢n y utilizaci¢n
eficaces de los recursos movilizados a nivel nacional, sean especialmente
importantes para fomentar el desarrollo sostenible.  En varios pa¡ses se
requieren pol¡ticas encaminadas a corregir la mala orientaci¢n del gasto
p£blico, los fuertes d‚ficit presupuestarios y otros desequilibrios
macroecon¢micos, las pol¡ticas restrictivas y las distorsiones en los  mbitos
de
los tipos de cambio, las inversiones y la financiaci¢n, as¡ como los
obst culos
a la actividad empresarial.  En los pa¡ses desarrollados, las reformas y
reajuste constantes de las pol¡ticas, con inclusi¢n de tasas apropiadas de
ahorro, contribuir¡an a generar recursos para apoyar la transici¢n al
desarrollo
sostenible en esos pa¡ses y en los pa¡ses en desarrollo.  

2.32  Una gesti¢n apropiada, que fomente la relaci¢n entre una administraci¢n
p£blica eficaz, eficiente, honrada, equitativa y responsable y los derechos y
oportunidades personales, es elemento fundamental para un desarrollo
sostenible
de base amplia y un comportamiento satisfactorio de la econom¡a en todos los
niveles de desarrollo.  Todos los pa¡ses deben redoblar sus esfuerzos por
erradicar la gesti¢n deficiente de los asuntos p£blicos y privados, incluida
la
corrupci¢n, tomando en consideraci¢n los factores y agentes de dicho fen¢meno.

2.33  Muchos pa¡ses en desarrollo endeudados ejecutan programas de ajuste
estructural relacionados con la reprogramaci¢n de la deuda o con nuevos
pr‚stamos.  Aunque tales programas son necesarios para mejorar el equilibrio
entre los presupuestos fiscales y las cuentas de la balanza de pagos, en
algunos
casos han producido efectos sociales y ambientales adversos, como reducciones
de
los cr‚ditos asignados a los sectores de la salud, la educaci¢n y la
protecci¢n
ambiental.  Es importante velar por que los programas de ajuste estructural no
tengan consecuencias negativas para el medio ambiente y el desarrollo social a
fin de que sean m s compatibles con los objetivos del desarrollo sostenible.

Objetivo

2.34  Es necesario establecer, a la luz de las condiciones concretas de cada
pa¡s, reformas de las pol¡ticas econ¢micas que promuevan la planificaci¢n y
utilizaci¢n eficientes de los recursos para el desarrollo sostenible mediante
pol¡ticas econ¢micas y sociales racionales, fomenten la actividad empresarial
y
la inclusi¢n del costo social y ambiental en la determinaci¢n del precio de
los
recursos y eliminen las causas de distorsi¢n en el  mbito del comercio y las
inversiones.




__________

     *    V‚ase el cap¡tulo 33 (Recursos y mecanismos financieros).

Actividades

a)   Actividades relacionadas con la gesti¢n

     Fomento de pol¡ticas econ¢micas eficaces

2.35  Los pa¡ses industrializados y los dem s pa¡ses que se encuentren en
condiciones de hacerlo deber¡an intensificar sus esfuerzos por:

     a)   Fomentar un clima econ¢mico internacional estable y previsible,
particularmente con respecto a la estabilidad monetaria, los tipos reales de
inter‚s y la fluctuaci¢n de los tipos de cambio fundamentales;

     b)   Estimular el ahorro y reducir los d‚ficit fiscales;

     c)   Asegurar que en los procesos de coordinaci¢n de pol¡ticas se
tuvieran
en cuenta los intereses y las preocupaciones de los pa¡ses en desarrollo,
incluida la necesidad de promover medidas positivas para apoyar los esfuerzos
de
los pa¡ses menos adelantados por dejar de estar al margen de la econom¡a
mundial;

     d)   Iniciar las pol¡ticas nacionales macroecon¢micas y estructurales que
convinieran para promover el crecimiento no inflacionario, reducir sus
principales desequilibrios externos y aumentar la capacidad de ajuste de sus
econom¡as.

2.36  Los pa¡ses en desarrollo deber¡an considerar la posibilidad de
intensificar sus esfuerzos para aplicar pol¡ticas econ¢micas eficaces a fin
de:

     a)   Mantener la disciplina monetaria y fiscal necesaria para fomentar la
estabilidad de los precios y el equilibrio de la balanza de pagos;

     b)   Garantizar tipos de cambio acordes con la realidad;

     c)   Aumentar los ahorros y las inversiones a nivel nacional, as¡ como
mejorar la rentabilidad de las inversiones.

2.37  M s concretamente, todos los pa¡ses deber¡an elaborar pol¡ticas que
permitieran asignar los recursos con mayor eficacia y aprovechar al m ximo las
oportunidades que ofrecieran los cambios en el entorno econ¢mico mundial.  En
particular, cuando procediera y teniendo en cuenta las estrategias y objetivos
nacionales, los pa¡ses deber¡an:

     a)   Eliminar los obst culos al progreso causados por la ineficiencia
burocr tica, las trabas administrativas, los controles innecesarios y el
descuido de las condiciones de mercado;

     b)   Fomentar la transparencia en la administraci¢n y en la adopci¢n de
decisiones;

     c)   Estimular al sector privado y fomentar la actividad empresarial
eliminando obst culos institucionales a la creaci¢n de empresas y a la entrada
en los mercados.  El objetivo esencial ser¡a simplificar o eliminar las
restricciones, normas y formalidades que hacen que en muchos pa¡ses en
desarrollo sea m s complicado, costoso y lento establecer empresas y ponerlas
en
funcionamiento;

               d)   Promover y apoyar las inversiones y la infraestructura
necesarias para
el crecimiento econ¢mico y la diversificaci¢n sobre una base ecol¢gicamente
racional y sostenible;

     e)   Permitir la actuaci¢n de instrumentos econ¢micos apropiados,
inclusive
de los mecanismos de mercado, en consonancia con los objetivos del desarrollo
sostenible y de la satisfacci¢n de las necesidades b sicas;

     f)   Promover el funcionamiento de reg¡menes fiscales y de sectores
financieros eficaces;

     g)   Crear oportunidades para que las empresas en peque¤a escala, tanto
agr¡colas como de otra ¡ndole y las poblaciones ind¡genas y las comunidades
locales pudieran contribuir plenamente al logro del objetivo del desarrollo
sostenible;

     h)   Eliminar las actitudes contrarias a las exportaciones y favorables a
la sustituci¢n ineficiente de importaciones y establecer pol¡ticas que
permitan
beneficiarse plenamente de las corrientes de inversiones externas, en el marco
de los objetivos sociales, econ¢micos y de desarrollo nacionales;

     i)   Fomentar la creaci¢n de un entorno econ¢mico nacional que propiciara
un equilibrio ¢ptimo entre la producci¢n para el mercado interno y la
producci¢n
para la exportaci¢n.

b)   Cooperaci¢n y coordinaci¢n internacionales y regionales

2.38  Los gobiernos de los pa¡ses desarrollados y los de otros pa¡ses que
est‚n
en condiciones de hacerlo directamente o por intermedio de las organizaciones
internacionales y regionales y las principales instituciones financieras
internacionales deber¡an intensificar sus esfuerzos para proporcionar a los
pa¡ses en desarrollo m s ayuda t‚cnica para:

     a)   Aumentar la capacidad de elaboraci¢n y aplicaci¢n de pol¡ticas
econ¢micas de la naci¢n, cuando se solicitara;

     b)   Concebir y poner en funcionamiento reg¡menes fiscales, sistemas de
contabilidad y sectores financieros eficaces;

     c)   Fomentar la actividad empresarial.

2.39  Las instituciones financieras y de desarrollo deber¡an seguir examinando
sus pol¡ticas y programas teniendo presente el objetivo del desarrollo
sostenible.

2.40  Desde hace tiempo se acepta que una cooperaci¢n econ¢mica entre pa¡ses
en
desarrollo m s intensa es un componente importante de los esfuerzos para
promover el crecimiento econ¢mico y las capacidades tecnol¢gicas, y para
acelerar el desarrollo en el mundo en desarrollo.  Por consiguiente, la
comunidad internacional deber¡a potenciar y continuar apoyando los esfuerzos
de
los pa¡ses en desarrollo para promover la cooperaci¢n econ¢mica entre s¡.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

2.41  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de esta  rea de programas
ascender  a unos 50 millones de d¢lares, que la comunidad internacional
suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas
estimaciones
son indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por
los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y programas
espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

2.42  Los cambios de pol¡tica en los pa¡ses en desarrollo que se acaban de
mencionar suponen esfuerzos nacionales considerables en pro del aumento de la
capacidad en las esferas de la administraci¢n p£blica, la banca central, la
administraci¢n fiscal, las instituciones de ahorro y los mercados financieros.

2.43  Los esfuerzos especiales que se hagan en la puesta en pr ctica de las
cuatro  reas del programa definidas en este cap¡tulo se justifican en vista de
los problemas de medio ambiente y desarrollo especialmente graves a que hacen
frente los pa¡ses menos adelantados.

                                    Cap¡tulo 3

                              LUCHA CONTRA LA POBREZA

                                 AREA DE PROGRAMAS

                  Capacitaci¢n de los pobres para el logro de una
                              subsistencia sostenible

Bases para la acci¢n

3.1  La pobreza es un problema complejo y multidimensional con or¡genes tanto
en
el  mbito nacional como en el internacional.  No es posible encontrar una
soluci¢n uniforme aplicable a nivel mundial.  M s bien, a fin de hallar una
soluci¢n para este problema, es fundamental contar con programas de lucha
contra
la pobreza adecuados a cada pa¡s, con actividades internacionales que apoyen a
las nacionales, y con un proceso paralelo por el que se cree un medio
internacional favorable a esos esfuerzos.  En todas partes siguen revistiendo
suma importancia la eliminaci¢n de la pobreza y el hambre, el logro de una
mayor
igualdad en la distribuci¢n de los ingresos y el desarrollo de los recursos
humanos.  La lucha contra la pobreza es una responsabilidad com£n a todos los
pa¡ses.

3.2  Adem s de la administraci¢n sostenible de los recursos, en toda pol¡tica
ambiental centrada primordialmente en la conservaci¢n y protecci¢n de los
recursos debe tenerse en cuenta a la poblaci¢n cuya subsistencia depende de
dichos recursos.  De lo contrario, esa pol¡tica puede influir negativamente en
la lucha contra la pobreza y en las posibilidades de tener ‚xito, a la larga,
en
la conservaci¢n de los recursos y del medio ambiente.  De la misma forma, toda
pol¡tica que persiga principalmente aumentar la producci¢n de bienes sin
preocuparse de la sostenibilidad de los recursos en que se basa la producci¢n,
tarde o temprano se enfrentar  con una disminuci¢n de la productividad, lo que
tambi‚n puede desembocar en un aumento de la pobreza.  Por consiguiente, un
requisito b sico del desarrollo sostenible es la existencia de una estrategia
concreta contra la pobreza.  Para que una estrategia pueda hacer frente
simult neamente a los problemas de la pobreza, el desarrollo y el medio
ambiente, debe comenzar por centrarse en la producci¢n de recursos y en la
poblaci¢n y abarcar cuestiones demogr ficas, el mejoramiento de los servicios
de
salud y de educaci¢n, los derechos de la mujer y la funci¢n de los j¢venes, de
las poblaciones ind¡genas y de las comunidades locales, y comprender asimismo
un
proceso de participaci¢n democr tico ligado al mejoramiento de la
administraci¢n.

3.3  Adem s del apoyo internacional, para adoptar medidas de ese tipo es
fundamental promover un crecimiento econ¢mico de los pa¡ses en desarrollo que
a
la vez sea sostenido y sostenible, as¡ como medidas directas para eliminar la
pobreza mediante el fortalecimiento de los programas de empleo y de generaci¢n
de ingresos.

Objetivos

3.4  El objetivo a largo plazo de que todos tengan medios de subsistencia
sostenibles debe ser un factor de integraci¢n gracias al cual las pol¡ticas aborden simult neamente cuestiones de desarrollo, de gesti¢n sostenible de los
recursos y de eliminaci¢n de la pobreza.  Los objetivos de esta  rea de
programas son los siguientes:

     a)   Lograr que todas las personas reciban, con car cter de urgencia, la
oportunidad de trabajar y de tener medios de subsistencia sostenibles;

     b)   Aplicar pol¡ticas y estrategias que promuevan niveles de
financiaci¢n
suficientes y se centren en pol¡ticas integradas de desarrollo humano,
incluidas
las esferas de generaci¢n de ingresos, aumento del control local de los
recursos, fortalecimiento de las instituciones locales y aumento de la
capacidad, as¡ como una mayor participaci¢n de las organizaciones no
gubernamentales y de las autoridades locales como mecanismos de ejecuci¢n;

     c)   Elaborar, para todas las zonas azotadas por la pobreza, estrategias
y
programas integrados de gesti¢n racional y sostenible del medio ambiente,
movilizaci¢n de recursos, eliminaci¢n de la pobreza y reducci¢n de sus
efectos,
y empleo y generaci¢n de ingresos;

     d)   Crear, en los planes de desarrollo y los presupuestos nacionales, un
n£cleo de inversiones en capital humano, con pol¡ticas y programas especiales
para las zonas rurales, los pobres de las zonas urbanas, la mujer y el ni¤o.

Actividades

3.5  Las actividades que contribuir n a la promoci¢n integrada de los medios
de
subsistencia sostenibles y la protecci¢n del medio ambiente abarcan numerosas
actividades sectoriales y una amplia gama de protagonistas, desde el nivel
local
hasta el mundial, y que son fundamentales en todos los planos, sobre todo en
los
niveles local y de la comunidad.  En los niveles nacional e internacional ser 
necesario adoptar medidas que permitan llevar adelante estas actividades y en
las que se tengan plenamente en cuenta las condiciones regionales y
subregionales existentes todo ello para propugnar un enfoque de actividades
locales adaptadas al pa¡s de que se trate.  En general, los programas deben:

     a)   Centrarse en aumentar las facultades de los grupos locales y
comunitarios en virtud de los principios de delegaci¢n de autoridad y
rendici¢n
de cuentas, con una asignaci¢n de recursos suficientes para que cada programa
apunte a condiciones geogr ficas y ecol¢gicas espec¡ficas;

     b)   Comprender medidas inmediatas para que los grupos antes indicados
resulten menos afectados por la pobreza y puedan crear estructuras
sostenibles;

     c)   Comprender una estrategia a largo plazo que tenga por objeto
establecer las mejores condiciones posibles para crear, en los planos local,
regional y nacional un desarrollo sostenible que elimine la pobreza y reduzca
la
desigualdad entre los diversos grupos de la poblaci¢n.  Los programas deben
prestar ayuda a los grupos m s desfavorecidos - en particular las mujeres, los
ni¤os y los j¢venes de esos grupos -, y a los refugiados.  Entre esos grupos
deben figurar los peque¤os propietarios, los pastores, los artesanos, las
comunidades de pescadores, las familias sin tierra, las comunidades
aut¢ctonas,
los migrantes y el sector de la econom¡a urbana no estructurada.

3.6  Lo esencial es adoptar medidas concretas que abarquen a distintos
sectores,
en particular en las esferas de la educaci¢n b sica, la atenci¢n primaria de
la
salud, la atenci¢n a las madres y la promoci¢n de la mujer.
a)   Otorgamiento de poderes a las comunidades

3.7  El desarrollo sostenible debe lograrse en todos los planos de la
sociedad. 
Las organizaciones populares, las agrupaciones de mujeres y las organizaciones
no gubernamentales son importantes fuentes de innovaci¢n y de acci¢n en el
plano
local y tienen profundo inter‚s en promover la subsistencia sostenible, as¡
como
una capacidad comprobada en ese campo.  Los gobiernos, en cooperaci¢n con las
organizaciones internacionales y no gubernamentales apropiadas, deben fomentar
un enfoque comunitario de la sostenibilidad, que, entre otras cosas, comprenda
los siguientes elementos:

     a)   Otorgamiento de poderes a la mujer mediante la plena participaci¢n
de
‚sta en los procesos de adopci¢n de decisiones;

     b)   Respeto de la integridad cultural y de los derechos de las
poblaciones
ind¡genas y sus comunidades;

     c)   Promoci¢n o creaci¢n de mecanismos populares para que las
comunidades
puedan compartir su experiencia y sus conocimientos;

     d)   Aumento de la participaci¢n de las comunidades en la gesti¢n
sostenible y la protecci¢n de los recursos naturales locales para aumentar su
capacidad productiva;

     e)   Creaci¢n de una red de centros de aprendizaje comunitarios para
aumentar la capacidad pertinente y promover el desarrollo sostenible.

b)   Actividades relacionadas con la gesti¢n

3.8  Los gobiernos, con la asistencia y la cooperaci¢n de las organizaciones
internacionales, las organizaciones no gubernamentales y las organizaciones
comunitarias locales apropiadas, deber¡an adoptar medidas en virtud de las
cuales, de manera directa o indirecta:

     a)   Se generaran oportunidades de empleo remunerado y de trabajo
productivo compatibles con los elementos propios de cada pa¡s y en una escala
suficiente para hacer frente a un aumento eventual de la fuerza de trabajo y
absorber la demanda acumulada;

     b)   Con apoyo internacional, cuando procediera, se establecieran las
correspondientes infraestructuras, sistemas de comercializaci¢n, de
tecnolog¡a,
de cr‚dito, y otros an logos, y se formaran los recursos humanos necesarios
para
sustentar las medidas indicadas anteriormente y ofrecer m s opciones a las
personas con pocos recursos.  Debe darse suma prioridad a la educaci¢n b sica
y
a la formaci¢n profesional;

     c)   Se aumentara significativamente la productividad de los recursos
econ¢micamente rentables y se adoptaran medidas para que la poblaci¢n local se
beneficiara debidamente del uso de los recursos;

     d)   Se diera a las organizaciones comunitarias y a la poblaci¢n en
general
la capacidad de contar con medios de subsistencia sostenibles;

     e)   Se estableciera un sistema de atenci¢n primaria de la salud y de
servicios a las madres al que todos tuvieran acceso;
     f)   Se considerara la posibilidad de fortalecer o crear marcos jur¡dicos
para la gesti¢n de la tierra y el acceso a los recursos y a la propiedad de la
tierra - sobre todo por parte de la mujer - y para dar protecci¢n a los
ocupantes;

     g)   Se rehabilitaran los recursos degradados, en la medida en que fuera
posible, y se introdujeran medidas de pol¡tica para promover el uso sostenible
de los recursos necesarios para satisfacer las necesidades humanas b sicas;

     h)   Se establecieran nuevos mecanismos comunitarios y se reforzaran los
mecanismos existentes a fin de que las comunidades tuvieran acceso permanente
a
los recursos que necesitaran los pobres para superar su situaci¢n de pobreza;

     i)   Se pusieran en marcha mecanismos de participaci¢n popular - en
particular con la participaci¢n de los pobres, especialmente la mujer - en los
grupos comunitarios locales, con el objeto de promover el desarrollo
sostenible;

     j)   Se aplicaran, con car cter de urgencia y seg£n las condiciones y
sistemas jur¡dicos de cada pa¡s, medidas para lograr que las mujeres y los
hombres tuvieran el mismo derecho de decidir de manera libre y responsable el
n£mero y el espaciamiento de sus hijos y tuvieran acceso a la informaci¢n, a
la
educaci¢n y a los medios, seg£n procediera, que les permitieran ejercer ese
derecho en consonancia con su libertad, su dignidad y sus valores personales,
teniendo en cuenta las consideraciones ‚ticas y culturales.  Los gobiernos
deber¡an tomar medidas activas a fin de ejecutar programas para establecer y
reforzar los servicios de salud preventivos y curativos, que incluyeran
servicios de salud reproductiva seguros y eficaces, centrados en la mujer y
administrador por mujeres, as¡ como servicios asequibles y accesibles, seg£n
procediera, de planificaci¢n responsable del tama¤o de la familia, en
consonancia con la libertad, la dignidad y los valores personales y teniendo
en
cuenta las consideraciones ‚ticas y culturales.  Los programas deber¡an
centrarse en la prestaci¢n de servicios generales de salud, incluidas la
atenci¢n prenatal y la educaci¢n e informaci¢n en materia de salud y
paternidad
responsable, y dar a todas las mujeres la oportunidad de amamantar
completamente
a sus hijos, al menos durante los cuatro primeros meses despu‚s del parto. 
Los
programas deber¡an apoyar plenamente la funci¢n productiva y reproductiva de
la
mujer, as¡ como su bienestar, y prestar especial atenci¢n a la necesidad de 
proporcionar mejores servicios de salud a todos los ni¤os, en condiciones de
igualdad, as¡ como a la necesidad de reducir el riesgo de la mortalidad y las
enfermedades de madres e hijos;

     k)   Se adoptaran pol¡ticas integradas que apuntaran a la sostenibilidad
en
la gesti¢n de los centros urbanos;

     l)   Se emprendieran actividades para promover la seguridad alimentaria
y,
en los casos en que correspondiera, la autosuficiencia alimentaria en el
contexto de la agricultura sostenible;

     m)   Se apoyaran las investigaciones sobre los m‚todos tradicionales de
producci¢n que hubieran demostrado ser viables desde el punto de vista
ambiental
y sobre la integraci¢n de esos m‚todos;

     n)   Se procurara activamente reconocer e integrar en la econom¡a las
actividades del sector no estructurado eliminando los reglamentos y obst culos
en que se discriminara contra las actividades de ese sector;

     o)   Se estudiara la posibilidad de abrir l¡neas de cr‚ditos y otras
facilidades para el sector no estructurado y de mejorar el acceso de los
pobres
a la tierra para que de esa forma adquirieran medios de producci¢n y tuvieran
acceso seguro a los recursos naturales.  En muchos casos deber¡a prestarse
especial atenci¢n a la situaci¢n de la mujer.  Se necesitar n rigurosas
evaluaciones de viabilidad para evitar que los que reciban pr‚stamos sufran
crisis motivadas por las deudas;

     p)   Se diera a los pobres acceso a servicios de agua potable y
saneamiento;

     q)   Se diera a los pobres acceso a la educaci¢n primaria.

c)   Datos, informaci¢n y evaluaci¢n

3.9  Los gobiernos deber¡an mejorar la reuni¢n de informaci¢n sobre los grupos
y
las esferas que hubieran de recibir atenci¢n a fin de facilitar la elaboraci¢n
de los programas y actividades dirigidas a ellos y compatibles con sus
necesidades y aspiraciones.  En la evaluaci¢n de esos programas deber¡a
tenerse
en cuenta la situaci¢n de la mujer, habida cuenta de que las mujeres
constituyen
un grupo particularmente desfavorecido.

d)   Cooperaci¢n y coordinaci¢n internacionales y regionales

3.10  El sistema de las Naciones Unidas, por conducto de sus ¢rganos y
organizaciones pertinentes y en cooperaci¢n con los Estados Miembros y las
organizaciones internacionales y no gubernamentales correspondientes, deber¡a
asignar alta prioridad a la mitigaci¢n de la pobreza y:

     a)   Ayudar a los gobiernos, cuando lo solicitaran, en la formulaci¢n y
ejecuci¢n de programas de acci¢n nacionales de mitigaci¢n de la pobreza y de
desarrollo sostenible.  A este respecto, deber¡a prestarse particular atenci¢n
a
las actividades pr cticas relacionadas con esos objetivos, como las de
eliminaci¢n de la pobreza, proyectos y programas complementados, cuando
correspondiera, con ayuda alimentaria y deber¡a apoyarse en especial el empleo
y
la generaci¢n de ingresos;

     b)   Fomentar la cooperaci¢n t‚cnica entre los pa¡ses en desarrollo en
las
actividades para eliminar la pobreza;

     c)   Reforzar las estructuras existentes del sistema de las Naciones
Unidas
para coordinar las medidas orientadas a eliminar la pobreza incluidas la
creaci¢n de un centro de coordinaci¢n para el intercambio de informaci¢n y la
formulaci¢n y ejecuci¢n de proyectos experimentales de lucha contra la pobreza
que se pudieran repetir;

     d)   En las actividades de control de la aplicaci¢n del Programa 21,
asignar alta prioridad al examen de los progresos logrados para eliminar la
pobreza;

     e)   Examinar el marco econ¢mico internacional, incluidas las corrientes
de
recursos y los programas de ajuste estructural, para cerciorarse de que en ‚l
se
tienen en cuenta las preocupaciones sociales y relativas al medio ambiente y,
a
este respecto, estudiar la pol¡tica de las organizaciones, ¢rganos y
organismos
internacionales, incluidas las instituciones financieras, para garantizar la
prestaci¢n permanente de servicios b sicos a los pobres y a los necesitados;

     f)   Promover la cooperaci¢n internacional para hacer frente a las causas
b sicas de la pobreza.  El proceso de desarrollo no cobrar  impulso mientras
los
pa¡ses en desarrollo est‚n abrumados por la deuda externa, sea insuficiente la
financiaci¢n para el desarrollo, haya barreras que limiten el acceso a los
mercados y sigan sin mejorar los precios de los productos b sicos y las
condiciones de intercambio.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

3.11  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
unos 30.000 millones de d¢lares, incluidos aproximadamente 15.000 millones de
d¢lares que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Estas
estimaciones
coinciden en parte con las estimaciones que figuran en otras partes del
programa
21.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la capacidad

3.12  El aumento de la capacidad de los pa¡ses para llevar adelante las
actividades antes mencionadas es de importancia cr¡tica y debe recibir alta
prioridad.  De particular importancia es centrar el aumento de la capacidad en
el plano de las comunidades locales a fin de apoyar un enfoque comunitario de
la
sostenibilidad y establecer y fortalecer mecanismos que permitan que la
experiencia y los conocimientos sean compartidos por los grupos comunitarios
en
los planos nacional e internacional.  Las necesidades para llevar a cabo esas
actividades son considerables y corresponden a los distintos sectores
pertinentes del Programa 21, por lo que requieren apoyo internacional, tanto
financiero como tecnol¢gico.
                                    Cap¡tulo 4

                      EVOLUCION DE LAS MODALIDADES DE CONSUMO

4.1  En este cap¡tulo figuran las siguientes  reas de programas:

     a)   Cuesti¢n de las modalidades insostenibles de producci¢n y de
consumo;

     b)   Elaboraci¢n de pol¡ticas y estrategias nacionales para fomentar la
transformaci¢n de las modalidades insostenibles de consumo.

4.2  Como la cuesti¢n del cambio de las modalidades de consumo es de ¡ndole
muy
general, se aborda en diversas partes del Programa 21, sobre todo cuando se
trata de la energ¡a, el transporte y los desechos, as¡ como en los cap¡tulos
sobre instrumentos econ¢micos y transferencia de tecnolog¡a.  El presente
cap¡tulo debe leerse, asimismo, en conjunci¢n con el cap¡tulo 5 (Din mica
demogr fica y sostenibilidad).


                                AREAS DE PROGRAMAS

       A.  Cuesti¢n de las modalidades insostenibles de producci¢n y consumo

Bases para la acci¢n

4.3  La pobreza y la degradaci¢n del medio ambiente est n estrechamente
interrelacionadas.  Si bien la pobreza provoca ciertos tipos de tensi¢n
ambiental, las principales causas de que contin£e deterior ndose el medio
ambiente mundial son las modalidades insostenibles de consumo y producci¢n,
particularmente en los pa¡ses industrializados, que son motivo de grave
preocupaci¢n y que agravan la pobreza y los desequilibrios.

4.4  Como parte de las medidas que deben adoptarse en el plano internacional
para proteger y mejorar el medio ambiente deben tenerse plenamente en cuenta
los
desequilibrios que existen actualmente en las modalidades mundiales de consumo
y
producci¢n.

4.5  Debe prestarse particular atenci¢n a la demanda de recursos naturales
generada por el consumo insostenible, as¡ como al uso eficiente de esos
recursos, de manera coherente con el objetivo de reducir al m¡nimo el
agotamiento de esos recursos y reducir la contaminaci¢n.  Aunque en
determinadas
partes del mundo el consumo es muy alto, quedan sin satisfacer las necesidades
b sicas de consumo de una gran parte de la humanidad.  Ello se traduce en la
demanda excesiva y en estilos de vida insostenibles en los segmentos m s
ricos,
que imponen presiones inmensas en el medio ambiente.  Entre tanto, los
segmentos
m s pobres no logran satisfacer sus necesidades de alimentos, salud, vivienda
y
educaci¢n.  La transformaci¢n de las modalidades de consumo exigir  una
estrategia de objetivos m£ltiples centrada en la demanda, la satisfacci¢n de
las
necesidades b sicas de los pobres y la reducci¢n de la dilapidaci¢n y del uso
de
recursos finitos en el proceso de producci¢n.

4.6  Pese a que cada vez se reconoce m s la importancia de los problemas del
consumo, todav¡a no se comprenden plenamente sus efectos.  Algunos economistas
est n poniendo en tela de juicio los conceptos tradicionales del crecimiento
econ¢mico y destacando que es importante establecer objetivos econ¢micos
teniendo plenamente en cuenta el valor de los recursos naturales.  Se necesita
saber m s sobre la funci¢n del consumo en relaci¢n con el crecimiento
econ¢mico
y la din mica demogr fica a fin de formular pol¡ticas internacionales y
nacionales coherentes.

Objetivos

4.7  Es necesario adoptar medidas para alcanzar los siguientes objetivos
generales:

     a)   Promover modalidades de consumo y producci¢n que reduzcan las
tensiones a que se somete el medio ambiente y satisfagan las necesidades
b sicas
de la humanidad;

     b)   Mejorar la comprensi¢n de la funci¢n que desempe¤a el consumo y la
manera de originar modalidades de consumo m s sostenibles.

Actividades

a)   Actividades relacionadas con la gesti¢n

     Adopci¢n de un enfoque internacional para establecer modalidades de
consumo
     sostenibles

4.8  En principio, los pa¡ses deben guiarse por los siguientes objetivos
b sicos
en sus esfuerzos por tratar la cuesti¢n del consumo y estilos de vida en el
contexto del desarrollo y el medio ambiente:

     a)   Todos los pa¡ses deben procurar promover modalidades de consumo
sostenibles;

     b)   Los pa¡ses desarrollados deben ser los primeros en lograr
modalidades
de consumo sostenibles;

     c)   Los pa¡ses en desarrollo deben tratar de establecer en sus procesos
de
desarrollo modalidades de consumo sostenibles que garanticen la satisfacci¢n
de
las necesidades b sicas de los pobres, evitando las modalidades de consumo
insostenibles, sobre todo las de pa¡ses industrializados que por lo general se
consideran particularmente nocivas para el medio ambiente, ineficaces y
dispendiosas.  Ello requiere el incremento de la asistencia tecnol¢gica y de
otra ¡ndole de los pa¡ses industrializados.

4.9  Al supervisar la aplicaci¢n del Programa 21 deber  darse alta prioridad
al
examen del progreso alcanzado en el logro de las modalidades de consumo
sostenibles.

b)   Datos e informaci¢n

     Realizaci¢n de investigaciones sobre el consumo

4.10  A fin de apoyar esta estrategia general, los gobiernos o los institutos
privados de investigaci¢n responsables de la formulaci¢n de pol¡ticas
deber¡an,
con la asistencia de las organizaciones regionales e internacionales
interesadas
en la econom¡a y el medio ambiente, concertar sus esfuerzos para:

     a)   Ampliar o promover bases de datos sobre la producci¢n y el consumo y
desarrollar m‚todos para analizarlas;

               b)   Evaluar la relaci¢n entre la producci¢n y el consumo, el
medio
ambiente, la innovaci¢n y adaptaci¢n tecnol¢gicas, el crecimiento econ¢mico y
el
desarrollo, y los factores demogr ficos;

     c)   Examinar el efecto de los cambios actuales en la estructura de las
econom¡as industriales modernas que estuvieron dejando de lado el crecimiento
econ¢mico con alta densidad de materiales;

     d)   Considerar de qu‚ manera las econom¡as pueden crecer y prosperar al
mismo tiempo que reducen el uso de energ¡a y de materiales y la producci¢n de
materiales nocivos;

     e)   Determinar en todo el mundo modalidades equilibradas de consumo que
la
Tierra pueda soportar a largo plazo.

     Desarrollo de nuevos conceptos de crecimiento econ¢mico sostenible y
     prosperidad

4.11  Tambi‚n se deben considerar los conceptos actuales de crecimiento
econ¢mico y la necesidad de crear conceptos nuevos de riqueza y prosperidad
que
permitan mejorar los niveles de vida mediante el cambio de los estilos de
vida,
dependan menos de los recursos finitos de la Tierra y est‚n m s en armon¡a con
la capacidad de ‚sta.  Eso debe reflejarse en la elaboraci¢n de nuevos
sistemas
de cuentas nacionales y otros indicadores del desarrollo sostenible.

c)   Cooperaci¢n y coordinaci¢n internacionales

4.12  Si bien existen sistemas internacionales para el examen de los factores
econ¢micos, demogr ficos y de desarrollo, es necesario prestar mayor atenci¢n
a
las cuestiones relativas a las modalidades de consumo y producci¢n, los
estilos
de vida sostenibles y el medio ambiente.

4.13  En la supervisi¢n de la aplicaci¢n del Programa 21 habr  que asignar
alta
prioridad al examen de la funci¢n y las repercusiones de las modalidades de
producci¢n y consumo y los estilos de vida no sostenibles y a sus relaciones
con
el desarrollo sostenible.

Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

4.14  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que es improbable que la
ejecuci¢n de este programa requiera vol£menes considerables de recursos
financieros adicionales.


            B.  Elaboraci¢n de pol¡ticas y estrategias nacionales para
                fomentar la transformaci¢n de las modalidades de      
                producci¢n y consumo sostenibles                      

Bases para la acci¢n

4.15  Para lograr los objetivos de calidad ambiental y desarrollo sostenible
se
requirir  eficiencia en la producci¢n y cambios en las modalidades de consumo
para dar prioridad al uso ¢ptimo de los recursos y a la reducci¢n del
desperdicio al m¡nimo.  En muchos casos, eso requerir  la reorientaci¢n de las
modalidades existentes de producci¢n y consumo, que las sociedades
industriales
han desarrollado y son imitadas en la mayor parte del mundo.

4.16            Es posible lograr progresos mediante el fortalecimiento de las
tendencias
y orientaciones positivas que est n surgiendo, como parte de un proceso cuyo
objeto es cambiar en forma significativa las modalidades de consumo de la
industria, los gobiernos, las familias y las personas.

Objetivos

4.17  En los pr¢ximos a¤os, los gobiernos, trabajando en colaboraci¢n con las
organizaciones que proceda, deber¡an esforzarse por alcanzar los siguientes
objetivos amplios:

     a)   Promover la eficiencia en los procesos de producci¢n y reducir el
consumo antiecon¢mico en el proceso del crecimiento econ¢mico, teniendo
presentes las necesidades de desarrollo de los pa¡ses en desarrollo;

     b)   Desarrollar una estructura nacional de pol¡tica que aumentara el
cambio hacia modalidades de producci¢n y consumo m s sostenibles;

     c)   Fortalecer tanto los valores que promovieran modalidades de
producci¢n
y consumo sostenibles como las pol¡ticas que fomentaran la transferencia a los
pa¡ses en desarrollo de tecnolog¡a ecol¢gicamente racional.

Actividades

a)   Fomento de una mayor eficiencia en el uso de la energ¡a y de los recursos

4.18  La reducci¢n de la cantidad de energ¡a y materiales que se utilizan por
unidad en la producci¢n de bienes y servicios puede contribuir a la vez a
aliviar la tensi¢n ambiental y a aumentar la productividad y competitividad
econ¢mica e industrial.  Por lo tanto, los gobiernos, en cooperaci¢n con el
sector industrial, deber¡an intensificar los esfuerzos por utilizar la energ¡a
y
los recursos en forma econ¢micamente eficaz y ecol¢gicamente racional
mediante:

     a)   El fomento de la difusi¢n de las tecnolog¡as ecol¢gicamente
racionales
ya existentes;

     b)   La promoci¢n de la investigaci¢n y el desarrollo de tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales;

     c)   La asistencia a los pa¡ses en desarrollo para que usen con eficacia
esas tecnolog¡as y desarrollen las tecnolog¡as que mejor se adapten a sus
circunstancias concretas;

     d)   El fomento del uso ecol¢gicamente racional de las fuentes de energ¡a
nuevas y renovables;

     e)   El fomento del uso ecol¢gicamente racional y sostenible de los
recursos naturales renovables.

b)   Reducci¢n al m¡nimo de la generaci¢n de desechos

4.19  Al mismo tiempo, la sociedad necesita desarrollar medios efectivos para
tratar los problemas relativos a la eliminaci¢n de cantidades cada vez mayores
de materiales y productos de desecho.  Los gobiernos, junto con el sector
industrial, las unidades familiares y el p£blico en general, deben realizar esfuerzos concertados para reducir la generaci¢n de desechos y productos de
desecho mediante:

     a)   El fomento del reciclaje a nivel del procesamiento industrial y del
consumidor;

     b)   La reducci¢n del material innecesario de envase y embalaje;

     c)   El fomento de la introducci¢n de productos m s racionales desde el
punto de vista ecol¢gico.

c)   Asistencia a las personas y las familias para que adopten decisiones de
     compra ecol¢gicamente racionales

4.20  Un acontecimiento significativo que debe ser alentado es el reciente
surgimiento en muchos pa¡ses de un p£blico consumidor m s consciente desde el
punto de vista ecol¢gico, sumado a componentes del sector industrial cada vez
m s interesados en proveer productos de consumo ecol¢gicamente racionales. 
Los
gobiernos y las organizaciones internacionales, conjuntamente con el sector
privado, deben desarrollar criterios y m‚todos para evaluar los efectos sobre
el
medio ambiente y las necesidades de recursos durante la totalidad de los
procesos y todo el ciclo de vida de los productos.  Los resultados de esa
evaluaci¢n deben expresarse en forma de indicadores claros a fin de poder
informar a los consumidores y a los encargados de adoptar decisiones.

4.21  Los gobiernos, en colaboraci¢n con el sector industrial y otros grupos
interesados, deben alentar la difusi¢n del etiquetado con indicaciones
ecol¢gicas y otros programas de informaci¢n sobre productos que tienen
relaci¢n
con el medio ambiente, a fin de que el consumidor pueda hacer una selecci¢n
fundamentada.

4.22  Los gobiernos tambi‚n deber¡an fomentar la aparici¢n de un p£blico
consumidor informado y ayudar a las personas y a las unidades familiares a
hacer
una selecci¢n ecol¢gicamente fundamentada mediante:

     a)   El suministro de informaci¢n sobre las consecuencias que tienen las
opciones y los comportamientos en materia de consumo, a fin de promover la
demanda y el uso de productos ecol¢gicamente racionales;

     b)   La creaci¢n de conciencia en los consumidores respecto del efecto
que
los productos tienen sobre la salud y el medio ambiente, vali‚ndose de leyes
de
protecci¢n del consumidor y del etiquetado con indicaciones ecol¢gicas;

     c)   El fomento de programas expresamente orientados al consumidor, como
el
reciclaje y los sistemas de pago y reembolso de dep¢sitos por envases.

d)   Liderazgo a trav‚s de las compras de los gobiernos

4.23  Los gobiernos desempe¤an tambi‚n un papel en el consumo, especialmente
en
los pa¡ses en donde el sector p£blico ocupa un lugar preponderante en la
econom¡a y puede tener considerable influencia tanto en las decisiones
empresariales como en las opiniones del p£blico.  Esos gobiernos deber¡an por
lo
tanto revisar la pol¡tica de compra de sus organismos y departamentos de modo
que puedan mejorar cuando sea posible el aspecto ecol¢gico de sus pol¡ticas de
adquisici¢n, sin prejuicio de los principios del comercio internacional.

e)   Promoci¢n de la fijaci¢n de precios ecol¢gicamente racionales

4.24  Sin el est¡mulo de los precios y las indicaciones del mercado que den a
conocer claramente al productor y al consumidor el costo ecol¢gico que
representa el consumo de energ¡a, materiales y recursos naturales y la
generaci¢n de desechos, al parecer no ser  probable lograr en el futuro
pr¢ximo
cambios significativos en las modalidades de consumo y producci¢n.

4.25  Con la utilizaci¢n de instrumentos econ¢micos adecuados se ha comenzado
a
influir en el comportamiento del consumidor.  Entre esos instrumentos figuran
los grav menes e impuestos ambientales, los sistemas de pago y reembolso de
dep¢sitos, etc.  Deber¡a alentarse este proceso teniendo presentes las
condiciones propias de cada pa¡s.

f)   Fortalecimiento de los valores que apoyen el consumo sostenible

4.26  Los gobiernos y las organizaciones del sector privado deber¡an fomentar
la
adopci¢n de actitudes m s positivas hacia el consumo sostenible mediante la
educaci¢n, los programas de toma de conciencia del p£blico y otros medios como
la publicidad positiva de productos y servicios que utilizaran tecnolog¡as
ecol¢gicamente racionales o fomentaran modalidades sostenibles de producci¢n y
consumo.  Al examinar la aplicaci¢n del Programa 21 deber¡a considerarse
debidamente la posibilidad de evaluar el progreso logrado en el desarrollo de
esas pol¡ticas y estrategias nacionales.

Medios de ejecuci¢n

4.27  El inter‚s primordial de este programa reside en los cambios de las
modalidades no sostenibles de consumo y producci¢n y en los valores que
promuevan modalidades de consumo y estilos de vida sostenibles.  Se requieren
los esfuerzos combinados de los gobiernos, los consumidores y los productores.

Debe prestarse especial atenci¢n a la importante funci¢n que desempe¤an las
mujeres y los hogares como consumidores y a las repercusiones que puede tener
sobre la econom¡a su poder adquisitivo combinado.
                                    Cap¡tulo 5

                       DINAMICA DEMOGRAFICA Y SOSTENIBILIDAD

5.1  Este cap¡tulo comprende tres  reas de programas:

     a)   Desarrollo y difusi¢n de conocimientos sobre la relaci¢n que existe
entre las tendencias y los factores demogr ficos y el desarrollo sostenible;

     b)   Formulaci¢n de pol¡ticas nacionales integradas de medio ambiente y
desarrollo teniendo en cuenta las tendencias y los factores demogr ficos; 

     c)   Ejecuci¢n de programas integrados de medio ambiente y desarrollo a
nivel local, teniendo en cuenta las tendencias y los factores demogr ficos.


                                AREAS DE PROGRAMAS

           A.  Aumento y difusi¢n de conocimientos sobre la relaci¢n que
               existe entre las tendencias y los factores demogr ficos y
               el desarrollo sostenible                                 

Bases para la acci¢n

5.2  Hay una relaci¢n sin‚rgica entre las tendencias y los factores
demogr ficos
y el desarrollo sostenible.

5.3  La combinaci¢n del crecimiento de la poblaci¢n mundial y la producci¢n
con
modalidades de consumo no sostenibles causa presiones cada vez m s graves
sobre
la capacidad de la Tierra para sustentar la vida.  Esos procesos interactivos
afectan el uso de la tierra, el agua, el aire, la energ¡a y otros recursos. 
Si
la gesti¢n no es correcta, las ciudades que crecen r pidamente tropiezan con
grandes problemas ambientales.  El aumento del n£mero y el tama¤o de las
ciudades exige que se preste mayor atenci¢n a cuestiones de gobierno local y
gesti¢n municipal.  Los factores humanos son elementos fundamentales para el
examen de esta intrincada red de relaciones, que deber¡an tenerse en cuenta
adecuadamente al formular pol¡ticas amplias para el desarrollo sostenible.  En
esas pol¡ticas se deber¡a prestar atenci¢n a las relaciones entre las
tendencias
y los factores demogr ficos, la utilizaci¢n de los recursos, la difusi¢n
adecuada de tecnolog¡a, y el desarrollo.  En las pol¡ticas de poblaci¢n
deber¡a
reconocerse tambi‚n la influencia de los seres humanos sobre el medio ambiente
y
el desarrollo.  Es necesario aumentar la comprensi¢n de este aspecto entre los
responsables de la adopci¢n de decisiones en todos los niveles y proporcionar
mejor informaci¢n en la que se puedan basar las pol¡ticas nacionales e
internacionales, as¡ como un marco conceptual para interpretar esa
informaci¢n.

5.4  Es menester desarrollar estrategias para mitigar tanto el efecto adverso
de
las actividades humanas sobre el medio ambiente como el efecto adverso de las
modificaciones del medio ambiente sobre las poblaciones humanas.  Se espera
que la poblaci¢n mundial sobrepase los 8.000 millones de habitantes para el
a¤o 2020.  El 60% de la poblaci¢n mundial vive ya en zonas costeras, y el 65%
de
las ciudades con una poblaci¢n de m s de 2,5 millones de habitantes est n
ubicadas a lo largo de las costas del mundo; varias de ellas est n ya al nivel
actual del mar o por debajo de ‚ste.




Objetivos

5.5  Tan pronto fuera posible deber¡an alcanzarse los siguientes objetivos:

     a)   Incorporaci¢n de las tendencias y los factores demogr ficos en el
an lisis mundial de los temas relativos al medio ambiente y el desarrollo;

     b)   Mejor comprensi¢n de la relaci¢n que existe entre la din mica
demogr fica, la tecnolog¡a, el comportamiento cultural, los recursos naturales
y
los sistemas sustentadores de la vida;

     c)   Evaluaci¢n de la vulnerabilidad humana en zonas de alta sensibilidad
ecol¢gica y centros de poblaci¢n para determinar las prioridades de acci¢n en
todos los planos, teniendo plenamente en cuenta las necesidades definidas por
la
comunidad.

Actividades

     Investigaci¢n de la interacci¢n entre las tendencias y los factores
     demogr ficos y el desarrollo sostenible

5.6  Las instituciones internacionales, regionales y nacionales deber¡an
considerar la posibilidad de realizar las siguientes actividades:

     a)   Determinaci¢n de las interacciones que se establecen entre los
procesos demogr ficos, los recursos naturales y los sistemas sustentadores de
la
vida, teniendo presentes las variaciones regionales y subregionales que
resultan
de, entre otras cosas, los diversos niveles de desarrollo;

     b)   Integraci¢n de las tendencias y los factores demogr ficos en el
trabajo que se est  realizando sobre los cambios del medio ambiente,
utilizando
los conocimientos especializados de las redes de investigaci¢n
internacionales,
regionales y nacionales, en primer lugar para estudiar las dimensiones humanas
del cambio ambiental y en segundo lugar para identificar las zonas
vulnerables;

     c)   Determinaci¢n de zonas de acci¢n prioritaria y elaboraci¢n de
estrategias y programas para mitigar los efectos adversos del cambio ambiental
sobre las poblaciones humanas, y viceversa.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

5.7  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 10 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n entre otras cosas, de las estrategias y los
programas
espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Fortalecimiento de los programas de investigaci¢n que integran cuestiones
     de poblaci¢n, medio ambiente y desarrollo

5.8  Se deber¡an ampliar las investigaciones interdisciplinarias a fin de
integrar el an lisis demogr fico en una perspectiva m s amplia del medioambiente y el desarrollo basada en las ciencias sociales.  Las instituciones y
redes de expertos internacionales deber¡an mejorar su capacidad cient¡fica
teniendo plenamente en cuenta la experiencia y los conocimientos de las
comunidades y divulgar la experiencia que adquirieran al aplicar enfoques
multidisciplinarios y al vincular la teor¡a a la pr ctica.

5.9  Se deber¡an elaborar mejores m‚todos para la formulaci¢n de modelos a fin
de prever los posibles resultados de las actividades humanas actuales,
especialmente los efectos interrelacionados de las tendencias y los factores
demogr ficos, el uso per c pita de los recursos y la distribuci¢n de la
riqueza,
as¡ como de las principales corrientes migratorias que cupiera esperar como
resultado de los fen¢menos clim ticos cada vez m s frecuentes y del cambio
ambiental acumulativo, que puedan destruir los medios de subsistencia locales.

c)   Fomento y difusi¢n de informaci¢n

5.10  Se deber¡a dar a la informaci¢n sociodemogr fica una configuraci¢n
adecuada para relacionarla con datos f¡sicos, biol¢gicos y socioecon¢micos. 
Tambi‚n convendr¡a establecer escalas espaciales y temporales compatibles,
informaci¢n geogr fica y cronol¢gica, e indicadores mundiales de
comportamiento
basados en las opiniones y actitudes de las comunidades locales.

5.11  Se deber¡a sensibilizar al p£blico a todos los niveles, acerca de la
necesidad de administrar eficientemente los recursos disponibles para asegurar
su uso sostenible, teniendo en cuenta las necesidades de desarrollo de las
poblaciones de los pa¡ses en desarrollo.

5.12  Se deber¡a aumentar la informaci¢n del p£blico acerca de los v¡nculos
fundamentales que existen entre el mejoramiento de la condici¢n de la mujer y
la
din mica de la poblaci¢n, sobre todo mediante el acceso de la mujer a la
educaci¢n y a programas de atenci¢n primaria de la salud y de higiene de la
reproducci¢n, a la independencia econ¢mica y a la participaci¢n efectiva y en
pie de igualdad en todas las etapas del proceso de adopci¢n de decisiones.

5.13  Se deber¡an divulgar los resultados de las investigaciones sobre
cuestiones relativas al desarrollo sostenible por medio de informes t‚cnicos,
publicaciones cient¡ficas, los medios de difusi¢n, cursos pr cticos, reuniones
y
otros medios para informar a la opini¢n p£blica y para que los funcionarios
encargados de la adopci¢n de decisiones pudieran aplicarlos en todos los
niveles.

d)   Desarrollo o mejoramiento de la capacidad y la colaboraci¢n
institucionales

5.14  Se deber¡an aumentar la colaboraci¢n y el intercambio de informaci¢n
entre
las instituciones de investigaci¢n y los ¢rganos internacionales, regionales y
nacionales y todos los dem s sectores (incluidos el sector privado, las
comunidades locales, las organizaciones no gubernamentales y las instituciones
cient¡ficas) de los pa¡ses tanto industrializados como en desarrollo, seg£n
correspondiera.

5.15  Se deber¡an redoblar los esfuerzos por aumentar la capacidad de las
autoridades nacionales y locales, el sector privado y las organizaciones no
gubernamentales de los pa¡ses en desarrollo para hacer frente a la creciente
necesidad de mejorar la gesti¢n de las zonas urbanas que se est n extendiendo
r pidamente.

           B.  Formulaci¢n de pol¡ticas nacionales integradas de medio 
               ambiente y desarrollo, teniendo en cuenta las tendencias
               y los factores demogr ficos                             

Bases para la acci¢n

5.16  Por lo general, en los planes existentes de fomento del desarrollo
sostenible se reconoce que las tendencias y los factores demogr ficos son
elementos que tienen una influencia cr¡tica en las pautas de consumo, la
producci¢n, los estilos de vida y la sostenibilidad a largo plazo.  No
obstante,
en el futuro ser  necesario prestar m s atenci¢n a estas cuestiones al
formular
pol¡ticas generales y al elaborar planes de desarrollo.  Para ello, todos los
pa¡ses tendr n que mejorar su capacidad de evaluar los efectos de sus
tendencias
y factores demogr ficos para el medio ambiente y el desarrollo.  Cuando
proceda,
tambi‚n tendr n que formular y ejecutar pol¡ticas y programas de acci¢n.  Esas
pol¡ticas deber¡an evaluar las consecuencias del crecimiento demogr fico
inherente a las tendencias demogr ficas, y al mismo tiempo, prever medidas que
condujeran a una transici¢n en esta esfera.  Deber¡an combinar las cuestiones
ambientales y de poblaci¢n en una visi¢n integrada del desarrollo cuyos
objetivos primordiales fueran la mitigaci¢n de la pobreza, la garant¡a de los
medios de subsistencia, la buena salud, la calidad de la vida, el mejoramiento
de la condici¢n de la mujer, el aumento de sus ingresos y de su acceso a la
ense¤anza y a la capacitaci¢n profesional, as¡ como la realizaci¢n de sus
aspiraciones personales, y el reconocimiento de los derechos de los individuos
y
las comunidades.  Teniendo en cuenta que seg£n cualquiera de varias hip¢tesis
probables sobre el crecimiento demogr fico, el tama¤o y el n£mero de las
ciudades aumentar  significativamente en los pa¡ses en desarrollo, se debe
prestar m s atenci¢n a la satisfacci¢n de las necesidades, sobre todo de las
mujeres y los ni¤os, que requieren el mejoramiento de la gesti¢n municipal y
el
gobierno local.

Objetivo

5.17  Las cuestiones de poblaci¢n deber¡an seguirse integrando plenamente en
los
procesos de planificaci¢n y formulaci¢n de pol¡ticas y adopci¢n de decisiones
a
nivel nacional.  Se deber¡a considerar la posibilidad de aplicar pol¡ticas y
programas de poblaci¢n en que se reconocieran cabalmente los derechos de la
mujer.

Actividades

5.18  Los gobiernos y otras entidades pertinentes podr¡an, entre otras cosas,
emprender las actividades que se indican m s abajo, con apoyo apropiado de los
organismos de ayuda, e informar al respecto a la Conferencia Internacional
sobre
Poblaci¢n y Desarrollo que se celebrar  en 1994, en particular a su comit‚ de
poblaci¢n y medio ambiente.

a)   Evaluaci¢n de los efectos de las tendencias y los factores demogr ficos
     a nivel nacional

5.19  Se deber¡an analizar las relaciones entre las tendencias y los factores
demogr ficos y el cambio ambiental y entre el deterioro del medio ambiente y
los
componentes del cambio demogr fico.

5.20  Se deber¡an hacer investigaciones de la interacci¢n de los factores
ambientales y socioecon¢micos como causa de la migraci¢n.

5.21  Se deber¡an determinar los grupos de poblaci¢n vulnerables (como los
campesinos sin tierra, las minor¡as ‚tnicas, los refugiados, los migrantes,
las
personas desplazadas, las mujeres jefas de familia) cuyos cambios de
estructura
demogr fica pudieran tener consecuencias concretas en el desarrollo
sostenible.

5.22  Se deber¡an evaluar las consecuencias de la distribuci¢n por edad de la
poblaci¢n para la demanda de recursos y las cargas familiares, que abarcaran
desde el costo de la educaci¢n de los j¢venes hasta la asistencia m‚dica y el
apoyo para las personas de edad, y para la generaci¢n del ingreso familiar.

5.23  Se deber¡a hacer una evaluaci¢n de la densidad m xima de poblaci¢n de
cada
pa¡s en el contexto de la satisfacci¢n de las necesidades humanas y del
desarrollo sostenible, y se deber¡a prestar especial atenci¢n a recursos
cr¡ticos como el agua y la tierra y a factores ambientales tales como el
estado
de los ecosistemas y la diversidad biol¢gica.

5.24  Se deber¡an estudiar los efectos de las tendencias y los factores
demogr ficos a nivel nacional en los medios tradicionales de subsistencia de
los
grupos ind¡genas y las comunidades locales, incluidos los cambios en las
formas
tradicionales de utilizaci¢n de la tierra debido a presiones demogr ficas
internas.

b)   Creaci¢n y fortalecimiento de una base nacional de informaci¢n

5.25  Se deber¡an establecer bases de datos nacionales sobre las tendencias y
los factores demogr ficos y sobre el medio ambiente desagregando los datos por
regiones ecol¢gicas (criterio basado en el ecosistema) y preparar notas
descriptivas de la poblaci¢n y el medio ambiente por regiones.

5.26  Se deber¡an idear m‚todos e instrumentos para determinar las zonas donde
la sostenibilidad estuviera o pareciera estar amenazada por los efectos
ambientales de las tendencias y los factores demogr ficos, utilizando tanto
proyecciones como datos demogr ficos actuales y relacionados con los procesos
ambientales naturales.

5.27  Se deber¡an hacer estudios de casos de las reacciones a nivel local de
distintos grupos a la din mica demogr fica, sobre todo en zonas sometidas a
presiones ambientes y en centros urbanos que se estuvieran deteriorando.

5.28  Se deber¡an desagregar los datos sobre poblaci¢n por sexo y edad, entre
otros criterios, a fin de tener en cuenta las consecuencias de la divisi¢n del
trabajo por sexos para la utilizaci¢n y ordenaci¢n de los recursos naturales.

c)   Inclusi¢n de las caracter¡sticas demogr ficas en las pol¡ticas y los
planes

5.29  Al formular pol¡ticas sobre los asentamientos humanos, se deber¡an tener
en cuenta los recursos necesarios, la generaci¢n de desechos y el estado de
los
ecosistemas.

5.30  Cuando correspondiera, se deber¡an integrar los efectos directos e
inducidos de los cambios demogr ficos en los programas sobre el medio ambiente
y
el desarrollo y evaluar sus efectos en las pautas demogr ficas.

5.31  Se deber¡an fijar metas y ejecutar programas nacionales de poblaci¢n que
fueran compatibles con los planes nacionales para el medio ambiente y el
desarrollo sostenible y que estuvieran en consonancia con la libertad y la
dignidad del ser humano y con sus valores personales.

5.32  Se deber¡an elaborar pol¡ticas socioecon¢micas apropiadas para los
j¢venes
y las personas de edad que previeran sistemas de apoyo familiar y estatal.

5.33  Se deber¡an elaborar pol¡ticas y programas para hacer frente a los
diversos tipos de migraciones que causaran perturbaciones en el medio ambiente
o
fueran causadas por ellos prestando especial atenci¢n a la situaci¢n de la
mujer
y de los grupos vulnerables.

5.34  En sus programas en pro de un desarrollo sostenible, las instituciones
internacionales y regionales pertinentes deber¡an tener en cuenta las
cuestiones
de poblaci¢n, incluso las relativas a los migrantes y las personas desplazadas
por causas ambientales.

5.35  Se deber¡a examinar y vigilar a nivel nacional la integraci¢n de las
pol¡ticas de poblaci¢n en las estrategias nacionales sobre el desarrollo y el
medio ambiente.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

5.36  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 90 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a 
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n entre otras cosas, de las estrategias y los
programas
espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Aumento de la conciencia de la interacci¢n entre la poblaci¢n y el
     desarrollo sostenible

5.37  Se deber¡a sensibilizar a todos los sectores de la sociedad acerca de la
interacci¢n de las tendencias y los factores demogr ficos y el desarrollo
sostenible.  Se deber¡a hacer hincapi‚ en la adopci¢n de medidas a nivel local
y
nacional.  La instrucci¢n sobre cuestiones de poblaci¢n y desarrollo
sostenible
deber¡a coordinarse e integrarse en la ense¤anza formal y no formal.  Se
deber¡a
asignar importancia especial a los programas de instrucci¢n sobre cuestiones
de 
poblaci¢n, sobre todo para la mujer.  Hab¡a de hacerse especial hincapi‚ en el
v¡nculo existente entre esos programas, la conservaci¢n del medio ambiente y
la
prestaci¢n de servicios primarios de salud.

c)   Fortalecimiento de instituciones

5.38  Se deber¡a aumentar la capacidad de las estructuras nacionales,
regionales
y locales para abordar cuestiones relacionadas con las tendencias y los
factores
demogr ficos y el desarrollo sostenible.  Para ello ser¡a preciso fortalecer a
los ¢rganos competentes que se ocuparan de las cuestiones de poblaci¢n a fin
de
que pudieran elaborar pol¡ticas compatibles con los objetivos nacionales para
un
desarrollo sostenible.  Asimismo, ser¡a preciso aumentar la cooperaci¢n entre
los gobiernos, las instituciones nacionales de investigaci¢n, las
organizaciones
no gubernamentales y las comunidades locales en lo que respecta al an lisis de
problemas y la evaluaci¢n de pol¡ticas.

5.39  Se deber¡a aumentar la capacidad de los ¢rganos y las organizaciones
competentes de las Naciones Unidas, los ¢rganos intergubernamentales
internacionales y regionales, las organizaciones no gubernamentales y las
comunidades locales, seg£n correspondiera, a fin de ayudar a los pa¡ses que lo
solicitaran a elaborar pol¡ticas que promovieran un desarrollo sostenible y,
cuando procediera, prestar asistencia a los migrantes y a las personas
desplazadas por causas ambientales.

5.40  Se deber¡a aumentar el apoyo interinstitucional a las pol¡ticas y los
programas nacionales que promovieran un desarrollo sostenible mediante una
mejor
coordinaci¢n de las actividades en materia de poblaci¢n y medio ambiente.

d)   Fomento del desarrollo de los recursos humanos

5.41  Las instituciones cient¡ficas internacionales y regionales deber¡an
ayudar
a los gobiernos que lo solicitaran a incluir en la capacitaci¢n de dem¢grafos
y
especialistas en poblaci¢n y medio ambiente el estudio de la acci¢n rec¡proca
entre la poblaci¢n y el medio ambiente a nivel mundial, a nivel de los
ecosistemas y a nivel local.  Esa capacitaci¢n debe incluir investigaciones
sobre los v¡nculos existentes entre la poblaci¢n y el medio ambiente y m‚todos
para formular estrategias integradas.


              C.  Ejecuci¢n de programas integrados de medio ambiente
                  y desarrollo a nivel local, teniendo en cuenta las 
                  tendencias y los factores demogr ficos             

Bases para la acci¢n

5.42  Los programas de poblaci¢n son m s eficaces si se ejecutan conjuntamente
con pol¡ticas intersectoriales apropiadas.  Para logar la sostenibilidad a
nivel
local, es preciso idear una nueva estructura que integre las tendencias y los
factores demogr ficos con factores tales como el estado de los ecosistemas, la
tecnolog¡a y los asentamientos humanos, as¡ como con las estructuras
socioecon¢micas y el acceso a los recursos.  Los programas de poblaci¢n
deber¡an
ser compatibles con los planes socioecon¢micos y los relativos al medio
ambiente.  En los programas integrados para el desarrollo sostenible deber¡a
haber una estrecha correlaci¢n entre las medidas sobre las tendencias y los
factores demogr ficos, por un lado y, por otro, la ordenaci¢n de los recursos
y
las metas de desarrollo que satisfacen las necesidades de la poblaci¢n.

Objetivo

5.43  Se deber¡an ejecutar programas de poblaci¢n conjuntamente con programas
de
ordenaci¢n de los recursos naturales y de desarrollo a nivel local que
garantizaran el uso sostenible de esos recursos y mejoraran la calidad de la
vida de la poblaci¢n y el estado del medio ambiente.

Actividades

5.44  Los gobiernos y las comunidades locales, incluidas las organizaciones
comunitarias de mujeres y las organizaciones no gubernamentales nacionales,
con
arreglo a los planes, objetivos, estrategias y prioridades nacionales podr¡an,
entre otras cosas, emprender las actividades que se describen m s adelante con
la ayuda y la cooperaci¢n de las organizaciones internacionales, seg£n
procediera.  Los gobiernos podr¡an dar a conocer la experiencia adquirida en
la
ejecuci¢n del Programa 21 en la Conferencia Internacional sobre Poblaci¢n y
Desarrollo que se celebrar  en 1994 y, en particular, en su comit‚ de
poblaci¢n
y medio ambiente.


a)             Preparaci¢n de un marco de acci¢n

5.45  Se deber¡a establecer y poner en marcha un proceso eficaz de consulta
con
los grupos interesados de la sociedad en el cual la formulaci¢n y la
determinaci¢n de todos los componentes de los programas estuviera basado en un
amplio proceso de consulta nacional consistente en reuniones a nivel de la
comunidad, cursos pr cticos regionales y seminarios nacionales, seg£n
correspondiera.  Este proceso deber¡a permitir que las opiniones de hombres y
mujeres sobre sus necesidades, perspectivas y limitaciones se reflejaran
debidamente en los programas y que las soluciones estuvieran basadas en
experiencias concretas.  En este proceso deber¡a darse prioridad a la
participaci¢n de los grupos pobres y desfavorecidos.

5.46  Se deber¡an aplicar pol¡ticas nacionales para poner en marcha programas
integrados y multifac‚ticos en los que se prestara especial atenci¢n a la
mujer,
a los grupos m s pobres que viven en zonas cr¡ticas y a otros grupos
vulnerables, y que permitiera la participaci¢n de grupos que pudieran actuar
efectivamente como agentes del cambio y del desarrollo sostenible.  Se deber¡a
hacer especial hincapi‚ en programas con objetivos m£ltiples, que promovieran
un
desarrollo econ¢mico sostenible, atenuaran los efectos negativos de las
tendencias y los factores demogr ficos y evitaran da¤os ambientales a largo
plazo.  Seg£n correspondiera, se habr¡an de incluir, entre otras, las
cuestiones
siguientes:  seguridad alimentaria, seguridad de la tenencia de la tierra,
suministro de una vivienda m¡nima y de la infraestructura indispensable,
educaci¢n, bienestar de la familia, higiene de la reproducci¢n, planes de
cr‚dito familiar, programas de reforestaci¢n, conservaci¢n del medio ambiente
y
empleo de la mujer.

5.47  Se deber¡a establecer un marco anal¡tico para determinar los elementos
complementarios de las pol¡ticas en pro de desarrollo sostenible y los
mecanismos nacionales para vigilar y evaluar sus efectos en la din mica de la
poblaci¢n.

5.48  Se deber¡a prestar especial atenci¢n al papel decisivo que desempe¤a la
mujer en los programas sobre poblaci¢n y medio ambiente y en la consecuci¢n de
un desarrollo sostenible.  En los proyectos se habr¡a de aprovechar la
oportunidad de vincular los beneficios sociales, econ¢micos y ambientales para
la mujer y para sus familias.  El adelanto de la mujer es indispensable y
deber¡a fomentarse mediante la educaci¢n, la capacitaci¢n y la formulaci¢n de
pol¡ticas para reconocer y promover sus derechos y su acceso a los bienes, a
los
derechos humanos y civiles, a t‚cnicas para ahorrar trabajo y a oportunidades
de
empleo y para aumentar la participaci¢n en el proceso de adopci¢n de
decisiones. 
Los programas sobre poblaci¢n y medio ambiente deber¡an permitir que la mujer
se
movilizara para mejorar sus condiciones de vida y aumentar su capacidad de
participar en el desarrollo socioecon¢mico y disfrutar de sus beneficios.  Se
habr¡an de adoptar medidas concretas para reducir la disparidad existente
entre
las tasas de analfabetismo de hombres y mujeres.

b)   Apoyo a los programas para promover el cambio de las tendencias y los
     factores demogr ficos y lograr la sostenibilidad

5.49  Se deber¡an establecer programas y servicios de higiene de la
reproducci¢n, cuando procediera, o mejorar los existentes, a fin de reducir la
mortalidad maternoinfantil debida a todas las causas y permitir que los
hombres
y las mujeres tuvieran el n£mero de hijos que desearan, en consonancia con su
libertad, su dignidad y sus valores personales.

5.50  Los gobiernos deber¡an tomar medidas activas, con car cter urgente,
seg£n
las condiciones y sistemas jur¡dicos de cada pa¡s, para lograr que las mujeres
y
los hombres tuvieran el mismo derecho de decidir de manera libre y responsable
el n£mero y el espaciamiento de sus hijos y tuvieran acceso a la informaci¢n,
a
la educaci¢n y a medios, seg£n procediera, que les permitieran ejercer ese
derecho en consonancia con su libertad, su dignidad y sus valores personales,
teniendo en cuenta las consideraciones ‚ticas y culturales.

5.51  Los gobiernos deber¡an tomar medidas activas a fin de ejecutar programas
para establecer y reforzar los servicios de salud preventivos y curativos, que
incluyeran servicios de salud reproductiva seguros y eficaces, centrados en la
mujer y administrados por mujeres, as¡ como servicios asequibles y accesibles,
seg£n procediera, de planificaci¢n responsable del tama¤o de la familia, en
consonancia con la libertad, la dignidad y los valores personales y teniendo
en
cuenta las consideraciones ‚ticas y culturales.  Los programas deber¡an
centrarse en la prestaci¢n de servicios generales de salud, incluidas la
atenci¢n prenatal y la educaci¢n e informaci¢n en materia de salud y
paternidad
responsable, y dar a todas las mujeres la oportunidad de amamantar
completamente
a sus hijos, al menos durante los cuatro primeros meses despu‚s del parto. 
Los
programas deber¡an apoyar plenamente la funci¢n productiva y reproductiva de
la
mujer, as¡ como su bienestar, y prestar especial atenci¢n a la necesidad de
proporcionar mejores servicios de salud a todos los ni¤os, en condiciones de
igualdad, as¡ como a la necesidad de reducir el riesgo de la mortalidad y las
enfermedades de madres e hijos.

5.52  De conformidad con las prioridades nacionales, se deber¡an elaborar
programas de informaci¢n y educaci¢n que tuvieran en cuenta las
caracter¡sticas
culturales de cada pa¡s, a fin de transmitir a hombres y mujeres mensajes
f cilmente comprensibles sobre higiene de la reproducci¢n.

c)   Creaci¢n de condiciones institucionales apropiadas

5.53  Se deber¡a promover el apoyo de distintos sectores y la creaci¢n de un
marco institucional apropiado para facilitar las actividades de poblaci¢n. 
Para
ello se requiere el apoyo y la dedicaci¢n de las autoridades pol¡ticas,
locales,
religiosas y tradicionales, el sector privado y la comunidad cient¡fica de
cada
pa¡s.  En el establecimiento de este marco institucional deber¡an participar
activamente las instituciones nacionales de mujeres.

5.54  La asistencia para actividades de poblaci¢n deber¡a coordinarse con los
donantes bilaterales y multilaterales a fin de tener en cuenta las necesidades
de todos los pa¡ses en desarrollo en materia de poblaci¢n, respetando
plenamente
la funci¢n de coordinaci¢n general de los pa¡ses receptores, as¡ como sus
preferencias y estrategias.

5.55  Se debe mejorar la coordinaci¢n en los planos local e internacional. 
Se deber¡an mejorar los m‚todos de trabajo para utilizar de manera ¢ptima los
recursos disponibles, aprovechar la experiencia colectiva y mejorar la
ejecuci¢n
de los programas.  El FNUAP y otros organismos pertinentes deber¡an reforzar
la
coordinaci¢n de las actividades de cooperaci¢n internacional con los pa¡ses
receptores y los donantes a fin de asegurar que se dispusiera de fondos
suficientes para hacer frente a necesidades cada vez mayores.

5.56  Se deber¡an formular propuestas sobre programas de poblaci¢n y medio
ambiente a nivel local, nacional e internacional para hacer frente a
necesidades
concretas y lograr la sostenibilidad.  Cuando fuera apropiado, se deber¡a
introducir cambios institucionales a fin de que la seguridad en la vejez no
dependiera exclusivamente de los miembros de la familia.
Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

5.57  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 7.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 3.500 millones de
d¢lares que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Investigaci¢n

5.58  Se deber¡an hacer investigaciones con miras a elaborar programas de
acci¢n
concretos; ser  necesario determinar el orden de prioridad de los temas de
investigaci¢n propuestos.

5.59  Se habr¡an de hacer investigaciones sociodemogr ficas sobre la forma en
que las poblaciones responden a los cambios ambientales.

5.60  Se deber¡a analizar m s a fondo los factores socioculturales y pol¡ticos
que pudieran ayudar a que se aceptaran los instrumentos apropiados de pol¡tica
demogr fica.

5.61  Se deber¡an hacer estudios de los cambios de las necesidades de
servicios
adecuados para la planificaci¢n responsable del tama¤o de la familia, teniendo
en cuenta las diferencias existentes entre distintos grupos socioecon¢micos y
distintas regiones geogr ficas.

c)   Desarrollo de los recursos humanos y de la capacidad de acci¢n

5.62  El desarrollo de los recursos humanos y de la capacidad de acci¢n, en
particular la educaci¢n y la capacitaci¢n de la mujer, son asuntos de
importancia cr¡tica que tienen muy alta prioridad en los programas de
poblaci¢n.

5.63  Se deber¡an organizar cursos pr cticos para ayudar a los administradores
de los programas y proyectos a establecer v¡nculos entre los programas de
poblaci¢n y otras metas del desarrollo y la protecci¢n del medio ambiente.

5.64  Se deber¡an elaborar materiales did cticos, incluidas gu¡as y manuales
para los funcionarios encargados de la planificaci¢n y la adopci¢n de
decisiones
y para otros participantes en los programas de poblaci¢n, medio ambiente y
desarrollo.

5.65  Se deber¡a promover la cooperaci¢n entre los gobiernos, las
instituciones
cient¡ficas y las organizaciones gubernamentales de cada regi¢n, as¡ como con
instituciones an logas de otras regiones.  Se deber¡a fomentar la cooperaci¢n
con las organizaciones locales a fin de sensibilizar al p£blico, poner en
pr ctica proyectos de demostraci¢n y divulgar informaci¢n sobre la experiencia
obtenida.

5.66  Las recomendaciones contenidas en la presente secci¢n no deben prejuzgar
en modo alguno las deliberaciones de la Conferencia Internacional sobre
Poblaci¢n y Desarrollo (1994), que ser  el foro apropiado para el examen de
las
cuestiones de poblaci¢n y desarrollo, teniendo en cuenta las recomendaciones
de
la Conferencia Internacional de Poblaci¢n, celebrada en M‚xico D. F. en 1984
1/,
y las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de la
mujer 2/, adoptadas por la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluaci¢n
de
los logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer:  Igualdad,
Desarrollo y Paz, celebrada en Nairobi en 1985.


                                       Notas

     1/   Informe de la Conferencia Internacional de Poblaci¢n, 1984, M‚xico,
D.F., 6 a 14 de agosto de 1984 (publicaci¢n de las Naciones Unidas, n£mero de
venta:  S.84.XIII.8), cap. I.

     2/   Informe de la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluaci¢n de
los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer:  Igualdad,
Desarrollo y Paz, Nairobi, 15 a 26 de julio de 1985 (publicaci¢n de las
Naciones
Unidas, n£mero de venta:  S.85.IV.10), cap. I, secc. A.






                                    Cap¡tulo 6

                      PROTECCION Y FOMENTO DE LA SALUD HUMANA

                                   INTRODUCCION

6.1  La salud y el desarrollo tienen una relaci¢n directa.  Tanto el
desarrollo
insuficiente que conduce a la pobreza como el desarrollo inadecuado que
redunda
en el consumo excesivo, combinados con el crecimiento de la poblaci¢n mundial,
pueden redundar en graves problemas de salud relacionados con el medio
ambiente
en los pa¡ses desarrollados y en los pa¡ses en desarrollo.  Los temas de
acci¢n
del Programa 21 deben abordar las necesidades de atenci¢n primaria de la salud
de la poblaci¢n mundial, ya que se integran con el logro de los objetivos de
desarrollo sostenible y de la atenci¢n primaria de la salud, teniendo en
cuenta
las cuestiones del medio ambiente.  La vinculaci¢n de las mejoras de car cter
sanitario, ambiental y socioecon¢mico exige la ejecuci¢n de actividades
intersectoriales.  Estas actividades, que comprenden las esferas de educaci¢n,
vivienda, obras p£blicas y grupos comunitarios, incluidas las empresas,
escuelas
y universidades y las organizaciones religiosas, c¡vicas y culturales, tienen
por objeto que la poblaci¢n pueda asegurar el desarrollo sostenible en sus
propias comunidades.  Especialmente importante resulta la inclusi¢n de
programas
de prevenci¢n en vez de depender solamente de medidas de correcci¢n y
tratamiento.  Los pa¡ses deben elaborar planes para la adopci¢n de medidas
prioritarias en relaci¢n con las  reas de programas de este cap¡tulo que se
basan en la planificaci¢n cooperativa en los diversos niveles de gobierno,
organizaciones no gubernamentales y comunidades locales.  La coordinaci¢n de
estas actividades debe estar a cargo de una organizaci¢n internacional
adecuada
como la OMS.

6.2  En este cap¡tulo se examinan las siguientes  reas de programas:

     a)   Satisfacci¢n de las necesidades de atenci¢n primaria de la salud, 
sobre todo en las zonas rurales;

     b)   Lucha contra las enfermedades transmisibles;

     c)   Protecci¢n de los grupos vulnerables;

     d)   Soluci¢n del problema de la salubridad urbana;

     e)   Reducci¢n de los riesgos para la salud derivados de la contaminaci¢n
y
los peligros ambientales.


                                AREAS DE PROGRAMAS

          A.  Satisfacci¢n de las necesidades de atenci¢n primaria de la
              salud sobre todo en las zonas rurales                     

Bases para la acci¢n

6.3  La salud depende en £ltimo t‚rmino de la capacidad de controlar la
interacci¢n entre el medio f¡sico, el espiritual, el biol¢gico y el econ¢mico
y
social.  No es posible lograr un desarrollo equilibrado sin una poblaci¢n
saludable.  Ahora bien, la mayor¡a de las actividades de desarrollo afectan en
mayor o menor grado al medio ambiente, lo que, a su vez, origina o exacerba
muchos problemas de salud y, por otra parte, la falta de desarrollo es de por
s¡
la causa de muchos problemas de salud que s¢lo mediante el desarrollo pueden
paliarse.  El sector de la salud no puede por s¡ solo lograr los objetivos de
satisfacci¢n de las necesidades b sicas, sino que depende del desarrollo
social,
econ¢mico y espiritual al mismo tiempo que contribuye directamente a ese
desarrollo.  Tambi‚n depende de que las condiciones ambientales le sean
favorables, lo que supone, entre otras cosas, un abastecimiento adecuado de
agua
y de servicios de saneamiento, m s un suministro seguro de alimentos y una
nutrici¢n apropiada.  Deber¡a dedicarse atenci¢n particular a la seguridad de
los alimentos, concediendo prioridad a la eliminaci¢n de la contaminaci¢n; a
las
pol¡ticas amplias y sostenibles para asegurar el suministro de agua apta para
el
consumo y el saneamiento a fin de prevenir la contaminaci¢n qu¡mica y por
microbios; y a la promoci¢n de la educaci¢n sanitaria, la inmunizaci¢n y el
suministro de medicamentos b sicos.  La educaci¢n y los servicios adecuados
relativos a la planificaci¢n responsable del tama¤o de la familia teniendo en
cuenta los aspectos culturales, religiosos y sociales, en consonancia con la
libertad, la dignidad y los valores personales y teniendo en cuenta las
consideraciones ‚ticas y culturales, tambi‚n contribuyen a estas actividades
intersectoriales.

Objetivos

6.4  Dentro de la estrategia general para el logro de la salud para todos
antes
del a¤o 2000, se incluyen los siguientes objetivos:  satisfacer las
necesidades
b sicas de salud de las poblaciones urbanas, periurbanas y rurales;
proporcionar
los servicios especializados necesarios de higienizaci¢n del medio ambiente y
coordinar la participaci¢n de los ciudadanos, el sector de la salud, los
sectores conexos y los sectores no relacionados con la salud (instituciones
comerciales, sociales, de educaci¢n y religiosas) en la soluci¢n de los
problemas de salud.  Como cuesti¢n de prioridad, deber¡a lograrse la cobertura
de los servicios de salud para los grupos de poblaci¢n que m s los
necesitaran,
sobre todo los que viven en zonas rurales.

Actividades

6.5  Los gobiernos nacionales y las autoridades locales con el apoyo de las
organizaciones no gubernamentales y las organizaciones internacionales
pertinentes, a la luz de las condiciones concretas de sus pa¡ses, deber¡an
reforzar sus respectivos programas para el sector de la salud, prestando
especial atenci¢n a las necesidades del medio rural, con los siguientes fines:

     a)   Creaci¢n de infraestructuras b sicas en el sector de la salud y
establecimiento de sistemas de vigilancia y planificaci¢n:

     i)   Elaborar y fortalecer sistemas de atenci¢n primaria de la salud,
          pr cticos, basados en la comunidad, cient¡ficamente racionales,
          socialmente aceptables y adecuados a las necesidades, y que
satisfagan
          las necesidades b sicas de agua apta para el consumo, alimentos
          seguros y saneamiento;

         ii)Prestar apoyo a la utilizaci¢n y el fortalecimiento de mecanismos
que
          mejoraran la coordinaci¢n entre los sectores de la salud y sectores
          conexos en todos los niveles adecuados de gobierno y en las
          comunidades y organizaciones pertinentes;

        iii)Elaborar y aplicar criterios racionales que se pudieran costear
para
          el establecimiento y el mantenimiento de servicios de salud;

         iv)Asegurar y, cuando procediera, aumentar el apoyo a la prestaci¢n
de
          servicios sociales;
               v)   Elaborar estrategias, entre ellas indicadores de salud
confiables,
          para la observaci¢n de los adelantos y la evaluaci¢n de la eficacia
de
          los programas de salud;

         vi)Estudiar, sobre la base de la evaluaci¢n de los recursos
necesarios,
          las formas de financiar el sistema de salud y determinar las
diversas
          modalidades de financiaci¢n;

        vii)Promover la educaci¢n sanitaria en las escuelas, el intercambio de
          informaci¢n, el apoyo t‚cnico y la capacitaci¢n;

       viii)Apoyar las iniciativas sobre gesti¢n aut¢noma de los servicios por
          parte de los grupos vulnerables;

         ix)Integrar los conocimientos y las experiencias tradicionales,
cuando
          procediera, en los sistemas nacionales de salud;

     x)   Promover los servicios log¡sticos necesarios para las actividades de
          extensi¢n sobre todo en las zonas rurales;

         xi)Promover y fortalecer actividades de rehabilitaci¢n con base en la
          comunidad para los impedidos de las zonas rurales.

     b)   Prestaci¢n de apoyo para la investigaci¢n y para el establecimiento
de
metodolog¡as:

     i)   Establecimiento de mecanismos para la constante participaci¢n de la
          comunidad en las actividades de higienizaci¢n ambiental, incluida la
          optimizaci¢n de la utilizaci¢n de los recursos financieros y humanos
          de la comunidad;

         ii)Realizaci¢n de investigaciones acerca de la higiene ambiental,
          incluidos estudios de comportamiento y de la manera de expandir la
          cobertura de los servicios de salud y de acrecentar la utilizaci¢n
de
          esos servicios por grupos de poblaci¢n perif‚ricos, con escasos
          servicios o vulnerables, a fin de mejorar los servicios de
prevenci¢n
          y atenci¢n de la salud;

        iii)Realizaci¢n de investigaciones acerca de los conocimientos
          tradicionales sobre pr cticas de prevenci¢n y cura.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

6.6  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 40.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 5.000 millones de
d¢lares que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.




b)             Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

6.7  Se deber¡an ensayar nuevos m‚todos para la planificaci¢n y la gesti¢n de
sistemas y servicios de atenci¢n de la salud, y deber¡an apoyarse las
investigaciones encaminadas a encontrar la manera de incorporar tecnolog¡as
adecuadas en las infraestructuras del sector de la salud.  Al tratar de
desarrollar tecnolog¡as cient¡ficamente racionales para el sector de la salud
deber¡a tomarse principalmente en consideraci¢n su adaptabilidad a las
necesidades locales y las posibilidades de mantenimiento de esa tecnolog¡a,
incluidos el mantenimiento y la reparaci¢n del equipo utilizado para la
atenci¢n
de salud, con los recursos de la comunidad.  Deber¡an prepararse programas
para
facilitar la transferencia y la utilizaci¢n en com£n de informaci¢n y de
conocimientos t‚cnicos, incluidos los medios de comunicaci¢n y los materiales
did cticos.

c)   Desarrollo de los recursos humanos

6.8  Deber¡a reforzarse la aplicaci¢n de criterios intersectoriales para
abordar
la reforma de los sistemas de formaci¢n de personal de los servicios de salud,
a
fin de que aseguraran su adecuaci¢n a las estrategias del proyecto "Salud para
todos en el a¤o 2000".  Deber¡an apoyarse los esfuerzos encaminados a aumentar
la competencia administrativa al nivel de los distritos, a fin de asegurar el
desarrollo sistem tico y el eficiente funcionamiento del sistema de atenci¢n
b sica de salud.  Deber¡an prepararse programas de capacitaci¢n pr ctica
intensiva, de corta duraci¢n, haciendo especial hincapi‚ en la capacidad
efectiva de comunicaci¢n, de organizaci¢n de la comunidad y de facilitaci¢n
del
cambio de comportamiento, a fin de preparar al personal local de todos los
sectores que participan en la labor de desarrollo social para el desempe¤o de
sus funciones respectivas.  En cooperaci¢n con el sector de la educaci¢n, se
deber¡an preparar programas especiales de educaci¢n sanitaria en los que se
tomara principalmente en consideraci¢n el papel de la mujer en el sistema de
atenci¢n de salud.

d)   Aumento de la capacidad

6.9  Adem s de prestar apoyo directo para la prestaci¢n de servicios de
atenci¢n
de salud, los gobiernos deber¡an considerar la posibilidad de adoptar
estrategias que permitieran, facilitaran y promovieran la participaci¢n de las
comunidades en la satisfacci¢n de sus propias necesidades.  Una de las medidas
principales deber¡a consistir en la preparaci¢n del personal del sector de la
salud y de otros sectores conexos que actuara al nivel de la comunidad para el
trabajo en equipo, para la movilizaci¢n social y para la prestaci¢n de apoyo a
otros agentes del desarrollo.  Entre los componentes de los programas
nacionales
deber¡an contarse el establecimiento de sistemas de servicios de salud de
distrito en las zonas urbanas, periurbanas y rurales, as¡ como el de programas
de atenci¢n de salud al nivel de los distritos, y la creaci¢n y el apoyo de
servicios de consulta.


                  B.  Lucha contra las enfermedades transmisibles

Bases para la acci¢n

6.10  Con los adelantos que se han hecho en materia de vacunas y de agentes
qu¡micos terap‚uticos se ha logrado mantener bajo control muchas enfermedades
transmisibles.  Sin embargo, a£n quedan muchas enfermedades transmisibles
importantes respecto de las que es absolutamente necesario tomar medidas de
control ambiental, especialmente en la esfera del abastecimiento de agua y el
saneamiento.  Esas enfermedades son el c¢lera, las enfermedades diarreicas, la
leishmaniasis, el paludismo y la esquistosomiasis.  En todos esos casos, las
medidas de higienizaci¢n ambiental, sea que formen parte integrante de la
atenci¢n primaria de salud o que se las tome en sectores diferentes del de la
salud, constituyen, junto con la educaci¢n en materia de salud e higiene, un
componente indispensable, y en algunos casos el £nico componente, de las
estrategias de lucha contra las enfermedades.

6.11  Se prev‚ que para el a¤o 2000 los niveles de infecci¢n con el virus de
la
inmunodeficiencia humana habr n aumentado a entre 30 y 40 millones de
personas,
y que las repercusiones socioecon¢micas de la pandemia ser n devastadoras para
todos los pa¡ses y, en especial para las mujeres y los ni¤os.  Los costos
directos para el sector de la salud ser n ya de por s¡ considerables, mas
podr¡a
llam rselos peque¤os en comparaci¢n con los costos indirectos de la pandemia,
esto es, principalmente con los costos asociados con la p‚rdida de ingresos y
con la disminuci¢n de la productividad de la fuerza de trabajo.  La pandemia
obstaculizar  el crecimiento de los sectores industrial y de los servicios y
acrecentar  considerablemente los costos de la creaci¢n de capacidad humana y
de
readaptaci¢n profesional.  El sector agr¡cola se ver  particularmente afectado
en los casos en que la producci¢n requiera mucha mano de obra.

Objetivos

6.12  Se han formulado una serie de objetivos mediante la celebraci¢n de
extensas consultas en diversos foros internacionales con casi todos los
gobiernos, los organismos pertinentes de las Naciones Unidas (incluidos la
OMS,
el UNICEF, el FNUAP, la UNESCO, el PNUD y el Banco Mundial) y varias
organizaciones no gubernamentales.  En los objetivos (que incluyen, pero no se
limitan a los enumerados a continuaci¢n) se recomienda que los pa¡ses los
apliquen en los casos en que proceda, con una adecuada adaptaci¢n a la
situaci¢n
espec¡fica de cada pa¡s en t‚rminos de programaci¢n, normas, prioridades y
disponibilidad de recursos con respecto a los aspectos culturales, religiosos
y
sociales, en consonancia con la libertad, la dignidad y los valores
personales, 
y teniendo en cuenta las consideraciones ‚ticas.  Es preciso agregar en el
plan
nacional de cada pa¡s (plan de acci¢n para aplicar la Declaraci¢n Mundial
sobre la Supervivencia, la Protecci¢n y el Desarrollo del Ni¤o en el Decenio
de 1990 1/) objetivos adicionales pertinentes a la situaci¢n concreta del
pa¡s. 
Estos planes a nivel nacional deben coordinarse y vigilarse desde el sector de
la salud p£blica.  Algunos de los objetivos son los siguientes:

     a)   Eliminaci¢n de la dracunculiasis (enfermedad del gusano de Guinea)
antes del a¤o 2000;

     b)   Erradicaci¢n de la poliomielitis antes del a¤o 2000;

     c)   Control eficaz de la oncocerciasis (ceguera de los r¡os) y la lepra
antes del a¤o 2000;

     d)   Reducci¢n, antes de 1995, del 95% de las muertes por sarampi¢n y
reducci¢n del 90% de los casos de sarampi¢n respecto de los niveles anteriores
a
la inmunizaci¢n;

     e)   Mediante un esfuerzo sostenido, impartir educaci¢n en materia de
salud
e higiene y asegurar el acceso universal al agua apta para el consumo y a las
medidas sanitarias de eliminaci¢n de las aguas cloacales con el objeto de reducir considerablemente las enfermedades transmitidas por el agua, tales
como
el c¢lera y la esquistosomiasis, y reducir:

     i)   Antes del a¤o 2000, el n£mero de muertes por diarrea en los pa¡ses
en
          desarrollo entre un 50% y un 70%;

         ii)Antes del a¤o 2000, la incidencia de la diarrea infantil en los
pa¡ses
          en desarrollo, por lo menos entre 25% y 50%;

     f)   Iniciar, antes del a¤o 2000, programas amplios para reducir por lo
menos en una tercera parte la mortalidad debida a infecciones agudas de las
v¡as
respiratorias en ni¤os menores de 5 a¤os, especialmente en pa¡ses con altas
tasas de mortalidad;

     g)   Antes del a¤o 2000, proporcionar acceso al 95% de la poblaci¢n
infantil mundial a la atenci¢n adecuada de las infecciones agudas de las v¡as
respiratorias dentro de la comunidad y en el primer nivel de consulta;

     h)   Iniciar, antes del a¤o 2000, programas de lucha contra el paludismo
en
todos los pa¡ses en que esta enfermedad constituya un problema de salud
importante y mantenimiento de la situaci¢n en las zonas en las que se haya
erradicado el paludismo end‚mico;

     i)   Aplicar, antes del a¤o 2000, programas de control en los pa¡ses en
donde las infecciones parasitarias sean end‚micas y reducir en general la
incidencia de la esquistosomiasis y de otras trematodiasis en un 40% y en
un 25%, respectivamente, respecto de los niveles de 1984, as¡ como reducir
considerablemente la incidencia, la prevalencia y la intensidad de la
filariasis;

     j)   Movilizar y unificar la acci¢n nacional e internacional de lucha
contra el SIDA con el objeto de evitar la infecci¢n por el virus de la
inmunodeficiencia humana y de reducir las repercusiones personales y sociales
de
esa infecci¢n;

     k)   Detener la reaparici¢n de la tuberculosis haciendo especial hincapi‚
en las formas de resistencia a diversos antibi¢ticos;

     l)   Acelerar las investigaciones sobre vacunas mejoradas y, en la mayor
medida posible, hacer uso de vacunas para la prevenci¢n de enfermedades.

Actividades

6.13  Todos los gobiernos, de conformidad con los planes de salud p£blica, las
prioridades y los objetivos nacionales, deben considerar la posibilidad de
elaborar un plan de acci¢n nacional para la protecci¢n de la salud, con la
asistencia y el apoyo internacionales adecuados, que incluyan, por lo menos,
los
componentes siguientes:

     a)   Sistemas nacionales de salud p£blica:

     i)   Programas de identificaci¢n de riesgos ambientales como causantes de
          enfermedades transmisibles;

         ii)Sistemas de vigilancia de los datos epidemiol¢gicos que permitan
          prever adecuadamente la introducci¢n, la propagaci¢n o el
agravamiento
          de enfermedades transmisibles;

                            iii)Programas de intervenci¢n, incluidas medidas
que est‚n en consonancia
          con los principios establecidos en la Estrategia mundial de acci¢n
          preventiva y lucha contra el SIDA;

         iv)Vacunas para la prevenci¢n de enfermedades transmisibles;

     b)   Informaci¢n p£blica y educaci¢n sanitaria:

          Educaci¢n y difusi¢n de informaci¢n acerca de los riesgos de
          enfermedades transmisibles end‚micas y creaci¢n de conciencia de los
          m‚todos de higienizaci¢n ambiental para la lucha contra las
          enfermedades transmisibles, a fin de que las comunidades desempe¤en
          una funci¢n en la lucha contra dichas enfermedades;

     c)   Cooperaci¢n y coordinaci¢n intersectoriales:

     i)   Adscripci¢n de profesionales experimentados del sector de la salud a
          los sectores pertinentes, como la planificaci¢n, la vivienda y la
          agricultura;

         ii)Elaboraci¢n de directrices para la coordinaci¢n eficaz de las
tareas
          de capacitaci¢n profesional, evaluaci¢n de riesgos y desarrollo de
          tecnolog¡a de control;

     d)   Control de factores ambientales que influyen en la propagaci¢n de
enfermedades transmisibles:

          Aplicaci¢n de m‚todos para la prevenci¢n y el control de las
          enfermedades transmisibles, incluido el control del abastecimiento
de
          agua y el saneamiento, la lucha contra la contaminaci¢n de las
aguas,
          el control de la calidad de los alimentos, la lucha integrada contra
          vectores, la recolecci¢n y eliminaci¢n de desechos y las pr cticas
de
          riego ecol¢gicamente racionales;

     e)   Sistema de atenci¢n primaria de la salud:

     i)   Fortalecimiento de los programas de prevenci¢n haciendo especial
          hincapi‚ en la nutrici¢n adecuada y equilibrada;

         ii)Fortalecimiento de los programas de diagn¢stico precoz y
mejoramiento
          de la capacidad de adopci¢n de medidas tempranas de prevenci¢n y
          tratamiento;

        iii)Reducci¢n de la vulnerabilidad de las mujeres y sus hijos a la
          infecci¢n por el virus de inmunodeficiencia humana;

     f)   Apoyo a la investigaci¢n y elaboraci¢n de metodolog¡as:

     i)   Intensificaci¢n y expansi¢n de la investigaci¢n plurisdisciplinaria,
          incluidos los esfuerzos especialmente encaminados a la mitigaci¢n de
          las enfermedades tropicales y al control de las condiciones
          ambientales que puedan favorecerlas;

         ii)Estudios encaminados a la intervenci¢n, para poder contar con una
base
          s¢lida de datos epidemiol¢gicos en que fundar las pol¡ticas de
control
          y la evaluaci¢n de la eficacia de distintos procedimientos;

                            iii)Iniciaci¢n de estudios de la poblaci¢n y del
personal de los servicios
          de salud para determinar la influencia de factores de ¡ndole
cultural,
          conductual y social sobre los procedimientos de control;

     g)   Elaboraci¢n y divulgaci¢n de tecnolog¡as:

     i)   Elaboraci¢n de nuevas tecnolog¡as de lucha eficaz contra las
          enfermedades transmisibles;

         ii)Promoci¢n de estudios para determinar cu l es la mejor manera de
          divulgar los resultados de las investigaciones;

        iii)Suministro de asistencia t‚cnica, incluido el intercambio de
          conocimientos y experiencias.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

6.14  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 4.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 900 millones de
d¢lares
que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

6.15  Entre las actividades de prevenci¢n y control de enfermedades deber¡an
incluirse investigaciones encaminadas a establecer las bases epidemiol¢gicas,
sociales y econ¢micas necesarias para elaborar estrategias nacionales m s
efectivas de control integral de enfermedades transmisibles.  Ser¡a preciso
adaptar los m‚todos de control ambiental eficaces en funci¢n a las condiciones
de desarrollo locales.

c)   Desarrollo de los recursos humanos

6.16  Las instituciones nacionales y regionales de capacitaci¢n profesional
deber¡an abordar la prevenci¢n y el control de las enfermedades transmisibles
con un amplio criterio intersectorial que incluyera capacitaci¢n en materia de
epidemiolog¡a, prevenci¢n y control de enfermedades en las comunidades,
inmunolog¡a, biolog¡a molecular y aplicaci¢n de nuevas vacunas.  Deber¡a
prepararse material de educaci¢n sanitaria para uso del personal comunitario y
para la educaci¢n de las madres en lo tocante a prevenci¢n y tratamiento de
enfermedades diarreicas en el hogar.

d)   Aumento de la capacidad

6.17  El sector de la salud deber¡a reunir datos adecuados acerca de la
distribuci¢n de las enfermedades transmisibles, y desarrollar la capacidad
institucional necesaria para responder y para colaborar con otros sectores en
la
prevenci¢n, mitigaci¢n y supresi¢n de riesgos de enfermedad transmisible
mediante la protecci¢n del medio ambiente.  Deber¡a obtenerse la ayuda de 
quienes determinan las pol¡ticas y toman decisiones, y movilizarse el apoyo
profesional y de la sociedad en general, y se deber¡a organizar a las
comunidades para encaminarlas hacia la autosuficiencia.


                     C.  Protecci¢n de los grupos vulnerables

Bases para la acci¢n

6.18  Adem s de cuidar de la satisfacci¢n de las necesidades b sicas de salud
hay que poner especial empe¤o en proteger y educar a los grupos vulnerables,
especialmente los ni¤os, los j¢venes adultos, las mujeres, las poblaciones 
ind¡genas y los muy pobres, como medida indispensable para alcanzar el
desarrollo sostenible.  Tambi‚n deber¡a prestarse especial atenci¢n a las
necesidades sanitarias de los ancianos y los impedidos.

6.19  Los reci‚n nacidos y los ni¤os.  Los menores de 15 a¤os de edad
constituyen alrededor de una tercera parte de la poblaci¢n mundial.  De entre
esos ni¤os mueren por lo menos 15 millones al a¤o debido a traumatismos o
asfixia durante el alumbramiento, infecciones agudas de las v¡as
respiratorias,
malnutrici¢n, enfermedades transmisibles o diarreas, es decir, por accidentes
y
enfermedades que se podr¡an evitar.  La malnutrici¢n y ciertos factores
ambientales adversos afectan a la salud de los ni¤os en mucho mayor medida que
a
la de otros grupos de poblaci¢n y, por otra parte, son muchos los ni¤os
expuestos a que se los explote como mano de obra barata o en la prostituci¢n.

6.20  Los j¢venes.  Como lo demuestra la experiencia hist¢rica de todos los
pa¡ses, los j¢venes son particularmente vulnerables a los problemas asociados
con el desarrollo econ¢mico que suelen debilitar las formas tradicionales
de apoyo social indispensables para el desarrollo sano de los j¢venes. 
La urbanizaci¢n y los cambios de las costumbres sociales han aumentado el uso
indebido de drogas, los embarazos no deseados y las enfermedades ven‚reas,
incluido el SIDA.  Actualmente, m s de la mitad de todas las personas menores
de
25 a¤os y cuatro de cada cinco viven en los pa¡ses en desarrollo.  En
consecuencia, es importante velar por que no se repita la experiencia
hist¢rica.

6.21  La mujer.  En los pa¡ses en desarrollo sigue siendo relativamente
precario
el estado de salud de la mujer, y durante el decenio de 1980 fueron incluso
acrecent ndose su pobreza y su malnutrici¢n y empeorando su estado general de
salud.  La mayor¡a de las mujeres de los pa¡ses en desarrollo siguen
careciendo
de oportunidades de educaci¢n b sica y de los medios para promover su salud,
ejercer un control responsable de su funci¢n reproductora y mejorar su
condici¢n
socioecon¢mica.  Debe prestarse particular atenci¢n a la prestaci¢n de
servicios
de atenci¢n prenatal para asegurar la salud de los reci‚n nacidos.

6.22  Las poblaciones ind¡genas y sus comunidades.  Las poblaciones ind¡genas
y
sus comunidades constituyen un importante porcentaje de la poblaci¢n mundial. 
Los resultados de su experiencia tienden a ser an logos en el sentido de que
la
base de su relaci¢n con las tierras tradicionales se ha modificado
fundamentalmente.  Tienden a figurar en forma desproporcionada en los
problemas
del desempleo, la falta de vivienda, la pobreza y la mala salud.  En muchos
pa¡ses la poblaci¢n ind¡gena crece a un ritmo mayor que la poblaci¢n general. 
En consecuencia, es importante orientar las iniciativas de salud hacia las
poblaciones ind¡genas.




Objetivos

6.23  Los objetivos generales de protecci¢n de los grupos vulnerables
consisten
en dar a todos los individuos la posibilidad de desarrollar su pleno potencial
(incluido el desarrollo saludable, f¡sico, mental y espiritual); dar a los
j¢venes la posibilidad efectiva de vivir saludablemente y de asegurar y
mantener
su salud; poner a las mujeres en condiciones de desempe¤ar su papel
fundamental
en la sociedad, y prestar apoyo a las poblaciones ind¡genas, mediante
oportunidades educacionales, econ¢micas y t‚cnicas.

6.24  En la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, se concretan unos
importantes objetivos relacionados con la supervivencia, la protecci¢n y el
desarrollo del ni¤o, que siguen siendo v lidos tambi‚n para el Programa 21. 
Los
objetivos de apoyo y sectoriales guardan relaci¢n con la salud, la educaci¢n y
la nutrici¢n de las mujeres, con la salud infantil, con el agua y el
saneamiento, con la educaci¢n b sica y con los ni¤os en circunstancias
particularmente dif¡ciles.

6.25  Los gobiernos deber¡an tomar medidas activas, con car cter urgente,
seg£n
las condiciones y sistemas jur¡dicos de cada pa¡s, para lograr que las mujeres
y
los hombres tuvieran el mismo derecho de decidir de manera libre y responsable
el n£mero y el espaciamiento de sus hijos y tuvieran acceso a la informaci¢n,
a
la educaci¢n y a medios, seg£n procediera, que les permitieran ejercer ese
derecho en consonancia con su libertad, su dignidad y sus valores personales,
teniendo en cuenta las consideraciones ‚ticas y culturales.

6.26  Los gobiernos deber¡an tomar medidas activas a fin de ejecutar programas
para establecer y reforzar los servicios de salud preventivos y curativos, que
incluyeran servicios de salud reproductiva seguros y eficaces, centrados en la
mujer y administrados por mujeres, as¡ como servicios asequibles y accesibles,
seg£n procediera, de planificaci¢n responsable del tama¤o de la familia en
consonancia con la libertad, la dignidad y los valores personales y teniendo
en
cuenta las consideraciones ‚ticas y culturales.  Los programas deber¡an
centrarse en la prestaci¢n de servicios generales de salud, incluidas la
atenci¢n prenatal y la educaci¢n e informaci¢n en materia de salud y
paternidad
responsable, y dar a todas las mujeres la oportunidad de amamantar
completamente
a sus hijos, al menos durante los cuatro primeros meses despu‚s del parto. 
Los programas deber¡an apoyar plenamente la funci¢n productiva y reproductiva
de
la mujer, as¡ como su bienestar, y prestar especial atenci¢n a la necesidad de
proporcionar mejores servicios de salud a todos los ni¤os, en condiciones de
igualdad, as¡ como a la necesidad de reducir el riesgo de la mortalidad y las
enfermedades de madres e hijos.

Actividades

6.27  Los gobiernos nacionales, en cooperaci¢n con organizaciones locales y
con
organizaciones no gubernamentales, deber¡an iniciar o mejorar programas en las
siguientes esferas:

     a)   Reci‚n nacidos y ni¤os de corta edad:

     i)   Refuerzo de los servicios b sicos de atenci¢n de salud para los
ni¤os
          en el contexto de la prestaci¢n de servicios de atenci¢n primaria de
          salud, incluido el establecimiento de programas de atenci¢n
prenatal,
          lactancia materna, inmunizaci¢n y nutrici¢n;

         ii)Lanzamiento de una vasta campa¤a de educaci¢n acerca de la terapia
de
          rehidrataci¢n por v¡a oral para las diarreas, del tratamiento de
          infecciones de las v¡as respiratorias y de la prevenci¢n de
          enfermedades transmisibles;

        iii)Promoci¢n de la creaci¢n, enmienda y aplicaci¢n de un marco
jur¡dico
          para proteger a los ni¤os de la explotaci¢n sexual y en el lugar de
          trabajo;

         iv)Protecci¢n de los ni¤os contra los efectos de los compuestos
t¢xicos
          en el medio ambiente y el lugar de trabajo;

     b)   J¢venes:

          Refuerzo de los servicios para la juventud en los sectores
sanitario,
          y educacional social, con objeto de proporcionarles informaci¢n,
          educaci¢n y asesoramiento mejores respecto de problemas espec¡ficos
de
          salud, incluido el del uso indebido de drogas, as¡ como mejores
          tratamientos;

     c)   Mujeres:

     i)   Participaci¢n de grupos de mujeres en la adopci¢n de decisiones a
          nivel nacional y comunitario con el fin de determinar los riesgos
para
          la salud e incorporar las cuestiones sanitarias en los programas
          nacionales de acci¢n sobre la mujer y el desarrollo;

         ii)Proporcionar incentivos concretos para inducir a las mujeres de
todas
          las edades a asistir a escuelas y a cursos de educaci¢n de adultos y
a
          no abandonarlos prematuramente, incluidos los cursos de educaci¢n
          sanitaria y los de capacitaci¢n en materia de atenci¢n primaria de
la
          salud, higienizaci¢n de los hogares y protecci¢n de la salud
materna;

        iii)Realizar encuestas de referencias y estudios de conocimiento,
actitud
          y pr ctica sobre la salud y la nutrici¢n de la mujer durante todo su
          ciclo vital, especialmente en lo que se refiere a las repercusiones
de
          la degradaci¢n del medio ambiente y la idoneidad de los recursos;

     d)   Poblaciones ind¡genas y sus comunidades:

     i)   Fortalecimiento, mediante los recursos y la autosuficiencia en la
          gesti¢n, de los servicios de salud preventivos y curativos;

         ii)Integrar los conocimientos tradicionales y las experiencias en los
          sistemas de salud.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

6.28  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 3.700 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 400 millones de
d¢lares
que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales 
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

6.29  Deber¡an reforzarse las instituciones de educaci¢n, las del sector de la
salud y las de investigaci¢n, para que apoyaran el mejoramiento de la salud de
grupos vulnerables.  Deber¡a expandirse la labor de investigaci¢n social
acerca
de los particulares problemas de esos grupos, y deber¡an establecerse m‚todos
para la aplicaci¢n de soluciones flexibles y pragm ticas de tales problemas
prestando especial atenci¢n a las medidas de prevenci¢n.  Se deber¡a prestar
apoyo t‚cnico a los gobiernos, a las instituciones y a las organizaciones no
gubernamentales interesadas en la juventud, la mujer, y las poblaciones
ind¡genas en el del sector de la salud.

c)   Desarrollo de los recursos humanos

6.30  En la labor de desarrollo de recursos humanos para la protecci¢n de la
salud infantil, de los j¢venes y de las mujeres deber¡an estar incluidos el
refuerzo de instituciones educacionales, la promoci¢n de m‚todos interactivos
de
educaci¢n para la protecci¢n de la salud y una utilizaci¢n mayor de los medios
de comunicaci¢n social para la difusi¢n de informaci¢n entre los grupos
pertinentes.  Para ello es preciso formar profesionalmente un mayor n£mero de
trabajadores para los servicios comunitarios de salud, as¡ como de enfermeras,
parteras, m‚dicos, especialistas en ciencias sociales y educadores, y tambi‚n
es
necesario educar a las madres, a las familias y a las comunidades y fortalecer
los ministerios de educaci¢n, salud p£blica, poblaci¢n, etc.

d)   Aumento de la capacidad

6.31  Los gobiernos deber¡an promover, cuando fuera necesario:  i) la
organizaci¢n de simposios nacionales, multinacionales e interregionales y
otras
reuniones para el intercambio de informaci¢n entre organismos y grupos
dedicados
a cuestiones de salud de los ni¤os, los j¢venes, las mujeres y las poblaciones
ind¡genas; ii) las organizaciones de mujeres, los grupos de j¢venes y las
organizaciones de poblaciones ind¡genas a fin de facilitar servicios de salud
y
consultarlos acerca de la creaci¢n, enmienda y aplicaci¢n de marcos jur¡dicos
para asegurar a los ni¤os, los j¢venes, las mujeres y las poblaciones
ind¡genas
un medio ambiente saludable.


                 D.  Soluci¢n del problema de la salubridad urbana

Bases para la acci¢n

6.32  Las malas condiciones de existencia de centenares de millones de
habitantes de las zonas urbanas y periurbanas est n destruyendo su salud, sus
valores sociales y sus vidas.  La capacidad de la sociedad para satisfacer las
necesidades humanas no ha ido aumentando en la misma medida que la poblaci¢n
urbana, y centenares de millones de personas est n malviviendo con escasos
ingresos, mal alimentadas, mal alojadas y con servicios deficientes. 
El crecimiento urbano expone a los habitantes de las grandes urbes a serios
riesgos derivados de las condiciones ambientales y ha dejado a las autoridades
municipales con capacidad insuficiente para proporcionar los servicios de
higiene ambiental que la gente necesita.  Con much¡sima frecuencia el
crecimiento urbano va acompa¤ado de efectos destructivos del medio ambiente
f¡sico y de la base de recursos necesaria para el desarrollo sostenible. 
La contaminaci¢n ambiental que se registra en las zonas urbanas va asociada
con
tasas de morbilidad y mortalidad excesivamente altas.  El hacinamiento de la
poblaci¢n y el alojamiento inadecuado son factores que contribuyen al aumento
de
la incidencia de enfermedades de las v¡as respiratorias, de la tuberculosis,
de
la meningitis y de otras enfermedades.  En los medios urbanos, muchos de los
factores que afectan a la salud humana provienen de otros sectores.  En
consecuencia, el mejoramiento de la salubridad urbana depender  de que se
coordine la acci¢n de todos los niveles del gobierno, los encargados de
prestar
servicios de atenci¢n de la salud, las empresas, los grupos religiosos, las
instituciones sociales y educacionales y los ciudadanos.

Objetivos

6.33  Debe mejorarse la salud y el bienestar de toda la poblaci¢n urbana para
contar con una poblaci¢n sana en condiciones de contribuir al desarrollo
econ¢mico y social.  El objetivo mundial es lograr un mejoramiento de los
indicadores de salud de entre un 10% y un 40% no m s tarde del a¤o 2000. 
Deber¡a asimismo lograrse un igual mejoramiento de los indicadores
ambientales,
de vivienda y de servicios de salud.  Esto comprende el establecimiento de
objetivos cuantitativos referidos a la tasa de mortalidad infantil, la
mortalidad derivada de la maternidad, el porcentaje de reci‚n nacidos con bajo
peso, e indicadores concretos (por ejemplo, la tuberculosis como indicador del
hacinamiento; las enfermedades diarreicas como indicadores del suministro de
agua y el saneamiento inadecuados; las tasas de accidentes industriales y de
transporte, que indican las posibilidades de prevenir da¤os; los problemas
sociales como el uso indebido de drogas, la violencia y el delito, que indican
trastornos sociales subyacentes).

Actividades

6.34  Se deber¡a alentar a las autoridades locales a que, con el apoyo
adecuado
de los gobiernos nacionales y de organizaciones internacionales, adoptaran
medidas eficaces para iniciar o fortalecer las siguientes actividades:

     a)   Preparaci¢n y ejecuci¢n de planes municipales para la protecci¢n de
la
salud:

     i)   Crear o fortalecer comit‚s intersectoriales, tanto en el plano
          pol¡tico como en el t‚cnico, a fin de establecer una activa
          colaboraci¢n y vinculaci¢n con instituciones cient¡ficas,
culturales,
          religiosas, m‚dicas, mercantiles y sociales y otras instituciones
          locales, para una acci¢n coordinada;

         ii)Adoptar o fortalecer, a nivel municipal, "estrategias
capacitantes"
          con las que se trate de "hacer junto con" m s bien que de "hacer
          para", y creaci¢n de climas de apoyo a la salud;

        iii)Velar por que en las escuelas, los lugares de trabajo, los medios
de
          informaci¢n, etc. se imparta o fortalezca la educaci¢n en materia de
          salud p£blica;

         iv)Alentar a las comunidades a desarrollar los conocimientos
personales y
          la conciencia acerca de la atenci¢n primaria de la salud;

          v)Promover y fortalecer las actividades de rehabilitaci¢n basadas en
la
          comunidad para los ancianos y los impedidos en las zonas urbanas y
          periurbanas;

               b)   Estudio, en los casos en que proceda, de las condiciones
sanitarias,
sociales y ambientales existentes en las ciudades, con documentaci¢n acerca de
las disparidades intraurbanas;

     c)   Refuerzo de los servicios de higiene ambiental:

     i)   Adopci¢n de procedimientos de evaluaci¢n de las repercusiones de las
          condiciones ambientales sobre el estado de salud;

         ii)Adopci¢n de sistemas de capacitaci¢n b sica y de capacitaci¢n en
el
          empleo para el personal nuevo y para el ya existente;

     d)   Establecimiento y mantenimiento de redes urbanas de colaboraci¢n e
intercambio de modelos de buena pr ctica.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

6.35  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 222 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 22 millones de d¢lares
que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

6.36  Deber¡an afinarse los modelos para la adopci¢n de decisiones, que
deber¡an
ser m s generalmente utilizados para evaluar los costos de diferentes
tecnolog¡as y distintas estrategias y las respectivas repercusiones de esas
tecnolog¡as y estrategias sobre la salud y el medio ambiente.  Para dar m s
racionalidad al desarrollo urbano y mejorar la gesti¢n de las grandes urbes se
necesitan estad¡sticas nacionales y municipales mejores que las actuales y
basadas en indicadores pr cticos y normalizados.  Debe considerarse como
cuesti¢n prioritaria la elaboraci¢n de m‚todos para la medici¢n de las
disparidades en cuanto a estado de salud y a condiciones ambientales
existentes
en cada ciudad y en cada distrito, as¡ como para la aplicaci¢n en la labor de
planificaci¢n y de gesti¢n de la informaci¢n con ellos obtenida.

c)   Desarrollo de los recursos humanos

6.37  Los programas deben orientar al personal municipal necesario para la
labor
de saneamiento de las ciudades y darle la formaci¢n profesional b sica para el
desempe¤o de sus funciones.  Adem s, se necesitar n servicios de capacitaci¢n
b sica y de capacitaci¢n en el empleo para el personal al que incumben
cuestiones de higiene ambiental.

d)   Aumento de la capacidad

6.38  El programa tiene por objeto mejorar la capacidad de planificaci¢n y
administraci¢n de los gobiernos municipales y locales y de sus colaboradores
del
gobierno central, el sector privado y las universidades.  En el fomento de la
capacidad, se deber¡a poner particular empe¤o en el suministro de informaci¢n 
suficiente, el mejoramiento de los mecanismos de coordinaci¢n que vinculan a
todos los sectores principales y en hacer mejor uso de los instrumentos y
recursos de que se dispusiera para la ejecuci¢n.


              E.  Reducci¢n de los riesgos para la salud derivados de
                  la contaminaci¢n y los peligros ambientales        

Bases para la acci¢n

6.39  En muchos lugares del mundo, es tal la contaminaci¢n del medio ambiente
en
general (el aire, el agua, la tierra, los lugares de trabajo e incluso las
viviendas) que se est  minando la salud de centenas de millones de personas. 
Esto se debe, entre otros factores, a los cambios anteriores y actuales en las
modalidades de consumo y producci¢n, a los estilos de vida, la producci¢n y
utilizaci¢n de energ¡a, la industria, el transporte, etc., que no tienen en
cuenta la protecci¢n del medio ambiente.  Se han producido mejoras notables en
muchos pa¡ses, pero el deterioro del medio ambiente contin£a.  La capacidad de
los pa¡ses para hacer frente a la contaminaci¢n y a los problemas de salud se
ve
limitada considerablemente debido a la falta de recursos.  La lucha contra la
contaminaci¢n y las medidas de protecci¢n de la salud a menudo no se mantienen
a
la par del desarrollo econ¢mico.  Existen considerables riesgos para la
higiene
ambiental relacionados con el medio ambiente en los pa¡ses reci‚n
industrializados.  Adem s, en el an lisis reciente de la OMS se establece
claramente la interdependencia entre la salud, el medio ambiente y el
desarrollo
y se revela que en la mayor¡a de los pa¡ses no se produce la integraci¢n de
esos
aspectos, por lo que se carece de un mecanismo eficaz de lucha contra la
contaminaci¢n 2/.  Sin prejuicio de los criterios en los que convenga la
comunidad internacional, o de las normas que se determinen a nivel nacional,
ser  fundamental en todos los casos tener en consideraci¢n los sistemas de
valores predominantes en cada pa¡s y la aplicabilidad de unas normas que
aunque
sean v lidas para los pa¡ses m s adelantados pueden no ser adecuadas y
entra¤ar
un costo social excesivo en los pa¡ses en desarrollo.

Objetivos

6.40  El objetivo general consiste en reducir al m¡nimo los riesgos y mantener
el medio ambiente en un nivel tal que no se afecten ni se pongan en peligro la
salud y la seguridad humanas y que se siga fomentando el desarrollo.  Los
objetivos concretos del programa son los siguientes:

     a)   Antes del a¤o 2000, incorporar en los programas de desarrollo de
todos
los pa¡ses, las medidas adecuadas de higienizaci¢n del medio ambiente y
protecci¢n de la salud;

     b)   Antes del a¤o 2000, establecer, en los casos en que proceda,
infraestructuras y programas nacionales adecuados de reducci¢n de da¤os al
medio
ambiente y de vigilancia de los riesgos en todos los pa¡ses;

     c)   Antes del a¤o 2000, establecer, en los casos en que proceda,
programas
integrados para hacer frente a la contaminaci¢n en las fuentes y en los
lugares
de eliminaci¢n, haciendo hincapi‚ en medidas de reducci¢n en todos los pa¡ses;

     d)   Seleccionar y reunir, en los casos que proceda, la informaci¢n
estad¡stica necesaria sobre los efectos de la contaminaci¢n sobre la salud
para
basar en ella los an lisis de costo y beneficio, incluida la evaluaci¢n de los
efectos de la higienizaci¢n ambiental, a fin de calibrar las medidas de
control,
prevenci¢n y reducci¢n de la contaminaci¢n.
Actividades

6.41  En los programas de acci¢n nacionales que reciben asistencia, apoyo y
coordinaci¢n internacionales, se deber¡a incluir, cuando procediera, lo
siguiente:

     a)   Contaminaci¢n del aire de las zonas urbanas:

     i)   Desarrollo de la tecnolog¡a adecuada para combatir la contaminaci¢n,
          sobre la base de una evaluaci¢n de los riesgos de investigaciones
          epidemiol¢gicas, con miras a introducir procesos de producci¢n
          ambientalmente racionales y un sistema de transporte de masas
adecuado
          y seguro;

    ii)   Creaci¢n de capacidad de control de la contaminaci¢n del aire en las
          grandes ciudades, considerando de especial importancia los programas
          de coacci¢n y utilizando redes de vigilancia, seg£n proceda;

     b)   Contaminaci¢n del aire en locales cerrados:

     i)   Apoyo a la investigaci¢n y establecimiento de programas para la
          aplicaci¢n de m‚todos de prevenci¢n y control, a fin de reducir la
          contaminaci¢n en locales cerrados, incluidos incentivos econ¢micos
          para la instalaci¢n de la tecnolog¡a adecuada;

    ii)   Organizaci¢n de campa¤as de educaci¢n sanitaria, especialmente en
          pa¡ses en desarrollo, a fin de reducir las repercusiones del uso
          dom‚stico de biomasa y carb¢n en la salud;

     c)   Contaminaci¢n del agua:

     i)   Elaboraci¢n de tecnolog¡as adecuadas de lucha contra la
contaminaci¢n
          del agua sobre la base de una evaluaci¢n de los riesgos para la
salud;

    ii)   Fomento de la capacidad de lucha contra la contaminaci¢n del agua en
          las grandes ciudades;

     d)   Plaguicidas:

          Elaborar mecanismos para controlar la distribuci¢n y el uso de
          plaguicidas a fin de reducir al m¡nimo los riesgos para la salud
          humana que plantean el transporte, el almacenamiento, la aplicaci¢n
y
          los efectos residuales de los plaguicidas que se utilizan en la
          agricultura y en la conservaci¢n de la madera;

     e)   Desechos s¢lidos:

     i)   Elaboraci¢n de tecnolog¡as adecuadas de eliminaci¢n de desechos
          s¢lidos sobre la base de la evaluaci¢n de los riesgos para la salud;

    ii)   Creaci¢n de la capacidad adecuada para la eliminaci¢n de los
desechos
          s¢lidos en las grandes ciudades;

     f)   Asentamientos humanos:

          Elaboraci¢n programas para mejorar las condiciones de salud en los
          asentamientos humanos, en particular en los barrios marginales y los
          asentamientos de precaristas sobre la base de la evaluaci¢n de los
          riesgos para la salud;

     g)   Ruido:

          Establecimiento de criterios para fijar niveles m ximos permitidos
de
          ruido, e incorporaci¢n de medidas de evaluaci¢n y control del nivel
de
          ruido en los programas de higienizaci¢n ambiental;

     h)   Radiaci¢n ionizante y no ionizante:

          Elaboraci¢n y aplicaci¢n de leyes, normas y procedimientos de
          fiscalizaci¢n de su aplicaci¢n, sobre la base de las directrices
          internacionales existentes;

     i)   Efectos de la radiaci¢n ultravioleta:

     i)   Iniciaci¢n, con car cter urgente, de investigaciones acerca de los
          efectos sobre la salud del aumento de radiaci¢n ultravioleta que
llega
          a la superficie de la Tierra como consecuencia del agotamiento de la
          capa de ozono estratosf‚rico;

    ii)   Seg£n los resultados de estas investigaciones, estudio de la
          posibilidad de adoptar medidas correctivas adecuadas para mitigar
los
          efectos antes mencionados sobre los seres humanos;

     j)   Industria y producci¢n de energ¡a:

     i)   Establecimiento de procedimientos para la evaluaci¢n de las
          repercusiones de las condiciones ambientales sobre la salud, para la
          planificaci¢n y el desarrollo de nuevas industrias y de nuevos
          servicios de energ¡a;

    ii)   Incorporaci¢n del an lisis adecuado de los riesgos para la salud en
          todos los programas nacionales de control de la contaminaci¢n y de
          gesti¢n ecol¢gica, con especial hincapi‚ en sustancias t¢xicas como
el
          plomo;

   iii)   Establecimiento en todas las industrias importantes de programas de
          higiene industrial, a fin de controlar la exposici¢n de los
          trabajadores a los riesgos sanitarios;

    iv)   Promoci¢n de la introducci¢n de tecnolog¡as ambientalmente
racionales
          en los sectores de la industria y la energ¡a;

     k)   Vigilancia y evaluaci¢n:

          Creaci¢n, cuando proceda, de capacidades adecuadas para la
vigilancia
          ambiental, a fin de mantener bajo observaci¢n la calidad del medio
          ambiente y el estado de salud de la poblaci¢n;




               l)   Vigilancia y reducci¢n de lesiones:

     i)   Apoyo, cuando proceda, de la elaboraci¢n de sistemas para vigilar la
          frecuencia y las causas de lesiones a fin de poder adoptar
estrategias
          de acci¢n y prevenci¢n bien orientadas;

    ii)   Elaboraci¢n, de conformidad con los planos nacionales, estrategias
en
          todos los sectores (industria, tr fico y otros) coherentes con los
          programas de seguridad en ciudades y comunidades de la OMS, a fin de
          reducir la frecuencia y la gravedad de las lesiones;

   iii)   Enfasis en las estrategias preventivas para reducir las enfermedades
          de car cter ocupacional y las causadas por toxinas en el medio
          ambiente y en el trabajo a fin de mejorar la seguridad del
trabajador;

     m)   Promoci¢n de la investigaci¢n y desarrollo de metodolog¡as:

     i)   Prestaci¢n de apoyo para la elaboraci¢n de m‚todos nuevos de
          evaluaci¢n cuantitativa de los beneficios sanitarios y de los costos
          que acarrear¡an diferentes estrategias de control de la
contaminaci¢n;

    ii)   Preparaci¢n y realizaci¢n de investigaciones interdisciplinarias
          acerca de los efectos conjuntos de la exposici¢n a riesgos
ambientales
          m£ltiples, incluidas investigaciones epidemiol¢gicas acerca de la
          exposici¢n prolongada a bajos niveles de contaminantes y la
          utilizaci¢n de indicadores biol¢gicos que permitan evaluar las
          exposiciones de los seres humanos, los efectos adversos de esas
          exposiciones y la susceptibilidad humana a los agentes ambientales.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

6.42  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 3.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 115 millones de
d¢lares
que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

6.43  Si bien ya se dispone de tecnolog¡as para hacer frente a muchos de los
problemas con que se tropieza para evitar o reducir la contaminaci¢n, para el
establecimiento de programas y pol¡ticas al respecto los pa¡ses en desarrollo
deber¡an emprender investigaciones en un marco intersectorial.  En tales
esfuerzos deber¡a contarse con la colaboraci¢n del sector empresarial. 
Deber¡an
efectuarse an lisis costo/efectos y elaborarse m‚todos de evaluaci¢n de las
repercusiones de las condiciones ambientales en el marco de programas de
cooperaci¢n internacional, an lisis y m‚todos que deber¡an ser utilizados para
el establecimiento de prioridades y estrategias en lo relacionado con la salud
y
el desarrollo.


6.44  En las actividades enumeradas en los incisos a) a m) del p rrafo 6.41,
deber¡an facilitarse los esfuerzos de los pa¡ses en desarrollo mediante el
acceso a la tecnolog¡a y la transferencia de tecnolog¡a, conocimientos e
informaci¢n, de los que poseen dichos conocimientos y tecnolog¡as de
conformidad
con el cap¡tulo 34.

c)   Desarrollo de los recursos humanos

6.45  Deber¡an elaborarse estrategias nacionales globales encaminadas a obviar
el problema de la carencia de recursos humanos calificados, que es uno de los
principales obst culos con los que se tropieza en la lucha contra los riesgos
sanitarios ambientales.  Todo el personal de todos los niveles al que incumben
cuestiones ambientales o sanitarias desde el de la gesti¢n hasta el de la
inspecci¢n, deber¡a recibir la adecuada formaci¢n.  Es preciso asimismo poner
mayor empe¤o en incluir en los programas de estudios de las escuelas de
segunda
ense¤anza y de las universidades la cuesti¢n de la higiene ambiental y en
instruir a la poblaci¢n en general.

d)   Aumento de la capacidad

6.46  Todos los pa¡ses deber¡an promover el aumento de los conocimientos y de
las t‚cnicas para la previsi¢n y la identificaci¢n de los riesgos sanitarios
ambientales, y de su capacidad nacional para reducir esos riesgos.  Entre los
elementos b sicos para la creaci¢n de esa capacidad deben incluirse:  los
conocimientos acerca de los problemas de higiene ambiental y de la conciencia
de
esos problemas entre los dirigentes del pa¡s, los ciudadanos en general y los
especialistas; los mecanismos operacionales para la cooperaci¢n intersectorial
e
intergubernamental en la planificaci¢n y la gesti¢n del desarrollo y en la
lucha
contra la contaminaci¢n; los arreglos para lograr la participaci¢n del sector
privado y las comunidades en la soluci¢n de los problemas sociales; la
delegaci¢n de autoridad en los niveles de gobierno intermedios y locales y de
asignarles recursos, a fin de crear la capacidad necesaria para satisfacer las
necesidades primordiales de higiene ambiental.


                                       Notas

     1/   A/45/625, anexo.

     2/   Informe de la Comisi¢n sobre la Salud y el Medio Ambiente de la OMS
(Ginebra, de pr¢xima publicaci¢n).

                                    Cap¡tulo 7

             FOMENTO DEL DESARROLLO SOSTENIBLE DE LOS RECURSOS HUMANOS

                                   INTRODUCCION

7.1  En los pa¡ses industrializados, las modalidades de consumo de las
ciudades
est n imponiendo una fuerte carga sobre el ecosistema mundial, en tanto que
los
asentamientos del mundo en desarrollo necesitan m s materia prima, energ¡a y
desarrollo econ¢mico simplemente para superar los problemas econ¢micos y
sociales b sicos.  Las condiciones de los asentamientos humanos en muchas
partes
del mundo, en particular en los pa¡ses en desarrollo, est n deterior ndose
principalmente como resultado de los bajos niveles de inversi¢n en ese sector,
atribuibles a las limitaciones globales en materia de recursos de esos pa¡ses.

En los pa¡ses de bajos ingresos para los que se dispone de datos recientes,
solamente un 5,6%, en promedio, de los gastos del gobierno central se
destinaban
a vivienda, esparcimiento, seguridad social y bienestar 1/.  Los gastos de las
organizaciones de apoyo y financiaci¢n internacionales son igualmente bajos. 
Por ejemplo, solamente el 1% de los gastos totales del sistema de las Naciones
Unidas financiados con donaciones se destinaron en 1988 a asentamientos
humanos 2/, en tanto que en 1991 los pr‚stamos del Banco Mundial y de la
Asociaci¢n Internacional de Fomento (AIF) para desarrollo urbano y
abastecimiento de agua y alcantarillado ascendieron a un 5,5% y un 5,4%,
respectivamente, de sus pr‚stamos totales 3/.

7.2  Por otra parte, la informaci¢n disponible indica que las actividades de
cooperaci¢n t‚cnica en el sector de los asentamientos humanos generan
considerables inversiones de los sectores p£blico y privado.  Por ejemplo,
cada
d¢lar gastado en 1988 por el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo
(PNUD) en cooperaci¢n t‚cnica en relaci¢n con los asentamientos humanos gener¢
una inversi¢n complementaria de 122 d¢lares, la m s elevada de todos los
sectores de asistencia del PNUD 4/.

7.3  Esta es la base del "enfoque facilitador" que se promueve para el sector
de
los asentamientos humanos.  La asistencia externa ayudar  a generar los
recursos
internos necesarios para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de toda
la
poblaci¢n para el a¤o 2000 y m s adelante, incluido el n£mero creciente de los
desempleados, es decir, el grupo sin ingresos.  Al mismo tiempo, todos los
pa¡ses deben reconocer y encarar de manera integrada las consecuencias
ambientales del desarrollo urbano y asignar una prioridad elevada a las
necesidades de los pobres de las zonas urbanas y rurales, de los desempleados
y
del n£mero creciente de personas sin ninguna fuente de ingresos.

Objetivo de los asentamientos humanos

7.4  El objetivo general de los asentamientos humanos es mejorar la calidad
social, econ¢mica y ambiental de la vida en los asentamientos humanos y las
condiciones de vida y de trabajo de todos, y especialmente de los pobres de
las
zonas urbanas y rurales.  Ese mejoramiento deber  basarse en actividades de
cooperaci¢n t‚cnica, en la cooperaci¢n entre los sectores p£blico, privado y
de 
la comunidad y en la participaci¢n de los grupos de la comunidad y los grupos
de
intereses especiales, como las mujeres, las poblaciones ind¡genas, los
ancianos
y los incapacitados.  Esos enfoques deben ser el fundamento de las estrategias
de asentamientos humanos.  Al elaborar esas estrategias, los pa¡ses deber n
establecer prioridades entre las ocho  reas de programas incluidas en el
presente cap¡tulo, de conformidad con sus planes y objetivos nacionales y
teniendo plenamente en cuenta su capacidad social y cultural.  Adem s, lospa¡ses deber n tomar las medidas apropiadas para vigilar el impacto de estas
estrategias en los grupos marginalizados y desprotegidos, teniendo
especialmente
en cuenta las necesidades de las mujeres.

7.5  Las  reas de programas incluidas en este cap¡tulo son:

     a)   Suministro de vivienda adecuada para todos;

     b)   Mejoramiento de la administraci¢n de los asentamientos humanos;

     c)   Promoci¢n de la planificaci¢n y la ordenaci¢n sostenible del uso de
la
tierra;

     d)   Promoci¢n de la integraci¢n de la infraestructura ambiental:  agua,
saneamiento, avenamiento y manejo de desechos s¢lidos;

     e)   Promoci¢n de sistemas sostenibles de energ¡a y transporte en los
asentamientos humanos;

     f)   Promoci¢n de la planificaci¢n y gesti¢n de los asentamientos humanos
en las regiones propensas a los desastres;

     g)   Promoci¢n de actividades sostenibles en la industria de la
construcci¢n;

     h)   Promoci¢n del desarrollo de los recursos humanos y el aumento de la
capacidad para el adelanto de los asentamientos humanos.


                                AREAS DE PROGRAMAS

                  A.  Suministro de vivienda adecuada para todos

Bases para la acci¢n

7.6  El acceso a una vivienda segura y sana es indispensable para el bienestar
f¡sico, psicol¢gico, social y econ¢mico de las personas y debe constituir un
elemento fundamental de la acci¢n nacional e internacional.  El derecho a una
vivienda adecuada es un derecho humano b sico consagrado en la Declaraci¢n
Universal de Derechos Humanos y en el Pacto Internacional de Derechos
Econ¢micos, Sociales y Culturales.  Pese a esto, se estima que en la
actualidad
por lo menos 1.000 millones de personas no tienen acceso a una vivienda segura
y
sana, y que, si no se toman medidas apropiadas en los planos nacional y
mundial,
este n£mero aumentar  espectacularmente para fines de este siglo y m s
adelante.

7.7  Uno de los principales programas mundiales para abordar este problema es
la
Estrategia Mundial de la Vivienda hasta el A¤o 2000, aprobada por la Asamblea
General en diciembre de 1988 (resoluci¢n 43/181, anexo).  A pesar de que ha
recibido amplio apoyo, la Estrategia requiere un nivel mucho m s elevado de
apoyo pol¡tico y financiero para poder alcanzar su objetivo de proporcionar
viviendas adecuadas para todos antes de que finalice el siglo.

Objetivo

7.8  El objetivo es proporcionar viviendas adecuadas para las poblaciones que
est n creciendo r pidamente y para los pobres de las zonas urbanas y rurales
actualmente desfavorecidos, mediante un enfoque facilitador y racional desde
el
punto de vista ambiental del desarrollo y mejoramiento de la vivienda.
Actividades

7.9  Deber¡an emprenderse las siguientes actividades:

     a)   Como primera medida para proporcionar vivienda adecuada para todos,
todos los pa¡ses deber¡an adoptar inmediatamente medidas para proporcionar
viviendas a su poblaci¢n pobre y sin techo, en tanto que la comunidad
internacional y las instituciones financieras deber¡an adoptar medidas para
apoyar los esfuerzos de los pa¡ses en desarrollo por proporcionar vivienda a
los
pobres;

     b)   Todos los pa¡ses deber¡an adoptar o reforzar estrategias nacionales
de
vivienda con objetivos basados, seg£n el caso, en los principios y las
recomendaciones contenidos en la Estrategia Mundial de la Vivienda hasta el
A¤o 2000.  Deber¡a protegerse legalmente a la poblaci¢n contra el desalojo
injusto de sus hogares o sus tierras;

     c)   Todos los pa¡ses deber¡an, seg£n procediera, apoyar los esfuerzos en
favor de la vivienda de los pobres de las zonas urbanas y rurales, los
desempleados y los grupos sin ingresos mediante la aprobaci¢n de c¢digos y
reglamentaciones o la adaptaci¢n de los existentes con el fin de facilitar su
acceso a tierras, financiaci¢n y materiales de bajo costo, y la promoci¢n
activa
de la regularizaci¢n y la mejora de los asentamientos espont neos y los
barrios
de tugurios urbanos como medida expeditiva y soluci¢n pragm tica para el
d‚ficit
de viviendas urbanas;

     d)   Todos los pa¡ses deber¡an, seg£n procediera, facilitar el acceso de
los pobres de las zonas urbanas y rurales a la vivienda mediante la adopci¢n y
la utilizaci¢n de planes de vivienda y financiaci¢n y de nuevos mecanismos
innovadores adaptados a sus circunstancias;

     e)   Todos los pa¡ses deber¡an apoyar y elaborar estrategias de vivienda
ecol¢gicamente racionales a nivel nacional, estatal/provincial y municipal
mediante la colaboraci¢n entre el sector privado, el sector p£blico y la
comunidad y con el apoyo de organizaciones con base en la comunidad;

     f)   Todos los pa¡ses, y en especial los pa¡ses en desarrollo, deber¡an,
seg£n procediera, formular y llevar a cabo programas encaminados a reducir los
efectos del fen¢meno de la migraci¢n del campo a las ciudades mejorando las
condiciones de vida rurales;

     g)   Todos los pa¡ses, cuando procediera, deber¡an elaborar y llevar a
cabo
programas de reasentamiento para hacer frente a los problemas particulares de
las poblaciones desplazadas en sus pa¡ses respectivos;

     h)   Todos los pa¡ses deber¡an, seg£n procediera, documentar y vigilar la
aplicaci¢n de sus estrategias nacionales de vivienda utilizando, entre otras
cosas, las directrices de vigilancia aprobadas por la Comisi¢n de
Asentamientos
Humanos y los indicadores de la calidad de la vivienda que est n elaborando
conjuntamente el Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos
(H bitat) y el Banco Mundial;

     i)   Deber¡a fortalecerse la cooperaci¢n bilateral y multilateral a fin
de
apoyar la ejecuci¢n de las estrategias nacionales de vivienda de los pa¡ses en
desarrollo;

     j)   Deber¡an elaborarse y difundirse en forma bienal, conforme lo
solicitado en la Estrategia Mundial de Vivienda para el A¤o 2000, informes
sobre
los progresos mundiales, que abarquen las medidas a nivel nacional y las
actividades de apoyo de las organizaciones internacionales y los donantes
bilaterales.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

7.10  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 75.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 10.000 millones de
d¢lares que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

7.11  Las necesidades correspondientes a este ep¡grafe se tratan en cada una
de
las dem s  reas de programa incluidas en el presente cap¡tulo.

c)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

7.12  Los pa¡ses desarrollados y los organismos de financiaci¢n deber¡an
proporcionar asistencia espec¡fica a los pa¡ses en desarrollo mediante la
adopci¢n de un enfoque facilitador con respecto al suministro de vivienda
para todos, incluidos los grupos sin ingresos, que incluya las instituciones
de 
investigaci¢n y las actividades de capacitaci¢n para funcionarios
gubernamentales, profesionales, organizaciones de la comunidad y
organizaciones
no gubernamentales, mediante el aumento de la capacidad local de elaboraci¢n
de
tecnolog¡as apropiadas.


        B.  Mejoramiento de la administraci¢n de los asentamientos humanos

Bases para la acci¢n

7.13  Para fines de este siglo, la mayor parte de la poblaci¢n del mundo
vivir 
en ciudades.  Si bien los asentamientos urbanos, en particular en los pa¡ses
en
desarrollo, manifiestan muchos de los s¡ntomas de la crisis mundial del medio
ambiente y el desarrollo, generan 60% del producto nacional bruto y, si se
administran adecuadamente, pueden desarrollar la capacidad de sostener su
productividad, mejorar las condiciones de vida de sus residentes y administrar
los recursos naturales en forma sostenible.

7.14  Algunas zonas metropolitanas se extienden m s all  de las fronteras de
varias entidades pol¡ticas o administrativas (distritos y municipalidades),
aunque conforman un sistema urbano continuo.  En muchos casos, esta
heterogeneidad pol¡tica perjudica o dificulta la aplicaci¢n de programas
amplios
de ordenaci¢n del medio.

Objetivo

7.15  El objetivo consiste en lograr una ordenaci¢n sostenible de todos los
asentamientos urbanos, en particular en los pa¡ses en desarrollo, a fin de
aumentar su capacidad de mejorar las condiciones de vida de sus residentes,
especialmente de los marginalizados y los desprotegidos, contribuyendo as¡ al
logro de los objetivos nacionales de desarrollo econ¢mico.

Actividades

a)   Mejoramiento de la administraci¢n urbana

7.16  Un marco existente para fortalecer la gesti¢n es el Programa de
Administraci¢n Urbana del Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo/Banco Mundial/Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos
Humanos (H bitat), un esfuerzo mundial concertado para ayudar a los pa¡ses en
desarrollo a hacer frente a sus problemas de gesti¢n urbana.  Su alcance
deber¡a
extenderse a todos los pa¡ses interesados durante el per¡odo 1993-2000.
Todos los pa¡ses deber¡an, seg£n procediera y de conformidad con sus planes,
objetivos y prioridades nacionales, y con la asistencia de las organizaciones
no
gubernamentales y los representantes de las autoridades locales, emprender las
siguientes actividades a nivel nacional, estatal/provincial y local, con la
asistencia de los programas y los organismos de apoyo pertinentes:

     a)   Adoptar y aplicar directrices de gesti¢n urbana en las esferas de
ordenaci¢n de tierras, ordenaci¢n del medio urbano, gesti¢n de la
infraestructura y finanzas y administraci¢n municipales;

     b)   Acelerar los esfuerzos por reducir la pobreza de las zonas urbanas
mediante diversas medidas, como por ejemplo:

     i)   Generar empleo para los pobres de las zonas urbanas, especialmente
las
          mujeres, mediante la creaci¢n, el mejoramiento y la conservaci¢n de
la
          infraestructura y los servicios urbanos y el apoyo de actividades
          econ¢micas en el sector no estructurado, como reparaciones,
reciclado,
          servicios y peque¤os comercios;

    ii)   Prestar asistencia concreta a las poblaciones m s pobres de las
zonas
          urbanas mediante, entre otras cosas, la creaci¢n de una
          infraestructura social para reducir el hambre y la falta de
vivienda,
          y la prestaci¢n de servicios adecuados a nivel de la comunidad;

   iii)   Alentar la creaci¢n de organizaciones ind¡genas basadas en la
          comunidad, organizaciones privadas de voluntarios y otras formas de
          entidades no gubernamentales que puedan contribuir a la reducci¢n de
          la pobreza y al mejoramiento de la calidad de vida de las familias
de
          bajos ingresos;

     c)   Adoptar estrategias innovadoras de urbanismo destinadas a abordar
cuestiones ecol¢gicas y sociales, mediante:

     i)   La reducci¢n de los subsidios, y la plena recuperaci¢n de gastos
          correspondiente, a los servicios ambientales y otros servicios de
alta
          calidad (por ejemplo, abastecimiento de agua, saneamiento,
recolecci¢n
          de basura, caminos y telecomunicaciones) que se prestan a los
          vecindarios de mayores ingresos; 

    ii)             El mejoramiento del nivel de la infraestructura y la
prestaci¢n de
          servicios en las zonas urbanas m s pobres;

     d)   Elaborar estrategias locales para mejorar la calidad de vida y del
medio ambiente, integrando las decisiones sobre la utilizaci¢n y la ordenaci¢n
de las tierras y las inversiones en los sectores p£blico y privado, y
movilizando recursos humanos y materiales, promoviendo as¡ la generaci¢n
ecol¢gicamente racional de empleos que protejan la salud humana.

b)   Fortalecimiento de los sistemas de datos urbanos

7.17  En el per¡odo 1993-2000 todos los pa¡ses, con la activa participaci¢n
del sector empresarial, deber¡an ejecutar, en los casos en que proceda,
proyectos experimentales en determinadas ciudades para la reuni¢n, el an lisis
y
la ulterior difusi¢n de datos urbanos, incluidos los an lisis sobre los
efectos 
en el medio ambiente, en los planos local, estatal/provincial, nacional e
internacional, y crear una capacidad de gesti¢n de los datos sobre ciudades
5/. 
Las organizaciones de las Naciones Unidas como el H bitat, el PNUMA y el PNUD
podr¡an aportar asesoramiento t‚cnico y sistemas modelo de gesti¢n de datos.

c)   Fomento del desarrollo de ciudades intermedias

7.18  A fin de aliviar la presi¢n en las grandes aglomeraciones urbanas de los
pa¡ses en desarrollo, deben adoptarse pol¡ticas y estrategias para el
desarrollo
de ciudades intermedias con el objeto de crear oportunidades de empleo para la
mano de obra desempleada en las zonas rurales, y apoyar actividades econ¢micas
basadas en las zonas rurales, aunque es indispensable una ordenaci¢n racional
de
las zonas urbanas para asegurar que el desenfrenado crecimiento urbano no
propague la degradaci¢n de los recursos a una superficie mayor ni aumente las
presiones para urbanizar los espacios abiertos, las tierras agr¡colas y los
cinturones verdes.

7.19  Por lo tanto, todos los pa¡ses deber¡an examinar, seg£n procediera, los
procesos y pol¡ticas de urbanizaci¢n con el objeto de evaluar los efectos del
crecimiento en el medio ambiente y aplicar en las ciudades criterios de
urbanismo y gesti¢n adaptados concretamente a las necesidades, la capacidad de
recursos y las caracter¡sticas de sus ciudades de tama¤o mediano en
crecimiento. 
Seg£n los casos, tambi‚n deber¡an concentrarse en actividades destinadas a
facilitar la transici¢n de los estilos de vida rurales a urbanos y en las
modalidades de asentamiento y en promover el desarrollo de actividades
econ¢micas en peque¤a escala, especialmente la producci¢n de alimentos, para
apoyar la generaci¢n local de ingresos y la producci¢n de bienes y servicios
intermedios para las zonas rurales m s apartadas.

7.20  Todas las ciudades, especialmente las que se caracterizan por graves
problemas de desarrollo sostenible, deber¡an, de conformidad con las leyes,
normas y reglamentos nacionales, formular y fortalecer programas destinados a
abordar esos problemas y a orientar su desarrollo en forma sostenible.  Ya
existen algunas iniciativas internacionales para apoyar esos esfuerzos en el
Programa de ciudades sostenibles de H bitat y el Programa de ciudades sanas de
la OMS, que deber¡an intensificarse.  Deber¡an fortalecerse y coordinarse
otras
iniciativas del Banco Mundial, los bancos regionales de desarrollo, los
organismos bilaterales y otras partes comprometidas, en particular los representantes internacionales y nacionales de autoridades locales.  Las
diversas ciudades, seg£n los casos, deber¡an:

     a)   Institucionalizar un criterio de participaci¢n para el desarrollo
urbano sostenible sobre la base de un di logo constante entre los
participantes
en el desarrollo urbano (el sector p£blico, el sector privado y las
comunidades), especialmente las mujeres y las poblaciones ind¡genas;

     b)   Mejorar el medio ambiente urbano promoviendo la organizaci¢n social
y
la conciencia sobre el medio ambiente mediante la participaci¢n de comunidades
locales en la determinaci¢n de los servicios p£blicos necesarios, la dotaci¢n
de
infraestructura urbana, el mejoramiento de los servicios p£blicos y la
protecci¢n o rehabilitaci¢n de viejas edificaciones, recintos hist¢ricos y
otros
elementos culturales.  Adem s, deben activarse los programas de "trabajos
verdes" con el objeto de crear actividades autosostenidas de desarrollo humano
y
oportunidades de empleo en los sectores estructurado y no estructurado para
residentes urbanos de bajos ingresos;

     c)   Fortalecer la capacidad de sus ¢rganos locales de gobierno a fin de
encarar en forma m s eficaz la amplia variedad de problemas del desarrollo y
del
medio ambiente que se asocian con el crecimiento urbano r pido y racional,
mediante criterios amplios de planificaci¢n en que se reconozcan las diversas
necesidades de las ciudades y que se basen en pr cticas ecol¢gicamente
racionales de urbanizaci¢n;

     d)   Participar en "redes de ciudades sostenibles" internacionales para
intercambiar experiencias y movilizar apoyo t‚cnico y financiero nacional e
internacional;

     e)   Promover la formulaci¢n de programas de turismo ecol¢gicamente
racionales y culturalmente sensibles como estrategia del desarrollo sostenible
de los asentamientos urbanos y rurales y como forma de descentralizar el
desarrollo urbano y reducir las discrepancias entre las regiones;

     f)   Establecer mecanismos, con la ayuda de los organismos
internacionales
pertinentes, a fin de movilizar recursos para iniciativas locales de
mejoramiento de la calidad del medio ambiente;

     g)   Preparar a grupos comunitarios, organizaciones no gubernamentales y
particulares para que asuman la autoridad y responsabilidad de ordenar y
mejorar
su medio inmediato mediante los instrumentos, las t‚cnicas y los criterios de
participaci¢n que abarca el concepto de atenci¢n del medio ambiente.

7.21  Las ciudades de todos los pa¡ses deber¡an fortalecer la cooperaci¢n
entre
s¡ con el auspicio de organizaciones no gubernamentales activas en esta
esfera,
como la International Union of Local Authorities (IULA), el International
Council for Local Environmental Initiatives (ICLEI) y la World Federation of
Twin Cities.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

7.22  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 100.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 15.000 millones de
d¢lares que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

7.23  Los pa¡ses en desarrollo deber¡an, con la asistencia internacional
apropiada, examinar la posibilidad de concentrarse en la capacitaci¢n y
formaci¢n de un n£cleo de administradores y t‚cnicos urbanos y otras partes
comprometidas que pudieran administrar con ‚xito el desarrollo y el
crecimiento
urbano ecol¢gicamente racionales y que tuvieran los conocimientos t‚cnicos
necesarios para analizar y adaptar la experiencia innovadora de otras
ciudades. 
A tal fin, se deber¡a utilizar toda la gama de m‚todos de formaci¢n, desde la
ense¤anza escolar hasta la utilizaci¢n de los medios de difusi¢n, as¡ como la
opci¢n del aprendizaje pr ctico.

7.24  Adem s, los pa¡ses en desarrollo deber¡an promover la capacitaci¢n y las
investigaciones tecnol¢gicas mediante los esfuerzos conjuntos de donantes,
organizaciones no gubernamentales y empresas privadas en esferas como las de 
reducci¢n de desechos, calidad del agua, ahorro de energ¡a, producci¢n sin
riesgo de productos qu¡micos y transporte menos contaminante.

7.25  Las actividades de creaci¢n de capacidad desarrolladas por todos los
pa¡ses, con asistencia, como se sugiere en los p rrafos precedentes, deber¡an
incluir no s¢lo la capacitaci¢n de personas y grupos funcionales sino tambi‚n
arreglos institucionales, pr cticas administrativas, v¡nculos
interinstitucionales, corrientes de informaci¢n y procesos de consulta.

7.26  Adem s, las actividades internacionales como el Programa de
Administraci¢n
Urbana deber¡an, en cooperaci¢n con organismos multilaterales y bilaterales,
seguir ayudando a los pa¡ses en desarrollo en sus esfuerzos por crear una
estructura de participaci¢n mediante la movilizaci¢n de los recursos humanos
del
sector privado, las organizaciones no gubernamentales y los pobres, en
especial
las mujeres y las personas en situaci¢n de desventaja.


           C.  Promoci¢n de la planificaci¢n y la ordenaci¢n sostenibles
               del uso de la tierra                                     

Bases para la acci¢n

7.27  El acceso a los recursos de tierras es un componente indispensable de
los
estilos de vida sostenibles que causen poco da¤o en el medio ambiente.  Los
recursos terrestres son la base de los sistemas de vida (humana) y
proporcionan
los suelos, la energ¡a, el agua y la posibilidad de realizar todas las
actividades humanas.  En las zonas urbanas de r pido crecimiento, el acceso a
la
tierra es cada vez m s dif¡cil a consecuencia de las demandas de la industria,
la vivienda, el comercio, la agricultura, las estructuras de tenencia de la
tierra y la necesidad de espacios abiertos.  Adem s, el aumento de los costos
de
las tierras urbanas impide que los pobres tengan acceso a tierras aptas.  En
las
zonas rurales, algunas pr cticas insostenibles, como la explotaci¢n de tierras
marginales y la invasi¢n de bosques y zonas ecol¢gicamente fr giles por
intereses comerciales y poblaciones rurales que no poseen tierras producen el
deterioro ambiental, as¡ como una disminuci¢n del rendimiento de los colonos
rurales empobrecidos.


Objetivo

7.28  El objetivo consiste en satisfacer las necesidades de tierras para el
desarrollo de los asentamientos humanos mediante una planificaci¢n f¡sica y
una
utilizaci¢n de la tierra ecol¢gicamente racionales a fin de asegurar el acceso
de todas las familias a la tierra y, seg£n proceda, alentar la propiedad y la
gesti¢n comunal y colectiva de la tierra 6/.  Deber¡a prestarse especial
atenci¢n a las necesidades de las mujeres y de las poblaciones ind¡genas por
razones econ¢micas y culturales.

Actividades

7.29  Todos los pa¡ses deber n examinar, seg£n procediera, la posibilidad de
hacer un inventario nacional completo de sus recursos de tierras a fin de
establecer un sistema de informaci¢n sobre las tierras en que dichos recursos
se
clasifiquen seg£n la utilizaci¢n m s apropiada y se individualicen las zonas
ecol¢gicamente fr giles y las zonas propensas a desastres a fin de adoptar
medidas especiales de protecci¢n.

7.30  A continuaci¢n, todos los pa¡ses deber¡an elaborar planes nacionales de
ordenaci¢n de los recursos de tierras como gu¡a para el desarrollo y la
utilizaci¢n de dichos recursos, para lo cual deber¡an proceder a lo siguiente:

     a)   Promulgar, seg£n proceda, una legislaci¢n nacional que oriente la
ejecuci¢n de pol¡ticas p£blicas ecol¢gicamente racionales de desarrollo
urbano,
utilizaci¢n de tierras, vivienda y mejoramiento de la ordenaci¢n de la
expansi¢n
urbana;

     b)   Crear, seg£n proceda, mercados eficientes de tierras que satisfagan
las necesidades colectivas de desarrollo, entre otras cosas, mejorando los
sistemas de registro de tierras y simplificando los procedimientos de las
transacciones;

     c)   Crear incentivos fiscales y adoptar medidas de control del uso de la
tierra, incluidas soluciones de planificaci¢n para la utilizaci¢n m s
racional,
desde el punto de vista ecol¢gico, de recursos de tierras limitados;

     d)   Alentar las asociaciones entre los sectores p£blico y privado y las
comunidades en la ordenaci¢n de los recursos de tierras para el desarrollo de
los asentamientos humanos;

     e)   Fortalecer en los asentamientos urbanos y rurales existentes las
pr cticas de protecci¢n de los recursos de tierras basadas en la comunidad;

     f)   Establecer formas apropiadas de tenencia de tierras que tengan por
objeto asegurar la tenencia a todos los usuarios de tierras, especialmente a
las
poblaciones ind¡genas, las mujeres, las comunidades locales, los habitantes de
bajos ingresos de las zonas urbanas y los pobres de las zonas rurales;

     g)   Acelerar los esfuerzos por promover el acceso de los pobres de las
zonas urbanas y rurales a la tierra, incluidos programas de cr‚dito para la
compra de tierras para la construcci¢n, adquisici¢n o mejoramiento de
viviendas
seguras y saludables y de servicios de infraestructura;

     h)   Iniciar y prestar apoyo a la ejecuci¢n de mejores pr cticas de
ordenamiento de tierras que abarquen las necesidades competitivas de tierras
para la agricultura, la industria, el transporte, el desarrollo urbano, los
espacios verdes, las reservas y otras necesidades esenciales;
               i)   Promover entre los encargados de formular pol¡ticas la
comprensi¢n de
las consecuencias negativas de los asentamientos no planificados en zonas
ecol¢gicamente vulnerables y de las pol¡ticas adecuadas nacionales y locales,
sobre uso de las tierras y sobre asentamientos necesarios para este fin.

7.31  En el plano internacional, los diversos organismos y programas
bilaterales
y multilaterales como el PNUD, la FAO, el Banco Mundial, los bancos regionales
de desarrollo, otras organizaciones interesadas y el Programa conjunto
PNUD/Banco Mundial/H bitat de ordenaci¢n urbana deber¡an mejorar la
coordinaci¢n
mundial de las actividades de ordenaci¢n de los recursos terrestres, y se
deber¡an adoptar medidas para promover la transferencia de experiencias sobre
pr cticas sostenibles de ordenaci¢n de tierras aplicables a los pa¡ses en
desarrollo.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

7.32  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 3.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 300 millones de
d¢lares
que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender n,
entre otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los
gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

7.33  Se deber¡a facilitar el acceso de todos los pa¡ses, en particular los
pa¡ses en desarrollo, individualmente o como parte de agrupaciones regionales
o
subregionales, a las t‚cnicas modernas de ordenaci¢n de los recursos de
tierras,
como los sistemas de informaci¢n geogr fica, los conjuntos de im genes
fotogr ficas por sat‚lite y otras t‚cnicas de teleobservaci¢n.

c)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

7.34  En la planificaci¢n y la gesti¢n sostenibles de los recursos de tierras
todos los pa¡ses deber¡an emprender actividades de capacitaci¢n centradas en
el
medio ambiente y ayudar a los pa¡ses en desarrollo, por conducto de los
organismos internacionales de apoyo y financiaci¢n, a fin de:

     a)   Fortalecer la capacidad de formaci¢n e investigaci¢n en materia de
ense¤anza de las instituciones nacionales, estatales/provinciales y locales a
fin de capacitar a profesionales y t‚cnicos de ordenaci¢n de tierras; 

     b)   Facilitar el examen de la organizaci¢n de ministerios y organismos
gubernamentales encargados de asuntos de la tierra, a fin de elaborar
mecanismos
m s eficientes de ordenaci¢n de los recursos de tierras y organizar
peri¢dicamente cursos de repaso en el empleo para sus administradores y
personal
a fin de familiarizarlos con t‚cnicas actualizadas de ordenaci¢n de los
recursos
de tierras;

     c)   Cuando corresponda, proporcionar a esos organismos equipo moderno,
como computadoras y programas de computadoras y equipo para reconocimientos;

               d)   Fortalecer los programas existentes y promover un
intercambio
internacional e interregional de informaci¢n y experiencia en la ordenaci¢n de
tierras mediante el establecimiento de asociaciones profesionales de ciencias
de
la ordenaci¢n de tierras y actividades afines, como cursos pr cticos y
seminarios.


         D.  Promoci¢n de la integraci¢n de la infraestructura ambiental: 
             agua, saneamiento, avenamiento y gesti¢n de desechos s¢lidos 

Bases para la acci¢n

7.35  Hay muchos par metros relacionados con la disponibilidad de recursos
h¡dricos, calidad del aire y existencia de una infraestructura ambiental para
el
saneamiento y la gesti¢n de desechos que definen la capacidad de sostener el
desarrollo urbano.  A ra¡z de la densidad de los usuarios, la urbanizaci¢n, si
se administra debidamente, ofrece oportunidades extraordinarias para la
creaci¢n
de una infraestructura ambiental sostenible por medio de pol¡ticas de fijaci¢n
de precios y programas de ense¤anza adecuados, as¡ como de mecanismos de
acceso
equitativos que sean racionales desde el punto de vista econ¢mico y ambiental.

Sin embargo, en la mayor¡a de los pa¡ses en desarrollo la mala salud
generalizada y un gran n£mero de muertes que podr¡an evitarse cada a¤o pueden
atribuirse a la deficiencia o a la falta de una infraestructura ambiental.  En
esos pa¡ses las condiciones no pueden sino empeorar debido a necesidades cada
vez mayores que exceden la capacidad de los gobiernos de responder
adecuadamente.

7.36  Un enfoque integrado para el suministro de una infraestructura
ecol¢gicamente racional en los asentamientos humanos, en particular a los
pobres
de las zonas urbanas y rurales, es una inversi¢n en el desarrollo sostenible
que
puede mejorar la calidad de la vida, aumentar la productividad, mejorar la
salud
y reducir la carga de las inversiones en medicina terap‚utica y mitigaci¢n de
la
pobreza.

7.37  La mayor parte de las actividades cuya gesti¢n mejorar¡a mediante un
enfoque integrado est n comprendidas en el Programa 21 seg£n se indica a
continuaci¢n:  cap¡tulos 6 (Protecci¢n y fomento de la salud humana),
9 (Protecci¢n de la atm¢sfera), 18 (Protecci¢n de la calidad y el suministro
de
los recursos de agua dulce) y 21 (Gesti¢n ecol¢gicamente racional de los
desechos s¢lidos y cuestiones relacionadas con las aguas cloacales).

Objetivos

7.38  El objetivo es asegurar el suministro de instalaciones adecuadas de
infraestructura ambiental en todos los asentamientos para el a¤o 2025.  El
logro
de ese objetivo exigir¡a que todos los pa¡ses en desarrollo incorporaran en
sus
estrategias nacionales programas para fortalecer la capacidad t‚cnica,
financiera y de recursos humanos necesaria para asegurar una mejor integraci¢n
de la infraestructura y la planificaci¢n ecol¢gica para el a¤o 2000.

Actividades

7.39  Todos los pa¡ses deber¡an evaluar los aspectos ecol¢gicos de su
infraestructura de asentamientos humanos, establecer objetivos nacionales
sostenibles para la gesti¢n de desechos y utilizar tecnolog¡a ecol¢gicamente
racional para proteger el medio ambiente, la salud humana y la calidad de la
vida.  Con la colaboraci¢n de organismos bilaterales y multilaterales se
deber¡afortalecer la infraestructura de los asentamientos y los programas ecol¢gicos
destinados a promover un criterio integrado de asentamientos humanos en la
planificaci¢n, el desarrollo, la conservaci¢n y gesti¢n de la infraestructura
ambiental (abastecimiento de agua, saneamiento, avenamiento, gesti¢n de
desechos
s¢lidos).  Deber¡an fortalecerse igualmente la coordinaci¢n entre dichos
organismos y la colaboraci¢n de representantes internacionales y nacionales de
las autoridades locales, el sector privado y los grupos comunitarios.  En la
medida de lo posible, las actividades de todos los organismos que participan
en
la creaci¢n de la infraestructura ambiental deber¡an reflejar un planteamiento
de los asentamientos basado en los ecosistemas o las zonas metropolitanas e
incluir entre la gama de las actividades de los programas la supervisi¢n, la
investigaci¢n aplicada, la creaci¢n de las estructuras necesarias, la
transmisi¢n de la tecnolog¡a apropiada y la cooperaci¢n t‚cnica.

7.40  Se deber¡a prestar asistencia en los planos nacional y local a los
pa¡ses
en desarrollo para que adopten un criterio integrado para el suministro de
agua,
energ¡a, saneamiento, avenamiento y gesti¢n de los desechos s¢lidos, y los
organismos externos de financiaci¢n deber¡an asegurarse de que se aplicara ese
criterio particularmente al mejoramiento de la infraestructura ambiental en
asentamientos no planificados sobre la base de reglamentos y normas en los
cuales se tengan presentes las condiciones de vida y los recursos de las
comunidades a que han de servir.

7.41  Todos los pa¡ses deber¡an adoptar, seg£n procediera, los principios
siguientes para la creaci¢n de una infraestructura ambiental:

     a)   En la medida de lo posible, adoptar pol¡ticas que reduzcan al m¡nimo
o
eviten los da¤os ambientales;

     b)   Velar por que todas las decisiones est‚n precedidas de evaluaciones
de
los efectos en el medio ambiente y tengan en cuenta adem s los costos de toda
consecuencia ecol¢gica;

     c)   Promover el desarrollo de conformidad con las pr cticas aut¢ctonas y
adoptar tecnolog¡as apropiadas para las condiciones locales;

     d)   Promover pol¡ticas destinadas a recuperar el costo efectivo de los
servicios de infraestructura, reconociendo al mismo tiempo la necesidad de
encontrar planteamientos convenientes (inclusive subsidios) para ofrecer
servicios b sicos a todos los hogares;

     e)   Buscar soluciones conjuntas a los problemas ecol¢gicos que afecten a
varias localidades.

7.42  Deber¡a facilitarse y fomentarse la difusi¢n de informaci¢n sobre los
programas existentes entre los pa¡ses e instituciones locales interesados.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

7.43  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 50 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los 
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

7.44  En la medida de lo posible deber¡an coordinarse los medios cient¡ficos y
tecnol¢gicos comprendidos en los programas existentes, para lo cual habr¡a que
proceder a:

     a)   Acelerar las investigaciones en la esfera de pol¡ticas integradas de
los programas y proyectos de infraestructura ambiental basados en un an lisis
de
los beneficios en funci¢n de los costos y en los efectos generales en el medio
ambiente;

     b)   Promover m‚todos para evaluar "la demanda efectiva", utilizando la
informaci¢n ambiental y sobre el desarrollo como criterio para la selecci¢n de
tecnolog¡as.

c)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

7.45  Con la asistencia y el apoyo de organismos de financiaci¢n, todos los
pa¡ses deber¡an, seg£n procediera, emprender programas de capacitaci¢n y de
participaci¢n popular con el objeto de:

     a)   Aumentar la percepci¢n del p£blico de los medios, los enfoques y los
beneficios del suministro de instalaciones de infraestructura ambiental,
especialmente entre las poblaciones ind¡genas, las mujeres, los grupos de
bajos
ingresos y los pobres;

     b)   Preparar un n£cleo de profesionales con conocimientos t‚cnicos de la
planificaci¢n de servicios integrados de infraestructura y la conservaci¢n de
sistemas de utilizaci¢n eficiente de recursos, ecol¢gicamente racionales y
socialmente aceptables;

     c)   Fortalecer la capacidad institucional de las autoridades y los
administradores locales para la prestaci¢n integrada de servicios adecuados de
infraestructura en asociaci¢n con las comunidades locales y el sector privado;

     d)   Adoptar instrumentos jur¡dicos y de reglamentaci¢n apropiados,
incluidos arreglos de subsidios mutuos, para brindar los beneficios de una
infraestructura ambiental suficiente y econ¢micamente accesible a los grupos
desfavorecidos de la poblaci¢n, especialmente los pobres.


           E.  Promoci¢n de sistemas sostenibles de energ¡a y transporte
               en los asentamientos humanos                             

Bases para la acci¢n

7.46  La mayor parte de la energ¡a comercial y no comercial producida en la
actualidad se utiliza en los asentamientos humanos y se destina a ellos; el
sector de los hogares utiliza un porcentaje considerable de dicha energ¡a. 
Los
pa¡ses en desarrollo hacen frente actualmente a la necesidad de aumentar su
producci¢n de energ¡a para acelerar el desarrollo y mejorar las condiciones de
vida de su poblaci¢n, y de reducir al mismo tiempo los costos de producci¢n de
la energ¡a y la contaminaci¢n producida por ‚sta.  El incremento de la 
utilizaci¢n eficaz de la energ¡a con objeto de reducir sus efectos
contaminantes
y de promover la utilizaci¢n de fuentes de energ¡a renovables deber¡a tener
prioridad en toda medida adoptada para proteger el medio ambiente urbano.

7.47  Los pa¡ses desarrollados, en su calidad de principales consumidores de
energ¡a, enfrentan la necesidad de proceder a la planificaci¢n y gesti¢n de la
energ¡a, promover otras fuentes de energ¡a renovables y evaluar los costos que
representan para el ciclo de vida los sistemas y pr cticas actuales, con la
consecuencia de que muchas zonas metropolitanas est‚n afectadas por problemas
generalizados de calidad del aire en relaci¢n con el ozono y la presencia de
contaminantes s¢lidos y de mon¢xido de carbono.  Las causas de ello tienen
mucho
que ver con deficiencias tecnol¢gicas y con el incremento del consumo de
combustibles generado por la falta de eficiencia, las elevadas concentraciones
demogr ficas e industriales y el r pido aumento del n£mero de veh¡culos
automotores.

7.48  El transporte representa aproximadamente un 30% del consumo de energ¡a
comercial y aproximadamente un 60% del consumo mundial total de petr¢leo
l¡quido.  En los pa¡ses en desarrollo, la r pida motorizaci¢n y la
insuficiencia
de las inversiones en la planificaci¢n del transporte urbano, administraci¢n
del
tr fico e infraestructura crean problemas cada vez mayores de accidentes y
lesiones, salud, ruido, congesti¢n y p‚rdida de productividad an logos a los
que
se presentan en muchos pa¡ses desarrollados.  Todos estos problemas tienen
graves consecuencias para las poblaciones urbanas, particularmente los grupos
de
bajos ingresos o los que no perciben ingreso alguno.

Objetivos

7.49  Los objetivos son ampliar el suministro de tecnolog¡a m s eficaz en el
uso
de la energ¡a y de energ¡a de otras fuentes y de fuentes renovables para los
asentamientos humanos y reducir las consecuencias negativas de la producci¢n y
la utilizaci¢n de energ¡a para la salud humana y el medio ambiente.

Actividades

7.50  Las principales actividades correspondientes a esta  rea de programas se
incluyen en el cap¡tulo 9 (Protecci¢n de la atm¢sfera),  rea de programas B,
subprograma 1 (Aprovechamiento, eficiencia y consumo de energ¡a) y subprograma
2
(Transporte).

7.51  El enfoque amplio del desarrollo de los asentamientos humanos deber¡a
incluir la promoci¢n de un desarrollo de energ¡a sostenible en todos los
pa¡ses,
de la siguiente manera:

     a)   Los pa¡ses en desarrollo, en particular, deber¡an:

     i)   Formular programas de acci¢n nacionales a fin de propiciar y
sustentar
          la reforestaci¢n y la regeneraci¢n de los bosques nacionales con
miras
          a lograr un suministro sostenido de energ¡a de biomasa para atender
a
          las necesidades de los grupos de bajos ingresos en las zonas urbanas
y
          de los pobres de las zonas rurales, en particular las mujeres y los
          ni¤os;

         ii)Formular programas de acci¢n nacionales para promover el
desarrollo
          integrado de las tecnolog¡as que economizan energ¡a y utilizan
fuentes
          renovables de energ¡a, en particular para el uso de las fuentes de
          energ¡a solar, hidroel‚ctrica, e¢lica y de biomasa;

                            iii)Fomentar una amplia diseminaci¢n y
comercializaci¢n de las tecnolog¡as
          de fuentes renovables de energ¡a mediante medidas apropiadas, entre
          otras, los reg¡menes tributarios y de transferencia de tecnolog¡a;

         iv)Ejecutar programas de informaci¢n y capacitaci¢n destinados a
          fabricantes y usuarios a fin de propiciar las t‚cnicas que
economicen
          energ¡a y los artefactos que utilicen energ¡a en forma eficiente;

     b)   Las organizaciones internacionales y los donantes bilaterales
deber¡an:

     i)   Dar apoyo a los pa¡ses en desarrollo en la ejecuci¢n de programas
          nacionales de energ¡a a fin de lograr una utilizaci¢n amplia de las
          tecnolog¡as que economizan energ¡a y usan fuentes renovables de
          energ¡a, en particular para emplear las fuentes de energ¡a solar,
          e¢lica, hidroel‚ctrica y de biomasa;

    ii)   Ampliar el acceso a los resultados de la investigaci¢n y la
innovaci¢n
          a fin de acrecentar los niveles de eficiencia en la utilizaci¢n de
la
          energ¡a en los asentamientos humanos.

7.52  La promoci¢n de redes de transporte urbano eficientes y ecol¢gicamente
racionales en todos los pa¡ses deber¡a constituir el criterio general en que
se
basaran la planificaci¢n y gesti¢n del transporte urbano.  A tal fin, todos
los
pa¡ses deber¡an:

     a)   Integrar la planificaci¢n del uso de las tierras y del transporte
con
miras a alentar modalidades de desarrollo que reduzcan la demanda de
transporte;

     b)   Adoptar programas de transporte urbano en que se utilice
preferentemente el transporte p£blico de gran capacidad, en los pa¡ses donde
proceda;

     c)   Alentar el uso de medios de transporte no motorizados, para lo cual
ser  necesario facilitar pistas para ciclistas y v¡as peatonales seguras en
los
centros urbanos y suburbanos en los pa¡ses donde proceda;

     d)   Prestar especial atenci¢n a la gesti¢n eficaz del tr fico, el
funcionamiento eficiente del transporte p£blico y la conservaci¢n de la
infraestructura de transporte;

     e)   Propiciar el intercambio de informaci¢n entre los pa¡ses y los
representantes de las zonas locales y metropolitanas;

     f)   Reevaluar los actuales patrones de producci¢n y consumo a fin de
reducir el uso de la energ¡a y de los recursos nacionales.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

7.53  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado los costos de ejecuci¢n de
las
actividades de este programa en el cap¡tulo 9 (Protecci¢n de la atm¢sfera).

b)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

7.54  A fin de aumentar el nivel t‚cnico de las instituciones y de los
profesionales que se ocupan de los servicios de energ¡a y del transporte,
todos
los pa¡ses deber¡an, seg£n procediera:

     a)   Impartir capacitaci¢n en el empleo y otras formas de capacitaci¢n a
los funcionarios gubernamentales, los encargados de la planificaci¢n, los
ingenieros de tr fico y los administradores que se ocupan del sector de los
servicios de energ¡a y el transporte;

     b)   Aumentar la conciencia del p£blico sobre las consecuencias
ambientales
del transporte y los viajes mediante campa¤as en los medios de informaci¢n y
apoyo a las iniciativas de organizaciones no gubernamentales y de la comunidad
que promuevan la utilizaci¢n de transporte no motorizado, el transporte
colectivo en autom¢vil y el mejoramiento de las medidas de seguridad en el
tr fico;

     c)   Fortalecer las instituciones regionales, nacionales,
estatales/provinciales y del sector privado que imparten ense¤anza y
capacitaci¢n en materia de servicios energ‚ticos y planificaci¢n y gesti¢n
del transporte urbano.


         F.  Promoci¢n de la planificaci¢n y gesti¢n de los asentamientos
             humanos en las regiones propensas a los desastres           

Bases para la acci¢n

7.55  Los desastres naturales causan p‚rdidas de vidas, perturbaciones de las
actividades econ¢micas y de la productividad urbana - especialmente para los
grupos de bajos ingresos altamente susceptibles - y da¤os ambientales, como la
p‚rdida de tierras agr¡colas f‚rtiles y la contaminaci¢n de los recursos
h¡dricos, y pueden contribuir a reasentamientos considerables de las
poblaciones.  Durante los dos £ltimos decenios se estima que han causado
aproximadamente 3 millones de muertes y han afectado a 800 millones de
personas. 
Las p‚rdidas econ¢micas mundiales han sido estimadas por el Coordinador de las
Naciones Unidas para el Socorro en Casos de Desastre en aproximadamente 30.000
a
50.000 millones de d¢lares por a¤o.

7.56  La Asamblea General, en su resoluci¢n 44/236, proclam¢ el Decenio
Internacional para la Reducci¢n de los Desastres Naturales a partir del 1- de
enero de 1990.  Los objetivos del Decenio 7/ est n vinculados a los objetivos
de
la presente  rea de programas.

7.57  Adem s, hay una necesidad apremiante de encarar la cuesti¢n de la
prevenci¢n y reducci¢n de los desastres provocados por el hombre y los
desastres
causados, entre otras cosas, por la industria, la generaci¢n de energ¡a
nuclear
con dispositivos de seguridad deficiente y los desechos t¢xicos (v‚ase el
cap¡tulo 6 del Programa 21).

Objetivo

7.58  El objetivo es poner a todos los pa¡ses, en particular los propensos a
los
desastres, en condiciones de mitigar las consecuencias negativas para los
asentamientos humanos, las econom¡as nacionales y el medio ambiente de los
desastres naturales o provocados por el hombre.

Actividades

7.59  Como parte de esta  rea de programas se prev‚n tres esferas de
actividades
distintas, a saber, el desarrollo de una "cultura de seguridad", la
planificaci¢n previa a los desastres y la reconstrucci¢n posterior a los
desastres.

a)   Desarrollo de una cultura de seguridad

7.60  Para promover una "cultura de seguridad" en todos los pa¡ses,
especialmente los propensos a los desastres, se deber¡an realizar las
siguientes
actividades:

     a)   Efectuar estudios nacionales y locales sobre la naturaleza y
frecuencia de los desastres naturales, sus consecuencias para la poblaci¢n y
las
actividades econ¢micas, los efectos de la construcci¢n y la utilizaci¢n
inadecuadas de la tierra en las zonas propensas a los desastres y las ventajas
sociales y econ¢micas de una planificaci¢n adecuada previa a los desastres;

     b)   Organizar campa¤as nacionales para crear conciencia de la
importancia
de la seguridad en el plano nacional y local, utilizando todos los medios de
difusi¢n disponibles, y convertir esos conocimientos en informaci¢n que el
p£blico en general y las poblaciones directamente expuestas a los peligros
puedan comprender f cilmente;

     c)   Fortalecer o desarrollar sistemas mundiales, regionales, nacionales
y
locales de alerta temprana para advertir a las poblaciones de desastres
inminentes;

     d)   Individualizar, en los planos nacional e internacional, las zonas de
desastres ambientales causados por actividades industriales y ejecutar
estrategias encaminadas a rehabilitar esas zonas, por conducto, entre otras
cosas, de las siguientes actividades:

     i)   La reestructuraci¢n de las actividades econ¢micas y la promoci¢n de
          nuevas oportunidades de empleo en sectores ecol¢gicamente
racionales; 

    ii)   La promoci¢n de una estrecha colaboraci¢n entre las autoridades
          gubernamentales y locales, las comunidades locales y las
          organizaciones no gubernamentales y la empresa privada;

   iii)   La elaboraci¢n y aplicaci¢n de normas estrictas de control del medio
          ambiente.

b)   Actividades de planificaci¢n previa a los desastres

7.61  La planificaci¢n previa a los desastres deber¡a formar parte integrante
de
la planificaci¢n de los asentamientos humanos en todos los pa¡ses.  Deber¡a
incluir lo siguiente:

     a)   Realizaci¢n de investigaciones sobre los riesgos y la vulnerabilidad
de los asentamientos humanos y de la infraestructura de los asentamientos,
incluidos agua y alcantarillado y redes de comunicaciones y transporte, ya que
un tipo de reducci¢n de riesgos puede aumentar la vulnerabilidad a otros (por
ejemplo, una casa de madera resistente a los terremotos ser  m s vulnerable a
los vendavales);

     b)   Elaboraci¢n de metodolog¡as para determinar los riesgos y la
vulnerabilidad dentro de determinados asentamientos humanos e incorporaci¢n de
la reducci¢n de riesgos y de vulnerabilidad en la planificaci¢n de
asentamientos
humanos y en el proceso de gesti¢n;

     c)   Reorientaci¢n de las nuevas actividades de desarrollo y de
asentamientos humanos que no se consideren apropiadas hacia zonas que no sean
propensas a los desastres;

     d)   Preparaci¢n de directrices sobre la ubicaci¢n, el dise¤o y el
funcionamiento de industrias y actividades que puedan ser peligrosas;

     e)   Elaboraci¢n de instrumentos (jur¡dicos, econ¢micos, etc.) para
alentar
un desarrollo que tenga presentes los desastres, incluidos los medios de
asegurar que las limitaciones de las opciones de desarrollo no perjudiquen a
los
propietarios, o incorporar medios de indemnizaci¢n;

     f)   Elaboraci¢n y difusi¢n de informaci¢n sobre materiales y t‚cnicas de
construcci¢n resistentes a los desastres para edificios y obras p£blicas en
general;

     g)   Elaboraci¢n de programas de capacitaci¢n para contratistas y
constructores sobre m‚todos de construcci¢n resistentes a los desastres. 
Algunos programas deber¡an orientarse especialmente hacia las peque¤as
empresas,
que construyen la mayor parte de las viviendas y otros edificios peque¤os en
los
pa¡ses en desarrollo, y hacia las poblaciones rurales, que construyen sus
propias viviendas;

     h)   Elaboraci¢n de programas de capacitaci¢n para los administradores de
sitios de emergencia, organizaciones no gubernamentales y grupos de la
comunidad
que abarquen todos los aspectos de la mitigaci¢n de los desastres, incluidas
las
actividades de b£squeda y rescate en zonas urbanas, las comunicaciones de
emergencia, las t‚cnicas de alerta temprana y la planificaci¢n previa a los
desastres;

     i)   Elaboraci¢n de procedimientos y pr cticas para que las comunidades
locales puedan recibir informaci¢n sobre instalaciones o situaciones
peligrosas
en sus jurisdicciones y facilitar su participaci¢n en los procedimientos y
planes de alerta temprana, reducci¢n de los desastres y reacci¢n en casos de
desastre;

     j)   Preparaci¢n de planes de acci¢n para la reconstrucci¢n de los
asentamientos, especialmente la reconstrucci¢n de las actividades vitales de
la
comunidad.

c)   Reconstrucci¢n y planificaci¢n de la rehabilitaci¢n posterior a los
     desastres

7.62  La comunidad internacional, en su calidad de principal asociado en la
reconstrucci¢n y rehabilitaci¢n posterior a los desastres, deber¡a velar por
que
los pa¡ses afectados por ellos aprovecharan los fondos asignados en la mayor
medida posible mediante la ejecuci¢n de las siguientes actividades:

     a)   Investigaciones sobre la experiencia adquirida en los aspectos
sociales y econ¢micos de la reconstrucci¢n posterior a los desastres y
adopci¢n
de estrategias y directrices eficaces para la reconstrucci¢n posterior a los
desastres, haciendo hincapi‚ especialmente en las estrategias orientadas hacia

el desarrollo para la asignaci¢n de recursos de reconstrucci¢n escasos y en
las
oportunidades que ofrece la reconstrucci¢n posterior a los desastres de
incorporar patrones de asentamiento sostenible;

     b)   Preparaci¢n y difusi¢n de directrices internacionales para su
adaptaci¢n a las necesidades nacionales y locales;

     c)   Apoyo a los esfuerzos desplegados por los gobiernos nacionales para
instituir procedimientos de planificaci¢n para emergencias, con participaci¢n
de
las comunidades afectadas, en materia de reconstrucci¢n y rehabilitaci¢n
posterior a los desastres.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

7.63  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 50 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

7.64  Los cient¡ficos e ingenieros que se especializan en esta esfera en los
pa¡ses en desarrollo y en los pa¡ses desarrollados deber¡an colaborar con los
encargados de la planificaci¢n urbana y regional para proporcionar los
conocimientos b sicos y los medios de mitigar las p‚rdidas producidas por los
desastres y por el desarrollo ecol¢gicamente inapropiado.

c)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

7.65  Los pa¡ses en desarrollo deber¡an organizar programas de capacitaci¢n
sobre m‚todos de construcci¢n resistentes a los desastres para los
contratistas
y constructores que construyen la mayor parte de las viviendas en los pa¡ses
en
desarrollo.  Esos programas de capacitaci¢n deber¡an centrarse principalmente
en
las empresas comerciales peque¤as, que construyen la mayor¡a de las unidades
de
vivienda en los pa¡ses en desarrollo.

7.66  Los programas de capacitaci¢n deber¡an extenderse a funcionarios
gubernamentales, a los encargados de la planificaci¢n y a las organizaciones
comunitarias y no gubernamentales para abarcar todos los aspectos de la
mitigaci¢n de desastres, como t‚cnicas de alerta temprana, planificaci¢n y
construcci¢n previas a los desastres y construcci¢n y rehabilitaci¢n
posteriores
a los desastres.


             G.  Promoci¢n de actividades sostenibles en la industria
                 de la construcci¢n                                  

Bases para la acci¢n

7.67  Las actividades del sector de la construcci¢n son fundamentales para
lograr los objetivos nacionales de desarrollo socioecon¢mico, que consisten en
proporcionar vivienda, infraestructura y empleo.  Sin embargo, pueden ser una
fuente importante de da¤os ambientales, por la disminuci¢n gradual de la base
de
recursos naturales, el deterioro de zonas ecol¢gicas fr giles, la
contaminaci¢n
qu¡mica y el uso de materiales de construcci¢n nocivos para la salud humana.

Objetivos

7.68  Los objetivos son, en primer lugar, adoptar pol¡ticas y tecnolog¡as e
intercambiar informaci¢n a su respecto a fin de que el sector de la
construcci¢n
pueda alcanzar los objetivos de desarrollo de los asentamientos humanos y al
mismo tiempo evitar las consecuencias perjudiciales para la salud humana y
para
la biosfera de dichas pol¡ticas y tecnolog¡as y, en segundo lugar, aumentar la
capacidad de generaci¢n de empleo del sector de la construcci¢n.  Los
gobiernos
deber¡an obrar en estrecha colaboraci¢n con el sector privado para lograr
estos
objetivos.

Actividades

7.69  Todos los pa¡ses, seg£n procediera y de conformidad con los planes,
objetivos y prioridades nacionales, deber¡an:

     a)   Establecer y fortalecer una industria aut¢ctona de materiales de
construcci¢n, basada en la medida de lo posible en los recursos naturales
disponibles a nivel local;

     b)   Formular programas para aumentar la utilizaci¢n de materiales
locales
por parte del sector de la construcci¢n ampliando el apoyo t‚cnico y los
planes
de incentivos para aumentar la capacidad y viabilidad econ¢mica de las
empresas
peque¤as y no estructuradas que utilizan esos materiales y t‚cnicas
tradicionales de construcci¢n;

     c)   Adoptar normas y otras medidas de reglamentaci¢n que promuevan el
aumento de la aplicaci¢n de dise¤os y t‚cnicas que utilicen eficientemente la
energ¡a y la utilizaci¢n sostenible de los recursos naturales de manera
econ¢mica y ecol¢gicamente apropiada;

     d)   Formular pol¡ticas apropiadas de utilizaci¢n de la tierra y
reglamentar la planificaci¢n especialmente dirigida a proteger las zonas
ecol¢gicamente delicadas de las perturbaciones f¡sicas producidas por las
actividades de construcci¢n y afines;

     e)   Promover la utilizaci¢n de construcci¢n de gran densidad de mano
de obra y tecnolog¡as de conservaci¢n que generen empleo en el sector de la
construcci¢n para la fuerza de trabajo insuficientemente empleada que se
encuentra en la mayor parte de las grandes ciudades, promoviendo al mismo
tiempo
la ense¤anza de oficios en el sector de la construcci¢n;

     f)   Formular pol¡ticas y pr cticas para el sector no estructurado y los
constructores de viviendas en r‚gimen de autoayuda mediante la adopci¢n de
medidas para aumentar la viabilidad econ¢mica de los materiales de
construcci¢n
destinados a los pobres de las zonas urbanas y rurales mediante, entre otras
cosas, planes de cr‚dito y compras en grueso de materiales de construcci¢n
para
venderlos a comunidades y a constructores en peque¤a escala.

7.70  Todos los pa¡ses deber¡an:

     a)   Promover el libre intercambio de informaci¢n sobre todos los
aspectos
ecol¢gicos y sanitarios de la construcci¢n, incluido el desarrollo y la
difusi¢n
de bases de datos sobre las consecuencias adversas para el medio ambiente de
los
materiales de construcci¢n, mediante la colaboraci¢n de los sectores privado y
p£blico;

     b)   Promover el desarrollo y la difusi¢n de bases de datos sobre
las consecuencias adversas para el medio ambiente de los materiales de
construcci¢n e introducir legislaci¢n e incentivos financieros para promover
el
reciclado de materiales de alto rendimiento energ‚tico en la industria de la
construcci¢n y la conservaci¢n de energ¡a en los m‚todos de producci¢n de
materiales de construcci¢n;

     c)   Promover el uso de instrumentos econ¢micos, como grav menes a los
productos, para desalentar el uso de materiales y productos de construcci¢n
que
crean contaminaci¢n durante su ciclo vital;

     d)   Promover el intercambio de informaci¢n y una transferencia adecuada
de
tecnolog¡a entre todos los pa¡ses, prestando especial atenci¢n a los pa¡ses en
desarrollo, con objeto de administrar los recursos destinados a la
construcci¢n,
en particular los recursos no renovables;

     e)   Promover la investigaci¢n en las industrias de la construcci¢n y
actividades conexas, y establecer y fortalecer instituciones en este sector.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

7.71  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender n
a unos 40.000 millones de d¢lares, incluidos alrededor de 4.000 millones de
d¢lares que la comunidad internacional suministrar  a t¡tulo de donaci¢n o en
condiciones de favor.  Estas estimaciones son indicativas y aproximadas
£nicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.  Los costos
reales
y las condiciones financieras, incluidas las no concesionarias, depender ,
entre
otras cosas, de las estrategias y los programas espec¡ficos que los gobiernos
decidan ejecutar.

b)   Desarrollo de los recursos humanos y aumento de la capacidad

7.72  Los pa¡ses en desarrollo deber¡an recibir asistencia de organismos
internacionales de apoyo y de financiaci¢n para mejorar la capacidad t‚cnica y
administrativa de los peque¤os empresarios y los conocimientos profesionales
de
los operarios y supervisores de la industria de los materiales de la
construcci¢n, mediante diversos m‚todos de formaci¢n.  Esos pa¡ses tambi‚n
deber¡an recibir asistencia para elaborar programas que alienten la
utilizaci¢n
de tecnolog¡a limpia y que no produzca desechos mediante la transferencia
adecuada de tecnolog¡a.

7.73  Todos los pa¡ses, seg£n procediera, deber¡an elaborar programas
generales
de ense¤anza con objeto de aumentar la conciencia de los constructores de las
tecnolog¡as sostenibles existentes.

7.74  Las autoridades locales han de desempe¤ar un papel precursor en la
promoci¢n de una utilizaci¢n cada vez mayor de materiales y tecnolog¡as de
construcci¢n ecol¢gicamente racionales mediante, por ejemplo, una pol¡tica
innovadora de adquisiciones.



                   H.  Promoci¢n del desarrollo de los recursos humanos y el
aumento
             de la capacidad para el adelanto de los asentamientos humanos

Bases para la acci¢n

7.75  La mayor¡a de los pa¡ses, adem s de escasa disponibilidad de
conocimientos
t‚cnicos especializados en las esferas de vivienda, gesti¢n de los
asentamientos, ordenaci¢n de tierras, infraestructura, construcci¢n, energ¡a,
transportes y planificaci¢n previa a los desastres y reconstrucci¢n posterior
a
ellos, hacen frente a tres d‚ficit multisectoriales en lo que respecta al
desarrollo de los recursos humanos y al aumento de la capacidad.  El primero
es
la falta de un ambiente apto para introducir pol¡ticas que permitan integrar
los
recursos y las actividades del sector p£blico al sector privado y la
comunidad,
o el sector social; el segundo es la escasez de instituciones de capacitaci¢n
e
investigaci¢n especializada; y el tercero es la insuficiente capacidad de
formaci¢n y asistencia t‚cnica para las comunidades de bajos ingresos, tanto
urbanas como rurales.

Objetivo

7.76  El objetivo es mejorar el desarrollo de los recursos humanos y el
aumento
de la capacidad en todos los pa¡ses mediante el mejoramiento de la capacidad
personal e institucional de todos los elementos que participan en el
desarrollo
de los recursos humanos, en particular las poblaciones ind¡genas y las
mujeres. 
A este respecto, hay que tener en cuenta las pr cticas culturales
tradicionales
de las poblaciones ind¡genas y sus relaciones con el medio ambiente.

Actividades

7.77  En cada una de las  reas de programas del presente cap¡tulo se han
incluido actividades concretas de desarrollo de los recursos humanos y de
aumento de la capacidad.  Sin embargo, a t¡tulo m s general, habr¡a que
adoptar
nuevas medidas para fortalecer esas actividades.  A fin de lograr ese
objetivo,
todos los pa¡ses deber¡an adoptar las siguientes medidas:

     a)   Fortalecer el desarrollo de los recursos humanos y la capacidad de
las
instituciones del sector p£blico mediante asistencia t‚cnica y cooperaci¢n
internacional, con objeto de que en el a¤o 2000 se hayan logrado mejoras
considerables en la eficacia de las actividades gubernamentales;

     b)   Crear un ambiente apto para la introducci¢n de pol¡ticas que apoyen
la
asociaci¢n entre los sectores p£blico y privado y la comunidad;

     c)   Proporcionar una formaci¢n y asistencia t‚cnica de mejor calidad a
las
instituciones que imparten formaci¢n a t‚cnicos, profesionales y
administradores
y a los miembros designados, elegidos y profesionales de los gobiernos locales
y
fortalecer su capacidad para encarar las necesidades prioritarias de
formaci¢n,
en particular con respecto a los aspectos sociales, econ¢micos y ambientales
del
desarrollo de los asentamientos humanos;

     d)   Proporcionar asistencia directa al desarrollo de los asentamientos
humanos a nivel de la comunidad, entre otras cosas mediante:

     i)   El fortalecimiento y la promoci¢n de programas de movilizaci¢n
social
          y creaci¢n de conciencia de las posibilidades de las mujeres y los
          j¢venes en las actividades relativas a los asentamientos humanos;

    ii)             La facilitaci¢n de la coordinaci¢n de las actividades de
las mujeres,
          los j¢venes, los grupos de la comunidad y las organizaciones no
          gubernamentales en el desarrollo de los asentamientos humanos;

   iii)   La promoci¢n de la investigaci¢n sobre programas relativos a la
mujer
          y otros grupos, y la evaluaci¢n de los progresos conseguidos con
miras
          a individualizar deficiencias y determinar la asistencia necesaria
          para corregirlas;

     e)   Promover la inclusi¢n del tema de la ordenaci¢n integrada del medio
en
las actividades generales de los gobiernos locales.

7.78  Las organizaciones internacionales y las no gubernamentales deber¡an
apoyar las actividades precedentes, entre otras cosas, fortaleciendo las
instituciones subregionales de capacitaci¢n, proporcionando materiales
adecuados
de capacitaci¢n y difundiendo los resultados de actividades, programas y
proyectos de recursos humanos y de aumento de la capacidad que hayan tenido
resultados positivos.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

7.79  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 65 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

7.80  Habr¡a que combinar los dos tipos de capacitaci¢n, la acad‚mica y la no
acad‚mica, en los programas de desarrollo de los recursos humanos y aumento de
la capacidad, y convendr¡a utilizar m‚todos de ense¤anza orientados hacia el
usuario, materiales de ense¤anza actualizados y sistemas modernos de
comunicaci¢n audiovisual.


                                       Notas

     1/   No se dispone de cifras globales para los gastos internos ni para la
asistencia oficial para el desarrollo destinada a los asentamientos humanos. 
Sin embargo, los datos disponibles procedentes del Informe sobre el Desarrollo
Mundial, 1991 para 16 pa¡ses en desarrollo de bajos ingresos revelan que el
promedio del porcentaje de gastos del gobierno central en vivienda,
esparcimiento y seguridad y bienestar social para 1989 era de un 5,6%, con un
m ximo del 15,1% en el caso de Sri Lanka, que ha iniciado un en‚rgico programa
de vivienda.  En los pa¡ses industrializados de la Organizaci¢n de Cooperaci¢n
y
Desarrollo Econ¢micos, en el mismo a¤o el porcentaje de gastos de los
gobiernos
centrales en vivienda, esparcimiento y seguridad y bienestar social variaron
entre un m¡nimo del 29,3% hasta un m ximo del 49,4%, con un promedio del 39%
(Banco Mundial, Informe sobre el Desarrollo Mundial, 1991, Indicadores de
desarrollo mundial, cuadro 11 (Washington, D.C., 1991)).

                               Notas (continuaci¢n)

     2/   V‚ase el informe del Director General de Desarrollo y Cooperaci¢n
Econ¢mica Internacional, que contiene datos estad¡sticos preliminares sobre
las
actividades operacionales del sistema de las Naciones Unidas en 1988
(A/44/324-E/1989/106/Add.4, anexo).

     3/   Banco Mundial, Informe anual, 1991 (Washington, D.C., 1991).

     4/   PNUD, "Compromisos de inversi¢n relacionados con proyectos que
reciben
asistencia del PNUD, 1988", cuadro 1, "Distribuci¢n sectorial de los
compromisos
de inversi¢n en 1988-1989".

     5/   Un programa experimental de este tipo, el Programa de Datos sobre
Ciudades, ya funciona en el Centro de las Naciones Unidas para los
Asentamientos
Humanos (H bitat) y tiene por objeto la producci¢n y difusi¢n a las ciudades
participantes de programas de computadora para almacenar, elaborar y recuperar
datos sobre las ciudades con fines de intercambio y difusi¢n a nivel local,
nacional e internacional.

     6/   Para esto se necesitan pol¡ticas integradas de ordenaci¢n de los
recursos de tierras, tema ‚ste que tambi‚n se aborda en el cap¡tulo 10 del
Programa 21 (Enfoque integrado de la planificaci¢n y ordenaci¢n de los
recursos
de tierras).

     7/   Las metas del Decenio Internacional para la Reducci¢n de los
Desastres
Naturales, establecidas en el anexo a la resoluci¢n 44/236 de la Asamblea
General, son las siguientes:

     a)   Mejorar la capacidad de cada pa¡s para mitigar los efectos de los
desastres naturales con rapidez y eficacia, prestando especial atenci¢n a la
asistencia en los pa¡ses en desarrollo a fin de evaluar los posibles da¤os en
casos de desastres naturales y establecer sistemas de alerta anticipada y
estructuras resistentes a los desastres donde y cuando sea necesario;

     b)   Formular directrices y estrategias apropiadas para aplicar los
conocimientos cient¡ficos y t‚cnicos existentes, teniendo en cuenta las
diferencias culturales y econ¢micas entre las naciones;

     c)   Fomentar las actividades cient¡ficas y t‚cnicas encaminadas a
eliminar
lagunas cr¡ticas en los conocimientos, a fin de reducir la p‚rdida de vidas y
de
bienes;

     d)   Difundir la informaci¢n t‚cnica existente, y la que se obtenga en
el futuro, sobre medidas para evaluar, predecir y mitigar los efectos de los
desastres naturales;

     e)   Formular medidas para evaluar, predecir, prevenir y mitigar los
efectos de los desastres naturales mediante programas de asistencia t‚cnica y
transferencia de tecnolog¡a, proyectos de demostraci¢n y actividades de
educaci¢n y formaci¢n adaptadas al tipo de desastre y al lugar de que se
trate,
y evaluar la eficacia de esos programas.
                                    Cap¡tulo 8

                 INTEGRACION DEL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO EN
                             LA ADOPCION DE DECISIONES

                                   INTRODUCCION

8.1  En el presente cap¡tulo figuran las siguientes  reas de programas:

     a)   Integraci¢n del medio ambiente y el desarrollo a nivel de pol¡ticas,
planificaci¢n y gesti¢n;

     b)   Establecimiento de un marco jur¡dico y reglamentario eficaz;

     c)   Utilizaci¢n eficaz de instrumentos econ¢micos e incentivos de
mercado
y de otro tipo;

     d)   Establecimiento de sistemas de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica
integrada.


                                AREAS DE PROGRAMAS

                A.  Integraci¢n del medio ambiente y el desarrollo a nivel
                    de pol¡ticas, planificaci¢n y gesti¢n

Bases para la acci¢n

8.2  En los sistemas actuales de adopci¢n de decisiones de muchos pa¡ses se
tiende a seguir separando los factores econ¢micos, sociales y del medio
ambiente
a nivel de pol¡ticas, planificaci¢n y gesti¢n.  Ello influye en la actuaci¢n
de
todos los grupos de la sociedad, incluidos los gobiernos, la industria y los
particulares, y tiene consecuencias importantes para la eficiencia y la
sostenibilidad del desarrollo.  Tal vez sea necesario efectuar un ajuste, o
una
reformulaci¢n fundamental del proceso de adopci¢n de decisiones, a la luz de
las
condiciones concretas de cada pa¡s, para que el medio ambiente y el desarrollo
se sit£en en el centro del proceso de adopci¢n de decisiones econ¢micas y
pol¡ticas, de manera que se logre de hecho la plena integraci¢n de esos
factores.  En los £ltimos a¤os, algunos gobiernos han emprendido tambi‚n una
profunda reforma de las estructuras institucionales oficiales con objeto de
que,
cuando se adopten decisiones sobre pol¡ticas econ¢micas, sociales, fiscales,
energ‚ticas, agropecuarias, mercantiles, de transporte y de otra ¡ndole se
preste sistem ticamente m s atenci¢n al medio ambiente y a las consecuencias
que
tendr n esas pol¡ticas para el medio ambiente.  Asimismo se est n adoptando
nuevas modalidades de di logo para lograr una mejor integraci¢n entre el
gobierno, la industria, la ciencia, los grupos ecol¢gicos y la opini¢n p£blica
en el proceso de establecer enfoques efectivos relacionados con el medio
ambiente y el desarrollo.  La tarea de impulsar esos cambios corresponde
principalmente a los gobiernos, aunque, en muchos casos, ser  conveniente la
colaboraci¢n con las organizaciones nacionales, regionales e internacionales,
incluidas en particular el Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA), el PNUD y el Banco Mundial.  Tambi‚n puede ser importante el
intercambio de experiencias entre pa¡ses.  Los planes, metas y objetivos
nacionales, las normas, reglamentos y leyes nacionales y la situaci¢n concreta
en que se encuentran los distintos pa¡ses constituyen el marco general en que
tiene lugar esa integraci¢n.  En este contexto, debe tenerse presente que las
normas ambientales pueden entra¤ar enormes costos econ¢micos y sociales si se
aplican de manera uniforme en los pa¡ses en desarrollo.
Objetivos

8.3  El objetivo general consiste en mejorar o reestructurar el proceso de
adopci¢n de decisiones, de manera que se integre plenamente en ‚l el examen de
las cuestiones socioecon¢micas y relativas al medio ambiente y se logre una
participaci¢n m s amplia del p£blico.  Sobre la base de que los pa¡ses
determinar n sus propias prioridades de conformidad con sus condiciones,
necesidades, planes, pol¡ticas y programas nacionales, se proponen los
objetivos
siguientes:

     a)   Realizar un examen nacional de las pol¡ticas, estrategias y planes
econ¢micos, sectoriales y del medio ambiente para lograr la integraci¢n
gradual
de las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo;

     b)   Fortalecer las estructuras institucionales a fin de permitir la
plena
integraci¢n de las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo en todos los
niveles del proceso de adopci¢n de decisiones;

     c)   Crear o mejorar mecanismos para facilitar la participaci¢n de
organizaciones, grupos y particulares interesados en todos los niveles del
proceso de adopci¢n de decisiones;

     d)   Establecer procedimientos determinados a nivel interno para integrar
las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo en el proceso de adopci¢n de
decisiones.

Actividades

a)   Mejoramiento de los procesos de adopci¢n de decisiones

8.4  La necesidad principal consiste en integrar los procesos de adopci¢n de
decisiones sobre el medio ambiente y el desarrollo.  Para ello, los gobiernos
deber¡an efectuar un examen nacional y, en los casos en que procediera,
mejorar
los procesos de adopci¢n de decisiones de manera que se logre la integraci¢n
gradual de las cuestiones econ¢micas, sociales y del medio ambiente en un
proceso de desarrollo econ¢micamente eficiente, socialmente equitativo y
responsable y ecol¢gicamente racional.  Los pa¡ses determinar n sus propias
prioridades de conformidad con sus planes, pol¡ticas y programas nacionales
para
las actividades siguientes:

     a)   Lograr la integraci¢n de factores econ¢micos, sociales y ambientales
en el proceso de adopci¢n de decisiones en todos los niveles y en todos los
ministerios;

     b)   Adoptar un marco de pol¡ticas formulado a nivel interno que refleje
una perspectiva a largo plazo y un enfoque intersectorial como base para la
adopci¢n de decisiones, teniendo en cuenta los v¡nculos entre las diversas
cuestiones pol¡ticas, econ¢micas, sociales y ambientales que intervienen en el
proceso de desarrollo;

     c)   Establecer medios determinados a nivel interno para asegurar la
coherencia de pol¡ticas, planes e instrumentos de pol¡ticas sectoriales,
econ¢micos, sociales y del medio ambiente, incluidas las medidas fiscales y el
presupuesto; estos mecanismos deber¡an aplicarse a diversos niveles y unir a
los
interesados en el proceso de desarrollo;

     d)   Supervisar y evaluar sistem ticamente el proceso de desarrollo,
efectuando ex menes peri¢dicos del estado de desarrollo de los recursos
humanos,
las condiciones y tendencias econ¢micas y sociales y el estado del medio
ambiente y los recursos naturales; esto se podr¡a complementar mediante
ex menes
anuales del medio ambiente y el desarrollo, a fin de que los diversos sectores
y
departamentos gubernamentales evaluaran los logros del desarrollo sostenible;

     e)   Velar por que existan condiciones de transparencia y responsabilidad
en cuanto a las consecuencias para el medio ambiente de las pol¡ticas
econ¢micas
y sectoriales;

     f)   Asegurar el acceso del p£blico a la informaci¢n pertinente,
facilitando la recepci¢n de opiniones del p£blico y permitiendo su
participaci¢n
efectiva.

b)   Mejoramiento de los sistemas de planificaci¢n y gesti¢n

8.5  Con miras a lograr un enfoque m s integrado del proceso de adopci¢n de
decisiones, tal vez sea necesario mejorar los sistemas de datos y los m‚todos
anal¡ticos que se utilizan en ese proceso.  Los gobiernos, colaborando cuando
procediera con organizaciones nacionales e internacionales, deber¡an examinar
la
situaci¢n del sistema de planificaci¢n y de gesti¢n y, cuando fuera necesario,
modificar y fortalecer los procedimientos de manera de facilitar el examen
integrado de las cuestiones sociales, econ¢micas y del medio ambiente.  Los
pa¡ses determinar n sus propias prioridades de conformidad con sus planes,
pol¡ticas y programas nacionales, para las actividades siguientes:

     a)   Mejorar la utilizaci¢n de los datos y la informaci¢n en todas las
fases del proceso de planificaci¢n y gesti¢n, utilizando de manera sistem tica
y
simult nea los datos sociales, econ¢micos y ambientales; se deber¡a hacer
hincapi‚ en el an lisis de las interacciones y sinergias, y fomentar la
utilizaci¢n de una amplia gama de m‚todos anal¡ticos, de manera de contar con
diferentes puntos de vista;

     b)   Adoptar procedimientos anal¡ticos amplios para la evaluaci¢n previa
y
simult nea de las consecuencias de las decisiones, incluidas las consecuencias
para la econom¡a y el medio ambiente y para la relaci¢n que existe entre ambos
sectores; esos procedimientos deber¡an abarcar no s¢lo los proyectos sino
tambi‚n las pol¡ticas y los programas; el an lisis deber¡a incluir tambi‚n la
evaluaci¢n de los costos, los beneficios y los riesgos;

     c)   Adoptar criterios de planificaci¢n flexibles e integradores que
permitan el examen de objetivos m£ltiples y el ajuste a las nuevas
necesidades;
para ello pueden ser £tiles los criterios de integraci¢n de esferas a nivel de
los ecosistemas o de las cuencas h¡dricas;

     d)   Adoptar sistemas integrados de gesti¢n, especialmente para la
ordenaci¢n de los recursos naturales; se deber¡an estudiar los m‚todos
tradicionales o aut¢ctonos y utilizarlos cuando resultaran ser £tiles; no
deber¡an marginarse las funciones tradicionales de la mujer como resultado de
la
introducci¢n de nuevos sistemas de gesti¢n;

     e)   Adoptar criterios integrados para el desarrollo sostenible a nivel
regional, incluidas las zonas transfronterizas, con sujeci¢n a los requisitos
que impongan las circunstancias y necesidades particulares;

     f)   Utilizar instrumentos de pol¡tica (jur¡dicos, reglamentarios y
econ¢micos) como medio de planificaci¢n y de gesti¢n para tratar de lograr la
incorporaci¢n de criterios de eficiencia en la adopci¢n de decisiones; se
deber¡an examinar y adaptar peri¢dicamente los instrumentos con objeto de que
siguieran siendo efectivos;

     g)   Delegar funciones de planificaci¢n y gesti¢n en los niveles m s
inferiores de la autoridad p£blica sin comprometer por ello la eficacia; en
particular, deber¡an examinarse las ventajas de ofrecer oportunidades eficaces
y
equitativas a la mujer para lograr su participaci¢n;

     h)   Establecer procedimientos para que las comunidades locales
participen
en actividades de planificaci¢n en lo que respecta a accidentes imprevistos en
la industria y en el medio ambiente, y mantener abierto el intercambio de
informaci¢n sobre los riesgos locales.

c)   Datos e informaci¢n

8.6  Los pa¡ses podr¡an elaborar sistemas para la vigilancia y la evaluaci¢n
de
los progresos hacia el logro del desarrollo sostenible mediante la adopci¢n de
indicadores que midan los cambios en todo el espectro econ¢mico, social y
ecol¢gico.

d)   Adopci¢n de una estrategia nacional de desarrollo sostenible

8.7  Los gobiernos, en colaboraci¢n con las organizaciones internacionales
cuando procediera, deber¡an adoptar una estrategia nacional de desarrollo
sostenible basada, entre otras cosas, en la aplicaci¢n de las decisiones
adoptadas en la Conferencia, especialmente en relaci¢n con el Programa 21. 
Esa
estrategia debe tener en cuenta el plan nacional de desarrollo y armonizar los
diversos planes y pol¡ticas econ¢micos, sociales y ambientales que est‚n en
marcha en el pa¡s.  La experiencia adquirida en las actividades actuales de
planificaci¢n, como los informes nacionales para la Conferencia, las
estrategias
nacionales de conservaci¢n y los planes de acci¢n sobre el medio ambiente,
deben
utilizarse e incorporarse plenamente en una estrategia de desarrollo
sostenible
impulsada por el pa¡s.  Sus objetivos deben asegurar un desarrollo econ¢mico
socialmente responsable y al mismo tiempo proteger la base de recursos y el
medio ambiente para beneficio de generaciones futuras.  La estrategia debe
elaborarse con la mayor participaci¢n posible.  Debe basarse en una evaluaci¢n
a
fondo de la situaci¢n y las iniciativas actuales.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

8.8  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 50 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender , entre otras cosas, de las estrategias y los
programas
espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Investigaci¢n de las interacciones entre el medio ambiente y el
desarrollo

8.9  Los gobiernos, en colaboraci¢n con la comunidad cient¡fica nacional e
internacional y las organizaciones internacionales, deber¡an intensificar,
seg£n
procediera, los esfuerzos por investigar las interacciones que existen dentro
de
los sistemas social, econ¢mico y ambiental y entre estos sistemas.  La
investigaci¢n se ha de emprender con el objeto concreto de prestar asistencia
en
la adopci¢n de decisiones sobre pol¡ticas y facilitar orientaciones sobre el
mejoramiento de las pr cticas de gesti¢n.

c)   Intensificaci¢n de la educaci¢n y la capacitaci¢n

8.10  Los pa¡ses, en cooperaci¢n con las organizaciones nacionales, regionales
e
internacionales, seg£n procediera, deber¡an velar por que existieran o se
pudieran capacitar los recursos humanos indispensables para proceder a la
integraci¢n del medio ambiente y el desarrollo en diversas etapas del proceso
de
adopci¢n de decisiones y de ejecuci¢n.  Para ello, deber¡an mejorar la
educaci¢n
y la capacitaci¢n t‚cnica, especialmente de mujeres y ni¤as, mediante la
integraci¢n de los criterios interdisciplinarios del caso, en la ense¤anza
t‚cnica, profesional y universitaria, y en otros programas de estudio. 
Tambi‚n
se deber¡a efectuar la capacitaci¢n sistem tica de funcionarios p£blicos,
planificadores y administradores, dando prioridad a los criterios de
integraci¢n
necesarios y a las t‚cnicas de planificaci¢n y gesti¢n adecuadas a las
condiciones particulares del pa¡s.

d)   Promoci¢n de la conciencia p£blica

8.11  Los pa¡ses, en cooperaci¢n con instituciones y grupos nacionales, medios
de comunicaci¢n y la comunidad internacional, deber¡an adoptar medidas para
que
la opini¢n p£blica en general y los c¡rculos especializados cobraran
conciencia
de la importancia de tener simult neamente en cuenta el medio ambiente y el
desarrollo, y deber¡an establecer mecanismos para facilitar el intercambio
directo de informaci¢n y de opiniones con el p£blico.  Se deber¡a poner
especial
empe¤o en destacar las responsabilidades y las posibles aportaciones de los
diferentes grupos sociales.

e)   Fortalecimiento de la capacidad institucional nacional

8.12  Los gobiernos, cooperando, seg£n procediera con las organizaciones
internacionales, deber¡an fortalecer la capacidad institucional nacional para
integrar las cuestiones econ¢micas, sociales y ambientales en todos los
niveles
de los procesos de adopci¢n de decisiones y de ejecuci¢n.  Se deber¡a dar
prioridad al abandono de los enfoques sectoriales restringidos y a la adopci¢n
de medidas encaminadas a lograr la plena coordinaci¢n y cooperaci¢n
intersectoriales.


          B.  Establecimiento de un marco jur¡dico y reglamentario eficaz

Bases para la acci¢n

8.13  Las leyes y los reglamentos adecuados a las condiciones particulares de
los pa¡ses se cuentan entre los instrumentos m s importantes para poner en
pr ctica las pol¡ticas sobre el medio ambiente y el desarrollo, no s¢lo
mediante
los m‚todos de "mando y control", sino tambi‚n como marco normativo para
llevar
a cabo la planificaci¢n econ¢mica y establecer instrumentos de mercado.  De
todos modos, y a pesar de que aumenta constantemente el volumen de textos
jur¡dicos relacionados con ese sector, gran parte de las disposiciones 
promulgadas son fragmentarias, regulan aspectos muy concretos o no cuentan con
el respaldo necesario de un mecanismo institucional ni de una autoridad a los
efectos de lograr su cumplimiento y su ajuste oportuno.

8.14  Aunque hay una constante necesidad de llevar a cabo reformas
legislativas
en todos los pa¡ses, los pa¡ses en desarrollo est n especialmente afectados
por
las deficiencias de sus leyes y reglamentos.  Para integrar en forma eficaz el
medio ambiente y el desarrollo en las pol¡ticas y pr cticas de cada pa¡s, es
indispensable elaborar y poner en vigor leyes y reglamentos integrados, que se
apliquen en la pr ctica y se basen en principios sociales, ecol¢gicos,
econ¢micos y cient¡ficos racionales.  Asimismo, es indispensable formular
programas viables para examinar las leyes, los reglamentos y las normas que se
adopten y hacerlos cumplir.  Es posible que muchos pa¡ses necesiten apoyo
t‚cnico para lograr estas metas.  Las necesidades de cooperaci¢n t‚cnica en
esta
esfera incluyen la informaci¢n jur¡dica, los servicios de asesoramiento, la
capacitaci¢n especializada y el aumento de la capacidad institucional.

8.15  La promulgaci¢n y aplicaci¢n de las leyes y los reglamentos en los
planos
nacional, estatal, provincial y municipal son tambi‚n indispensables para
aplicar la mayor¡a de los acuerdos internacionales relacionados con el medio
ambiente y el desarrollo, como lo demuestra la obligaci¢n que frecuentemente
se
suele incluir en los tratados de informar acerca de las medidas legislativas. 
En el contexto de los preparativos de la Conferencia, se ha hecho un examen de
los acuerdos vigentes en el que se se¤ala que hay graves problemas de
cumplimiento en este  mbito y que es necesario mejorar la ejecuci¢n nacional
y,
en los casos en que proceda, la asistencia t‚cnica conexa.  Al formular sus
prioridades nacionales, los pa¡ses deben tener en cuenta las obligaciones
internacionales.

Objetivos

8.16  El objetivo general consiste en promover, de conformidad con las
condiciones particulares de cada pa¡s, la integraci¢n de las pol¡ticas de
medio
ambiente y desarrollo mediante la formulaci¢n de leyes, reglamentos,
instrumentos y mecanismos coercitivos adecuados a nivel nacional, estatal,
provincial y local.  Habida cuenta de que los pa¡ses determinar n sus propias
prioridades de conformidad con sus necesidades y planes, pol¡ticas y programas
nacionales y, en los casos en que proceda, regionales, se proponen los
objetivos
siguientes:

     a)   Difundir informaci¢n sobre innovaciones jur¡dicas y reglamentarias
eficaces en la esfera del medio ambiente y el desarrollo, con inclusi¢n de
instrumentos de car cter coercitivo e incentivos al cumplimiento, para
fomentar
su mayor utilizaci¢n y su adopci¢n en los planos nacional, estatal, provincial
y
local;

     b)   Prestar asistencia a los pa¡ses que la soliciten para modernizar y
fortalecer el marco legislativo y reglamentario por el que se rija el
desarrollo
sostenible, teniendo debidamente en cuenta los valores sociales y las
infraestructuras locales;

     c)   Alentar la formulaci¢n y ejecuci¢n de programas nacionales,
estatales,
provinciales y locales que eval£en y promuevan el cumplimiento de las leyes y
respondan en forma adecuada al incumplimiento.
Actividades

a)   Aumento de la efectividad de las leyes y los reglamentos

8.17  Los gobiernos, con la asistencia, seg£n procediera, de las
organizaciones
internacionales competentes, deber¡an evaluar peri¢dicamente sus leyes y
reglamentos y los mecanismos institucionales conexos de car cter institucional
y
administrativo que existan en los planos nacional, estatal, local y municipal,
en relaci¢n con el medio ambiente y el desarrollo sostenible, con miras a
hacerlos eficaces en la pr ctica.  Los programas que se formulen a tal efecto
deber¡an incluir la promoci¢n de la conciencia del p£blico, la preparaci¢n y
distribuci¢n de material de orientaci¢n y la capacitaci¢n especializada,
mediante cursos pr cticos, seminarios, programas de educaci¢n y conferencias
de
funcionarios p£blicos encargados de formular, aplicar, vigilar y hacer cumplir
las leyes y los reglamentos.

b)   Establecimiento de procedimientos judiciales y administrativos

8.18  Los gobiernos y los legisladores, con el apoyo, seg£n procediera, de las
organizaciones internacionales competentes deber¡an establecer procedimientos
judiciales y administrativos de indemnizaci¢n y reparaciones en los casos de
actos que afectaran el medio ambiente y el desarrollo y que pudieran ser
ilegales o violar los derechos que establece la ley, y deber¡an propiciar el
acceso de personas, grupos y organizaciones que tengan un inter‚s jur¡dico
reconocido.

c)   Suministro de informaci¢n jur¡dica y servicios de apoyo

8.19  Las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales competentes
podr¡an cooperar para facilitar a los gobiernos y a los legisladores que lo
soliciten un programa integrado de servicios de informaci¢n jur¡dica en
materia
de medio ambiente y desarrollo (derecho del desarrollo sostenible), adaptado
especialmente a las necesidades particulares de los ordenamientos jur¡dicos y
administrativos del pa¡s receptor.  Estos sistemas podr¡an incluir asistencia
en
la preparaci¢n de inventarios y ex menes amplios de los sistemas jur¡dicos
nacionales.  Las experiencias anteriores han demostrado la utilidad de
combinar
los servicios especializados de informaci¢n jur¡dica y el asesoramiento
jur¡dico.  Dentro del sistema de las Naciones Unidas, se evitar¡a la
duplicaci¢n
de las bases de datos y se facilitar¡a la divisi¢n del trabajo.  Estos
organismos podr¡an examinar la posibilidad y los m‚ritos de realizar ex menes
de
determinados ordenamientos jur¡dicos nacionales.

d)   Establecimiento de una red de cooperaci¢n para la capacitaci¢n en derecho
     del desarrollo sostenible

8.20  Las instituciones internacionales y universitarias competentes podr¡an
colaborar para establecer, dentro de marcos convenidos, programas de posgrado
y
servicios de capacitaci¢n en el empleo, destinados especialmente a pasantes de
pa¡ses en desarrollo que deseen cursar estudios de derecho del medio ambiente
y
el desarrollo.  La capacitaci¢n abarcar¡a la aplicaci¢n y el mejoramiento
progresivo de las leyes vigentes; las t‚cnicas conexas de negociaci¢n,
redacci¢n
y mediaci¢n y la capacitaci¢n de instructores.  Las organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales que ya realizan actividades de esa
¡ndole deben colaborar con las universidades correspondientes con miras a
armonizar la planificaci¢n de los programas de estudio y ofrecer las mejores
opciones posibles a los gobiernos interesados y a los posibles patrocinadores.

e)             Elaboraci¢n de programas nacionales eficaces para el examen y
el
     cumplimiento de leyes nacionales, estatales, provinciales y locales
     sobre el medio ambiente y el desarrollo

8.21  Cada pa¡s deber¡a formular estrategias integradas para llevar a su
m xima
expresi¢n el cumplimiento de sus leyes y reglamentos relacionados con el
desarrollo sostenible, con asistencia de las organizaciones internacionales y
de
otros pa¡ses, seg£n procediera.  Las estrategias deben incluir:

     a)   Leyes, reglamentos y normas que puedan hacerse cumplir y se basen en
principios econ¢micos, sociales y ecol¢gicos racionales y en la evaluaci¢n
adecuada de los riesgos, e incorporen sanciones destinadas a castigar las
violaciones, obtener compensaci¢n e impedir violaciones futuras;

     b)   Mecanismos para promover el cumplimiento;

     c)   La capacidad institucional para reunir datos sobre el cumplimiento,
examinar peri¢dicamente el cumplimiento, detectar las violaciones, establecer
las prioridades de las medidas de coerci¢n, aplicar dichas medidas en forma
eficaz y realizar evaluaciones peri¢dicas de la eficacia de los programas de
cumplimiento y coerci¢n;

     d)   Mecanismos para la participaci¢n adecuada de personas y grupos en la
formulaci¢n y aplicaci¢n de leyes y reglamentos sobre el medio ambiente y el
desarrollo.

f)   Vigilancia a nivel nacional de las actividades jur¡dicas que complementan
     los instrumentos internacionales

8.22  Las partes contratantes de convenios internacionales, en consulta con
las
secretar¡as de las convenciones internacionales pertinentes, deber¡an mejorar,
seg£n procediera, las pr cticas y procedimientos de informaci¢n sobre las
medidas jur¡dicas y reglamentarias adoptadas.  Las partes contratantes de
convenios internacionales podr¡an hacer encuestas de muestreo sobre las
medidas
complementarias internas con sujeci¢n al consentimiento de los Estados
soberanos
interesados.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

8.23  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 6 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Medios cient¡ficos y tecnol¢gicos

8.24  El programa se basa fundamentalmente en la continuaci¢n de los trabajos
en
curso de reuni¢n, traducci¢n y evaluaci¢n de datos jur¡dicos.  Cabe esperar
que
la intensificaci¢n de la cooperaci¢n entre las bases de datos existentes se
traduzca en una divisi¢n m s adecuada del trabajo (por ejemplo, mediante la
agrupaci¢n por zonas geogr ficas de los datos de los boletines oficiales y
otras
fuentes de referencia) y en una mayor normalizaci¢n y compatibilidad de los
datos, seg£n proceda.

c)   Desarrollo de los recursos humanos

8.25  Se espera que la participaci¢n en la red de capacitaci¢n redunde en
beneficio de los profesionales de pa¡ses en desarrollo y que mejore las
oportunidades de capacitaci¢n de la mujer.  Hay una gran demanda de ese tipo
de
capacitaci¢n de posgrado y en el empleo.  Los seminarios, cursos pr cticos y
conferencias sobre el examen y las medidas de aplicaci¢n que se han celebrado
hasta la fecha han sido muy satisfactorios y bien concurridos.  La finalidad
de
esas actividades es desarrollar recursos (tanto humanos como institucionales)
con el objeto de formular y ejecutar programas eficaces para el examen y la
aplicaci¢n constante de leyes, reglamentos y normas nacionales y locales
relacionados con el desarrollo sostenible.

d)   Fortalecimiento de la capacidad jur¡dica e institucional

8.26  Una parte importante del programa deber  apuntar a mejorar la capacidad
jur¡dica e institucional de los pa¡ses para hacer frente a los problemas
internos que plantea la reglamentaci¢n del medio ambiente y el desarrollo
sostenible y la promulgaci¢n y aplicaci¢n de disposiciones en esa esfera.  Se
podr¡an designar centros regionales de recursos a los que se prestar¡a apoyo
para que establecieran bases de datos especializados y servicios de
capacitaci¢n
para diversos grupos lingu¡sticos o culturales de los distintos ordenamientos
jur¡dicos.


        C.  Utilizaci¢n eficaz de instrumentos econ¢micos e incentivos
            de mercado y de otro tipo

Bases para la acci¢n

8.27  Las leyes y los reglamentos relativos al medio ambiente son importantes,
aunque no cabe esperar que por s¡ solos resuelvan los problemas que plantean
el
medio ambiente y el desarrollo.  Los precios, los mercados y las pol¡ticas
tributaria y econ¢mica de los gobiernos desempe¤an tambi‚n un papel destacado
en
la configuraci¢n de las actitudes y los comportamientos relacionados con el
medio ambiente.

8.28  Durante los £ltimos a¤os, muchos gobiernos, especialmente de pa¡ses
industrializados, pero tambi‚n de Europa central y oriental y de los pa¡ses en
desarrollo, han recurrido cada vez con m s frecuencia a enfoques econ¢micos,
incluidos los que se orientan al mercado.  Entre los ejemplos se cuentan el
principio de "el que contamina paga" y el concepto m s reciente de "el que
utiliza los recursos naturales paga".

8.29  Dentro de un contexto econ¢mico de apoyo internacional y nacional y dado
el marco jur¡dico y reglamentario necesario, los enfoques econ¢micos y
orientados hacia el mercado pueden en muchos casos mejorar la capacidad para
abordar las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo.  Esto se lograr¡a
buscando soluciones eficaces en funci¢n de los costos, aplicando medidas
integradas de prevenci¢n y control de la contaminaci¢n, promoviendo
innovaciones
tecnol¢gicas, influyendo en el comportamiento ecol¢gico del p£blico y
proporcionando recursos financieros para alcanzar los objetivos del desarrollo
sostenible.

8.30  Es preciso realizar una labor adecuada para estudiar y lograr una
utilizaci¢n m s eficaz y generalizada de los criterios econ¢micos y orientados
al mercado dentro de un marco amplio de pol¡ticas, leyes y reglamentos
relacionados con el desarrollo y adecuados a las condiciones particulares del
pa¡s, como parte de un proceso general de transici¢n a pol¡ticas econ¢micas y
ecol¢gicas que sean complementarias y se refuercen mutuamente.

Objetivos

8.31  Habida cuenta de que los pa¡ses determinar n sus propias prioridades de
conformidad con sus necesidades y sus planes, pol¡ticas y programas
nacionales,
se trata de lograr progresos considerables en los pr¢ximos a¤os para alcanzar
los tres objetivos fundamentales siguientes:

     a)   Incorporar los costos ambientales en las decisiones de productores y
consumidores, a fin de invertir la tendencia a considerar el medio ambiente
como
"bien gratuito" y a traspasar esos costos a otros sectores de la sociedad, a
otros pa¡ses o a las generaciones futuras;

     b)   Avanzar m s hacia la integraci¢n de los costos sociales y ecol¢gicos
en las actividades econ¢micas de manera que los precios reflejen en forma
adecuada la relativa escasez y el valor total de los recursos y contribuyan a
prevenir la degradaci¢n del medio ambiente;

     c)   Incluir, en los casos en que proceda, la utilizaci¢n de principios
del
mercado en la redacci¢n de instrumentos y pol¡ticas econ¢micos relacionados
con
el desarrollo sostenible.

Actividades

a)   Mejoramiento o reforma de las pol¡ticas nacionales

8.32  A corto plazo, los gobiernos deber¡an acrecentar gradualmente la
experiencia con instrumentos econ¢micos y mecanismos de mercado mediante la
reorientaci¢n de sus pol¡ticas, teniendo en cuenta los planes, las prioridades
y
los objetivos nacionales, a fin de:

     a)   Establecer combinaciones eficaces de enfoques econ¢micos, normativos
y
voluntarios (aut¢nomos);

     b)   Eliminar o reducir la subvenciones que no se ajusten a los objetivos
del desarrollo sostenible;

     c)   Reformar las estructuras existentes de incentivos econ¢micos y
fiscales para alcanzar los objetivos del medio ambiente y el desarrollo;

     d)   Establecer un marco de pol¡ticas que aliente la creaci¢n de nuevos
mercados en la lucha contra la contaminaci¢n y en la ordenaci¢n ecol¢gicamente
m s racional de los recursos;

     e)   Lograr una estructura de precios coherente con los objetivos del
desarrollo sostenible.

8.33  En particular, los gobiernos deber¡an examinar, en cooperaci¢n, seg£n
procediera, con el comercio y la industria, el modo de utilizar con eficacia
los
instrumentos econ¢micos y los mecanismos de mercado en las esferas siguientes:

     a)   Las cuestiones relacionadas con la energ¡a, el transporte, la
agricultura y la silvicultura, el agua, los desechos, la salud, el turismo y
los
servicios terciarios;

     b)   Las cuestiones de car cter mundial y transfronterizo;

     c)   La elaboraci¢n e introducci¢n de una tecnolog¡a ecol¢gicamente
racional y su adaptaci¢n, difusi¢n y transferencia a los pa¡ses en desarrollo,
de conformidad con el cap¡tulo 34.

b)   Consideraci¢n de las circunstancias particulares de los pa¡ses en
     desarrollo y de los pa¡ses con econom¡as en transici¢n

8.34  Se deber¡a hacer un esfuerzo especial para adaptar la utilizaci¢n de los
instrumentos econ¢micos y de los mecanismos de mercado a las necesidades
particulares de los pa¡ses en desarrollo y de los pa¡ses con econom¡as en
transici¢n, con la asistencia de las organizaciones regionales e
internacionales
que se ocupan de la econom¡a y del medio ambiente, as¡ como, seg£n procediera,
de institutos de investigaci¢n privados.  Con tal fin, se deber¡a:

     a)   Prestar apoyo t‚cnico a esos pa¡ses en relaci¢n con los problemas de
aplicaci¢n de los instrumentos econ¢micos y de los mecanismos de mercado;

     b)   Fomentar la celebraci¢n de seminarios regionales y, tal vez, el
establecimiento de centros regionales especializados.

c)   Preparaci¢n de un inventario de las aplicaciones eficaces de los
     instrumentos econ¢micos y de los mecanismos de mercado

8.35  Dado que la utilizaci¢n de los instrumentos econ¢micos y de los
mecanismos
de mercado es relativamente reciente, se deber  fomentar activamente el
intercambio de informaci¢n sobre la experiencia adquirida por los diferentes
pa¡ses con tales procedimientos.  A ese respecto, los gobiernos deber¡an
alentar
la utilizaci¢n de los medios de intercambio de informaci¢n existentes para
estudiar las aplicaciones eficaces de los instrumentos econ¢micos.

d)   Fomento de la comprensi¢n de la funci¢n de los instrumentos econ¢micos y
de
     los mecanismos de mercado

8.36  Los gobiernos deber¡an fomentar las investigaciones y los an lisis de
las
aplicaciones eficaces de los instrumentos e incentivos econ¢micos, con la
asistencia y el apoyo de las organizaciones regionales e internacionales que
se
ocupan de la econom¡a y del medio ambiente, as¡ como de institutos de
investigaci¢n privados, prestando especial atenci¢n a cuestiones clave tales
como:

     a)   La funci¢n de los impuestos ambientales adaptados a las condiciones
nacionales;

     b)   Las repercusiones de los instrumentos e incentivos econ¢micos sobre
la
competitividad y el comercio internacional, y la necesidad potencial de
cooperaci¢n y coordinaci¢n internacionales apropiadas en el futuro;

               c)   Las posibles consecuencias sociales y distributivas de la
utilizaci¢n
de los diversos instrumentos.

e)   Establecimiento de un mecanismo para examinar la fijaci¢n de precios

8.37  Es preciso comprender mejor tanto las ventajas te¢ricas de la aplicaci¢n
de pol¡ticas de fijaci¢n de los precios, cuando proceda, como las
repercusiones
pr cticas de la adopci¢n de medidas al respecto.  En consecuencia, se deber¡a
iniciar, en los planos nacional e internacional y en cooperaci¢n con el
comercio, la industria, grandes empresas, empresas transnacionales y otras
agrupaciones sociales, seg£n proceda, el examen de lo siguiente:

     a)   Las consecuencias pr cticas de orientarse hacia una pol¡tica de
fijaci¢n de precios que incorpore los costos ambientales pertinentes, a fin de
contribuir al logro de los objetivos del desarrollo sostenible;

     b)   Las consecuencias para la fijaci¢n de precios de las materias primas
de los pa¡ses exportadores, incluidas las consecuencias de tales pol¡ticas de
fijaci¢n de precios para los pa¡ses en desarrollo;

     c)   Las metodolog¡as utilizadas para evaluar los costos de la protecci¢n
del medio ambiente.

f)   Mejoramiento de la comprensi¢n de la econom¡a del desarrollo sostenible

8.38  El mayor inter‚s por los instrumentos econ¢micos, incluidos los
mecanismos
de mercado, exige tambi‚n un esfuerzo concertado para comprender mejor la
econom¡a del desarrollo sostenible.  Con tal fin, se deber¡a:

     a)   Alentar a los establecimientos de ense¤anza superior a que revisen
sus
programas de estudio y refuercen los estudios de la econom¡a del desarrollo
sostenible;

     b)   Alentar a las organizaciones econ¢micas regionales e internacionales
y
a los institutos de investigaci¢n privados competentes a que organicen cursos
de
formaci¢n y seminarios para los funcionarios nacionales;

     c)   Alentar al comercio y la industria, incluidas las grandes empresas
industriales y las empresas transnacionales con experiencia en cuestiones
ecol¢gicas, a que organicen programas de capacitaci¢n para el sector privado y
otros grupos.

Medios de ejecuci¢n

8.39  Este programa entra¤a el ajuste o la reorientaci¢n de las pol¡ticas de
los
gobiernos.  Tambi‚n requiere la participaci¢n de las organizaciones y los
organismos econ¢micos y ecol¢gicos internacionales y regionales que se ocupan
del medio ambiente y que son competentes en esta esfera, con inclusi¢n de las
empresas transnacionales.

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

8.40  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender  
a unos 5 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son 

indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.


                D.  Establecimiento de sistemas de contabilidad ecol¢gica
                    y econ¢mica integrada

Bases para la acci¢n

8.41  Un primer paso hacia la integraci¢n de la sostenibilidad en la gesti¢n
econ¢mica es la determinaci¢n m s exacta de la funci¢n fundamental del medio
ambiente como fuente de capital natural y como sumidero de los subproductos
generados por la producci¢n de capital por el hombre y por otras actividades
humanas.  Como el desarrollo sostenible tiene dimensiones sociales, econ¢micas
y
ecol¢gicas, es tambi‚n importante que los procedimientos de contabilidad
nacionales no se limiten a medir la producci¢n de bienes y servicios
remunerados
de la forma tradicional.  Es necesario elaborar un marco com£n con arreglo al
cual se incluyan en cuentas subsidiarias las aportaciones de todos los
sectores
y de todas las actividades de la sociedad que no se incluyan en las cuentas
nacionales tradicionales, teniendo presente consideraciones de validez te¢rica
y
viabilidad.  Se propone la adopci¢n de un programa de creaci¢n de sistemas de
contabilidad ecol¢gica y econ¢mica integrada en todos los pa¡ses.

Objetivos

8.42  El principal objetivo es ampliar los sistemas actuales de contabilidad
econ¢mica nacional para dar cabida en ellos a la dimensi¢n ambiental y a la
dimensi¢n social, incluyendo por lo menos sistemas de cuentas subsidiarias
para
los recursos naturales en todos los Estados miembros.  Los sistemas
resultantes
de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica integrada que habr¡an de establecerse en
todos los Estados miembros lo antes posible deber¡an considerarse, durante un
futuro pr¢ximo, como un complemento de los sistemas tradicionales de
contabilidad nacional, y no como un mecanismo destinado a sustituirlos.  Los
sistemas de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica integrada formar¡an parte
integrante del proceso nacional de adopci¢n de decisiones en materia de
desarrollo.  Los organismos nacionales de contabilidad deber¡an trabajar en
estrecha colaboraci¢n con los departamentos nacionales de estad¡stica
ecol¢gica,
con los servicios geogr ficos y con los departamentos que se ocupan de los
recursos naturales.  La definici¢n de econ¢micamente activo podr¡a ampliarse 
para hacerla extensiva a las personas que en todos los pa¡ses realizan
trabajos
productivos pero no remunerados.  De esta forma se podr¡a medir debidamente su
contribuci¢n y tenerla en cuenta en el proceso de adopci¢n de decisiones.

Actividades

a)   Fortalecimiento de la cooperaci¢n internacional

8.43  La Oficina de Estad¡stica de la Secretar¡a de las Naciones Unidas
deber¡a:

     a)   Poner a disposici¢n de todos los Estados miembros los m‚todos que
figuran en el Manual de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica integrada del
sistema
de cuentas nacionales; 

     b)   En colaboraci¢n con otras organizaciones competentes de las Naciones
Unidas, continuar desarrollando, probando y mejorando y despu‚s normalizar los
conceptos y m‚todos adoptados provisionalmente, tales como los propuestos en
el
Manual del sistema de cuentas nacionales, manteniendo informados a los Estados
miembros sobre la situaci¢n de los trabajos a lo largo de todo este proceso;

     c)   Coordinar, en estrecha cooperaci¢n con otras organizaciones
internacionales, la capacitaci¢n, en peque¤os grupos, de contadores
nacionales,
estad¡sticos especializados en el medio ambiente y personal t‚cnico nacional
para la creaci¢n, la adaptaci¢n y el mejoramiento de sistemas de contabilidad
ecol¢gica y econ¢mica integrada.

8.44  El Departamento de Desarrollo Econ¢mico y Social de la Secretar¡a, en
estrecha colaboraci¢n con otras organizaciones competentes de las Naciones
Unidas, deber¡a:

     a)   Fomentar, en todos los Estados miembros, la utilizaci¢n de
indicadores
de un desarrollo sostenible en sus programas nacionales de planificaci¢n
econ¢mica y social y en sus procedimientos de adopci¢n de decisiones, con
miras
a la eficaz integraci¢n de los sistemas de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica
integrada en la planificaci¢n del desarrollo econ¢mico en el plano nacional;

     b)   Fomentar la adopci¢n de un mejor sistema de reuni¢n de datos
ecol¢gicos, econ¢micos y sociales.

b)   Mejoramiento de los sistemas de contabilidad nacional

8.45  En el plano nacional, el programa podr¡a ser adoptado principalmente por
los organismos que se ocupan de las cuentas nacionales, en estrecha
cooperaci¢n
con los departamentos que se encargan de las estad¡sticas ecol¢gicas y de los
recursos naturales, con miras a ayudar a los especialistas en an lisis
econ¢mico
nacional y a los encargados de la planificaci¢n econ¢mica nacional.  Las
instituciones nacionales deber¡an desempe¤ar un papel fundamental, no s¢lo
como
depositarias del sistema, sino tambi‚n en relaci¢n con su adaptaci¢n, su
establecimiento y su utilizaci¢n continua.  Los trabajos productivos no
remunerados, tales como los trabajos dom‚sticos y el cuidado de los ni¤os,
deber¡an incluirse, cuando procediera, en las cuentas nacionales subsidiarias
y 
en las estad¡sticas econ¢micas.  Los estudios sobre la utilizaci¢n del tiempo
podr¡an ser un primer paso en el proceso de elaboraci¢n de esas cuentas
subsidiarias.

c)   Establecimiento de un proceso de evaluaci¢n

8.46  En el plano internacional, la Comisi¢n de Estad¡stica deber¡a reunir y
estudiar la experiencia adquirida y asesorar a los Estados miembros en
cuestiones t‚cnicas y metodol¢gicas relacionadas con la ulterior elaboraci¢n y
la puesta en pr ctica de sistemas de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica
integrada en los Estados miembros.

8.47  Los gobiernos deber¡an tratar de determinar y examinar medidas
encaminadas
a corregir las distorsiones de precios causadas por los programas ecol¢gicos
que
afectan a los recursos de tierras, agua, energ¡a y otros.

8.48  Los gobiernos deber¡an alentar a las empresas a que:  

     a)   Proporcionaran informaci¢n ecol¢gica pertinente presentando informes
claros y detallados a accionistas, acreedores, empleados, autoridades
gubernamentales, consumidores y p£blico en general;
               b)   Elaboraran y aplicaran m‚todos y normas para la
contabilidad del
desarrollo sostenible.

d)   Mejoramiento de la reuni¢n de datos y de informaci¢n

8.49  Los gobiernos podr¡an considerar la introducci¢n de las mejoras
necesarias
en los procedimientos de reuni¢n de datos para establecer sistemas nacionales
de
contabilidad ecol¢gica y econ¢mica integrada, con miras a contribuir
pragm ticamente a una gesti¢n econ¢mica racional.  Se deber¡a hacer hincapi‚
en
el aumento de la capacidad de reunir y analizar datos e informaci¢n sobre el
medio ambiente y de integrarlos como datos econ¢micos, incluyendo datos
desglosados por sexos.  Tambi‚n se deber¡a tratar de elaborar cuentas sobre el
medio f¡sico.  Los organismos internacionales donantes deber¡an considerar la
posibilidad de financiar el establecimiento de bancos de datos
intersectoriales,
con objeto de que la planificaci¢n nacional de un desarrollo sostenible se
base
en informaci¢n precisa, fiable y pertinente y responda a las condiciones
nacionales.

e)   Fortalecimiento de la cooperaci¢n t‚cnica

8.50  La Oficina de Estad¡stica de la Secretar¡a de las Naciones Unidas, en
estrecha colaboraci¢n con las organizaciones competentes de las Naciones
Unidas,
deber¡a reforzar los mecanismos existentes para la cooperaci¢n t‚cnica entre
los
pa¡ses.  Esto deber¡a incluir, en particular, el intercambio de experiencia
sobre el establecimiento de sistemas de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica
integrada, especialmente en lo que se refiere a la evaluaci¢n de los recursos
naturales no comercializados y a la normalizaci¢n de los procedimientos de
reuni¢n de datos.  Tambi‚n deber¡a procurarse la cooperaci¢n de las empresas 
comerciales y la industria, incluidas las grandes empresas industriales y
empresas transnacionales con experiencia en la valoraci¢n de ese tipo de
recursos.

Medios de ejecuci¢n

a)   Financiaci¢n y evaluaci¢n de los costos

8.51  La secretar¡a de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por
a¤o (1993-2000) de la realizaci¢n de las actividades de este programa
ascender 
a unos 2 millones de d¢lares, que la comunidad internacional suministrar  a
t¡tulo de donaci¢n o en condiciones de favor.  Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas £nicamente y no han sido objeto de examen por los
gobiernos.  Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, depender n, entre otras cosas, de las estrategias y los
programas espec¡ficos que los gobiernos decidan ejecutar.

b)   Fortalecimiento de las instituciones

8.52  Para poner en pr ctica los sistemas de contabilidad ecol¢gica y
econ¢mica
integrada:

     a)   Se podr¡an reforzar las instituciones nacionales de los pa¡ses en
desarrollo para lograr la integraci¢n efectiva del medio ambiente y el
desarrollo a nivel de la planificaci¢n y la adopci¢n de decisiones;

     b)   La Oficina de Estad¡stica deber¡a prestar el apoyo t‚cnico necesario
a
los Estados miembros, teniendo debidamente en cuenta el proceso de evaluaci¢n
que ha de establecer la Comisi¢n de Estad¡stica; la Oficina de Estad¡stica 
deber¡a proporcionar apoyo t‚cnico apropiado para el establecimiento de
sistemas
de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica integrada en colaboraci¢n con los
organismos competentes de las Naciones Unidas.

c)   Aumento de la utilizaci¢n de las tecnolog¡as de la informaci¢n

8.53  Se podr¡an elaborar y acordar directrices y mecanismos para la
adaptaci¢n
y la difusi¢n de las tecnolog¡as de la informaci¢n a los pa¡ses en desarrollo.

Se deber¡an adoptar las tecnolog¡as m s avanzadas de gesti¢n de los datos para
que la utilizaci¢n de los sistemas de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica
integrada se difunda y tenga la m xima eficiencia.

d)   Fortalecimiento de la capacidad nacional

8.54  Los gobiernos, con el apoyo de la comunidad internacional, deber¡an
reforzar su capacidad institucional nacional de reunir, almacenar, organizar,
evaluar y utilizar datos para la adopci¢n de decisiones.  Ser  preciso,
especialmente en los pa¡ses en desarrollo, capacitar al personal que vaya a
ocuparse, en la totalidad de los niveles, de todos los sectores relacionados
con
el establecimiento de sistemas de contabilidad ecol¢gica y econ¢mica
integrada. 
Esa capacitaci¢n deber¡a incluir la formaci¢n t‚cnica del personal encargado
del
an lisis econ¢mico y ecol¢gico, de la reuni¢n de datos y de la contabilidad
nacional, as¡ como la formaci¢n del personal directivo para que utilice tal
informaci¢n de forma pragm tica y apropiada.
             

This document has been posted online by the United Nations Department of Economic and Social Affairs (DESA). Reproduction and dissemination of the document - in electronic and/or printed format - is encouraged, provided acknowledgement is made of the role of the United Nations in making it available.

Date last posted: 15 April 2000 13:50:10
Comments and suggestions: esa@un.org