Naciones Unidas
E/CN.9/1998/4

Consejo Económico y Social
Distr. general
3 de diciembre de 1997
Español
Original: inglés

Comisión de Población y Desarrollo
31 período de sesiones
23 a 27 de febrero de 1998
Tema 4 del programa provisional*
Medidas complementarias de las recomendaciones de la Conferencia
Internacional sobre la Población y el Desarrollo




Resumen

El presente informe se ha preparado atendiendo a las resoluciones del Consejo Económico y Social 1995/55 y 1996/2, y se basa en las respuestas a una solicitud de información sobre la aplicación del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, recibidas de 17 organizaciones miembros del Equipo de Tareas del CAC sobre servicios sociales básicos para todos, en relación con el tema titulado "Salud y mortalidad, en particular los vínculos entre la salud y el desarrollo y las cuestiones relativas a la desigualdad entre el hombre y la mujer y a la edad", que examinará la Comisión de Población y Desarrollo en su 31 período de sesiones.

En el informe se hace una exposición general de las actividades del Equipo de Tareas; se examina la labor de las organizaciones miembros del Equipo de Tareas en materia de atención primaria de la salud, supervivencia y salud de los niños; salud de la mujer y maternidad sin riesgos, así como infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA); se señala la labor emprendida por las organizaciones miembros del Equipo de Tareas en materia de tecnología, investigación y desarrollo; y, para concluir, se destacan las principales lecciones aprendidas gracias a la experiencia del Equipo de Tareas.


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*E/CN.9/1998/1


I. Introducción 1-2
II. Exposición general de las actividades del Equipo de Tareas 3-7
III. La atención primaria de la salud y el sector de salud pública 8-23
IV. Supervivencia del niño y salud infantil 24-34
V. La salud de la mujer y la maternidad sin riesgo 35-45
VI. Infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) 46-56
VII. Tecnología, investigación y desarrollo 57-62
VIII.Conclusión 63-66



  1. El presente informe se ha preparado atendiendo a la resolución 1995/55 del Consejo Económico y Social, en la que el Consejo hizo suyo el nuevo mandato de la Comisión de Población y Desarrollo y a la resolución 1996/2, en la que el Consejo acogió con beneplácito el establecimiento del nuevo Equipo de Tareas del Comité Administrativo de Coordinación (CAC) sobre servicios sociales básicos para todos, presidido por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), y le pidió que siguiera presentando informes a la Comisión sobre la aplicación del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. Según el programa de trabajo de la Comisión para varios años sobre determinados temas y por orden de prelación, el tema que corresponde en 1998 es "Salud y mortalidad, en particular los vínculos entre la salud y el desarrollo y las cuestiones relativas a la desigualdad entre el hombre y la mujer y la edad".
  2. El presente informe se basa en las informaciones recibidas de 17 organizaciones miembros del Equipo de Tareas1 del CAC sobre servicios sociales básicos para todos que respondieron a una solicitud de información sobre la aplicación del Programa de Acción, en especial respecto del tema del año. En la sección II figura una exposición general de las actividades del Equipo de Tareas; la sección III se centra en la atención primaria de la salud y el sector de la salud pública; en la sección IV se analiza la supervivencia y la salud de los niños; la sección V examina la salud de la mujer y la maternidad sin riesgos; la sección VI trata sobre la infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA); en la sección VII se destaca la labor emprendida por las organizaciones miembros del Equipo de Tareas en materia de tecnología, investigación y desarrollo, y la sección VIII es el colofón del informe, en que se destacan las principales lecciones aprendidas gracias a la experiencia del Equipo de Tareas.
  3. II. Exposición general de las actividades del Equipo de Tareas

  4. En 1997, el Equipo de Tareas del CAC sobre servicios sociales básicos para todos centró su atención en el logro de los productos finales acordados en su primera reunión celebrada en febrero de 1996. Aplicando la modalidad de establecer grupos de trabajo con los organismos principales, el Equipo de Tareas ha logrado los siguientes resultados:
  5. a) Directrices para el sistema de coordinadores residentes de las Naciones Unidas sobre aspectos fundamentales del Programa de Acción: atención primaria de la salud, salud reproductiva, fomento de la capacidad nacional en la vigilancia de la mortalidad infantil y la mortalidad materna, la potenciación de la mujer, la educación básica y notas de orientación sobre migración internacional y desarrollo;

    b) Un gráfico general (publicado en idiomas oficiales de las Naciones Unidas) con los principales indicadores para ayudar a los países a tener a la vista los progresos logrados en el cumplimiento de los objetivos de la Conferencia en materia de prestación de servicios sociales básicos;

    c) Una postal de propaganda sobre servicios sociales básicos;

    d) Un compendio de los compromisos internacionales relacionados con la pobreza y la integración social;

    e) Un informe que abarca tres monografías de países sobre colaboración de los donantes en la prestación de asistencia en el sector social, y las lecciones aprendidas y mejores prácticas.

    Necesidad de contar con indicadores

  6. Atendiendo a necesidades evidentes y perceptibles de los países, el Equipo de Tareas centró su atención en la elaboración de un conjunto de indicadores para ayudar a los países a seguir de cerca los progresos en la consecución de los objetivos convenidos en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y en otras conferencias mundiales celebradas en los últimos años por las Naciones Unidas. En el primer caso, el Equipo de Tareas elaboró y difundió ampliamente un gráfico general sobre ser- vicios sociales básicos para todos al que se puede acce-der también por medio de Internet en la dirección http://www.undp.org/popin/wdtrends/bss/bss.htm, además se ha pedido a todas las organizaciones miembros del Equipo de Tareas que vinculen sus sitios en la Web al sitio donde se accede a este gráfico. A los efectos de indicar el lugar que ocupa cada país actualmente y a dónde debe dirigir sus miras en el futuro, el gráfico general contiene datos por países en seis esferas fundamentales: población; atención primaria de la salud; nutrición; educación básica; abastecimiento de agua potable y saneamiento; y vivienda. Los indicadores relacionados con estas esferas servirán de guía a los países en su labor de seguimiento de los progresos que se alcancen en la consecución de los objetivos de la Conferencia. Cabe señalar que ocho de los indicadores que figuran en el gráfico general coinciden con ocho de los 15 indicadores del conjunto mínimo de datos sociales nacionales que hizo suyo la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas en su 29 período de sesiones, celebrado en febrero de 19972. Además, seis de los siete indicadores de objetivos de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo seleccionados por el FNUAP para su criterio revisado respecto de la asignación de recursos a los países son los mismos que figuran en el gráfico general. Estos indicadores se relacionan con el acceso a servicios de salud reproductiva, reducción de la mortalidad y educación, especialmente de las mujeres y las niñas3.
  7. En abril de 1997, la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo rector del Grupo de Trabajo sobre salud reproductiva del Equipo de Tareas, organizó una reunión técnica sobre indicadores de la salud reproductiva para el seguimiento a nivel mundial. Este encuentro, que reunió a participantes de países en desarrollo, expertos y representantes de organismos de las Naciones Unidas, se centró en lograr el consenso respecto de 15 indicadores de la salud reproductiva que se utilizarían en la vigilancia a nivel nacional y mundial. Estos indicadores cumplen ciertos criterios fundamentales: se les considera éticos, útiles, científicamente fundamentados, representativos, comprensibles y accesibles. Proporcionan un panorama general de la situación en materia de salud reproductiva en diferentes entornos. Se considera que no pueden proporcionar toda la información necesaria para la vigilancia a niveles nacional o mundial ni para evaluar los efectos del programa. En lo que a esto último respecta, la OMS recomienda que los países centren su atención en el fortalecimiento de las capacidades nacionales de generación, análisis e interpretación de datos. Para apoyar a los países en este empeño, la OMS ha elaborado una directriz destinada a los planificadores y administradores de centros de salud a nivel de distrito, en que se explica un proceso para establecer y seleccionar indicadores sobre salud reproductiva que cumplan los criterios básicos.
  8. En 1996, el FNUAP confeccionó una lista de indicadores cuantitativos y cualitativos que abarcaba las principales dimensiones de la salud reproductiva4. En la lista figuran indicadores relacionados primordialmente con resultados (acontecimientos) y procesos (prestación de servicios y administración). Los indicadores recomendados podrían utilizarse para diversos fines, entre ellos. el seguimiento de los objetivos y las metas establecidos en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo; la evaluación de los resultados de la prestación de servicios de salud reproductiva; la promoción y elaboración de políticas en materia de salud reproductiva; así como la programación y evaluación de diferentes componentes de los programas de salud reproductiva. Pese a que el objetivo de estos indicadores no es satisfacer todas las necesidades de datos que podrían presentar las autoridades públicas y los administradores, los que se han incluido se han seleccionado de manera de poderlos utilizar en la mayoría de los países, aunque algunos tal vez requieran instrumentos y procedimientos complejos para la reunión de datos. A nivel de países y según sean las necesidades prioritarias, se puede determinar un subconjunto de indicadores. Representantes de diversos organismos bilaterales, organismos de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales y los equipos de apoyo a los países del FNUAP participaron en este proceso que culminó con el establecimiento del conjunto de indicadores. Además, el FNUAP estableció un marco de indicadores determinados para evaluar los efectos de las actividades de promoción de la información, educación y comunicación en apoyo de los programas de población y salud reproductiva; e indicadores sobre población y desarrollo. Estos indicadores, publicados ya por el FNUAP,5 ayudarán a los países a seguir de cerca los progresos que se alcancen en la consecución de los objetivos de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo.
  9. Colaboración con las organizaciones no gubernamentales de la sociedad civil

  10. Todas las organizaciones miembros del Equipo de Tareas sobre servicios sociales básicos para todos han centrado su atención en el fortalecimiento y la ampliación de su colaboración con las organizaciones no gubernamentales, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. Es imprescindible que todos los participantes en el desarrollo establezcan asociaciones estratégicas y una estrecha colaboración. Así pues, se exhorta al sistema de coordinadores residentes en las Naciones Unidas a que compartan todos los productos finales del Equipo de Tareas con sus contrapartes nacionales, los organismos bilaterales, las organizaciones no gubernamentales, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado, y a que recaben la colaboración de estas entidades en actividades centradas en la consecución de los objetivos de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y las conferencias mundiales de las Naciones Unidas celebradas en los últimos tiempos.
  11. III. La atención primaria de la salud y el sector de salud pública

  12. El concepto de atención primaria de la salud se definió y cobró reconocimiento internacional en la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de la Salud (Alma Ata, 1978). La Declaración de Alma Ata6 aprobada en la Conferencia, se ha convertido en el documento básico para la promoción de la salud mundial y el instrumento para alcanzar los objetivos de salud para todos. El criterio relativo a la atención primaria de la salud se basa en cuatro componentes fundamentales:
  13. a) Acceso y atención universal;

    b) Participación de la comunidad y de los individuos;

    c) Actividades intersectoriales en pro de la salud;

    d) Tecnología apropiada y eficaz en función de los costos en relación con los discursos disponibles. El criterio relativo a la atención primaria de la salud recibió nuevo impulso y reafirmación en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. De conformidad con la Declaración, en el Programa de Acción se exhortó a todos los países a reducir la mortalidad y la morbilidad y a hacer que la atención primaria de la salud, incluida la atención de la salud reproductiva, estuviera al alcance de todos al finalizar el presente decenio. En el Programa de Acción se establecieron metas concretas a plazo fijo, entre otras cosas, para la esperanza de vida, la mortalidad, la prestación de servicios de salud reproductiva y planificación de la familia y la educación primaria universal.

  14. En el Programa de Acción se pidió a todos los países que atribuyeran prioridad a las medidas encaminadas a mejorar la calidad de vida y la salud asegurando un entorno de vida sano y seguro para todos los grupos de población. El creciente número de grupos marginados y en situación desventajosa es una preocupación cada vez mayor que hay que abordar con sumo cuidado. Entre estos grupos figuran los ancianos, los adolescentes, las mujeres pobres, los desempleados, las personas sin hogar, las madres solteras, la población indígena, así como personas y familias afectadas por efectos posteriores a las crisis o situaciones de emergencia. Es menester desplegar esfuerzos especiales para determinar esos grupos y atender a sus necesidades concretas. Pese a algunos progresos ya alcanzados, la situación actual es que los servicios de atención de la salud suelen ser inaccesibles para los grupos vulnerables, están desintegrados y son de mala calidad; además no cumplen las expectativas de los usuarios. Es más, en muchos países en desarrollo se observa aún una gran preferencia por las zonas urbanas en lo que se refiere al acceso al agua potable, el saneamiento adecuado y los dispensarios médicos.
  15. Un acontecimiento alentador es el hecho de que ya no se hace tanto hincapié en la calidad del agua potable sino en mejorar el medio ambiente en general, lo que supone mejor abastecimiento de agua, saneamiento, educación en materia de higiene y participación general de la comunidad en la ordenación del medio ambiente. Otro adelanto positivo es el concepto de "políticas públicas sanas" encaminadas a crear un entorno sano. La OMS ha emprendido un programa de saneamiento de ciudades que adopta un criterio holístico respecto de la atención de la salud, que se centra en la disponibilidad de agua libre de impurezas, el saneamiento, la vivienda, condiciones ecológicas adecuadas y la lucha contra las enfermedades. Ya se han emprendido más de 2.500 actividades de saneamiento de ciudades en todo el mundo. El movimiento pro ciudades sanas ha proliferado y abarca aldeas sanas, islas sanas, escuelas que promueven la salud, centros de trabajo sanos (donde se hace hincapié en la higiene del trabajo) y hospitales que promueven la salud general del recién nacido. En estos proyectos intersectoriales se hace gran hincapié en la promoción de la salud y se trata de que las cuestiones relacionadas con la salud sean comprensibles e importantes para la labor de los gobiernos municipales y otros organismos.
  16. Los migrantes no son solamente un grupo de población urbana en rápido crecimiento sino también un sector con necesidades de salud especiales, que abarcan la salud reproductiva y la planificación de la familia. Las investigaciones indican que los migrantes y sus familias hacen frente a mayores problemas de salud que los residentes permanentes. La prestación de una atención adecuada en materia de salud reproductiva a los migrantes requiere una comunicación y una prestación de servicios dirigida concretamente a ellos. Una manera de prestar mejor servicio a los migrantes es mediante programas basados en la comunidad para la prestación de servicios de atención de la salud que abarcan la salud reproductiva y la planificación de la familia en lugares donde los migrantes trabajan y suelen vivir. También es menester contar con la cooperación internacional para proteger y promover los derechos humanos de los migrantes.
  17. El Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (Hábitat) se ocupa de determinar y demostrar soluciones viables para mejorar de forma integral los asentamientos humanos a nivel de hogares y comunidad con miras al mejoramiento de la salud y el medio ambiente. Los riesgos derivados de las precarias condiciones de vivienda cobran un elevado precio en vidas humanas, salud y productividad en los países en desarrollo. El objetivo del programa de infraestructura de los asentamientos y medio ambiente de Hábitat es aumentar los conocimientos interdisciplinarios sobre la vivienda y la salud e intervenir en los asentamientos humanos de manera que se pueda promover la salud y la productividad de las comunidades. El programa ha establecido estrechos vínculos con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y se encamina a promover ciudades que propicien el desarrollo del niño, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Esta iniciativa procura fomentar la capacidad de las autoridades, las comunidades locales y las organizaciones no gubernamentales de manera de mejorar el bienestar del niño, sobre todo en relación con los servicios básicos. En programa de Hábitat7 se establece que el bienestar del niño es con mucho el indicador más importante de un buen ejercicio de gobierno y de ciudades sanas.
  18. El Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas apoya proyectos de desarrollo de otra índole cuyo objetivo es prevenir, reducir o erradicar la producción ilícita de estupefacientes al tiempo que ofrecen opciones y mejora la calidad de vida. A menudo en estos proyectos se incluyen componentes de salud orientados a la población en general, y en particular a la mujer y a los niños. Entre las medidas complementarias pueden figurar el mejoramiento de la base nutricional de la zona y otras variantes de desarrollo agrícola. Se presta apoyo también a la capacitación de los profesionales de la salud y al trabajo social en la esfera del tratamiento de la drogadicción.
  19. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) presta asistencia técnica para mejorar la protección e higiene del trabajo y en relación con la elaboración y administración de planes de seguro para cubrir los costos de los servicios médicos. Recientemente la OIT inició un proyecto interregional sobre seguridad social en el sector no estructurado. En un proyecto experimental ejecutado en Dar es Salam (República Unida de Tanzanía) se proporciona seguro de salud por valor de 1 dólar mensual por persona para cubrir los gastos de atención primaria de la salud y algunos gastos de atención a los niveles secundario y terciario. Este experimento, en el que participan 1.500 trabajadores se financia con medios propios y se ampliará a otras zonas de la República Unida de Tanzanía, así como a diversas zonas en Benin, El Salvador y la India. De igual modo, la Iniciativa de Bamako8 ha demostrado que hasta las familias pobres pueden pagar modestas sumas por concepto de atención de la salud cuando disponen de los servicios de buena calidad que necesitan.
  20. Una importante cuestión básica, que constituye el marco en el que se deben abordar todas las cuestiones de segundo orden en el sector de la salud, es la reforma del sector. Esta reforma supone cambios fundamentales en los sistemas de atención de la salud y consiste en un proceso de redefinición de los criterios requeridos para alcanzar los objetivos de la atención primaria de la salud, además de mejorar y mantener el nivel de salud. Requiere además un cambio institucional, ya que las actuales estructuras de organización y sistemas de administración no han podido abordar los principales problemas del sector de la salud en la mayoría de los países en desarrollo. Por esa razón, la reforma se ocupa de redefinir prioridades de políticas y de reestructurar las instituciones encargadas de su aplicación. No existe un conjunto de medidas universal y coherente que constituya la reforma del sector de la salud. Por esa razón, el programa de reforma debe formularse en el propio país, ya que cada país en desarrollo se encuentra en una etapa muy diferente de reforma del sector de la salud.
  21. En las directrices sobre atención primaria de la salud, preparadas por el Equipo de Tareas sobre servicios sociales básicos para todos se examinan determinadas cuestiones fundamentales relacionadas con la reforma del sector de la salud, entre ellas, la función del Ministerio de Salud Pública; la planificación y el establecimiento de prioridades; la descentralización de la autoridad; la financiación de los servicios de salud; el desarrollo de los recursos humanos y el fomento de la capacidad. Las medidas que se adopten en el futuro en materia de atención primaria de la salud deben tener muy en cuenta las oportunidades que proporcionan en cada país los programas de reforma del gobierno en materia de salud, educación, agricultura y otros sectores; la movilización de la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales; las iniciativas de los diversos grupos de las Naciones Unidas encargados de determinados temas a nivel de países. En las directrices del Equipo de Tareas se destacan medidas concretas que se pueden emprender a nivel de países por medio del sistema de coordinadores residentes de las Naciones Unidas.
  22. Ancianos y personas con discapacidad

  23. La disminución registrada en los indicadores de fecundidad y mortalidad están produciendo cambios fundamentales en la estructura de la población por edades en la mayoría de las sociedades, incluso, y muy notablemente, aumentos sin precedente en la proporción y el número de ancianos. Este aumento constante de los grupos de más edad en las poblaciones nacionales repercute de forma significativa en los países, en particular en lo que respecta a la viabilidad futura de las actuales modalidades oficiales y extraoficiales de prestación de asistencia a las personas de edad. En la mayoría de las sociedades, la mujer, debido a su longevidad mayor que la del hombre, constituye la mayoría de la población de más edad y en muchos países las mujeres pobres ancianas son especialmente vulnerables. Dado que viven un mayor número de años, las mujeres tienen más probabilidades de perder a su cónyuge o el apoyo familiar y enfrentan riesgos más elevados en cuanto a problemas de salud y discapacidad. Además como resultado del limitado acceso que tiene a la educación y al empleo, la mujer cuenta con menos oportunidades que el hombre para ganar el sustento y ahorrar dinero. En consecuencia, en la ancianidad, muchas mujeres son pobres y no cuentan con apoyo ni con sistemas de protección.
  24. El programa sobre envejecimiento y salud de la Organización Mundial de la Salud examinó recientemente la situación de salud de las mujeres envejecientes del mundo y propuso un conjunto de medidas que se habrán de adoptar bajo la orientación de la Comisión Mundial sobre Salud de la Mujer de la OMS. La División para el Adelanto de la Mujer, de las Naciones Unidas, conjuntamente con la OMS, celebrará una reunión de un grupo de expertos en junio de 1998 que se centrará en la mujer y la salud. En esta reunión, que elaborará propuestas sobre sistemas de gestión de los servicios de salud que tengan en cuenta el género, se examinarán cinco temas: higiene del trabajo, salud ambiental, salud mental, envejecimiento y nutrición. La Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer examinará la situación de las mujeres envejecientes en su 42 período de sesiones en 1998 y se centrará en el tema relativo a la mujer y la salud en su 43 período de sesiones en 1999. La División para el Adelanto de la Mujer está realizando un estudio sobre la mujer envejeciente y el desarrollo, basado en monografías de países, que será su contribución al Año Internacional de las Personas de Edad (1999). Este estudio permitirá formular recomendaciones de política para mejorar la situación de las mujeres de más edad. Recientemente se organizó con el programa de las Naciones Unidas sobre el envejecimiento del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales una reunión de un grupo de expertos sobre género y atención (Malta, 30 de noviembre a 2 de diciembre de 1997). Los expertos analizaron las modalidades y políticas actuales en materia de atención desde una perspectiva de género y estudiaron métodos innovadores para atender a las necesidades de la mujer tanto en su condición de encargada de prestar cuidados como de receptora de éstos.
  25. Desde 1989, el FNUAP ha colaborado con el Instituto Internacional sobre el Envejecimiento, que se estableció en Malta en 1988 atendiendo a la resolución 1987/41 del Consejo Económico y Social, y le ha prestado su apoyo. El objetivo fundamental del Instituto es cubrir las necesidades de capacitación de los países en desarrollo en cuestiones relacionadas con el envejecimiento y servir de puente práctico entre los países desarrollados y los países en desarrollo en el fomento de la cooperación técnica, el intercambio de conocimientos y experiencia y la prestación de servicios de asesoramiento. En los programas y las actividades de capacitación del Instituto propuestos para 1996-1999 se tienen en cuenta los objetivos y las recomendaciones de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento. Durante años, el apoyo del FNUAP ha contribuido a facilitar y aumentar la capacitación de más de 1.000 participantes de los países en desarrollo en esos cursos en relación con temas como los aspectos y las repercusiones demográficas del envejecimiento de la población, la seguridad de los ingresos de las personas de edad en los países en desarrollo, así como gerontología y geriatría. El FNUAP también ha prestado apoyo en la actualización de la biblioteca del Instituto y la publicación de una revista gerontológica trimestral denominada Bold. El FNUAP también presta apoyo al Instituto de Corea para la Salud y los Asuntos Sociales con miras a un simposio internacional que se ha de celebrar en 1998, en colaboración con el Gobierno de la República de Corea, sobre políticas de población y desarrollo en países con baja fecundidad: la difícil tarea de cambiar las estructuras por edades. Con la rápida disminución de la fecundidad y la mortalidad, varias poblaciones asiáticas están experimentando cambios sustanciales en su estructura por edades. Una de las consecuencias de estos cambios es el aumento del número y la proporción de ancianos. Cómo prestarles apoyo y atenderlos es un reto al que hace frente actualmente la región, tema que se tratará en el simposio.
  26. Debido al envejecimiento de la población y al resquebrajamiento de la estructura tradicional de la familia, una de las principales preocupaciones es la creación de sistemas estructurados y no estructurados de apoyo a los ancianos. Hace falta adoptar medidas fundamentalmente en lo que respecta al:
  27. a) Establecimiento de sistemas de atención de la salud y de seguridad económica y social en la ancianidad, con especial atención a las necesidades de la mujer;

    b) Aumento de la capacidad de los ancianos para valerse por medios propios, la promoción de una mejor calidad de vida para ellos y las posibilidades de que trabajen y vivan independientemente;

    c) Establecimiento de un sistema de apoyo social, tanto estructurado como no estructurado, que aumente la capacidad de las familias para cuidar de sus ancianos.

  28. En 1996, la Organización Internacional del Trabajo publicó un estudio titulado Combining Work and Elder Care: A Challenge for Now and the Future, en que se examinan los instrumentos y las políticas internacionales pertinentes en relación con la atención de los ancianos y se comparan los métodos para apoyar a los trabajadores que tienen responsabilidades con ancianos en seis países industrializados. La Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico está promoviendo en estos momentos estudios en pequeña escala sobre la estructura de los hogares y sobre los ancianos en Bangladesh, China, Indonesia, el Pakistán, Sri Lanka, Tailandia y Uzbekistán. Los resultados se publicarán en 1998. La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Refugiados, con ocasión del Día Internacional de las Personas de Edad, señaló la invisibilidad de estas personas pese a que, como ocurre en la región de los Grandes Lagos del África central, constituyen cerca del 10% de la población de los campamentos de refugiados. Particularmente vulnerables son los ancianos que están solos o tienen niños pequeños a su cargo. La ACNUR ha destacado la necesidad de incluir a los ancianos y respetar sus capacidades y conocimientos; y alienta a los organismos a establecer sistemas de visitas a domicilio y de apoyo de vecinos de manera que las personas de edad puedan recibir ayuda para cubrir las necesidades básicas de la vida y se les facilite el acceso a los servicios de salud.
  29. La valiosa contribución que aportan los ancianos a las familias y a la sociedad, sobre todo en calidad de voluntarios o encargados de cuidar de alguien, debe recibir el debido reconocimiento y apoyo. Como se subraya en el Programa de Acción, los gobiernos, en colaboración con las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, tienen que fortalecer los sistemas de apoyo y las redes de seguridad estructuradas y no estructuradas para los ancianos y eliminar toda forma de violencia y discriminación contra éstos, prestando especial atención a las necesidades de la mujer. El sistema de las Naciones Unidas podría prestar asistencia en este empeño.
  30. Pese a los adelantos sociales, científicos y tecnológicos alcanzados, sigue siendo apremiante la necesidad de proseguir los esfuerzos para promover medidas eficaces con miras a la prevención de la discapacidad, la rehabilitación y la realización de los objetivos de plena participación e igualdad de las personas con discapacidad. En el Programa de Acción se exhorta a los gobiernos a todos los niveles a que tomen en consideración las necesidades de las personas con discapacidad en lo que respecta a sus derechos éticos y humanos y a que establezcan la infraestructura que aborda esas necesidades, en particular respecto de la educación, la capacitación y la rehabilitación. En 1996, la OMS y la ACNUR celebraron en Uganda una reunión práctica conjuntamente con la Asociación Noruega para los Discapacitados. Esta reunión contó con representantes de refugiados, organizaciones no gubernamentales, la ACNUR y funcionarios de gobiernos de diversos países de la región que elaboraron planes de acción sobre rehabilitación basada en la comunidad. Las ideas emanadas de esta reunión se han transmitido a Rwanda, Etiopía, Kenya y la República Unida de Tanzanía, donde se está aplicando el inspirador modelo de Uganda (país que cuenta hasta con una cuota de discapacitados en el Parlamento). En la reunión se destacó el hecho de que, pese a las diversas intervenciones en materia de salud requeridas para abordar la discapacidad, uno de los principales problemas es la aceptación por las comunidades de las personas con discapacidad.
  31. IV. Supervivencia del niño y salud infantil

  32. A nivel mundial, sólo en los últimos 30 años, las tasas medias de mortalidad infantil y de menores de 5 años se han reducido a la mitad o más, en gran parte gracias a la lucha contra enfermedades infantiles transmisibles y a reducciones logradas en las muertes perinatales (véase el gráfico). Estas extraordinarias reducciones de la mortalidad no tienen precedente en la historia. En estos momentos la tasa media mundial de mortalidad infantil, es decir, la proporción de muertes de menores de 1 año respecto del total de nacidos vivos, es de 61, inferior a 123, registrada a mediados del decenio de 1960. De igual modo, la tasa de mortalidad de menores de 5 años disminuyó de 191 a mediados del decenio de 1960 a 90.
  33. Ahora bien, pese a estos logros significativos registrados en los últimos decenios, los riesgos de mortalidad infantil siguen siendo elevados en todo el mundo en desarrollo, en particular en África al sur del Sáhara y el Asia meridional. La mayoría de estas muertes se pueden impedir. La diarrea y las infecciones agudas de las vías respiratorias representan en conjunto 38%, las enfermedades evitables mediante vacunación, el 13%, y las crisis neonatales y perinatales aproximadamente 18%, exacerbadas en más de la mitad de los casos debido a la malnutrición. El VIH/SIDA ha opacado muchos logros alcanzados con gran esfuerzo en el África al sur del Sáhara e incluso ha dado al traste con ellos, y amenaza ahora con hacer lo mismo en Asia meridional y sudoriental. La experiencia ha demostrado que la participación de la comunidad y los hogares es decisiva en las actividades relacionadas con la supervivencia del niño. Es menester que mejore la calidad de los servicios. Los sistemas de salud a nivel de distrito deben descentralizarse y fortalecerse. Los servicios y programas de salud deben favorecer a grupos inaccesibles y vulnerables, y se deben eliminar los prejuicios basados en el género en los servicios de salud.
  34. El UNICEF calcula que cada año se pueden salvar 7 millones de vidas jóvenes gracias al efecto acumulativo de diversas intervenciones que comenzaron a raíz de la Cumbre Mundial para la Infancia celebrada en 1990 y que se vieron reforzadas en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. Este extraordinario descenso de las tasas de mortalidad infantil y de menores de 5 años es el resultado de algunos esfuerzos colectivos de apoyo mutuo. Los gobiernos han optado por atribuir máxima prioridad a la supervivencia y la salud del niño; la labor de las organizaciones no gubernamentales y el sector privado se ha ampliado; ha aumentado la participación de las comunidades y se han creado oportunidades para que las familias adquieran más conocimientos y capacidad respecto de la utilización de tecnologías de bajo costo fácilmente adquiribles para salvar la vida de sus hijos; los organismos bilaterales y multilaterales han movilizado más recursos en favor de intervenciones en materia de supervivencia y salud del niño; y se han ampliado los programas de inmunización, nutrición y salud reproductiva. Muchos de estos esfuerzos han sido promovidos por organismos de las Naciones Unidas en cooperación con los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, las organizaciones que prestan esos servicios y los donantes bilaterales y multilaterales.
  35. El mejoramiento de la salud de los niños del mundo es la misión central del UNICEF, mientras que la reducción de la mortalidad infantil, la mortalidad de menores y la derivada de la maternidad es la meta general de sus programas de salud y nutrición. El UNICEF trata de abordar las causas socioeconómicas básicas de la mala salud y las muertes infantiles de manera multisectorial. Con sus intervenciones directas por medio de programas, el UNICEF presta apoyo a los esfuerzos encaminados a ampliar la enseñanza primaria universal y la disponibilidad de agua potable y a mejorar los cuidados primarios del medio ambiente, la seguridad alimentaria en los hogares y el acceso a otros recursos. Gracias a su labor de promoción, aumentan los conocimientos acerca de la situación de la infancia, se refuerza la voluntad política para adoptar medidas, se ejerce influencia en las políticas y se presta ayuda al surgimiento de una actitud moral que sitúe el bienestar de la infancia en los primeros planos del programa político. Los derechos a la supervivencia y al nivel de salud más alto alcanzable, formulados en detalle en la Convención sobre los Derechos del Niño aprobada por la Asamblea General en 19899 y ratificada por casi todo el mundo desde entonces, constituyen el marco para la labor del UNICEF en materia de reducción de la mortalidad. Con arreglo al criterio del UNICEF en materia de salud, la familia y el hogar figuran en el centro de las actividades de salud, mientras que el niño es el centro de la familia. Se trata de ayudar a fortalecer la capacidad de los países en materia de vigilancia y promoción de la salud y de prestación de servicios esenciales basados en el criterio de atención primaria de la salud, de manera que los niños puedan disfrutar de los niveles de salud y nutrición más altos posibles.
  36. La vacunación de los niños ha sido una de las principales tareas apoyadas por el UNICEF en materia de salud pública en los últimos 15 años. Más del 80% de la población infantil mundial está protegida actualmente por servicios de inmunización frente a un 15% o menos en muchas partes del mundo hace apenas un decenio. A los niveles actuales de inmunización, casi 3 millones de niños se salvan anualmente. Pero sigue habiendo 2 millones de menores que mueren debido a que no están vacunados. En el África al sur del Sáhara se registró un elevado porcentaje de enfermedades que se pueden evitar por medio de la vacunación, debido a los bajos porcentajes de vacunados y a la mala calidad de la infraestructura de salud. Pese a los importantes incrementos logrados en la protección de los niños mediante la vacunación en el decenio pasado, el sarampión sigue siendo la causa principal de muertes infantiles y de mala salud en muchos países en desarrollo. La OMS calcula que sólo el sarampión representa un número mayor de muertes infantiles que cualquier otra enfermedad que se puede evitar por medio de la vacunación. Las infecciones agudas de las vías respiratorias, sobre todo la neumonía, figuran entre las principales causas de enfermedad y mortalidad infantil, y representan aproximadamente 2 millones de muertes de menores de 5 años y entre 30% y 40% de las visitas al pediatra en los centros de salud.
  37. La terapia de rehidratación oral se está utilizando en la mayoría de los países del mundo en desarrollo para prevenir la deshidratación y la muerte a causa de enfermedades diarreicas. La poliomielitis y la dracunculosis están a punto de ser erradicadas. Otros 1.500 millones de personas han comenzado a consumir sales yodadas que protegen a unos 12 millones de bebés cada año contra el retraso mental. Gracias a los esfuerzos realizados para promover la lactancia materna, actualmente existen más de 12.000 hospitales encargados de esta labor, que es fundamental para la supervivencia, la salud, la nutrición y el desarrollo del niño y que se reconoce concretamente en el artículo 24 de la Convención sobre los Derechos del Niño como el factor principal para garantizar el derecho del niño al nivel de salud más alto posible. La comunicación y la labor de promoción pública acerca de la lactancia materna se lleva a cabo en colaboración con muchos gobiernos y organizaciones no gubernamentales.

  38. Gráfico


    Tasas de mortalidad de menores de 5 años, 1960 y 1995

    Fuente:

    Estado Mundial de la Infancia, 1997 (Nueva York, Oxford University Press, 1997), cuadro 10.

    a Probabilidad de morir entre el nacimiento y los 5 años de edad, expresada por 1.000 nacidos vivos.

  39. Aproximadamente 174 millones de menores de 5 años en los países en desarrollo presentan malnutrición, indicador que se mide por la proporción entre el peso y la edad. Se calcula que unos 247 millones de niños son distróficos. En un estudio financiado por el UNICEF cuyos resultados fueron avalados por la OMS se llegó a la conclusión de que, a nivel mundial, la malnutrición contribuye al 56% de la mortalidad de menores de 5 años de manera directa e indirecta debido a que reduce su resistencia a las enfermedades infecciosas. La malnutrición también interrumpe el desarrollo físico y cognoscitivo. Hay cada vez más pruebas de que la malnutrición en los primeros años de vida aumenta el riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas en la adultez.
  40. La característica funcional fundamental de la labor del Programa Mundial de Alimentos (PMA) es la promoción del mejoramiento del nivel de salud y nutrición de los lactantes y los niños pequeños, así como de las embarazadas y las madres lactantes. La principal forma de participación del PMA es la ejecución de programas relacionados con la alimentación complementaria y los incentivos que proporciona para que aumente la utilización de servicios de salud maternoinfantil. Para remediar la carencia de micronutrientes, el PMA proporciona alimentos mezclados de bajo costo fortificados con micronutrientes esenciales. Hay razones para pensar que los proyectos de alimentación complementaria han aportado una evidente contribución al incremento del número de participantes en los programas de salud maternoinfantil y al seguimiento periódico del desarrollo del embarazo, y posteriormente del niño. El objetivo de la mayoría de estos proyectos es prestar servicios a entre 20.000 y 100.000 beneficiarios anualmente; siete de los proyectos benefician a más de 200.000 personas cada año. El costo de los 27 programas de alimentación complementaria que se llevan a cabo actualmente es de más de 300 millones de dólares.
  41. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) proporciona orientación técnica para promover actividades encaminadas a mejorar la gestión dietética y el bienestar nutricional a nivel de hogares y comunidades. La FAO apoya métodos de participación de las comunidades para lograr y mantener mejoras en materia de nutrición, sobre todo entre los grupos de población vulnerables; aumentar la utilización de los cultivos de alimentos de que se dispone a nivel local y mejorar los efectos de los programas de rehabilitación agrícola o los que se aplican después de casos de emergencia y los proyectos de ayuda alimentaria en materia de nutrición. También presta apoyo a los cursos prácticos de capacitación para ayudar a fomentar la capacidad nacional de ejecución de esas actividades a nivel de comunidades en los países miembros.
  42. El PNUFID coopera con la OMS, el UNICEF y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA en la ejecución de programas amplios de prevención del uso indebido de drogas que abordan las necesidades de la juventud en riesgo en materia de salud y educación. Los grupos a los que van dirigidas esas intervenciones, es decir los jóvenes estudiantes o desertores escolares, los niños de la calle y los jóvenes adultos que trabajan, son personas que nunca han consumido drogas; los que las han utilizado ocasionalmente o con cierta frecuencia y los que las utilizan periódicamente. Las actividades de prevención temprana tienen por objetivo abordar las causas fundamentales del uso indebido de drogas mediante el fortalecimiento de las familias y de las comunidades y la prestación de servicios sociales básicos.
  43. Hasta la fecha, los servicios de salud reproductiva existentes han descuidado en gran parte este tipo de necesidades de los adolescentes como grupo. En el Programa de Acción se subraya que debería facilitarse a los adolescentes información y servicios que les ayudaran a comprender su sexualidad y a protegerse contra los embarazos no deseados, las enfermedades venéreas y el riesgo subsiguiente de infecundidad. Ello debería combinarse con la educación de los hombres jóvenes para que respeten la libre determinación de la mujer y compartan con ella la responsabilidad en lo tocante a la sexualidad y la procreación. Desde la celebración de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, el FNUAP ha centrado su atención cada vez más en la esfera fundamental de la salud reproductiva de los adolescentes mediante su colaboración con organizaciones no gubernamentales, como la Federación Internacional de Planificación de la Familia. En fecha reciente, en colaboración con otras organizaciones no gubernamentales, el Centro de Actividades de Desarrollo y Población y el FNUAP organizaron el Foro Africano de la Juventud sobre salud reproductiva de los adolescentes, que se celebró en Addis Abeba (Etiopía). El FNUAP patrocinó también un concurso internacional de ensayos entre los jóvenes sobre la promoción de una conducta responsable en materia de salud reproductiva.
  44. V. La salud de la mujer y la maternidad sin riesgo

  45. En el Programa de Acción se hace un llamamiento a todos los países para que traten de lograr reducciones significativas de la mortalidad materna para el año 2015 -una reducción de la mortalidad materna a la mitad de los niveles de 1990 para el año 2000 y una nueva reducción a la mitad para el año 2015. En el plano mundial, se ha estimado que más de medio millón de mujeres mueren cada año por causas vinculadas con el embarazo, el 99% de ellas en los países en desarrollo. La diferencia entre los países desarrollados y los países en desarrollo es abismal y debería reducirse. Los programas de reducción de la morbilidad y la mortalidad maternas deberían incluir información, servicios sobre salud reproductiva y servicios de planificación de la familia. Se debería dar prioridad al mejoramiento de la situación nutricional y de salud de las mujeres jóvenes mediante la educación y la capacitación como parte de los programas de salud de la mujer y de maternidad sin riesgo. Se deberían elaborar programas y actividades educativas destinados a comprometer el apoyo de los hombres en pro de la salud materna y la maternidad sin riesgo. Las mujeres deberían disponer de servicios de calidad para las complicaciones derivadas del aborto. Se deberían ofrecer cuanto antes servicios de asesoramiento postaborto, de educación y de planificación de la familia. Se debería proporcionar información, educación y asesoramiento a las mujeres y las adolescentes para ayudarles a aplazar la formación temprana de una familia, una actividad sexual prematura y un embarazo precoz. Se deberían elaborar estrategias para asegurar que los hombres compartan responsabilidades en materia de salud sexual y reproductiva, incluida la planificación de la familia, y para prevenir enfermedades de transmisión sexual, la infección por el VIH y el SIDA, y luchar contra ellas.
  46. En cuanto a problemas de salud reproductiva las mujeres llevan la carga más pesada, aunque los factores biológicos de por sí no bastan para explicar esa disparidad. Las desventajas sociales, económicas y políticas que sufren y la denegación de sus derechos en materia de procreación surten efectos negativos en la salud reproductiva. La potenciación del papel de la mujer es un requisito fundamental para lograr la salud reproductiva, que no podrá ser mejorada significativamente si no se logra la equidad y la igualdad de género. Dado que el comportamiento social y sexual del hombre afecta directamente la salud reproductiva de la mujer, los programas de salud reproductiva, además de atender las necesidades concretas de la mujer, deberán prestar asimismo atención especial a las funciones y responsabilidades de los hombres y a la necesidad de que éstos asuman una mayor responsabilidad por su comportamiento sexual y reproductivo y sus funciones sociales y familiares.
  47. En las directrices sobre atención primaria de la salud, salud reproductiva y potenciación del papel de la mujer aprobadas por el Equipo de Tareas se subraya la necesidad de aplicar un criterio de género al adoptar los problemas de salud de la mujer y la maternidad sin riesgo. Al aplicar un criterio respecto de la salud que tenga en cuenta el género (investigación, políticas y programas) se examina la manera en que las diferencias de género determinan la distinta exposición al riesgo, el acceso a la información, los servicios y los beneficios de la tecnología y se llega a conclusiones significativas para la elaboración de programas y la realización de intervenciones en materia de lucha contra las enfermedades. Es preciso aplicar una "óptica de género" al considerar todos los aspectos de la atención primaria de la salud, teniendo presentes las múltiples funciones y la posición de la mujer y el hombre y la manera en que esas circunstancias afectan al problema en cuestión. Es fundamental reunir datos desglosados por sexo y edad para este tipo de análisis, por ejemplo, para determinar si existen diferencias en las tasas de malnutrición o inmunización entre niñas y varones y determinar los problemas vinculados con la posibilidad de acceder a servicios sociales básicos, de alimentación y de abastecimiento de agua.
  48. El Programa pro maternidad sin riesgo patrocinado por la OMS, el UNICEF, el FNUAP, el Banco Mundial y dos organizaciones no gubernamentales, la Federación Internacional de Planificación de la Familia y el Consejo de Población, se centra en cinco esferas de acción fundamentales: la promoción; la investigación epidemiológica, social y operacional; la difusión de información; el desarrollo de los recursos humanos y las medidas para el mejoramiento de los servicios de salud. En octubre de 1997 se celebró enSri Lanka una consulta técnica sobre la maternidad sin riesgo en que se examinaron los progresos realizados hasta ese momento en este importante aspecto de la salud reproductiva.
  49. El UNICEF se ha centrado cada vez más en la salud materna y ha realizado intervenciones importantes dirigidas a la reducción de la mortalidad materna y neonatal, incluido el mejoramiento de la atención perinatal, la nutrición materna y el acceso a servicios ampliados de atención de la salud reproductiva. Se están elaborando indicadores de la reducción de la mortalidad materna en colaboración con la OMS, donantes bilaterales y expertos de los países en desarrollo. La OMS y el FNUAP han colaborado en la labor del UNICEF vinculada con la salud materna y la supervivencia. La OMS, dado que es un organismo técnico, proporciona los instrumentos uniformes (evaluación de las necesidades, módulos de capacitación). El FNUAP es el organismo coordinador de la integración de la atención de la salud reproductiva, que abarca la salud sexual y la planificación de la familia, la atención materna y neonatal, la prevención y el tratamiento de las infecciones genitales, las enfermedades de transmisión sexual, incluido el virus de inmunodeficiencia humana (VIH)/síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y la eliminación de las prácticas perjudiciales, incluida la mutilación genital de la mujer y la violencia contra la mujer.
  50. En el Programa de Acción se subrayó que en diversos países las prácticas perjudiciales destinadas a controlar la sexualidad de la mujer han provocado grandes sufrimientos. Entre estas prácticas figura la mutilación genital femenina, que constituye una violación de los derechos básicos y un riesgo importante y permanente para la salud de la mujer. Se estima que entre 85 y 115 millones de niñas han sufrido alguna forma de mutilación genital y que al menos dos millones de niñas por año corren ese riesgo. El FNUAP está tratando ese problema. En 1996 patrocinó una consulta técnica en Etiopía, con representantes de 25 países, para analizar, entre otras cosas, los tipos de capacitación, investigación y servicios necesarios para erradicar la mutilación genital femenina. El éxito espectacular que ha tenido recientemente el programa que el FNUAP ha apoyado en el distrito de Kapchorwa (Uganda) pone de manifiesto la eficacia que pueden tener esas actividades de promoción. El Programa de Salud Reproductiva, Educativa y Comunitaria del distrito de Kapchorwa utiliza un método innovador que respeta la cultura local, según el cual los agentes comunitarios invitan a los dirigentes de la comunidad y a personas de todos los sectores de la sociedad a participar en seminarios y cursos prácticos de sensibilización para que sean conscientes de los efectos perjudiciales de esa práctica. El Programa ha logrado una disminución del 36% en la circuncisión femenina en menos de un año.10
  51. La idea de que la violencia contra la mujer es un obstáculo universal al desarrollo y a la potenciación del papel de la mujer subraya la importancia de la labor del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM). En apoyo de las medidas destinadas a eliminar la violencia contra la mujer, el Administrador del PNUD ha creado un fondo fiduciario dentro del mandato actual del Fondo. Los Gobiernos de Australia, Dinamarca, Italia, el Japón, Malta, Mauricio y la República de Corea ya han realizado aportes al fondo fiduciario. Se han financiado 25 iniciativas en África, Asia y el Pacífico y América Latina, con un desembolso de más de 850.000 dólares. El FNUAP ha mancomunado los servicios de sus asesores con el UNIFEM, y el PNUD está planificando la realización de actividades análogas. El UNICEF, el FNUAP y la OMS, en colaboración con otros organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales, están elaborando estrategias para tratar los problemas de salud de la mujer, entre ellos los vinculados con la violencia familiar, la vulnerabilidad de la mujer al VIH/SIDA y las prácticas perjudiciales que afectan a las mujeres y a las niñas, entre ellas la mutilación genital.
  52. Es preciso realizar esfuerzos especiales para proteger y promover los derechos humanos de las migrantes y refugiadas, que son particularmente vulnerables a la violencia y a la explotación por motivo de su género. En 1996, el FNUAP financió una iniciativa de emergencia para la atención de la salud reproductiva destinada a los refugiados de la zona de los Grandes Lagos del África central en pro de unas 200.000 mujeres. El proyecto fue ejecutado y coordinado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en estrecha cooperación con el ACNUR y organizaciones no gubernamentales. Esa labor de colaboración fue la primera vez en que se planificaron servicios de atención de la salud reproductiva para refugiados al comienzo de una operación de emergencia.
  53. El Departamento de Asuntos Humanitarios de la Secretaría de las Naciones Unidas informa de que la exclusión de las niñas y las mujeres de los servicios educativos y de salud se puso de manifiesto poco después de la llegada de los talibanes en 1994 a la región de Kandahar en el Afganistán. En respuesta a esas violaciones de los derechos humanos, el Representante Residente y Coordinador de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas para el Afganistán hizo de este problema el tema central de la nota sobre la estrategia del país. El Coordinador Residente proporcionó asimismo financiación para la creación de un grupo consultivo sobre cuestiones relacionadas con el género, en el que participan organizaciones no gubernamentales. En la reunión del Grupo de Apoyo para el Afganistán, celebrada en Ashgabat (Turkmenistán) el 21 y 22 de enero de 1997 se consideró que las cuestiones relacionadas con el género constituían el problema dominante que afectaba a todos los aspectos del programa de asistencia humanitaria. Desde entonces, los donantes, los organismos de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales han redoblado sus esfuerzos para adoptar una posición común en contra de la violación de los derechos de las niñas y las mujeres a la educación y la atención de la salud.
  54. En 1999, cuando se reúna la Conferencia Internacional del Trabajo, los delegados estudiarán la posibilidad de revisar el Convenio relativo a la protección de la maternidad (No. 103), 1952. Entre las normas mínimas establecidas por el Convenio se encuentran el derecho a 12 semanas de licencia por maternidad con beneficios monetarios y médicos, el derecho a períodos de lactancia y la protección contra el despido durante la licencia por maternidad. La OIT ha preparado un informe sobre la práctica jurídica en que se estudian los principales aspectos de las disposiciones sobre protección de la maternidad en diversos países del mundo. Los derechos a la licencia por maternidad, a la sustitución de ingresos durante la licencia y a la atención prenatal, durante el alumbramiento y el período posnatal son fundamentales para promover la salud, la maternidad sin riesgo y el bienestar económico de las trabajadoras embarazadas y lactantes. El hecho de garantizar que no se someta a las trabajadoras a un trato discriminatorio en el empleo les permite el disfrute de esos derechos.
  55. En el Programa de Acción se destaca que es preciso reconocer y fomentar el papel de la mujer como protectora principal de la salud de la familia. Debería facilitarse el acceso a la atención primaria de la salud, una educación más amplia en materia de salud, la disponibilidad de remedios sencillos y económicos y el replanteamiento de los servicios de atención primaria de la salud, incluidos los servicios de atención de la salud reproductiva, para que la mujer pueda aprovechar mejor su tiempo. Es fundamental que en los programas de salud reproductiva se haga hincapié en la potenciación del papel de la mujer y se atiendan concretamente las necesidades especiales de las niñas y las mujeres, así como las de otros grupos insuficientemente atendidos, entre ellos los jóvenes y los adolescentes, los pobres de las zonas urbanas y rurales, las personas que habitan zonas remotas o abandonadas y los migrantes, los refugiados y las personas desplazadas. La mayor participación y responsabilidad del hombre en la salud reproductiva, la paternidad y la prevención de las enfermedades de transmisión sexual y del SIDA redundarían también de manera positiva en la salud de la mujer. Asimismo se debe seguir centrando la atención en la erradicación de la violencia por motivos de género y otras prácticas perjudiciales para la salud y el bienestar de las niñas y las mujeres. Además, se debe ofrecer a la mujer la oportunidad de participar en la elaboración, el desarrollo, la puesta en práctica y la evaluación de programas de salud reproductiva. El sistema de coordinadores residentes de las Naciones Unidas puede desempeñar una función primordial asegurando que en los programas de desarrollo se haga hincapié en la potenciación del papel de la mujer y se centre la atención en la promoción de la salud reproductiva. Las directrices elaboradas por el Equipo de Tareas sobre servicios sociales básicos para todos constituyen un instrumento práctico para esos programas y para las actividades de promoción.
  56. VI. Infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)

  57. Como se ha subrayado en el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la pandemia del VIH/SIDA constituye un problema importante tanto para los países desarrollados como para los países en desarrollo. Se estima que en todo el mundo hay 30,6 millones de personas infectadas por el VIH/SIDA, de las cuales 29,5 millones son adultos y 1,1 millón son niños. De acuerdo con las estimaciones realizadas recientemente por el Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA y la OMS, la epidemia siguió extendiéndose en 1997 y se estima que hubo otros 5,8 millones de casos de infección por VIH, aproximadamente 16.000 por día. Más del 40% de las nuevos casos de infección entre adultos se produjeron en mujeres. La mayoría de los adultos que han resultado infectados son menores de 25 años. Durante 1997 las enfermedades vinculadas con el VIH/SIDA provocaron la muerte de unos 2,3 millones de personas, incluidos 460.000 niños. Esa cifra representa aproximadamente un quinto del total de las 11,7 millones de personas fallecidas a causa del SIDA desde el comienzo de la epidemia a fines del decenio de 1970.11
  58. La pandemia del VIH/SIDA no es sólo un grave problema de salud sino un problema fundamental para el desarrollo humano, que tiene complejas consecuencias socioeconómicas y en materia de costos. La pérdida de personal experimentado y mano de obra calificada, la disminución de la productividad, la necesidad de mayores recursos para contratar y readiestrar al personal de reemplazo, el aumento del ausentismo y la rotación del personal, el incremento de los costos de atención de la salud, junto con el costo humano y social que soportan las personas y las comunidades afectadas por la pandemia, imponen una pesada carga, en particular en los países en desarrollo que cuentan con recursos reducidos.
  59. A falta de una vacuna, las estrategias de educación y comunicación, el suministro de preservativos, las actividades de información y asesoramiento, la promoción de una conducta segura y responsable y la adopción de precauciones en la atención de la salud son componentes fundamentales de las estrategias de prevención y control del VIH/SIDA. En particular, se debe prestar especial atención a quienes corren el riesgo de adquirir la infección por VIH, incluidos los adolescentes y las mujeres, cuya vulnerabilidad suele ser la más elevada.
  60. El Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, creado en enero de 1996, es el principal promotor de las medidas mundiales sobre el VIH/SIDA, dado que aúna las experiencias, los esfuerzos y los recursos de sus seis patrocinadores: el UNICEF, el PNUD, el FNUAP, la UNESCO, la OMS y el Banco Mundial. La estrategia del Programa se centra en el fortalecimiento de la capacidad del sistema de las Naciones Unidas para prestar asistencia a los gobiernos y a la sociedad civil a encarar el problema del VIH/SIDA, el fortalecimiento del compromiso político y el apoyo en todo el mundo a la lucha contra el VIH/SIDA y el aumento de los conocimientos necesarios para intensificar esa lucha en todo el mundo. Los seis patrocinadores del Programa son asimismo miembros del Equipo de Tareas sobre servicios sociales básicos para todos. Además de las actividades de colaboración realizadas con arreglo al Programa, los seis patrocinadores realizan actividades con arreglo a sus propios mandatos.
  61. El FNUAP, por medio de sus programas de salud reproductiva y planificación de la familia, presta asistencia a las actividades de prevención del VIH/SIDA en 124 países. Ese apoyo se centra en cuatro esferas principales: suministro y distribución de preservativos; programas de capacitación para proveedores de servicios e información sobre salud reproductiva y planificación de la familia; programas de educación sobre el VIH/SIDA dentro y fuera de las escuelas e información sobre el VIH/SIDA como parte de programas más amplios de información, educación y comunicación sobre población y salud reproductiva. En 1996, en sus actividades de apoyo a los programas nacionales de prevención y control del SIDA, el FNUAP colaboró con 115 organizaciones no gubernamentales, además apoyó actividades destinadas a los jóvenes y adolescentes de 95 países. El FNUAP estimó que el total del apoyo que prestó a las actividades de prevención del VIH/SIDA en 1996 ascendió a 20,5 millones de dólares y que el 95% de esa suma, o sea, 19,5 millones de dólares, se utilizó en el plano nacional. El FNUAP sigue siendo un patrocinador activo del programa UNAIDS y trabaja en estrecha colaboración con la Junta de Coordinación del Programa, el Comité de organizaciones copatrocinadoras y diversos grupos técnicos y temáticos creados a tal fin. En el plano nacional, los representantes del FNUAP han presidido diversos grupos temáticos de las Naciones Unidas.
  62. En su carácter de copatrocinador del programa UNAIDS, el Banco Mundial se encuentra entre las principales instituciones de financiación de los programas sobre el VIH/SIDA y aúna sus esfuerzos con iniciativas más amplias en materia de salud reproductiva y lucha contra las enfermedades transmisibles, en particular las infecciones de los órganos genitales y las enfermedades de transmisión sexual. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) es también un copatrocinador del programa UNAIDS y sus iniciativas en materia de prevención del VIH/SIDA se centran principalmente en la enseñanza, tanto la institucionalizada como la no escolar. Esas actividades abarcan la preparación de nuevos materiales de instrucción y el aprendizaje de la prevención del VIH/SIDA, la revisión de los programas de estudio, la formación de maestros, la capacitación de los representantes de las organizaciones populares de mujeres y seminarios regionales para quienes deben adoptar decisiones en los niveles superiores de la administración. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) es también uno de los patrocinadores del programa UNAIDS y se ocupa principalmente de integrar las actividades de prevención del VIH/SIDA en las principales esferas programáticas, incluida la administración, el género y la pobreza. En las oficinas exteriores se han organizado cursos prácticos de capacitación para fortalecer la capacidad de programación de los centros nacionales de coordinación. Por su parte, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) está trabajando sobre el terreno con otros organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales en los aspectos relacionados con la potenciación del papel de la mujer en los proyectos sobre el VIH/SIDA.
  63. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) es también un copatrocinador del Programa UNAIDS. Aplica un criterio basado en los derechos y se centra en el fortalecimiento de la capacidad para medir la salud y el desarrollo de los jóvenes; en la protección de su derecho a recibir información y servicios, incluidos servicios de salud sexual y reproductiva; en la determinación y el desarrollo de los recursos necesarios para apoyar los programas de los países y en el mejoramiento de la circulación de la información en el UNICEF y entre éste y sus asociados. El principal objetivo de los esfuerzos mundiales del UNICEF es extraer y promover las prácticas más idóneas aplicadas en el plano nacional y regional en la utilización de las comunicaciones con el objeto de lograr un cambio de conducta en materia de prevención y atención médica del VIH/SIDA y de derechos de esos pacientes y movilizar a sus colaboradores para que amplíen sus prioridades respecto de los problemas del VIH/SIDA. El UNICEF también participa activamente en los grupos temáticos nacionales.
  64. El Fondo de las Naciones Unidas para la Fiscalización del Uso Indebido de Drogas (PNUFID), en colaboración con la CESPAP, el programa UNAIDS, gobiernos locales y diversas organizaciones no gubernamentales, participa en las actividades de prevención de la infección por VIH y en la atención de los consumidores de drogas inyectables, incluidos los del "triángulo dorado" del Asia sudoriental. La Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) ha realizado proyectos de prevención del VIH/SIDA en el África al sur del Sáhara con miras a lograr los objetivos combinados del desarrollo industrial y la prevención de la propagación del VIH/SIDA. La ONUDI está proporcionando apoyo para lograr una mayor difusión y accesibilidad de los productos utilizados en los programas de prevención -preservativos, guantes de látex, jeringas, estuches de prueba para el VIH/SIDA- mediante el fomento de la capacidad de producción local. Asimismo se recomienda a los fabricantes locales que incluyan en las etiquetas de sus productos mensajes sobre la prevención del VIH/SIDA. Además, se está impartiendo educación sobre la prevención del VIH/SIDA a los niños de las escuelas palestinas, a los pasantes de los centros de formación profesional y a las refugiadas mediante un programa emprendido por el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS).
  65. En la lucha contra el VIH/SIDA, dos esferas fundamentales exigen una atención particular: la prevención entre las mujeres y los niños: dos de los grupos más vulnerables; y el mayor acceso a las drogas y tratamientos vinculados con el VIH/SIDA en los países en desarrollo. Es preciso atender urgentemente los efectos desastrosos del VIH/SIDA en los niños. Si no se contiene rápidamente la propagación del VIH, se perderán los logros obtenidos en la reducción de las tasas de mortalidad de niños y lactantes en muchos países. Las estimaciones que figuran en un informe publicado por el programa UNAIDS en junio de 199712 titulado Children Living in a World with AIDS, indican que tal vez antes del año 2010 el SIDA provoque un aumento de la mortalidad infantil de hasta un 75% y de más del 100% en la mortalidad de niños menores de 5 años en los países más afectados del mundo. Según ese informe, el número de niños que contraen el VIH es mayor que nunca y no hay indicios de que la tasa de infección esté disminuyendo. Las mujeres en edad de procrear constituyen una proporción cada vez mayor de la población mundial con VIH; por ejemplo, el SIDA provoca la muerte de más mujeres que hombres en el África al sur del Sáhara.
  66. La reducción de la vulnerabilidad de los lactantes a la infección por VIH también obliga a que las mujeres ejerzan un mayor control de sus vidas y mejoren su capacidad para llegar a un acuerdo con sus parejas respecto de su propia salud reproductiva y sexual, que tengan más posibilidades de acceder a servicios de salud y que se incrementen los conocimientos y el sentido de responsabilidad de los hombres y las mujeres respecto de la prevención del VIH. Además, es imprescindible que aumente el acceso de la mujer a los regímenes de medicamentos antivirales que puedan reducir el riesgo de la transmisión de madre a hijo. En noviembre de 1997, el programa UNAIDS inició la etapa experimental de su iniciativa de acceso a medicamentos contra el VIH/SIDA, programa de colaboración entre los sectores público y privado para determinar estrategias que aumenten el acceso a los medicamentos contra el VIH/SIDA en los países en desarrollo. Los cuatro países en desarrollo que participan en la etapa experimental -Chile, Côte d'Ivoire, Uganda y Viet Nam- trabajarán para adaptar sus infraestructuras de salud a fin de velar por la distribución y utilización eficaces de los medicamentos, mientras que las empresas farmacéuticas y de diagnóstico que participan subsidiarán la adquisición de esos medicamentos. El objetivo general de la iniciativa es proporcionar una mejor atención y propiciar un mayor acceso a medicamentos más eficaces.
  67. Cuando se diagnostica la infección por VIH, toda la familia sufre el estigma, el aislamiento, la pérdida de trabajo y el empobrecimiento provocados por la discriminación, con frecuencia a causa del temor y la desinformación o las creencias erróneas que circulan respecto de la transmisión del VIH/SIDA. Es menester luchar contra esos prejuicios y sus crueles consecuencias y para ello los organismos y organizaciones de las Naciones Unidas gozan de una posición privilegiada para realizar campañas de educación y concienciación que contrarresten ese tipo de discriminación. En el Programa de Acción se pide a los gobiernos que elaboren políticas y directrices para proteger los derechos de las personas infectadas con el VIH y los de sus familias y eliminar la discriminación contra ellas. Se deberían formular programas especiales para atender y prestar el apoyo emocional necesario a las personas afectadas y para aconsejar a sus familias y a las personas de su círculo íntimo.
  68. VII. Tecnología, investigación y desarrollo


  69. De conformidad con el llamamiento efectuado en el Programa de Acción y con sus propios mandatos, las organizaciones miembros del Equipo de Tareas sobre servicios sociales básicos para todos siguen realizando actividades relacionadas con la reunión, el análisis y la difusión de datos básicos e investigaciones sobre salud reproductiva y desarrollo socioeconómico. El Fondo Monetario Internacional ha reconocido la necesidad de mejorar las actividades de recolección de datos sobre gastos oficiales en el sector social, en particular en materia de salud y educación, por lo que ha intensificado su colaboración con el Banco Mundial en la supervisión del gasto público de los países miembros. Esto pone de manifiesto un reconocimiento del vínculo fundamental que existe entre el nivel y la eficiencia de los gastos en materia de salud y educación y el crecimiento económico. El hecho de que se hiciera hincapié en estas actividades fue motivado asimismo por el pedido de la Junta Ejecutiva del FMI de que el personal prestara particular atención a los indicadores sociales en el contexto de los programas de ajuste apoyados por el servicio reforzado de ajuste estructural del FMI y de la iniciativa destinada a prestar asistencia a los países pobres sumamente endeudados para que logren una posición sostenible en lo que respecta a su deuda externa. El FMI ha subrayado que la combinación adecuada de políticas monetarias y fiscales y las reformas estructurales necesarias para sustentarlas deberían tener en cuenta asimismo a los pobres y a las personas más vulnerables de la sociedad. El objetivo de la segunda generación de reformas promovidas por el FMI es fomentar el crecimiento, acelerar el desarrollo humano y velar por la amplia distribución de los beneficios del crecimiento. Por ello se recomienda a los países que proporcionen fondos adecuados para la educación y la salud de manera que propicie la participación activa de la población en una economía de mercado y se ofrezca protección social a quienes sufren las consecuencias de la evolución de una economía dinámica.
  70. La División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la Secretaría de las Naciones Unidas emprende constantemente investigaciones y otras actividades vinculados con la salud y la mortalidad, y registra los niveles y las tendencias de la mortalidad en todo el mundo para estudiar sus causas y consecuencias; supervisa las políticas y programas nacionales vinculadas con los diversos aspectos de la salud y la mortalidad, y como parte de la revisión bienal de las estimaciones y proyecciones demográficas mundiales que realizan las Naciones Unidas, mantiene y actualiza las estimaciones oficiales de las Naciones Unidas sobre esperanza de vida al nacer y mortalidad infantil y en la niñez de todos los países del mundo. Para el 31 período de sesiones de la Comisión de Población y Desarrollo, la División de Población ha preparado la edición 1998 de World Population Monitoring, que trata de la salud y la mortalidad y en donde se hace hincapié especial en las vinculaciones entre la salud y el desarrollo y en el género y la edad. Como parte de las revisiones bienales de la publicación World Population Prospects, se dispone de estimaciones del efecto del VIH/SIDA en las tasas de mortalidad, la esperanza de vida al nacer, la mortalidad infantil y el crecimiento demográfico. Para la revisión de 1996 se midieron los efectos de la pandemia de VIH/SIDA en 24 países de África, 2 países de Asia y 2 países de América Latina. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe colaboró con el UNICEF y la División de Población en la vigilancia de las tasas de mortalidad infantil y en la niñez en países de América Latina. Se han proporcionado estimaciones de mortalidad para las zonas urbanas y rurales, desglosadas por nivel de educación de la madre.
  71. La Comisión Económica para Europa (CEPE) está realizando un estudio del cambio demográfico en países de Europa con economías en transición, que forma parte del programa de reunión, análisis e investigación de datos apoyado por el FNUAP, centrado en determinados aspectos de la ejecución del Programa de Acción en la región de la CEPE, en particular en Europa central y oriental. El estudio se refiere, entre otras cosas, a las tendencias y modalidades de la mortalidad general, los cambios en la mortalidad por edades y género y las causas de los diferenciales en la mortalidad. Los primeros resultados indican que durante la transición a la democracia y a una economía de mercado, los Estados europeos sucesores de la Unión Soviética experimentaron una reducción en la esperanza de vida al nacer de hombres y mujeres, mientras que los países balcánicos y de Europa central experimentaron, en general, un aumento. La disminución de la supervivencia masculina en la ex Unión Soviética ha sido mucho mayor que la de la supervivencia femenina, lo cual ha provocado diferenciales sin precedentes en la mortalidad de hombres y mujeres, en particular en la Federación de Rusia y los países bálticos. Los niños y los adolescentes, tanto varones como mujeres, experimentaron en general un aumento en la supervivencia durante los años de transición. Los adultos en edad de trabajar y las personas de edad tuvieron menos suerte. Su mortalidad disminuyó en Europa central pero, en general, aumentó en otras partes, en particular en la ex Unión Soviética. Los aumentos de la mortalidad entre los varones adultos han sido mucho mayores que entre las mujeres adultas, mientras que el mayor aumento de la mortalidad se ha producido entre mujeres y hombres de edad.
  72. En el Programa de Acción se reclama la eliminación de la mortalidad excesiva de las niñas donde quiera que exista esa pauta y que se realicen actividades de educación especial y de información pública encaminadas a promover la igualdad de trato de niñas y niños en lo que respecta a la nutrición y la atención de la salud. En respuesta a esas preocupaciones y a la necesidad de elaborar medidas destinadas a eliminar la mortalidad excesiva y evitable entre las niñas jóvenes, la División de Población realizó un estudio sobre los diferenciales en la mortalidad infantil, en la niñez y de niños menores de 5 años por sexo y los mecanismos concretos que puedan provocar una mortalidad femenina excesiva en la niñez. El estudio, titulado Too Young to Die: Genes or Gender, analiza la medición y el análisis de los niveles y las tendencias de la mortalidad infantil de varones y niñas y explora la amplia variedad de mecanismos que influyen en los diferenciales de sexo de la mortalidad infantil.
  73. El FNUAP, con arreglo a su Iniciativa Mundial relativa a las necesidades de anticonceptivos y la gestión de la logística, realizó diversos estudios a fondo en los países en desarrollo, en colaboración con otros organismos de las Naciones Unidas, organismos bilaterales y determinadas organizaciones no gubernamentales internacionales. Los estudios se realizaron con la plena colaboración de los gobiernos en Bangladesh, el Brasil, Egipto, Filipinas, la India, México, Nepal, el Pakistán, Turquía, Viet Nam y Zimbabwe. Posteriormente se realizaron asimismo estudios en Burkina Faso, Etiopía, Haití, Marruecos y la República Dominicana. Además de realizar una proyección de las necesidades de anticonceptivos hasta el año 2005, los estudios permitieron determinar las necesidades de los programas de gestión de la logística, evaluar la función de las organizaciones no gubernamentales y el sector privado en las actividades de planificación de la familia y suministro de anticonceptivos, examinar la viabilidad de la producción local de anticonceptivos, analizar las tendencias de las fuentes y la utilización de fondos destinados a la producción de anticonceptivos y la gestión de la logística y estimar las necesidades de preservativos para la prevención de las enfermedades de transmisión sexual y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida y la lucha contra éstos. En el FNUAP se creó un servicio para prestar asistencia a los países con miras a satisfacer sus necesidades de anticonceptivos en casos de emergencia. Se ha dispuesto una reserva provisional de elementos anticonceptivos básicos para poder atender la demanda en caso de emergencia.
  74. El Programa Especial de la OMS de Investigaciones, Desarrollo y Formación de Investigadores sobre Reproducción Humana ha elaborado y ensayado una nueva estrategia para que los países puedan disponer de una mayor variedad de anticonceptivos. El Programa desempeñó un papel fundamental en la determinación del levonor gestrel como nuevo método anticonceptivo en casos de emergencia, que se está utilizando en programas modelo en diversos países. Entre las actividades en marcha figuran el mejoramiento de la distribución de anticonceptivos inyectables de utilización mensual y la evaluación de la calidad de los anticonceptivos.
  75. VIII. Conclusión

  76. El Equipo de Tareas del Comité Administrativo de Coordinación sobre servicios sociales básicos para todos fue creado para impulsar al sistema de las Naciones Unidas en pos de los objetivos prioritarios emanados de las conferencias mundiales celebradas en los últimos años y fortalecer los mecanismos de seguimiento del sistema para la prestación de una asistencia coordinada en los planos nacional y regional. Diversos factores contribuyeron a la colaboración y coordinación sinérgicas logradas por el Equipo de Tareas: a) todas las organizaciones y organismos miembros del Equipo de Tareas se comprometieron a prestar su colaboración en cuestiones fundamentales y de contenido y a no limitarse a representar solamente sus intereses particulares; b) ese compromiso se manifestó asimismo en el tiempo y los recursos (tanto humanos como financieros) aportados por los miembros del Equipo de Tareas para organizar reuniones, realizar actividades de seguimiento y preparar las conclusiones; c) la elección de los organismos coordinadores de los grupos de trabajo se basó no sólo en sus mandatos sino también en su capacidad de contribuir a la realización y conclusión de las actividades; d) la formación de redes de cooperación espontáneas entre los integrantes del Equipo de Tareas que pudieron vincularse entre sí de manera rápida y sin complicaciones burocráticas, mediante la utilización de comunicaciones electrónicas y a veces durante viajes en comisión de servicio, crearon sinergia e impulsaron al proceso hacia la obtención de resultados; e) los objetivos del Equipo de Tarea eran claros y definidos y se fijó un plazo para lograrlos; f) prevaleció el espíritu de cooperación (por ejemplo, algunas reuniones se celebraron en Ginebra y no en Nueva York, para facilitar la participación de los miembros que radican en Europa; además, se celebraron algunas reuniones en forma consecutiva para ahorrar tiempo y dinero; por añadidura, a pedido del Organismo Canadiense de Desarrollo Internacional, el Equipo de Tareas realizó un análisis y posteriormente le proporcionó información sobre su proyecto de documento de política en materia de satisfacción de las necesidades humanas básicas; y g) la secretaría organizó reuniones, preparó y distribuyó informes, vigiló el cumplimiento de los plazos y facilitó la coordinación y el seguimiento entre los miembros del Equipo de Tareas.
  77. Entre los factores que impusieron limitaciones se encontraban el tiempo y los recursos, que también causaron algunas demoras. Además, el mandato del Equipo de Tareas era relativamente amplio y no fue posible realizar un análisis a fondo de todas las esferas en el escaso tiempo disponible. El Equipo de Tareas abordó esta limitación centrándose en aspectos de ventaja relativa y logró resultados concretos que contribuirían a realizar la programación a nivel de país. Pords ejemplo, en el gráfico general figuran indicadores y datos que permitirán a los países vigilar y medir los progresos realizados hacia el logro de los objetivos de la Conferencia en diversas esferas esenciales, entre ellas las de población, atención primaria de la salud, nutrición, educación básica, abastecimiento de agua y saneamiento y vivienda. Cabe señalar asimismo que la modalidad del Equipo de Tareas es, en general, eficaz para lapsos de tiempo limitados y tal vez resulte difícil mantener el impulso después de cierto período.
  78. Entre las experiencias adquiridas por el Equipo de Tareas sobre servicios sociales básicos se pueden contar las siguientes: la modalidad de ejecución utilizada por el Equipo de Tareas, a saber, el trabajo concentrado en una actividad, casi siempre por medio de redes espontáneas y de mecanismos interinstitucionales más estructurados, resultó ser sinérgica, más rápida y más eficaz para producir resultados; la claridad y definición de los objetivos y resultados permitieron al Equipo de Tareas mantener una concentración estratégica y un calendario concreto; los grupos de trabajo y las organizaciones miembros del Equipo de Tareas demostraron que podían trabajar en colaboración para producir los resultados convenidos de manera oportuna y que no tenían interés en constituirse en estructuras permanentes; la experiencia del Equipo de Tareas, así como la del anterior Equipo de Tareas Interinstitucional encargado de la ejecución del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, demuestra que dentro del CAC puede utilizarse de manera eficaz cuando convenga el método del "director de tareas" para determinadas actividades. Si bien este criterio no puede reemplazar a los mecanismos establecidos y permanentes que siguen desempeñando un papel fundamental, es importante reconocer el valor del método del equipo de tareas/director de tareas, que puede contribuir a potenciar el papel de un grupo más amplio de agentes y generar la participación mediante una mayor distribución de responsabilidades y una colaboración más estrecha. Naturalmente, la competencia y la capacidad para producir resultados determinarán la selección de los directores de los equipos de tareas y los centros de coordinación y conformarán el resultado final.
  79. Tan pronto se haga llegar el producto final a las oficinas exteriores habrá concluido el programa de trabajo del Equipo de Tareas. Se hará hincapié en el plano nacional, en donde el sistema de coordinadores residentes de las Naciones Unidas utilizará los resultados para prestar asistencia a los países en la ejecución de programas centrados en el logro de los objetivos de la Conferencia, incluida la prestación de servicios sociales básicos para todos. Se ha previsto que el Centro de Capacitación de Turín (Italia) elabore módulos de capacitación destinados al personal sobre el terreno para facilitar y aprovechar al máximo los resultados logrados por el Equipo de Tareas. Los grupos temáticos y los equipos de tareas especiales dentro del ámbito de acción del sistema de coordinadores residentes de las Naciones Unidas constituirían una modalidad útil para promover la coordinación y colaboración interinstitucional en el plano nacional. Muchos países ya han organizado grupos de esa índole, según el modelo de los equipos de tareas del CAC. Las organizaciones no gubernamentales y los grupos de la sociedad civil y del sector privado deberían participar en los grupos temáticos y los equipos de tareas nacionales, a los cuales deberán comunicarse los resultados del Equipo de Tareas. El sistema de coordinadores residentes de las Naciones Unidas puede utilizar esta modalidad para fortalecer y ampliar los vínculos con los organismos bilaterales, las organizaciones no gubernamentales, el sector privado y la sociedad civil y aprovechar sus ventajas relativas. Los resultados del Equipo de Tareas deberían vincularse con el sistema de evaluación común para los países, las notas sobre la estrategia del país y el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Las comisiones regionales también deben desempeñar un papel fundamental en la promoción de la utilización de los resultados del Equipo de Tareas. La difusión y el intercambio regulares de información, por conducto de la Internet y otros medios análogos, facilitará la mejor coordinación y colaboración entre los principales agentes y todos los asociados para el desarrollo en el plano nacional y contribuirá asimismo a generar un sentido de responsabilidad común.

  80. Notas

    1/Los miembros del Equipo de Tareas son los siguientes: Naciones Unidas (Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, Departamento de Asuntos Humanitarios, Comisión Económica para África, Comisión Económica para Europa, Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico, Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Comisión Económica y Social para Asia Occidental), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Internacional del Trabajo, el Fondo Monetario Internacional, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, el Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente, el Banco Mundial, el Programa Mundial de Alimentos y la Organización Mundial de la Salud.

    2/Documentos Oficiales del Consejo Económico y Social, 1997, Suplemento No. 4 (E/1997/24).

    3/Véase también "FNUAP: Método revisado de asignación de recursos del FNUAP" (DP/FPA/1996/15).

    4/Véase Indicators for Assessing the Performance of Reproductive Health Programmes: A Discussion Paper (Nueva York, FNUAP, abril de 1997).

    5Indicators for Population and Reproductive Health Programmes (Nueva York, FNUAP, noviembre de 1997).

    6/Véase el documento de la OMS ICPHC/ALA/78.10.

    7/Véase A/CONF.165/14, cap. I. 8/Véase E/ICEF/1992/22.

    9/Resolución 44/25, anexo.

    10/Véase Fondo de Población de las Naciones Unidas, Annual Report 1996 (Nueva York, FNUAP, 1997).

    11/Véase la ficha descriptiva del programa UNAIDS HIV/AIDS: The Global Pandemic (Ginebra, diciembre de 1997).

    12/Ginebra, 1997.