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El legado mortífero del carbón en Sudáfrica

Narración

Lukas Maseko soñaba con ser dueño de su propia granja. Y cuando cayó el régimen del apartheid en Sudáfrica en 1994, su sueño finalmente se convirtió en realidad. Al principio, le fue bien a Lukas.

«Antes cargaba mi camión de calabazas e iba a venderlas en la carretera. Los coches se detenían y las compraban».

Pero en 2008, comenzaron sus problemas cuando las minas de carbón abandonadas situadas al lado de su granja reanudaron sus operaciones... destrozando no sólo la tranquilidad de Lukas, sino también su sueño.

En las minas, las explosiones para acceder a las vetas de carbón crean nubes densas y asfixiantes de polvo que lo cubren, como esta explosión tomada por un aficionado que filmaba en las cercanías.

Esto ha causado tantos daños a la vivienda de Lukas que ni él ni su esposa ya pueden vivir allí.

«El ruido es muy fuerte y la casa tiene grietas. Toda la casa tiembla».

Y sus cultivos y la mitad de sus vacas han muerto, según él, debido al polvo del carbón y las aguas subterráneas contaminadas. Las aguas de las minas han infiltrado su abastecimiento de agua que ahora ya no es potable .

«Vamos hacia una catástrofe en el futuro.»

Terence McCarthy, profesor de Geología de la Universidad de Wits en Johannesburgo, dice que el agua contaminada por la extracción de carbón es tóxica y supone una grave amenaza para la salud y la subsistencia no sólo de Lukas, sino de millones de sudafricanos. Todo el abastecimiento de agua del país corre ahora peligro.

«Estamos destruyendo la ecología del sistema fluvial, y no hay nada que podemos hacer excepto dejar la minería.»

Pero muchas personas sostienen que el sector minero de Sudáfrica es esencial, ya que el carbón es una de las fuentes principales de ingresos por exportación y de empleo. El noventa por ciento del abastecimiento de la electricidad del país procede del carbón.

Por ello se está intentando mitigar el impacto contaminante de las explotaciones de carbón en Suráfrica.

«Es muy sencillo. Cualquier agua se puede tratar.// Nunca es tarde; siempre se puede hacer algo para resolver la situación.»

En la planta de Tratamiento de Agua eMalahleni, operada por las Minas Anglo Americanas, Peter Gunther diseñó un sistema para contrarrestar la contaminación ambiental causada por la minería, el primero de este tipo en el mundo. Ahora, 30 millones de litros de agua contaminada de tres de sus minas son tratados cada día y convertidos en agua potable para la comunidad local.

«Estoy convencido de que éste es un modelo sostenible que la gente puede reproducir en el futuro.»

Y el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, está de acuerdo al calificar este esfuerzo de conservación de agua como uno de los siete proyectos globales que combaten con éxito los impactos negativos del cambio climático.

Pero aunque los expertos reconocen que éste es un paso en la buena dirección, para Lukas y su esposa, la contaminación es tan grave que sienten que no tienen más opción que irse y establecerse en otro lugar.

«La mina debe pagarme; no puedo quedarme aquí.»

Muchos científicos y activistas están pidiendo que cese toda actividad minera hasta que se encuentre una solución a la contaminación que sea económicamente viable. Están convencidos de que proteger los recursos hídricos globales no es un opción, sino un imperativo para la gente en todo el mundo.

Este reportaje fue producido por Gill Fickling para las Naciones Unidas.

16 de noviembre de 2012

Las minas de carbón a cielo abierto están contaminando el agua de Sudáfrica, en un modelo desarrollo insostenible. La ONU está ayudando a tratar las aguas para que pueda ser usada por la población mientras muchos científicos piden que se detenga por completo este tipo de minería porque la protección de los recursos hídricos globales no es una opción, sino un imperativo en todo el mundo.

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