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Bangladesh: ¡Cuidado, agua envenenada!

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Bangladesh... un país rico en agua.

Los monzones cubren el país durante la estación de lluvias.

En todo el campo, miles de pozos poco profundos se excavan con una técnica tradicional.

Esos pozos brindan vida durante la prolongada estación seca - agua para beber, agua para limpiar, agua para vivir.

Pero a principios de los 90, se detectaron en ese agua poco profunda niveles peligrosos de arsénico.

Súbitamente, un veneno invisible amenazó el suministro en Bangladesh. La crisis ha llevado a una larga y ardua búsqueda de agua potable en el campo durante los últimos 20 años.

El Dr. Khaliquzzaman del Banco Mundial.

«La cuestión del arsénico en Bangladesh fue identificada a principios de los 90. Aproximadamente el 35 por ciento del país padece este problema. El número de personas afectadas asciende a más de 50 millones, así es que es un problema enorme.»

Casi del día a la noche, una de las bendiciones del país se convirtió en una maldición.

«El arsénico es una toxina que interactúa con las células y los genes de maneras muy diferentes Probablemente sea una de las pocas toxinas que atacan más de un órgano del cuerpo humano. Puede causar varias mutaciones de genes y genera diferentes manifestaciones que otros cancerígenos ambientales no tienen la capacidad de provocar.»

Este aldeano ha padecido los efectos de la arsenicosis durante más de 20 años. Este metaloide puede causar lesiones dolorosas en la piel y varios tipos de cáncer.

«Me estaba doliendo tanto que quería cortármelo".

Desde 1999, el Organismo Internacional de Energía Atómica, OIEA, en colaboración con la Comisión de Energía Atómica de Bangladesh, usa técnicas nucleares para buscar agua potable.

Con la hidrología isotópica, el OIEA descubrió que el arsénico aparece comúnmente en las aguas subterráneas. Mediante el análisis de su edad y el rastreo de su movimiento, sus expertos han ayudado a predecir dónde se puede encontrar agua potable.

Una vez descubierta la causa, se disuadió a los aldeanos para que no bebieran agua de pozos poco profundos. El agua de este pozo se puede usar para lavar la ropa, pero no para beber o cocinar.

Nasir Ahmed, de la Comisión de Energía Atómica de Bangladesh.

«Los acuíferos poco profundos están altamente contaminados... Los profundos son una de las soluciones para proveer agua potable y sostenible a los campesinos.»

Estos hombres perforan hoyos de unos doscientos metros trabajando en turnos de 12 horas para encontrar el agua potable con la que dar de beber a esta aldea. Tomará una semana alcanzar esa profundidad, donde el agua está libre de arsénico.

En el pueblo de Chapai Nawabganj, el OIEA y el Banco Mundial han utilizado los análisis isotópicos, ayudando así a Bangladesh a salvar vidas y ahorrar el dinero que cuesta la cración de plantas de tratamiento del agua para la eliminación del arsénico.

Ahora la gente sabe que la mejor cura para el envenenamiento es beber agua potable, dice esta aldeana.

«La verdadera medicina para nosotros es conseguir agua potable. El agua es vida. Nadie puede vivir sin ella.»

Durante los últimos 20 años se han logrado progresos notables en proyectos como éste. Pero , pese a ello, aún se necesita trabajar más para asegurar que el agua limpia se mantenga libre de arsénico hasta el futuro lejano.

Este reportaje fue producido por Dana Sachetti para las Naciones Unidas.

27 de marzo de 2012

La falta de agua es siempre un grave problema pero, en ocasiones, puede serlo la abundancia. Excavar pozos poco profundos en Bangladesh facilitaba hasta hace poco tiempo el acceso a un agua con altos niveles de arsénico.Cincuenta millones de personas resultaron envenenadas en distinto grado.

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