El carácter cambiante de los conflictos
Los nuevos desafíos para la protección de los niños deben comprenderse en el contexto de los cambios que caracterizan a los conflictos armados y sus consecuencias para los niños.
1. Terrorismo y la lucha contra el terrorismo
Tanto las acciones terroristas como las medidas de lucha contra el terrorismo tienen un efecto profundo sobre los niños. Los ataques terroristas eligen en forma desproporcionada blancos civiles en lugares de culto, escuelas, hospitales y otros espacios públicos. También se están usando cada vez más a los niños para perpetrar esos ataques, a veces para llevar a cabo atentados suicidas con bombas.
En consecuencia, muchas medidas de lucha contra el terrorismo también están dirigidas a los niños, incluidos el arresto y la detención de menores sospechosos de tener vínculos con organizaciones terroristas. Muchos de esos niños permanecen detenidos, contraviniendo las normas internacionales de la justicia de menores. Los bombardeos aéreos de precisión y otro tipo de operaciones militares también traen aparejados lo que se denominan daños colaterales, cuyas víctimas en muchos casos son niños.
El derecho internacional humanitario se funda en dos conceptos fundamentales: uno es la separación entre los combatientes y los civiles y el segundo, la doctrina de la proporcionalidad del uso de la fuerza. Es fundamental que la comunidad internacional reafirme los principios que se han ido estableciendo a lo largo de los siglos para la protección de las mujeres y los niños.
2. La diversidad de los agentes armados
El carácter de los agentes armados es cada vez más variado y difícil de definir. Esos incluyen fuerzas del gobierno, grupos rebeldes, fuerzas paramilitares y asociadas etc. En muchos casos hay una zona gris en que las motivaciones políticas se superponen con actividades delictivas, según el momento y las circunstancias concretos.
Para la Representante Especial sigue siendo fundamental propiciar el diálogo sobre la protección de los niños con todas las partes en el conflicto. Sin embargo, en lo que se refiere a las partes no estatales la Representante Especial ha sostenido permanentemente que esto debería hacerse sin perjuicio de su situación política o jurídica y con el acuerdo de los gobiernos interesados. Los agentes no estatales están obligados a cumplir las normas de conducta en situación de guerra establecidas en los Convenios de Ginebra y otras normas internacionales como el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en conflictos armados y en tal sentido deben asumir la responsabilidad de cumplir con las normas internacionales para la protección de los niños.
3. Motivaciones políticas, criminalidad y guerras por ventajas económicas
Relacionado estrechamente con las zonas grises en que se superponen las actividades motivadas por la criminalidad y la política está el fenómeno de las guerras motivadas por el control de recursos naturales. Además de su conscripción como soldados y otras categorías de violaciones graves, los niños también pueden ser obligados a trabajar en actividades mineras o estar expuestos a redes delictivas dedicadas a la trata de niños.
4. Disponibilidad de armas pequeñas y efectos de las municiones de racimo y las minas terrestres
Los datos disponibles demuestran que la disponibilidad generalizada de armas pequeñas y armas ligeras y la facilidad con que se las consigue alimentan y exacerban los conflictos. Hay pruebas decisivas de que existe una correlación directa entre el aumento de la utilización de niños en los conflictos y la proliferación de armas pequeñas, fáciles de manipular y dominar, incluso para los niños más pequeños.
5. La violencia sexual como arma de guerra
La violación de niños y mujeres y el uso de la violencia sexual contra ellos se ha convertido cada vez más en una característica de los conflictos. La estigmatización de las víctimas de la violencia sexual, que muchas veces lleva a su ostracismo o marginación, exige intervenciones integrales a nivel de la comunidad en favor de las niñas y los niños afectados.
