
Visita a Somalia de la Representante Especial - 2010
Para más información, visite el sitio de UNICEF.
Evolución de la situación en Somalia
Información basada en el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad (A/65/820-S/2011/250) publicado el de 23 abril de 2011. Más informaciones disponibles en el informe.Cada vez se recogen más pruebas de la conscripción generalizada y sistemática de niños en Somalia central y meridional, con modalidades de reclutamiento mucho más intensas o agresivas de parte de los elementos contrarios al Gobierno, sobre todo de Al-Shabaab y en particular del grupo Hizbul Islam, recientemente fusionados con este. Los asociados sobre el terreno informaron invariablemente de ampliar actividades de reclutamiento de niños por Al-Shabaab, sobre todo en las escuelas. Según fuentes militares, en 2010 Al-Shabaab raptó a un número calculado en 2.000 niños para impartirles adiestramiento militar en diferentes campamentos de Somalia meridional. Se informa de que los grupos insurgentes utilizan un número cada vez mayor de esos niños para luchar contra las tropas del Gobierno y de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) en Mogadiscio, de resultas de lo cual muchos de esos niños han resultado muertos o heridos o han sido capturados por las fuerzas armadas u otros grupos armados. Además, aunque el reclutamiento de niñas ha sido poco frecuente y en general se considera socialmente inaceptable, hay información documentada sobre niñas que trabajan para los grupos armados, en particular en labores de cocina y aseo. También se utiliza a niñas para transportar detonadores, proporcionar apoyo logístico y reunir datos de inteligencia. Se informa también que cada vez se reclutan más niñas para que contraigan matrimonio con los combatientes. En octubre, Al-Shabaab ejecutó sumariamente a dos niñas adolescentes en Beled Weyne, acusadas de espiar para el Gobierno Federal de Transición.
A pesar de su política oficial de no reclutar a niños para sus fuerzas nacionales de seguridad, se ha informado que sigue habiendo niños vinculados con el Gobierno Federal de Transición y sus milicias, incluida la Ahlu Sunna Wal Jama’a, con 40 casos documentados en 2010. Sigue siendo difícil impedir que se recluten o utilicen niños en la práctica, sobre todo en lo que se refiere a la integración de las milicias aliadas en las fuerzas armadas del Gobierno Federal de Transición. Aunque se informa de que el Gobierno Federal de Transición ya está aplicando ciertos procedimientos de inspección para que no se reclute a niños, sigue habiendo formas de evadirlos y por el momento se está comprobando estrictamente la edad únicamente de los reclutas que reciben adiestramiento fuera de Somalia. Los reclutas a los que adiestra el Gobierno Federal de Transición dentro de Somalia y los integrados en las fuerzas del Gobierno tras pertenecer a grupos de milicias aliadas no son objeto de las mismas normas y procedimientos estrictos de comprobación. Las Naciones Unidas siguen sumamente preocupadas por la falta de progresos en esta esfera. El Gobierno Federal de Transición no ha firmado aún el Protocolo Facultativo relativo a la participación de niños en los conflictos armados.
Se ha informado de casos de niños capturados en el frente por las fuerzas del Gobierno y la AMISOM, así como de niños que han desertado, muchos de ellos reclutados en zonas fuera de Mogadiscio para que lucharan en las filas de los insurgentes armados. Tras desertar o desmovilizarse por su cuenta, estos niños se encuentran solos en Mogadiscio, sin apoyo de sus familias o clanes y expuestos a actos de venganza y a ser reenganchados. En las circunstancias actuales es difícil encontrar y reunificar las familias, además de que los intentos a ese respecto pueden exponer a los niños y a sus familias a amenazas aun mayores si proceden de las zonas controladas por los grupos insurgentes. Recientemente las Naciones Unidas han iniciado conversaciones con la AMISOM para hacer frente a este problema, incluso elaborando procedimientos uniformes para que esos casos se resuelvan conforme a las normas internacionales pertinentes. El Gobierno Federal de Transición expresó también la necesidad de que se adoptaran medidas urgentes para resolver el problema de los niños desertores.
Cada vez causa mayor preocupación la reclusión de niños en la cárcel central de Mogadiscio. Por ejemplo, entre julio y octubre, se informó de que se había recluido a siete niños acusados de distintos delitos, entre ellos su asociación con Al-Shabaab. Además, en el Bajo Shabelle y Marka, Al Shabaab detuvo a dos niños por negarse a integrar sus filas.
En 2010 se informó de que un total de 222 niños habían resultado muertos y 592 heridos o mutilados, víctimas de fuego cruzado o de granadas de mortero durante los enfrentamientos entre las fuerzas del Gobierno Federal de Transición, apoyadas por la AMISOM, e insurgentes armados, principalmente de Al-Shabaab y Hamas, en Mogadiscio y sus cercanías. Sin embargo, según el Comité Internacional de la Cruz Roja, el número de niños muertos y heridos es mucho mayor. En 2010, de los casi 6.000 pacientes (5.000 en 2009 y 2.800 en 2008) admitidos en los hospitales de Keysaney y Medina, en Mogadiscio, los dos principales hospitales especializados de esa ciudad, aproximadamente un 40% correspondió a mujeres y niños. Causa particular inquietud el reciente aumento del número de civiles, entre ellos muchos niños, muertos o heridos por armas explosivas en zonas habitadas.
En 2010 aumentó considerablemente el número de casos documentados de actos de violencia sexual cometidos contra niños (462 casos), en comparación con 2009 (128 casos) en Somalia meridional y central, Somalilandia y Puntlandia, en su mayoría en asentamientos de desplazados internos situados en Somalilandia y Puntlandia. En Somalia meridional y central este tipo de violaciones de derechos es cometido principalmente por miembros de milicias con base en clanes. Los constantes enfrentamientos dejan a las mujeres y los niños más expuestos que antes a actos de violencia sexual debido a la desintegración del estado de derecho y la aparición de milicias independientes que actúan bajo el mando de autoridades no oficiales, por lo general vinculadas a Al-Shabaab. Las personas que más riesgo corren son las mujeres y niñas que viven en la calle o en asentamientos desprotegidos de desplazados internos como los de Bossaso, Galkayo y Hargeisa, o los situados en el corredor de Afgooye. Además, en octubre se recibieron denuncias de que los combatientes de Al-Shabaab obligaban a las niñas a casarse con ellos a muy temprana edad. Se documentaron asimismo dos actos de violencia sexual perpetrados por el Gobierno Federal de Transición.
Cada vez con mayor frecuencia, Al-Shabaab y otras milicias se han centrado en las escuelas y los establecimientos de enseñanza para reclutar y utilizar a los maestros y alumnos en el conflicto. Se informó de que, en junio, Al-Shabaat ordenó a los maestros y el personal administrativo de la región de Shabelle inferior que les entregaran a más de 300 alumnos para impartirles adiestramiento, o de lo contrario serían castigados. En Somalia meridional y central, tan solo en mayo, unas 52 escuelas suspendieron sus actividades debido a las exigencias cada vez mayores de las milicias. Además, varias escuelas fueron clausuradas, dañadas o destruidas, y hubo estudiantes muertos o heridos en enfrentamientos entre insurgentes armados y las fuerzas del Gobierno Federal de Transición en Mogadiscio.
De resultas de la intensificación del conflicto durante todo 2010, ha empeorado aún más la situación humanitaria y de seguridad, al extremo de que la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) calcula que se llegó al punto más bajo desde 2006 en cuanto al acceso de las organizaciones de ayuda a Somalia meridional. La capacidad operacional de las Naciones Unidas es extremadamente limitada ya que Mogadiscio sigue siendo inaccesible, salvo en la zona aledaña al aeropuerto y las zonas controladas por el Gobierno Federal de Transición apoyado por la AMISOM; sigue restringido el acceso del personal nacional de las Naciones Unidas a muchas zonas meridionales y centrales del país. En 2010 fueron expulsadas de las regiones de Somalia meridional y central siete organizaciones no gubernamentales internacionales y un organismo de las Naciones Unidas. En agosto otras 12 organizaciones no gubernamentales internacionales suspendieron sus actividades en la región del Bajo Juba tras una incursión de Al-Shabaab en sus recintos, lo que afectó aproximadamente a 130.000 personas, en particular niños, que necesitaban ayuda humanitaria. Hasta ahora las ONG locales han podido continuar su labor sin mayores interrupciones, aunque en condiciones cada vez más difíciles.
En mi informe anual de 2010 sobre los niños y los conflictos armados (A/64/742-S/2010/181), planteé la preocupación causada por la información de que se estuviera reclutando a jóvenes y muchachos somalíes de Kenya en la Provincia Nororiental de Kenya, así como a refugiados somalíes del campamento de refugiados de Dadaab, en Kenya, para que lucharan en Somalia en las filas del Gobierno Federal de Transición. Las Naciones Unidas y otras misiones diplomáticas expresaron esta preocupación al Gobierno de Kenya a los niveles más altos. De resultas de ello, en noviembre de 2009 el Gobierno, por conducto de su Comité Departamental Conjunto de Administración y Seguridad Nacional y su Comité de Defensa y Relaciones Exteriores, llevó a cabo una misión de investigación en Garissa, Dadaab y Voi, en Kenya. Fuentes de las Naciones Unidas confirmaron que se había cumplido una labor de comprobación y que toda persona reclutada que no pudiera demostrar que tenía más de 18 años había sido sacada de las filas y devuelta a su familia. El informe de la misión de investigación se presentó al Parlamento de Kenya el 6 de octubre de 2010. En él se subrayaba que los jóvenes y los niños podían sentirse atraídos por esos grupos debido al alto nivel de pobreza y desempleo existente en la región nororiental. Además, el Ministro Interino de Relaciones Exteriores, se entrevistó con mi Representante Especial para la cuestión de niños y los conflictos armados durante la misión que cumplió esta en Kenya y Somalia en noviembre de 2010 y reiteró el compromiso de su Gobierno de que en la frontera, en los campamentos de refugiados y sus alrededores se cumplirían las debidas normas de protección y salvaguardia, en colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para que no volvieran a repetirse las actividades del caso. Se acogen con beneplácito las medidas adoptadas de inmediato por el Gobierno de Kenya para investigar las denuncias de reclutamiento de menores y su actitud vigilante a ese respecto.
Hay niños vinculados a las actividades de piratería que siguen recluidos en cárceles de Puntlandia. Durante el año se puso en libertad a 10 niños que cumplían condenas cuando el Tribunal de Apelaciones de Bossaso anuló sus penas. En diciembre había aún tres niños en prisión preventiva.
Información sobre los progresos alcanzados por las partes en conflictos en el diálogo y los planes de acción para poner fin al reclutamiento y la utilización de niños, las pautas de asesinato y mutilación de niños o violaciones y otras formas de violencia sexual contra los niños en conflictos armados
El diálogo con el Gobierno Federal de Transición (GFT) sobre las cuestiones relativas a la protección de los niños ha sido limitadísimo. El Primer Ministro Mohamed Abdullahi Mohamed se comprometió a designar un coordinador que trabajara con las Naciones Unidas en la elaboración de un plan de acción para acabar con el problema del reclutamiento de niños por el Gobierno Federal de Transición y sus milicias aliadas, en una reunión con mi Representante Especial sobre la cuestión de los niños y los conflictos armados durante la visita de esta a Somalia. En diciembre, el Primer Ministro nombró oficialmente al Ministro de Estado Zahra Ali Samantar coordinador de la protección de los niños y los derechos humanos. Ante el grave deterioro de la situación en Somalia con respecto a la protección de los civiles, especialmente de los niños, a lo largo de todo 2010, se debe conceder prioridad urgente a la elaboración y la puesta en práctica de un plan de acción global y con plazos precisos para detener y prevenir el reclutamiento y la utilización de niños.
Si bien se ha podido realizar una labor de promoción de la protección de los niños ante el Gobierno Federal de Transición, no ha sido posible tratar con Al-Shabaab y otros grupos insurgentes por dificultades para establecer contacto con los dirigentes del grupo y para no comprometer más el acceso humanitario.
Partes en Somalia
- Al-Shabaab, incluido el grupo Hizbul Islam, recientemente fusionado con él *, †
- Gobierno Federal de Transición (DFG) *, †
† Partes que causan la muerte o mutilación de niños.
