Evolución de la situación en el Territorio Palestino Ocupado e Israel
Información basada en el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad (A/65/820-S/2011/250) publicado el de 23 abril de 2011. Más informaciones disponibles en el informe.En incidentes vinculados al conflicto armado, 11 niños palestinos resultaron muertos y 360 heridos (342 muchachos y 18 niñas) en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental. De los 360 niños heridos, 58 tenían menos de 12 años; el 83% de los incidentes en que hubo heridos ocurrió en la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Oriental, y el 17% en Gaza; 302 niños fueron heridos por las fuerzas de seguridad israelíes, 40 por colonos israelíes, 11 por municiones hasta entonces sin explotar y 2 por personas no identificadas. Además, cinco niños resultaron heridos al manipular armas y explosivos; uno de esos incidentes ocurrió supuestamente debido a luchas internas entre grupos palestinos armados. En 2010 ningún niño israelí resultó muerto de resultas del conflicto, pero dos resultaron heridos, uno de ellos por un cohete lanzado desde la Franja de Gaza el 21 de diciembre por un grupo palestino armado no identificado.
Causa suma inquietud el aumento del número de civiles, incluidos niños, contra los que se ha disparado o que han resultado heridos en la llamada zona tapón de Gaza impuesta por Israel, que llega hasta 300 metros de distancia de la valla de Gaza. Los límites exactos de la zona no son claros porque no están marcados, pero se sabe que en ella tienen lugar enfrentamientos entre los militantes y las fuerzas de seguridad israelíes. En mayo de 2009, el ejército israelí declaró públicamente que toda persona que ingresara en la zona estaría arriesgando la vida. Sin embargo, los palestinos siguen recogiendo grava y metal desechado en los asentamientos y zonas industriales abandonadas cerca de la valla, para venderlos y mantener así a sus familias. Se informó de que, en 2010, 40 muchachos y cuatro niñas resultaron heridos por fuego israelí en la zona tapón o cerca de ella. De ese total, 26 varones, algunos de solo 13 años, habían sido heridos mientras recogían grava a 800 metros de la valla. En los casos en que se recogieron declaraciones juradas, se indicó que 19 niños habían sido heridos en las piernas, dos en los brazos y uno en la cabeza.
Por tercer año consecutivo, se informó de que las fuerzas de seguridad israelíes utilizaban a niños palestinos como escudos humanos. En 2010 se registraron tres nuevos casos en incidentes separados ocurridos en la Ribera Occidental. En otros dos casos ocurridos en Naplusa, una niña de 16 años y un varón de 13 fueron utilizados como escudos humanos durante registros de viviendas y se obligó a un niño de 14 años a caminar, a manera de escudo, delante de los soldados israelíes a los que se apedreaba en enfrentamientos ocurridos en Hebrón. En el primer juicio de esta índole, el 11 de marzo de 2010, se acusó a dos soldados de utilizar a un niño como escudo humano durante la “Operación Plomo Fundido”. El 3 de octubre de 2010 un tribunal militar israelí declaró a los soldados culpables de “conducta impropia” y de “desacato a la autoridad”. Se les rebajó el grado de sargento primero a sargento y recibieron penas suspendidas de tres meses de cárcel. Hasta ahora, las medidas adoptadas por las fuerzas de seguridad israelíes para evitar y castigar la utilización de niños como escudos humanos no se condicen con la gravedad de esa conducta.
En diciembre de 2010 había 213 niños palestinos de 12 a 17 años detenidos por Israel o encarcelados por las fuerzas de seguridad israelíes, entre ellos una niña. Pesaban contra ellos cargos relacionados con el conflicto. En 2010 se recluyó en régimen administrativo, sin cargos ni juicio, a dos niños palestinos, uno de los cuales estuvo recluido más de 10 meses. Causa particular preocupación el acusado aumento, en el último trimestre de 2010, de los casos documentados de arrestos de niños en el vecindario de Silwan, en Jerusalén Oriental. Se informa también de un número cada vez mayor de casos de violencia y maltrato de niños por soldados israelíes que patrullan Silwan, así como durante el arresto, el traslado a locales de detención y los interrogatorios de niños de Jerusalén Oriental. Según cifras de la policía israelí, entre octubre de 2009 y octubre de 2010 se abrieron 1.267 prontuarios penales de niños acusados de arrojar piedras.
En 2010, las Naciones Unidas y sus asociados documentaron 90 casos de maltrato y otros actos contra niños palestinos encarcelados por Israel, incluso denunciados en declaraciones juradas de los propios niños. Veinticuatro de esos niños tenían menos de 15 años, incluidos dos de 10 años y uno de 7 años. En relación con más de 75 de estos casos se informó del uso excesivo o generalizado de ataduras en las manos y vendas en los ojos; se informó asimismo de que 62 niños habían indicado que se les había golpeado, 35 que se les había obligado a permanecer en posiciones que causaban dolor y 16 habían estado recluidos en régimen solitario. En tres casos, los niños denunciaron que se les habían aplicado descargas eléctricas; otros cuatro dijeron que se les había amenazado con descargas eléctricas durante los interrogatorios, con lo que se habían visto obligados a confesar. Despierta particular preocupación que en 2010 haya aumentado el número de casos documentados de violencia sexual, con 14 casos (13 varones y 1 niña), en comparación con 9 casos (8 varones y 1 niña) en 2009. En estos casos hubo amenazas de violencia sexual (13 casos) y una agresión sexual en que se aplicaron cables eléctricos en la zona genital. El alto número denunciado y documentado de casos de este tipo indica que en el sistema de justicia militar israelí el maltrato de niños es habitual. Es evidente que algunos niños no denuncian los casos de maltrato mientras se encuentran detenidos, por miedo a represalias y por falta de confianza en el procedimiento de denuncias.
En 2010 se denunció y documentó también el caso de un niño palestino maltratado por las Fuerzas Preventivas de Seguridad Palestinas. El caso se refería a un incidente de supuesta vinculación con Hamas. El niño fue amenazado y golpeado para que confesara. Fue puesto en libertad tras haber estado detenido en régimen solitario durante ocho días sin que se le diera acceso a un abogado y sin ser llamado a comparecer ante un juez.
En 2010 aumentó a 20 el número de ataques de las fuerzas de seguridad y los colonos israelíes contra escuelas e instalaciones educativas, en comparación con los nueve casos ocurridos en 2009. Debido a esos ataques hubo escuelas dañadas o se interrumpieron las actividades educativas, con los consiguientes riesgos para la seguridad de los niños de Gaza y la Ribera Occidental. En la mayoría de los casos las fuerzas de seguridad israelíes se hicieron presentes en los complejos escolares con motivo de incursiones, ingresos por la fuerza u operaciones de búsqueda y arrestos, e incluso lanzaron gases lacrimógenos a los alumnos. Hubo también tres incidentes de ataques aéreos y fuego de artillería de las fuerzas de seguridad israelíes que causaron daños a cuatro escuelas de Gaza, si bien no fue evidente que las escuelas fueran el blanco específico de esos ataques. En 2010 aumentó también el número de incidentes en que las fuerzas de seguridad israelíes impidieron el acceso de los estudiantes palestinos a sus escuelas y comprometieron la seguridad de estos. En 2010 se documentaron 36 incidentes de este tipo en la Ribera Occidental, supuestamente como parte de medidas de seguridad tales como registros en los puntos de cierre de carreteras, actos de hostigamiento o agresiones por las autoridades israelíes o colonos en los puestos de control. En otros casos, se expuso a niños a actos de violencia de los colonos debido a que las autoridades israelíes no proporcionaron escoltas militares para proteger a los niños que transitaban cerca de colonias con un historial de actos de violencia o de puestos avanzados con antecedentes análogos en la Ribera Occidental, en particular en Hebrón. A este respecto, las autoridades israelíes aun no han respondido a la solicitud formulada en febrero de 2009 por mi Representante Especial para la cuestión de los niños y los conflictos armados de que investigaran el ataque realizado en 2008 por colonos israelíes contra unos niños que se dirigían a la Escuela Al-Tuwani, situada en las afueras de Hebrón. Tampoco han resuelto en su totalidad la cuestión de los actos de violencia de los colonos contra niños palestinos. Asimismo, el bloqueo de la Franja de Gaza afecta a la disponibilidad, el acceso y la calidad de la educación en esa localidad. Aunque la situación ha mejorado gracias a que el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS) ha comenzado a construir 20 nuevas escuelas cuando se levantaron ciertas restricciones, el OOPS no ha estado en condiciones de impartir educación a muchos niños refugiados palestinos debido a la falta de lugar en las escuelas provocada por la prohibición de importar materiales de construcción para reconstruir las escuelas destruidas o dañadas durante la “Operación Plomo Fundido”. A ello se debe que actualmente esos niños asistan a escuelas de la Autoridad Palestina.
En 2010, diversos grupos armados palestinos protagonizaron ocho incidentes relacionados con el acceso a la educación, entre ellos dos ataques a unas escuelas de verano del OOPS en Gaza y el lanzamiento de un cohete a Israel que cayó cerca de un jardín de infantes en Ashkelon. Particular inquietud causó el ataque de asaltantes enmascarados, en mayo, contra unos campamentos de verano del OOPS situados en Gaza. Al parecer, el ataque contra funcionarios del OOPS y la intimidación de estos, de lo que no se ha declarado responsable ningún grupo, tenía por objeto reducir la asistencia de los 250.000 niños y niñas que concurrían a esos campamentos de verano.
El 20 de junio de 2010 el Gabinete de Seguridad de Israel levantó parcialmente el bloqueo de Gaza, en particular en lo relativo a mercancías de uso civil y al acceso humanitario. Si bien esto se tradujo en cierto aumento del ingreso de materiales de construcción, ello abarcó tan solo una fracción de lo que se necesitaba para satisfacer las necesidades humanitarias de la población de Gaza. El sistema de atención de la salud de Gaza también adolece de una grave escasez del equipo y los instrumentos necesarios. De resultas de ello, algunos pacientes tratan de obtener tratamiento fuera de Gaza. Entre enero y noviembre de 2010, si bien de las 3.851 solicitudes de asistencia médica para niños fuera de Gaza se aprobaron 3.546 (92%), otras 294 fueron demoradas y 11 denegadas. Tanto las demoras como la denegación de tramitar las solicitudes pueden ser fatales para los niños que esperan recibir tratamiento médico con urgencia. En 2010 cuatro niños, todos de menos de 3 años, murieron mientras esperaban recibir los permisos necesarios para salir de Gaza.
Los desplazamientos forzados continúan afectando a la vida y el bienestar de cientos de familias palestinas. En efecto, en 2010 se demolieron más de 431 estructuras palestinas en la Ribera Occidental (incluidas la Zona C y Jerusalén Oriental), entre ellas 137 estructuras residenciales, con lo que quedaron sin hogar por lo menos 594 personas, incluidos 299 niños.
