Evolución de la situación en el Pakistán

Información basada en el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad (A/65/820-S/2011/250) publicado el de 23 abril de 2011. Más informaciones disponibles en el informe.

En 2010 el Pakistán continuó sufriendo ataques de grupos armados influidos por los talibanes o Al-Qaida, o vinculados a estos, incluido el grupo Tehrik-i-Taliban, contra instituciones gubernamentales y civiles, ataques que se han intensificado y extendido más allá de Balochistan, Khyber-Pakhtunkhwa y las Zonas Tribales de Administración Federal (FATA), llegando a varios centros urbanos importantes. También persistió la violencia por motivos religiosos, con ataques de grupos armados, entre ellos los talibanes y el grupo Lashkar-i-Jhangvi, principalmente contra procesiones y mezquitas chiitas. Estos grupos armados han utilizado a niños en ataques suicidas. Según información del Gobierno en un incidente de este tipo, ocurrido el 25 de enero de 2011, un adolescente suicida llevó a cabo un ataque cerca de una procesión chiita en Lahore pereciendo él mismo, dando muerte a nueve personas e hiriendo a otras 50, entre ellas varios niños. En otro incidente, ocurrido el 10 de febrero de 2011, un muchacho que vestía uniforme escolar hizo detonar el explosivo que llevaba cerca de un centro de reclutamiento del ejercito pakistaní en la ciudad noroccidental de Mardan: resultaron muertos el muchacho y 20 cadetes. Los talibanes se atribuyeron la responsabilidad de estos ataques. Por otra parte, fuentes fidedignas, han informado de que en 2010 diversos grupos armados presuntamente raptaron a un número cada vez mayor de niños en todo el país.

Los niños pakistaníes también sufrieron los efectos del reclutamiento transfronterizo a que da lugar el conflicto de Afganistán. Aunque las Naciones Unidas no llevan a cabo una vigilancia sistemática de estos casos, el equipo de tareas de supervisión y presentación de informes ha documentado y verificado en Afganistán casos de niños afganos reclutados y adiestrados en el Pakistán por grupos de la oposición, entre ellos los talibanes. En la Academia Sabaoon, situada en Malakand, se continuó prestando apoyo de rehabilitación y reintegración a 150 niños reclutados en el Valle de Swat por los talibanes y otros grupos armados de fuera del estado y que habían estado bajo la custodia de las fuerzas armadas del Pakistán.

En 2010 los niños sufrieron ataques indiscriminados, incluso con bombas portadas por suicidas, pero según informaciones de prensa, en dos incidentes hubo niños entre las bajas causadas por ataques con bombas contra una mezquita chiita en noviembre de 2010 y contra una procesión chiita en Quetta, Balochistan, en septiembre de 2010. Se informó de que el grupo Lashkar-i-Jhangvi se había atribuido la responsabilidad de este último incidente.

En las FATA se siguió informando de ataques por aviones dirigidos por control remoto en 2010, pero no se tienen datos sobre el número de niños muertos o heridos en esos casos. Suele haber grandes controversias sobre el número de muertos civiles. Las Naciones Unidas no tienen acceso a esos lugares para llevar a cabo una verificación independiente.

En 2010 las bajas civiles debidas a minas terrestres, la detonación de municiones sin detonar y artefactos explosivos improvisados causaron gran preocupación en el Pakistán. En los 268 incidentes de que se informó, 31 niños resultaron heridos por dichos artefactos. La mayoría de los incidentes de que se informó ocurrieron en Khyber-Pakhtunkhwa o en las FATA, y el resto en Balochistan.

Durante el año las escuelas siguieron siendo blanco de ataques con bombas por diversos grupos armados, entre ellos los talibanes, que se oponen a la educación laica y a la enseñanza de las niñas. Según el Ministro de Educación de la provincia de Khyber-Paktunkhwa, en Malakand, 273 escuelas fueron destruidas y 367 resultaron dañadas debido a ataques con bombas. En otras provincias afectadas resultaron destruidas o dañadas otras 70 escuelas. En un ataque realizado en febrero de 2010, un artefacto explosivo improvisado con el que se pretendía destruir un camión en que soldados pakistaníes viajaban a la inauguración de la Escuela Superior de Niñas de Koto, en Khyber-Pakhtunkhwa, fue detonado cerca de la escuela y la destruyó, con un saldo de tres alumnas muertas y 63 heridas. Se ha informado de que el grupo Tehrik-i-Taliban Pakistán se atribuyó la responsabilidad del hecho.

En 2010 la Asamblea Provincial de Khyber-Pakhtunkhwa aprobó la Ordenanza de Protección y Bienestar del Niño, destinada a preparar disposiciones jurídicas para proteger a los niños de todo abuso, de la explotación, del reclutamiento y de otros tipos de violaciones de sus derechos. Además, el informe relacionado con los niños afectados por el terrorismo y la estrategia para la cual el UNICEF ha prestado apoyo técnico y financiero al Gobierno del Pakistán en 2009 y 2010 sigue siendo objeto de estudio por el Ministerio de Relaciones Exteriores. El Gobierno del Pakistán no ha ratificado aún el Protocolo Facultativo relativo a la participación de niños en los conflictos armados.