Para más información, visite la sección del Grupo de Trabajo del Consejo de Seguridad sobre la cuestión de los niños y los conflictos armados.
Supervisión y presentación de informes
La supervisión y la presentación de informes sobre los niños afectados por los conflictos armados abarcan seis tipos de abusos graves cometidos contra los niños en situaciones de conflicto armado:
- El asesinato o la mutilación de niños;
- El reclutamiento y la utilización de niños soldados;
- La violación de niños y su sometimiento a otros actos graves de violencia sexual;
- El secuestro de niños;
- Los ataques contra escuelas y hospitales;
- La denegación de acceso a la asistencia humanitaria para los niños.
Gracias a la resolución 1612 (2005) del Consejo de Seguridad, en la que éste pide que se ponga en marcha el mecanismo propuesto por el Secretario General en su quinto informe sobre los niños y los conflictos armados (A/59/695–S/2005/72) para vigilar e informar sobre estos seis tipos de abusos graves, el Consejo ha abierto nuevos caminos en lo que respecta a la institución de medidas prácticas para acabar con la impunidad de los que cometen estos abusos. La resolución representa un elemento fundamental en los esfuerzos de la comunidad internacional por hacer realidad la “era de aplicación” de las normas internacionales de protección de los niños.
Tras la aprobación de la resolución 1612 (2005), se ha encomendado a la Oficina del Representante Especial la tarea de coordinar los proyectos de informes del Secretario General al grupo de trabajo del Consejo de Seguridad sobre los niños y los conflictos armados, integrado por todos sus miembros. Se espera que los informes presentados al grupo de trabajo sirvan de estímulo para que el Consejo y otros agentes pertinentes con poder de decisión adopten medidas que a su vez ejerzan presión sobre las partes en los conflictos para que pongan fin a los abusos contra los niños.
El Consejo de Seguridad pidió que el mecanismo se pusiese en marcha por etapas comenzando con las cinco situaciones que suscitan preocupación por el bienestar de los niños que figuran entre los temas por países de que se ocupa el Consejo, a saber, Burundi, Cote d’Ivoire, la República Democrática del Congo, Somalia y el Sudán (que figuran en el anexo I del informe del Secretario General al Consejo de Seguridad sobre los niños y los conflictos armados (ibíd.)). Además, en la primera etapa también se ha aplicado el mecanismo en otros dos países con situaciones preocupantes —Nepal y Sri Lanka— que figuran en el anexo II del informe del Secretario General en el que se indican las situaciones que constituyen motivo de preocupación que no figuran entre los temas por países de que se ocupa el Consejo de Seguridad.
Es importante subrayar que la práctica de vigilar y presentar informes sobre las violaciones graves de los derechos de los niños no es una idea nueva. Durante los últimos años en particular, el sistema de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales que colaboran con la Organización han adquirido una valiosa experiencia en la supervisión y presentación de informes, lo que constituye la base de los esfuerzos que se están realizando en la actualidad para reforzar esta práctica fundamental.
Por último, cabe subrayar que un régimen de supervisión, presentación de informes y verificación eficaz en situaciones preocupantes depende en gran medida de la colaboración de diversos interesados fundamentales, en particular, los Estados Miembros, los colaboradores del sistema de las Naciones Unidas, las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil. El éxito de esta iniciativa de protección dependerá de la eficacia con que se movilicen y apliquen la voluntad, los recursos y la experiencia comunes en los múltiples niveles del mecanismo, es decir, a nivel nacional, en la Sede de las Naciones Unidas y en los organismos encargados de elaborar políticas que puedan adoptar medidas específicas para proteger a los niños basándose en información oportuna y fiable procedente del mecanismo de supervisión. La Representante Especial se compromete a garantizar que existan el lugar y la oportunidad para que todos los colaboradores e interesados participen plenamente en la iniciativa.
