Incorporación de la cuestión de los niños y los conflictos armados

La necesidad de incorporar la cuestión de los niños y los conflictos armados en todas las actividades del sistema de las Naciones Unidas y en las propias entidades de las Naciones Unidas es una estrategia central para asegurar la aplicación práctica de normas y criterios de protección de los niños. Se han logrado progresos importantes en la incorporación de estos asuntos en el sistema de las Naciones Unidas, en particular en el sector que se ocupa de la paz y la seguridad. La Asamblea General y el Consejo de Seguridad han abierto el camino, al hacer posible una acción más concertada de todo el sistema de las Naciones Unidas para ayudar a los niños afectados por los conflictos armados.

La Asamblea General ha hecho hincapié reiteradamente en la cuestión de los niños y los conflictos armados, desde la publicación del estudio de Graca Machel de 1996 sobre las repercusiones de los conflictos armados en los niños. Respondiendo expresamente a las recomendaciones fundamentales del estudio, la Asamblea General recomendó, en su resolución 51/77 sobre los derechos del niño, que se nombrara a un Representante Especial encargado de la cuestión de las repercusiones de los conflictos armados sobre los niños, que actuaría como coordinador en esa materia, para fomentar la cooperación internacional y asegurar una respuesta más concertada y coordinada respecto de la cuestión de los niños y los conflictos armados. La Asamblea ha renovado el mandato de la Representante Especial repetidamente desde 1997, con lo cual se ha constituido en principal promotora de un programa concertado de las Naciones Unidas relativo a los niños y los conflictos armados. Desde 1997, la resolución general sobre los derechos del niño que aprueba anualmente la Asamblea ha comprendido una sección dedicada expresamente a los niños y los conflictos armados.

Mediante siete resoluciones desde 1999, al Consejo de Seguridad ha hecho efectivo su compromiso con los niños en situaciones de conflicto armado, para lo cual, entre otras cosas, ha pedido al Secretario General que elabore listas de las partes en los conflictos que cometen violaciones graves contra los niños, ha establecido un mecanismo de supervisión y presentación de informes sobre tales violaciones y ha constituido un Grupo de Trabajo sobre los niños y los conflictos armados, integrado por todos los miembros del Consejo, para examinar la información obtenida por el mecanismo de supervisión y recomendar al Consejo medidas correctivas.

El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz ha incorporado más ampliamente las cuestiones de interés para los niños en las operaciones de mantenimiento de la paz, integrando los derechos y la protección de los niños en la capacitación del personal de mantenimiento de la paz y desplegando expertos en protección de menores en las misiones. El 1º de junio de 2009, el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz y el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno adoptaron la directriz sobre la política de protección de los niños, que se refiere a la incorporación de la protección, los derechos y el bienestar de los niños afectados por los conflictos armados en las operaciones de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz. En ella se institucionaliza la función y responsabilidad del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de proteger a los niños de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad, y se definen las asociaciones y la coordinación con otras entidades de las Naciones Unidas encargadas de la protección de la infancia sobre el terreno.

Los Estados Miembros han exhortado a todas las entidades pertinentes de las Naciones Unidas a que adopten medidas concretas para incorporar de manera sistemática las cuestiones relativas a los niños y los conflictos armados en sus instituciones, oficinas y departamentos respectivos, así como en sus actividades sobre el terreno, y mejorar la cooperación y coordinación en el marco de sus mandatos respectivos en lo concerniente a la protección de los niños en los conflictos armados.

El UNICEF y la Oficina de la Representante Especial presiden conjuntamente el Comité Directivo sobre supervisión y presentación de informes y prestan apoyo técnico y orientación a los países en que se aplica el mecanismo, así como a otros países afectados por conflictos. En el plano nacional, el UNICEF copreside los equipos de trabajo sobre supervisión y presentación de informes en los 15 países en los que se aplica el mecanismo y colabora con los asociados para cumplir las tareas de supervisión e información sobre las violaciones graves contra los niños y de respuesta a ellas, lo que comprende la colaboración con los gobiernos y las partes no estatales en el conflicto en la formulación, ejecución y seguimiento de planes de acción y otras iniciativas para mejorar la rendición de cuentas, la prevención y la respuesta relativas a esas violaciones.

La presencia sobre el terreno de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y su despliegue de observadores de derechos humanos en las misiones de mantenimiento de la paz es una contribución importante a la supervisión e información sobre las violaciones contra los niños.El ACNUDH también sigue alentando la incorporación de las cuestiones relativas a los derechos del niño en la labor de los mecanismos de derechos humanos, incluso en el reciente examen periódico universal del Consejo de Derechos Humanos, y de los órganos creados en virtud de tratados, como el Comité de los Derechos del Niño, así como de los procedimientos especiales. Desde la entrada en vigencia en 2002 del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados, el número de ratificaciones de los Estados Miembros se ha elevado a 128 países.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha desempeñado un papel importante para dirigir la atención hacia las necesidades y la extrema vulnerabilidad de los niños refugiados y desplazados en el interior de los países. El ACNUR formuló y puso en marcha recientemente una estrategia para incorporar las consideraciones de edad, género y diversidad en todas las actividades, que comprende disposiciones para integrar la protección y los derechos del niño en sus programas y medidas de prevención y respuesta. Algunos indicadores que se refieren expresamente a la infancia, como los relativos al reclutamiento de niños, han pasado a formar parte de las normas y los indicadores del ACNUR para la presentación de informes.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) procura facilitar la reintegración socioeconómica de los niños excombatientes, así como la prevención del reclutamiento de niños, principalmente por medio de su Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil. En los últimos años, la OIT y sus principales usuarios, entre ellos los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores, han ejecutado un proyecto interregional para prevenir el reclutamiento de niños como soldados y apoyar la reintegración de niños excombatientes en Burundi, Colombia, el Congo, la República Democrática del Congo, Rwanda, Filipinas y Sri Lanka. La OIT preside actualmente el subgrupo de las Naciones Unidas sobre reintegración, que se encarga de atender las necesidades de reintegración de los niños antes vinculados a fuerzas y grupos armados. En 2008, la OIT destinó más recursos humanos y financieros a la elaboración de métodos e instrumentos para hacer frente a las violaciones específicas relacionadas con los niños que se dedican a las peores formas de trabajo infantil en situaciones de conflicto y después de los conflictos.

El Departamento de Asuntos Políticos ha preparado, junto con la Oficina de la Representante Especial, material de orientación específico sobre la protección de los niños para los mediadores de las Naciones Unidas, que se ha incluido en su base de datos en la web, "UN Peacemaker". El Departamento también revisó recientemente su nota operacional de orientación sobre el desarme, la desmovilización y la reintegración para incluir en ella la consideración de los asuntos relativos a los niños y los conflictos armados que facilitan o dificultan los procesos de paz y, en sus orientaciones relativas a las medidas de fomento de la confianza, ha señalado la liberación de niños como un factor que contribuye a promover la confianza entre las partes en conflicto. El sistema de coordinadores de las actividades de mediación de las Naciones Unidas establecido recientemente por el Departamento también tiene por objeto asegurar que las cuestiones relativas a los niños y los conflictos armados se tengan en cuenta desde las primeras etapas de reflexión y planificación estratégica de los procesos de paz.

Otras entidades de las Naciones Unidas que cumplen un papel importante en la protección de los niños afectados por los conflictos armados son el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), el UNFPA, la Oficina de Asuntos de Desarme y la Comisión de Consolidación de la Paz. Estas entidades también deben seguir intensificando sus esfuerzos para incorporar las cuestiones relativas a los niños y los conflictos armados en sus políticas, prioridades y programas.