Protección y socorro a las comunidades internamente desplazadas

El desplazamiento forzado desarraiga a los niños y los jóvenes en un momento de sus vidas en que más necesitan estabilidad. Durante la huida y el desplazamiento, los niños pueden quedar separados de sus familias, lo que los expone aún más a la explotación y los abusos. En 2006 se encontró que entre la población que vivía sometida a los efectos del desplazamiento, había unos 18,1 millones de niños; se estimaba que, dentro de ese grupo de niños, unos 5,8 millones eran refugiados y 8,8 millones desplazados internos.

La Representante Especial está profundamente preocupada por la seguridad de los campamentos para los desplazados internos y los refugiados. No cabe duda de que estos lugares se han convertido en el blanco preferido de los ataques de las partes en los conflictos y en importantes centros de reclutamiento de niños. Debido a la inseguridad que reina en los campamentos y sus alrededores, los niños han quedado más vulnerables en lugares como Darfur, el este del Chad, la República Centroafricana y la República Democrática del Congo.

Las pruebas demuestran que los campamentos de refugiados y desplazados internos se convierten a menudo en un importante campo de reclutamiento de niños soldados debido a su elevada concentración de niños, los cuales corren riesgos graves también durante la huida y cuando salen de los recintos de dichos campamentos (asesinatos y mutilaciones, actos de violencia sexual, secuestros y trata de niños, entre otras cosas). En Darfur (Sudán), por ejemplo, la comunidad internacional ha presenciado niveles alarmantes de actos de violencia sexual, a menudo como estrategia deliberada de humillación y limpieza étnica. Esos ataques se han dirigido especialmente a las numerosas poblaciones de niñas y mujeres que se encuentran desplazadas internamente. En muchos lugares, salir del recinto del campamento a recoger agua y leña supone para las niñas arriesgar sus vidas.

Debería mantenerse la separación entre civiles y elementos armados así como el carácter civil de los campamentos para las personas desplazadas como medida importante de protección.

La comunidad internacional debe abordar más sistemáticamente la vulnerabilidad extrema de esta categoría de niños y debería dedicar especial atención con miras a una promoción colectiva y a la formulación de programas.

Para más información ver:

  • ACNUR - Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
  • OCHA - Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios.
  • IDMC - Internal Displacement Monitoring Centre