Evolución de la situación en el Afganistán
La situación en materia de seguridad en el Afganistán se ha deteriorado durante el período del informe en cuestión, y los niños siguen siendo víctimas del conflicto entre elementos antigubernamentales, incluidos los talibanes, y las fuerzas de seguridad nacionales e internacionales, es decir, la coalición liderada por los Estados Unidos de América y la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad encabezada por efectivos de la OTAN. La precariedad de la gobernanza y del sistema judicial, así como la insuficiente cobertura de las fuerzas de seguridad afganas en zonas controladas por los insurgentes, contribuyeron a la escasa protección que reciben los niños afectados por el conflicto. A causa de los ataques indiscriminados y el uso excesivo de la fuerza por parte de los talibanes u otros elementos armados, incluidos el uso de coches bomba, los ataques suicidas y los artefactos explosivos improvisados contra fuerzas nacionales e internacionales, se produjo un gran número de niños muertos y heridos. Muchos de esos ataques tuvieron lugar en zonas densamente pobladas o en las inmediaciones de lugares en que se concentraban muchas personas. De enero a julio de 2007, al menos 950 civiles murieron a consecuencia de acciones violentas relacionadas con los insurgentes, incluidos al menos 49 niños, además de 19 niños heridos.
Los niños también fueron víctimas de operaciones militares contra los insurgentes, incluidos ataques aéreos de las fuerzas militares internacionales. En algunos casos, los ataques aéreos no acertaron en el blanco y cayeron en zonas civiles, causando la muerte de niños. El 9 de marzo de 2007, resultaron muertos nueve civiles, incluidos cuatro niños, en un ataque aéreo de la coalición en la provincia de Kapisa. El 8 de mayo de 2007, se informó de la muerte de 21 civiles, incluidos mujeres y niños, en la provincia de Helmand a causa de ataques aéreos que apoyaban operaciones de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad, la cual reconoció en el seminario sobre protección de civiles, celebrado en Kabul en agosto de 2007, que se habían cometido errores durante las operaciones e informó a las Naciones Unidas de que continuaría ajustando las operaciones para reducir al mínimo las víctimas civiles.
Durante el período que se examina, también hubo muertos y heridos entre los niños en accidentes causados por artefactos explosivos no detonados. Entre agosto de 2006 y julio de 2007, los niños fueron víctimas de 295 accidentes causados por minas y artefactos explosivos no detonados, lo cual representa más del 60% del número total de accidentes, en los que murieron al menos 59 niños. En las Naciones Unidas continúa la consternación por informaciones según las cuales los talibanes y otros insurgentes utilizan niños para lanzar ataques y, en algunos casos, como escudos humanos. Este es un fenómeno relativamente nuevo, y las Naciones Unidas han documentado algunos casos notorios de niños que han participado en ataques.
Continuaron los ataques contra escuelas por los talibanes y otros elementos antigubernamentales, y siguen siendo motivo de gran preocupación los incidentes de seguridad en las escuelas y las amenazas contra estudiantes y maestros documentados por las Naciones Unidas. Entre agosto de 2006 y julio de 2007 se documentaron al menos 133 incidentes relacionados con ataques a las escuelas. En los primeros seis meses de 2007 se tuvo noticia de al menos 100 ataques en el sur. Según el Ministerio de Educación, se encuentran cerradas 384 escuelas de las 721 que existen en las provincias meridionales de Helmand, Kandahar, Uruzgan y Zabul.
Press Releases by the Special Representative
Partes en el Afganistán
Fuerzas de los talibanes
En el período que se examina esta parte también fue responsable de matar y mutilar niños y de atacar escuelas.
*Información basada en el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad (A/62/609-S/2007/757) publicado el 21 de diciembre de 2007.
