| Información general: |
La lluvia
ácida
Las propiedades químicas del agua son neutras. Una molécula
de agua está compuesta por tres átomos: uno de oxígeno
y dos de hidrógeno, que se unen como imanes. El oxígeno
se une con un hidrógeno creando una carga negativa (OH-) y
el segundo hidrógeno (H+), unido también al oxígeno,
provoca el equilibrio entre cargas negativas y positivas en el agua.
En el agua pura, una pequeña cantidad de moléculas H2O
se divide para formar el mismo número de hidrógenos
(H+) que de iones de hidróxido (OH-).
pH es una escala que se usa para medir la concentración de
iones H+. Cuando en el agua hay la misma cantidad de iones H+ que
OH-, se dice que el pH es neutro, y se le asigna el número
7 en la escala pH. Cuando la concentración de los iones de
hidrógeno (H+) aumenta, el número de la escala es menor,
y decimos que es un ácido. Cuando la concentración de
iones de hidrógeno (H+) disminuye, el pH aumenta y decimos
que algo es más básico o alcalino.
El término o símbolo pH viene de las palabras francesas
“pouvoir” (poder) y de “Hydrogéne”
(hidrógeno). Los números de medición en la escala
pH varían del 1 al 14, siendo el más bajo (1) el producto
más duro o ácido y el más alto (14) el más
básico o alcalino.
Los niveles extremos de pH en ambos lados de la escala son preocupantes.
Cuando el pH es mayor de 9,5 o menor de 4,5 se vuelve peligroso para
los organismos que viven en esa agua. Los peces pequeños y
los insectos acuáticos en las primeras fases de desarrollo
son muy sensibles a los niveles inferiores a 5 y puede que mueran
con niveles muy altos (altamente ácidos).
Los cambios en el pH pueden afectar también indirectamente
a los organismos. Los niveles bajos de pH aumentan la liberación
de metales de las rocas en un arroyo o en un río. Estos metales
pueden dificultar el que los peces puedan absorber agua a través
de sus branquias, lo que puede provocar su muerte.
El agua pura y limpia tiene un pH neutro de 7, es decir, el H+ y el
OH- son iguales. Esta neutralidad perfecta es alcanzable en los laboratorios,
pero no existe en la naturaleza. Si no hubiera ninguna contaminación,
el agua de la lluvia caería ligeramente sobre el lado ácido
de la escala, porque ésta absorbe CO2 cuando está cayendo.
La contaminación provoca que el nivel de acidez de la lluvia
aumente. En algunas zonas del mundo, la lluvia es tan ácida
como el vinagre o como el zumo de limón. ¿De
dónde vienen estos gases ácidos?
* El 40% viene de los transportes (coches, camiones, autobuses y trenes).
* El 35% viene de los procesos de combustión de la industria,
el comercio y los hogares.
* El 25% viene de las estaciones termoeléctricas.
Estos gases están flotando en la atmósfera y se disuelven
en la lluvia. Cuando la lluvia ácida llega a los ríos,
arroyos y lagos, el pH disminuye, algo que complica la vida a los
peces y otras formas de vida. |
Procedimiento
- Asegúrate de que tienes el permiso de un adulto para
usar la cocina.
- Ralla la col hasta que hayas llenado dos tazas.
- Pon la col en una cacerola y cúbrela con agua.
- Cuécela a fuego lento durante 15 minutos y deja que se
enfríe.
- Cuando esté fría, escúrrela y conserva
el líquido.
- La sopa de col puede que no huela bien, pero es un medidor de
ácido (pH) muy bueno.
- Esto significa que si añades algo ácido al agua
de la col, ésta cambiará de color. Haz tu análisis
en un vaso transparente de modo que puedas ponerlo a trasluz para
ver más fácilmente cómo cambia de color.
- Utiliza un poco de tu solución para experimentar con
varias cosas.
- Añade una cucharilla de vinagre a una cucharilla de tu
sopa de col. ¿Y qué pasa? ¡Se vuelve rosa!
- Haz lo mismo con un poco de bicarbonato de soda. ¿Y bien?
¡Se vuelve azul!
- Este medidor de ácidos hecho con sopa de col se volverá
rosa con los productos ácidos, y azul con los alcalinos
(base). Si no es ni alcalino ni ácido, no cambiará
de color… es decir, será un producto neutro.
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| Materiales: |

-Col lombarda (roja)
-rallador
-unos cuantos vasos o tazas
-una cacerola
-agua
-vinagre blanco -bicarbonato de soda
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Ahora ya estás
preparado para analizar la lluvia.
Empieza a recolectar muestras de lluvia en jarras transparentes (asegúrate
de enjuagarlas muy bien).
Mezcla las mismas proporciones de sopa de col y agua de lluvia, y
observa las variaciones de color. |
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