ANTECEDENTES8


Sobrevivir en la Ciudad:
Pobreza Urbana y Desarrollo Urbano


Hay cuadras enteras de los barrios neoyorquinos del Bronx, Brooklyn y Harlem que parecen haber salido de un bombardeo aéreo. Decenas de miles de personas duermen en los cementerios de El Cairo, mientras que en Bombay son millones los que duermen en las aceras.

Estas viñetas de las megaciudades del mundo (aquéllas con poblaciones superiores a los 10 millones) son tan elocuentes y de tan amplia difusión que se han convertido en paradigmas de la pobreza.

No obstante, esta imagen de crecimiento urbano desenfrenado y de miseria reinante por doquier tiende a dejar en la penumbra el complejo proceso de crecimiento de las ciudades y lo que puede hacerse para evitar el crecimiento paralelo de la pobreza.

* Aunque la información dista de ser concluyente, algunos expertos dicen que el rápido crecimiento de las ciudades parece ceder en intensidad según el censo más reciente."Lagos tiene 5,6 millones de habitantes, cuando se esperaba que fueran 8 millones", señala David Satterthwaite, del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo, grupo de investigación con sede en Londres. "Las ciudades de Sao Paulo y México, por su parte, pierden población; otras ciudades medianas, como Curitiba (Brasil) y Monterrey (México), crecen y a menudo les va mejor", dice asi mismo Satterthwaite, que es uno de los autores del Informe Mundial sobre los Asentamientos Humanos, 1996, publicado por las Naciones Unidas.

Según muchas predicciones, las megaciudades estaban destinadas a dominar el planeta de la misma manera que lo dominaron una vez los dinosaurios, pero muy bien pueden encontrarse con el mismo problema que tuvieron éstos: su tamaño. Saskia Sassen, profesora de planificación urbana de la Universidad de Columbia y autora de Cities in a World Economy, opina que mucha gente tal vez lo piense dos veces antes de trasladarse a una gran ciudad, "cuando trasladarse de una parte a otra de la ciudad lleva horas, se pierde la ventaja de la proximidad de personas y recursos, que es la que la hace productiva en primer lugar", dice la experta. Esta consideración pesa tanto en las opciones de migración como en los patrones de inversión. Sassen se refiere también a los resultados de la acción gubernamental, y cita como ejemplo un programa mexicano de retención de la población en ciudades pequenas y medianas.

* Aunque convencionalmente, cuando se describe las ciudades, tanto de los países desarrollados como en desarrollo, se da la impresión de que éstas apenas resisten la carga que representa la prestación de servicios a los pobres, un estudio a fondo realizado por Rita Afsar, del Instituto de Estudios del Desarrollo de Bangladesh, en asentamientos de precaristas de Dhaka, capital de Bangladesh, revela en realidad una situación diferente."Los asentamientos de precaristas no tienen oficialmente acceso a los servicios públicos, de forma que pagan sobornos para obtenerlos y las mujeres acarrean agua de las fuentes y arroyos. Los pobres realizan la mayor parte del trabajo manual de la ciudad, que se vería paralizada sin los conductores de rickshaw. Como trabajadores de la industria del vestido, por otra parte, hay que atribuirles el grueso de los ingresos de exportación que percibe el país. Además, contrariamente a lo que hace creer el mito, este segmento de la población no está involucrado en la actividad delictiva y la droga de manera desproporcionada. Al contrario, es más frecuente que sea víctima de pandilieros protegidos por miembros de la élite".

Para la mayor parte de los 7 millones de habitantes de Dhaka, la supervivencia depende del apoyo mutuo entre amigos y parientes. Sin embargo, la tensión a que se somete a las estructuras familiares puede causar su desmoronamiento. En Dhaka, como en muchas otras ciudades, cada vez es mayor el número de hogares encabezados por mujeres y en que el índice de pobreza es mucho mayor que el de familias en que están los dos progenitores. "Las mujeres divorciadas y separadas deben luchar continuamente contra la discriminación", dice la Sra. Asfar.

* Se han puesto de moda protestas contra la intervención del sector público contra la pobreza, achacándole despilfarro y futilidad, pero hechos recientes indican que esa intervención puede ser útil incluso en economías que se hallan en transición del sistema centralizado a la economía de mercado. Después de 1990, las fuerzas del mercado, al impulsar el centro de Praga, hicieron aumentar los precios de los bienes raíces y, al mismo tiempo, subieron los alquileres que pagaban grupos de bajos ingresos, como jubilados, gitanos y otros que vivían en el centro, dice el Dr. ]iri Musil, de la Universidad Centro Europea. No obstante, se promulgaron normas por las que se alentaba a los propietarios a convertir la planta baja de los edificios en lucrativos restaurantes y comercios al tiempo de controlar los alquileres de las viviendas en los pisos superiores.A esta política, así como a la labor de promoción de las asociaciones de protección de inquilinos, atribuye Musil el mantenimiento del nivel de vida de quienes podrían haberse visto reducidos a la pobreza mientras se mantenía una población urbana capaz de satisfacer la creciente demanda de mano de obra en el centro de la ciudad.

El ajuste estructural y las ciudades

En una reunión celebrada en Dubai (Emiratos Árabes Unidos) en noviembre de 1995, como preparativo para la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II), el Ministro de la Vivienda de Alernania, Klaus Töpfer, dijo a los participantes que "los asentamientos urbanos encierran la promesa del desarrollo humano sostenible y de la protección de los recursos naturales del mundo, gracias a su capacidad para mantener un gran número de personas en un espacio reducido y con un grado elevado de eficiencia técnica y económica". No obstante, las tendencias económicas internacionales de los decenios de 1980 y 1990 redundan en desmedro de la capacidad de las ciudades para crear y distribuir riqueza y prestar servicios básicos.

El consultor económico peruano Oscar Ugarteche afirma que "los cambios estructurales que propician el mercado libre, la liberalización y la reducción de gastos del sector público están acabando con la industria local y con la administración municipal en Lima". "¿Quién, si no son la industria y el gobierno, va a dar empleo a los pobres? La bolsa sigue subiendo, pero los pobres no tienen acciones".

Yao Graham, Subdirector del Centro de Desarrollo Social Integrado, una organización comunitaria de Ghana, dice que el papel de la ciudad como salida para escapar de la miseria ha experimentado un cambio."Según la encuesta más reciente sobre el nivel de vida, en 1987-1988, la tasa de pobreza alcanzaba el 36,9% en todo el país y sólo el 8,5% en Accra, la capital; en 1991-1992, la proporción era del 31,5% en todo el país y del 23% en Accra". Añade que las tasas de matriculación en las escuelas cayeron más rápidamente en las ciudades que en el campo y que probablemente en la encuesta no se reflejó el alcance general de la pobreza, ya que el costo de la vida es más elevado en las zonas urbanas que en las rurales.

Graham atribuye esta pobreza urbana sin precedentes a la afluencia de pobres de las zonas rurales, así como al efecto de los programas de ajuste estructural instituidos en Ghana para cumplir condiciones impuestas por las instituciones financieras internacionales. El ajuste lleva aparejada una disminución de los servicios y de los subsidios alimentarios estatales, una reducción en la nómina de la administración pública y el cierre de empresas estatales, sin que hasta ahora se haya materializado ese arranque tan esperado de la inversión privada, dice.

David Satterthwaite, del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo, dice que "todavía no están claras las repercusiones que en última instancia tendrán los programas de ajuste estructural, pero hasta ahora esos programas están teniendo un efecto devastador en las poblaciones urbanas de Africa, América Latina y Asia meridional, sin que se adviertan al mismo tiempo muchos resultados positivos".

Asociaciones para el progreso

Los recortes en los servicios públicos han agudizado la situación de los pobres de 1os Estados Unidos, mientras que en Europa occidental la elevada tasa de desempleo está llevando a los centros urbanos un desusado grado de pobreza. Con la excepción de enclaves como Singapur y Hong Kong, la pobreza aguda persiste en las ciudades de alto crecimiento de Asia oriental. La notable persistencia de la pobreza, incluso en las economías mundiales de mayor éxito, ha convencido a muchos paladines de la lucha contra ella, de que en lugar de esperar a las huestes del crecimiento económico, es preciso atacar la pobreza mediante la acción en la base. A menudo son los propios pobres los que llevan la voz cantante a la hora de encontrar maneras de superar la pobreza urbana.

Erik Vittrup, Asesor Técnico jefe del Programa de Gestión Comunitaria del Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos en San José (Costa Rica), relata un ejemplo de iniciativa de esta índole emprendida por los habitantes de asentamientos precarios en un barrio de San José denominado Llanos de Doña Gloria. Mediante el Programa de Gestión Comunitaria, en San José y otras ciudades de todo el mundo, se intentan establecer asociaciones entre el gobierno, el sector privado y los residentes de bajos ingresos.

El barrio está situado junto a un vertedero, y hasta 1994 el agua de lluvia se filtraba por los desechos, contaminando las viviendas. Los ingenieros del Estado elaboraron un plan para desviar el agua, pero resultaba costoso. Al pedírseles sugerencias, los residentes concibieron un sistema eficaz de tuberías para canalizar el agua que resultó mucho más económico.

"Los ingenieros dijeron que estaban locos", recuerda Vittrup,"pero el simple hecho de excavar las zanjas para instalar las tuberías desvió casi toda el agua. Una vez eliminada el agua contaminada, los pobladores se encontraron con una calle y un aire renovados. Empezaron a arreglar sus hogares y a plantar jardines; vinieron las inversiones y desaparecieron enfermedades hasta entonces comunes".

Dice Vittrup que se enseñan instrumentos analíticos y se imparte capacitación especial en proyectos de desarrollo local según las necesidades de la comunidad. "Y tan importante como eso es capacitar al sector público (funcionarios, médicos e ingenieros) para que trabajen en cooperación con la comunidad". Estima que la depuración de aguas, la pavimentación, la construcción de escuelas y los programas de creación de empleo cuestan entre un 30 y un 50% menos cuando se desarrollan desde la base y no desde arriba.

"Como resultado del ajuste estructural",agrega Vittrup,"el Gobierno de Costa Rica decidió que para eliminar la pobreza tenía que adoptar nuevos criterios basados en la gestión comunitaria y en la descentralización de la adopción de decisiones".

Un método semejante está arrojando buenos resultados en la ciudad de Chattanooga (Tennessee), al sur de los Estados Unidos. Ante la decadencia económica y el rápido deterioro del centro, en 1988 las autoridades municipales lanzaron la asociación "Visión 2000" entre el sector privado y el público para mejorar la vivienda, salvar los barrios, reducir la contaminación y crear empleo. Los motores del proceso son los dirigentes de barrios de guetos urbanos de Chattanooga.

Un aspecto característico de la revitalización fue la reacción de los residentes de viviendas de interés social en el oeste de la ciudad ante el cierre de una escuela pública en 1988. Se asociaron en torno a la idea de instalar un centro de servicios comunitario en el edificio que había quedado desocupado y, tras una ardua labor, crearon una organización para negociar con el alcalde y el concejo municipal. Tras obtener el título de propiedad del edificio y un préstamo, los residentes procedieron a planificar el nuevo servicio, recaudar fondos y contratarse a sí mismos para trabajar en la construcción.

Dice Sheila Jennings, presidenta de la Asociación de Residentes de College Hill, al oeste de la ciudad: "Mirando por la ventana puedo ver el edificio de la escuela. Vamos a instalar una clínica, el consultorio de un dentista, varios programas de capacitación laboral, una 'tienda inteligente' con computadoras y clubes para jóvenes de distintas edades". La Sra. Jennings está iniciando también un negocio comunitario de comidas (idea que se le ocurrió a raíz de las numerosas comidas de trabajo a las que asistió su grupo) y dice que de las 30 mujeres que propugnaron la organización, 28 han dejado de depender de la beneficencia pública y están trabajando. Este tipo de progreso hace que la Sra. Bessie Smith, presidenta de la Asociación para el progreso del barrio de Lincoln, se jacte de que "Chattanooga es ahora una de las ciudades medianas más grandes de los Estados Unidos".

La revitalización de Chattanooga es uno de los ejemplos de "prácticas más racionales" citados en la reunión de 1995 en Dubai. Curitiba (Brasil) fue otra ciudad objeto de encomio por las que el Secretario General de Hábitat II, Dr.Wally N'Dow, calificó de "proyectos urbanos con una buena relación costo-eficacia".

Una administración inteligente y la participación comunitaria en la adopción de decisiones contribuyó a que esta capital de un estado del sur de Brasil desarrollara una economía mixta de manufactura, servicios y comercio. La creación de empleo y las condiciones de vida en general se ven favorecidas por una red de autobuses con andenes de carga y carriles exclusivos que funciona casi con la misma eficacia que un metro, pero cuesta menos del 1 % que éste. Enfrentada a la rápida afluencia de inmigrantes de bajos ingresos de las comarcas agrícolas adyacentes, Curitiba consiguió aumentar la proporción per cápita de espacio verde urbano de 0,5 metros cuadrados a 50 metros cuadrados, construir viviendas de interés social y bibliotecas equipadas con computadoras y alimentar a los hambrientos.

El criterio aplicado en Curitiba, dice Saskia Sassen, consiste en considerar todo lo que se tenga a mano como un recurso, incluida la basura. Gracias a un programa de creación de empleo y tratamiento de desechos sólidos se elimina la basura, se abren espacios públicos y se crean microindustrias tales como la fabricación de juguetes a partir de material reciclado. Gracias a otro proyecto innovador, los pobres pueden comerciar con los desechos que reúnen intercambiándolos por alimento o pasajes de autobuses, mejorando así el nivel de vida y reduciendo el gasto municipal por concepto de saneamiento.

"La gente debe venir a la ciudad y ser productiva", comenta Erik Vittrup. "El sueño urbano sigue vivo, pero, desafortunadamente, la mayor parte de los gobiernos no están preparados para hacer frente a la magnitud del crecimiento urbano y a los complejos problemas que entraña. Uno de los mejores medios de superarlos consiste en capacitar a la gente para controlar su hábitat y convertirse en dirigentes democráticos".

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