ANTECEDENTES7


Asociaciones para el medio ambiente urbano

La crisis medioambiental urbana continuará siendo uno de los más urgentes problemas que enfrentará la humanidad en el siglo XXI. La mayoría de las peores amenazas medioambientales más serias hacia la calidad del aire, la calidad y disponibilidad del agua, la eliminación de la basura y el consumo de energía se encuentran exacerbados por la alta densidad y actividad de la vida urbana. Los gobiernos por sí solos no pueden enfrentar exitosamente estos cambios - lo que se requiere son asociaciones entre los gobiernos locales, el sector privado y grupos ciudadanos que trabajen juntos para hallar soluciones.

En este momento, la mitad de la población mundial vive en ciudades; para el 2025 dos terceras partes de la población mundial vivirá en áreas urbanas. Los planificadores urbanos y los expertos en población citan cada vez más la necesidad de enfocar esfuerzos hacia alcanzar un desarrollo sostenible de los asentamientos humanos en las áreas urbanas, aunque el medio ambiente y otros impactos de la vida urbana indudablemente se sentirán aún lejos de los límites de la ciudad.

Por lo menos 600 millones de habitantes urbanos viven actualmente en medios ambientes que no solo amenazan su salud, sino también sus vidas. De acuerdo con la Secretaría de las Naciones Unidas para la Década Internacional para la Reducción de Desastres Naturales, por ejemplo, el desarrollo urbano a menudo magnifica el riesgo de inundaciones repentinas, asi como la urbanización de la tierra incrementa el volumen y la velocidad de afluencia de aguas, debido a eso se ha incrementado significativamente la severidad de las inundaciones. Además de esto, los riesgos de la pobreza en la calidad del aire y del agua son serios y penetrantes. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el pasado año cuatro millones de niños por debajo de los 5 años, en países en desarrollo, murieron debido a agudas enfermedades respiratorias. Muchas veces afectadas por la contaminación del aire y por la mala ventilación en chozas en donde el estiercol y otros desechos de la agricultura son utilizados para calefacción y para cocinar. La acentuada contaminación del aire en las casas se suma a la contaminación urbana; la calidad del aire en las 20 ciudades más grandes del mundo, está ya por debajo de los estandares marcados por la OMS. Los niveles de plomo en el aire de las urbes, principalmente producido por los escapes de los automóviles, es peligrosamente alto, lo cual contribuye a que decrezca el nivel de coeficiente intelectual de los niños hasta un 4%. En algunas ciudades los padres son advertidos para que mantengan dentro de las casas a niños pequeños el mayor tiempo posible para evitarles los riesgos de la polución.

En muchos países, a la mala calidad del agua se le suma la disminución de reservas de agua dulce. Por ejemplo, se calcula que Egipto está consumiendo el 95% de sus recursos de agua disponibles y, junto con otras regiones del mundo, enfrentará una severa falta de agua dentro de unas cuantas décadas. La Organización Meteorológica Mundial informó que se espera que el uso mundial del agua se triplicará, mucho antes del 2050. Aún en los lugares en donde hay recursos adecuados disponibles, en las ciudades de rápido crecimiento la ineficiente infraestructura del servicio de agua hará que el suministro de agua potable sea menos confiable.

Asentamientos humanos y desarrollo sostenible

La Conferencia de las Naciones Unidas del Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992 en Río de Janeiro, fijó la meta de un crecimiento económico sostenido que permita mantener la integridad esencial del sistema ecológico mundial. Implementaciones prácticas del Plan de Acción del CNUMAD, conocido como Agenda 21, ocurrirán principalmente a nivel local en ciudades y pueblos, debido a que las áreas urbanas todavía mantienen una posición dominante en la distribución de la población, y en la distribución y consumo de bienes y servicios que afectan al medio ambiente y a la economía local.

Una tarea central de la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II), realizada en Estambul, Turquía, del 3 al 14 de junio de 1996, fue la de construir los logros del CNUMAD, dándole nuevo ímpetu a las prioridades medioambientales relacionadas con los asentamientos humanos.

En los centros urbanos, dos de los problemas más urgentes a enfrentar por el mundo vienen juntos: la pobreza y la degradación medioambiental. La gente pobre tiene el poder mínimo para adaptarse y responder a las urgencias medioambientales. Especialmente en las ciudades grandes, la gente pobre está desproporcionadamente amenazada por peligros medioambientales y riesgos de salud. Además, con frecuencia viven cerca de tiraderos de desechos industriales. Los asentamientos informales son particularmente vulnerables a los desastres naturales debido a su locación (áreas de inundación, laderas inclinadas que puden derrumbarse) y bajos estándares de infraestructura, comodidades y servicios básicos. Más allá de esto, los habitantes de asentamientos informales tienden a pertenecer a grupos de bajos ingresos y tienen menos oportunidades de reducir el impacto de desastres. Para mejorar la calidad de vida de las áreas urbanas, los esfuerzos deben enfocarse a reducir la pobreza y los problemas medioambientales de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Hábitat II también puede verse como la oportunidad de aplicar muchos de los principios, resoluciones y planes que han emergido de otras conferencias de las Naciones Unidas y ponerlas en acción en el área de los asentamientos humanos. La Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre la Población y el Desarrollo en el Cairo en 1994, subrayó que el crecimiento poblacional implica cada vez más interacciones entre el desarrollo urbano y el medio ambiente. Se concluyó que las mejoras en salud básica, especialmente en salud infantil y reproductiva, llevan a porcentajes más bajos de nacimientos. En muchos países, las mujeres se llegan a embarazar muchas veces para estar segura de que alguno de sus hijos sobrevivirá hasta una edad adulta productiva y así provea a los padres durante la vejéz. Pero como el porcentaje de supervivencia infantil mejora - en parte como consecuencia del mejoramiento de los estándares de vida - el número de embarazos decrece. En realidad, los porcentajes de fertilidad han disminuído virtualmente en todos los países en desarrollo, pero la migración de gente a las ciudades en busqueda de oportunidades económicas continúa creciendo, incrementando la sobrecarga a la infraestructura urbana.

El Plan de Acción de Hábitat II (la Agenda de Hábitat) será un catalizador de acciones que mejoren el medio ambiente urbano. El mundo moderno procesa y consume vastas cantidades de materiales y energía. La buena planificación urbana puede promover el uso óptimo de estos recursos, mientras minimiza la contaminación ambiental a pesar de las grandes concentraciones de gente.

Las ciudades como centros de innovación: asociaciones para resolver problemas

Hábitat II apunta a dirigir los cambios del medio ambiente urbano. En hacerlo, fomentará e incluso se aproximará a resoluciones para los problemas, construyendo asociaciones entre los gobiernos, los organismos no gubernamentales, las comunidades, las familias y el sector privado para dirigir complicados cuestionamientos acerca de los asentamientos humanos. El proceso de Hábitat II busca específicamente ampliar la participación a todos los niveles del gobierno y la sociedad para así asegurar que las ideas y las acciones que se generen sean ampliamente debatidas e implementadas. Esto facilita el desarrollo sostenido el cual tiene en sus cimientos a los gobiernos y a los líderes de la comunidad, pero se implementa desde la cima gracias a los ciudadanos y los grupos civiles.

En ciertos aspectos, la preparación del proceso para Hábitat II ha sido única en su inclusión de autoridades de los gobiernos locales. Se planteó bajo la convicción de que el desarrollo de la ciudad debe ser coordinado a nivel local. El proceso de Hábitat II ha logrado una amplia participación en la preparación de planes de acción nacional, y redes locales de organizaciones no gubernamentales las cuales ayudan a atraer a diferentes grupos de la comunidad y a otros colaboradores. Hábitat II aspira a ser un catalizador para mejorar el gobierno y la planificación urbana en una base general de transparencia, democracia e imparcialidad.

Ya hay evidencia de que algunos socios están organizándose. Las mujeres en particular, juegan un papel importante en la organización de sus comunidades y en la movilización de recursos locales, especialmente en países en desarrollo en regiones rurales en donde los pobladores tienen bajos ingresos. Los socios privados y públicos de manera apropiada se involucran cada vez más en la provisión de infraestructura en las áreas urbanas como en proyectos de desecho de basura y vivienda. Estas asociaciones han resultado ser particularmente útiles para las autoridades municipales que, pensando en mantener una función reguladora, con frecuencia sufren de falta de recursos para proveer o administrar infraestructura. En algunos países, por ejemplo, más del 50% de la basura sólida de la urbe no es recolectada con regularidad. Por medio de la asociación entre el sector privado y las organizaciones no gubernamentales u organizaciones de base de la comunidad, los gobiernos locales pueden enfrentar exitosamente estos retos.

Las asociaciones, además, capacitan a autoridades gubernamentales para que respondan con más eficiencia a las crecientes y variadas demandas para el desarrollo de infraestructura. Varían en escala, desde la emisión de contratos para servicios específicos y las privatizaciones de operaciones y servicios para toda la ciudad, como el suministro de agua o servicios sanitarios, hasta el apoyo a organismos no gubernamentales (ONG) individuales y organizaciones de base de la comunidad para la instalación de infraestructura en asentamientos de gente de bajos ingresos. Por ejemplo, una empresa privada en el oeste de Africa, en Costa de Marfil (Société des Eaux du Côte d'Ivoire) opera y mantiene el sistema del suministro de agua en Abidjan, la capital, y en muchos otros centros urbanos. El gobierno permanece con la responsabilidad de la inversión y la construcción.

Prácticas Optimas

Hábitat II además está ayudando a recaudar y promover el conocimiento de muchos otros ejemplos de "prácticas óptimas" urbanas. Difundiendo estas historias, los miembros de gobiernos urbanos, del sector privado, de los organismos no gubernamentales, de los grupos así como los individuos de la comunidad pueden utilizar estas prácticas y programas que han tenido éxito en otros sitios.

Las asociaciones pueden tomar diversas formas, desde estudios de la viabilidad para el diseño, la construcción y control de los proyectos, y ellos pueden enfrentar cualquier tipo de problema. Una de las asociaciones más común tanto en el norte como en el sur, es la adopción de proyectos de infraestructura como la recolección y eliminación de basura sólida a bajo costo. Además hay un creciente número de instancias donde grupos informales de recolectores de basura son contratados para recolectar y eliminar desechos sólidos.

Egipto

En El Cairo, por ejemplo, un sector informal de recolectores de basura, conocidos como zabbaleen, y contratistas locales, conocidos como wahis, fueron transformados en la Compañía de Protección Ambiental, de carácter privado. Esta compañía tiene un contrato para la recolección de basura en varias zonas de la ciudad. Aunque la responsabilidad por el control de los desechos sólidos ha sido compartido por los servicios de saneamiento municipal y los zabbaleen, la formación de la Compañía de Protección Ambiental estableció que los wahis y los zabbaleen son participantes fundamentales en los programas de gobiernos locales para mejorar el manejo de desechos tóxicos en El Cairo. Los wahis administran el sistema, comercializan los servicios de la compañía, cobran las cuotas a los hogares y supervisan los servicios de entrega. Los zabbaleen, muchos de los cuales probablemente serían de otro modo personas sin hogar ni empleo, son los que recolectan y transportan la basura.

Pakistán

Las asociaciones también ayudan a promover la integración de las comunidades. En Karachi, Pakistán, el Orangi Pilot Project ilustra el papel de las organizaciones no gubernamentales y de la comunidad en el desarrollo de infraestructura. En el no autorizado asentamiento de Orangi, aproximadamente un millón de habitantes contruyeron por sí mismos sus casas sin servicios públicos de saneamiento. Una organización local llamada Orangi Pilot Project (OPP) demostró que si los residentes locales estuvieran más inmiscuídos en la planificación de su comunidad, un sistema de saneamiento más barato y más apropiado podría ser instalado.

Trabajando en grupos de 10 a 15 familias adyacentes y bajo la guía del OPP, los habitantes podrían sumar sus recursos para pagar el costo inicial de la construcción de líneas de alcantarillado. El costo estimado por familia era una séptima parte de lo que la autoridad local quería cobrar para completar el proyecto. Algunas de las familias en la "calle" comenzaron a involucrarse en las instalaciones de drenaje, ellas automáticamente asumieron la responsabilidad de la manutención regular y la reparación. La OPP mostró que las familias de bajos ingresos pueden pagar el costo completo de la instalación básica de drenaje y alcantarillado, si todas las familias de una calle trabajan colectivamente.

Estados Unidos

Socios de diversos sectores de la sociedad están trabajando para ser más efectivos en los países desarrollados. En 1970 Chattanooga, Tennessee (Estados Unidos), era una de las ciudades más contaminadas en los Estados Unidos y enfrentaba una caída económica e industrial, una descomposición urbana y tensión social. Hacia 1993, Chattanooga cumplió con todas las normas federales de promedio de calidad salubre del aire. Presentó resultados importantes de cambio poniendo a funcionar un sistema público y privado que mejorara la infraestructura, que proporcione viviendas mejores, que promueva el desarrollo económico y la creación de empleos, reducir los desechos, educar a su fuerza de trabajo y poner más áreas verdes en la ciudad. Los proyectos incluían transporte hacia el trabajo, buen funcionamiento medioambiental, vivienda y parques, sólo por mencionar algunos.

Para mayor información comuníquese a:
Departamento de Información Pública
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New York, NY 10017
Tel: (212) 963-3771
Fax (212) 963-1186
E-Mail: vasic@un.org

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