Biblioteca Dag Hammarskjöld de las Naciones Unidas
 

La Biblioteca Dag Hammarskjöld fue dedicada a la memoria del Secretario General Dag Hammarskjöld el 16 de noviembre de 1961. El edificio de la Biblioteca, donado por la Fundación Ford, se encuentra junto a la Secretaría en la esquina suroeste del complejo de la sede.

El mandato legislativo de la Biblioteca fue establecido por la Asamblea General en el documento A/C.5/298 del 28 de septiembre de 1949. La función principal de la Biblioteca es permitir que las delegaciones, la Secretaría y otros grupos oficiales de la Organización obtengan con la mayor rapidez, conveniencia y economía posibles la información y los materiales bibliográficos necesarios para el ejercicio de sus funciones. El objetivo es brindar servicios bibliotecarios, incluyendo el mantenimiento y archivo de la colección de documentos y publicaciones de las Naciones Unidas, y el procesamiento y la producción interna de información, a los delegados, las misiones, y el personal del sistema de las Naciones Unidas, así como a investigadores especializados, y procurar que todas las bibliotecas del sistema de las Naciones Unidas funcionen como una red orientada a los usuarios. Adicionalmente, la Biblioteca está encargada de establecer bibliotecas depositarias en todo el mundo para la difusión de la información de las Naciones Unidas.

Renovación del mandato

El Comité Directivo para la modernización y la gestión integrada de las bibliotecas de las Naciones Unidas, establecido en enero de 2003, está examinando una nueva política para las bibliotecas de las Naciones Unidas que definirá, entre otras cosas, la futura función de las bibliotecas de las Naciones Unidas habida cuenta de los adelantos tecnológicos. A este respecto, un informe enviado al Comité de Información en su 27º período de sesiones presenta las nuevas orientaciones estratégicas para las bibliotecas de las Naciones Unidas.

El resumen ejecutivo de este informe señala:

  • Las bibliotecas de las Naciones Unidas están renovando el mandato asignado a ellas por la Asamblea General para garantizar que sus actividades y servicios apoyen íntegramente las metas y los objetivos actuales de la Organización. Los cambios tecnológicos y de organización brindan a las bibliotecas de las Naciones Unidas la oportunidad de dejar de ser depositarios independientes y asumir una función nueva como red de comunidades que comparten conocimientos: pasar de las colecciones a las conexiones.


  • Las bibliotecas de las Naciones Unidas están reorientando sus productos y servicios, los espacios físicos, las aptitudes del personal y sus relaciones con los colegas de la Organización, a fin de proporcionar un apoyo oportuno y pertinente a un número cada vez mayor de clientes.


  • Las bibliotecas de las Naciones Unidas están redesplegando y renovando las competencias del personal a fin de satisfacer las necesidades de un entorno laboral nuevo y muy exigente. Las bibliotecas estarán a la vanguardia del uso de la tecnología de la información para satisfacer la demanda cada vez mayor de recursos de información fidedignos para ayudar a resolver problemas a nivel mundial.


  • Las bibliotecas de las Naciones Unidas están utilizando técnicas, enfoques e instrumentos innovadores a fin de promover la pertinencia y el valor de los valiosos recursos que administran. Los bibliotecarios de las Naciones Unidas se están convirtiendo en facilitadores de la concatenación, en miembros esenciales del equipo de la comunidad de trabajadores del conocimiento de las Naciones Unidas.